Lo que no se dice (pero pide ser contado)
En esta semana 37, el boletín de Hojas Sueltas abre, con una invitación a mirar más allá de lo evidente, a escuchar aquello que no se dice, pero vibra en los márgenes, en las pausas, en lo que queda fuera de plano.
La sección Letras Sueltas continúa siendo el espacio donde las voces diversas encuentran cauce: relatos breves, ensayos personales, poemas que desafían el orden o lo reordenan a su manera. Este mes, trabajamos bajo la premisa «Lo que no se dice»: lo silenciado, lo soterrado, lo postergado. Es una propuesta de escritura pero también de lectura, una forma de observar el presente con una atención menos complaciente, más abierta a la contradicción o a la fisura.
Queremos recordaros que Letras Sueltas está abierta a recibir colaboraciones. Si tienes un texto que vibra en esa frecuencia, que busca decir lo que no suele decirse —o decirlo de otro modo—, este es el momento de enviarlo. Puedes hacerlo a través del formulario habitual o escribiendo directamente a la redacción.
Además, aprovechamos para refrescar la memoria sobre las secciones abiertas a colaboración y consulta permanente:
- Atlas literario: donde recogemos mapas, trayectorias y constelaciones de autores y libros, muchas veces invisibilizados por el mercado o desplazados por la prisa de las novedades.
- Secuencias históricas: piezas breves que iluminan fragmentos del pasado desde una mirada literaria, artística o cultural. Son relatos que conectan épocas, gestos o voces olvidadas.
- Resto de secciones : todo aquello que no encaja en las categorías anteriores pero tiene fuerza propia. Reseñas, aforismos, fragmentos. Lo híbrido, lo incómodo, lo experimental.
Queremos seguir siendo un lugar donde la cultura se piense con libertad, con cuidado y con lenguaje. Pero sobre todo, con participación. En este número, más que nunca, os animamos a decir —o a sugerir, o a callar con intención— lo que no se dice.
Nos leemos.


