El primer impreso peninsular en lengua vulgar: Valencia y las Trobes de 1474

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A veces la historia del libro se cuenta con una sola etiqueta (“el primero”), pero la imprenta, cuando llega, no aterriza con un gesto limpio: entra en una red de ciudades, lenguas y usos. Por eso la curiosidad es cierta si afinamos el foco: el primer libro literario impreso en la Península —y el primer gran hito de imprenta ligado a una lengua romance local— no salió en castellano, sino mayoritariamente en valenciano (variedad del catalán medieval), y se imprimió en Valencia en 1474.

Contexto y localización: Valencia, 1474, una ciudad con papel, comercio y letras

En la década de 1470 Valencia es uno de los grandes nodos urbanos de la Corona de Aragón: comercio mediterráneo, artesanado especializado, circulación de manuscritos y un ambiente literario que hoy asociamos al esplendor valenciano del siglo XV. No es casual que la imprenta cuaje pronto en este suelo: la tecnología necesita capital, materiales, manos expertas y, sobre todo, demanda social de textos. La ciudad contaba además con una tradición papelera sólida en su entorno (la materia prima es un factor silencioso pero decisivo en la economía del impreso).

Conviene, con todo, poner una pieza anterior en el mapa: el primer libro impreso en España que suele citarse es el Sinodal de Aguilafuente (Segovia, c. 1472), de naturaleza eclesiástica y en un marco castellano; su peso histórico es indiscutible. Pero la curiosidad apunta a otra frontera: la del libro literario y la de la lengua vulgar como vehículo prestigioso del impreso.

La obra: Obres e trobes en lahors de la Verge Maria

El título que concentra esta primacía es Les trobes en lahors de la Verge Maria (también citado como Obres e trobes…), salido de las prensas del impresor Lambert Palmart en Valencia, con fecha de colofón 25 de marzo de 1474. Nace vinculada a un certamen poético convocado para honrar a la Virgen, organizado en el círculo de Bernat Fenollar y promovido por autoridades de la ciudad.

Su composición es reveladora del ecosistema lingüístico real de la época: se trata de 45 poemas, de los cuales 40 están en valenciano, 4 en castellano y 1 en italiano, con un prólogo en latín. La imprenta no “elige” una lengua como bandera; registra —con la contundencia de los tipos— un plurilingüismo jerarquizado: el latín conserva el prestigio institucional, mientras que la lengua romance local se afirma como espacio de creación y prestigio cortesano-urbano.

Elementos formales: qué nos dice el objeto impreso

Más allá del titular, el interés historiográfico está en el objeto: un incunable temprano, con tipografía de estética gótica (habitual en esos años), composición a dos niveles (prólogo/encuadre y piezas poéticas) y un colofón que fija fecha y lugar: la imprenta, desde el inicio, se vuelve “notarial”. El libro es, además, una solución editorial a un problema concreto: reunir, ordenar y fijar en un soporte replicable los textos de un certamen. Esa función “de archivo” —convertir lo efímero en repertorio— es una de las grandes revoluciones del impreso.

En términos literarios, el volumen funciona como antología programática: no solo conserva poemas, sino que documenta una escena de sociabilidad letrada. Y en términos culturales, deja una evidencia contundente: cuando el nuevo arte tipográfico se instala, no lo hace al servicio exclusivo del castellano, sino dentro de un mosaico peninsular en el que Valencia posee músculo económico y densidad cultural suficientes para ser pionera.

Por qué importa esta curiosidad

Porque corrige una lectura teleológica (como si todo condujera “naturalmente” al monolingüismo) y devuelve a la historia del libro su textura real: la imprenta entra en España a través de proyectos distintos, con públicos distintos y en lenguas distintas. El “primer libro” depende de qué medimos (primero impreso, primero fechado, primero literario, primero en romance). Y esa precisión no debilita la curiosidad: la hace más verdadera.


Fuentes y referencias

  • Universitat de València, noticia sobre Obres e trobes… y su contexto (1474).

  • J. L. Martos, estudio historiográfico sobre Les trobes… (2021).

  • Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, edición/consulta de Les trobes…

  • Biblioteca Nacional de España, nota sobre el Sinodal de Aguilafuente y la imprenta en Segovia (1472).

  • Wikipedia (entrada de síntesis, útil para datos básicos y nomenclatura).

REDACCIÓN

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