El escritor y guionista francés Didier Decoin falleció el 5 de agosto de 2026 en Villejuif, a los 81 años. Su muerte supone la desaparición de una figura estrechamente vinculada a la vida literaria francesa durante más de medio siglo: autor de alrededor de treinta novelas, ganador del Premio Goncourt y presidente durante cuatro años de la academia responsable del galardón.
Nacido en Boulogne-Billancourt en 1945, era hijo del cineasta Henri Decoin, director prolífico del cine francés y responsable de películas protagonizadas por Danielle Darrieux, con quien estuvo casado. Esa proximidad familiar al mundo cinematográfico no impidió que Didier Decoin buscara muy pronto una voz propia en la literatura. Publicó su primera novela cuando apenas había superado los veinte años y desarrolló desde entonces una obra extensa, marcada por la reconstrucción histórica, los conflictos morales y la atención a personajes situados ante circunstancias extremas.
El reconocimiento decisivo llegó en 1977, cuando obtuvo el Premio Goncourt por John l’Enfer. La novela, ambientada en Nueva York, confirmó su capacidad para construir personajes desarraigados y explorar los márgenes de la sociedad contemporánea. El premio lo incorporó definitivamente al primer plano de las letras francesas, aunque Decoin nunca limitó su actividad a la escritura novelística.
Su trayectoria estuvo también profundamente relacionada con el cine y la televisión. Trabajó como guionista y adaptó para la pantalla algunas obras esenciales de la tradición literaria francesa, entre ellas Los miserables y El conde de Montecristo. Esta doble condición de novelista y profesional del audiovisual le permitió moverse entre formas narrativas distintas sin considerar la televisión como un territorio menor. En sus adaptaciones buscó conservar la densidad de los originales y, al mismo tiempo, encontrar una estructura comprensible para públicos amplios.
Entre sus títulos más conocidos figura La camarera del Titanic, llevada posteriormente al er Dcine. A lo largo de su obra regresó con frecuencia a personajes enfrentados a acontecimientos históricos que los superaban. Su última novela, Maypops, publicada en 2026, reconstruyó el caso de George Stinney, el adolescente afroamericano ejecutado injustamente en Estados Unidos en 1944.
Decoin ingresó en la Academia Goncourt en 1995 y la presidió entre 2020 y 2024. Desde esa responsabilidad defendió la lectura, el oficio del escritor y la importancia de mantener el prestigio del premio sin aislarlo de las transformaciones del mundo editorial.
Su fallecimiento deja una obra diversa que comunica literatura, cine, televisión, memoria histórica y compromiso institucional. Más que un autor identificado únicamente con el premio recibido en 1977, Didier Decoin fue uno de esos escritores capaces de tender puentes entre la exigencia literaria y la narración destinada a públicos numerosos.
PUNTO Y SEGUIDO. Pilar Santisteban



