EL SUEÑO PREMONITORIO
Soñé que el mundo se inundaba. Me vi en el tejado de una casa, sola, atrapada entre el agua que subía sin detenerse. El miedo me paralizaba; las lágrimas resbalaban por mi rostro.
De repente, un rayo de luz iluminó el río que anegaba las calles silenciosas. Una barcaza avanzaba entre la corriente. Mi corazón se aceleró. ¿Sería mi salvación? Agité los brazos con todas mis fuerzas, gritando, temblando de desesperación y de esperanza al mismo tiempo.
–¡Eh! ¡Aquí arriba! ¡Ayuda!
Al despertar, el corazón aún latía a mil. Encendí la luz de la lamparita y sintonicé mi pequeña radio. En el boletín informativo hablaban de lluvias torrenciales y posibles inundaciones… pero no en cualquier lugar: justo en mi ciudad.
Un escalofrío recorrió mi ser.
¿Y si lo que vi no era un sueño, sino una advertencia?
© Anika



