AgoraEU: la batalla por el próximo presupuesto cultural europeo

La propuesta de reunir cultura, audiovisual, periodismo y derechos ciudadanos abre una disputa por el dinero y por su reparto. Para el sector español, importan tanto la cifra final como las condiciones para acceder a las ayudas.

Una editorial que desea traducir a una autora europea, una productora que desarrolla su siguiente película y un festival que busca socios internacionales comparten una preocupación: cómo financiar proyectos cuyo interés cultural no garantiza una rentabilidad inmediata. En esa distancia entre lo valioso y lo comercialmente seguro intervienen las ayudas europeas. Por eso AgoraEU, el programa propuesto para 2028-2034, merece atención fuera de los despachos de Bruselas.

La discusión tiene una cifra central: frente a los 8.582 millones de euros planteados por la Comisión Europea, el documento negociador de la presidencia irlandesa del Consejo, fechado el 10 de octubre de 2026, propone 6.007 millones. Son 2.575 millones menos, aproximadamente un 30 %. Conviene precisar desde el principio que se trata de una rebaja respecto de la propuesta de la Comisión, pendiente de negociación; no de un recorte ya aprobado sobre las ayudas actuales. Fuente: Consejo de la UE, documento ST 13922/26, anexo, p. 51.

La diferencia resulta considerable, pero leerla exige saber qué hay dentro de la bolsa. AgoraEU no equivale al presupuesto europeo dedicado exclusivamente a las artes. Reuniría ámbitos hoy financiados mediante Europa Creativa y el programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores, conocido como CERV. Su suma incorpora políticas distintas, con beneficiarios y necesidades diferentes. La estructura propuesta tiene tres grandes capítulos. Europa Creativa–Cultura sostendría la cooperación y la circulación cultural; MEDIA+ abarcaría audiovisual, videojuegos y medios informativos; CERV+ atendería derechos, igualdad, participación democrática y sociedad civil. Una editorial y una organización contra la discriminación estarían bajo el mismo marco general, aunque en capítulos diferentes. La integración no significa que todas las entidades concurran a una única convocatoria. Fuente: Comisión Europea, presentación de AgoraEU, 17 de julio de 2025.

Referencia para 2028-2034

Millones de euros

Situación

Propuesta de la Comisión

8.582

Propuesta inicial

Documento negociador de la presidencia irlandesa

6.007

Cifra sometida a negociación

Diferencia

−2.575

Aproximadamente −30 %

Importes para los siete años, a precios corrientes. Fuente: documento ST 13922/26.

Los precios corrientes expresan los importes nominales previstos para esos años; no eliminan el efecto de la inflación. Tampoco sería correcto comparar toda la dotación de AgoraEU con los 2.440 millones de Europa Creativa 2021-2027 y anunciar una multiplicación equivalente del dinero cultural: el nuevo programa incorpora también CERV. Una comparación honrada exige mantener el mismo perímetro de políticas y considerar el poder de compra. Fuente: Comisión Europea, descripción de Europa Creativa.

Hay otra cautela decisiva: la cifra global rebajada no establece cuánto perdería cada capítulo. No puede afirmarse que editoriales, cineastas o medios españoles vayan a recibir un 30 % menos. Sería convertir una propuesta general en una pérdida sectorial y nacional que todavía no está determinada. Para el libro, la cuestión más visible es la traducción. Europa Creativa apoya actualmente proyectos de traducción, publicación, distribución y promoción de obras literarias, con atención a las lenguas menos difundidas. Esta ayuda permite asumir riesgos que una previsión de ventas modesta podría desaconsejar. La Comisión sitúa el alcance medio de la línea en unos cuarenta proyectos anuales y quinientas obras. Fuente: Comisión Europea, «Circulation of European literary works».

El interés español es concreto: en los resultados de 2025 figuran Gato Sueco, Cal Carré, Armaenia y Galimatazo entre las editoriales beneficiarias de la circulación literaria europea. No se financia una idea abstracta de diversidad, sino decisiones editoriales que terminan convirtiéndose en libros disponibles para los lectores. Fuente: Oficina Europa Creativa España, base de proyectos y resultados.

Si las futuras convocatorias dispusieran de menos recursos de los previstos, podrían financiarse menos proyectos o ajustarse sus condiciones. Es una consecuencia posible, no una medida anunciada. Para una editorial pequeña, la pérdida de una oportunidad puede significar aplazar una colección o renunciar a una traducción. Y reducir la variedad de libros publicados termina afectando también a librerías, bibliotecas y lectores.

En el cine, el alcance de las ayudas va más allá del rodaje. MEDIA apoya la cooperación profesional, el desarrollo de contenidos y su circulación, promoción y distribución. Una película necesita encontrar pantallas y públicos después de estar terminada. El respaldo europeo interviene en ese recorrido, donde la capacidad comercial de las empresas resulta desigual. Fuente: Comisión Europea, descripción del programa MEDIA.

También aquí existen nombres cercanos. Los resultados españoles de 2025 incluyen proyectos de desarrollo de Aquí y Allí Films, Vaca Films, Miramemira o La Claqueta. La presión de un presupuesto menor podría trasladarse a fases tempranas, menos visibles que un estreno, pero decisivas para que una obra llegue a existir. No cabe dar por cancelado ningún proyecto futuro; sí reconocer la vulnerabilidad de esa preparación.

Para los festivales, conviene distinguir actividades. Los cinematográficos tienen líneas específicas dentro del actual MEDIA: los resultados de 2025 recogen los de Sevilla y Gijón. Los encuentros literarios pueden participar en proyectos culturales o en actividades vinculadas al libro cuando cumplan las bases correspondientes. La convocatoria de circulación literaria de 2027 contempla colaboraciones con eventos y festivales. Ni la denominación «festival» ni su interés local garantizan por sí solos una ayuda. Fuentes: Europa Creativa España; Comisión Europea, convocatoria CREA-CULT-2027-LIT.

El riesgo previsible sería empobrecer la dimensión internacional: menos traducciones para encuentros, menos cooperación o menos actividades sostenidas entre ediciones. Un festival puede conservar su fecha y, aun así, perder parte del trabajo que lo conecta con otros países. Para los medios españoles, MEDIA+ plantea una oportunidad que debe explicarse sin crear falsas expectativas. Las políticas europeas de apoyo al periodismo incluyen colaboración transfronteriza, pluralismo, innovación y alfabetización mediática. El 21 de octubre de 2026, la Comisión anunció tres convocatorias de Europa Creativa por 20,5 millones de euros para periodismo, pluralismo y alfabetización, además de protección de la libertad de prensa. Estas convocatorias pertenecen al marco actual: no son anticipos de AgoraEU. Fuente: Comisión Europea, comunicado de 21 de octubre de 2026.

Para una publicación cultural pequeña, participar puede exigir alianzas, capacidad administrativa o acceso a mecanismos intermediarios. Ninguna cabecera recibe un derecho automático a financiación por informar sobre cultura. La utilidad del futuro programa dependerá de que sus convocatorias permitan entrar a entidades de distintos tamaños y preserven la independencia editorial. La Comisión contempla cláusulas de independencia en las subvenciones pertinentes. Fuente: Comisión Europea, financiación del sector de los medios informativos.

Integrar programas puede facilitar trámites y colaboración. Es un argumento atendible. Sin embargo, una ventanilla común no garantiza formularios sencillos, anticipos suficientes o criterios adecuados para equipos pequeños. Existe el riesgo de que la simplificación institucional beneficie poco a quienes carecen de personal especializado para solicitar fondos. La batalla tiene, por tanto, dos frentes: cuánto dinero habrá y cómo se distribuirá. Culture Action Europe ha reclamado revertir la rebaja planteada. Su posición expresa los intereses del sector, no una decisión institucional. El Consejo, por su parte, acordó en mayo un mandato parcial sobre AgoraEU que dejó fuera las cuestiones financieras. El marco presupuestario requiere unanimidad del Consejo y consentimiento del Parlamento Europeo; el reglamento del programa exige acuerdo entre ambas instituciones. Fuentes: Culture Action Europe, 12 de octubre de 2026; Consejo de la UE.

España debería defender recursos suficientes y reglas que no expulsen de hecho a sus entidades pequeñas. La diversidad se juega también en una traducción de ventas inciertas, una película sin distribución asegurada o una redacción con tiempo para investigar. El presupuesto puede ensanchar esas posibilidades. Para valorar AgoraEU habrá que mirar cuántas llegan finalmente a convertirse en trabajo, obras y acceso público.

Fuentes consultadas

© Marcos Gómez-Puertas – Punto y Seguido