{"id":27971,"date":"2026-03-07T00:00:07","date_gmt":"2026-03-06T22:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27971"},"modified":"2026-03-07T09:35:57","modified_gmt":"2026-03-07T07:35:57","slug":"fortunata-y-jacinta-segunda-parte-capitulo-vii-partes-ix-y-x","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27971","title":{"rendered":"Fortunata y Jacinta &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulo VII &#8211; partes IX y X"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">IX<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Fortunata movi\u00f3 la lengua y agit\u00f3 los labios. En la punta de aquella ten\u00eda la verdad, y por instantes dud\u00f3 si soltarla o meterla para adentro. La verdad quer\u00eda salir. Las palabras se alinearon mudas y dec\u00edan: \u00abS\u00ed, es cierto que te aborrezco. Vivir contigo es la muerte. Y a \u00e9l le quiero m\u00e1s que a mi vida\u00bb. La batalla fue breve, y Fortunata volvi\u00f3 la terrible verdad a los senos de su esp\u00edritu. La aflicci\u00f3n de Maxi exig\u00eda la mentira, y su mujer tuvo que dec\u00edrsela&#8230; mentiras de esas que inspiran viva compasi\u00f3n al que las dice y consuelan poco al que las oye. Ech\u00e1balas de s\u00ed como enfermera que administra la in\u00fatil medicina al agonizante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abD\u00edmelo de otra manera y te creer\u00e9\u2014manifest\u00f3 Rub\u00edn\u2014. Dilo con un poquito de calor, siquiera como me lo dec\u00edas antes. T\u00fa no sabes el da\u00f1o que me haces. Me est\u00e1s haciendo creer que no hay Dios, que portarse bien y portarse mal todo es lo mismo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La compasi\u00f3n venci\u00f3 a la delincuente y se mostr\u00f3 tan afable aquella tarde y noche, que Maximiliano hubo de tranquilizarse. El pobrecito estaba destinado a no tener rato bueno, pues a punto que su esp\u00edritu recib\u00eda alg\u00fan alivio, se le inici\u00f3 la jaqueca. La noche fue cruel, y Fortunata esmerose en cuidarle. En medio de sus dolores cefal\u00e1lgicos, el infortunado joven se caldeaba m\u00e1s la mente arbitrando remedios o paliativos de la ansiedad que le dominaba. A poco de vomitar, dijo a su mujer: \u00abSe me ocurre una idea que resolver\u00e1 las dificultades&#8230; Nos iremos a Molina de Arag\u00f3n, donde tengo mis fincas. Abandono la carrera y me dedico a labrador&#8230; Quieres, \u00bfs\u00ed o no? All\u00ed vivir\u00e9 con tranquilidad\u00bb. Fortunata se mostr\u00f3 conforme, si bien recordaba lo que Mauricia le hab\u00eda dicho de la vida de los pueblos. S\u00f3lo descuartizada ir\u00eda ella a vivir al campo; pero aquella noche no ten\u00eda m\u00e1s remedio que decir <i>s\u00ed<\/i> a todo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">En los siguientes d\u00edas notaba el pobre Maxi que su descaecimiento aumentaba de una manera alarmante como si le sangraran, y asustad\u00edsimo fue a consultar con Augusto Miquis, el cual le dijo que hubiera sido mejor consultara antes de casarse, pues en tal caso le habr\u00eda ordenado terminantemente el celibato. Esto redobl\u00f3 sus tristezas; mas cuando Miquis le propuso como \u00fanico remedio de su mal la rusticaci\u00f3n, cobr\u00f3 esperanzas, confirm\u00e1ndose en la idea de abandonar la corte y sepultarse para siempre en sus estados de Molina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La segunda vez que habl\u00f3 de esto a su mujer, no la encontr\u00f3 tan bien dispuesta. \u00ab\u00bfY tus estudios, y tu carrera? Acons\u00e9jate con tu t\u00eda, y ella te dir\u00e1 que lo que est\u00e1s pensando es un disparate\u00bb. Maxi estaba muy caviloso por ciertas cosas que en su mujer notaba. Hac\u00eda d\u00edas que apenas levantaba ella los ojos del suelo y su mirar revelaba una gran pesadumbre. De repente, una tarde que volv\u00eda Rub\u00edn de la botica, al subir la escalera la oy\u00f3 cantar. Entr\u00f3, y la cara de Fortunata resplandec\u00eda de contento y animaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado? Maxi no lo pudo penetrar, aunque sus celos, aguzadores de la inteligencia, le apuntaban presunciones que bien podr\u00edan contener la verdad. Esta era que la pr\u00f3jima hab\u00eda recibido, por conducto de Patria, una esquelita en que se le anunciaba la reapertura del curso amoroso, interrumpido durante una quincena. \u00abEsta alegr\u00eda\u2014pensaba Maxi\u2014, \u00bfpor qu\u00e9 ser\u00e1?\u00bb. Y comprendiendo por instinto de celoso que echaba un jarro de agua fr\u00eda sobre aquel contento, dijo a Fortunata: \u00abYa est\u00e1 decidido que nos iremos al pueblo. Lo he consultado con mi t\u00eda y ella lo aprueba\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">No era verdad que hab\u00eda consultado con do\u00f1a Lupe, mas lo dec\u00eda para dar a su proposici\u00f3n autoridad indiscutible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abTe ir\u00e1s t\u00fa&#8230;\u00bb dijo ella sonriendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014No\u2014agreg\u00f3 \u00e9l conteniendo la amargura que de su alma se desbordaba\u2014, los dos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014T\u00fa te has vuelto loco\u2014observ\u00f3 Fortunata riendo con cierto descaro\u2014. Yo cre\u00ed&#8230; \u00bfPero lo dices con formalidad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Toma!&#8230; \u00bfY t\u00fa no me dijiste que ir\u00edas tambi\u00e9n y que quer\u00edas ser paleta?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014S\u00ed; pero fue porque me pens\u00e9 que era conversaci\u00f3n. \u00a1Encerrarme yo en un pueblo! \u00a1Qu\u00e9 talento tienes!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">De tal modo se demud\u00f3 el rostro del joven, que Fortunata, que ya empezaba a decir algunas bromas sobre aquel asunto, se recogi\u00f3 en s\u00ed. Maxi no dijo una palabra, y de pronto sali\u00f3 disparado de la casa, cerr\u00f3 con estruendo la puerta y baj\u00f3 la escalera de cuatro en cuatro pelda\u00f1os. Asustose Fortunata, y asom\u00e1ndose al balc\u00f3n, viole recorrer apresuradamente la calle de Sagunto y despu\u00e9s tomar por la de Santa Engracia, hacia abajo. Ella sali\u00f3 despu\u00e9s, tomando por la misma calle, pero hac\u00eda arriba, en direcci\u00f3n de Cuatro Caminos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Las seis de la tarde ser\u00edan cuando Rub\u00edn volvi\u00f3 a su casa. Estaba l\u00edvido, y de l\u00edvido pas\u00f3 a verde, cuanto Patricia le dijo que la se\u00f1orita hab\u00eda salido a compras. Dej\u00e1ndose llevar de su insensato recelo, interrog\u00f3 a la criada, tratando de averiguar por ella. Pero a buena parte iba. Patricia ten\u00eda la discreci\u00f3n del traidor, y cuanto dijo fue encaminado a introducir en el cerebro de Maxi el convencimiento de que su mujer era punto menos que canonizable. Cuando la criminal entr\u00f3, el marido hab\u00eda mandado encender luz y estaba sentado junto a la mesa de la sala. \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde vienes?\u00bb le pregunt\u00f3.\u2014\u00abMe parece\u2014replic\u00f3 ella\u2014, haberte dicho que iba a comprar este retor\u00bb. Mostr\u00f3 un envoltorio, despu\u00e9s un paquetito, y otro. \u00ab\u00bfVes?&#8230; la sopa Juliana que tanto te gusta&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Yo tambi\u00e9n\u2014dijo Maximiliano de una manera siniestra\u2014, te he comprado a ti esta tarde un regalito&#8230; Mira.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Alarg\u00f3 el brazo para sacar de debajo de la mesa algo que ocult\u00f3 al entrar. Era un objeto envuelto en papeles, que descubri\u00f3 lentamente, cuando ella se inclinaba risue\u00f1a para verlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00bfA ver&#8230; qu\u00e9 es?&#8230; \u00a1Ay!, un rev\u00f3lver&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014S\u00ed, para matarte y matarme&#8230;\u2014dijo Maxi en un tono que no pudo ser tan l\u00fagubre como \u00e9l deseaba, pues el arma empez\u00f3 a causarle miedo, a causa de que en su vida hab\u00eda tenido en las manos un chisme de tal clase&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Qu\u00e9 cosas tienes!\u2014dijo ella palideciendo\u2014. T\u00fa no sabes lo que te pescas&#8230; Pareces tonto&#8230; Matarme a m\u00ed, \u00bfy por qu\u00e9?&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Le ech\u00f3 una mirada dulce y penetrante, el mismo mirar con que le hab\u00eda hecho su esclavo. El pobre chico sinti\u00f3 como si le pusieran un grillete en el alma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abVaya que se te ocurren unos disparates, hijo&#8230; Soy muy miedosa, y de s\u00f3lo ver eso me pongo a temblar. Bonita manera tienes de hacer que yo te quiera, s\u00ed se\u00f1or, bonita manera\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Acerc\u00f3 t\u00edmidamente su mano al mango del arma. \u00abPuedes cogerlo, est\u00e1 descargado\u00bb dijo Maxi, que de un salto se hab\u00eda dejado caer del furor a la piedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Eres un ni\u00f1o\u2014declar\u00f3 ella, cogiendo el arma\u2014, y como ni\u00f1o hay que tratarte. Venga ac\u00e1 ese chisme: lo guardar\u00e9 para el caso de que entren ladrones en casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Y se lo llev\u00f3 sin que \u00e9l hiciese resistencia. Despu\u00e9s de guardarlo con llave en un ba\u00fal lleno de cosas viejas, volvi\u00f3 al lado de su marido, que se hab\u00eda quedado absorto, midiendo sin duda con azorado pensamiento la enorme distancia que en su ser hab\u00eda entre los arranques de la voluntad y la ineficacia de su desmayada acci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Aquella noche no ocurri\u00f3 nada; pero a la tarde siguiente, <i>Pseudo-Narcissus odoripherus<\/i>, fue a buscarle a la botica de Samaniego, y le dijo que Fortunata ten\u00eda citas con un se\u00f1or en una casa del paseo de Santa Engracia, un poquito m\u00e1s arriba de los almacenes de la Villa.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">X<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Tom\u00f3 Maxi un coche para ir a Chamber\u00ed y a su casa. Despu\u00e9s de entrar en ella e informarse de que la se\u00f1orita no estaba, subi\u00f3 lentamente hacia la iglesia, y al pasar por delante de ella y ver una cruz de hierro que hay en el atrio, v\u00ednole al pensamiento la idea de que deb\u00eda haberse tra\u00eddo el rev\u00f3lver. Retrocedi\u00f3, y a mitad del camino acordose de que su mujer hab\u00eda guardado el arma. \u00a1Qu\u00e9 tonto estuvo \u00e9l en permit\u00edrselo! Volvi\u00f3 a tomar la direcci\u00f3n Norte, sintiendo en su alma el suplicio indecible que produc\u00eda la conjunci\u00f3n de dos sentimientos tan opuestos como el anhelo de la verdad y el terror de ella. Al distinguir el motor de noria que se destacaba sobre la casa de las Micaelas, no pudo reprimir un ahogo de pena que le hizo sollozar. El disco no se mov\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Pas\u00f3 el joven m\u00e1s all\u00e1 de los Almacenes de la Villa y examin\u00f3 las casas de un solo piso alto que all\u00ed existen. Como ignoraba cu\u00e1l era la que serv\u00eda de abrigo a los ad\u00falteros, resolvi\u00f3 vigilarlas todas. La noche se ven\u00eda encima y Maxi deseaba que viniese m\u00e1s aprisa para dejar de ver el disco, que le parec\u00eda el ojo de un buf\u00f3n testigo, expresando todo el sarcasmo del mundo. Maldici\u00f3n sacr\u00edlega escapose de sus labios, y reneg\u00f3 de que hubieran venido a estar tan cerca su deshonra y el santuario donde le hab\u00edan dorado la infame p\u00edldora de su ilusi\u00f3n. En otros t\u00e9rminos: \u00e9l hab\u00eda ido all\u00ed en busca de una hostia, y le hab\u00edan dado una rueda de molino&#8230; y lo peor era que se la hab\u00eda tragado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Despu\u00e9s de mucho pasear vio el faet\u00f3n de Santa Cruz, guiado por el lacayo, despacio, como para que no se enfriaran los caballos. Ya no quedaba duda. El coche le esperaba. Violo subir hasta Cuatro Caminos, donde se detuvo para encender las luces. Despu\u00e9s baj\u00f3, y al llegar a los Almacenes de la Villa, otra vez para arriba. Maxi no le perd\u00eda de vista. El cochero daba a conocer su aburrimiento e impaciencia. En una de las vueltas del veh\u00edculo, Rub\u00edn sorprendi\u00f3 en aquel hombre una mirada dirigida a una de las casas. \u00abAqu\u00ed es&#8230; aqu\u00ed est\u00e1\u00bb. Fijose cerca de all\u00ed, reduciendo el espacio de su paseo vigilante. Eran las siete.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Por fin, en un momento en que Maxi iba de Sur a Norte vio, a bastante distancia, a un hombre que sal\u00eda de la casa. Era \u00e9l, Santa Cruz, el mismo, vestido de americana y hongo. Det\u00favose en la puerta buscando con la vista su carruaje. Las dos luces brillaban all\u00e1 arriba. Dirigiose hacia Cuatro Caminos&#8230; Detr\u00e1s, avivando el paso, el odio personificado en Maximiliano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">La v\u00eda estaba solitaria. Pasaba muy poca gente, y hac\u00eda bastante fr\u00edo. El Delf\u00edn sinti\u00f3 aquellos pasos detr\u00e1s de s\u00ed, y una misteriosa aprensi\u00f3n, la conciencia tal vez, le dijo de qui\u00e9n eran. Volviose a punto que la temblorosa voz del otro dec\u00eda: \u00abOiga usted\u00bb. Parose en firme Santa Cruz, y aunque no le conoc\u00eda bien, le tuvo por quien era sin dudar un momento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 se le ofrece a usted?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Canalla!&#8230; \u00a1indecente!\u2014exclam\u00f3 Rub\u00edn con m\u00e1s fiereza en el tono que en la actitud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">No esper\u00f3 Santa Cruz a o\u00edr m\u00e1s, ni su amor propio le permit\u00eda dar explicaciones, y con un movimiento vigoroso de su brazo derecho rechaz\u00f3 a su antagonista. M\u00e1s que bofetada fue un empuj\u00f3n; pero el endeble esqueleto de Rub\u00edn no pudo resistirlo; puso un pie en falso al retroceder y se cay\u00f3 al suelo, diciendo: \u00abTe voy a matar&#8230; y a ella tambi\u00e9n\u00bb. Revolcose en la tierra; se le vio un instante pataleando a gatas, diciendo entre mugidos&#8230; \u00ab\u00a1ladr\u00f3n, ratero&#8230; ver\u00e1s!&#8230;\u00bb. Santa Cruz estuvo un rato contempl\u00e1ndole con la calma fr\u00eda del ofuscado asesino, y cuando vio que al fin consegu\u00eda levantarse, se fue hacia \u00e9l y le cogi\u00f3 por el pescuezo, apret\u00e1ndole sa\u00f1udamente cual si quisiera ahogarle de veras&#8230; Reteni\u00e9ndole contra el suelo, gritaba: \u00abEst\u00fapido&#8230; escuerzo&#8230; \u00bfquieres que te patee&#8230;?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">De la oprimida garganta del desdichado joven sal\u00eda un gemido, estertor de asfixia. Sus ojos reventones se clavaban en su verdugo con un centelleo el\u00e9ctrico de ojos de gato rabioso y moribundo. La \u00fanica defensa del que estaba debajo era clavar sus u\u00f1as, afil\u00e1ndolas con el pensamiento, en los brazos, en las piernas, en todo lo que alcanzaba del vencedor; y logrando alzarse un poco con nervioso coraje, trat\u00f3 de hacerle molinete para derribarle. Derribados los dos, luchar\u00edan quiz\u00e1s m\u00e1s proporcionadamente. \u00a1Pobre raz\u00f3n aplastada por la soberbia! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la justicia? \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la vindicta del d\u00e9bil? En ninguna parte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">El furor del Delf\u00edn no fue tanto que se le ocultara el peligro de llegar a un homicidio, abusando de su superioridad. \u00abEste al fin es un hombre, aunque parece un insecto\u00bb pens\u00f3. Y con desd\u00e9n que ten\u00eda algo de l\u00e1stima, hubo de soltar su presa, que cay\u00f3 inerte a un lado del camino, en una especie de hoyo o surco. Al verle como un bulto, Juan sinti\u00f3 algo de miedo. \u00abSi le habr\u00e9 matado sin querer&#8230; Y en todo caso&#8230; ha sido en defensa propia\u00bb. Pero la v\u00edctima exhal\u00f3 un mugido, y revolc\u00e1ndose como los epil\u00e9pticos, repiti\u00f3: \u00abLadr\u00f3n&#8230; asesino\u00bb. El Delf\u00edn se acerc\u00f3 y poni\u00e9ndole un pie sobre el pecho, cuidando de no apretar, dijo: \u00abSi no te callas, cucaracha, te aplasto\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Levantose Rub\u00edn de un salto. Era todo u\u00f1as y todo dientes; sacaba las armas del d\u00e9bil; pero con tanta fiereza, que si coge al otro le arranca la piel. Santa Cruz acudi\u00f3 pronto a la defensa. \u00abTe digo que te pateo&#8230; si vuelves&#8230;\u00bb. Le levant\u00f3 como una pluma y le lanz\u00f3 violentamente donde antes hab\u00eda ca\u00eddo. Era un solar o campo mal labrado, m\u00e1s all\u00e1 de la \u00faltima casa. La v\u00edctima no daba acuerdo de s\u00ed, y aprovechando aquel momento el b\u00e1rbaro se\u00f1orito, que vio pasar su coche, lo detuvo, montose en \u00e9l de un salto y \u00a1hala!, partieron los caballos a escape.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Un hombre se hab\u00eda detenido ante los combatientes en el \u00faltimo instante de la reyerta; acercose a Maxi y le mir\u00f3 con recelo. Creyendo que estaba mortalmente herido, no quer\u00eda meterse en l\u00edos con la justicia. Cuando le oy\u00f3 hablar, acercose m\u00e1s. \u00abBuen hombre, \u00bfqu\u00e9 es eso?&#8230; \u00a1Pobre chico! Si no parece chico, sino un viejo&#8230; \u00a1Vaya, que pegar as\u00ed a un pobre anciano!\u00bb. Luego lleg\u00f3 otro hombre, que se destac\u00f3 de un grupo de obreros que sub\u00edan. Auxiliado por este, Maxi logr\u00f3 levantarse y corri\u00f3 un buen trecho por el camino abajo, gritando: \u00ab\u00a1Ladr\u00f3n!&#8230; \u00a1a ese!&#8230; \u00a1al asesino!&#8230;\u00bb. Pero el coche estaba ya m\u00e1s all\u00e1 de la iglesia. Formose en torno a la v\u00edctima un corro de cuatro, seis, diez personas de ambos sexos. Mir\u00e1bales como si fueran amigos que hab\u00edan de darle la raz\u00f3n reconociendo en \u00e9l a la justicia pateada y a la humanidad escarnecida. Parec\u00eda un insensato. Su descompuesto rostro daba miedo, y su ahilada voz excitaba la mayor extra\u00f1eza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Porque el ardor de la lucha hab\u00eda determinado como una relajaci\u00f3n de la laringe, en t\u00e9rminos que la voz se le hab\u00eda vuelto enteramente de falsete. Sal\u00edan de su garganta las palabras como el acento de un imp\u00faber. \u00ab\u00bfEn d\u00f3nde se ha metido?&#8230; \u00bfen d\u00f3nde?&#8230; \u00bfNo es verdad, se\u00f1ores, que es un miserable?&#8230; \u00bfun secuestrador?&#8230; Me ha quitado lo m\u00edo, me ha robado&#8230; \u00c9l la arroj\u00f3 a la basura&#8230; yo la recog\u00ed y la limpi\u00e9&#8230; \u00e9l me la quit\u00f3 y la&#8230; volvi\u00f3 a arrojar&#8230; la volvi\u00f3 a arrojar. \u00a1Trasto infame!&#8230; Pero yo tengo que hacer dos muertes. Ir\u00e9 al pat\u00edbulo&#8230; no me importa ir al pat\u00edbulo, se\u00f1ores&#8230; digo que quiero ir al palo&#8230; pero ellos por delante, ellos por delante&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Los que le rodeaban le ten\u00edan l\u00e1stima. Desconociendo el motivo de la zaragata, cada cual dec\u00eda lo que le parec\u00eda. \u00ab<i>Sobre vino<\/i> una pendencia\u00bb.\u2014\u00abNo, cuesti\u00f3n de faldas; \u00bfverdad?\u00bb.\u2014\u00ab\u00a1Quita all\u00e1!, \u00bfpero no ves que es marica?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Las mujeres le miraban con m\u00e1s inter\u00e9s. \u00abTiene usted sangre en la frente\u00bb le dijo una. Era una rozadura de que el joven no se hab\u00eda dado cuenta. Llevose la mano a la cabeza y la retir\u00f3 manchada de sangre. Not\u00f3 que el brazo derecho le dol\u00eda horriblemente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00abVamos, vamos\u2014le dijo uno\u2014, v\u00e9ngase usted a la Casa de Socorro\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014Gatera&#8230; miserable&#8230;\u2014Vamos; ya eso se acab\u00f3&#8230; \u00bfEn d\u00f3nde tiene usted el sombrero?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Maxi no dijo nada ni se cuid\u00f3 del sombrero. De repente rompi\u00f3 en aullidos, pues no parec\u00edan otra cosa los esfuerzos de su voz para hablar a gritos. Los circunstantes pod\u00edan o\u00edrle dif\u00edcilmente estos conceptos: \u00abPartirle el coraz\u00f3n es poco; es menester&#8230; machac\u00e1rselo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">Dos hombres le llevaban calle abajo, cada cual agarr\u00e1ndole de un brazo, y \u00e9l, mirando con estupidez a sus conductores, repet\u00eda:\u2014\u00a1machac\u00e1rselo!\u2014. A ratos se paraba, prorrumpiendo en risas de demente. Ya cerca de la iglesia aparecieron dos individuos de Orden P\u00fablico, que viendo a Maxi en aquel estado, le recibieron muy mal. Pensaron que era un pillete, y que los golpes que hab\u00eda recibido le estaban muy bien merecidos&#8230; Le cogieron por el cuello de la americana con esa paternal zarpa de la justicia callejera. \u00ab\u00bfQu\u00e9 tiene usted?\u00bb le pregunt\u00f3 uno de ellos, mal humorado. Maxi contest\u00f3 con la misma risa insana y delirante; viendo lo cual el polizonte, apret\u00f3 la zarpa, como expresi\u00f3n de los rigores que la justicia humana debe emplear con los criminales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u00ab\u00bfY el agresor?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 20px;\">\u2014\u00a1Machac\u00e1rselo!&#8230; Lleg\u00f3 a la Casa de Socorro, ya con una procesi\u00f3n de gente tras s\u00ed. El m\u00e9dico de guardia conoc\u00eda a Maxi, y despu\u00e9s de curarle la contusi\u00f3n de la cabeza, que no ten\u00eda importancia, le mand\u00f3 a su casa al cuidado de los guardias de Orden P\u00fablico<\/span>.<\/p>\n<p>REDACCI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211;IX&#8211; Fortunata movi\u00f3 la lengua y agit\u00f3 los labios. 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