Si alguna vez

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A mi manera, quiero explicar a los que sois videntes, y también a los invidentes como yo, lo que supone vivir día a día con la ceguera. De tener un resto visual, años atrás, a no ver prácticamente nada. Tan solo percibo la luz que llega, como un hilillo débil, a esa cámara ocular que todos tenemos: el ojo.

Empezamos.

Si alguna vez perdéis la visión, no tengáis miedo. Prohibido rendirse: respirad hondo y seguid adelante. No merece la pena encerrarse en una habitación a oscuras, para llorar y hacer preguntas inútiles a la pared:

¿Por qué? ¿Qué ha pasado para llegar a esto? ¿Cómo ha sido? Y ahora, ¿qué hago? ¿Cómo encauzo mi vida?

Nunca me he hecho esas preguntas y ni siquiera se me han pasado por la cabeza. Mi agudeza visual ha sido progresiva con el paso de los años, y la memoria sensorial aún perdura en mi cerebro.

Acudid a una organización de ayuda para los que sufren discapacidad visual lo antes posible, y poneos en manos de profesionales. Médicos, psicólogos y trabajadores sociales son los primeros en acompañaros. Entran en vuestra vida como un torrente de energía positiva, para daros las pautas necesarias que os faciliten la adaptación a esta nueva situación. Con una rehabilitación intensa en todos los aspectos , personal, familiar y social, con el tiempo lo conseguiréis.

Ya sé que no va a ser fácil, porque no es un camino de rosas; pero, a pesar de los pesares, hay que luchar.

Aprenderéis a ser autónomos gracias al manejo del bastón blanco; o bien, yendo acompañados de un fiel compañero de aventuras: el perro guía. 

Permitidme un buen consejo: si alguien se ofrece a ayudaros cuando camináis, vosotros sois los que aceptáis o no esa ayuda. Sed amables con todo el mundo y no os mostréis agresivos; al contrario, sed generosos y agradecidos con los demás. Otra cosa: antes de cruzar un paso de peatones con el bastón en mano, escuchad con paciencia y esperad a que suene el sonido del semáforo en verde, y cruzad con seguridad. Y, si los semáforos no pitan como si fuesen un pajarito, escuchad cómo pasan los coches en ambos sentidos y cruzad cuando estén parados.

Por otra parte, vuestra vida cotidiana va a ser muy distinta. Cosas que tenéis que hacer habitualmente: mantened las cosas en el mismo sitio, ordenad las cadenas de TV siguiendo un orden determinado, reconoced los objetos que os rodean con el tacto de vuestras manos y, si es posible, con el olfato, oído o gusto. Y cuando cocinéis, hacedlo con prudencia en una vitrocerámica o microondas. Hay un sinfín de tareas que podéis realizar poniendo de vuestra parte. Es cuestión de lanzarse y dar lo mejor de uno mismo.

Además, en el centro de ayuda hay un montón de actividades a las que apuntarse. La práctica constante de diferentes tareas crea vínculos de amistad, compañerismo, respeto y solidaridad con otros compañeros y compañeras, y permite entablar buenas relaciones que ayuden a sobrellevar este nuevo estado.

Y, por último, no quiero olvidarme de los voluntarios. Desempeñan una labor muy bonita y solidaria. Siempre que lo necesitéis, solicitad sus servicios, ya que ellos os acompañan a donde queráis. Y seguro que nace una gran amistad.

© Anika

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Anika, escritora invidente, nació en Andújar (Jaén) el 16 de febrero de 1962. Hija de un militar y de una ama de casa dedicada a sus labores. Es la mayor de dos hermanas. Cursó estudios primarios, la antigua EGB, bachillerato y carrera universitaria, diplomándose en Magisterio en la especialidad de humanidades. Ana, una autora incansable en el oficio de escribir, inició sus primeros pasos en la lectura de tebeos, cuentos y libros de grandes escritores hasta que un día, animada y tras descubrir su pasión por la escritura, cae en sus manos un importante material literario para iniciarse en el arte de escribir. En 2002 publicó su primer libro de relatos infantiles-juveniles titulado “Las aventuras de Carol”, siguió otra publicación en 2017 con la obra “Aventuras salvajes”, con buena acogida en los medios de comunicación, y dos obras más en 2021 en formato digital, “En los ojos de un niño” y "Rous Rose”. Y en 2023, un libro de poesías titulado "A través de mi espacio".

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