viernes, octubre 16, 2026

Época III - Año IV - Núm: 1395

Sin continuidad cultural, perdemos futuro

Daniel S. Lardon

La librería de viejo

Daniel S. Lardon - Diario de un eterno finalista Esta tarde he vuelto a ponerme la chaqueta de pana que dejé en mayo sobre una...

El verano que afloja

18 de septiembre El verano no termina: afloja. Esta mañana, al abrir la ventana del estudio, no ha entrado la llamarada habitual, sino un aire casi...

Un correo a deshora

Daniel S. Lardon. Diario de un eterno finalista Reaparece una antigua lectora que recuerda al escritor que Daniel fue antes de publicar 30 de julio El correo...

Después de los aplausos

DANIEL S. LARDON - Diario de un eterno finalista Los aplausos tienen una forma extraña de terminar. Durante unos segundos parecen una confirmación; después se...

La mesa del fondo

Daniel S. Lardon. Diario de un eterno finalista Primera presentación en Madrid y la incomodidad de ser por fin visible Jueves, 25 de junio. Madrid A las...

Cena sin postre con Clara

Daniel S. Lardon. Diario de un eterno finalista Una noche que pudo ser algo más Había llamado a Clara tres veces en una semana, siempre con...

La propuesta

Daniel S. Lardon. Diario de un eterno finalista No sé si las buenas noticias llegan tarde o si soy yo quien ha envejecido antes de...

El armario de los concursos

DANIEL S. LARDON Diario de un eterno finalista. Hoy he abierto el armario donde guardo los manuscritos enviados a premios, editoriales y concursos de toda...

Café en la calle Huertas de Madrid

DANIEL S. LARDON Diario de un eterno finalista. He descubierto que uno no entra en ciertos cafés: entra en una versión algo menos áspera de...

Escribir como quien silba

Daniel S. Lardon - Diario de un eterno finalista He pasado buena parte de la tarde corrigiendo una frase que, en el fondo, ya estaba...

Correo sin respuesta

DANIEL S. LARDON. Diario de un eterno finalista Volvimos a Madrid el domingo por la tarde, con esa fatiga dócil que dejan el mar fuera...

El manuscrito que no era mío

Daniel S. Lardon - Diario de un eterno finalista Marzo había entrado en la ciudad con una luz nueva, todavía fría, pero ya menos hostil....