“La codicia rompe el saco”.
La codicia es un sentimiento poderoso que puede llevarnos a cometer actos irresponsables.
En un pequeño pueblo vivía un hombre llamado Tomás, conocido por su insaciable deseo de riqueza. Siempre buscaba la manera de obtener más sin importarle las consecuencias.
Un día escuchó hablar de un tesoro escondido en las profundidades de un bosque cercano. Sin pensarlo dos veces, se adentró en la espesura en busca de fortuna. Con cada paso, su codicia crecía.
Tras avanzar con dificultad por un estrecho sendero plagado de hierbajos durante varios días, llegó al lugar donde, según decían, se encontraba el tesoro. Lleno de emoción, abrió su saco y comenzó a llenarlo con monedas de oro y joyas brillantes. Pero estaba tan cegado por el deseo de tener más que no se dio cuenta de que el saco estaba viejo y roto.
Siguió metiendo tesoros sin detenerse, pero el peso fue tal que el saco terminó por rasgarse del todo, dejando caer todas las riquezas al suelo. Tomás quedó atónito al ver cómo su codicia había arruinado su oportunidad.
En ese momento comprendió el verdadero significado de la frase: “La codicia rompe el saco”. Su afán desmedido por acumular riquezas lo llevó a perderlo todo. Desde entonces, Tomás aprendió a valorar lo que tenía y a controlar su codicia desenfrenada.
Anika



