Terminar un libro no es cerrarlo. Hay lecturas que siguen trabajando en nosotros: reaparecen en una frase, en una decisión, en una charla inesperada. Cuando compartimos esas resonancias, el libro se convierte en conversación que continúa.
Este boletín está pensado para alimentar esa continuidad. Proponemos lecturas y, sobre todo, maneras de habitarlas con otros: clubes, talleres, encuentros, diálogos. No como obligación cultural, sino como placer: el placer de discutir con cuidado y de dejarse sorprender.
En Hojas Sueltas creemos que la cultura se sostiene en ese tejido de conversaciones. No hay lectura completamente solitaria cuando una frase termina llegando a otra persona. Leer con otros es prolongar el texto en la vida. Y prolongar la vida con más lenguaje para entenderla.
Valentín Castro



