lunes, junio 17, 2024

Año: II - Núm.: 594

Granada

El precio del plagio: El caso Bad Bunny y Missy Elliott

*H.S.-GeneralPROPIEDAD INTELECTUALEl precio del plagio: El caso Bad Bunny y Missy Elliott

En el vertiginoso mundo de la música, donde las colaboraciones y las influencias cruzadas son el pan de cada día, los derechos de autor juegan un papel crucial para proteger la creatividad y el esfuerzo de los artistas. Sin embargo, cuando estos derechos son ignorados, las consecuencias pueden ser sustanciales, tanto financiera como legalmente. Un ejemplo reciente y contundente de esto es el caso del popular cantante Bad Bunny, quien se vio obligado a entregar el 90% de las copiosas ganancias generadas por su exitoso tema “Safaera” a la legendaria rapera Missy Elliott. La canción, que alcanzó más de 9.000 millones de reproducciones en plataformas como Spotify solo en 2021, se convirtió en el centro de una disputa legal debido al uso no autorizado de un arreglo de Elliott.

El conflicto surgió porque Bad Bunny utilizó un fragmento de la obra de Missy Elliott sin haber obtenido el permiso correspondiente, lo que derivó en una acusación de plagio y una demanda judicial. Este caso ilustra la importancia de respetar los derechos de autor, ya que una negociación previa para la cesión y uso de los arreglos habría resultado, sin duda, en un coste mucho menor para el cantante.

A continuación, exploraremos en detalle qué son los derechos de autor, cuáles de estos derechos son transferibles y comercializables, y cuáles permanecen siempre bajo la protección del autor. Esta comprensión es fundamental no solo para los artistas, sino para todos aquellos que participan en la creación y distribución de contenido cultural, pues la violación de estos derechos puede acarrear serias repercusiones jurídicas y económicas.

Redacción


La transmisión de la propiedad intelectual

Para la compraventa de derechos de autor hablamos comúnmente de cesión, pero también de transmisión, venta, compraventa o licencia, dependiendo de la costumbre o también del tipo de obra. Pero no todos los derechos de autor son transmitibles. Los derechos morales son irrenunciables y inalienables, es decir, no se pueden comprar ni vender. Los que se pueden transferir, vender o ceder son los derechos patrimoniales.

La cesión de derechos de autor es habitual que se haga de manera verbal por acuerdo de las partes, por correo electrónico, por WhatsApp o a través de un contrato formal firmado por ambas partes. Todas las formas son válidas y obligan a las partes a respetar lo acordado, pero un contrato nos aportará mayor seguridad jurídica y la posibilidad de comprobar que todos los aspectos esenciales han sido tenidos en cuenta. ¿Y cuáles son estos aspectos esenciales?:

  • El objeto. ¿Qué estoy cediendo? ¿La obra física, los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública…?
  • El tiempo. ¿Qué límites temporales tiene la cesión?
  • El territorio. Un país, varios, un continente, el mundo… Hay que tener en cuenta que se si pone a disposición por internet en abierto el ámbito de explotación suele ser mundial.
  • En exclusiva o no. Es importante señalar que la cesión en exclusiva excluye también al autor de la obra. La cesión en exclusiva debe de ser siempre explícita, no se puede suponer de forma implícita.
  • Sistema de remuneración. Puede ser proporcional, a tanto alzado, mixto…

La importancia de asesorarse

Para Daniel Vidal, abogado en ejercicio especialista en nuevas tecnologías y propiedad intelectual, «lo importante es que la cesión sea proporcionada y beneficiosa para ambas partes. Hay que entender cuál el papel del otro en la transacción. Que me paguen lo razonable, pero que me pidan lo razonable. No pedir ni dar más de lo que es justo. Es decir, si no vas a hacer la traducción o la película del libro, no me pidas esos derechos».

Una buena manera de ser ponderado en los derechos que se transfieren, señala, es otorgar un valor económico a cada uno de los derechos que se ceden y que quede explícito qué hará el cesionario (la persona o empresa que hará la explotación) con esos derechos transferidos y en qué plazo de tiempo lo hará. Y que no se bloqueen por contrato derechos que no se pretende ejercer, solo pensando en un posible beneficio en caso de un éxito extraordinario que no tiene que ver con la actividad del cesionario.

Como en muchos otros campos, Vidal recuerda la importancia de asesorarse previamente a la compraventa: «Muchos autores firmaron cesiones injustas la primera vez. Al darse cuenta, con suerte, se asesoraron para las siguientes. Mirad la película Saben aquell, sobre el humorista Eugenio, uno de tantos ejemplos», asegura.

Y es que el autor suele encontrarse en condiciones de inferioridad frente al editor, productor u otro intermediario empresarial, sin asesoramiento, capacidad de comprensión del texto legal que le ponen delante ni una posición de poder suficiente desde la que hacer valer su derecho. Por lo que, insistimos, asesorarse es fundamental.

Derechos que no se pueden ceder o que se pueden recuperar

En general, no se pueden incluir en los contratos cláusulas contrarias a la ley, a la moral y al orden público. No obstante, una cláusula habitual en muchos contratos y que es nula de pleno derecho es la que indica la cesión de todas las modalidades de explotación presentes y futuras, cuando la cesión… SEGUIR LEYENDO

© Safe Creative.  Por David Álvarez 

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