La retirada de la invitación a la escritora argentina Ariana Harwicz del Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades CulturAlh, celebrado en Granada, ha abierto una fuerte controversia sobre libertad de expresión, boicot cultural y responsabilidad institucional. Harwicz debía participar el 26 de septiembre en la conversación Oponerse al mundo, junto al escritor y gestor cultural Jesús Ortega, pero la dirección del festival decidió suprimir el encuentro pocos días antes de su celebración.
La organización reconoció que la medida se adoptó después de recibir una carta de la Red Universitaria por Palestina de Granada, que solicitaba reconsiderar la presencia de la autora por sus declaraciones sobre Israel, Gaza y el boicot cultural. Harwicz mantiene que los creadores no deben ser excluidos por su nacionalidad o sus posiciones políticas y ha recordado que también se opuso a la desprogramación de artistas rusos tras la invasión de Ucrania. La Universidad de Granada se desvinculó de la decisión y señaló que correspondió exclusivamente a la dirección del festival.
La polémica dividió rápidamente al ámbito cultural. Más de 350 escritores, artistas e intelectuales firmaron un manifiesto de solidaridad con Harwicz en defensa del pluralismo y contra la exclusión ideológica. John Banville, que figuraba entre los principales invitados, renunció a intervenir en el festival. Poco después, más de 500 personalidades publicaron un segundo manifiesto respaldando la decisión, al considerar legítima la protesta contra unas declaraciones que juzgan negacionistas o justificativas de la violencia ejercida contra el pueblo palestino.
Andrés López – Punto y Seguido



