La novela negra en Galicia: del enigma policial a las sombras de una sociedad

Un cadáver puede poner en marcha una investigación, pero también descubrir la organización de una comunidad: quién dispone del dinero, quién controla la información, quién puede hablar y quién aprende a callar. La narrativa criminal vinculada a Galicia ha desarrollado estas posibilidades desde perspectivas muy distintas. La pesquisa policial convive con el retrato de la precariedad, la corrupción política, los negocios del narcotráfico y la recuperación de un pasado que sigue condicionando el presente.

Conviene precisar el alcance de este panorama. La novela negra escrita en gallego, la narrativa criminal de autores gallegos y las novelas ambientadas en Galicia forman conjuntos que se cruzan, aunque no coinciden por completo. Tampoco novela policial, novela negra y thriller designan exactamente lo mismo: la primera suele organizarse alrededor de la resolución de un caso; la segunda puede desplazar el interés hacia el delito y sus condiciones sociales; el thriller concede especial importancia a la amenaza y a la tensión. Estas diferencias ayudan a comprender una tradición cuya riqueza reside en la convivencia de registros.

Carlos G. Reigosa: un hito de la narrativa policial en gallego

Un punto de partida fundamental es Crime en Compostela, de Carlos G. Reigosa, publicada por Xerais en 1984 y ganadora de la primera convocatoria de su premio de novela. Su fecha original debe distinguirse de la edición castellana de Crimen en Compostela aparecida en 2000. La investigación del detective Nivardo Castro y del periodista Carlos Conde sitúa el asesinato en un Santiago atravesado por intereses económicos y relaciones de poder. [1]

La editorial considera esta obra un hito inaugural de la novela policial gallega. Más que reducir toda la historia del género a una única fundación, interesa reconocer su papel en la consolidación de una narrativa de investigación en lengua gallega. Su importancia también radica en la continuidad de los personajes y en la incorporación del delito a un espacio social reconocible: la ciudad monumental contiene conflictos que desbordan su imagen turística.

Domingo Villar: investigar también significa escuchar

Este recorrido quiere recordar especialmente a Domingo Villar (1971-2022). Su contribución no debe explicarse únicamente desde su recepción en castellano: publicó su narrativa en gallego y en español, y la edición castellana de Ojos de agua acredita la traducción del propio autor. Sus tres novelas de Leo Caldas son Ollos de auga / Ojos de agua (2006), A praia dos afogados / La playa de los ahogados (2009) y O último barco / El último barco (2019). [2]

Vigo y su entorno costero constituyen el centro de esta serie. Conviene corregir, por tanto, la referencia a la ría de Arousa del texto inicial: El último barco, por ejemplo, se articula alrededor de la ría de Vigo y de las conexiones entre sus orillas. Caldas y Rafael Estévez permiten explorar formas diferentes de preguntar, interpretar las respuestas y relacionarse con los demás. [2]

La atención a los oficios, las conversaciones y los recorridos cotidianos explica parte de la personalidad de estas novelas. La investigación requiere tiempo porque las personas no entregan su historia de una vez. En este sentido, puede leerse el legado de Villar como una defensa de la observación paciente: resolver un crimen exige comprender el mundo humano en el que ha ocurrido.

Manuel Rivas: el poder de los silencios

Manuel Rivas aporta una perspectiva distinta con Todo es silencio (2010). Su localidad ficticia de Noitiá permite abordar la transformación del contrabando en narcotráfico y la influencia de esas redes sobre la comunidad. La figura de Mariscal concentra un poder que alcanza los negocios, las instituciones y los destinos individuales. [3]

La novela invita a considerar el silencio como una conducta social. Callar puede responder al miedo, a la dependencia o a la participación en los beneficios de un sistema. Desde este enfoque, lo criminal excede la identificación de un culpable: interesa averiguar cómo una comunidad llega a convivir con aquello que la deteriora. Rivas amplía así las posibilidades de la ficción negra sin quedar limitado a la fórmula de la investigación policial.

Miguel Anxo Fernández: humor, cine y desplazamientos

La serie de Frank Soutelo, creada por Miguel Anxo Fernández, introduce el vínculo con la emigración y con el imaginario cinematográfico del detective. Entre sus títulos figuran Un nicho para Marilyn (2002), Luar no inferno (2006), Lume de cobiza (2011) y Bícame, Frank (2013). [4]

Su recorrido muestra que una narrativa gallega puede dialogar con las convenciones internacionales del género desde el humor y la movilidad de sus personajes. En Bícame, Frank, el patrimonio literario y las intrigas criminales convergen a partir del robo de un manuscrito de Cabanillas. La serie continúa con Buscando a Dalia, publicada por Galaxia el 1 de septiembre de 2026, cuya trama relaciona una investigación con intereses inmobiliarios y comercio clandestino de monedas históricas. [4]

Diego Ameixeiras: el delito y la falta de salida

Diego Ameixeiras representa una línea especialmente atenta a las vidas sometidas a presión. Su bibliografía permite seguirla desde Baixo mínimos (2004) hasta Dime algo sucio (2009), Asasinato no Consello Nacional (2010), Historias de Oregón (2011), Conduce rápido (2014) y O cervo e a sombra (2021). Oregón, la recreación literaria de Ourense, corresponde a Historias de Oregón: el texto original confundía su presentación con la de Dime algo sucio. [5]

La precariedad y las relaciones de dependencia ofrecen aquí una vía para pensar el crimen desde quienes disponen de pocas oportunidades. El interés no se limita al investigador que recompone los hechos; alcanza a las personas que se aproximan al delito como si fuera una salida y descubren una nueva forma de encierro.

La actualización incorpora O derradeiro gimlet, publicada el 10 de septiembre de 2026. Su presentación editorial sitúa en primer plano a un policía suspendido de empleo y sueldo, el deseo y la amoralidad, con referencias a James M. Cain y Charles Williams. Esta continuidad con el noir clásico recuerda que el arraigo territorial puede convivir con un diálogo internacional. [5]

Xabier Quiroga: investigar lo que el pasado oculta

En Xabier Quiroga, la investigación criminal se relaciona con la indagación histórica. Izan o da saca (2015) construye una ficción alrededor de un supuesto pasado nazi y de las rutas de huida hacia América del Sur. Conviene leer esa trama como elaboración novelesca: su mezcla de realidad y ficción no convierte cada episodio narrado en un hecho documental. [6]

La editorial vincula esta obra con O Cabo do Mundo (2009) y O baile dos estorniños (2021) en la denominada Trilogía de la Ribeira Sacra. La presencia del personaje Reina y de la investigación histórica permite pensar el enigma como una disputa por el conocimiento del pasado. Descubrir afecta también a las reputaciones y a los relatos con los que se legitima el presente. [6]

Pedro Feijoo: ciudad, investigación y corrupción

Pedro Feijoo debe incorporarse con nombre propio: Os fillos do mar es suyo y se publicó en 2012, no de Xabier Quiroga ni de 2006. Su trayectoria incluye A memoria da choiva (2013), Os fillos do lume (2017), Un lume azul (2019) y Ninguén contará a verdade, ganadora del Premio Xerais de Novela de 2023. [7]

Esta última sitúa a una periodista ante una trama de corrupción política donde confluyen intereses empresariales, financieros y mediáticos. La investigación permite representar una red de beneficios y complicidades. El crimen adquiere así un alcance institucional: averiguar la verdad supone enfrentarse a quienes pueden administrarla, ocultarla o hacerla inofensiva. Su bibliografía reciente incorpora Onde nacen as bestas (2025). [7]

Arantza Portabales y Ledicia Costas: ampliar el mapa

El panorama queda incompleto sin autoras cuya obra participa directamente en la narrativa criminal. Arantza Portabales inició la serie de los inspectores Abad y Barroso con Belleza roja (2019), continuada en La vida secreta de Úrsula Bas (2021) y El hombre que mató a Antía Morgade. Posteriormente abrió Los Crímenes de Loeiro con Asesinato en la Casa Rosa (2025), seguida de Asesinato en el Molino del Cura (2026). [8]

Sus series permiten incorporar al recorrido la investigación policial, los secretos privados y los conflictos familiares. La pluralidad del género se aprecia precisamente al colocar estas construcciones del enigma junto a las novelas que priorizan la corrupción o la experiencia de la marginalidad.

Ledicia Costas aporta otra vía con Infamia (2019), dentro de su narrativa para adultos, a la que pertenecen también Golpes de luz (2021) y Pel de cordeiro (2024). La oscuridad de una obra no basta, sin embargo, para clasificarla como novela negra. Pel de cordeiro, con su dimensión histórica, fantástica y de brujería, muestra por qué resulta necesario respetar las diferencias entre narrativa criminal, gótica y fantástica. [9]

El thriller y los límites de una etiqueta

Manel Loureiro amplía este mapa desde el thriller. Cuando la tormenta pase, ganadora del Premio Fernando Lara de 2024 y ambientada en Ons, utiliza el aislamiento insular y la amenaza como motores de la intriga. Su inclusión resulta pertinente si se señala esta afinidad sin identificar automáticamente todo suspense con la novela negra. [10]

La misma cautela debe aplicarse a Resistencia, de Rosa Aneiros, y a Herba moura, de Teresa Moure. Las presentaciones editoriales de ambas remiten, respectivamente, a la historia política y amorosa del Portugal del siglo XX y a una elaboración histórica sobre mujeres, conocimiento y pasiones. Su interés literario no requiere presentarlas como ejemplos centrales del género negro. [11]

Galicia ofrece a la narrativa criminal mucho más que una atmósfera de lluvia y niebla. Sus ciudades, puertos, aldeas, islas y espacios de emigración permiten representar distintas formas de convivencia y de poder. El paisaje adquiere valor literario cuando condiciona el trabajo, los desplazamientos, el aislamiento y las relaciones entre las personas.

La fuerza de este conjunto procede de sus diferencias. Reigosa contribuye a consolidar la narrativa policial en gallego; Villar hace de la investigación una aproximación al mundo cotidiano; Rivas examina las complicidades; Ameixeiras se acerca a la falta de salida; Quiroga interroga el pasado; Feijoo aborda redes de corrupción. Fernández, Portabales, Costas y Loureiro amplían los registros y las fronteras de este mapa. La pregunta por el culpable permanece, pero a su lado aparece otra: qué relaciones han hecho posible el daño y qué queda de ellas cuando el caso se cierra.

Como próxima novedad, Xerais anuncia A boa morte, de Pedro Feijoo, para el 29 de octubre de 2026. No se presenta en el artículo como obra ya publicada a la fecha de esta revisión. Ficha editorial.

Referencias 

Las fuentes siguientes sustentan datos bibliográficos, personajes y planteamientos argumentales. Las consideraciones sobre el conjunto son una propuesta de lectura editorial; este artículo no constituye una reseña basada en la lectura íntegra de todas las obras citadas. Las fechas se refieren a la publicación original indicada, salvo mención expresa a una traducción. Revisión  1 de octubre de 2026.

  1. Xerais: historia del Premio Xerais y bibliografía de Carlos G. Reigosa.

  2. Galaxia: Domingo Villar, publicación de O último barco y geografía de sus novelas. Siruela: fragmento de Ojos de agua con crédito de traducción.

  3. Alfaguara/Penguin Libros: Todo es silencio.

  4. Galaxia: Miguel Anxo Fernández y Buscando a Dalia.

  5. Xerais: Diego Ameixeiras, Historias de Oregón y O derradeiro gimlet.

  6. Xerais: Izan o da saca y bibliografía de Xabier Quiroga.

  7. Xerais: Os fillos do mar, Ninguén contará a verdade y Onde nacen as bestas.

  8. Lumen/Penguin Libros: Belleza roja y bibliografía actualizada de Arantza Portabales.

  9. Xerais: Ledicia Costas y Pel de cordeiro.

  10. Planeta: Cuando la tormenta pase.

  11. Xerais: Resistencia y Herba moura.

Revisión y actualización bibliográfica: 1 de octubre de 2026.

MARCOS GÓMEZ PUERTAS – Punto y Seguido

 

2 COMENTARIOS

  1. Gracias querido Anxo
    Me has acercado más a ese mundo fascinante
    De la novela negra gallega y como diferentes puertas que has abierto a los diferentes autores que han dejado una.gran huella en ese género sintiéndome más conectada también a esa querida tierra gallega .
    Gracias

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