Iniciamos un viaje a la India con Ladies Coupé de Anita Nair, traducida por José Manuel Berástegui “El vagón de las mujeres”, novela que nos lleva a descubrir la cultura de este país, donde unas viajeras que no se conocen cuentan el recorrido de sus vidas.
Anita Nair nació en Shoramur en 1966. Aunque es de origen indio, sus obras las realiza en lengua inglesa ya que estudió filología inglesa y literatura en el NSS College Ottapalan en Kerala. Por medio de una beca pudo asistir a clases en Estados Unidos en Virginia Center for Creative Arts, lo cual le permitió escribir su primer libro de relatos breves “Satyr of the Subway & Eleven other Stories 1997.
Sus relatos cortos y novelas están protagonizadas por historias emotivas de mujeres donde se mezcla la tradición y modernidad, utilizando un lenguaje sencillo que nos muestra su condición humana. Ella nos describe como es concebida la mujer y el hombre en la cultura india. Por una parte, la mujer es considerada un ser inferior, que sin poder aspirar a su desarrollo personal sigue con gran dureza sorteando los dos mil años de arraigada cultura. Por otro lado, el hombre progresa a pasos agigantados e impidiendo que la mujer avance. Así mismo tenemos que diferenciar entre la mujer rural, que sigue sin tener visibilidad, mientras que la urbana está más liberada.
Anita Nair meritoria de varios premios y reconocimientos, como FLOFICCI Women Archivers a ward en 2002, así como Arco a la excelencia de la conferencia Prize 2014 por su novela Idris keeper of the light.
Resaltar que además de escritora infantil es guionista y ensayista. Con gran éxito han sido traducidos a varios idiomas treinta de sus libros, y de forma especial al español el Sátiro del metro (1997), Un hombre mejor (2004) y Lecciones del olvido (2010) entre otras.
En el Vagón de las Mujeres nos situamos en los años 90, siendo primer ministro Tamil Nadul y su ministro Ramachandran, que fue actor, se lleva a cabo una serie de políticas sociales como ayuda a la electricidad y a la alimentación para paliar la pobreza.
Hasta 1998 hubo taquillas para señoras, ancianos y minusválidos, en Bangalore, actualmente ha desaparecido el vagón de las mujeres.
Seis mujeres, entre ella una niña de 14 años, Sheila, toman el tren en distintas estaciones, y en ese vagón van a hacer un análisis de sus vidas.
La protagonista de la obra es Akhila de 45 años, soltera, que hasta el momento había dedicado su vida a su trabajo como funcionaria y al cuidado de su familia. Tras la muerte de su padre decide trasladarse al sur de la India para huir de una vida estancada. Cuando le comunica a su hermana que quiere vivir sola esta la menos valora y ella cansada de ser tía de, cuñada de, toma la decisión de deshacerse de lo que piensan los demás de ella.
Margaret es profesora de química conoció a su marido y en dos meses fechó su boda, es una esposa sumisa y compara su vida con las reacciones químicas, y su amor funcionó como un disolvente. No entraba entre los planes de su marido tener un hijo, y la obligó a abortar. El nunca reconoció lo bien que funcionaba su casa. Utilizó sus armas de mujer y engordo a Ebe y consiguió tener una hija, pero en su vida el miedo nunca la dejó.
Prabaha Devi, tuvo claro que para ser feliz con Jagdesh, tenía que ser una mujer no vista, no oída, ya que si daba opinión la trataría despreciativamente. Aceptó que su marido la gobernara y ya no conoció otra forma de tratarla. A espaldas de su marido, busca su refugio y liberación en la natación.
Janaki fue menos comunicativa, no encajó en la conversación, por su perfil de pobre e inculta. Para ella lo que contaban de sus vidas eran nimiedades, porque en su pensamiento para sobrevivir la veta de la fuerza está en nuestro interior.
Marikolanthu de la aldea Kanchipuran estaba casada y con un hijo, no tenía relación con sus hermanos, tuvo una vida complicada. El recuerdo que tenia de su padre era el prado que tenía reservado para la flor de Kanakambarun, y cuando amanecía una orgia de flores naranja reunían en sus pétalos los colores del sol naciente.
La novela nos muestra las normas de la Casta Brahma, que acepta el incesto, los padres de Akhila se casaron siendo sobrina con 15 años y el tío con 24 años. Cuando la mujer tiene la primera regla le queda vetado abrazar a sus hermanos, ni regar plantas, ni entrar en la cocina, debe lavarse el pelo cada viernes, usar la crema de cúrcuma verde para evitar espinillas, no sentarse con las piernas abiertas y llevar un corpiño que le augura la vida de una mujer encorsetada en todos los aspectos.
Identificas a la mujer casada si lleva un thalí que brilla sobre su pecho, kumkum en la raya del pelo y anillos en los dedos de los pies. LLevan saris de seda con zari de oro auténtico.
La mujer que es soltera asume la responsabilidad familiar.
El ritual de eliminar el mal de ojo que es pasar un coco tres veces en círculo por la cara y arrojarlo contra la roca para que se rompa.
Tienen vetado comer huevos y cebolla.
Originalidad en cuanto a la estructura, el libro consta de 12 relatos con su propia identidad y con la habilidad de conectarlos con cierta cohesión, hay presencia de platos tradicionales con un recetario al final.
Los tiempos están bien marcados, los dominios de los personajes, la búsqueda y los cambios, ofreciéndonos un sinfín de detalles.
Nos va sumergiendo con gran destreza y cuenta pormenores e intimidades, obligaciones, restricciones e imposiciones sociales que no son de un relato oral a mujeres extrañas.
Anita Nair nos hace un recorrido por las distintas situaciones que te puede llevar la vida, como la temática de la ama de cría (una nodriza), ya que su madre se niega a amamantarla así como la alimentación de leche de vaca diluida en agua.
La sexualidad entre mujeres con la sutileza y el tacto que lo narra. El sexo en la pareja, si la mujer le dice al hombre que utilice medios para evitar el embarazo, él se siente incómodo ya que no acepta que le manden.
Se produce una violación y la reacción que recibe cuando lo cuenta la víctima es que es una zorra.
El mantener doble relación, por un lado con la mujer y por otro con el marido cuando se produce engaño por ambas partes.
Situación en el que el hombre se ve obligado a practicarse la vasectomía en contra de su voluntad y como premio recibe un cubo y 50 rupias.
Otro tema es el aborto forzado para complacer a su marido. En otra situación se produce un aborto irreal por ser engañada, tiene su hijo y ante la aparición de un tumor de útero y la situación económica que se encuentra siendo madre soltera, se ve obligada a vender su hijo a su propio padre.
El rechazo de la diferencia de edad en una pareja cuando la mujer es mayor que el hombre, como le sucede a Akhila, que renuncia a su amor por el qué dirán.
La muerte de la novia que no puede llegar a casarse por no encontrar olla de rasam en algún portal y desde entonces su suegro siempre mantuvo una olla rasam para quién quisiera comer.
Nos muestra un caso de suicidio y lo hace mediante una noticia en la que un padre de familia tiene SIDA y para que su familia no sea marginada hace un veneno colectivo.
El lenguaje es agradable, sutil y con mucha sensibilidad. Hay que desmenuzar minuciosamente cada párrafo, te hace volver a leerlo para situarse en el contenido y disfrutarlo. Lo que ves, oyes, sientes en la piel te evoca situaciones que hemos vivido. El ambiente del tren lo estás viendo en la forma de escribir.
Uso de descripciones muy detalladas, también comparaciones así como párrafos sin verbos y frases cortas que te dan información.
Hay cosas que resultan anacrónicas pero que en realidad suceden.
Hay distintos tipos de narradores, en tercera persona con una narración más lineal, mientras que en la primera persona lo utiliza para profundizar y llegar a empatizar con el personaje.
Cierra el final tomando Akhila las riendas de su vida y sintiéndose liberada. Ahora es ella la que toma la iniciativa para darse la oportunidad de coger el día desde una ventana abierta siendo lo importante y mágico el ahora.
Nuestro club de lectura ha sido unánime con la sensibilización de esta novela preciosamente escrita, con frases para dejar remarcadas, ágil y evocadora y creemos también la buena labor que ha hecho el traductor.
Muy recomendable, realidad social que vuelve a recordar la necesidad de reivindicar la igualdad de las personas en cualquier parte del mundo.
© Carmen GIles López – Club de lectura Albolote



