Con motivo del próximo lanzamiento hacia la Estación Espacial Internacional y del incremento de las noticias relacionadas con la investigación y la exploración espaciales, se ofrecen algunas claves de redacción.
1. Astronaves, sondas, cápsulas…, definiciones precisas
Como recoge el Diccionario de la lengua española, una astronave es el ‘vehículo capaz de navegar más allá de la atmósfera terrestre’ (al igual que una cosmonave y una nave espacial), mientras que una aeronave puede hacerlo ‘por el aire’. En lo que respecta a cohete, se especifica que se trata de un ‘artefacto que se mueve en el espacio por propulsión a chorro y que se puede emplear como arma de guerra o como instrumento de investigación científica’.
Los tripulantes, si los hay, se instalan en la cápsula de una nave espacial. La sonda espacial, por su parte, se refiere al ‘vehículo o satélite artificial utilizado para explorar el sistema solar’.
Las naves espaciales y cohetes se lanzan desde una base espacial cuyas instalaciones están preparadas para ello. El término cosmódromo puede servir de alternativa, y se emplea especialmente para los países de la antigua Unión Soviética. El centro o conjunto de instalaciones espaciales destinado a ciertas actividades, frecuentemente de carácter científico, se denomina estación espacial, mejor que base.
2. Los nombres de cohetes, sondas, naves y vehículos, sin comillas
Según indica la Ortografía de la lengua española, los nombres de objetos singularizados no requieren ninguna marca especial, ni cursivas ni comillas. Es el caso de las naves, sondas, etc.: «La misión, cuyo lanzamiento está programado para el 12 de marzo, transportará a una nueva tripulación a la EEI utilizando la nave Dragon». Además, lo habitual es conservar la grafía original del nombre.
3. Programas espaciales, escritura adecuada
En algunas ocasiones, cuando la denominación de un programa espacial incluye un nombre propio con forma tradicional en español, su uso en nuestra lengua está muy extendido y no se considera inadecuado (ocurre con el Programa Apolo, por ejemplo). Sin embargo, la tendencia actual es mantener la forma en la lengua original (Apollo).
Por otro lado, todas las palabras significativas de los títulos de planes, proyectos y programas se escriben con mayúscula inicial, como señala también la ortografía académica, sin necesidad de comillas: «Es la undécima misión de vuelo espacial humano de la NASA a la Estación Espacial Internacional apoyada por la nave Dragon desde 2020 como parte de su Programa de Tripulación Comercial».
4. NASA, ESA, EEI, grafía recomendada
Lo adecuado es escribir las siglas del nombre de la agencia espacial estadounidense (NASA) y la europea (ESA) con todas sus letras en mayúsculas.
En el caso de la Estación Espacial Internacional, es preferible la sigla española, EEI, de uso habitual, a ISS, que corresponde a la denominación inglesa International Space Station. Como ocurre en general con las siglas, salvo con las que son reconocibles por la inmensa mayoría de los lectores, se recomienda acompañarla de su desarrollo la primera vez que se emplee.
5. Tierra, Sol y Luna, con mayúsculas
En estas informaciones y otros escritos relacionados con contextos astronómicos, lo recomendable es dejar los nombres de nuestro planeta, estrella y satélite con mayúscula inicial al designar estos cuerpos celestes. Por el contrario, para sistema solar la Ortografía de la lengua española aconseja la minúscula.
6. Alunizar y amartizar, pero también aterrizar
Cuando se habla de la llegada de un vehículo espacial a la Luna o Marte, son adecuados los verbos alunizar y amartizar, respectivamente, pero también aterrizar, que entre sus acepciones cuenta con la de ‘posarse, tras una maniobra de descenso, sobre tierra firme o sobre cualquier pista o superficie que sirva a tal fin’. Por otro lado, para los posibles participantes en expediciones a Marte, puede verse en ocasiones el término martenautas.
7. Laika, Belka, Ham, en redonda
Lo apropiado es que los nombres propios de los animales que se han utilizado en la carrera espacial, como las perras Laika y Belka o el chimpancé Ham, aparezcan en redonda y sin comillas, como recoge la Ortografía de la lengua española.
8. Horas, escritura aconsejada
En este tipo de noticias se incluye a menudo la expresión, en cifras, de la hora exacta de un lanzamiento o aterrizaje. Cabe recordar que lo indicado es separar las horas y los minutos con dos puntos o punto: «6:30 p. m.» o «6.30 p. m.», pero no «6,30 p. m.». En el modelo de doce horas, como el del ejemplo, conviene añadir la abreviatura a. m. o p. m., según corresponda, con espacio tras el primer punto.
Cabe recordar también que cuenta atrás, mayoritaria en España, y cuenta regresiva son las denominaciones que en astronáutica recibe el ‘cómputo en sentido contrario al de los minutos y segundos que preceden al lanzamiento de un cohete’, según recogen el Diccionario de la lengua española y el Diccionario de americanismos, respectivamente. Se escriben en dos palabras y sus plurales son cuentas atrás y cuentas regresivas.
© FUNDEU