A cal y canto, pero también a calicanto

La locución a cal y canto, que indica que algo está hecho o dispuesto de tal forma que no es posible entrar ni salir, se puede escribir en cuatro palabras o en dos: a calicanto.

En los medios pueden verse ambas opciones: «Reabre el centro de mayores después de estar cerrado a calicanto desde 2018»,«Destacó la visita al pabellón después de estar cerrado a calicanto durante más de doce años» o «Encerrados a cal y canto».

La expresión a cal y canto normalmente se emplea con verbos como cerrar o encerrar para aludir a algo que no es posible abrir y a lo que no se puede acceder. Como indica el Diccionario panhispánico de dudas, aunque es más rara, también se documenta y se considera válida la variante a calicanto, recogida asimismo en la gramática académica.

Por ello, los ejemplos del principio son adecuados.

Igualmente, para referirse a una mezcla de cal y piedras se pueden usar cal y cantocalicanto, expresiones ambas masculinas: «Se han utilizado técnicas tradicionales como el calicanto encofrado».

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Roberto R. Díaz Blanco es autor de narrativa noir, criminal y de misterio. Su obra explora la ciudad como espacio moral, la culpa, la vigilancia, la corrupción cotidiana y los mecanismos de silencio que convierten el crimen en parte del paisaje social. Es Licenciado en Historia del Arte y trabaja una narrativa de atmósfera urbana, tensión ética y mirada crítica sobre los lugares donde la verdad suele llegar tarde. https://www.amazon.com/author/robertordiazblanco

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