Perros no, o quizás si

0
366

Tras un día agotador en la consulta veterinaria, el doctor Polifemo volvió a casa completamente rendido.

      Abrió el armario para coger la bata… y se encontró con un perro de raza indefinida. El animal, al verse sorprendido, reaccionó de manera social: movía la cola con ternura y ofrecía la patita con una educación conmovedora.

      Pero, por mucho que el doctor Polifemo le suplicaba que saliera del armario, el perro no quería saber nada.

      Confundido, fue a ducharse. Al abrir el armario del baño, otro perro.

      En la cocina, uno más, oculto entre las ollas.

      Otro en el lavavajillas.

      Otro, medio congelado, en la nevera.

      Un perrito de lanas se acurrucaba en el rincón de las escobas.

      Y un chihuahua cabeceaba dentro del cajón del escritorio.

      Llegado a este punto, el doctor Polifemo podría haber llamado al portero para desalojar a los invasores. Pero no era eso lo que su corazón, amante de los perros, le dictaba.

      Corrió a la carnicería y compró diez kilos de filetes para alimentar a sus inesperados huéspedes.

      Desde entonces, cada día compraba diez kilos de carne.

      El carnicero comenzó a sospechar.

      Los clientes cuchicheaban.

      Y pronto, las calumnias se extendieron como el humo:

      —¿No será que el doctor Polifemo tiene espías atónicos en su casa?

¿O tal vez hace experimentos diabólicos con rodajas de carne y perros diligentes?

      El pobre doctor terminó perdiendo toda su clientela.

      Y alguien, alimentado por el morbo, acabó llamando a la policía.

      El jefe de policía ordenó un registro inmediato.

      Y lo que encontraron fue lo que ya se temían…

      …un hombre bueno, soportando el escándalo con dignidad, por puro amor a los perros.

© Ana Cachinero

Artículo anteriorRécord de asistencia y reivindicación literaria en la Semana Negra de Gijón 2025
Artículo siguiente¿La primera novela escrita en lengua vasca fue Euskal-Erria (1879), de Pedro Agerre, más conocido como Axular?
Anika, escritora invidente, nació en Andújar (Jaén) el 16 de febrero de 1962. Hija de un militar y de una ama de casa dedicada a sus labores. Es la mayor de dos hermanas. Cursó estudios primarios, la antigua EGB, bachillerato y carrera universitaria, diplomándose en Magisterio en la especialidad de humanidades. Ana, una autora incansable en el oficio de escribir, inició sus primeros pasos en la lectura de tebeos, cuentos y libros de grandes escritores hasta que un día, animada y tras descubrir su pasión por la escritura, cae en sus manos un importante material literario para iniciarse en el arte de escribir. En 2002 publicó su primer libro de relatos infantiles-juveniles titulado “Las aventuras de Carol”, siguió otra publicación en 2017 con la obra “Aventuras salvajes”, con buena acogida en los medios de comunicación, y dos obras más en 2021 en formato digital, “En los ojos de un niño” y "Rous Rose”. Y en 2023, un libro de poesías titulado "A través de mi espacio".

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí