Un libro abre una puerta, pero no siempre sabemos a dónde. A veces abre a un recuerdo, a una intuición, a una herida, a una alegría inesperada. Y cuando compartimos esa apertura, descubrimos que la misma puerta conduce a lugares distintos.
Este boletín celebra esa diversidad de entradas. Leer con otros no es buscar consenso: es ampliar el mapa. Es aceptar que el texto se mueve según quién lo mire, según el momento, según la vida que cada lector trae consigo.
En Hojas Sueltas queremos acompañar esas derivas: proponer lecturas y también el espacio para que se comenten, se discutan, se contrasten. Porque una cultura viva no se limita a acumular títulos; los pone en circulación. Y en esa circulación, los libros dejan de ser objetos y se convierten en vínculos.
Valentín Castro



