Teatro Real | Madrid | Del 16 al 19 de octubre de 2025
Ballet Nacional de España (INAEM)
Del 16 al 19 de octubre, el Teatro Real acoge un homenaje imprescindible a una de las figuras más influyentes de la danza española del siglo XX: José Granero. De la mano del Ballet Nacional de España, el programa reúne tres de sus coreografías más emblemáticas —Leyenda, Bolero y Medea— en un tríptico que atraviesa la memoria del cuerpo, el poder del gesto y la hondura de los mitos.
Granero, fallecido en 2006, fue un creador radicalmente contemporáneo incluso cuando bebía de las fuentes más puras del baile español. Su legado coreográfico —intensamente narrativo, emocional y exigente— continúa siendo una referencia indiscutible para generaciones de intérpretes y coreógrafos. Este programa, planteado como un recorrido por sus distintas vertientes estilísticas, permite redescubrir la amplitud y la coherencia de su visión artística.
En Leyenda, el flamenco se funde con una narrativa sombría: el deseo se convierte en condena, la pasión en violencia. Es un relato sin palabras donde la gestualidad y la tensión física narran una historia de atracción y ruptura que trasciende cualquier anécdota. Bolero, sobre la célebre partitura de Ravel, es una obra hipnótica y formalista, en la que la danza dialoga con los reflejos, la simetría y la repetición: una liturgia visual que remite a los espejos art nouveau y que convierte el escenario en una caja de resonancia emocional.
La culminación del programa llega con Medea, obra maestra absoluta de la danza española contemporánea. La música de Manolo Sanlúcar y la dramaturgia de Miguel Narros acompañan a una protagonista al borde del abismo. Granero crea aquí una versión escénica del mito que no necesita palabras: la violencia, la traición, la pérdida y la venganza se hacen cuerpo en una de las interpretaciones más sobrecogedoras que haya dado la danza española en el último siglo.
Con cinco funciones repartidas en cuatro días, este homenaje a José Granero no solo recupera tres títulos fundamentales del repertorio, sino que ofrece una oportunidad excepcional para contemplar cómo la danza puede convertirse en memoria viva, en relato profundo y en expresión absoluta del alma humana.
Redacción



