El pasado oraba al pasado
mientras el frío penetraba
por los postigos abiertos
de la ventana del salón.
Al amor de la lumbre
calentaba sus engaños,
pensando en los viejos tiempos
cuando el cielo era oscuro
en su eterna melancolía.
Hoy nada le importa,
insensible como se encuentra,
atado a la cama de un hospital
donde agoniza de inercia
con cicatrices en las muñecas.
Y me pregunto si podrá resistir
seguir perdiendo la esperanza,
si será capaz de cambiar
o de encontrar una respuesta
antes de sumirse en el olvido.
© Alexis Brito Delgado. Todos los derechos reservados



