La 32.ª Bienal Internacional de Arte de Pontevedra, que se celebra entre el 21 de junio y el 30 de septiembre de 2025, representa una recuperación emblemática después de diecisiete años de ausencia, reafirmando su vigencia como la muestra de arte contemporáneo más veterana de España
Iniciada en 1969, la Bienal emergió como certamen provincial y evolucionó en las décadas siguientes hasta convertirse en plataforma internacional durante los años 80 y 90. Suspendida desde 2010, fue reapropiada institucionalmente en 2025 bajo el lema “Volver a ser humanos. Ante el dolor de los demás”, un enfoque que entrelaza arte, memoria, conflicto y empatía. La edición actual, curada por Antón Castro, junto a Agar Ledo y Antón Sobral, reúne a 60 artistas de 28 nacionalidades, muchos vinculados a reconocidos circuitos internacionales.
El Museo de Pontevedra actúa como núcleo físico y simbólico, desde donde la Bienal se expande geográficamente por la ciudad y la provincia, incluyendo el Edificio Castelao, el convento de Santa Clara, el Palacio de Congresos, el campus de Bellas Artes, la Isla de las Esculturas, plazas históricas, el Café Moderno, la Fundación RAC, el espacio Nemonon y varios municipios como Vigo, Sanxenxo, O Grove y Ponteareas.
Una de las intervenciones más impactantes tuvo lugar entre el 20 y el 22 de junio, cuando el artista francés Patrice Warrener iluminó la iglesia de la Virgen Peregrina con el proyecto Peregrinacolor, acompañado por la música en directo de la DJ gallega Akazie.
Esta edición va más allá de la exposición estática, incorporando un amplio programa que incluye performances, cine, talleres, artes vivas, ciclos de conferencias, acciones públicas y música, fomentando un diálogo entre arte, sociedad y territorio. Destaca el ciclo de Artes Vivas, que tomó las calles como escenario desde el 27 de junio, comenzando con el performance coral Libertas del portugués Vasco Araújo, extendiéndose por diferentes localidades gallegas.
La Bienal ha logrado una participación notable: al llegar a su ecuador (principios de agosto), registró más de 48 000 visitantes, superando las expectativas y consolidándose como el evento cultural más importante del verano en Galicia.
La Bienal Internacional de Arte de Pontevedra vuelve con fuerza, adoptando una programación plural, inclusiva y profundamente vinculada a los debates contemporáneos sobre guerra, crisis climática, migración y humanismo. Al integrar arte, comunidad y territorio, reafirma su función como plataforma renovada de reflexión cultural y compromiso público en un contexto global y local.
Redacción



