{"id":27980,"date":"2026-03-08T00:00:24","date_gmt":"2026-03-07T22:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27980"},"modified":"2026-03-07T10:43:52","modified_gmt":"2026-03-07T08:43:52","slug":"don-quijote-de-la-mancha-segunda-parte-capitulos-lix-y-lx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27980","title":{"rendered":"Don Quijote de la Mancha &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulos LIX y LX"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo LIX. Donde se cuenta del extraordinario suceso, que se puede tener por aventura, que le sucedi\u00f3 a don Quijote<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Al polvo y al cansancio que don Quijote y Sancho sacaron del descomedimiento de los toros, socorri\u00f3 una fuente clara y limpia que entre una fresca arboleda hallaron, en el margen de la cual, dejando libres, sin j\u00e1quima y freno, al rucio y a Rocinante, los dos asendereados amo y mozo se sentaron. Acudi\u00f3 Sancho a la reposter\u00eda de su alforjas, y dellas sac\u00f3 de lo que \u00e9l sol\u00eda llamar condumio; enjuag\u00f3se la boca, lav\u00f3se don Quijote el rostro, con cuyo refrigerio cobraron aliento los esp\u00edritus desalentados. No com\u00eda don Quijote, de puro pesaroso, ni Sancho no osaba tocar a los manjares que delante ten\u00eda, de puro comedido, y esperaba a que su se\u00f1or hiciese la salva; pero, viendo que, llevado de sus imaginaciones, no se acordaba de llevar el pan a la boca, no abri\u00f3 la suya, y, atropellando por todo g\u00e9nero de crianza, comenz\u00f3 a embaular en el est\u00f3mago el pan y queso que se le ofrec\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Come, Sancho amigo \u2014dijo don Quijote\u2014, sustenta la vida, que m\u00e1s que a m\u00ed te importa, y d\u00e9jame morir a m\u00ed a manos de mis pensamientos y a fuerzas de mis desgracias. Yo, Sancho, nac\u00ed para vivir muriendo, y t\u00fa para morir comiendo; y, porque veas que te digo verdad en esto, consid\u00e9rame impreso en historias, famoso en las armas, comedido en mis acciones, respetado de pr\u00edncipes, solicitado de doncellas; al cabo al cabo, cuando esperaba palmas, triunfos y coronas, granjeadas y merecidas por mis valerosas haza\u00f1as, me he visto esta ma\u00f1ana pisado y acoceado y molido de los pies de animales inmundos y soeces. Esta consideraci\u00f3n me embota los dientes, entorpece las muelas, y entomece las manos, y quita de todo en todo la gana del comer, de manera que pienso dejarme morir de hambre: muerte la m\u00e1s cruel de las muertes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Desa manera \u2014dijo Sancho, sin dejar de mascar apriesa\u2014 no aprobar\u00e1 vuestra merced aquel refr\u00e1n que dicen: \u00abmuera Marta, y muera harta\u00bb. Yo, a lo menos, no pienso matarme a m\u00ed mismo; antes pienso hacer como el zapatero, que tira el cuero con los dientes hasta que le hace llegar donde \u00e9l quiere; yo tirar\u00e9 mi vida comiendo hasta que llegue al fin que le tiene determinado el cielo; y sepa, se\u00f1or, que no hay mayor locura que la que toca en querer desesperarse como vuestra merced, y cr\u00e9ame, y despu\u00e9s de comido, \u00e9chese a dormir un poco sobre los colchones verdes destas yerbas, y ver\u00e1 como cuando despierte se halla algo m\u00e1s aliviado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">H\u00edzolo as\u00ed don Quijote, pareci\u00e9ndole que las razones de Sancho m\u00e1s eran de fil\u00f3sofo que de mentecato, y d\u00edjole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Si t\u00fa, \u00a1oh Sancho!, quisieses hacer por m\u00ed lo que yo ahora te dir\u00e9, ser\u00edan mis alivios m\u00e1s ciertos y mis pesadumbres no tan grandes; y es que, mientras yo duermo, obedeciendo tus consejos, t\u00fa te desviases un poco lejos de aqu\u00ed, y con las riendas de Rocinante, echando al aire tus carnes, te dieses trecientos o cuatrocientos azotes a buena cuenta de los tres mil y tantos que te has de dar por el desencanto de Dulcinea; que es l\u00e1stima no peque\u00f1a que aquella pobre se\u00f1ora est\u00e9 encantada por tu descuido y negligencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Hay mucho que decir en eso \u2014dijo Sancho\u2014. Durmamos, por ahora, entrambos, y despu\u00e9s, Dios dijo lo que ser\u00e1. Sepa vuestra merced que esto de azotarse un hombre a sangre fr\u00eda es cosa recia, y m\u00e1s si caen los azotes sobre un cuerpo mal sustentado y peor comido: tenga paciencia mi se\u00f1ora Dulcinea, que, cuando menos se cate, me ver\u00e1 hecho una criba, de azotes; y hasta la muerte, todo es vida; quiero decir que a\u00fan yo la tengo, junto con el deseo de cumplir con lo que he prometido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Agradeci\u00e9ndoselo don Quijote, comi\u00f3 algo, y Sancho mucho, y ech\u00e1ronse a dormir entrambos, dejando a su albedr\u00edo y sin orden alguna pacer del abundosa yerba de que aquel prado estaba lleno a los dos continuos compa\u00f1eros y amigos Rocinante y el rucio. Despertaron algo tarde, volvieron a subir y a seguir su camino, d\u00e1ndose priesa para llegar a una venta que, al parecer, una legua de all\u00ed se descubr\u00eda. Digo que era venta porque don Quijote la llam\u00f3 as\u00ed, fuera del uso que ten\u00eda de llamar a todas las ventas castillos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Llegaron, pues, a ella; preguntaron al hu\u00e9sped si hab\u00eda posada. Fueles respondido que s\u00ed, con toda la comodidad y regalo que pudiera hallar en Zaragoza. Ape\u00e1ronse y recogi\u00f3 Sancho su reposter\u00eda en un aposento, de quien el hu\u00e9sped le dio la llave; llev\u00f3 las bestias a la caballeriza, ech\u00f3les sus piensos, sali\u00f3 a ver lo que don Quijote, que estaba sentado sobre un poyo, le mandaba, dando particulares gracias al cielo de que a su amo no le hubiese parecido castillo aquella venta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Lleg\u00f3se la hora del cenar; recogi\u00e9ronse a su estancia; pregunt\u00f3 Sancho al hu\u00e9sped que qu\u00e9 ten\u00eda para darles de cenar. A lo que el hu\u00e9sped respondi\u00f3 que su boca ser\u00eda medida; y as\u00ed, que pidiese lo que quisiese: que de las pajaricas del aire, de las aves de la tierra y de los pescados del mar estaba prove\u00edda aquella venta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 No es menester tanto \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, que con un par de pollos que nos asen tendremos lo suficiente, porque mi se\u00f1or es delicado y come poco, y yo no soy tragant\u00f3n en demas\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Respondi\u00f3le el hu\u00e9sped que no ten\u00eda pollos, porque los milanos los ten\u00edan asolados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues mande el se\u00f1or hu\u00e9sped \u2014dijo Sancho\u2014 asar una polla que sea tierna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfPolla? \u00a1Mi padre! \u2014respondi\u00f3 el hu\u00e9sped\u2014. En verdad en verdad que envi\u00e9 ayer a la ciudad a vender m\u00e1s de cincuenta; pero, fuera de pollas, pida vuestra merced lo que quisiere.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Desa manera \u2014dijo Sancho\u2014, no faltar\u00e1 ternera o cabrito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 En casa, por ahora \u2014respondi\u00f3 el hu\u00e9sped\u2014, no lo hay, porque se ha acabado; pero la semana que viene lo habr\u00e1 de sobra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Medrados estamos con eso! \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014. Yo pondr\u00e9 que se vienen a resumirse todas estas faltas en las sobras que debe de haber de tocino y huevos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Por Dios \u2014respondi\u00f3 el hu\u00e9sped\u2014, que es gentil relente el que mi hu\u00e9sped tiene!, pues hele dicho que ni tengo pollas ni gallinas, y \u00bfquiere que tenga huevos? Discurra, si quisiere, por otras delicadezas, y d\u00e9jese de pedir gallinas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Resolv\u00e1monos, cuerpo de m\u00ed \u2014dijo Sancho\u2014, y d\u00edgame finalmente lo que tiene, y d\u00e9jese de discurrimientos, se\u00f1or hu\u00e9sped.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Dijo el ventero:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Lo que real y verdaderamente tengo son dos u\u00f1as de vaca que parecen manos de ternera, o dos manos de ternera que parecen u\u00f1as de vaca; est\u00e1n cocidas con sus garbanzos, cebollas y tocino, y la hora de ahora est\u00e1n diciendo: \u00bb\u00a1Com\u00e9me! \u00a1Com\u00e9me!\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Por m\u00edas las marco desde aqu\u00ed \u2014dijo Sancho\u2014; y nadie las toque, que yo las pagar\u00e9 mejor que otro, porque para m\u00ed ninguna otra cosa pudiera esperar de m\u00e1s gusto, y no se me dar\u00eda nada que fuesen manos, como fuesen u\u00f1as.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Nadie las tocar\u00e1 \u2014dijo el ventero\u2014, porque otros hu\u00e9spedes que tengo, de puro principales, traen consigo cocinero, despensero y reposter\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Si por principales va \u2014dijo Sancho\u2014, ninguno m\u00e1s que mi amo; pero el oficio que \u00e9l trae no permite despensas ni botiller\u00edas: ah\u00ed nos tendemos en mitad de un prado y nos hartamos de bellotas o de n\u00edsperos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Esta fue la pl\u00e1tica que Sancho tuvo con el ventero, sin querer Sancho pasar adelante en responderle; que ya le hab\u00eda preguntado qu\u00e9 oficio o qu\u00e9 ejercicio era el de su amo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Lleg\u00f3se, pues, la hora del cenar, recogi\u00f3se a su estancia don Quijote, trujo el hu\u00e9sped la olla, as\u00ed como estaba, y sent\u00f3se a cenar muy de prop\u00f3sito. Parece ser que en otro aposento que junto al de don Quijote estaba, que no le divid\u00eda m\u00e1s que un sutil tabique, oy\u00f3 decir don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Por vida de vuestra merced, se\u00f1or don Jer\u00f3nimo, que en tanto que trae la cena leamos otro cap\u00edtulo de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Apenas oy\u00f3 su nombre don Quijote, cuando se puso en pie, y con o\u00eddo alerto escuch\u00f3 lo que d\u00e9l trataban, y oy\u00f3 que el tal don Jer\u00f3nimo referido respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfPara qu\u00e9 quiere vuestra merced, se\u00f1or don Juan, que leamos estos disparates? Y el que hubiere le\u00eddo la primera parte de la historia de don Quijote de la Mancha no es posible que pueda tener gusto en leer esta segunda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Con todo eso \u2014dijo el don Juan\u2014, ser\u00e1 bien leerla, pues no hay libro tan malo que no tenga alguna cosa buena. Lo que a m\u00ed en \u00e9ste m\u00e1s desplace es que pinta a don Quijote ya desenamorado de Dulcinea del Toboso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Oyendo lo cual don Quijote, lleno de ira y de despecho, alz\u00f3 la voz y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Quienquiera que dijere que don Quijote de la Mancha ha olvidado, ni puede olvidar, a Dulcinea del Toboso, yo le har\u00e9 entender con armas iguales que va muy lejos de la verdad; porque la sin par Dulcinea del Toboso ni puede ser olvidada, ni en don Quijote puede caber olvido: su blas\u00f3n es la firmeza, y su profesi\u00f3n, el guardarla con suavidad y sin hacerse fuerza alguna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQui\u00e9n es el que nos responde? \u2014respondieron del otro aposento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQui\u00e9n ha de ser \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014 sino el mismo don Quijote de la Mancha, que har\u00e1 bueno cuanto ha dicho, y aun cuanto dijere?; que al buen pagador no le duelen prendas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Apenas hubo dicho esto Sancho, cuando entraron por la puerta de su aposento dos caballeros, que tales lo parec\u00edan, y uno dellos echando los brazos al cuello de don Quijote, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Ni vuestra presencia puede desmentir vuestro nombre, ni vuestro nombre puede no acreditar vuestra presencia: sin duda, vos, se\u00f1or, sois el verdadero don Quijote de la Mancha, norte y lucero de la andante caballer\u00eda, a despecho y pesar del que ha querido usurpar vuestro nombre y aniquilar vuestras haza\u00f1as, como lo ha hecho el autor deste libro que aqu\u00ed os entrego.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Y, poni\u00e9ndole un libro en las manos, que tra\u00eda su compa\u00f1ero, le tom\u00f3 don Quijote, y, sin responder palabra, comenz\u00f3 a hojearle, y de all\u00ed a un poco se le volvi\u00f3, diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 En esto poco que he visto he hallado tres cosas en este autor dignas de reprehensi\u00f3n. La primera es algunas palabras que he le\u00eddo en el pr\u00f3logo; la otra, que el lenguaje es aragon\u00e9s, porque tal vez escribe sin art\u00edculos, y la tercera, que m\u00e1s le confirma por ignorante, es que yerra y se desv\u00eda de la verdad en lo m\u00e1s principal de la historia; porque aqu\u00ed dice que la mujer de Sancho Panza mi escudero se llama Mari Guti\u00e9rrez, y no llama tal, sino Teresa Panza; y quien en esta parte tan principal yerra, bien se podr\u00e1 temer que yerra en todas las dem\u00e1s de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">A esto dijo Sancho:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Donosa cosa de historiador! \u00a1Por cierto, bien debe de estar en el cuento de nuestros sucesos, pues llama a Teresa Panza, mi mujer, Mari Guti\u00e9rrez! Torne a tomar el libro, se\u00f1or, y mire si ando yo por ah\u00ed y si me ha mudado el nombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Por lo que he o\u00eddo hablar, amigo \u2014dijo don Jer\u00f3nimo\u2014, sin duda deb\u00e9is de ser Sancho Panza, el escudero del se\u00f1or don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed soy \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, y me precio dello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues a fe \u2014dijo el caballero\u2014 que no os trata este autor moderno con la limpieza que en vuestra persona se muestra: p\u00edntaos comedor, y simple, y no nada gracioso, y muy otro del Sancho que en la primera parte de la historia de vuestro amo se describe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Dios se lo perdone \u2014dijo Sancho\u2014. Dej\u00e1rame en mi rinc\u00f3n, sin acordarse de m\u00ed, porque quien las sabe las ta\u00f1e, y bien se est\u00e1 San Pedro en Roma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Los dos caballeros pidieron a don Quijote se pasase a su estancia a cenar con ellos, que bien sab\u00edan que en aquella venta no hab\u00eda cosas pertenecientes para su persona. Don Quijote, que siempre fue comedido, condecenci\u00f3 con su demanda y cen\u00f3 con ellos; qued\u00f3se Sancho con la olla con mero mixto imperio; sent\u00f3se en cabecera de mesa, y con \u00e9l el ventero, que no menos que Sancho estaba de sus manos y de sus u\u00f1as aficionado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">En el discurso de la cena pregunt\u00f3 don Juan a don Quijote qu\u00e9 nuevas ten\u00eda de la se\u00f1ora Dulcinea del Toboso: si se hab\u00eda casado, si estaba parida o pre\u00f1ada, o si, estando en su entereza, se acordaba \u2014guardando su honestidad y buen decoro\u2014 de los amorosos pensamientos del se\u00f1or don Quijote. A lo que \u00e9l respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Dulcinea se est\u00e1 entera, y mis pensamientos, m\u00e1s firmes que nunca; las correspondencias, en su sequedad antigua; su hermosura, en la de una soez labradora transformada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Y luego les fue contando punto por punto el encanto de la se\u00f1ora Dulcinea, y lo que le hab\u00eda sucedido en la cueva de Montesinos, con la orden que el sabio Merl\u00edn le hab\u00eda dado para desencantarla, que fue la de los azotes de Sancho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Sumo fue el contento que los dos caballeros recibieron de o\u00edr contar a don Quijote los estra\u00f1os sucesos de su historia, y as\u00ed quedaron admirados de sus disparates como del elegante modo con que los contaba. Aqu\u00ed le ten\u00edan por discreto, y all\u00ed se les deslizaba por mentecato, sin saber determinarse qu\u00e9 grado le dar\u00edan entre la discreci\u00f3n y la locura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Acab\u00f3 de cenar Sancho, y, dejando hecho equis al ventero, se pas\u00f3 a la estancia de su amo; y, en entrando, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Que me maten, se\u00f1ores, si el autor deste libro que vuesas mercedes tienen quiere que no comamos buenas migas juntos; yo querr\u00eda que, ya que me llama comil\u00f3n, como vuesas mercedes dicen, no me llamase tambi\u00e9n borracho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed llama \u2014dijo don Jer\u00f3nimo\u2014, pero no me acuerdo en qu\u00e9 manera, aunque s\u00e9 que son malsonantes las razones, y adem\u00e1s, mentirosas, seg\u00fan yo echo de ver en la fisonom\u00eda del buen Sancho que est\u00e1 presente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Cr\u00e9anme vuesas mercedes \u2014dijo Sancho\u2014 que el Sancho y el don Quijote desa historia deben de ser otros que los que andan en aquella que compuso Cide Hamete Benengeli, que somos nosotros: mi amo, valiente, discreto y enamorado; y yo, simple gracioso, y no comedor ni borracho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Yo as\u00ed lo creo \u2014dijo don Juan\u2014; y si fuera posible, se hab\u00eda de mandar que ninguno fuera osado a tratar de las cosas del gran don Quijote, si no fuese Cide Hamete, su primer autor, bien as\u00ed como mand\u00f3 Alejandro que ninguno fuese osado a retratarle sino Apeles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Retr\u00e1teme el que quisiere \u2014dijo don Quijote\u2014, pero no me maltrate; que muchas veces suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Ninguna \u2014dijo don Juan\u2014 se le puede hacer al se\u00f1or don Quijote de quien \u00e9l no se pueda vengar, si no la repara en el escudo de su paciencia, que, a mi parecer, es fuerte y grande.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">En estas y otras pl\u00e1ticas se pas\u00f3 gran parte de la noche; y, aunque don Juan quisiera que don Quijote leyera m\u00e1s del libro, por ver lo que discantaba, no lo pudieron acabar con \u00e9l, diciendo que \u00e9l lo daba por le\u00eddo y lo confirmaba por todo necio, y que no quer\u00eda, si acaso llegase a noticia de su autor que le hab\u00eda tenido en sus manos, se alegrase con pensar que le hab\u00eda le\u00eddo; pues de las cosas obscenas y torpes, los pensamientos se han de apartar, cuanto m\u00e1s los ojos. Pregunt\u00e1ronle que ad\u00f3nde llevaba determinado su viaje. Respondi\u00f3 que a Zaragoza, a hallarse en las justas del arn\u00e9s, que en aquella ciudad suelen hacerse todos los a\u00f1os. D\u00edjole don Juan que aquella nueva historia contaba como don Quijote, sea quien se quisiere, se hab\u00eda hallado en ella en una sortija, falta de invenci\u00f3n, pobre de letras, pobr\u00edsima de libreas, aunque rica de simplicidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Por el mismo caso \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, no pondr\u00e9 los pies en Zaragoza, y as\u00ed sacar\u00e9 a la plaza del mundo la mentira dese historiador moderno, y echar\u00e1n de ver las gentes como yo no soy el don Quijote que \u00e9l dice.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Har\u00e1 muy bien \u2014dijo don Jer\u00f3nimo\u2014; y otras justas hay en Barcelona, donde podr\u00e1 el se\u00f1or don Quijote mostrar su valor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed lo pienso hacer \u2014dijo don Quijote\u2014; y vuesas mercedes me den licencia, pues ya es hora para irme al lecho, y me tengan y pongan en el n\u00famero de sus mayores amigos y servidores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Y a m\u00ed tambi\u00e9n \u2014dijo Sancho\u2014: quiz\u00e1 ser\u00e9 bueno para algo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Con esto se despidieron, y don Quijote y Sancho se retiraron a su aposento, dejando a don Juan y a don Jer\u00f3nimo admirados de ver la mezcla que hab\u00eda hecho de su discreci\u00f3n y de su locura; y verdaderamente creyeron que \u00e9stos eran los verdaderos don Quijote y Sancho, y no los que describ\u00eda su autor aragon\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Madrug\u00f3 don Quijote, y, dando golpes al tabique del otro aposento, se despidi\u00f3 de sus hu\u00e9spedes. Pag\u00f3 Sancho al ventero magn\u00edficamente, y aconsej\u00f3le que alabase menos la provisi\u00f3n de su venta, o la tuviese m\u00e1s prove\u00edda.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><a id=\"id_2_lx\"><\/a><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo LX. De lo que sucedi\u00f3 a don Quijote yendo a Barcelona<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Era fresca la ma\u00f1ana, y daba muestras de serlo asimesmo el d\u00eda en que don Quijote sali\u00f3 de la venta, inform\u00e1ndose primero cu\u00e1l era el m\u00e1s derecho camino para ir a Barcelona sin tocar en Zaragoza: tal era el deseo que ten\u00eda de sacar mentiroso aquel nuevo historiador que tanto dec\u00edan que le vituperaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Sucedi\u00f3, pues, que en m\u00e1s de seis d\u00edas no le sucedi\u00f3 cosa digna de ponerse en escritura, al cabo de los cuales, yendo fuera de camino, le tom\u00f3 la noche entre unas espesas encinas o alcornoques; que en esto no guarda la puntualidad Cide Hamete que en otras cosas suele.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Ape\u00e1ronse de sus bestias amo y mozo, y, acomod\u00e1ndose a los troncos de los \u00e1rboles, Sancho, que hab\u00eda merendado aquel d\u00eda, se dej\u00f3 entrar de rond\u00f3n por las puertas del sue\u00f1o; pero don Quijote, a quien desvelaban sus imaginaciones mucho m\u00e1s que la hambre, no pod\u00eda pegar sus ojos; antes iba y ven\u00eda con el pensamiento por mil g\u00e9neros de lugares. Ya le parec\u00eda hallarse en la cueva de Montesinos; ya ver brincar y subir sobre su pollina a la convertida en labradora Dulcinea; ya que le sonaban en los o\u00eddos las palabras del sabio Merl\u00edn que le refer\u00edan las condiciones y diligencias que se hab\u00edan de hacer y tener en el desencanto de Dulcinea. Desesper\u00e1base de ver la flojedad y caridad poca de Sancho su escudero, pues, a lo que cre\u00eda, solos cinco azotes se hab\u00eda dado, n\u00famero desigual y peque\u00f1o para los infinitos que le faltaban; y desto recibi\u00f3 tanta pesadumbre y enojo, que hizo este discurso:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Si nudo gordiano cort\u00f3 el Magno Alejandro, diciendo: \u00bbTanto monta cortar como desatar\u00bb, y no por eso dej\u00f3 de ser universal se\u00f1or de toda la Asia, ni m\u00e1s ni menos podr\u00eda suceder ahora en el desencanto de Dulcinea, si yo azotase a Sancho a pesar suyo; que si la condici\u00f3n deste remedio est\u00e1 en que Sancho reciba los tres mil y tantos azotes, \u00bfqu\u00e9 se me da a m\u00ed que se los d\u00e9 \u00e9l, o que se los d\u00e9 otro, pues la sustancia est\u00e1 en que \u00e9l los reciba, lleguen por do llegaren?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Con esta imaginaci\u00f3n se lleg\u00f3 a Sancho, habiendo primero tomado las riendas de Rocinante, y acomod\u00e1dolas en modo que pudiese azotarle con ellas, comenz\u00f3le a quitar las cintas, que es opini\u00f3n que no ten\u00eda m\u00e1s que la delantera, en que se sustentaban los greguescos; pero, apenas hubo llegado, cuando Sancho despert\u00f3 en todo su acuerdo, y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 es esto? \u00bfQui\u00e9n me toca y desencinta?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Yo soy \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, que vengo a suplir tus faltas y a remediar mis trabajos: v\u00e9ngote a azotar, Sancho, y a descargar, en parte, la deuda a que te obligaste. Dulcinea perece; t\u00fa vives en descuido; yo muero deseando; y as\u00ed, desat\u00e1cate por tu voluntad, que la m\u00eda es de darte en esta soledad, por lo menos, dos mil azotes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Eso no \u2014dijo Sancho\u2014; vuesa merced se est\u00e9 quedo; si no, por Dios verdadero que nos han de o\u00edr los sordos. Los azotes a que yo me obligu\u00e9 han de ser voluntarios, y no por fuerza, y ahora no tengo gana de azotarme; basta que doy a vuesa merced mi palabra de vapularme y mosquearme cuando en voluntad me viniere.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 No hay dejarlo a tu cortes\u00eda, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, porque eres duro de coraz\u00f3n, y, aunque villano, blando de carnes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Y as\u00ed, procuraba y pugnaba por desenlazarle. Viendo lo cual Sancho Panza, se puso en pie, y, arremetiendo a su amo, se abraz\u00f3 con \u00e9l a brazo partido, y, ech\u00e1ndole una zancadilla, dio con \u00e9l en el suelo boca arriba; p\u00fasole la rodilla derecha sobre el pecho, y con las manos le ten\u00eda las manos, de modo que ni le dejaba rodear ni alentar. Don Quijote le dec\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfC\u00f3mo, traidor? \u00bfContra tu amo y se\u00f1or natural te desmandas? \u00bfCon quien te da su pan te atreves?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Ni quito rey, ni pongo rey \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, sino ay\u00fadome a m\u00ed, que soy mi se\u00f1or. Vuesa merced me prometa que se estar\u00e1 quedo, y no tratar\u00e1 de azotarme por agora, que yo le dejar\u00e9 libre y desembarazado; donde no,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Aqu\u00ed morir\u00e1s, traidor,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">enemigo de do\u00f1a Sancha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Prometi\u00f3selo don Quijote, y jur\u00f3 por vida de sus pensamientos no tocarle en el pelo de la ropa, y que dejar\u00eda en toda su voluntad y albedr\u00edo el azotarse cuando quisiese.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Levant\u00f3se Sancho, y desvi\u00f3se de aquel lugar un buen espacio; y, yendo a arrimarse a otro \u00e1rbol, sinti\u00f3 que le tocaban en la cabeza, y, alzando las manos, top\u00f3 con dos pies de persona, con zapatos y calzas. Tembl\u00f3 de miedo; acudi\u00f3 a otro \u00e1rbol, y sucedi\u00f3le lo mesmo. Dio voces llamando a don Quijote que le favoreciese. H\u00edzolo as\u00ed don Quijote, y, pregunt\u00e1ndole qu\u00e9 le hab\u00eda sucedido y de qu\u00e9 ten\u00eda miedo, le respondi\u00f3 Sancho que todos aquellos \u00e1rboles estaban llenos de pies y de piernas humanas. Tent\u00f3los don Quijote, y cay\u00f3 luego en la cuenta de lo que pod\u00eda ser, y d\u00edjole a Sancho:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 No tienes de qu\u00e9 tener miedo, porque estos pies y piernas que tientas y no vees, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos \u00e1rboles est\u00e1n ahorcados; que por aqu\u00ed los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta; por donde me doy a entender que debo de estar cerca de Barcelona.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Y as\u00ed era la verdad como \u00e9l lo hab\u00eda imaginado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Al parecer alzaron los ojos, y vieron los racimos de aquellos \u00e1rboles, que eran cuerpos de bandoleros. Ya, en esto, amanec\u00eda, y si los muertos los hab\u00edan espantado, no menos los atribularon m\u00e1s de cuarenta bandoleros vivos que de improviso les rodearon, dici\u00e9ndoles en lengua catalana que estuviesen quedos, y se detuviesen, hasta que llegase su capit\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Hall\u00f3se don Quijote a pie, su caballo sin freno, su lanza arrimada a un \u00e1rbol, y, finalmente, sin defensa alguna; y as\u00ed, tuvo por bien de cruzar las manos e inclinar la cabeza, guard\u00e1ndose para mejor saz\u00f3n y coyuntura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Acudieron los bandoleros a espulgar al rucio, y a no dejarle ninguna cosa de cuantas en las alforjas y la maleta tra\u00eda; y av\u00ednole bien a Sancho que en una ventrera que ten\u00eda ce\u00f1ida ven\u00edan los escudos del duque y los que hab\u00edan sacado de su tierra, y, con todo eso, aquella buena gente le escardara y le mirara hasta lo que entre el cuero y la carne tuviera escondido, si no llegara en aquella saz\u00f3n su capit\u00e1n, el cual mostr\u00f3 ser de hasta edad de treinta y cuatro a\u00f1os, robusto, m\u00e1s que de mediana proporci\u00f3n, de mirar grave y color morena. Ven\u00eda sobre un poderoso caballo, vestida la acerada cota, y con cuatro pistoletes \u2014que en aquella tierra se llaman pedre\u00f1ales\u2014 a los lados. Vio que sus escuderos, que as\u00ed llaman a los que andan en aquel ejercicio, iban a despojar a Sancho Panza; mand\u00f3les que no lo hiciesen, y fue luego obedecido; y as\u00ed se escap\u00f3 la ventrera. Admir\u00f3le ver lanza arrimada al \u00e1rbol, escudo en el suelo, y a don Quijote armado y pensativo, con la m\u00e1s triste y melanc\u00f3lica figura que pudiera formar la misma tristeza. Lleg\u00f3se a \u00e9l dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 No est\u00e9is tan triste, buen hombre, porque no hab\u00e9is ca\u00eddo en las manos de alg\u00fan cruel Osiris, sino en las de Roque Guinart, que tienen m\u00e1s de compasivas que de rigurosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 No es mi tristeza \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 haber ca\u00eddo en tu poder, \u00a1oh valeroso Roque, cuya fama no hay l\u00edmites en la tierra que la encierren!, sino por haber sido tal mi descuido, que me hayan cogido tus soldados sin el freno, estando yo obligado, seg\u00fan la orden de la andante caballer\u00eda, que profeso, a vivir contino alerta, siendo a todas horas centinela de m\u00ed mismo; porque te hago saber, \u00a1oh gran Roque!, que si me hallaran sobre mi caballo, con mi lanza y con mi escudo, no les fuera muy f\u00e1cil rendirme, porque yo soy don Quijote de la Mancha, aquel que de sus haza\u00f1as tiene lleno todo el orbe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Luego Roque Guinart conoci\u00f3 que la enfermedad de don Quijote tocaba m\u00e1s en locura que en valent\u00eda, y, aunque algunas veces le hab\u00eda o\u00eddo nombrar, nunca tuvo por verdad sus hechos, ni se pudo persuadir a que semejante humor reinase en coraz\u00f3n de hombre; y holg\u00f3se en estremo de haberle encontrado, para tocar de cerca lo que de lejos d\u00e9l hab\u00eda o\u00eddo; y as\u00ed, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Valeroso caballero, no os despech\u00e9is ni teng\u00e1is a siniestra fortuna \u00e9sta en que os hall\u00e1is, que pod\u00eda ser que en estos tropiezos vuestra torcida suerte se enderezase; que el cielo, por estra\u00f1os y nunca vistos rodeos, de los hombres no imaginados, suele levantar los ca\u00eddos y enriquecer los pobres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Ya le iba a dar las gracias don Quijote, cuando sintieron a sus espaldas un ruido como de tropel de caballos, y no era sino un solo, sobre el cual ven\u00eda a toda furia un mancebo, al parecer de hasta veinte a\u00f1os, vestido de damasco verde, con pasamanos de oro, greguescos y saltaembarca, con sombrero terciado, a la valona, botas enceradas y justas, espuelas, daga y espada doradas, una escopeta peque\u00f1a en las manos y dos pistolas a los lados. Al ruido volvi\u00f3 Roque la cabeza y vio esta hermosa figura, la cual, en llegando a \u00e9l, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 En tu busca ven\u00eda, \u00a1oh valeroso Roque!, para hallar en ti, si no remedio, a lo menos alivio en mi desdicha; y, por no tenerte suspenso, porque s\u00e9 que no me has conocido, quiero decirte qui\u00e9n soy: y soy Claudia Jer\u00f3nima, hija de Sim\u00f3n Forte, tu singular amigo y enemigo particular de Clauquel Torrellas, que asimismo lo es tuyo, por ser uno de los de tu contrario bando; y ya sabes que este Torrellas tiene un hijo que don Vicente Torrellas se llama, o, a lo menos, se llamaba no ha dos horas. \u00c9ste, pues, por abreviar el cuento de mi desventura, te dir\u00e9 en breves palabras la que me ha causado. Viome, requebr\u00f3me, escuch\u00e9le, enamor\u00e9me, a hurto de mi padre; porque no hay mujer, por retirada que est\u00e9 y recatada que sea, a quien no le sobre tiempo para poner en ejecuci\u00f3n y efecto sus atropellados deseos. Finalmente, \u00e9l me prometi\u00f3 de ser mi esposo, y yo le di la palabra de ser suya, sin que en obras pas\u00e1semos adelante. Supe ayer que, olvidado de lo que me deb\u00eda, se casaba con otra, y que esta ma\u00f1ana iba a desposarse, nueva que me turb\u00f3 el sentido y acab\u00f3 la paciencia; y, por no estar mi padre en el lugar, le tuve yo de ponerme en el traje que vees, y apresurando el paso a este caballo, alcanc\u00e9 a don Vicente obra de una legua de aqu\u00ed; y, sin ponerme a dar quejas ni a o\u00edr disculpas, le dispar\u00e9 estas escopetas, y, por a\u00f1adidura, estas dos pistolas; y, a lo que creo, le deb\u00ed de encerrar m\u00e1s de dos balas en el cuerpo, abri\u00e9ndole puertas por donde envuelta en su sangre saliese mi honra. All\u00ed le dejo entre sus criados, que no osaron ni pudieron ponerse en su defensa. Vengo a buscarte para que me pases a Francia, donde tengo parientes con quien viva, y asimesmo a rogarte defiendas a mi padre, porque los muchos de don Vicente no se atrevan a tomar en \u00e9l desaforada venganza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Roque, admirado de la gallard\u00eda, bizarr\u00eda, buen talle y suceso de la hermosa Claudia, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Ven, se\u00f1ora, y vamos a ver si es muerto tu enemigo, que despu\u00e9s veremos lo que m\u00e1s te importare.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Don Quijote, que estaba escuchando atentamente lo que Claudia hab\u00eda dicho y lo que Roque Guinart respondi\u00f3, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 No tiene nadie para qu\u00e9 tomar trabajo en defender a esta se\u00f1ora, que lo tomo yo a mi cargo: denme mi caballo y mis armas, y esp\u00e9renme aqu\u00ed, que yo ir\u00e9 a buscar a ese caballero, y, muerto o vivo, le har\u00e9 cumplir la palabra prometida a tanta belleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Nadie dude de esto \u2014dijo Sancho\u2014, porque mi se\u00f1or tiene muy buena mano para casamentero, pues no ha muchos d\u00edas que hizo casar a otro que tambi\u00e9n negaba a otra doncella su palabra; y si no fuera porque los encantadores que le persiguen le mudaron su verdadera figura en la de un lacayo, \u00e9sta fuera la hora que ya la tal doncella no lo fuera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Roque, que atend\u00eda m\u00e1s a pensar en el suceso de la hermosa Claudia que en las razones de amo y mozo, no las entendi\u00f3; y, mandando a sus escuderos que volviesen a Sancho todo cuanto le hab\u00edan quitado del rucio, mand\u00e1ndoles asimesmo que se retirasen a la parte donde aquella noche hab\u00edan estado alojados, y luego se parti\u00f3 con Claudia a toda priesa a buscar al herido, o muerto, don Vicente. Llegaron al lugar donde le encontr\u00f3 Claudia, y no hallaron en \u00e9l sino reci\u00e9n derramada sangre; pero, tendiendo la vista por todas partes, descubrieron por un recuesto arriba alguna gente, y di\u00e9ronse a entender, como era la verdad, que deb\u00eda ser don Vicente, a quien sus criados, o muerto o vivo, llevaban, o para curarle, o para enterrarle; di\u00e9ronse priesa a alcanzarlos, que, como iban de espacio, con facilidad lo hicieron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Hallaron a don Vicente en los brazos de sus criados, a quien con cansada y debilitada voz rogaba que le dejasen all\u00ed morir, porque el dolor de las heridas no consent\u00eda que m\u00e1s adelante pasase.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Arroj\u00e1ronse de los caballos Claudia y Roque, lleg\u00e1ronse a \u00e9l, temieron los criados la presencia de Roque, y Claudia se turb\u00f3 en ver la de don Vicente; y as\u00ed, entre enternecida y rigurosa, se lleg\u00f3 a \u00e9l, y asi\u00e9ndole de las manos, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Si t\u00fa me dieras \u00e9stas, conforme a nuestro concierto, nunca t\u00fa te vieras en este paso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Abri\u00f3 los casi cerrados ojos el herido caballero, y, conociendo a Claudia, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Bien veo, hermosa y enga\u00f1ada se\u00f1ora, que t\u00fa has sido la que me has muerto: pena no merecida ni debida a mis deseos, con los cuales, ni con mis obras, jam\u00e1s quise ni supe ofenderte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Luego, \u00bfno es verdad \u2014dijo Claudia\u2014 que ibas esta ma\u00f1ana a desposarte con Leonora, la hija del rico Balvastro?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 No, por cierto \u2014respondi\u00f3 don Vicente\u2014; mi mala fortuna te debi\u00f3 de llevar estas nuevas, para que, celosa, me quitases la vida, la cual, pues la dejo en tus manos y en tus brazos, tengo mi suerte por venturosa. Y, para asegurarte desta verdad, aprieta la mano y rec\u00edbeme por esposo, si quisieres, que no tengo otra mayor satisfaci\u00f3n que darte del agravio que piensas que de m\u00ed has recebido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Apret\u00f3le la mano Claudia, y apret\u00f3sele a ella el coraz\u00f3n, de manera que sobre la sangre y pecho de don Vicente se qued\u00f3 desmayada, y a \u00e9l le tom\u00f3 un mortal parasismo. Confuso estaba Roque, y no sab\u00eda qu\u00e9 hacerse. Acudieron los criados a buscar agua que echarles en los rostros, y truj\u00e9ronla, con que se los ba\u00f1aron. Volvi\u00f3 de su desmayo Claudia, pero no de su parasismo don Vicente, porque se le acab\u00f3 la vida. Visto lo cual de Claudia, habi\u00e9ndose enterado que ya su dulce esposo no viv\u00eda, rompi\u00f3 los aires con suspiros, hiri\u00f3 los cielos con quejas, maltrat\u00f3 sus cabellos, entreg\u00e1ndolos al viento, afe\u00f3 su rostro con sus propias manos, con todas las muestras de dolor y sentimiento que de un lastimado pecho pudieran imaginarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Oh cruel e inconsiderada mujer \u2014dec\u00eda\u2014, con qu\u00e9 facilidad te moviste a poner en ejecuci\u00f3n tan mal pensamiento! \u00a1Oh fuerza rabiosa de los celos, a qu\u00e9 desesperado fin conduc\u00eds a quien os da acogida en su pecho! \u00a1Oh esposo m\u00edo, cuya desdichada suerte, por ser prenda m\u00eda, te ha llevado del t\u00e1lamo a la sepultura!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Tales y tan tristes eran las quejas de Claudia, que sacaron las l\u00e1grimas de los ojos de Roque, no acostumbrados a verterlas en ninguna ocasi\u00f3n. Lloraban los criados, desmay\u00e1base a cada paso Claudia, y todo aquel circuito parec\u00eda campo de tristeza y lugar de desgracia. Finalmente, Roque Guinart orden\u00f3 a los criados de don Vicente que llevasen su cuerpo al lugar de su padre, que estaba all\u00ed cerca, para que le diesen sepultura. Claudia dijo a Roque que querr\u00eda irse a un monasterio donde era abadesa una t\u00eda suya, en el cual pensaba acabar la vida, de otro mejor esposo y m\u00e1s eterno acompa\u00f1ada. Alab\u00f3le Roque su buen prop\u00f3sito, ofreci\u00f3sele de acompa\u00f1arla hasta donde quisiese, y de defender a su padre de los parientes y de todo el mundo, si ofenderle quisiese. No quiso su compa\u00f1\u00eda Claudia, en ninguna manera, y, agradeciendo sus ofrecimientos con las mejores razones que supo, se despedi\u00f3 d\u00e9l llorando. Los criados de don Vicente llevaron su cuerpo, y Roque se volvi\u00f3 a los suyos, y este fin tuvieron los amores de Claudia Jer\u00f3nima. Pero, \u00bfqu\u00e9 mucho, si tejieron la trama de su lamentable historia las fuerzas invencibles y rigurosas de los celos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Hall\u00f3 Roque Guinart a sus escuderos en la parte donde les hab\u00eda ordenado, y a don Quijote entre ellos, sobre Rocinante, haci\u00e9ndoles una pl\u00e1tica en que les persuad\u00eda dejasen aquel modo de vivir tan peligroso, as\u00ed para el alma como para el cuerpo; pero, como los m\u00e1s eran gascones, gente r\u00fastica y desbaratada, no les entraba bien la pl\u00e1tica de don Quijote. Llegado que fue Roque, pregunt\u00f3 a Sancho Panza si le hab\u00edan vuelto y restituido las alhajas y preseas que los suyos del rucio le hab\u00edan quitado. Sancho respondi\u00f3 que s\u00ed, sino que le faltaban tres tocadores, que val\u00edan tres ciudades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 es lo que dices, hombre? \u2014dijo uno de los presentes\u2014, que yo los tengo, y no valen tres reales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es \u2014dijo don Quijote\u2014, pero est\u00edmalos mi escudero en lo que ha dicho, por hab\u00e9rmelos dado quien me los dio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Mand\u00f3selos volver al punto Roque Guinart, y, mandando poner los suyos en ala, mand\u00f3 traer all\u00ed delante todos los vestidos, joyas, y dineros, y todo aquello que desde la \u00faltima repartici\u00f3n hab\u00edan robado; y, haciendo brevemente el tanteo, volviendo lo no repartible y reduci\u00e9ndolo a dineros, lo reparti\u00f3 por toda su compa\u00f1\u00eda, con tanta legalidad y prudencia que no pas\u00f3 un punto ni defraud\u00f3 nada de la justicia distributiva. Hecho esto, con lo cual todos quedaron contentos, satisfechos y pagados, dijo Roque a don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Si no se guardase esta puntualidad con \u00e9stos, no se podr\u00eda vivir con ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">A lo que dijo Sancho:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Seg\u00fan lo que aqu\u00ed he visto, es tan buena la justicia, que es necesaria que se use aun entre los mesmos ladrones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Oy\u00f3lo un escudero, y enarbol\u00f3 el mocho de un arcabuz, con el cual, sin duda, le abriera la cabeza a Sancho, si Roque Guinart no le diera voces que se detuviese. Pasm\u00f3se Sancho, y propuso de no descoser los labios en tanto que entre aquella gente estuviese.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Lleg\u00f3, en esto, uno o algunos de aquellos escuderos que estaban puestos por centinelas por los caminos para ver la gente que por ellos ven\u00eda y dar aviso a su mayor de lo que pasaba, y \u00e9ste dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or, no lejos de aqu\u00ed, por el camino que va a Barcelona, viene un gran tropel de gente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">A lo que respondi\u00f3 Roque:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfHas echado de ver si son de los que nos buscan, o de los que nosotros buscamos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 No, sino de los que buscamos \u2014respondi\u00f3 el escudero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues salid todos \u2014replic\u00f3 Roque\u2014, y tra\u00e9dmelos aqu\u00ed luego, sin que se os escape ninguno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Hici\u00e9ronlo as\u00ed, y, qued\u00e1ndose solos don Quijote, Sancho y Roque, aguardaron a ver lo que los escuderos tra\u00edan; y, en este entretanto, dijo Roque a don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Nueva manera de vida le debe de parecer al se\u00f1or don Quijote la nuestra, nuevas aventuras, nuevos sucesos, y todos peligrosos; y no me maravillo que as\u00ed le parezca, porque realmente le confieso que no hay modo de vivir m\u00e1s inquieto ni m\u00e1s sobresaltado que el nuestro. A m\u00ed me han puesto en \u00e9l no s\u00e9 qu\u00e9 deseos de venganza, que tienen fuerza de turbar los m\u00e1s sosegados corazones; yo, de mi natural, soy compasivo y bien intencionado; pero, como tengo dicho, el querer vengarme de un agravio que se me hizo, as\u00ed da con todas mis buenas inclinaciones en tierra, que persevero en este estado, a despecho y pesar de lo que entiendo; y, como un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado, hanse eslabonado las venganzas de manera que no s\u00f3lo las m\u00edas, pero las ajenas tomo a mi cargo; pero Dios es servido de que, aunque me veo en la mitad del laberinto de mis confusiones, no pierdo la esperanza de salir d\u00e9l a puerto seguro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Admirado qued\u00f3 don Quijote de o\u00edr hablar a Roque tan buenas y concertadas razones, porque \u00e9l se pensaba que, entre los de oficios semejantes de robar, matar y saltear no pod\u00eda haber alguno que tuviese buen discurso, y respondi\u00f3le:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or Roque, el principio de la salud est\u00e1 en conocer la enfermedad y en querer tomar el enfermo las medicinas que el m\u00e9dico le ordena: vuestra merced est\u00e1 enfermo, conoce su dolencia, y el cielo, o Dios, por mejor decir, que es nuestro m\u00e9dico, le aplicar\u00e1 medicinas que le sanen, las cuales suelen sanar poco a poco y no de repente y por milagro; y m\u00e1s, que los pecadores discretos est\u00e1n m\u00e1s cerca de enmendarse que los simples; y, pues vuestra merced ha mostrado en sus razones su prudencia, no hay sino tener buen \u00e1nimo y esperar mejor\u00eda de la enfermedad de su conciencia; y si vuestra merced quiere ahorrar camino y ponerse con facilidad en el de su salvaci\u00f3n, v\u00e9ngase conmigo, que yo le ense\u00f1ar\u00e9 a ser caballero andante, donde se pasan tantos trabajos y desventuras que, tom\u00e1ndolas por penitencia, en dos paletas le pondr\u00e1n en el cielo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Ri\u00f3se Roque del consejo de don Quijote, a quien, mudando pl\u00e1tica, cont\u00f3 el tr\u00e1gico suceso de Claudia Jer\u00f3nima, de que le pes\u00f3 en estremo a Sancho, que no le hab\u00eda parecido mal la belleza, desenvoltura y br\u00edo de la moza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Llegaron, en esto, los escuderos de la presa, trayendo consigo dos caballeros a caballo, y dos peregrinos a pie, y un coche de mujeres con hasta seis criados, que a pie y a caballo las acompa\u00f1aban, con otros dos mozos de mulas que los caballeros tra\u00edan. Cogi\u00e9ronlos los escuderos en medio, guardando vencidos y vencedores gran silencio, esperando a que el gran Roque Guinart hablase, el cual pregunt\u00f3 a los caballeros que qui\u00e9n eran y ad\u00f3nde iban, y qu\u00e9 dinero llevaban. Uno dellos le respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or, nosotros somos dos capitanes de infanter\u00eda espa\u00f1ola; tenemos nuestras compa\u00f1\u00edas en N\u00e1poles y vamos a embarcarnos en cuatro galeras, que dicen est\u00e1n en Barcelona con orden de pasar a Sicilia; llevamos hasta docientos o trecientos escudos, con que, a nuestro parecer, vamos ricos y contentos, pues la estrecheza ordinaria de los soldados no permite mayores tesoros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Pregunt\u00f3 Roque a los peregrinos lo mesmo que a los capitanes; fuele respondido que iban a embarcarse para pasar a Roma, y que entre entrambos pod\u00edan llevar hasta sesenta reales. Quiso saber tambi\u00e9n qui\u00e9n iba en el coche, y ad\u00f3nde, y el dinero que llevaban; y uno de los de a caballo dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Mi se\u00f1ora do\u00f1a Guiomar de Qui\u00f1ones, mujer del regente de la Vicar\u00eda de N\u00e1poles, con una hija peque\u00f1a, una doncella y una due\u00f1a, son las que van en el coche; acompa\u00f1\u00e1mosla seis criados, y los dineros son seiscientos escudos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 De modo \u2014dijo Roque Guinart\u2014, que ya tenemos aqu\u00ed novecientos escudos y sesenta reales; mis soldados deben de ser hasta sesenta; m\u00edrese a c\u00f3mo le cabe a cada uno, porque yo soy mal contador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Oyendo decir esto los salteadores, levantaron la voz, diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Viva Roque Guinart muchos a\u00f1os, a pesar de los lladres que su perdici\u00f3n procuran!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Mostraron afligirse los capitanes, entristeci\u00f3se la se\u00f1ora regenta, y no se holgaron nada los peregrinos, viendo la confiscaci\u00f3n de sus bienes. T\u00favolos as\u00ed un rato suspensos Roque, pero no quiso que pasase adelante su tristeza, que ya se pod\u00eda conocer a tiro de arcabuz, y, volvi\u00e9ndose a los capitanes, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Vuesas mercedes, se\u00f1ores capitanes, por cortes\u00eda, sean servidos de prestarme sesenta escudos, y la se\u00f1ora regenta ochenta, para contentar esta escuadra que me acompa\u00f1a, porque el abad, de lo que canta yanta, y luego pu\u00e9dense ir su camino libre y desembarazadamente, con un salvoconduto que yo les dar\u00e9, para que, si toparen otras de algunas escuadras m\u00edas que tengo divididas por estos contornos, no les hagan da\u00f1o; que no es mi intenci\u00f3n de agraviar a soldados ni a mujer alguna, especialmente a las que son principales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Infinitas y bien dichas fueron las razones con que los capitanes agradecieron a Roque su cortes\u00eda y liberalidad, que, por tal la tuvieron, en dejarles su mismo dinero. La se\u00f1ora do\u00f1a Guiomar de Qui\u00f1ones se quiso arrojar del coche para besar los pies y las manos del gran Roque, pero \u00e9l no lo consinti\u00f3 en ninguna manera; antes le pidi\u00f3 perd\u00f3n del agravio que le hac\u00eda, forzado de cumplir con las obligaciones precisas de su mal oficio. Mand\u00f3 la se\u00f1ora regenta a un criado suyo diese luego los ochenta escudos que le hab\u00edan repartido, y ya los capitanes hab\u00edan desembolsado los sesenta. Iban los peregrinos a dar toda su miseria, pero Roque les dijo que se estuviesen quedos, y volvi\u00e9ndose a los suyos, les dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Destos escudos dos tocan a cada uno, y sobran veinte: los diez se den a estos peregrinos, y los otros diez a este buen escudero, porque pueda decir bien de esta aventura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Y, tray\u00e9ndole aderezo de escribir, de que siempre andaba prove\u00eddo, Roque les dio por escrito un salvoconduto para los mayorales de sus escuadras, y, despidi\u00e9ndose dellos, los dej\u00f3 ir libres, y admirados de su nobleza, de su gallarda disposici\u00f3n y estra\u00f1o proceder, teni\u00e9ndole m\u00e1s por un Alejandro Magno que por ladr\u00f3n conocido. Uno de los escuderos dijo en su lengua gascona y catalana:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Este nuestro capit\u00e1n m\u00e1s es para frade que para bandolero: si de aqu\u00ed adelante quisiere mostrarse liberal s\u00e9alo con su hacienda y no con la nuestra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">No lo dijo tan paso el desventurado que dejase de o\u00edrlo Roque, el cual, echando mano a la espada, le abri\u00f3 la cabeza casi en dos partes, dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014 Desta manera castigo yo a los deslenguados y atrevidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Pasm\u00e1ronse todos, y ninguno le os\u00f3 decir palabra: tanta era la obediencia que le ten\u00edan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Apart\u00f3se Roque a una parte y escribi\u00f3 una carta a un su amigo, a Barcelona, d\u00e1ndole aviso como estaba consigo el famoso don Quijote de la Mancha, aquel caballero andante de quien tantas cosas se dec\u00edan; y que le hac\u00eda saber que era el m\u00e1s gracioso y el m\u00e1s entendido hombre del mundo, y que de all\u00ed a cuatro d\u00edas, que era el de San Juan Bautista, se le pondr\u00eda en mitad de la playa de la ciudad, armado de todas sus armas, sobre Rocinante, su caballo, y a su escudero Sancho sobre un asno, y que diese noticia desto a sus amigos los Niarros, para que con \u00e9l se solazasen; que \u00e9l quisiera que carecieran deste gusto los Cadells, sus contrarios, pero que esto era imposible, a causa que las locuras y discreciones de don Quijote y los donaires de su escudero Sancho Panza no pod\u00edan dejar de dar gusto general a todo el mundo. Despach\u00f3 estas cartas con uno de sus escuderos, que, mudando el traje de bandolero en el de un labrador, entr\u00f3 en Barcelona y la dio a quien iba.<\/span><\/p>\n<p><strong>REDACCION<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo LIX. Donde se cuenta del extraordinario suceso, que se puede tener por aventura, que le sucedi\u00f3 a don Quijote Al polvo y al cansancio que don Quijote y Sancho sacaron del descomedimiento de los toros, socorri\u00f3 una fuente clara y limpia que entre una fresca arboleda hallaron, en el margen de la cual, dejando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":26562,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2176],"tags":[445],"class_list":{"0":"post-27980","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-don-quijote-de-la-mancha","8":"tag-miguel-de-cervantes"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Don Quijote de la Mancha - Segunda Parte - Cap\u00edtulos LIX y LX | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS = Donde se cuenta del extraordinario suceso, que se puede tener por aventura, que le sucedi\u00f3 a don Quijote\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27980\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Don Quijote de la Mancha - Segunda Parte - Cap\u00edtulos LIX y LX | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS = Donde se cuenta del extraordinario suceso, que se puede tener por aventura, que le sucedi\u00f3 a don Quijote\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27980\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-03-07T22:00:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Don-Quijote-de-la-Mancha_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1050\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"610\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"35 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27980#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27980\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Don Quijote de la Mancha &#8211; 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