Seis verdades para lectores y escritores que no quieren mentirse.
Venga, y vamos de cabeza con la primera verdad, que no es otra que un verso bien hecho puede curar. Y no te cura por bonito, te cura por preciso. Porque hay frases que entran como una aguja y justo por eso alivian. Porque te nombran algo que tú no sabías nombrar. Y cuando algo tiene nombre, deja de ser un monstruo. A mí como lector me ha pasado mil veces. Estoy mal, no sé explicar por qué.
Y leo una línea y digo esto. Y como escritor esa es mi obsesión. No sonar bien, sino acertar. Y aquí te dejo una pregunta en el aire. ¿Qué te ha curado más en tu vida? ¿Un consejo o una frase exacta? Y vamos con la segunda verdad. Escribir es dar forma a lo invisible. Porque lo invisible es lo peor, porque no lo puedes enseñar, no lo puedes medir, no te lo puedes sacar del pecho y ponerlo sobre la mesa. Pero escribes y aparece. De repente tiene contorno, tiene un peso…
Francisco Concepción



