Dora Maar, entre el grito y la sombra: la Tate Modern revisa su obra española durante la Guerra Civil
Lugar: Tate Modern, Londres
Fechas: del 22 de julio al 9 de noviembre de 2025
Comisaria: Rosalind McKever (en colaboración con el Centre Pompidou y el Museo Reina Sofía)
Título de la muestra: Dora Maar: el ojo combatiente
La Tate Modern presenta este verano una gran retrospectiva dedicada a Dora Maar (1907–1997), figura clave del surrealismo europeo y artista de múltiples registros: fotógrafa, pintora, poeta visual y testigo comprometida de los convulsos años treinta. La exposición, titulada Dora Maar: el ojo combatiente, propone una relectura profunda de su obra desde una perspectiva política e histórica, poniendo especial énfasis en su producción durante la Guerra Civil española (1936–1939), una etapa hasta ahora poco explorada de manera monográfica.
La muestra reúne más de 200 piezas —fotografías, collages, objetos, documentos personales, correspondencia— procedentes de colecciones públicas y privadas de Francia, Reino Unido y España. Por primera vez, se exhibe de forma integrada el corpus de imágenes tomadas por Maar en Barcelona, Madrid y Valencia entre 1936 y 1937, cuando acompañó a reporteros y brigadistas en plena contienda.
Dora Maar y España: un viaje político y estético
Aunque la figura de Dora Maar ha sido históricamente vinculada a su relación con Pablo Picasso —y su papel documental durante la creación de Guernica—, esta exposición se esfuerza por desvincular su legado artístico del relato biográfico subalterno y rescatar su protagonismo como creadora y testigo.
Durante su estancia en España, Maar captó con su cámara escenas de la vida civil en ciudades bombardeadas, retratos de mujeres refugiadas, carteles de propaganda y composiciones simbólicas de alto contenido político. Sus imágenes, menos explícitas que las de Capa o Taro, apuestan por una estética del fragmento, el encuadre oblicuo, la elipsis emocional. La guerra aparece no como espectáculo, sino como huella en los cuerpos y los espacios.
Una de las secciones más reveladoras de la exposición está dedicada a la correspondencia entre Dora Maar y poetas españoles del exilio, como Luis Cernuda y Juan Gil-Albert, con quienes mantuvo contacto a través de círculos parisinos antifascistas. También se recuperan sus colaboraciones con revistas como Ce Soir o L’Espagne antifasciste, donde publicó imágenes bajo seudónimo.
Un nuevo relato curatorial
La comisaria Rosalind McKever ha construido un recorrido que evita la cronología lineal para organizar la muestra en torno a motivos visuales y conceptuales: “la casa en ruinas”, “el cuerpo velado”, “la mirada que resiste”. Esto permite situar a Dora Maar no solo como reportera o musa, sino como una artista con una visión crítica sobre la guerra y el lugar de la mujer en el arte y la historia.
La exposición cuenta con el apoyo del Musée National d’Art Moderne y del Museo Reina Sofía, que ya prepara una itinerancia de la muestra para primavera de 2026, con incorporación de piezas del archivo José Bergamín y del fondo documental de la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales.
Recepción crítica
Medios como The Guardian, Le Monde o El País han coincidido en destacar el valor revisionista de la exposición, que sitúa a Dora Maar como testigo activo de uno de los episodios más dramáticos del siglo XX, y no como simple satélite del universo picassiano. La crítica elogia especialmente el enfoque museográfico, que hace dialogar lo íntimo y lo político, la sombra y la luz.
Redacción



