Las preposiciones
Las preposiciones son palabras invariables que sirven para relacionar unas palabras con otras dentro de la oración: indican dirección, origen, compañía, causa, medio, tiempo, oposición y muchos otros matices. Parecen piezas pequeñas, pero de ellas depende buena parte de la precisión de un texto. En escritura periodística y literaria, un uso descuidado de las preposiciones no solo afea la frase: a veces cambia el sentido o introduce incorrecciones evitables. La norma académica, recogida por la RAE y la ASALE en la Nueva gramática de la lengua española, la Ortografía y el Diccionario panhispánico de dudas, ofrece criterios bastante claros.
Qué conviene tener presente
No todas las preposiciones plantean las mismas dudas. Algunas se usan con gran estabilidad (ante, bajo, sin, tras); otras generan errores frecuentes por cruce con otras construcciones (a, de, en, por, para). También hay casos en los que el uso depende del verbo, del sustantivo o del adjetivo que acompaña: no se dice insistir en por capricho, ni carecer de por tradición vacía, sino porque así lo fija el régimen de esas palabras.
La preposición a
Suele expresar dirección, destino, término de movimiento, complemento directo de persona y referencias temporales o modales.
Correcto: El enviado llegó a Lisboa al amanecer.
Correcto: Vi a la directora salir del teatro.
Correcto: Se puso a escribir en cuanto cerraron la redacción.
Uso incorrecto frecuente: suprimir la llamada a personal: Vi la directora por Vi a la directora.
Otro error habitual es añadirla donde no corresponde: Acuerdo a la ley en lugar de De acuerdo con la ley.
Ante, bajo, con y contra
Ante expresa situación delante de algo o alguien, o bien actitud frente a un hecho: Ante las críticas, el editor rectificó.
Bajo indica dependencia, subordinación o situación inferior: La obra se publicó bajo seudónimo. Conviene evitar el abuso de bajo con valor de ‘según’ o ‘desde el punto de vista de’ cuando suena forzado: mejor según ese criterio que bajo ese criterio, salvo contextos asentados.
Con señala compañía, instrumento, modo o concurrencia: Escribió la crónica con una sobriedad admirable.
Contra expresa oposición o choque: El artículo arremete contra la censura.
Incorrecto: Vacuna contra la gripe administrada a bajo coste. Lo normal es a bajo coste solo en ciertos usos lexicalizados; muchas veces resulta más limpio con un coste bajo o a bajo precio.
Incorrecto: El ministro compareció con respecto a la polémica. Mejor: respecto de o respecto a la polémica; con respecto a no es incorrecto, pero a menudo recarga la frase.
De, desde, en y entre
De es probablemente la más versátil: expresa posesión, materia, origen, causa, asunto o relación. También forma parte del régimen de muchas palabras: acordarse de, depender de, cerca de.
Correcto: Se acordó de la entrevista demasiado tarde.
Incorrecto: Me recuerdo de aquel verano. Debe ser Recuerdo aquel verano o Me acuerdo de aquel verano.
Desde marca origen espacial, temporal o figurado: Desde la ventana veía el puerto; No publicaba poesía desde 2019.
En indica lugar, tiempo, medio o modo: Lo leí en el suplemento cultural; En otoño aparecerá la novela. Un error común es usar en base a, calco extendido pero desaconsejado en la norma culta; se prefiere con base en o basándose en.
Entre señala situación intermedia, cooperación o distribución: Entre los dos cerraron la edición. No debe confundirse con cuanto antes: es incorrecto cuanto antes posible; lo adecuado es lo antes posible o cuanto antes.
Incorrecto: La exposición gira en torno a de la memoria. Debe ser en torno a la memoria o gira en torno a la memoria.
Incorrecto: Se sentó entre tú y yo. Lo correcto, en la lengua cuidada, es entre ti y yo.
Hacia, hasta, para y por
Hacia indica dirección aproximada o tiempo no exacto: Caminó hacia el archivo; Llegaré hacia las seis.
Hasta marca límite: Trabajó hasta medianoche. Un tropiezo frecuente aparece con la negación: No abrió hasta las diez significa que abrió a las diez, no antes.
Para suele expresar finalidad, destino o plazo: Escribió ese ensayo para la revista; Necesito el texto para el lunes.
Por es mucho más amplia: causa, medio, tránsito, intercambio, agente en pasiva, duración aproximada. La oposición entre ambas conviene vigilarla bien: Lo hice por amistad (causa) frente a Lo hice para ayudarte (finalidad).
Correcto: La columna fue escrita por una filóloga.
Correcto: Salieron para Bilbao al mediodía.
Incorrecto: Entró por la sala de prensa si se quiere indicar destino; sería entró en la sala de prensa.
Incorrecto: Estudia para placer. Mejor: estudia por placer.
Sin, sobre, tras, versus, vía, durante y mediante
Sin expresa carencia: Publicó la nota sin firma.
Sobre indica asunto, posición superior o aproximación: Un ensayo sobre Galdós; Llegaron sobre las nueve. Debe evitarse la construcción redundante bajo mi punto de vista sobre…; basta con desde mi punto de vista o a mi juicio.
Tras equivale a ‘detrás de’ o ‘después de’: Tras la función, el público permaneció en silencio.
Versus, de uso relativamente reciente en registros especializados y periodísticos, significa ‘frente a’ o ‘contra’. Conviene usarla con moderación: Tradición versus modernidad puede valer en un titular; en prosa corrida, muchas veces suena mejor frente a.
Vía funciona como preposición con el sentido de ‘por medio de’ o ‘a través de’: Mandó la documentación vía correo electrónico.
Durante expresa duración: Durante años defendió esa tesis.
Mediante indica medio o procedimiento: Resolvieron el conflicto mediante una mediación discreta.
Incorrecto: Lo supe mediante de un amigo. Debe ser por medio de un amigo o mediante un amigo, según el contexto.
Incorrecto: Versus a sus rivales. Versus no lleva a.
Cinco errores típicos y cómo evitarlos
1. Confundir por y para.
Piense en la diferencia básica: por suele indicar causa o medio; para, finalidad o destino.
2. Suprimir la a personal.
Con complemento directo de persona determinada, conviene revisar si falta: entrevistó a la autora.
3. Usar preposiciones por contagio de otra estructura.
Se dice depender de, consistir en, soñar con o soñar que, no cualquier combinación.
4. Introducir locuciones impropias o recargadas.
Mejor con base en que en base a; mejor de acuerdo con que acorde a en muchos contextos formales.
5. Duplicar o mezclar preposiciones.
Errores como de cara a de, en torno de a o mediante de suelen surgir en la reescritura apresurada.
Ejemplos de uso correcto e incorrecto
Correcto: El crítico aludió a la novela sin destripar el final.
Correcto: Bajo la lluvia, la actriz siguió leyendo sus versos.
Correcto: El reportaje se construyó con testimonios de libreros y lectores.
Correcto: Desde el patio se oía el ensayo de cuerda.
Correcto: Entre las ruinas del archivo apareció una carta inédita.
Incorrecto: La autora insistió de que no era una autobiografía. → insistió en que…
Incorrecto: El jurado premió al poemario en base a su originalidad. → con base en su originalidad.Incorrecto: Iban hacia el amanecer terminando la crónica. → mejor hacia el amanecer terminaban la crónica o iban terminando la crónica al amanecer, según el sentido.
Prueba rápida
1. Elige la opción correcta:
a) Depende en la edición final.
b) Depende de la edición final.
2. Corrige la frase
Vi el novelista entrar en el café.
3. Elige la opción correcta:
a) Lo hizo por ayudarte.
b) Lo hizo para ayudarte.
4. Corrige la frase:
La decisión se tomó en base a los informes.
5. Elige la opción correcta:
a) Entre ti y yo, el artículo necesita poda.
b) Entre tú y yo, el artículo necesita poda.
Soluciones
1. b) Depende de la edición final.
2. Vi al novelista entrar en el café.
3. b) Lo hizo para ayudarte.
4. La decisión se tomó con base en los informes o basándose en los informes.
5. a) Entre ti y yo, el artículo necesita poda.
Resumen final
Las preposiciones no admiten mucha improvisación: cada una aporta un matiz concreto y muchas dependen del verbo o del giro con que aparecen. Conviene vigilar especialmente a, de, en, por y para, porque son las que más errores arrastran. También merece atención el régimen preposicional: no siempre elegimos la preposición, a menudo nos la impone la palabra principal. En periodismo y en prosa ensayística, la claridad mejora mucho cuando evitamos calcos, redundancias y combinaciones descuidadas. Una revisión atenta de estas partículas pequeñas suele corregir buena parte de las asperezas de estilo. La norma académica es una guía útil, no un corsé, pero en este terreno conviene respetarla de cerca.
Recomendaciones
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Revise siempre la preposición que exige el verbo principal.
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Desconfíe de las fórmulas hechas demasiado largas o pomposas.
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Compruebe la diferencia entre causa (por) y finalidad (para).
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No olvide la a personal con personas concretas.
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Sustituya los calcos dudosos por giros asentados y más limpios.
Nota de orientación al lector
Conviene consultar la Nueva gramática, la Ortografía o el Diccionario panhispánico de dudas cuando una palabra le haga vacilar sobre su régimen: consistir en, informar de/sobre, advertir de, soñar con. En una relectura final, merece la pena revisar tres cosas: si sobra o falta alguna preposición, si una locución está bien formada y si el matiz elegido expresa exactamente lo que se quiere decir. En muchas páginas, el problema no está en una palabra grande, sino en una preposición mal puesta.
PUNTO Y SEGUIDO – Pilar Santisteban



