{"id":28519,"date":"2026-03-28T00:00:37","date_gmt":"2026-03-27T23:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28519"},"modified":"2026-03-27T16:45:40","modified_gmt":"2026-03-27T15:45:40","slug":"fortunata-y-jacinta-tercera-parte-capitulo-i-partes-iii-y-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28519","title":{"rendered":"Fortunata y Jacinta  &#8211; Tercera parte &#8211; Cap\u00edtulo I &#8211; partes III y IV"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">III<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">De ocho a diez estaba el caf\u00e9 completamente lleno, y los alientos, el vapor y el humo hac\u00edan un potaje atmosf\u00e9rico que indigestaba los pulmones. A las nueve, cuando aparec\u00edan <i>La Correspondencia<\/i> y los dem\u00e1s peri\u00f3dicos de la noche, aumentaba el bullicio. La jorobada y un su hermano, tambi\u00e9n algo cargado de espaldas, entraban con las manos de papel, y dando brazadas por entre las mesas del centro, iban alargando peri\u00f3dicos a todo el que los ped\u00eda. Poco despu\u00e9s empezaba a clarear la concurrencia; algunos se iban al teatro, y las pe\u00f1as de estudiantes se disolv\u00edan, porque hay muchos que se van a estudiar temprano. En todos los caf\u00e9s son bastantes los parroquianos que se retiran entre diez y once. A las doce vuelve a animarse el local con la gente que regresa del teatro y que tiene costumbre de tomar chocolate o de cenar antes de irse a la cama. Despu\u00e9s de la una s\u00f3lo quedan los enviciados con la conversaci\u00f3n, los adheridos al div\u00e1n o a las sillas por una especie de solidificaci\u00f3n calc\u00e1rea, las verdaderas ostras del caf\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Juan Pablo no se iba hasta que cerraban las puertas, y de todos sus amigos el \u00fanico que tan a deshora le acompa\u00f1aba era Melchor de Relimpio. Iban juntos hacia su barrio y a veces el uno dejaba al otro en la puerta de su casa, sin cesar de charlar hasta el momento en que ven\u00eda el sereno a abrir. Si la noche estaba buena, sol\u00edan darse una hora m\u00e1s de palique vagando por las calles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00bfDe qu\u00e9 hablaban aquellos hombres durante tantas y tantas horas? El espa\u00f1ol es el ser m\u00e1s charlat\u00e1n que existe sobre la tierra, y cuando no tiene asunto de conversaci\u00f3n, habla de s\u00ed mismo; dicho se est\u00e1 que ha de hablar mal. En nuestros caf\u00e9s se habla de cuanto cae bajo la ley de la palabra humana desde el gran d\u00eda de Babel, en que Dios hizo las opiniones. \u00d3yense en tales sitios vulgaridades groseras, y tambi\u00e9n conceptos ingeniosos, discretos y oportunos. Porque no s\u00f3lo van al caf\u00e9 los perdidos y maldicientes; tambi\u00e9n van personas ilustradas y de buena conducta. Hay tertulias de militares, de ingenieros; las de empleados y estudiantes son las que m\u00e1s abundan, y los provincianos forasteros llenan los huecos que aquellos dejan. En un caf\u00e9 se oyen las cosas m\u00e1s necias y tambi\u00e9n las m\u00e1s sublimes. Hay quien ha aprendido todo lo que sabe de filosof\u00eda en la mesa de un caf\u00e9, de lo que se deduce que hay quien en la misma mesa pone c\u00e1tedra amena de los sistemas filos\u00f3ficos. Hay notabilidades de la tribuna o de la prensa, que han aprendido en los caf\u00e9s todo lo que saben. Hombres de poderosa asimilaci\u00f3n ostentan cierto caudal de conocimientos, sin haber abierto un libro, y es que se han apropiado ideas vertidas en esos c\u00edrculos nocturnos por los estudiosos que se permiten una hora de esparcimiento en tertulias tan amenas y fraternales. Tambi\u00e9n van sabios a los caf\u00e9s; tambi\u00e9n se oyen all\u00ed observaciones elocuentes y llenas de sustancia, exposiciones sint\u00e9ticas de profundas doctrinas. No es todo frivolidad, an\u00e9cdotas callejeras y mentiras. El caf\u00e9 es como una gran feria en la cual se cambian infinitos productos del pensamiento humano. Claro que dominan las baratijas; pero entre ellas corren, a veces sin que se las vea, joyas de inestimable precio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La mesa presidida por Juan Pablo Rub\u00edn era la segunda, entrando, a mano derecha. La inmediata pertenec\u00eda al mismo c\u00edrculo de amigos; despu\u00e9s segu\u00eda la de los <i>curas de tropa<\/i>, llamada as\u00ed porque a ella se arrimaban tres o cuatro sacerdotes, de estos que podr\u00edamos llamar sueltos, y que durante la noche y parte del d\u00eda hac\u00edan vida laica. A esta mesa sol\u00eda ir Nicol\u00e1s Rub\u00edn, vestido de seglar como los otros, sirviendo de transici\u00f3n entre aquel c\u00edrculo y el pr\u00f3ximo, donde su hermano estaba. Las dos tertulias vecinas viv\u00edan en excelentes relaciones, y a veces se entremezclaban los apreciables sujetos que las compon\u00edan. A la mesa de los presb\u00edteros segu\u00edan dos de escritores, periodistas y autores dram\u00e1ticos. Federico Ruiz iba por all\u00ed muy a menudo, y como era hombre tan comunicativo, met\u00eda baza con los curas, de lo que result\u00f3 que estos se familiarizaran por una banda con la gente de pluma, y por otra con los amigos de Rub\u00edn y Feijoo. A los escritores segu\u00edan los <i>chicos de caminos<\/i>, que ocupaban las tres mesas del \u00e1ngulo. All\u00ed empezaba lo que llamaban el <i>martillo<\/i>, o sea el crucero del vast\u00edsimo local. Dicho crucero era como un segundo departamento del caf\u00e9, y estaba invadido por estudiantes, en su mayor\u00eda gallegos y leoneses, que met\u00edan una bulla infernal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Como todo esto que cuento se refiere al a\u00f1o 74, natural es que en el caf\u00e9 se hablara principalmente de la guerra civil. En aquel a\u00f1o ocurrieron sucesos y lances muy notables, como el sitio de Bilbao, la muerte de Concha, y por fin, el pronunciamiento de Sagunto. Raro era el d\u00eda que no echaban los peri\u00f3dicos un extraordinario anunciando batallas, desembarcos de armas, movimientos de tropas, cambios de generales y otras cosas que por lo com\u00fan daban pie a inacabables comentarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00bfSe ha enterado usted, Rub\u00edn?\u2014dec\u00eda Feijoo al tomar asiento junto al \u00e1ngulo de la mesa, y quitando de la boca del vaso el platillo del az\u00facar\u2014. Parece que Mendiry se ha corrido hacia Viana\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Descuide usted\u2014replicaba Juan Pablo con suficiencia. No saldr\u00e1n del circulito de las Provincias Vascongadas y Navarra. Les conozco bien&#8230; Todos los jefes no van m\u00e1s que a hacer su pella&#8230; El d\u00eda en que haya un gobierno que les quiera comprar, se acab\u00f3 la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Pero, hombre&#8230;!\u2014No hay m\u00e1s que hablar. Piller\u00eda aqu\u00ed, piller\u00eda all\u00e1, y todo una gran piller\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Aqu\u00ed no hay m\u00e1s que mucha hambre\u2014dec\u00eda uno de los curas de tropa alzando la voz en la mesa inmediata\u2014. La guerra no se acaba porque los militares van muy a gusto en el machito. Los de ac\u00e1 y los de all\u00e1 no est\u00e1n por la paz. \u00bfPero qu\u00e9 me dicen ustedes a m\u00ed que he visto aquello? Yo he servido en el <i>cuarto montado<\/i>, he visto de cerca la guerra&#8230; y esta seguir\u00e1 jorob\u00e1ndonos mientras unos y otros mamen de ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Qu\u00e9 fuerte est\u00e1 el se\u00f1or capell\u00e1n!\u2014dijo Feijoo sonriendo, y no dijo m\u00e1s porque entr\u00f3 D. Basilio y en tono de gran misterio se expres\u00f3 de este modo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abCuando digo que hay novedades&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Despu\u00e9s que le sirvieron el caf\u00e9, agach\u00f3 la cabeza, y en el c\u00edrculo que formaban las cuatro o cinco cabezas de sus amigos que se alargaron para o\u00edrle, hizo la confidencia:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abSe lo digo a ustedes en gran reserva\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfPero qu\u00e9 es?\u2014<i>\u00a1Misterios!<\/i>&#8230; Sagasta est\u00e1 disgustado. Me lo ha dicho su secretario particular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Ah!, yo tambi\u00e9n lo o\u00ed\u2014indic\u00f3 Relimpio\u2014. Es cierto&#8230; como que tiene dolor de muelas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014El motivo\u2014a\u00f1adi\u00f3 la Ca\u00f1a radiante\u2014, no lo s\u00e9. Cada uno piense como quiera. Yo lo \u00fanico que me permito decir es que esto est\u00e1 muy malo&#8230; pero muy malo, y que hay mar de fondo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfPero no sabe usted m\u00e1s?\u2014le pregunt\u00f3 Feijoo de una manera apremiante\u2014. Yo cre\u00ed que nos iba usted a dar noticia de la conferencia del Duque con Elduayen&#8230; Y ahora sale con que Sagasta est\u00e1 malhumorado&#8230; Dios nos asista&#8230; Pero lo de la conferencia, \u00bfes cierto o no?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Don Basilio sol\u00eda llevar en la boca un palillo de dientes, y tom\u00e1ndolo entre los dedos lo mostraba, accionando con \u00e9l, como si formara parte del argumento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abLo que yo s\u00e9\u2014afirm\u00f3 con acento pat\u00e9tico, ofreciendo el palillo a la admiraci\u00f3n de sus amigos\u2014, lo que yo s\u00e9 es que esto est\u00e1 muy malo. Digo con Lorenzana: <i>Meditemos<\/i>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">El c\u00edrculo de cabezas volvi\u00f3 a formarse, y en \u00e9l ech\u00f3 D. Basilio su aliento, como los saludadores, antes de echar sus palabras. Era el tal aliento poco grato a la nariz de Feijoo, por lo cual este se retir\u00f3 discretamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Don Basilio estuvo vacilando entre su conciencia, que le exig\u00eda callar, y el deseo de satisfacer la curiosidad de sus amigos. Por fin se violent\u00f3 un poco para decir:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abEsta tarde Romero Ortiz sali\u00f3 del ministerio a las cuatro, y al pasar en coche por la calle del Amor de Dios, vio a un amigo, par\u00f3 el coche, el amigo entr\u00f3, y fueron&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfPero qui\u00e9n era el amigo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Todo no se ha de decir&#8230; Pues bien; all\u00e1 va: era <i>el pollo Romero<\/i>. Fueron&#8230; esta s\u00ed que es gorda&#8230; a casa de D. Antonio C\u00e1novas&#8230; Madera Baja, 1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Dicho esto, la Ca\u00f1a se qued\u00f3 muy serio, saboreando el efecto que deb\u00edan causar sus palabras. Volvi\u00f3 a poner el palillo entre los dientes y miraba a sus amigos con cierta l\u00e1stima.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00bfY qu\u00e9?\u2014dijo Rub\u00edn con desabrimiento\u2014. No veo la tostada\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pues, amigo m\u00edo\u2014replic\u00f3 D. Basilio en el tono de un hombre superior que no quiere incomodarse\u2014, si usted no quiere ver la tostada, \u00bfyo qu\u00e9 le voy a hacer?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s da que vayan o no a casa de C\u00e1novas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Nada, nada&#8230; la cosa no tiene malicia. Flojilla cosa es&#8230; \u00bfDe qu\u00e9 pan hago las migas, compadre? Del tuyo que con el viento no se oye.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Despu\u00e9s se permiti\u00f3 echarse a re\u00edr, cosa en \u00e9l extra\u00f1\u00edsima y desusada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abEste D. Basilio&#8230;\u00bb.\u2014Amigo\u2014manifest\u00f3 Feijoo con su franqueza habitual\u2014. Confiese usted que la noticia que nos ha tra\u00eddo podr\u00eda ser una sandez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Bueno, mi Sr. D. Evaristo, usted crea lo que quiera. Yo me lavo las manos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Esto de lavarse las manos lo repet\u00eda mucho la Ca\u00f1a; pero los hechos no correspond\u00edan a las palabras como lo demostraba la simple observaci\u00f3n. \u00abUstedes podr\u00e1n creer lo que les acomode\u2014repet\u00eda el escritor de Hacienda, intentando elevar su dignidad de noticiero sobre la chacota de sus amigos\u2014, pero lo que yo sostengo es que antes de un mes est\u00e1 el Pr\u00edncipe Alfonso en el trono\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Risa general. D. Basilio se pon\u00eda colorado y despu\u00e9s palidec\u00eda. Sus labios temblaban al aplicarse al borde del vaso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00bfA que no?\u2014dijo con rabia Juan Pablo\u2014. Eso, nunca. Antes que eso, que vuelvan los cantonales. \u00a1Ni que fu\u00e9ramos bobos en Espa\u00f1a! Se\u00f1ores, \u00bfa ustedes les cabe en la cabeza que venga aqu\u00ed el Pr\u00edncipe Alfonso? Y detr\u00e1s do\u00f1a Isabel. \u00a1Bonito porvenir!&#8230; Otra vez el <i>moderantismo<\/i>. Pero yo pregunto\u2014a\u00f1adi\u00f3 con exaltaci\u00f3n, dejando caer la capa y echando atr\u00e1s el sombrero\u2014, yo pregunto: \u00bfqu\u00e9 gente tiene a su lado el Pr\u00edncipe? A ver; responderme.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Don Basilio, no se atrev\u00eda a responder. Content\u00e1base con tomar aires de hombre profundo, que no se resuelve a soltar el enjambre de ideas que le zumban en el cerebro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Responderme.\u2014Nadie&#8230; cuatro gatos\u2014dijo Montes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Los que no supieron defender a su madre cuando la echamos, se\u00f1ores&#8230; Y ahora&#8230; Si quiere D. Basilio, pasaremos revista a todos los personajes del <i>alfonsismo<\/i>. Vamos, vengan ratas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Don Basilio, por su gusto, se habr\u00eda metido debajo de la mesa. No hac\u00eda m\u00e1s que morder el palillo y gru\u00f1ir como un mast\u00edn que no se decide a ladrar ni quiere tampoco callarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abEl <i>alfonsismo<\/i> es un crimen\u00bb afirm\u00f3 con la mayor suficiencia Leopoldo Montes, que no se paraba en barras para expresar una opini\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pero un crimen <i>de lesa naci\u00f3n<\/i>\u2014agreg\u00f3 Rub\u00edn\u2014. Es lo que yo le dec\u00eda anoche a Relimpio, que tambi\u00e9n se va cayendo de ese lado. \u00a1En estos momentos, cuando no se sabe lo que saldr\u00e1 de la guerra&#8230;! Pues qu\u00e9, si D. Carlos no fuera un necio, \u00bfno estar\u00eda ya en Madrid?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pero, y eso \u00bfqu\u00e9 prueba?\u2014arguy\u00f3 al fin D. Basilio, viendo una salida favorable de la confusi\u00f3n en que su contrincante le met\u00eda\u2014; \u00bfqu\u00e9 tiene que ver&#8230;? L\u00f3gica, se\u00f1ores, l\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Nada, hombre, que no viene ac\u00e1 el ni\u00f1o ese&#8230; que no viene&#8230; Yo pongo mi cabeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pero&#8230;\u2014No hay pero&#8230; Que no viene, y no le d\u00e9 usted vueltas, Sr. de la Ca\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Deme usted razones.\u2014Que no viene&#8230; Usted se convencer\u00e1, usted lo ver\u00e1&#8230; Al tiempo&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pues al tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Que no, hombre, que no. Si hasta que venga el Pr\u00edncipe no le llevan a usted <i>a su ramo<\/i>, menudo pelo va usted a echar&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Si no se trata aqu\u00ed de que yo eche pelo ni de que no eche pelo\u2014manifest\u00f3 D. Basilio incomod\u00e1ndose un poco y mostrando el palillo deshilachado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Pero Rub\u00edn se puso a hablar con Feijoo, que le preguntaba por aquel inexplicable casamiento de su hermano con una mujer maleada. Don Basilio peg\u00f3 la hebra con los curas de tropa y con Nicol\u00e1s Rub\u00edn. En aquel c\u00edrculo le hac\u00edan m\u00e1s caso que en el suyo, y se despachaba m\u00e1s a su gusto. Divididas las opiniones, el capell\u00e1n del <i>cuarto montado<\/i> votaba por el Pr\u00edncipe; pero el cura Rub\u00edn y otros dos que all\u00ed hab\u00eda bufaban s\u00f3lo de o\u00edr hablar del <i>alfonsismo<\/i>. D. Basilio, inclin\u00e1ndose de aquel lado, apoyado en el codo, les revelaba secretos con much\u00edsima reserva. Ya no faltaba m\u00e1s que dar algunos perfiles a la cosa. Todo dispuesto, y el primerito que estaba en el ajo era Serrano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abLo que ustedes oyen&#8230; Al tiempo&#8230; Ustedes lo han de ver&#8230; y pronto, muy pronto\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Despu\u00e9s se incautaba con disimulo de todos los terrones de az\u00facar que pod\u00eda, y se marchaba a su casa, despidi\u00e9ndose de cada uno particularmente con apret\u00f3n de manos a espaldarazo.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">IV<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Rub\u00edn, despu\u00e9s de su fracaso en el campo y corte de D. Carlos, hab\u00eda tomado en aborrecimiento a los hombres del bando absolutista; pero conservaba las ideas autoritarias y la opini\u00f3n de que no se puede gobernar bien sino dando muchos palos. Toda la parte religiosa del programa carlista la descartaba, qued\u00e1ndose tan s\u00f3lo con la pol\u00edtica, porque ya hab\u00eda visto pr\u00e1cticamente que los curas lo echan todo a perder. Dec\u00eda que su ideal era <i>un gobierno de le\u00f1a<\/i>, que hiciera las leyes y nos las aplicara sin contemplaciones, mirando siempre a la justicia, con una tranca muy grande y siempre alzada en la mano. Este sistema autocr\u00e1tico comprend\u00eda las maneras de gobernar m\u00e1s que las ideas y soluciones te\u00f3ricas, porque entre las que profesaba Rub\u00edn hab\u00edalas marcadamente avanzadas, populares y aun socialistas. Uno de sus temas era este: \u00abConviene que todo el mundo coma&#8230; porque el hambre y la pobreter\u00eda son lo que m\u00e1s estorba la acci\u00f3n de los gobiernos, lo que da calor a las revoluciones, manteniendo a la naci\u00f3n en la intranquilidad y el desbarajuste\u00bb. Este socialismo sin libertad, combinado con el absolutismo sin religi\u00f3n, formaba en la cabeza de aquel buen hombre un revoltijo de mil demonios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Otro de sus temas era: <i>No m\u00e1s pillos y pena de muerte al ladr\u00f3n<\/i>. O m\u00e1s claro: castigo inmediato y cruel a todos los que van al gobierno con el \u00fanico fin de hacer chanchullos. La r\u00e1faga de ambici\u00f3n que pasa por la mente de todo espa\u00f1ol con m\u00e1s o menos frecuencia haci\u00e9ndole decir <i>si yo fuera poder<\/i>, le soplaba a Rub\u00edn dos o tres veces cada d\u00eda, m\u00e1s bien como sue\u00f1o que como esperanza; pero en sus horas de soledad se adormec\u00eda con aquella idea y la trabajaba, bati\u00e9ndola, como se bate la clara de huevo para que crezca y se abulte y forme espumarajos. La conclusi\u00f3n de este meneo mental era que \u00abaqu\u00ed lo que hace falta es un hombre de ri\u00f1ones, un t\u00edo de mucho talento con cada ri\u00f1\u00f3n como la c\u00fapula del Escorial\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Su prisi\u00f3n por sospechas de conspiraci\u00f3n acentuole la soberbia y la murria so\u00f1adora, revolviendo m\u00e1s al propio tiempo el pisto manchego de su programa pol\u00edtico-social. Sali\u00f3 de la c\u00e1rcel con la cabeza m\u00e1s aturullada y los \u00e1nimos m\u00e1s encendidos. Entrole entonces cierto af\u00e1n por las lecturas, porque reconoc\u00eda su ignorancia y la necesidad de entender las ideas de los grandes hombres y los sucesos notables que hab\u00edan pasado en el mundo. Durante un par de semanas ley\u00f3 mucho, devorando obras diferentes, y como ten\u00eda facilidad de asimilaci\u00f3n y mucha labia, lo que le\u00eda por las ma\u00f1anas lo desembuchaba por las noches en el caf\u00e9 convertido en pajaritas. Pajaritas eran sus conceptos; pero no por serlo, dejaban de cautivar a D. Basilio, a Leopoldo Montes y al mismo Feijoo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Un d\u00eda se despert\u00f3 pensando que deb\u00eda <i>empollar<\/i> algo de sistemas filos\u00f3ficos y de historia de las religiones. El m\u00f3vil de esto no era simplemente el amor al saber, sino un maligno deseo de tener argumentos con qu\u00e9 apabullar a los curas de la mesa pr\u00f3xima, que s\u00f3lo por ser curas, aunque sueltos, le eran antip\u00e1ticos, pues odiaba a la clase entera desde aquella trastada que los sotanas le hicieron en el Norte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Poco a poco, a medida que iba acopiando argumentos, fue Rub\u00edn corri\u00e9ndose a lo largo del div\u00e1n, hasta que lleg\u00f3 a presidir la mesa de los capellanes. Eran estos tres, cuatro cuando iba Nicol\u00e1s Rub\u00edn, todos de buena sombra y muy echados para adelante. Ninguno de ellos se mord\u00eda la lengua fuera cual fuese el tema de que se tratara. El m\u00e1s calificado era un viejo catarroso, andaluz, gran narrador de an\u00e9cdotas, mal hablado, y en el fondo buena persona. Retir\u00e1base a las once y dec\u00eda sus misitas por la ma\u00f1ana. El segundo era cura de tropa, echado del servicio por no s\u00e9 qu\u00e9 desafueros, y el tercero ex-capell\u00e1n de un vapor correo expulsado porque le cogieron contrabando de tabaco. Estos dos eran buenos peines; hab\u00edan corrido mucho mundo, y estaban sin licencias, ladrando de hambre, echados de todas las iglesias y sin encontrar amparo en parte alguna. Tal situaci\u00f3n les agriaba el car\u00e1cter, haci\u00e9ndoles parecer peores de lo que eran. Jam\u00e1s se vest\u00edan de h\u00e1bitos; pero conservaban la cara afeitada, como para estar disponibles en el caso de que los admitiesen otra vez en el oficio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">No s\u00e9 c\u00f3mo se llamaba el viejo catarroso, porque todos all\u00ed le nombraban <i>Pater<\/i>; hasta el mozo que le serv\u00eda, d\u00e1bale este apodo. El ex-castrense se llamaba Quevedo y era del propio Perchel, feo como un susto, picado de viruelas, de mirada aviesa y con una cara de secuestrador, que dar\u00eda espanto al infeliz que se la encontrase en mitad de un camino solitario. Beb\u00eda aguardiente aquel cl\u00e9rigo como si fuera agua, y su lenguaje era un ceceo con gargarismos. Contaba hechos de armas y aventuras de cuartel con una gracia burda y una sinceridad zafia que levantaban ampolla. El otro se llamaba Pedernero y era del propio Ceuta, hijo de una <i>oficiala<\/i> del Fijo, joven y simp\u00e1tico, de modales mucho m\u00e1s finos que sus colegas, listo como un chorro de p\u00f3lvora, y con un pico de oro que daba gusto. Para \u00e9l no ten\u00edan secretos la vida humana ni la juventud: Su compa\u00f1ero Quevedo sol\u00eda envolverse en formas hip\u00f3critas; Pedernero no. Se presentaba sin m\u00e1scara, tal como era, empezando por decir que el Superior hab\u00eda hecho muy bien en quitarle las licencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">El llamado <i>Pater<\/i> afectaba cierto magisterio episcopal con los otros dos; les reprend\u00eda cuando dec\u00edan alguna barbaridad y les daba buenos consejos, profesando el principio de que todo era tolerable cuando se trataba en broma. \u00c9l, por ejemplo, hablaba y o\u00eda, sobre todo o\u00eda, muchas cosas malas; pero su vida permanec\u00eda pura. Ten\u00eda la cara redonda, blanca y risue\u00f1a, y cuando estaba sin sombrero parec\u00eda una mujer cincuentona, ama de can\u00f3nigo. No gustaba de que le armasen en la mesa disputas violentas, sino que se mantuviera la tertulia en el terreno de las hablillas sabrosas y de las chirigotas picantes, aunque fuesen sucias. Pues bien; en este c\u00edrculo fue donde se col\u00f3 Juan Pablo, con su clerofobia y su pegadizo saber de teolog\u00eda y filosof\u00eda cat\u00f3lica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Empez\u00f3 dando puntadas. Como al principio era su charla fr\u00edvola y de gacetilla, todos se re\u00edan y el <i>Pater<\/i> estaba en sus glorias. Pero poco a poco iba sacando Rub\u00edn proposiciones serias. El poder temporal del Papa fue puesto por los suelos, sin que ninguno de los tonsurados hiciese una defensa formal. El <i>Pater<\/i> y Quevedo tomaban la cuesti\u00f3n con calma, oponiendo a los ataques de Rub\u00edn argumentos evasivos en estilo joco-serio. Pedernero lo echaba todo a chacota; pero una noche que llev\u00f3 Rub\u00edn, bien fresquecito y pegado con saliva, el tema de la pluralidad de mundos habitados, Pedernero empez\u00f3 a despabilarse. Era doctor en Teolog\u00eda, y aunque hab\u00eda ahorcado los libros hac\u00eda mucho tiempo, algo recordaba, y ten\u00eda adem\u00e1s grandes dotes de polemista. Rub\u00edn sali\u00f3 un tanto contuso; pero en retirada se defend\u00eda bien con su flexibilidad y agudeza. M\u00e1s adelante llev\u00f3 un arsenal de argumentos contra la revelaci\u00f3n. \u00abEsto no lo creen ya m\u00e1s que los adoquines&#8230;\u00bb. Todo el Viejo Testamento no era m\u00e1s que un fraude, una imitaci\u00f3n de las teogon\u00edas india y persa. Bien se ve\u00eda la reproducci\u00f3n de los mismos mitos y s\u00edmbolos. El pecado original, la expulsi\u00f3n del para\u00edso, la encarnaci\u00f3n, la redenci\u00f3n, eran una serie de representaciones po\u00e9ticas y naturalistas que se reproduc\u00edan al trav\u00e9s de los siglos, \u00ablo mismo a orillas del \u00c9ufrates que del Nilo que del Jord\u00e1n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00bfS\u00ed?, pues ahora lo ver\u00e1s\u00bb. Esto se dijo Pedernero, cuyo amor propio de te\u00f3logo contrabandista se pic\u00f3 extraordinariamente. En dos o tres d\u00edas refresc\u00f3 sus lecturas, reh\u00edzo su erudici\u00f3n descompuesta en los viajes y en la vida de libertino, y bien preparado acudi\u00f3 al torneo a que el otro le retaba con sabidur\u00edas de tercera mano, aprendidas en los libritos franceses de ciencia popular a treinta c\u00e9ntimos el tomo. Pues amigo, una noche el ex-capell\u00e1n del vapor-correo se li\u00f3 la manta y le dio tal paliza a Rub\u00edn, que este hubo de salir con las manos en la cabeza. Hab\u00eda que ver a Pedernero transfigurado, hecho un orador ardiente y lleno de arrogante facundia. El auditorio se estrechaba, y de las mesas pr\u00f3ximas y de los veladores del centro acud\u00eda gente, apelmaz\u00e1ndose en torno a los bravos contrincantes. Rub\u00edn era agudo, \u00e1gil, guerrillero de la discusi\u00f3n; el otro dominaba el asunto y era firme y sobrio de palabras, seguro en la dial\u00e9ctica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">No pararon aqu\u00ed las cosas. Rub\u00edn, lleno de despecho, resobaba sus libritos de a treinta c\u00e9ntimos para buscar armas contra la Iglesia. Apenas las esgrim\u00eda, Pedernero le reventaba. Su argumentaci\u00f3n era la maza de Fraga. El <i>Pater<\/i> no cab\u00eda en s\u00ed de gozo y bailaba en el asiento; Quevedo alargaba el hocico, y hasta se atrev\u00eda a decir <i>mu<\/i>, repitiendo las admirables razones de su amigo. Los dem\u00e1s tertulios se envalentonaban adhiri\u00e9ndose algunos al bando de Pedernero, otros al de Rub\u00edn, no por convicci\u00f3n, sino por divertirse y aumentar la jarana. Adem\u00e1s de los tres curas, eran parroquianos de aquella mesa las siguientes personas: un agente de Bolsa riqu\u00edsimo que, con el <i>Pater<\/i>, llevaba diez a\u00f1os de concurrir todas las noches a aquel mismo sitio, un bajo de \u00f3pera retirado, un funcionario de poco sueldo y el due\u00f1o de un acreditado molino de chocolate. Los curas y estos cuatro se\u00f1ores formaban la partida m\u00e1s fraternal que puede imaginarse. Llevando cada cual un bocado sabroso al fest\u00edn de la murmuraci\u00f3n pasaban dulcemente las horas, amigos all\u00ed, distantes unos de otros en el comercio de la vida ordinaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Rub\u00edn, al verse vencido, pues hasta el agente de Bolsa, que era el m\u00e1s libre-pensador de todos, se cay\u00f3 del lado de Pedernero, buscaba camorra, empleando argumentos de mala fe y personalizando la disputa. El bajo de \u00f3pera se cre\u00eda en el deber de apoyar la idea religiosa, por haberla expresado tantas veces con su s\u00e1bana por la cabeza, haciendo el respetable papel de sumo sacerdote; y el del molino de chocolate azuzaba a los dos por ver si la cosa se enfurru\u00f1aba y no quedaban m\u00e1s que los rabos. O\u00edanse en aquella parte del caf\u00e9 cl\u00e1usulas furibundas, proposiciones que parec\u00edan dichas en un p\u00falpito, y descollaba sobre el tumulto la valiente voz de Pedernero gritando:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abYo le digo a usted que ning\u00fan Santo Padre ha podido sostener ese disparate. No jorobar. Yo le reto a usted a que me traiga el texto, y si no lo trae, es prueba de que lo inventa usted\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Aquella noche qued\u00f3 la cosa mal, y el tono de los contendientes, as\u00ed como la atm\u00f3sfera caldeada que en la tertulia rein\u00f3, hac\u00edan temer una escena desagradable. La cat\u00e1strofe tuvo lugar a la noche siguiente, pues habi\u00e9ndose permitido Rub\u00edn algunas reticencias desfavorables a la reputaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, salt\u00f3 Pedernero de su asiento, tr\u00e9mulo y descompuesto, en estado de horrible agitaci\u00f3n, y lanz\u00f3 a su contrario anatema tan furibundo que los amigos tuvieron que sujetarles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abPorque yo soy un lipendi. Yo reconozco\u2014gritaba el capell\u00e1n ahog\u00e1ndose\u2014, que soy un mal sacerdote; pero delante de m\u00ed no hay un jud\u00edo sin verg\u00fcenza que se atreva a hablar mal de la Virgen. O se traga usted esas infamias o le rompo el alma&#8230; ahora mismo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">No puede describirse lo que all\u00ed pas\u00f3. Voces, gritos, patadas, capas rotas, vasos volcados, terrones por el suelo. Trincando una botella, Rub\u00edn apunt\u00f3 al cura con tal desacierto que qued\u00f3 descalabrado&#8230; el infeliz bajo de \u00f3pera. El zipizape fue de lo m\u00e1s c\u00e9lebre&#8230; D. Basilio tir\u00f3 de los faldones a Rub\u00edn y por poco se queda con ellos en la mano. Todo el caf\u00e9 se alborot\u00f3. El amo intervino&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Emigraci\u00f3n. Desde el d\u00eda siguiente Juan Pablo traslad\u00f3 sus reales a otro caf\u00e9.<\/span><\/p>\n<p>REDACCI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211;III&#8211; De ocho a diez estaba el caf\u00e9 completamente lleno, y los alientos, el vapor y el humo hac\u00edan un potaje atmosf\u00e9rico que indigestaba los pulmones. 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