La clave es mantener la calma, reunir pruebas y evitar las reacciones impulsivas, para así enfrentar con firmeza cualquier uso ilícito de la obra.
Ante un caso de plagio u otro uso indebido de nuestra obra, es importante mantener la calma y esperar 24 horas antes de tomar cualquier medida, mientras comenzamos a reunir pruebas.
Esta es la recomendación inicial para los autores que descubren que su obra ha sido plagiada o utilizada de forma ilegal. La reacción impulsiva puede ser perjudicial, por lo que es fundamental actuar con prudencia. Para tranquilizarse, es útil recordar que, si la obra ha sido registrada, se cuenta con una protección adicional.
Aunque cada caso es diferente, sí que podemos compartir una serie de recomendaciones genéricas que a buen seguro van a ser de gran utilidad.
La primera es que busques asesoramiento. Ponte en contacto con un abogado, pero no con uno cualquiera. Busca un letrado experto en propiedad intelectual.
Junto a este profesional vas a poder evaluar la situación, porque la segunda recomendación que desde aquí os damos es que, analizar lo ocurrido es importante y definir cuál es la respuesta que deseamos dar.
Puedes preguntarte: ¿quiero que se retire el contenido? ¿o que me paguen una indemnización?, por ejemplo, ¿el plagio llega de una gran multinacional o un blog muy poco visitado? ¿merece la pena emprender acciones legales por la copia de uno o dos párrafos de mi texto?.
Definido el escenario se recomienda plantearse una solución amistosa. Piensa que esta es la mejor medida para ahorrarse futuros dolores de cabeza. De hecho, es el camino más habitual para enmendar unos plagios que en ocasiones se producen tan solo por desconocimiento.
En cualquier caso, desde el principio, debes recabar pruebas. Para demostrar la autoría, puedes descargar de Safe Creative o del registro de propiedad intelectual online, tu certificado… seguir leyendo
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