Estar juntos alrededor de un texto
Un libro puede ser refugio, sí. Pero también puede ser plaza. A veces basta con que alguien diga “he leído esto” para que el aire se llene de preguntas: ¿qué entendiste?, ¿te conmovió?, ¿te enfadó?, ¿por qué? Esa conversación es cultura en movimiento.
Este boletín apuesta por esa plaza: talleres, clubes, diálogos, lecturas compartidas. No buscamos uniformidad, sino un modo de estar juntos que respete la singularidad de cada lector. Porque leer con otros no es renunciar a la propia mirada; es ponerla a prueba con delicadeza.
En Hojas Sueltas cuidamos el texto como se cuida una mesa: para que se sienten muchos, para que circulen historias, para que haya escucha. La lectura compartida no agota el libro; lo prolonga. Y lo prolonga, sobre todo, en nosotros.
Valentín Castro



