© IMPEDIMENTA Editorial – Febrero
Cierre de la trilogía Tiempo no perdido, El regreso es una de las obras más personales de Stanisław Lem. Con ecos autobiográficos, retrata a una generación marcada por la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, que busca en medio de las ruinas una forma de redención y sentido.
Cracovia, 1945. Stefan Trzyniecki —el joven médico que sobrevivió al centro psiquiátrico en El hospital de la transfiguración y al campo de exterminio en Entre los muertos— regresa a una ciudad devastada por la guerra, cubierta de escombros y ceniza, donde las fachadas mutiladas y los muros vacíos parecen repetir en silencio lo irreparable. A su alrededor, una galería de personajes lucha por adaptarse al nuevo régimen: antiguos resistentes, burócratas del Partido, oportunistas, supervivientes que no saben qué hacer con su vida. Junto a ellos, Bogusław Wieleniecki —psicólogo del Ministerio, escindido entre la lealtad al Partido y los restos de su conciencia— deberá decidir hasta dónde llega su fidelidad.



