Conciencia social: Derecho de manifestación y respeto a las autoridades e instituciones del Estado

0
75

Según diversas leyes del Estado español, cuando se insulta a un agente de la autoridad conlleva sanción administrativa e incluso en algunos casos, de acuerdo al código penal delito leve. Qué curioso que partidos que predican el orden y la disciplina echan por tierra su vergüenza y principios y profieren improperios contra las instituciones del Estado y especialmente contra el Sr. Presidente de este Gobierno de España de todos conocido, llamándole a voz en grito y en pancarta “hp” en la reciente convocatoria y manifestación a favor de Ceuta en Madrid convocada por la Sociedad Civil Española, que agrupa a más de 150 asociaciones similares de la derecha y sociedad civil etc. Estos mismos que fustigan a los contrarios al orden, y critican la violencia terrorista que no puede ser de otra manera lógicamente, faltan el respeto e intentan con alboroto y en cuadrilla alterar a la sociedad con sus gritos e Injurias, curiosamente léase el código penal-

«Castiga con una pena de multa de 12 a 18 meses a quien calumnie, injurie o amenace gravemente al Gobierno de la Nación, al Consejo de Ministros como órgano colegiado». Sin embargo, la aplicación de este artículo a expresiones genéricas o insultos particulares contra el Presidente suele chocar con la protección del derecho a la crítica política. Curiosamente de acuerdo al ordenamiento jurídico tampoco es un delito de odio ya que no son colectivos vulnerables aunque se manifieste el odio.

Algo aquí no cuadra, cuando se pierden los valores, el respeto y las formas, a pesar de que las leyes estén redactadas de cualquier modo o forma. Sin embargo las leyes y su espíritu si sancionan y castigan las injurias contra la Corona, lo cual no deja de ser entendible que no se castigue lo expuesto arriba, pues parece contraproducente.

Creo que no hay que cruzar determinadas líneas en la política ni en la manifestación social, como son las del insulto grave y las de las confrontación, no por eso se es mejor político, ciudadano o persona, sino que califican de por si como personas de baja categoría moral a quien las pronuncia.

El Quijote ya habla en boca de Cervantes, de nobleza, honor y cortesía que han de tener todas las personas que se sientan hombres y mujeres de bien, luego si no anterior no se expresa, se deduce lo contrario.

Curiosamente chocan y chirrían aún más los valores, cuando muchos de estos manifestantes supuestamente profesan creencias cristianas, y hacen claro el dicho del insulto, de cuando en la cita bíblica de la Epístola de Santiago (Santiago 3:9-10) habla de la lengua como un elemento pérfido y malvado con ella alabamos a Dios y ofendemos al prójimo, y acaba diciendo como es posible que una misma fuente eche agua dulce y amarga a la vez. Total dicho status quo, no deja de ser una paranoia colectiva de la masa, que busca forzar las elecciones a toda costa para alcanzar el deseado sillón del poder, y para ello cualquier cosa vale, incluida la vejación y el insulto. Si bien la crispación y el insulto no son una patente de corso para hacer alguien lo que le dé la gana, sino que, más bien como dirían algunos literatos, es un viaje a ninguna parte. Con la distopia de la búsqueda del control social e imponer el miedo a través de la expresión viperina de la lengua.

© Eduardo M. Ortega Martín. 

Artículo anteriorLas bibliotecarias de Lisboa, de Suzanne Nelson
Artículo siguienteLa exclusión de Ariana Harwicz provoca renuncias y dos manifiestos enfrentados
Niguelas (Granada) Licenciado en Derecho. Estudios de Teología, y diplomado en Ciencias Bíblicas. Escritor e investigador. Actualmente secretario e interventor de administración local con ejercicio actual en PELIGROS(Granada) Esta en trámite de presentación y depósito de la tesis en Historia y Arte sobre investigación de Historia de la Religión en el departamento de Historia Medieval de la UGR: Denominada: “Heterodoxias medievales y su repercusión en la actualidad”. Amplia experiencia docente impartiendo cursos diversos relacionados con el puesto. Registrado en el IAAP como profesor de Procedimiento Administrativo y otros diversos. Su amplio curriculo nos impide incluirlo en este apartado. No obstante a titulo general y global , señalamos: Sus numerosas publicaciones jurídicas. Multitud de cursos, más de 60 además de numerosas asistencias a Jornadas, Seminarios y Congresos de diversa índole.