Dijo el sabio griego que nada es comunicable por el arte de la escritura; tras apurar la copa de seca cicuta, su discípulo dilecto lo traicionó y acaso lo perfeccionó transmitiendo por escrito sus irónicos conocimientos. Como antes hiciera Montaigne, pienso que la obra de un autor se prolonga y modifica cada vez que se escribe sobre ella. La memoria, que fue oral y minoritaria, ahora se multiplica con cada palabra que integra y justifica el continuo universo, también llamado la Red.
Hay novelas que parecen haber sido escritas exclusivamente para paladares exquisitos. Cuando el buen y arriesgado lector se enfrenta a una novela con un...
Cuando a Christopher Isherwood (1904-1986) lo acusaron de antimilitarismo durante la Segunda Guerra Mundial, contestó con estas luminosas palabras: «Si temo algo, temo la...
Hace ya algún tiempo que Antonio Muñoz Molina dejó de escribir novelas o, al menos, dejó de escribir lo que convencionalmente podríamos definir como...
Fue Thomas Wolfe (1900-1938) un escritor desmesurado, autor de una obra corta, intensa y exuberante. Sus pocas novelas son asombrosas por la calidad de...
Utilizamos cookies propias y de terceros para garantizar el funcionamiento de la web, medir su uso y mejorar nuestros servicios. Puede aceptar todas las cookies, rechazar las no necesarias o configurar sus preferencias. Política de cookies
Configurar cookies
Necesarias para que la web funcione correctamente. No se pueden desactivar desde este panel.
Ayudan a medir el uso del sitio y mejorar sus contenidos.
Permiten publicidad, medición de campañas o personalización de anuncios.
Guardan preferencias o permiten contenido externo no necesario.