lunes, junio 22, 2026

Época III - Año IV - Núm: 1318

José Luis Alvarado

Dijo el sabio griego que nada es comunicable por el arte de la escritura; tras apurar la copa de seca cicuta, su discípulo dilecto lo traicionó y acaso lo perfeccionó transmitiendo por escrito sus irónicos conocimientos. Como antes hiciera Montaigne, pienso que la obra de un autor se prolonga y modifica cada vez que se escribe sobre ella. La memoria, que fue oral y minoritaria, ahora se multiplica con cada palabra que integra y justifica el continuo universo, también llamado la Red.

Auto de fe – Elias Canetti

Hay dos mundos que se encuentran enfrentados: el yo individual y el yo colectivo, el individuo frente a la masa. Elias Canetti (1905-1994) fue...

¿Acaso no matan a los caballos? – Horace McCoy

Se puede matar por compasión: el cañón de una pistola sobre la sien de una guapa muchacha, por la noche, en un muelle; un...

El viento de la Luna – Antonio Muñoz Molina

Cuando, una mañana, Antonio Muñoz Molina se despertó de unos sueños agitados, se encontró en su cama convertido en otro escritor. Miró a su...

Suave es la noche – Francis Scott Fitzgerald

Hubo un tiempo en que los escritores se convirtieron en personajes de sí mismos. La generación perdida norteamericana demostró que la vida y la...

Llámalo sueño – Henry Roth

Dicen que la infancia es el paraíso perdido, pero para algunos es el infierno nunca olvidado. Un infierno que regresa constantemente, porque se ha...

Los nueve sastres – Dorothy L. Sayers

Hubo un tiempo en que el mundo era feliz. Afables párrocos dirigían las almas de unas cuantas personas de buena fe, perdidas en aldeas...

Yo, Claudio – Robert Graves

Antes del actual boom de la novela histórica, existía la novela histórica. Uno de sus máximos cultivadores fue Robert Graves (1895-1985), que aunque se...

Trópico de Cáncer – Henry Miller

Hubo un tiempo en el que las novelas parecían componerse tan solo de palabras, de formas, de estructuras complejas y laberínticas. El Ulises de...

Luz de agosto – William Faulkner:

Todo hombre tiene el privilegio de destruirse a sí mismo siempre que no haga daño a nadie, siempre que viva para sí mismo y...

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