Baioa sin fecha de muerte, de Rui Couceiro

0
216

La Portugal vacía y vaciada, una zona del Alentejo profundo y una aldea (imaginaria): Gorda-e-Feia. De la ficción o no de esta historia, Rui Couceiro, su autor, dice que no pretende ser responsable de la definición de verdad de nadie. Lo que sí hay que dar por sentado, dice también, es que los vio morir a todos.

Relato en primera persona de un joven lisboeta que regresa a la aldea de sus abuelos tras recibir un mensaje en el que comunicaban a sus padres que un vecino había rehabilitado su casa. La sorpresa (y la madre) le empujaron a ver aquello y abandonar Lisboa. Y a quedarse, y a conocer a los pocos habitantes que sobrevivían. No piensen, de entrada, que estamos ante el típico urbanita que cae por el pueblo en plan bucólico y se pasa el día haciendo el hortera ante los lugareños con su móvil, el Facebook y los likes que busca en las redes. Rui Couceiro trata con todo el respeto a la gente, que la hay de todo tipo, por supuesto, y aunque no sean demasiados, siempre aparecen quienes se diferencian por su singularidad sin caer en el patetismo (ya he comentado lo del respeto). Ahí tenemos a Ze Patife, Tia Zulmira, el barbero-cantinero, la Fadista y sobre todos ellos, Joaquim Baoia y el doctor Bártolo, que ya ha muerto, pero ha dejado a Baioa, su amigo, como testamentario de muchos libros de medicina escritos por él y además, una lista de los muertos que han de suceder en un tiempo próximo y la fecha de cada óbito. Cada vecino de la aldea desconoce la existencia de la lista, en la que el único que no tiene fecha es Baioa (de ahí el título).

Rui Couceiro

El lisboeta se encuentra con este personaje, un hombre ya viejo, que ante el abandono de las casas por parte de quienes se fueron a la emigración, propone y realiza rehabilitarlas para que el pueblo no desaparezca. Los que ahora viven en él, son mayores y, por tanto, incapaces de insuflar nueva vida al lugar en modo hijos, por lo que el arreglo de las viviendas vendría a suponer una especie de invitación a quien quisiera ir a vivir allí. De entrada, ya tendrían un cobijo.

A este trabajo se engancha el lisboeta, que ha decidido quedarse en la aldea y tomarse un descanso. A la vez, va describiendo en capítulos cortos sus andanzas y cómo va conociendo a cada personaje, su vida y sus milagros, las relaciones entre ellos y la asidua colaboración con Baioa en la reconstrucción de cada casa.

La historia de cada personaje, perfectamente imbricada en la trama de la novela, deriva hacia diferentes temas que le preocupan y que son parte tanto del personaje como del lugar; y así, nos habla de su insomnio, la soledad, el suicidio, la relación con su madre, que no se cansa de repetirle que no somos nada. Gorda- e-feia, (gorda y fea, traducido) es un ecosistema irrepetible con sus gentes y la inevitable presencia de quienes mantienen viejas supersticiones que tanto pueden tener un matiz diabólico como religioso, desvaríos y hechizos diversos como los personificados en Maria de los Embrujos que, sin llegar al conocido realismo mágico, sí dan un toque de color al relato.

No piensen que estos temas dominan la historia; no: lo fundamental es el retrato de los personajes, profundos, humanos, con ganas de vivir, y de la aldea donde vivieron sus abuelos. Personajes que Rui nos describe con gran sentido del humor y con una ironía que pocas veces se ve en la literatura moderna. Un descubrimiento de los grandes, el de este portugués en su ópera prima. Ahí es nada, con la que se ha soltado de buenas a primeras: nadie diría que ha sido su estreno, tanto por el diseño de la historia como por el estilo literario que desarrolla a lo largo de la novela. Sencillamente magistral, maravillosa, chispeante, entretenida, sabia, divertida. Perfectamente preparada para ser tomada -o leída- con lentitud, en pequeños sorbos y dejarnos invadir de los aromas, la embocadura y el sabor de una literatura de altos vuelos.

Me atrevería decir que es una novela de las llamadas imprescindibles.

>> Sobre el Autor

© Antonio Tejedor

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí