{"id":31002,"date":"2026-08-22T00:00:51","date_gmt":"2026-08-21T22:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=31002"},"modified":"2026-08-22T16:22:21","modified_gmt":"2026-08-22T14:22:21","slug":"31002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=31002","title":{"rendered":"Fortunata y Jacinta &#8211; Tercera Parte &#8211; Cap\u00edtulo VI &#8211; partes V y VI"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">V<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Cuando Fortunata, despu\u00e9s de un ratito de palique con la comandanta, penetr\u00f3 en la otra casa, vio cosas que la pasmaron. Guillermina, dejando su mantilla y su libro de misa sobre el sof\u00e1, desempe\u00f1aba junto a Mauricia las obligaciones m\u00e1s penosas del arte de cuidar enfermos, acometiendo con actividad maquinal las faenas m\u00e1s repugnantes, como persona que tiene la obligaci\u00f3n y la costumbre de hacerlo. Severiana se esforzaba en impedirlo; pero Guillermina no ced\u00eda. \u00abD\u00e9jame t\u00fa&#8230; si a m\u00ed esto no me cuesta ning\u00fan trabajo&#8230; Vete a ver lo que quiere Juan Antonio, que est\u00e1 dando voces hace un rato\u00bb. La pobre menestrala deseaba tener tres o cuatro cuerpos para atender todo. \u00abHombre, ten consideraci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo quieres que deje a la se\u00f1ora en&#8230;?\u00bb. Al ver la de Rub\u00edn este tr\u00e1fago y la poca gente que hab\u00eda para tan diversos quehaceres, brindose gustosa a ayudar. Lo que hac\u00eda Guillermina era para asustar a cualquiera. Fortunata no se cre\u00eda con valor para tanto. Y sin embargo, al ver a la insigne dama aristocr\u00e1tica humillarse de aquel modo, avergonzose de no tener valor para imitarla, y sacando fuerzas de flaqueza, ofreci\u00f3 su ayuda. Como hija del pueblo, no quer\u00eda ser menos que la <i>se\u00f1ora de la grandeza<\/i> en aquellos baj\u00edsimos menesteres&#8230; \u00abQuite usted all\u00e1, por D\u00edos, hija&#8230;\u2014replic\u00f3 la santa\u2014. No faltaba m\u00e1s; no lo consiento&#8230; de ninguna manera. \u00bfEs que quiere usted ayudarnos? Pues si tan buen deseo tiene, barra la sala, que va a venir el m\u00e9dico\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Apenas hubo cogido Fortunata la escoba, entr\u00f3 Severiana, y que quieras que no, se la quit\u00f3 de las manos. \u00abNo faltaba m\u00e1s&#8230; se\u00f1orita. Se va usted a poner perdida&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Por Dios, d\u00e9jeme usted que la ayude. \u00bfQuiere que le haga el almuerzo a su marido?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Qu\u00e9 cosas tiene&#8230;!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Ay qu\u00e9 gracia!&#8230; \u00bfCree usted que no s\u00e9?&#8230; La tortillita en la fiambrera, y el pan abierto con la sardina dentro. Si he hecho yo en mi vida m\u00e1s almuerzos de obreros que pelos tengo en la cabeza&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Hemos encendido la lumbre en la casa de la vecina. All\u00e1 est\u00e1 do\u00f1a Fuensanta; pero va a salir a la compra, y si usted hiciera el favor&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata no necesit\u00f3 m\u00e1s, y fue a la otra casa, donde encontr\u00f3 a la comandanta muy afanada, porque no era un almuerzo, sino tres los que ten\u00eda que preparar, el de Juan Antonio y el de dos obreros m\u00e1s, cuyas respectivas mujeres se hab\u00edan ido ya para la f\u00e1brica, dej\u00e1ndole aquel encargo. \u00abV\u00e1yase usted a la compra\u2014le dijo\u2014, que de las tortillas se encarga una servidora&#8230;\u00bb. Mucho agradeci\u00f3 esto do\u00f1a Fuensanta, y poni\u00e9ndose su toquilla encarnada, qued\u00e1ndose con la bata de tart\u00e1n y las gruesas zapatillas de orillo, cogi\u00f3 el cesto y el portamonedas y fue a pedir \u00f3rdenes a Severiana, que estaba en la sala, dentro de una nube de polvo. \u00abTr\u00e1igame usted un codillo como el del otro d\u00eda, para ponerlo en sal&#8230; un cuarter\u00f3n de agujas cortas&#8230; Tocino hay en casa&#8230; \u00a1Ah!, no olvide las zanahorias, ni el cuarto de gallina&#8230; Si trae para usted sesada de carnero, c\u00f3mpreme otra a m\u00ed&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Oiga, oiga; si ve una buena lengua, tr\u00e1igamela descargada, y la salaremos para las dos&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Sali\u00f3 la viuda del comandante renqueando por aquellas escaleras abajo, y a poco partieron Juan Antonio y los otros dos obreros con sus saquitos de comida en la mano. La se\u00f1ora de Rub\u00edn hab\u00eda desempe\u00f1ado su cometido con tanta presteza como acierto, y mientras se lavaba las manos, dejose llevar por su vagabundo pensamiento a un orden de ideas que no era nuevo en ella. \u00ab\u00a1Si es lo que a m\u00ed me gusta, ser obrera, mujer de un trabajador honradote que me quiera&#8230;! No le des vueltas, chica; pueblo naciste y pueblo ser\u00e1s toda tu vida. La cabra tira al monte, y se te despega el se\u00f1or\u00edo, cr\u00e9etelo, se te despega&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Cuando pas\u00f3 a decir a Severiana que estaba servida, esta hab\u00eda concluido de limpiar la sala. Como hab\u00eda tan mal olor all\u00ed, trajeron una paletada de carbones encendidos, y echando un pu\u00f1ado de espliego, la pasearon por toda la casa, desde el pasillo hasta la cocina. Despu\u00e9s del sahumerio, Fortunata entr\u00f3 a ver a Mauricia, a quien encontr\u00f3 muy mal, en un estado de decaimiento y postraci\u00f3n muy visibles. El m\u00e9dico, que lleg\u00f3 entonces, la examin\u00f3 detenidamente, observando hinchaz\u00f3n en las piernas y en el vientre. La par\u00e1lisis agitante crec\u00eda de una manera aterradora. Antes de partir, el doctor habl\u00f3 con Guillermina en la sala, dici\u00e9ndole que aquello no pod\u00eda menos de acabar mal, y que a todo tirar, tirar\u00eda dos d\u00edas&#8230; Acerc\u00e1base Fortunata para enterarse de esto, cuando vio entrar inesperadamente a una persona cuya presencia le hizo el efecto de una descarga el\u00e9ctrica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00a1Jes\u00fas, esa mona otra vez&#8230;!, yo me voy\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Jacinta y Guillermina hablaron un momento con el m\u00e9dico, que se despidi\u00f3 luego. \u00abEntrar\u00e9 un ratito a verla\u2014dijo la Delfina a su amiga, sent\u00e1ndose en el sof\u00e1\u2014. \u00bfVa usted a estar aqu\u00ed mucho tiempo?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Tengo que pasar al otro corredor a ver al zapatero&#8230; Pobre hombre, no ha querido ir al hospital. Yo no hab\u00eda visto nunca un caso de hidropes\u00eda semejante. La barriga de ese infeliz era anoche como un tonel&#8230; Y ya le han dado tres barrenos; pero el de ayer con tan mala fortuna, que no le sacaron m\u00e1s que medio litro, y dicen que tiene en aquel cuerpo la friolera de catorce litros&#8230; \u00a1Qu\u00e9 humanidad, Dios m\u00edo!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata pas\u00f3 a la otra sala, y a poco volvi\u00f3 diciendo que Mauricia dorm\u00eda profundamente. La fundadora hizo entonces una observaci\u00f3n humor\u00edstica. Dirigi\u00e9ndose a las dos, les dijo: \u00ab\u00bfOyen ustedes ese tromb\u00f3n que toca la marcha real?\u00bb. En efecto, se o\u00eda bien clara, aunque lejana, la marcha real tocada con verdadero frenes\u00ed por Leopardi, que en la repetici\u00f3n le pon\u00eda un lujo escandaloso de mordentes y apoyaturas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abPues ese pobre hombre\u2014a\u00f1adi\u00f3 la santa conteniendo la risa\u2014, desde que se entera de que estoy aqu\u00ed, se pone a tocar como un descosido. Es la manera de recordarme que le promet\u00ed vestirle, porque el desventurado est\u00e1 mejor de pulmones que de ropa. Mira\u2014propuso a Jacinta, cogi\u00e9ndole un brazo\u2014; en cuanto vayas hoy a tu casa, has de ver si tiene tu marido algunos pantalones que no le sirvan&#8230; Puede que no tenga porque \u00a1ya hemos hecho tantos escrutinios en su guardarropa!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No s\u00e9, no s\u00e9\u2014dijo la se\u00f1ora de Santa Cruz, procurando recordar&#8230;\u2014me parece.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Si no\u2014manifest\u00f3 prontamente la de Rub\u00edn\u2014, yo traer\u00e9 unos del m\u00edo&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Dios se lo pagar\u00e1 a usted&#8230; porque verdaderamente parte el coraz\u00f3n ver a ese pobre hombre, en este tiempo, con unos calzones de hilo, de los que traen los soldados de Cuba&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Sali\u00f3 Guillermina para ir al almac\u00e9n de maderas de la Ronda, y Jacinta la acompa\u00f1\u00f3 hasta el corredor. Sentose Fortunata en el sof\u00e1, creyendo que las dos se marchaban. Pero la de Santa Cruz, despu\u00e9s de hablar con su amiga de varias cosas, le dijo: \u00abAqu\u00ed la espero a usted. Lleve mi coche, y luego me recoger\u00e1 y nos iremos juntas\u00bb. Entr\u00f3 inmediatamente, sent\u00e1ndose tambi\u00e9n en el sof\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00a1Ponerse a su lado! \u00a1No conocerle en la cara que las dos no pod\u00edan estar juntas en parte alguna!&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Esto pensaba la mujer de Maxi, que sinti\u00f3 deseos de huir, y luego verg\u00fcenza y miedo de hacerlo. Si la otra le hablaba, no tendr\u00eda m\u00e1s remedio que responderle. \u00abPues si yo le dijera qui\u00e9n soy, la har\u00eda temblar. Ver\u00edamos entonces qui\u00e9n temblaba m\u00e1s\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Jacinta la mir\u00f3. Ya el d\u00eda anterior hab\u00eda despertado su curiosidad hermosura tan expresiva. Y cuando sus ojos se encontraban con el rayo de aquellos ojos negros, sent\u00eda una impresi\u00f3n no muy grata, al modo de esos presentimientos inseguros que son, no como el contacto de un objeto, sino como la sensaci\u00f3n del aire que hace el objeto al pasar r\u00e1pidamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abSeg\u00fan ha dicho el m\u00e9dico\u2014indic\u00f3 la Delfina decidida a pegar la hebra\u2014, la pobre Mauricia no saldr\u00e1 de esta\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No saldr\u00e1 la pobre\u2014opin\u00f3 Fortunata algo cortada, porque le asaltaba la idea de que su lenguaje no ser\u00eda bastante fino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Si sigue as\u00ed, traer\u00e9 esta tarde a la ni\u00f1a, para que la vea&#8230; De todos modos, debo traerla \u00bfno le parece a usted?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014S\u00ed, tr\u00e1igala. Jacinta sab\u00eda que aquella desconocida no era soltera, porque hab\u00eda ofrecido unos pantalones <i>de su marido<\/i>. H\u00edzole, pues, la pregunta que ingenuamente se le sal\u00eda siempre de los labios cuando se encontraba delante de una casada: \u00ab\u00bfTiene usted ni\u00f1os?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No se\u00f1ora\u2014replic\u00f3 la de Rub\u00edn con alguna sequedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Yo tampoco. Pero me gustan tanto los ni\u00f1os, que tengo verdadera man\u00eda por ellos, y los ajenos me parece que deber\u00edan ser m\u00edos&#8230; y, cr\u00e9alo usted, no tendr\u00eda escr\u00fapulo de conciencia en robar uno, si pudiera&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pues yo tambi\u00e9n, si pudiera&#8230;\u2014declar\u00f3 Fortunata, que no quer\u00eda ser menos que su rival en aquello de la man\u00eda materna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfPero es que se le han muerto a usted, o que no los ha tenido?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Tuve uno, s\u00ed se\u00f1ora&#8230; va para cuatro a\u00f1os&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfY en cuatro a\u00f1os no ha tenido usted m\u00e1s que uno? \u00bfQu\u00e9 tiempo lleva usted de matrimonio? Perdone mi indiscreci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfYo?&#8230;\u2014murmur\u00f3 la otra vacilando\u2014. Cinco a\u00f1os. Yo me cas\u00e9 antes que usted&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Antes que yo!\u2014S\u00ed, se\u00f1ora&#8230; pues dec\u00eda que tuve un ni\u00f1o y se me muri\u00f3, s\u00ed se\u00f1ora, y si me viviera, le digo a usted que&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Como advirtiera la dama en los ojos de su interlocutora una lucidez y movilidad singular\u00edsimas, sospech\u00f3 si aquella mujer padecer\u00eda enajenaci\u00f3n mental. Su tono y su mirar eran muy extra\u00f1os, impropios del lugar y de la sosegada conversaci\u00f3n que ambas sosten\u00edan. \u00abA esta mujer hay que dejarla\u2014pens\u00f3 Jacinta\u2014; me callar\u00e9\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Guardaron silencio un rato mirando al suelo. Jacinta no pensaba en nada importante; Fortunata s\u00ed, y por la mente le pas\u00f3 toda su historia como envuelta en una nube de fuego. Se le vinieron a la boca palabras duras para increpar a aquella <i>mona del Cielo<\/i>, que le hab\u00eda quitado lo suyo. \u00bfPues no era esto una gran injusticia? Los agravios se le revolv\u00edan en el seno, sali\u00e9ndole a los labios en esa forma descomedida y grosera de las hijas del pueblo, cuando se ponen a re\u00f1ir. \u00ab\u00a1La cojo y la&#8230;!\u2014dec\u00eda para s\u00ed clav\u00e1ndose las u\u00f1as en sus propios brazos\u2014. \u00bfQue es un \u00e1ngel? Pues que lo sea&#8230; \u00bfQue es una santa? \u00bfY a m\u00ed qu\u00e9?&#8230;\u00bb. Pero de los labios para fuera, nada&#8230; \u00ab\u00a1Qu\u00e9 cobarde soy! Con una palabra la har\u00e9 caer redonda, y me tendr\u00e1 un miedo tan grande que no le dar\u00e1n ganas de volverme a hacer preguntitas&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">En esto <i>la mona del Cielo<\/i>, impaciente porque no ven\u00eda Guillermina, sali\u00f3 un instante al corredor. Al verse sola, crey\u00f3 sentirse la otra con m\u00e1s valor para dar un esc\u00e1ndalo&#8230; Toda la rudeza, toda la pasi\u00f3n gozosa de mujer del pueblo, ardiente, sincera, ineducada, herv\u00eda en su alma, y una sugesti\u00f3n incre\u00edble la impulsaba a mostrarse tal como realmente era, sin disimulo hip\u00f3crita. \u00ab\u00a1Si no volver\u00e1!&#8230;\u00bb se dijo mirando al corredor, y al decir esto su esp\u00edritu volv\u00eda sobre s\u00ed, penetr\u00e1ndose del sentido l\u00f3gico de las cosas&#8230; \u00abElla es una mujer de m\u00e9rito y yo he sido una perdida&#8230; Pero yo tengo raz\u00f3n, y perdida o no, la justicia est\u00e1 de mi parte&#8230; porque ella ser\u00eda yo, si estuviera en mi lugar&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">En esto vio que <i>la mona<\/i> volv\u00eda&#8230; Verla y cegarse fue todo uno. No pod\u00eda darse cuenta de lo que le pas\u00f3. Obedec\u00eda a un empuje superior a su voluntad, cuando se lanz\u00f3 hacia ella con la rapidez y el salto de un perro de presa. Junt\u00e1ronse, chocando en mitad del angosto pasillo. La pr\u00f3jima le clav\u00f3 sus dedos en los brazos, y Jacinta la mir\u00f3 aterrada, como quien est\u00e1 delante de una fiera&#8230; Entonces vio una sonrisa de brutal iron\u00eda en los labios de la desconocida, y oy\u00f3 una voz asesina que le dijo claramente: \u00abSoy Fortunata\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Jacinta se qued\u00f3 sin habla&#8230; despu\u00e9s lanz\u00f3 un \u00a1ay! agud\u00edsimo, como la persona que recibe la picada de una v\u00edbora. En tanto Fortunata mov\u00eda la cabeza afirmativamente con insolente dureza, repitiendo: \u00abSoy&#8230; soy&#8230; soy la&#8230;\u00bb. Pero tan sofocada estaba, que no articul\u00f3 las \u00faltimas palabras. La Delfina baj\u00f3 los ojos, y dando un tir\u00f3n se solt\u00f3. Quiso decir algo, no pudo. La otra se apart\u00f3, echando llamas de sus ojos y resoplidos de su pecho, y andando hacia atr\u00e1s sigui\u00f3 diciendo, sin que las palabras llegaran a articularse: \u00abTe cojo y te revuelco&#8230; porque si yo estuviera donde t\u00fa est\u00e1s, ser\u00eda&#8230;\u00bb. Aqu\u00ed recobr\u00f3 el aliento, y pudo decir: \u00ab\u00a1Mejor que t\u00fa, mejor que t\u00fa&#8230;!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La de Santa Cruz recobr\u00f3 la serenidad, y entrando en la sala, volvi\u00f3 a ponerse en el sof\u00e1. Su actitud revelaba tanta dignidad como inocencia. Era la agredida, y no s\u00f3lo pod\u00eda serenarse m\u00e1s pronto, sino responder a la ofensa con desd\u00e9n soberano y aun con el perd\u00f3n mismo. La otra sinti\u00f3, por el contrario, tremendo peso dentro de s\u00ed. \u00a1Ay, su acci\u00f3n descompuesta y brutal le gravit\u00f3 en el alma como si la casa se le hubiera desplomado encima! No tuvo \u00e1nimo para entrar tambi\u00e9n; tembl\u00f3 de pensar lo que dir\u00eda Severiana si se enteraba; pues \u00bfy do\u00f1a Guillermina?&#8230; Refugiose en el cuarto de la comandanta, donde hab\u00eda dejado velo y manguito. La cobard\u00eda que sinti\u00f3 impuls\u00e1bala a correr hacia la calle. Huir, s\u00ed, y no volver a poner los pies en aquella casa ni en parte alguna donde pudiera tener tales encuentros&#8230; Sali\u00f3 sin hacer ruido, desliz\u00e1ndose, y al pasar frente a la puerta, mir\u00f3 y la vio all\u00e1 dentro, al extremo del largo pasillo, que parec\u00eda un anteojo. La ve\u00eda de perfil, la mano en la mejilla, muy pensativa, y Jacinta no la ve\u00eda a ella. Baj\u00f3 y se puso en la calle, acord\u00e1ndose de una de las principales recomendaciones que le hab\u00eda hecho Feijoo: \u00abNo descomponerse nunca\u00bb. Pues bien se hab\u00eda descompuesto aquel d\u00eda&#8230; \u00abPero verdaderamente\u2014discurri\u00f3 tratando de serenarse\u2014. Yo \u00bfqu\u00e9 le he hecho?, nada&#8230; \u00danicamente decirle qui\u00e9n soy, para que me conozca&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00a1Cosa extra\u00f1a!, le entraron ganas de esperar para verla salir. P\u00fasose de centinela en la calle del Bastero, y cinco minutos despu\u00e9s vio a la fundadora entrar en la casa. \u00abHan de subir por la calle de Toledo\u2014pens\u00f3\u2014; desde all\u00ed las ver\u00e9 sin que me vean. Sigui\u00f3 a la calle de Toledo, poni\u00e9ndose en acecho en la acera de enfrente, junto a la puerta de una taberna. Al cabo de un cuarto de hora, apareci\u00f3 por la boca-calle la berlina con las dos damas. \u00abHablan de m\u00ed, y le est\u00e1 contando c\u00f3mo pas\u00f3 el lance&#8230; me imita, remedando mi movimiento, cuando la cog\u00ed por los brazos&#8230; \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1n, Dios m\u00edo, qu\u00e9 dir\u00e1n? Me parece o\u00edrlas&#8230; Que soy un trasto y que me deb\u00edan mandar a presidio\u00bb.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">VI<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Cuando sub\u00eda la escalera de su casa, se iniciaba en la conciencia de la joven una reprobaci\u00f3n clara de lo que hab\u00eda hecho. \u00ab&#8230;Hubiera sido mucho mejor\u2014pens\u00f3 deteniendo el paso y tardando un minuto de escal\u00f3n a escal\u00f3n\u2014, decirle aquello de <i>yo soy Fortunata<\/i>, con calma, reparando bien qu\u00e9 cara pon\u00eda ella al o\u00edrlo, y luego quedarme tan fresca, esperando a ver por qu\u00e9 registro sal\u00eda, o echarle tres o cuatro chinitas, dici\u00e9ndole que yo tambi\u00e9n soy honrada, claro, y que su marido es un tunante&#8230; a ver por d\u00f3nde la tomaba\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Al entrar en la casa, hall\u00f3 a do\u00f1a Lupe muy incomodada con Papitos, sobre cuya inocente cabeza descargaba el mal humor que la noche en vela le produjo. Cuanto se hab\u00eda hecho en su ausencia le parec\u00eda mal, dej\u00e1ndose decir que ni tan siquiera para una obra de caridad pod\u00eda salir de casa, pues en cuanto volv\u00eda la espalda, era todo un desbarajuste. Fortunata comprendi\u00f3 que tambi\u00e9n quer\u00eda meterse con ella; mas no teniendo ganas de re\u00f1ir, dejaba sin contestaci\u00f3n sus refunfu\u00f1os. \u00abMira que es pifia mandar traer esta babilla y esta falda que no sirve ni para el gato. Tienes la cabeza llena de viento. Nada, en cuanto yo me descuido, ya no das pie con bola\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata empezaba a sentirse mal. Ten\u00eda escalofr\u00edos, dolor de cabeza y ganas de bostezar a cada momento. Conociole do\u00f1a Lupe en la cara la desaz\u00f3n, y le pregunt\u00f3 con gran inter\u00e9s: \u00ab\u00bfTienes ascos, mareos&#8230;?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No s\u00e9 lo que tengo; pero me acostar\u00eda de buena gana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Do\u00f1a Lupe, al irse a la cocina, iba pensando que aquellos s\u00edntomas podr\u00edan anunciar tal vez la probable reproducci\u00f3n del tipo de Rub\u00edn en la especie humana; pero bien sab\u00eda la otra que no era nada de esto, y sin m\u00e1s explicaciones echose, bien envuelta en una manta, en el sof\u00e1 de su cuarto. Despu\u00e9s que se le aplacara el fr\u00edo, sinti\u00f3 somnolencia, que la llev\u00f3 a un delirio tranquilo, reproduciendo en su mente la escena aquella con varias adiciones de importancia. \u00bfEran estas algo que con la prisa no pudo decir, pero que debi\u00f3 haber dicho, o eran simplemente desvar\u00edos de su cerebro encendido por la calentura?&#8230; \u00ab\u00a1Si creer\u00e1 esta se\u00f1ora que no hay en el mundo m\u00e1s mujeres honradas que ella!&#8230; Que se le quite a usted eso de la cabeza. \u00a1Vaya con el modelo!&#8230; \u00a1A buena parte viene usted&#8230;! \u00bfSabe usted, ni\u00f1a, que como a m\u00ed se me meta en la cabeza, le doy a usted honradez y virtudes por los hocicos hasta que no quiera m\u00e1s? Porque eso es cuesti\u00f3n de decir: &#8216;\u00a1Ea!&#8217;&#8230; S\u00ed, y si me atufo no hay quien me tosa. \u00bfPues qu\u00e9 cree usted, que a m\u00ed me costar\u00eda trabajo cuidar enfermos y d\u00e1rmelas de muy cat\u00f3lica? Pues si a mano viene me pondr\u00e9 el mejor d\u00eda a cuidar y limpiar y revolver los enfermos m\u00e1s podridos, y me vestir\u00e9 una saya, y recoger\u00e9 ni\u00f1os que no tengan padres, que de eso y de mucho m\u00e1s soy yo capaz&#8230; \u00a1Vaya con la <i>mona del Cielo<\/i>! Ea&#8230; no venga ac\u00e1 vendiendo m\u00e9rito&#8230; \u00a1Y \u00e1ngel me soy! Pues para que lo sepa, tambi\u00e9n yo, si me da la gana de ser \u00e1ngel, lo ser\u00e9, y m\u00e1s que usted, mucho m\u00e1s. Todas tenemos nuestro \u00e1ngel en el cuerpo&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Despu\u00e9s de esto, torn\u00f3 a ver con claridad las cosas, y dejando vagar sus miradas por la habitaci\u00f3n solitaria y semioscura, pensaba en lo mismo, pero apreciando mejor la realidad de las cosas. En aquella meditaci\u00f3n, lo que descollaba, despu\u00e9s de vueltas mil, era un vivo deseo de ser no s\u00f3lo igual, sino superior a la otra. El c\u00f3mo era lo dif\u00edcil. \u00abPorque lo primero que tengo que hacer es querer a mi marido, y portarme bien para que se olviden las maldades que he hecho&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">El pensamiento, recorriendo todas las caras del tema, iba de las cosas m\u00e1s sutiles a las m\u00e1s triviales. \u00abMe tengo que hacer una falda enteramente igual a la que llevaba ella&#8230; lo mismito, con aquel tableado; y si encontrara tela igual&#8230; La verdad es que tiene la mona un aire de se\u00f1or\u00edo y de&#8230; de&#8230; \u00bfde qu\u00e9?, de majestad, s\u00ed&#8230; \u00a1Bah!, esto es idea, idea nada m\u00e1s de los que la miran, porque con aquello de que es \u00e1ngel&#8230; A saber si lo es realmente, que las apariencias enga\u00f1an&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Sacola de esta cavilaci\u00f3n do\u00f1a Lupe, que entr\u00f3 con pisadas de gato, y le dijo que era preciso tomara algo. Negose Fortunata a comer cosa alguna, y dijo que lo \u00fanico que apetec\u00eda era una naranja para chuparla. \u00ab\u00bfAntojitos ya?\u00bb murmur\u00f3 la t\u00eda sonriendo, y mand\u00f3 a Papitos por la naranja.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Mientras la chupaba, haci\u00e9ndole un agujerito y apret\u00e1ndola como aprietan los chicos la teta, a la se\u00f1ora de Rub\u00edn le pas\u00f3 por el cerebro otra r\u00e1faga de aquel furor que determin\u00f3 el acto de la ma\u00f1ana: \u00abTu marido es m\u00edo y te lo tengo que quitar&#8230; Pinturera&#8230; santurrona&#8230; ya te dir\u00e9 yo si eres \u00e1ngel o lo que eres&#8230; Tu marido es m\u00edo; me lo has robado&#8230; como se puede robar un pa\u00f1uelo. Dios es testigo, y si no, preg\u00fantale&#8230; Ahora mismo lo sueltas o ver\u00e1s, ver\u00e1s qui\u00e9n soy&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Quedose dormida, dejando caer al suelo la naranja. Despert\u00f3 al sentir sobre su frente la mano de su amante esposo, que hab\u00eda subido a comer, y enterado de que estaba indispuesta, se asust\u00f3 mucho, Do\u00f1a Lupe quiso hacerle concebir esperanzas de sucesi\u00f3n; pero \u00e9l, moviendo la cabeza con expresi\u00f3n esc\u00e9ptica y desconsolada, entr\u00f3 en la alcoba y le palp\u00f3 la frente a su mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abHija de mi vida, \u00bfqu\u00e9 tienes?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Al o\u00edr esta terneza y al ver delante la figura de Maxi, Fortunata sinti\u00f3 fuerte sacudida en su interior. Como una neurosis constitutiva de esas que se manifiestan de repente, cuando menos se las espera, as\u00ed se present\u00f3 en el alma de la joven, a golpe, y a manera de explosi\u00f3n de p\u00f3lvora, la aversi\u00f3n que su marido le hab\u00eda inspirado en otro tiempo. Lo primero que pens\u00f3 fue c\u00f3mo hab\u00eda reto\u00f1ado tan de repente la infame planta del odio que ella cre\u00eda seca y muerta, o al menos moribunda. Le miraba, y mientras m\u00e1s le miraba, peor&#8230; Se volvi\u00f3 del otro lado respondiendo con sequedad: \u00abNada\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfSabes lo que dice la t\u00eda?&#8230; oye&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La opini\u00f3n de la t\u00eda aumentaba la malquerencia de la sobrina y el vivo deseo de perder de vista a su marido. Cerrando los ojos, invoc\u00f3 a Dios y a la Virgen, de quien esperaba auxilio para poder curarse de aquella insana antipat\u00eda; pero ni por esas&#8230; \u00abSi no le puedo ver; \u00a1si me ir\u00eda al fin del mundo por no verle&#8230;! \u00a1Y yo cre\u00ed que le iba tomando cari\u00f1o! \u00a1Buen cari\u00f1o nos d\u00e9 Dios! Ni s\u00e9 yo en qu\u00e9 estaba pensando Feijoo&#8230; Tonto \u00e9l, y yo m\u00e1s tonta en hacerle caso\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Maxi, al tomarle el pulso, ech\u00f3 por aquella boca una retah\u00edla de frases de medicina, concluyendo por decir: \u00abSubir\u00e9 esta noche un antiespasm\u00f3dico, jarabe de azahar con bromuro, y quiz\u00e1s, quiz\u00e1s unas pildoritas de sulfato de quinina. Hay fiebre, aunque poca. Principio de un fuerte catarro. T\u00fa te has enfriado en aquella maldita casa de corredor&#8230; o te habr\u00e1s atufado con alg\u00fan brasero\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata pens\u00f3 que, en efecto, se hab\u00eda atufado, pero no con brasero. Cediendo a los ruegos de su marido y de do\u00f1a Lupe, se acost\u00f3, y a prima noche estaba m\u00e1s tranquila, desvelada, sin ning\u00fan apetito, oyendo con desagrado el ruido de los platos y cucharas que del comedor ven\u00eda a la hora de cenar. Nicol\u00e1s hablaba por los codos. \u00abMejor es que no tomes nada, si no tienes gana\u2014le dijo Maxi, que entr\u00f3 mascando el postre y con un higo pasado en la mano\u2014. Por si acaso, no bajar\u00e9 esta noche a la botica, y te acompa\u00f1ar\u00e9\u00bb. La peor de las medicinas era esta, pues gustaba la joven de estar sola, entretenida con sus pensamientos. Hizo por dormirse; su marido le at\u00f3 fuertemente un pa\u00f1uelo a la cabeza, y despu\u00e9s se puso junto a la cama. Despu\u00e9s de un breve sue\u00f1o, vio ella la escueta figura de Maxi dando paseos en la habitaci\u00f3n. Tan pronto miraba su persona como su sombra corriendo por la pared, larga, angulosa, dobl\u00e1ndose en las esquinas del muro. \u00ab\u00a1Ah!&#8230; Jacinta, yo te quisiera ver casada con este&#8230; Entonces me reir\u00eda, me estar\u00eda riendo tres a\u00f1os seguidos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Maximiliano se desnudaba para acostarse. Al quitarse el chaleco, sal\u00edan de las boca-mangas los hombros, como alones de un ave flaca que no tiene nada que comer. Luego, los pantalones echaron de s\u00ed aquellas piernas como bastones que se desenfundan. Todas sus coyunturas funcionaban con trabajo, cual si estuvieran mohosas, y el pelo se le hab\u00eda hecho tan ralo, que su cabeza ofrec\u00eda una de esas calvas sin dignidad que suelen verse en j\u00f3venes de poca y mala sangre. Al meterse en la cama y estirar los huesos, exhalaba un <i>\u00a1ah!<\/i> que no se sab\u00eda si era de dolor o de gusto. Fortunata, fingiendo dormir, se volvi\u00f3 para el otro lado y a media noche dorm\u00eda de veras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">A la madrugada abri\u00f3 los ojos. La alcoba estaba en completa oscuridad. Oy\u00f3 la respiraci\u00f3n de su marido, \u00e1spera a ratos, a ratos silbante y con diversos flauteados, como si el aire encontrase en aquel pecho obstrucciones gelatinosas y leng\u00fcetas met\u00e1licas. Incorporose Fortunata, cediendo a un movimiento interior cuyo impulso inicial se determin\u00f3 cuando estaba dormida. Lo que pensaba entonces era por dem\u00e1s peregrino. El disparate que se le hab\u00eda ocurrido, porque disparate era y de los gordos, fue que deb\u00eda echarse del lecho muy callandito, buscar a tientas su ropa, vestirse&#8230; ir hacia la percha, coger su bata y pon\u00e9rsela. El mant\u00f3n, \u00bfd\u00f3nde estaba? No pudo recordarlo; pero lo buscar\u00eda, a tientas tambi\u00e9n; y una vez hallado, saldr\u00eda de la alcoba, coger\u00eda el llav\u00edn que estaba colgado de un clavo en el recibimiento, y \u00a1aire!&#8230; \u00a1a la calle! La idea de la evasi\u00f3n estuvo flameando un rato sobre sus sesos, como una luz de alcohol, sin que pudiera entender c\u00f3mo se hab\u00eda encendido semejante idea. En el bolsillo de la bata ten\u00eda medio duro, una peseta, y algunos cuartos, la vuelta del duro que dio a Papitos para que le trajera&#8230; no recordaba qu\u00e9. Pues con aquel dinero ten\u00eda bastante. \u00bfPara qu\u00e9 m\u00e1s? \u00bfY a d\u00f3nde ir\u00eda? A una casa de hu\u00e9spedes. No&#8230; a casa de D. Evaristo&#8230; No, porque D. Evaristo la re\u00f1ir\u00eda. Esta idea de que la re\u00f1ir\u00eda su <i>padrino<\/i> fue el golpe que le aclar\u00f3 el sentido, porque la idea de la fuga era un rastro del sue\u00f1o. \u00ab\u00bfEstoy despierta o dormida?\u00bb se preguntaba al reconocer su desatino; y quedose un rato sentada en la cama, con la mano en la mejilla. El pa\u00f1uelo se le hab\u00eda desatado de la cabeza, y deshecho el peinado, sus espesas guedejas le ca\u00edan sobre los hombros. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 marido este!\u2014pensaba, recogi\u00e9ndose el cabello\u2014, \u00a1ni atar un pa\u00f1uelo sabe!\u00bb. Despu\u00e9s crey\u00f3 ver ojos, que en aquella profunda oscuridad la miraban. \u00abDebo de estar so\u00f1ando todav\u00eda. \u00bfQu\u00e9 me miras t\u00fa? \u00bfQu\u00e9 dices? \u00bfQue estoy guapa? Ya lo creo. M\u00e1s que tu mujer\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Y se volvi\u00f3 a acostar. Maximiliano, al revolverse, le dio un encontronazo con un omoplato. \u00ab\u00a1Ay!, me ha hecho ver las estrellas\u00bb dijo para s\u00ed Fortunata, recogi\u00e9ndose m\u00e1s en su lado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00bfDuermes, vidita?\u00bb murmur\u00f3 el otro despert\u00e1ndose, y rechupando luego como si tuviera una pastilla en la boca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Pero sin o\u00edr la respuesta, se volvi\u00f3 a dormir.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Cuando Fortunata, despu\u00e9s de un ratito de palique con la comandanta, penetr\u00f3 en la otra casa, vio cosas que la pasmaron. Guillermina, dejando su mantilla y su libro de misa sobre el sof\u00e1, desempe\u00f1aba junto a Mauricia las obligaciones m\u00e1s penosas del arte de cuidar enfermos, acometiendo con actividad maquinal las faenas m\u00e1s repugnantes, como persona que tiene la obligaci\u00f3n y la costumbre de hacerlo. Severiana se esforzaba en impedirlo; pero Guillermina no ced\u00eda. \u00abD\u00e9jame t\u00fa&#8230; si a m\u00ed esto no me cuesta ning\u00fan trabajo&#8230; Vete a ver lo que quiere Juan Antonio, que est\u00e1 dando voces hace un rato\u00bb. La pobre menestrala deseaba tener tres o cuatro cuerpos para atender todo. \u00abHombre, ten consideraci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo quieres que deje a la se\u00f1ora en&#8230;?\u00bb. Al ver la de Rub\u00edn este tr\u00e1fago y la poca gente que hab\u00eda para tan diversos quehaceres, brindose gustosa a ayudar. Lo que hac\u00eda Guillermina era para asustar a cualquiera. Fortunata no se cre\u00eda con valor para tanto. Y sin embargo, al ver a la insigne dama aristocr\u00e1tica humillarse de aquel modo, avergonzose de no tener valor para imitarla, y sacando fuerzas de flaqueza, ofreci\u00f3 su ayuda. Como hija del pueblo, no quer\u00eda ser menos que la <i>se\u00f1ora de la grandeza<\/i> en aquellos baj\u00edsimos menesteres&#8230; \u00abQuite usted all\u00e1, por D\u00edos, hija&#8230;\u2014replic\u00f3 la santa\u2014. No faltaba m\u00e1s; no lo consiento&#8230; de ninguna manera. \u00bfEs que quiere usted ayudarnos? Pues si tan buen deseo tiene, barra la sala, que va a venir el m\u00e9dico\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Apenas hubo cogido Fortunata la escoba, entr\u00f3 Severiana, y que quieras que no, se la quit\u00f3 de las manos. \u00abNo faltaba m\u00e1s&#8230; se\u00f1orita. Se va usted a poner perdida&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Por Dios, d\u00e9jeme usted que la ayude. \u00bfQuiere que le haga el almuerzo a su marido?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Qu\u00e9 cosas tiene&#8230;!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Ay qu\u00e9 gracia!&#8230; \u00bfCree usted que no s\u00e9?&#8230; La tortillita en la fiambrera, y el pan abierto con la sardina dentro. Si he hecho yo en mi vida m\u00e1s almuerzos de obreros que pelos tengo en la cabeza&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Hemos encendido la lumbre en la casa de la vecina. All\u00e1 est\u00e1 do\u00f1a Fuensanta; pero va a salir a la compra, y si usted hiciera el favor&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata no necesit\u00f3 m\u00e1s, y fue a la otra casa, donde encontr\u00f3 a la comandanta muy afanada, porque no era un almuerzo, sino tres los que ten\u00eda que preparar, el de Juan Antonio y el de dos obreros m\u00e1s, cuyas respectivas mujeres se hab\u00edan ido ya para la f\u00e1brica, dej\u00e1ndole aquel encargo. \u00abV\u00e1yase usted a la compra\u2014le dijo\u2014, que de las tortillas se encarga una servidora&#8230;\u00bb. Mucho agradeci\u00f3 esto do\u00f1a Fuensanta, y poni\u00e9ndose su toquilla encarnada, qued\u00e1ndose con la bata de tart\u00e1n y las gruesas zapatillas de orillo, cogi\u00f3 el cesto y el portamonedas y fue a pedir \u00f3rdenes a Severiana, que estaba en la sala, dentro de una nube de polvo. \u00abTr\u00e1igame usted un codillo como el del otro d\u00eda, para ponerlo en sal&#8230; un cuarter\u00f3n de agujas cortas&#8230; Tocino hay en casa&#8230; \u00a1Ah!, no olvide las zanahorias, ni el cuarto de gallina&#8230; Si trae para usted sesada de carnero, c\u00f3mpreme otra a m\u00ed&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Oiga, oiga; si ve una buena lengua, tr\u00e1igamela descargada, y la salaremos para las dos&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Sali\u00f3 la viuda del comandante renqueando por aquellas escaleras abajo, y a poco partieron Juan Antonio y los otros dos obreros con sus saquitos de comida en la mano. La se\u00f1ora de Rub\u00edn hab\u00eda desempe\u00f1ado su cometido con tanta presteza como acierto, y mientras se lavaba las manos, dejose llevar por su vagabundo pensamiento a un orden de ideas que no era nuevo en ella. \u00ab\u00a1Si es lo que a m\u00ed me gusta, ser obrera, mujer de un trabajador honradote que me quiera&#8230;! No le des vueltas, chica; pueblo naciste y pueblo ser\u00e1s toda tu vida. La cabra tira al monte, y se te despega el se\u00f1or\u00edo, cr\u00e9etelo, se te despega&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Cuando pas\u00f3 a decir a Severiana que estaba servida, esta hab\u00eda concluido de limpiar la sala. Como hab\u00eda tan mal olor all\u00ed, trajeron una paletada de carbones encendidos, y echando un pu\u00f1ado de espliego, la pasearon por toda la casa, desde el pasillo hasta la cocina. Despu\u00e9s del sahumerio, Fortunata entr\u00f3 a ver a Mauricia, a quien encontr\u00f3 muy mal, en un estado de decaimiento y postraci\u00f3n muy visibles. El m\u00e9dico, que lleg\u00f3 entonces, la examin\u00f3 detenidamente, observando hinchaz\u00f3n en las piernas y en el vientre. La par\u00e1lisis agitante crec\u00eda de una manera aterradora. Antes de partir, el doctor habl\u00f3 con Guillermina en la sala, dici\u00e9ndole que aquello no pod\u00eda menos de acabar mal, y que a todo tirar, tirar\u00eda dos d\u00edas&#8230; Acerc\u00e1base Fortunata para enterarse de esto, cuando vio entrar inesperadamente a una persona cuya presencia le hizo el efecto de una descarga el\u00e9ctrica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00a1Jes\u00fas, esa mona otra vez&#8230;!, yo me voy\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Jacinta y Guillermina hablaron un momento con el m\u00e9dico, que se despidi\u00f3 luego. \u00abEntrar\u00e9 un ratito a verla\u2014dijo la Delfina a su amiga, sent\u00e1ndose en el sof\u00e1\u2014. \u00bfVa usted a estar aqu\u00ed mucho tiempo?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Tengo que pasar al otro corredor a ver al zapatero&#8230; Pobre hombre, no ha querido ir al hospital. Yo no hab\u00eda visto nunca un caso de hidropes\u00eda semejante. La barriga de ese infeliz era anoche como un tonel&#8230; Y ya le han dado tres barrenos; pero el de ayer con tan mala fortuna, que no le sacaron m\u00e1s que medio litro, y dicen que tiene en aquel cuerpo la friolera de catorce litros&#8230; \u00a1Qu\u00e9 humanidad, Dios m\u00edo!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata pas\u00f3 a la otra sala, y a poco volvi\u00f3 diciendo que Mauricia dorm\u00eda profundamente. La fundadora hizo entonces una observaci\u00f3n humor\u00edstica. Dirigi\u00e9ndose a las dos, les dijo: \u00ab\u00bfOyen ustedes ese tromb\u00f3n que toca la marcha real?\u00bb. En efecto, se o\u00eda bien clara, aunque lejana, la marcha real tocada con verdadero frenes\u00ed por Leopardi, que en la repetici\u00f3n le pon\u00eda un lujo escandaloso de mordentes y apoyaturas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abPues ese pobre hombre\u2014a\u00f1adi\u00f3 la santa conteniendo la risa\u2014, desde que se entera de que estoy aqu\u00ed, se pone a tocar como un descosido. Es la manera de recordarme que le promet\u00ed vestirle, porque el desventurado est\u00e1 mejor de pulmones que de ropa. Mira\u2014propuso a Jacinta, cogi\u00e9ndole un brazo\u2014; en cuanto vayas hoy a tu casa, has de ver si tiene tu marido algunos pantalones que no le sirvan&#8230; Puede que no tenga porque \u00a1ya hemos hecho tantos escrutinios en su guardarropa!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No s\u00e9, no s\u00e9\u2014dijo la se\u00f1ora de Santa Cruz, procurando recordar&#8230;\u2014me parece.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Si no\u2014manifest\u00f3 prontamente la de Rub\u00edn\u2014, yo traer\u00e9 unos del m\u00edo&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Dios se lo pagar\u00e1 a usted&#8230; porque verdaderamente parte el coraz\u00f3n ver a ese pobre hombre, en este tiempo, con unos calzones de hilo, de los que traen los soldados de Cuba&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Sali\u00f3 Guillermina para ir al almac\u00e9n de maderas de la Ronda, y Jacinta la acompa\u00f1\u00f3 hasta el corredor. Sentose Fortunata en el sof\u00e1, creyendo que las dos se marchaban. Pero la de Santa Cruz, despu\u00e9s de hablar con su amiga de varias cosas, le dijo: \u00abAqu\u00ed la espero a usted. Lleve mi coche, y luego me recoger\u00e1 y nos iremos juntas\u00bb. Entr\u00f3 inmediatamente, sent\u00e1ndose tambi\u00e9n en el sof\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00a1Ponerse a su lado! \u00a1No conocerle en la cara que las dos no pod\u00edan estar juntas en parte alguna!&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Esto pensaba la mujer de Maxi, que sinti\u00f3 deseos de huir, y luego verg\u00fcenza y miedo de hacerlo. Si la otra le hablaba, no tendr\u00eda m\u00e1s remedio que responderle. \u00abPues si yo le dijera qui\u00e9n soy, la har\u00eda temblar. Ver\u00edamos entonces qui\u00e9n temblaba m\u00e1s\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Jacinta la mir\u00f3. Ya el d\u00eda anterior hab\u00eda despertado su curiosidad hermosura tan expresiva. Y cuando sus ojos se encontraban con el rayo de aquellos ojos negros, sent\u00eda una impresi\u00f3n no muy grata, al modo de esos presentimientos inseguros que son, no como el contacto de un objeto, sino como la sensaci\u00f3n del aire que hace el objeto al pasar r\u00e1pidamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abSeg\u00fan ha dicho el m\u00e9dico\u2014indic\u00f3 la Delfina decidida a pegar la hebra\u2014, la pobre Mauricia no saldr\u00e1 de esta\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No saldr\u00e1 la pobre\u2014opin\u00f3 Fortunata algo cortada, porque le asaltaba la idea de que su lenguaje no ser\u00eda bastante fino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Si sigue as\u00ed, traer\u00e9 esta tarde a la ni\u00f1a, para que la vea&#8230; De todos modos, debo traerla \u00bfno le parece a usted?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014S\u00ed, tr\u00e1igala. Jacinta sab\u00eda que aquella desconocida no era soltera, porque hab\u00eda ofrecido unos pantalones <i>de su marido<\/i>. H\u00edzole, pues, la pregunta que ingenuamente se le sal\u00eda siempre de los labios cuando se encontraba delante de una casada: \u00ab\u00bfTiene usted ni\u00f1os?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No se\u00f1ora\u2014replic\u00f3 la de Rub\u00edn con alguna sequedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Yo tampoco. Pero me gustan tanto los ni\u00f1os, que tengo verdadera man\u00eda por ellos, y los ajenos me parece que deber\u00edan ser m\u00edos&#8230; y, cr\u00e9alo usted, no tendr\u00eda escr\u00fapulo de conciencia en robar uno, si pudiera&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pues yo tambi\u00e9n, si pudiera&#8230;\u2014declar\u00f3 Fortunata, que no quer\u00eda ser menos que su rival en aquello de la man\u00eda materna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfPero es que se le han muerto a usted, o que no los ha tenido?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Tuve uno, s\u00ed se\u00f1ora&#8230; va para cuatro a\u00f1os&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfY en cuatro a\u00f1os no ha tenido usted m\u00e1s que uno? \u00bfQu\u00e9 tiempo lleva usted de matrimonio? Perdone mi indiscreci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfYo?&#8230;\u2014murmur\u00f3 la otra vacilando\u2014. Cinco a\u00f1os. Yo me cas\u00e9 antes que usted&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Antes que yo!\u2014S\u00ed, se\u00f1ora&#8230; pues dec\u00eda que tuve un ni\u00f1o y se me muri\u00f3, s\u00ed se\u00f1ora, y si me viviera, le digo a usted que&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Como advirtiera la dama en los ojos de su interlocutora una lucidez y movilidad singular\u00edsimas, sospech\u00f3 si aquella mujer padecer\u00eda enajenaci\u00f3n mental. Su tono y su mirar eran muy extra\u00f1os, impropios del lugar y de la sosegada conversaci\u00f3n que ambas sosten\u00edan. \u00abA esta mujer hay que dejarla\u2014pens\u00f3 Jacinta\u2014; me callar\u00e9\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Guardaron silencio un rato mirando al suelo. Jacinta no pensaba en nada importante; Fortunata s\u00ed, y por la mente le pas\u00f3 toda su historia como envuelta en una nube de fuego. Se le vinieron a la boca palabras duras para increpar a aquella <i>mona del Cielo<\/i>, que le hab\u00eda quitado lo suyo. \u00bfPues no era esto una gran injusticia? Los agravios se le revolv\u00edan en el seno, sali\u00e9ndole a los labios en esa forma descomedida y grosera de las hijas del pueblo, cuando se ponen a re\u00f1ir. \u00ab\u00a1La cojo y la&#8230;!\u2014dec\u00eda para s\u00ed clav\u00e1ndose las u\u00f1as en sus propios brazos\u2014. \u00bfQue es un \u00e1ngel? Pues que lo sea&#8230; \u00bfQue es una santa? \u00bfY a m\u00ed qu\u00e9?&#8230;\u00bb. Pero de los labios para fuera, nada&#8230; \u00ab\u00a1Qu\u00e9 cobarde soy! Con una palabra la har\u00e9 caer redonda, y me tendr\u00e1 un miedo tan grande que no le dar\u00e1n ganas de volverme a hacer preguntitas&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">En esto <i>la mona del Cielo<\/i>, impaciente porque no ven\u00eda Guillermina, sali\u00f3 un instante al corredor. Al verse sola, crey\u00f3 sentirse la otra con m\u00e1s valor para dar un esc\u00e1ndalo&#8230; Toda la rudeza, toda la pasi\u00f3n gozosa de mujer del pueblo, ardiente, sincera, ineducada, herv\u00eda en su alma, y una sugesti\u00f3n incre\u00edble la impulsaba a mostrarse tal como realmente era, sin disimulo hip\u00f3crita. \u00ab\u00a1Si no volver\u00e1!&#8230;\u00bb se dijo mirando al corredor, y al decir esto su esp\u00edritu volv\u00eda sobre s\u00ed, penetr\u00e1ndose del sentido l\u00f3gico de las cosas&#8230; \u00abElla es una mujer de m\u00e9rito y yo he sido una perdida&#8230; Pero yo tengo raz\u00f3n, y perdida o no, la justicia est\u00e1 de mi parte&#8230; porque ella ser\u00eda yo, si estuviera en mi lugar&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">En esto vio que <i>la mona<\/i> volv\u00eda&#8230; Verla y cegarse fue todo uno. No pod\u00eda darse cuenta de lo que le pas\u00f3. Obedec\u00eda a un empuje superior a su voluntad, cuando se lanz\u00f3 hacia ella con la rapidez y el salto de un perro de presa. Junt\u00e1ronse, chocando en mitad del angosto pasillo. La pr\u00f3jima le clav\u00f3 sus dedos en los brazos, y Jacinta la mir\u00f3 aterrada, como quien est\u00e1 delante de una fiera&#8230; Entonces vio una sonrisa de brutal iron\u00eda en los labios de la desconocida, y oy\u00f3 una voz asesina que le dijo claramente: \u00abSoy Fortunata\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Jacinta se qued\u00f3 sin habla&#8230; despu\u00e9s lanz\u00f3 un \u00a1ay! agud\u00edsimo, como la persona que recibe la picada de una v\u00edbora. En tanto Fortunata mov\u00eda la cabeza afirmativamente con insolente dureza, repitiendo: \u00abSoy&#8230; soy&#8230; soy la&#8230;\u00bb. Pero tan sofocada estaba, que no articul\u00f3 las \u00faltimas palabras. La Delfina baj\u00f3 los ojos, y dando un tir\u00f3n se solt\u00f3. Quiso decir algo, no pudo. La otra se apart\u00f3, echando llamas de sus ojos y resoplidos de su pecho, y andando hacia atr\u00e1s sigui\u00f3 diciendo, sin que las palabras llegaran a articularse: \u00abTe cojo y te revuelco&#8230; porque si yo estuviera donde t\u00fa est\u00e1s, ser\u00eda&#8230;\u00bb. Aqu\u00ed recobr\u00f3 el aliento, y pudo decir: \u00ab\u00a1Mejor que t\u00fa, mejor que t\u00fa&#8230;!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La de Santa Cruz recobr\u00f3 la serenidad, y entrando en la sala, volvi\u00f3 a ponerse en el sof\u00e1. Su actitud revelaba tanta dignidad como inocencia. Era la agredida, y no s\u00f3lo pod\u00eda serenarse m\u00e1s pronto, sino responder a la ofensa con desd\u00e9n soberano y aun con el perd\u00f3n mismo. La otra sinti\u00f3, por el contrario, tremendo peso dentro de s\u00ed. \u00a1Ay, su acci\u00f3n descompuesta y brutal le gravit\u00f3 en el alma como si la casa se le hubiera desplomado encima! No tuvo \u00e1nimo para entrar tambi\u00e9n; tembl\u00f3 de pensar lo que dir\u00eda Severiana si se enteraba; pues \u00bfy do\u00f1a Guillermina?&#8230; Refugiose en el cuarto de la comandanta, donde hab\u00eda dejado velo y manguito. La cobard\u00eda que sinti\u00f3 impuls\u00e1bala a correr hacia la calle. Huir, s\u00ed, y no volver a poner los pies en aquella casa ni en parte alguna donde pudiera tener tales encuentros&#8230; Sali\u00f3 sin hacer ruido, desliz\u00e1ndose, y al pasar frente a la puerta, mir\u00f3 y la vio all\u00e1 dentro, al extremo del largo pasillo, que parec\u00eda un anteojo. La ve\u00eda de perfil, la mano en la mejilla, muy pensativa, y Jacinta no la ve\u00eda a ella. Baj\u00f3 y se puso en la calle, acord\u00e1ndose de una de las principales recomendaciones que le hab\u00eda hecho Feijoo: \u00abNo descomponerse nunca\u00bb. Pues bien se hab\u00eda descompuesto aquel d\u00eda&#8230; \u00abPero verdaderamente\u2014discurri\u00f3 tratando de serenarse\u2014. Yo \u00bfqu\u00e9 le he hecho?, nada&#8230; \u00danicamente decirle qui\u00e9n soy, para que me conozca&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00a1Cosa extra\u00f1a!, le entraron ganas de esperar para verla salir. P\u00fasose de centinela en la calle del Bastero, y cinco minutos despu\u00e9s vio a la fundadora entrar en la casa. \u00abHan de subir por la calle de Toledo\u2014pens\u00f3\u2014; desde all\u00ed las ver\u00e9 sin que me vean. Sigui\u00f3 a la calle de Toledo, poni\u00e9ndose en acecho en la acera de enfrente, junto a la puerta de una taberna. Al cabo de un cuarto de hora, apareci\u00f3 por la boca-calle la berlina con las dos damas. \u00abHablan de m\u00ed, y le est\u00e1 contando c\u00f3mo pas\u00f3 el lance&#8230; me imita, remedando mi movimiento, cuando la cog\u00ed por los brazos&#8230; \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1n, Dios m\u00edo, qu\u00e9 dir\u00e1n? Me parece o\u00edrlas&#8230; Que soy un trasto y que me deb\u00edan mandar a presidio\u00bb.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">vi<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Cuando sub\u00eda la escalera de su casa, se iniciaba en la conciencia de la joven una reprobaci\u00f3n clara de lo que hab\u00eda hecho. \u00ab&#8230;Hubiera sido mucho mejor\u2014pens\u00f3 deteniendo el paso y tardando un minuto de escal\u00f3n a escal\u00f3n\u2014, decirle aquello de <i>yo soy Fortunata<\/i>, con calma, reparando bien qu\u00e9 cara pon\u00eda ella al o\u00edrlo, y luego quedarme tan fresca, esperando a ver por qu\u00e9 registro sal\u00eda, o echarle tres o cuatro chinitas, dici\u00e9ndole que yo tambi\u00e9n soy honrada, claro, y que su marido es un tunante&#8230; a ver por d\u00f3nde la tomaba\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Al entrar en la casa, hall\u00f3 a do\u00f1a Lupe muy incomodada con Papitos, sobre cuya inocente cabeza descargaba el mal humor que la noche en vela le produjo. Cuanto se hab\u00eda hecho en su ausencia le parec\u00eda mal, dej\u00e1ndose decir que ni tan siquiera para una obra de caridad pod\u00eda salir de casa, pues en cuanto volv\u00eda la espalda, era todo un desbarajuste. Fortunata comprendi\u00f3 que tambi\u00e9n quer\u00eda meterse con ella; mas no teniendo ganas de re\u00f1ir, dejaba sin contestaci\u00f3n sus refunfu\u00f1os. \u00abMira que es pifia mandar traer esta babilla y esta falda que no sirve ni para el gato. Tienes la cabeza llena de viento. Nada, en cuanto yo me descuido, ya no das pie con bola\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata empezaba a sentirse mal. Ten\u00eda escalofr\u00edos, dolor de cabeza y ganas de bostezar a cada momento. Conociole do\u00f1a Lupe en la cara la desaz\u00f3n, y le pregunt\u00f3 con gran inter\u00e9s: \u00ab\u00bfTienes ascos, mareos&#8230;?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No s\u00e9 lo que tengo; pero me acostar\u00eda de buena gana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Do\u00f1a Lupe, al irse a la cocina, iba pensando que aquellos s\u00edntomas podr\u00edan anunciar tal vez la probable reproducci\u00f3n del tipo de Rub\u00edn en la especie humana; pero bien sab\u00eda la otra que no era nada de esto, y sin m\u00e1s explicaciones echose, bien envuelta en una manta, en el sof\u00e1 de su cuarto. Despu\u00e9s que se le aplacara el fr\u00edo, sinti\u00f3 somnolencia, que la llev\u00f3 a un delirio tranquilo, reproduciendo en su mente la escena aquella con varias adiciones de importancia. \u00bfEran estas algo que con la prisa no pudo decir, pero que debi\u00f3 haber dicho, o eran simplemente desvar\u00edos de su cerebro encendido por la calentura?&#8230; \u00ab\u00a1Si creer\u00e1 esta se\u00f1ora que no hay en el mundo m\u00e1s mujeres honradas que ella!&#8230; Que se le quite a usted eso de la cabeza. \u00a1Vaya con el modelo!&#8230; \u00a1A buena parte viene usted&#8230;! \u00bfSabe usted, ni\u00f1a, que como a m\u00ed se me meta en la cabeza, le doy a usted honradez y virtudes por los hocicos hasta que no quiera m\u00e1s? Porque eso es cuesti\u00f3n de decir: &#8216;\u00a1Ea!&#8217;&#8230; S\u00ed, y si me atufo no hay quien me tosa. \u00bfPues qu\u00e9 cree usted, que a m\u00ed me costar\u00eda trabajo cuidar enfermos y d\u00e1rmelas de muy cat\u00f3lica? Pues si a mano viene me pondr\u00e9 el mejor d\u00eda a cuidar y limpiar y revolver los enfermos m\u00e1s podridos, y me vestir\u00e9 una saya, y recoger\u00e9 ni\u00f1os que no tengan padres, que de eso y de mucho m\u00e1s soy yo capaz&#8230; \u00a1Vaya con la <i>mona del Cielo<\/i>! Ea&#8230; no venga ac\u00e1 vendiendo m\u00e9rito&#8230; \u00a1Y \u00e1ngel me soy! Pues para que lo sepa, tambi\u00e9n yo, si me da la gana de ser \u00e1ngel, lo ser\u00e9, y m\u00e1s que usted, mucho m\u00e1s. Todas tenemos nuestro \u00e1ngel en el cuerpo&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Despu\u00e9s de esto, torn\u00f3 a ver con claridad las cosas, y dejando vagar sus miradas por la habitaci\u00f3n solitaria y semioscura, pensaba en lo mismo, pero apreciando mejor la realidad de las cosas. En aquella meditaci\u00f3n, lo que descollaba, despu\u00e9s de vueltas mil, era un vivo deseo de ser no s\u00f3lo igual, sino superior a la otra. El c\u00f3mo era lo dif\u00edcil. \u00abPorque lo primero que tengo que hacer es querer a mi marido, y portarme bien para que se olviden las maldades que he hecho&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">El pensamiento, recorriendo todas las caras del tema, iba de las cosas m\u00e1s sutiles a las m\u00e1s triviales. \u00abMe tengo que hacer una falda enteramente igual a la que llevaba ella&#8230; lo mismito, con aquel tableado; y si encontrara tela igual&#8230; La verdad es que tiene la mona un aire de se\u00f1or\u00edo y de&#8230; de&#8230; \u00bfde qu\u00e9?, de majestad, s\u00ed&#8230; \u00a1Bah!, esto es idea, idea nada m\u00e1s de los que la miran, porque con aquello de que es \u00e1ngel&#8230; A saber si lo es realmente, que las apariencias enga\u00f1an&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Sacola de esta cavilaci\u00f3n do\u00f1a Lupe, que entr\u00f3 con pisadas de gato, y le dijo que era preciso tomara algo. Negose Fortunata a comer cosa alguna, y dijo que lo \u00fanico que apetec\u00eda era una naranja para chuparla. \u00ab\u00bfAntojitos ya?\u00bb murmur\u00f3 la t\u00eda sonriendo, y mand\u00f3 a Papitos por la naranja.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Mientras la chupaba, haci\u00e9ndole un agujerito y apret\u00e1ndola como aprietan los chicos la teta, a la se\u00f1ora de Rub\u00edn le pas\u00f3 por el cerebro otra r\u00e1faga de aquel furor que determin\u00f3 el acto de la ma\u00f1ana: \u00abTu marido es m\u00edo y te lo tengo que quitar&#8230; Pinturera&#8230; santurrona&#8230; ya te dir\u00e9 yo si eres \u00e1ngel o lo que eres&#8230; Tu marido es m\u00edo; me lo has robado&#8230; como se puede robar un pa\u00f1uelo. Dios es testigo, y si no, preg\u00fantale&#8230; Ahora mismo lo sueltas o ver\u00e1s, ver\u00e1s qui\u00e9n soy&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Quedose dormida, dejando caer al suelo la naranja. Despert\u00f3 al sentir sobre su frente la mano de su amante esposo, que hab\u00eda subido a comer, y enterado de que estaba indispuesta, se asust\u00f3 mucho, Do\u00f1a Lupe quiso hacerle concebir esperanzas de sucesi\u00f3n; pero \u00e9l, moviendo la cabeza con expresi\u00f3n esc\u00e9ptica y desconsolada, entr\u00f3 en la alcoba y le palp\u00f3 la frente a su mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abHija de mi vida, \u00bfqu\u00e9 tienes?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Al o\u00edr esta terneza y al ver delante la figura de Maxi, Fortunata sinti\u00f3 fuerte sacudida en su interior. Como una neurosis constitutiva de esas que se manifiestan de repente, cuando menos se las espera, as\u00ed se present\u00f3 en el alma de la joven, a golpe, y a manera de explosi\u00f3n de p\u00f3lvora, la aversi\u00f3n que su marido le hab\u00eda inspirado en otro tiempo. Lo primero que pens\u00f3 fue c\u00f3mo hab\u00eda reto\u00f1ado tan de repente la infame planta del odio que ella cre\u00eda seca y muerta, o al menos moribunda. Le miraba, y mientras m\u00e1s le miraba, peor&#8230; Se volvi\u00f3 del otro lado respondiendo con sequedad: \u00abNada\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfSabes lo que dice la t\u00eda?&#8230; oye&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La opini\u00f3n de la t\u00eda aumentaba la malquerencia de la sobrina y el vivo deseo de perder de vista a su marido. Cerrando los ojos, invoc\u00f3 a Dios y a la Virgen, de quien esperaba auxilio para poder curarse de aquella insana antipat\u00eda; pero ni por esas&#8230; \u00abSi no le puedo ver; \u00a1si me ir\u00eda al fin del mundo por no verle&#8230;! \u00a1Y yo cre\u00ed que le iba tomando cari\u00f1o! \u00a1Buen cari\u00f1o nos d\u00e9 Dios! Ni s\u00e9 yo en qu\u00e9 estaba pensando Feijoo&#8230; Tonto \u00e9l, y yo m\u00e1s tonta en hacerle caso\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Maxi, al tomarle el pulso, ech\u00f3 por aquella boca una retah\u00edla de frases de medicina, concluyendo por decir: \u00abSubir\u00e9 esta noche un antiespasm\u00f3dico, jarabe de azahar con bromuro, y quiz\u00e1s, quiz\u00e1s unas pildoritas de sulfato de quinina. Hay fiebre, aunque poca. Principio de un fuerte catarro. T\u00fa te has enfriado en aquella maldita casa de corredor&#8230; o te habr\u00e1s atufado con alg\u00fan brasero\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata pens\u00f3 que, en efecto, se hab\u00eda atufado, pero no con brasero. Cediendo a los ruegos de su marido y de do\u00f1a Lupe, se acost\u00f3, y a prima noche estaba m\u00e1s tranquila, desvelada, sin ning\u00fan apetito, oyendo con desagrado el ruido de los platos y cucharas que del comedor ven\u00eda a la hora de cenar. Nicol\u00e1s hablaba por los codos. \u00abMejor es que no tomes nada, si no tienes gana\u2014le dijo Maxi, que entr\u00f3 mascando el postre y con un higo pasado en la mano\u2014. Por si acaso, no bajar\u00e9 esta noche a la botica, y te acompa\u00f1ar\u00e9\u00bb. La peor de las medicinas era esta, pues gustaba la joven de estar sola, entretenida con sus pensamientos. Hizo por dormirse; su marido le at\u00f3 fuertemente un pa\u00f1uelo a la cabeza, y despu\u00e9s se puso junto a la cama. Despu\u00e9s de un breve sue\u00f1o, vio ella la escueta figura de Maxi dando paseos en la habitaci\u00f3n. Tan pronto miraba su persona como su sombra corriendo por la pared, larga, angulosa, dobl\u00e1ndose en las esquinas del muro. \u00ab\u00a1Ah!&#8230; Jacinta, yo te quisiera ver casada con este&#8230; Entonces me reir\u00eda, me estar\u00eda riendo tres a\u00f1os seguidos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Maximiliano se desnudaba para acostarse. Al quitarse el chaleco, sal\u00edan de las boca-mangas los hombros, como alones de un ave flaca que no tiene nada que comer. Luego, los pantalones echaron de s\u00ed aquellas piernas como bastones que se desenfundan. Todas sus coyunturas funcionaban con trabajo, cual si estuvieran mohosas, y el pelo se le hab\u00eda hecho tan ralo, que su cabeza ofrec\u00eda una de esas calvas sin dignidad que suelen verse en j\u00f3venes de poca y mala sangre. Al meterse en la cama y estirar los huesos, exhalaba un <i>\u00a1ah!<\/i> que no se sab\u00eda si era de dolor o de gusto. Fortunata, fingiendo dormir, se volvi\u00f3 para el otro lado y a media noche dorm\u00eda de veras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">A la madrugada abri\u00f3 los ojos. La alcoba estaba en completa oscuridad. Oy\u00f3 la respiraci\u00f3n de su marido, \u00e1spera a ratos, a ratos silbante y con diversos flauteados, como si el aire encontrase en aquel pecho obstrucciones gelatinosas y leng\u00fcetas met\u00e1licas. Incorporose Fortunata, cediendo a un movimiento interior cuyo impulso inicial se determin\u00f3 cuando estaba dormida. Lo que pensaba entonces era por dem\u00e1s peregrino. El disparate que se le hab\u00eda ocurrido, porque disparate era y de los gordos, fue que deb\u00eda echarse del lecho muy callandito, buscar a tientas su ropa, vestirse&#8230; ir hacia la percha, coger su bata y pon\u00e9rsela. El mant\u00f3n, \u00bfd\u00f3nde estaba? No pudo recordarlo; pero lo buscar\u00eda, a tientas tambi\u00e9n; y una vez hallado, saldr\u00eda de la alcoba, coger\u00eda el llav\u00edn que estaba colgado de un clavo en el recibimiento, y \u00a1aire!&#8230; \u00a1a la calle! La idea de la evasi\u00f3n estuvo flameando un rato sobre sus sesos, como una luz de alcohol, sin que pudiera entender c\u00f3mo se hab\u00eda encendido semejante idea. En el bolsillo de la bata ten\u00eda medio duro, una peseta, y algunos cuartos, la vuelta del duro que dio a Papitos para que le trajera&#8230; no recordaba qu\u00e9. Pues con aquel dinero ten\u00eda bastante. \u00bfPara qu\u00e9 m\u00e1s? \u00bfY a d\u00f3nde ir\u00eda? A una casa de hu\u00e9spedes. No&#8230; a casa de D. Evaristo&#8230; No, porque D. Evaristo la re\u00f1ir\u00eda. Esta idea de que la re\u00f1ir\u00eda su <i>padrino<\/i> fue el golpe que le aclar\u00f3 el sentido, porque la idea de la fuga era un rastro del sue\u00f1o. \u00ab\u00bfEstoy despierta o dormida?\u00bb se preguntaba al reconocer su desatino; y quedose un rato sentada en la cama, con la mano en la mejilla. El pa\u00f1uelo se le hab\u00eda desatado de la cabeza, y deshecho el peinado, sus espesas guedejas le ca\u00edan sobre los hombros. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 marido este!\u2014pensaba, recogi\u00e9ndose el cabello\u2014, \u00a1ni atar un pa\u00f1uelo sabe!\u00bb. Despu\u00e9s crey\u00f3 ver ojos, que en aquella profunda oscuridad la miraban. \u00abDebo de estar so\u00f1ando todav\u00eda. \u00bfQu\u00e9 me miras t\u00fa? \u00bfQu\u00e9 dices? \u00bfQue estoy guapa? Ya lo creo. M\u00e1s que tu mujer\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Y se volvi\u00f3 a acostar. Maximiliano, al revolverse, le dio un encontronazo con un omoplato. \u00ab\u00a1Ay!, me ha hecho ver las estrellas\u00bb dijo para s\u00ed Fortunata, recogi\u00e9ndose m\u00e1s en su lado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00bfDuermes, vidita?\u00bb murmur\u00f3 el otro despert\u00e1ndose, y rechupando luego como si tuviera una pastilla en la boca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Pero sin o\u00edr la respuesta, se volvi\u00f3 a dormir.<\/span><\/p>\n<p>PUNTO Y SEGUIDO . Roberto Fernandez<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?cat=2338\"><span style=\"color: #993300;\"><strong>&gt;&gt; Cap\u00edtulos anteriores<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<hr \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211;V&#8211; Cuando Fortunata, despu\u00e9s de un ratito de palique con la comandanta, penetr\u00f3 en la otra casa, vio cosas que la pasmaron. Guillermina, dejando su mantilla y su libro de misa sobre el sof\u00e1, desempe\u00f1aba junto a Mauricia las obligaciones m\u00e1s penosas del arte de cuidar enfermos, acometiendo con actividad maquinal las faenas m\u00e1s repugnantes, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":97,"featured_media":29841,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2338],"tags":[1196],"class_list":["post-31002","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-fortunata-y-jacinta","tag-benito-perez-galdos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Fortunata y Jacinta - Tercera Parte - Cap\u00edtulo VI - partes V y VI | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS = Y se volvi\u00f3 a acostar. 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