{"id":28355,"date":"2026-03-21T00:00:22","date_gmt":"2026-03-20T23:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355"},"modified":"2026-03-20T17:25:01","modified_gmt":"2026-03-20T16:25:01","slug":"fortunata-y-jacinta-tercera-parte-capitulo-i-partes-i-y-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355","title":{"rendered":"Fortunata y Jacinta &#8211; Tercera parte &#8211; Capitulo I , partes I y II"},"content":{"rendered":"<h2>Costumbres turcas<\/h2>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">I<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Juan Pablo Rub\u00edn no pod\u00eda vivir sin pasarse la mitad de las horas del d\u00eda o casi todas ellas en el caf\u00e9. Amoldada su naturaleza a este g\u00e9nero de vida, habr\u00edase tenido por infeliz si el trabajo o las ocupaciones le obligaran a vivir de otro modo. Era un asesino implacable y reincidente del tiempo, y el \u00fanico goce de su alma consist\u00eda en ver c\u00f3mo expiraban las horas dando boqueadas, y c\u00f3mo iban cayendo los periodos de fastidio para no volver a levantarse m\u00e1s. Iba al caf\u00e9 al medio d\u00eda, despu\u00e9s de almorzar, y se estaba hasta las cuatro o las cinco. Volv\u00eda despu\u00e9s de comer, sobre las ocho, y no se retiraba hasta m\u00e1s de media noche o hasta la madrugada, seg\u00fan los casos. Como sus amigos no eran tan constantes, pasaba algunos ratos solo, meditando en problemas graves de pol\u00edtica religi\u00f3n o filosof\u00eda, contemplando con incierto y so\u00f1oliento mirar las escayolas de la escocia, las pinturas ahumadas del techo, los fustes de hierro y las mediasca\u00f1as doradas. Aquel recinto y aquella atm\u00f3sfera \u00e9ranle tan necesarios a la vida, por efecto de la costumbre, que s\u00f3lo all\u00ed se sent\u00eda en la plenitud de sus facultades. Hasta la memoria le faltaba fuera del caf\u00e9, y como a veces se olvidara s\u00fabitamente en la calle de nombres o de hechos importantes, no se impacientaba por recordar, y dec\u00eda muy tranquilo: \u00abEn el caf\u00e9 me acordar\u00e9\u00bb. En efecto, apenas tomaba asiento en el div\u00e1n, la influencia estimulante del local dej\u00e1base sentir en su organismo. Heridos el olfato y la vista, pronto se iban despertando las facultades espirituales, la memoria se le refrescaba y el entendimiento se le desentumec\u00eda. Proporcion\u00e1bale el caf\u00e9 las sensaciones \u00edntimas que son propias del hogar dom\u00e9stico, y al entrar le sonre\u00edan todos los objetos, como si fueran suyos. Las personas que all\u00ed viera constantemente, los mozos y el encargado, ciertos parroquianos fijos, se le representaban como unidos estrechamente a \u00e9l por lazos de familia. Hasta con la jorobadita que vend\u00eda en la puerta f\u00f3sforos y peri\u00f3dicos ten\u00eda cierto parentesco espiritual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Pero aunque Juan Pablo se encari\u00f1aba de este modo con el local, hab\u00eda cambiado de caf\u00e9 bastantes veces en el espacio de cinco a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Equival\u00eda esto a mudar de vivienda, y como todos los caf\u00e9s de Madrid se parecen, lo mismo que se parecen las casas, Juan Pablo llevaba en s\u00ed propio su domesticidad, y a los dos d\u00edas de frecuentar un caf\u00e9, ya se encontraba en \u00e9l como en familia. Los cambios eran determinados por ciertas corrientes de emigraci\u00f3n que hay en la sociedad de los vagos y que no se sabe a qu\u00e9 obedecen. Unas veces el impulso part\u00eda de algunos amigos inconstantes, tocados de la man\u00eda de la variedad; otras la emigraci\u00f3n era motivada por una cuesti\u00f3n muy desagradable con <i>aquel se\u00f1or de la mesa pr\u00f3xima<\/i>. Ya proven\u00eda de que el amo del caf\u00e9 <i>se port\u00f3 cochinamente<\/i> cobrando a la tertulia unas copas, que se hab\u00edan roto al discutir las verdaderas causas de la muerte de Concha en Montemuru; ya, por fin, de un desmejoramiento progresivo e intolerable del <i>g\u00e9nero<\/i>, raz\u00f3n por la cual desearan muchos estrenar los establecimientos nuevos o renovados. Juan Pablo no gustaba de iniciar ninguna corriente de emigraci\u00f3n; pero las segu\u00eda casi siempre. En estas corrientes es f\u00e1cil que se pierda alguno de la partida, o por rebelde a las mudanzas o porque las deudas le cautivan en el antiguo local y all\u00ed le hipotecan la asistencia, pero en cambio siempre se gana alg\u00fan tertulio nuevo que viene a refrescar las ideas y las bromas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Quien se hubiera tomado el trabajo de seguir los pasos de Rub\u00edn desde el 69 al 74, le habr\u00eda visto parroquiano del caf\u00e9 de San Antonio en la Corredera de San Pablo, despu\u00e9s del Suizo Nuevo, luego de Plater\u00edas, del Siglo y de Levante; le ver\u00eda, en cierta ocasi\u00f3n, prefiriendo los caf\u00e9s cantantes y en otra abominando de ellos; concurriendo al de Gallo o al de la Concepci\u00f3n Jer\u00f3nima cuando quer\u00eda hacerse el invisible, y por fin, sentar sus reales en uno de los m\u00e1s concurridos y bulliciosos de la Puerta del Sol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Al medio d\u00eda era siempre de los retrasados, porque se levantaba tarde; por la noche era infaliblemente el primero. Rara vez, al entrar, encontraba ya all\u00ed a D. Evaristo Gonz\u00e1lez Feijoo o a Leopoldo Montes. La tertulia de la noche ten\u00eda su personal distinto de la del d\u00eda, y eran pocos los que asist\u00edan a una y otra. S\u00f3lo Rub\u00edn era punto fijo en ambas. La pe\u00f1a aquella ocupaba tres mesas, y antes de que los parroquianos llegaran, el mozo les pon\u00eda a todos el servicio. Juan Pablo entraba a las ocho, cuando a\u00fan no hab\u00eda en el local m\u00e1s que tres o cuatro personas, y los mozos estaban de conversaci\u00f3n sentados junto al mostrador. En este, el amo o encargado preparaba los servicios, poniendo pilas de platillos de az\u00facar. Cada instante se abr\u00eda la puerta de cristales para dar paso a alg\u00fan parroquiano (que entraba quit\u00e1ndose la bufanda o desemboz\u00e1ndose), y luego se cerraba con fuerte batacazo, para volverse a abrir en seguida con estridente chirrido de goznes mohosos. Era un estribillo abrumador&#8230; <i>Chirris<\/i>&#8230; entrada del individuo con su puro de estanco en la boca&#8230; despu\u00e9s <i>pum<\/i> y otra vez <i>chirris<\/i>&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">El amo saludaba desde el mostrador a alg\u00fan parroquiano que le ca\u00eda cerca. Los m\u00e1s gustaban de que se les sirviera el caf\u00e9 sin ninguna tardanza, y daban palmadas si el chico no ven\u00eda pronto. Juan Pablo entraba despacio y muy serio, como hombre que va a cumplir una obligaci\u00f3n sagrada. Dirig\u00eda el paso gravemente hacia las mesas de la derecha y se sentaba siempre en el propio sitio con matem\u00e1tica exactitud. El mozo le saludaba en el momento de dar un restreg\u00f3n con el pa\u00f1o a la mesa, y \u00e9l, contestando con cierta dignidad, frot\u00e1base las manos, se acomodaba bien en el asiento, conservando la capa sobre los hombros; despu\u00e9s acercaba el vaso, poniendo a la derecha, a la discreta distancia a que se pone el tintero para escribir, el platillo del az\u00facar, y luego atend\u00eda a la operaci\u00f3n de verter en el vaso la leche y el caf\u00e9, poniendo mucho cuidado en que las proporciones de ambos l\u00edquidos fueran convenientes y en que el vaso se llenara sin rebosar. Esto era elemental. Despu\u00e9s cog\u00eda la cuchara con la mano izquierda y con la derecha iba echando pausadamente los terrones, dirigiendo miradas indulgentes a todo el local y a las personas que entraban. Como veterano del caf\u00e9 sab\u00eda tomarlo con aquella lentitud y arte que corresponden a todo acto importante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Imposible que la historia siga a este hombre en todos sus periodos cafeteros. Pero no se puede pasar en silencio la etapa aquella de la Puerta del Sol, en que Rub\u00edn ten\u00eda por tertulios y amigos a D. Evaristo Gonz\u00e1lez Feijoo, a don Basilio Andr\u00e9s de la Ca\u00f1a; a Melchor de Relimpio y a Leopoldo Montes, personas todas muy dadas a la pol\u00edtica, y que hablaban del pa\u00eds como de cosa propia. Teniendo todos la misma man\u00eda, cada cual cultivaba una especialidad, pues Leopoldo Montes llevaba un d\u00eda y otro infaliblemente, noticias de crisis; D. Basilio descend\u00eda siempre a menudencias de personal; Relimpio era procaz y malicioso en sus juicios; Rub\u00edn descollaba por suponerse que todo lo sab\u00eda y que se anticipaba a los sucesos <i>vi\u00e9ndolos venir<\/i>, y por \u00faltimo, Feijoo era profundamente esc\u00e9ptico, y tomaba a broma todas las cosas de la pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">All\u00ed brillaba espl\u00e9ndidamente esa fraternidad espa\u00f1ola en cuyo seno se dan mano de amigo el carlista y el republicano, el progresista de cabeza dura y el moderado implacable. Antiguamente, los partidos separados en p\u00fablico, est\u00e1banlo tambi\u00e9n en las relaciones privadas; pero el progreso de las costumbres trajo primero cierta suavidad en las relaciones personales, y por fin la suavidad se troc\u00f3 en blandura. Algunos creen que hemos pasado de un extremado mal a otro, sin detenernos en el medio conveniente, y ven en esta fraternidad una relajaci\u00f3n de los caracteres. Esto de que todo el mundo sea amigo particular de todo el mundo es s\u00edntoma de que las ideas van siendo tan s\u00f3lo un pretexto para conquistar o defender el pan. Existe una confabulaci\u00f3n t\u00e1cita (no tan escondida que no se encuentre a poco que se rasque en los pol\u00edticos), por la cual se establece el turno en el dominio. En esto consiste que no hay aspiraci\u00f3n, por extraviada que sea, que no se tenga por probable; en esto consiste la inseguridad, \u00fanica cosa que es constante entre nosotros, la ayuda mas\u00f3nica que se prestan todos los partidos desde el clerical al anarquista, lo mismo d\u00e1ndose una credencial vergonzante en tiempo de paces, que otorg\u00e1ndose perdones e indultos en las guerras y revoluciones. Hay algo de seguros mutuos contra el castigo, raz\u00f3n por la cual se miran los hechos de fuerza como la cosa m\u00e1s natural del mundo. La moral pol\u00edtica es como una capa con tantos remiendos, que no se sabe ya cu\u00e1l es el pa\u00f1o primitivo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Hablando de esto, Feijoo y Rub\u00edn achacaban la relajaci\u00f3n de los caracteres a los desenga\u00f1os. \u00abYo\u2014dec\u00eda Feijoo\u2014, soy progresista desenga\u00f1ado, y usted tradicionalista arrepentido. Tenemos algo de com\u00fan: el creer que todo esto es una comedia y que s\u00f3lo se trata de saber a qui\u00e9n le toca mamar y a qui\u00e9n no\u00bb.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">II<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Don Evaristo Gonz\u00e1lez Feijoo merece algo m\u00e1s que una menci\u00f3n en este relato. Era hombre de edad, solter\u00f3n, y viv\u00eda desahogadamente de sus rentas y de su retiro de coronel del ej\u00e9rcito. A poco de la guerra de \u00c1frica, abandon\u00f3 el servicio activo. Era el \u00fanico individuo de la tertulia que no ten\u00eda trampas ni apuros de dinero. Su existencia pl\u00e1cida y ordenada, reflej\u00e1base en su persona pulcra, robusta y simp\u00e1tica. Su facha denunciaba su profesi\u00f3n militar y su natural hidalgo; ten\u00eda bigote blanco y marcial arrogancia, continente reposado, ojos vivos, sonrisa entre picaresca y bondadosa; vest\u00eda con mucho esmero y limpieza, y su palabra era sumamente instructiva, porque hab\u00eda viajado y servido en Cuba y en Filipinas; hab\u00eda tenido muchas aventuras y visto muchas y muy extra\u00f1as cosas. No se alteraba cuando o\u00eda expresar las ideas m\u00e1s exageradas y disolventes. Lo mismo al partidario de la inquisici\u00f3n que al petrolero m\u00e1s rabioso, les escuchaba Feijoo con frialdad ben\u00e9vola. Era indulgente con los entusiasmos, sin duda porque \u00e9l tambi\u00e9n los hab\u00eda <i>padecido<\/i>. Cuando alguno se expresaba ante \u00e9l con fe y calor, o\u00edale con la paciencia compasiva con que se oye a los locos. Tambi\u00e9n \u00e9l hab\u00eda sido loco; pero ya hab\u00eda recobrado la raz\u00f3n, y la raz\u00f3n en pol\u00edtica era, seg\u00fan \u00e9l, la ausencia completa de fe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">En las tertulias de los caf\u00e9s hay siempre dos categor\u00edas de individuos, una es la de los que ponen la broza en la conversaci\u00f3n, llevando noticias absurdas o diciendo bromas groseras sobre personas y cosas; otra es la de los que dan la \u00faltima palabra sobre lo que se debate, soltando un juicio doctoral y reduciendo a su verdadero valor las bromas y los dicharachos. Donde quiera que hay hombres, hay autoridad, y estas autoridades de caf\u00e9, definiendo a veces, a veces profetizando y siempre influyendo, por la sensatez aparente de sus juicios, sobre la vulgar multitud, constituyen una especie de opini\u00f3n, que suele traslucirse a la prensa, all\u00ed donde no existe otra de mejor ley.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Bueno. Los que ejercen autoridad en los c\u00edrculos o tertulias de caf\u00e9 suelen sentarse en el div\u00e1n, esto es, de espaldas a la pared, como si presidieran o constituyesen tribunal. Juan Pablo y Feijoo pertenec\u00edan a esta categor\u00eda; pero el segundo no se sentaba nunca en el div\u00e1n, porque le daba calor la pana, sino en una de las sillas de fuera, tomando caf\u00e9 en un \u00e1ngulo de la mesa y volviendo la espalda a los individuos de la mesa inmediata.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">En cambio, D. Basilio Andr\u00e9s de la Ca\u00f1a, que era vulgo, se sentaba siempre en el div\u00e1n. Gustaba de ocupar posiciones superiores a las que merec\u00eda, y recostaba en el marco de los espejos su cabeza calva y lustrosa. Usaba gafas, y su nariz peque\u00f1a podr\u00eda pasar por signo o emblema de agudeza. Entornaba los ojos cuando daba una respuesta dif\u00edcil, como hombre que quiere reconcentrar bien las ideas. Su frente era espacios\u00edsima y su fisonom\u00eda de esas que parecen revelar un entendimiento profundo y sint\u00e9tico. Ten\u00eda alg\u00fan parecido con Cavour, de lo que proven\u00edan las bromas un tanto pesadas que le daban. Para juzgar su talento, acudiremos a un dicho de Melchor de Relimpio: \u00abEl mejor negocio que se podr\u00eda hacer en estos tiempos, \u00bfa que no saben ustedes cu\u00e1l es? Pues abrirle la cabeza a D. Basilio y sacarle toda la paja que hay dentro para venderla\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Y don Basilio, que ten\u00eda ciertas marruller\u00edas de asno viejo, sacaba partido de su fisonom\u00eda enga\u00f1osa y de aquel aire de <i>hombre conspicuo<\/i> que le daban su calva de calabaza, su frente abovedada, sus anteojos y su nariz chiquita y prism\u00e1tica. M\u00e1s de una vez, los ministros a quienes se present\u00f3 experimentaron los efectos de fascinaci\u00f3n que aquella car\u00e1tula ejerc\u00eda sobre el vulgo, y le tomaron por una eminencia no comprendida. Cr\u00e1neo y entrecejo eran un timo frenop\u00e1tico. Siempre que discut\u00eda tomaba un tono tan solemne, que muchos incautos le miraban con respeto. Consideraba la risa como un acto impropio de la dignidad humana, y hab\u00edala desterrado casi en absoluto de su cara, tomando por modelo una p\u00e1gina del Nomencl\u00e1tor o de la Memoria de la Deuda P\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Dos fases ten\u00eda la vida de este hombre: el periodismo y la empleoman\u00eda. En la prensa, siempre estuvo encargado de la parte extranjera y de las cuestiones de Hacienda. Ni para una ni para otra cosa se necesitaba en el periodismo antiguo saber escribir. Pero la Ca\u00f1a tomaba tan en serio estas dos ramas del conocimiento humano, que cuando trabajaba parec\u00eda que estaba escribiendo la <i>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/i>. Su sueldo en las redacciones no pas\u00f3 nunca de treinta duros, cuando le pagaban. De las redacciones pasaba a las oficinas, y de las oficinas a las redacciones; de modo que cuando estaba cesante y la familia pereciendo, alegr\u00e1banse las Musas de la pol\u00edtica extranjera y de la ciencia fiscal. Siempre fue mi hombre <i>arrimado a la cola<\/i>, como dec\u00edan sus amigos; es decir, muy moderado, porque siempre le colocaban los doctrinarios. Su primer destino se lo dio Mon, y estuvo en Hacienda con ciertas alternativas hasta el periodo largo de la Uni\u00f3n Liberal. Esta \u00e9poca fue su <i>cruj\u00eda<\/i> funesta, y vivi\u00f3 m\u00edseramente de la pluma, preguntando todos los d\u00edas a la conclusi\u00f3n del art\u00edculo: \u00ab\u00bfqu\u00e9 har\u00e1 la Rusia?\u00bb y respondi\u00e9ndose con la m\u00e1s deliciosa buena fe: \u00abno lo sabemos\u00bb. A Inglaterra la llamaba siempre el <i>Gabinete de Saint-James<\/i>, y a Francia el <i>Gabinete de las Tuller\u00edas<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Durante el periodo revolucionario, pas\u00f3 el pobre D. Basilio una trinquetada horrible, porque no quiso venderse ni abdicar sus ideas. \u00danicamente consinti\u00f3 en trabajar en un peri\u00f3dico liberal templado; pero&#8230; bien claro se lo dijo al director&#8230; nada m\u00e1s que para tratar de las cuestiones financieras, con exclusi\u00f3n absoluta de toda idea pol\u00edtica. Dicho y hecho: la Ca\u00f1a se largaba todos los d\u00edas un articulazo que no le\u00eda nadie, criticando la gesti\u00f3n de la Hacienda; pero no as\u00ed como se quiera, sino con n\u00fameros. \u00abCon los n\u00fameros no se juega\u00bb dec\u00eda \u00e9l, y le met\u00eda mano al presupuesto y lo desmenuzaba como si fuera la cuenta de la lavandera. \u00abSi esta gente no comprende\u2014dec\u00eda en el caf\u00e9 inflado de autoridad\u2014, que sin presupuesto no hay pol\u00edtica posible, ni hay pa\u00eds, ni nada. Estoy harto de dec\u00edrselo todos los d\u00edas. Y nada; como si se lo dijera a este m\u00e1rmol. Se\u00f1ores, yo les juro que he examinado una por una todas las cifras, y cr\u00e9anmelo, parece mentira que ese bu\u00f1uelo haya salido de las oficinas de Hacienda. Pero si es lo que yo digo: ese se\u00f1or (el Ministro del ramo) no sabe por d\u00f3nde anda, ni en su vida las ha visto m\u00e1s gordas&#8230; \u00a1Cuidado que lo vengo demostrando como tres y dos son cinco! Pero nada&#8230; no lo quieren entender\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Despu\u00e9s de expresar con un gran suspiro la l\u00e1stima que ten\u00eda de este pobre pa\u00eds, segu\u00eda tomando su caf\u00e9 con indolencia, pero con apetito, porque para D. Basilio era verdadero alimento, y lo tomaba colmado, en vaso, y dejando rebosar todo lo posible en el plato para trasegarlo despu\u00e9s fr\u00edo al vaso. En los \u00faltimos a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n, D. Manuel Pez diole un destinillo en el Gobierno civil, y \u00e9l lo acept\u00f3 como ayuda hasta que vinieran tiempos mejores; pero estaba descontento, no s\u00f3lo por lo mezquino del sueldo, sino por razones de dignidad. Los amigos que le o\u00edan quejarse, comparando la exig\u00fcidad de la paga con la muchedumbre de bocas que constitu\u00edan su familia, le consolaban cada cual a su manera; pero \u00e9l dec\u00eda invariablemente: \u00aby sobre todo, me lo pueden creer, lo que m\u00e1s me contrista es no estar <i>en mi ramo<\/i>\u00bb. Su ramo era la Hacienda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La conversaci\u00f3n del c\u00edrculo, que empezaba casi siempre con el tema de la guerra, pasaba insensiblemente al de los empleos. Leopoldo Montes, cesante eterno, Relimpio, y otros que ten\u00edan entre los dientes alguna piltrafa del presupuesto, se arrojaban con deleite fam\u00e9lico sobre aquel tema picante. \u00abUsted, \u00bfcu\u00e1nto tiene?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Yo <i>catorce<\/i>; pero me corresponden <i>diecis\u00e9is<\/i>; Fulano, que estaba por debajo de m\u00ed en la Ordenaci\u00f3n de pagos, tiene ya <i>veinte<\/i>, y yo llevo diez a\u00f1os con <i>catorce<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pues yo\u2014dec\u00eda D. Basilio\u2014, cuando estaba <i>en mi ramo<\/i>, llegu\u00e9 a <i>veinticuatro<\/i> por mis pasos contados. Con este desbarajuste que hay ahora, no se sabe ya por d\u00f3nde anda uno. El d\u00eda que vuelva a <i>mi ramo<\/i>, no admito credencial que sea inferior a <i>treinta<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pero como aqu\u00ed se hacen mangas y capirotes de los <i>derechos adquiridos<\/i>&#8230; \u00a1qu\u00e9 pa\u00eds! Yo entr\u00e9 en Penales con <i>ocho<\/i>, despu\u00e9s me pasaron a Instrucci\u00f3n P\u00fablica con <i>diez<\/i>, luego cesante, y al fin, para no morirme de hambre, tuve que aceptar <i>seis<\/i> en Loter\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Pues yo\u2014murmuraba una voz que parec\u00eda salida de una botella, voz correspondiente a una cara escu\u00e1lida y cadav\u00e9rica, en la cual estaban impresas todas las tristezas de la Administraci\u00f3n espa\u00f1ola\u2014, s\u00f3lo pido dos meses, dos meses m\u00e1s de activo para poderme jubilar por Ultramar. He pasado el charco siete veces, estoy sin sangre, y ya me corresponde retirarme a descansar con <i>doce<\/i>. \u00a1Maldita sea mi suerte!<\/span><\/p>\n<p>REDACCI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Costumbres turcas &#8211;I&#8211; Juan Pablo Rub\u00edn no pod\u00eda vivir sin pasarse la mitad de las horas del d\u00eda o casi todas ellas en el caf\u00e9. Amoldada su naturaleza a este g\u00e9nero de vida, habr\u00edase tenido por infeliz si el trabajo o las ocupaciones le obligaran a vivir de otro modo. Era un asesino implacable y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":26529,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2338],"tags":[1196],"class_list":["post-28355","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-fortunata-y-jacinta","tag-benito-perez-galdos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Fortunata y Jacinta - Tercera parte - Capitulo I , partes I y II | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS: Juan Pablo Rub\u00edn no pod\u00eda vivir sin pasarse la mitad de las horas del d\u00eda o casi todas ellas en el caf\u00e9. Amoldada su naturaleza a este g\u00e9nero de vida, habr\u00edase tenido por infeliz si el trabajo o las ocupaciones le obligaran a vivir de otro modo. Era un asesino implacable y reincidente del tiempo\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Fortunata y Jacinta - Tercera parte - Capitulo I , partes I y II | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS: Juan Pablo Rub\u00edn no pod\u00eda vivir sin pasarse la mitad de las horas del d\u00eda o casi todas ellas en el caf\u00e9. Amoldada su naturaleza a este g\u00e9nero de vida, habr\u00edase tenido por infeliz si el trabajo o las ocupaciones le obligaran a vivir de otro modo. Era un asesino implacable y reincidente del tiempo\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-03-20T23:00:22+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1050\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"610\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Fortunata y Jacinta &#8211; Tercera parte &#8211; Capitulo I , partes I y II\",\"datePublished\":\"2026-03-20T23:00:22+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355\"},\"wordCount\":3385,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/01\\\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\",\"keywords\":[\"Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\"],\"articleSection\":[\"Fortunata y Jacinta\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355\",\"name\":\"Fortunata y Jacinta - Tercera parte - Capitulo I , partes I y II | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/01\\\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\",\"datePublished\":\"2026-03-20T23:00:22+00:00\",\"description\":\"TESOROS LITERARIOS: Juan Pablo Rub\u00edn no pod\u00eda vivir sin pasarse la mitad de las horas del d\u00eda o casi todas ellas en el caf\u00e9. Amoldada su naturaleza a este g\u00e9nero de vida, habr\u00edase tenido por infeliz si el trabajo o las ocupaciones le obligaran a vivir de otro modo. Era un asesino implacable y reincidente del tiempo\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/01\\\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/01\\\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\",\"width\":1050,\"height\":610},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=28355#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Fortunata y Jacinta &#8211; Tercera parte &#8211; Capitulo I , partes I y II\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"name\":\"HojasSueltas.es\",\"description\":\"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"H.S. Periodico Cultural\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\",\"name\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\",\"alternateName\":\"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"width\":500,\"height\":500,\"caption\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/HOJASSUELTAS22\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\",\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"caption\":\"Redacci\u00f3n\"},\"description\":\"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Fortunata y Jacinta - Tercera parte - Capitulo I , partes I y II | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS","description":"TESOROS LITERARIOS: Juan Pablo Rub\u00edn no pod\u00eda vivir sin pasarse la mitad de las horas del d\u00eda o casi todas ellas en el caf\u00e9. Amoldada su naturaleza a este g\u00e9nero de vida, habr\u00edase tenido por infeliz si el trabajo o las ocupaciones le obligaran a vivir de otro modo. Era un asesino implacable y reincidente del tiempo","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Fortunata y Jacinta - Tercera parte - Capitulo I , partes I y II | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS","og_description":"TESOROS LITERARIOS: Juan Pablo Rub\u00edn no pod\u00eda vivir sin pasarse la mitad de las horas del d\u00eda o casi todas ellas en el caf\u00e9. Amoldada su naturaleza a este g\u00e9nero de vida, habr\u00edase tenido por infeliz si el trabajo o las ocupaciones le obligaran a vivir de otro modo. Era un asesino implacable y reincidente del tiempo","og_url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355","og_site_name":"HOJAS SUELTAS","article_published_time":"2026-03-20T23:00:22+00:00","og_image":[{"width":1050,"height":610,"url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","type":"image\/png"}],"author":"Redacci\u00f3n","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@HOJASSUELTAS22","twitter_site":"@HOJASSUELTAS22","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":["Article","BlogPosting"],"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0"},"headline":"Fortunata y Jacinta &#8211; Tercera parte &#8211; Capitulo I , partes I y II","datePublished":"2026-03-20T23:00:22+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355"},"wordCount":3385,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","keywords":["Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s"],"articleSection":["Fortunata y Jacinta"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355","name":"Fortunata y Jacinta - Tercera parte - Capitulo I , partes I y II | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","datePublished":"2026-03-20T23:00:22+00:00","description":"TESOROS LITERARIOS: Juan Pablo Rub\u00edn no pod\u00eda vivir sin pasarse la mitad de las horas del d\u00eda o casi todas ellas en el caf\u00e9. Amoldada su naturaleza a este g\u00e9nero de vida, habr\u00edase tenido por infeliz si el trabajo o las ocupaciones le obligaran a vivir de otro modo. Era un asesino implacable y reincidente del tiempo","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355#primaryimage","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","width":1050,"height":610},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=28355#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hojassueltas.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Fortunata y Jacinta &#8211; Tercera parte &#8211; Capitulo I , partes I y II"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","name":"HojasSueltas.es","description":"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural","publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"alternateName":"H.S. Periodico Cultural","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hojassueltas.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization","name":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural","alternateName":"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","width":500,"height":500,"caption":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/x.com\/HOJASSUELTAS22"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0","name":"Redacci\u00f3n","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","caption":"Redacci\u00f3n"},"description":"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?author=1"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28355"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28355\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28356,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28355\/revisions\/28356"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}