La opacidad administrativa puede generar sospechas de intervención ideológica.
La cancelación en Valladolid de Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva ha provocado una nueva controversia sobre los límites entre las decisiones administrativas y la censura cultural. El montaje de la compañía Proyecto 43-2 debía representarse el 24 de octubre en la Sala de Teatro Experimental del Centro Cultural Miguel Delibes, dentro de la sexta edición del ciclo Comunidad a Escena. Sin embargo, quince días antes de la función, el recinto anunció su suspensión por «motivos logísticos» y activó el procedimiento para devolver el importe de las entradas.
La explicación inicial, difundida sin mayores precisiones, alimentó las sospechas sobre las verdaderas razones de la cancelación. Posteriormente, la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León indicó que la decisión respondía a unas obras de mejora y adecuación de la sala. Según la versión institucional, los trabajos afectarán a los camerinos, el escenario y otras dependencias relacionadas con la actividad teatral, con el propósito de reforzar la seguridad y la funcionalidad del espacio.
La Consejería sostiene que las obras deberían comenzar a finales de la semana del 19 de octubre y que serían incompatibles con la representación. Sin embargo, no ha precisado cuándo concluirán ni ha ofrecido una fecha alternativa para el espectáculo. Esta ausencia de calendario, unida al hecho de que las instalaciones continúan siendo utilizadas por alumnos de un máster hasta el comienzo previsto de los trabajos, ha contribuido a mantener abierta la polémica.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, acusó al PP y a Vox de censurar a Federico García Lorca. En un mensaje difundido en la red social X, vinculó la cancelación con el periodo electoral y sugirió que determinadas instituciones preferirían evitar que la voz del poeta se escuchara en ese contexto. La Consejería de Cultura está dirigida por Alberto Díaz Pico, de Vox, dentro del Gobierno autonómico de coalición con el Partido Popular.
Hasta ahora, sin embargo, no se han presentado documentos que demuestren que la suspensión responda al contenido político, histórico o sexual del montaje. La compañía, dirigida por la dramaturga y actriz vallisoletana María San Miguel, comunicó que se encontraba recabando información y que no haría declaraciones hasta disponer de todos los datos. Su programación conserva otras representaciones en San Roque, Pamplona, Madrid, Tenerife, Carballo y A Coruña.
Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva es una obra de teatro documental y de objetos, con una duración aproximada de ochenta minutos. No pretende ofrecer otra biografía convencional de Lorca, sino adentrarse en los silencios, contradicciones y ocultaciones que han rodeado su muerte y la localización de sus restos. La pieza se presenta como un territorio situado entre el recuerdo, el deseo, la imaginación y la memoria de las personas desaparecidas.
El caso exige, por tanto, una doble cautela. Calificar inmediatamente la decisión como censura puede anticipar una conclusión que todavía no está probada; aceptar sin más unos imprecisos «motivos logísticos» tampoco satisface la obligación de transparencia de una institución pública. La forma más eficaz de despejar las sospechas sería publicar el calendario de las obras, los informes técnicos que las justifican, las actividades afectadas y las gestiones realizadas para reprogramar el montaje.
Fuentes:
El Español — explicación de la Consejería de Cultura y Proyecto 43-2 — información del espectáculo
ANDRÉS LÓPEZ – Punto y Seguido



