{"id":27442,"date":"2026-02-21T00:00:32","date_gmt":"2026-02-20T22:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27442"},"modified":"2026-02-21T08:49:59","modified_gmt":"2026-02-21T06:49:59","slug":"fortunata-y-jacinta-segunda-parte-capitulo-vii-partes-v-y-vi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27442","title":{"rendered":"Fortunata y Jacinta &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulo VII &#8211; partes V y VI"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">V<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">A la ma\u00f1ana siguiente, Maxi estaba mejor, pero rendid\u00edsimo. Daba l\u00e1stima verle. Su palidez era como la de un muerto; ten\u00eda la lengua blanca, mucha debilidad y ning\u00fan apetito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Di\u00e9ronle algo de comer, y Fortunata opin\u00f3 que deb\u00eda quedarse en la cama hasta la tarde. Esto no le disgustaba a Maxi, porque sent\u00eda cierto alborozo infantil de verse en aquel lecho tan grand\u00f3n y rodar por \u00e9l. La mujer le cuidaba como se cuida a un ni\u00f1o, y se hab\u00eda borrado de su mente la idea de que era un hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Vino do\u00f1a Lupe muy temprano, y enterada que Maxi estaba bien, empez\u00f3 a dar \u00f3rdenes y m\u00e1s \u00f3rdenes, y a incomodarse porque ciertas cosas no se hab\u00edan hecho como ella mandara. Iba de la sala a la cocina y de la cocina a la sala, dictando reglas y pragm\u00e1ticas de buen gobierno. Maxi se quejaba de que su mujer estaba m\u00e1s tiempo fuera de la alcoba que en ella, y la llamaba a cada instante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abGracias a Dios, hija, que pareces por aqu\u00ed. Ni siquiera me has dado un beso. \u00a1Qu\u00e9 d\u00eda de boda, hija, y qu\u00e9 noche! Esta maldita jaqueca&#8230; pero ya pas\u00f3, y ahora lo menos en quince d\u00edas no me volver\u00e1 a dar&#8230; \u00a1Vamos!, ya est\u00e1s otra vez queriendo marcharte a la cocina. \u00bfNo est\u00e1 ah\u00ed esa se\u00f1ora Patria?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Ha ido a la compra. La que est\u00e1 es tu t\u00eda, por cierto dando <i>tantismas<\/i> \u00f3rdenes, que no sabe una a cu\u00e1l atender primero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Pues d\u00e9jala. T\u00fa, a todo di que s\u00ed, y luego haces lo que quieras, pichona. Ven ac\u00e1&#8230; Que trabaje Patria; para eso est\u00e1. \u00a1Qu\u00e9 bien sirve! \u00bfverdad? Es una mujer muy lista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Ya lo creo&#8230;\u2014\u00bfTe vas de veras?\u2014S\u00ed, porque si no, tu t\u00eda me va a echar los tiempos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00a1Pues me gusta!&#8230; Entonces me levanto, y me voy tambi\u00e9n a la cocina. Yo quiero estarte mirando hasta que me harte bien. Ahora eres m\u00eda; soy tu due\u00f1o \u00fanico, y mando en ti.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Vuelvo al momentito, rico&#8230;\u2014Estos momentitos me cargan\u2014dijo \u00e9l nadando en las s\u00e1banas como si fueran olas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Toda la ma\u00f1ana tuvo Fortunata el pensamiento fijo en la casa vecina. Mientras almorzaba sola, miraba por la ventana del patio, pero no vio a nadie. Parec\u00eda vivienda deshabitada. Siempre que pasaba por la sala echaba la esposa de Rub\u00edn miradas furtivas a la calle. Ni un alma. Sin duda la trampa se armaba s\u00f3lo por las noches.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">A la tarde, hall\u00e1ndose sola con Patricia en la cocina, tuvo ya las palabras en la boca para preguntarle: \u00ab\u00bfy los de al lado?\u00bb. Pero no despleg\u00f3 sus labios. Debi\u00f3 de penetrar la maldita gata aquella en el pensamiento de su ama, pues como si contestara a una pregunta, le dijo de buenas a primeras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abPues ahorita, cuando baj\u00e9 a la carnicer\u00eda, \u00bfsabe?, encontreme a la se\u00f1orita Cirila. Me pregunt\u00f3 por el se\u00f1orito, y dijo que pasar\u00eda a verla a usted, sin decir cu\u00e1ndo ni cu\u00e1ndo no.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014No me venga usted con cuentos de&#8230; esa familiona\u2014contest\u00f3 Fortunata, cuyo \u00e1nimo estaba bastante aplacado para poder tomar aquella correcta actitud\u2014. Ni qu\u00e9 me importa a m\u00ed&#8230; \u00bfme entiende usted?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Maximiliano se levant\u00f3, dio algunas vueltas; pero estaba tan d\u00e9bil, que tuvo que volver a acostarse. Ella, en tanto, segu\u00eda observando. No se o\u00eda en la vecindad ning\u00fan rumor. Por la noche igual silencio. Parec\u00eda que a la do\u00f1a Cirila, a su marido, el de la gorra con letras, y a los amigos que les visitaban, se les hab\u00eda tragado la tierra. Por la noche, sinti\u00f3 Fortunata tristeza y desasosiego tan grandes, que no sab\u00eda lo que le pasaba. Se habr\u00eda podido creer que la contrariaba el no ver a nadie de la casa pr\u00f3xima, el no sentir pisadas, ni ruido de puertas, ni nada. Maximiliano, que desde media tarde hab\u00eda vuelto a nadar entre las agitadas s\u00e1banas del lecho, y estaba tan impertinente como un ni\u00f1o enfermo que ha entrado en la convalecencia, dijo a su consorte, ya cerca de las diez, que se acostase, y esta obedeci\u00f3; mas la repugnancia y hast\u00edo que inundaban su alma en aquel instante eran de tal modo imperiosos, que le cost\u00f3 trabajo no darlos a conocer. Y el pobre chico no se encontraba en aptitud de expresarle su desmedido amor de otro modo que por manifestaciones relacionadas exclusivamente con el pensamiento y con el coraz\u00f3n. Palabras ardientes sin eco en ninguna concavidad de la m\u00e1quina humana, impulsos de cari\u00f1o propiamente ideales, y de aqu\u00ed no sal\u00eda, es decir, no pod\u00eda salir. Fortunata le dijo con expresi\u00f3n fraternal y consoladora: \u00abMira, du\u00e9rmete, descansa y no te acalores. Anoche has estado muy malito, y necesitas unos d\u00edas para reponerte. Hazte cuenta que no estoy aqu\u00ed, y a dormir se ha dicho\u00bb. Si lo tranquiliz\u00f3, no se sabe; pero ello es que se qued\u00f3 dormida, y no despert\u00f3 hasta las siete de la ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Maxi se qued\u00f3 m\u00e1s tiempo en la cama, hart\u00e1ndose de sue\u00f1o, aquel reparo que su desmedrada constituci\u00f3n reclamaba. P\u00fasose Fortunata a arreglar la casa y mand\u00f3 a Patricia a la compra, cuando he aqu\u00ed que entra do\u00f1a Lupe toda descompuesta: \u00ab\u00bfNo sabes lo que pasa? Pues una friolera. D\u00e9jame sentar que vengo sofocad\u00edsima. Vaya que dan que hacer mis dichosos sobrinos. Anoche han puesto preso a Juan Pablo. Ha venido a dec\u00edrmelo ahora mismo D. Basilio. Entraron los de la polic\u00eda en la casa de esa mujer con quien vive ahora, \u00bfte vas enterando?, y despu\u00e9s de registrar todo y de coger los papeles, trincaron a mi sobrino, y en el Saladero me le tienes&#8230; Vamos a ver, \u00bfy qu\u00e9 hago yo ahora? Francamente, se ha portado muy mal conmigo; es un mal agradecido y un manirroto. Si s\u00f3lo se tratara de tenerle unos d\u00edas en la c\u00e1rcel, hasta me alegrar\u00eda, para que escarmiente y no vuelva a meterse donde no le llaman. Pero me ha dicho D. Basilio que a todos los presos de anoche&#8230; han cogido a mucha gente&#8230; les van a mandar nada menos que a las islas Marianas; y aunque Juan Pablo se tiene bien merecido este paseo, francamente, es mi sobrino, y he de hacer cuanto pueda para que le pongan en libertad\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Maxi, que oyera desde la alcoba algunas palabras de este relato, llam\u00f3; y do\u00f1a Lupe lo repiti\u00f3 en su presencia, a\u00f1adiendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abEs preciso que te levantes ahora mismo y vayas a ver a todas las personas que puedan interesarse por tu hermano, que bien ganado se tiene el achuch\u00f3n, \u00a1pero qu\u00e9 le hemos de hacer!&#8230; T\u00fa ver\u00e1s a D. Le\u00f3n Pintado, para que te presente al Doctor Sede\u00f1o, el cual te presentar\u00e1 a D. Juan de Lantigua, que aunque es un se\u00f1or muy <i>neo<\/i>, tiene influencia por su respetabilidad. Yo pienso ver a Casta Moreno para que interceda con D. Manuel Moreno Isla, y este le hable a Zalamero, que est\u00e1 casado con la chica de Ruiz Ochoa. Cada uno por su lado, beberemos los vientos para impedir que le plantifiquen en las islas Marianas\u00bb. Vistiose el joven a toda prisa, y do\u00f1a Lupe, en tanto, dispuso que no se hiciese almuerzo en la cocina de Fortunata, y que esta y su marido almorzaran con ella, para estar de este modo reunidos en d\u00eda de tanto traj\u00edn. Maxi sali\u00f3 despu\u00e9s de desayunarse, y su mujer y su t\u00eda se fueron a la otra casa. Por el camino, do\u00f1a Lupe dec\u00eda: \u00abEs l\u00e1stima que Nicol\u00e1s se haya ido a Toledo hace dos d\u00edas, pues si estuviera aqu\u00ed, \u00e9l dar\u00eda pasos por su hermano, y con seguridad le sacar\u00eda hoy mismo de la c\u00e1rcel, porque los curas son los que m\u00e1s conspiran y los que m\u00e1s pueden con el Gobierno&#8230; Ellos la arman, y luego se dan buena ma\u00f1a para atarles las manos a los ministros cuando tocan a castigar. As\u00ed est\u00e1 el pa\u00eds que es un dolor&#8230; todo tan perdido&#8230; \u00a1Hay m\u00e1s miseria&#8230;!, y las patatas a seis reales arroba, cosa que no se ha visto nunca\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">P\u00fasose la viuda en movimiento con aquella actividad valerosa que le hab\u00eda proporcionado tantos \u00e9xitos en su vida, y Fortunata y Papitos quedaron encargadas de hacer el almuerzo. A la hora de este, volvi\u00f3 do\u00f1a Lupe sofocada, diciendo que Samaniego, el marido de Casta Moreno, se hallaba en peligro de muerte y que por aquel lado no pod\u00eda hacerse nada. Casta no estaba en disposici\u00f3n de acompa\u00f1arla a ninguna parte. Tocar\u00eda, pues, a otra puerta, y\u00e9ndose derechita a ver al Sr. de Feijoo, que era amigo suyo y hab\u00eda sido su pretendiente, y ten\u00eda gran amistad con don Jacinto Villalonga, \u00edntimo del Ministro de la Gobernaci\u00f3n. A poco lleg\u00f3 don Basilio diciendo que Maxi no ven\u00eda a almorzar. \u00abHa ido con D. Le\u00f3n Pintado a ver a no s\u00e9 qu\u00e9 personaje, y tienen para un rato\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata determin\u00f3 volverse a su casa, pues ten\u00eda algo que hacer en ella, y repiti\u00e9ndole a Papitos las varias disposiciones dictadas por la aut\u00f3crata en el momento de su segunda salida, se puso el mant\u00f3n y cogi\u00f3 calle. No ten\u00eda prisa y se fue a dar un pase\u00edto, recre\u00e1ndose en la hermosura del d\u00eda, y dando vueltas a su pensamiento, que estaba como el T\u00edo Vivo, dale que le dar\u00e1s, y torna y vira&#8230; Iba despacio por la calle de Santa Engracia, y se detuvo un instante en una tienda a comprar d\u00e1tiles, que le gustaban mucho. Siguiendo luego su vagabundo camino, saboreaba el placer \u00edntimo de la libertad, de estar sola y suelta siquiera poco tiempo. La idea de poder ir a donde gustase la excitaba haciendo circular su sangre con m\u00e1s viveza. Trad\u00fajose esta disposici\u00f3n de \u00e1nimo en un sentimiento filantr\u00f3pico, pues toda la calderilla que ten\u00eda la iba dando a los pobres que encontraba, que no eran pocos&#8230; Y anda que andar\u00e1s, vino a hacerse la consideraci\u00f3n de que no sent\u00eda malditas ganas de meterse en su casa. \u00bfQu\u00e9 iba ella a hacer en su casa? Nada. Conven\u00edale sacudirse, tomar el aire. Bastante esclavitud hab\u00eda tenido dentro de las Micaelas. \u00a1Qu\u00e9 gusto poder coger de punta a punta una calle tan larga como la de Santa Engracia! El principal goce del paseo era ir solita, libre. Ni Maxi ni do\u00f1a Lupe ni Patricia ni nadie pod\u00edan contarle los pasos, ni vigilarla ni detenerla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Se hubiera ido as\u00ed&#8230; sabe Dios hasta d\u00f3nde. Miraba todo con la curiosidad alborozada que las cosas m\u00e1s insignificantes inspiran a la persona salida de un largo cautiverio. Su pensamiento se gallardeaba en aquella dulce libertad, recre\u00e1ndose con sus propias ideas. \u00a1Qu\u00e9 bonita, <i>verbi gracia<\/i>, era la vida sin cuidados, al lado de personas que la quieren a una y a quien una quiere&#8230;! Fijose en las casas del barrio de las Virtudes, pues las habitaciones de los pobres le inspiraban siempre cari\u00f1oso inter\u00e9s. Las mujeres mal vestidas que sal\u00edan a las puertas y los chicos derrotados y sucios que jugaban en la calle atra\u00edan sus miradas, porque la existencia tranquila, aunque fuese oscura y con estrecheces, le causaba envidia. Semejante vida no pod\u00eda ser para ella, porque estaba fuera de su centro natural, Hab\u00eda nacido para menestrala; no le importaba trabajar <i>como el obispo<\/i> con tal de poseer lo que por suyo ten\u00eda. Pero alguien la sac\u00f3 de aquel su primer molde para lanzarla a vida distinta; despu\u00e9s la trajeron y la llevaron diferentes manos. Y por fin, otras manos empe\u00f1\u00e1ronse en convertirla en se\u00f1ora. La pon\u00edan en un convento para moldearla de nuevo, despu\u00e9s la casaban&#8230; y tira y dale. Figur\u00e1base ser una mu\u00f1eca viva, con la cual jugaba una entidad invisible, desconocida, y a la cual no sab\u00eda dar nombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Ocurriole si no tendr\u00eda ella <i>pecho<\/i> alguna vez, quer\u00eda decir iniciativa&#8230; si no har\u00eda alguna vez lo que le saliera <i>de entre s\u00ed<\/i>. Embebecida en esta cavilaci\u00f3n lleg\u00f3 al Campo de Guardias, junto al Dep\u00f3sito. Hab\u00eda all\u00ed muchos sillares, y sent\u00e1ndose en uno de ellos, empez\u00f3 a comer d\u00e1tiles. Siempre que arrojaba un hueso, parec\u00eda que lanzaba a la inmensidad del pensar general una idea suya, calentita, como se arroja la chispa al mont\u00f3n de paja para que arda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abTodo va al rev\u00e9s para m\u00ed&#8230; Dios no me hace caso. Cuidado que me pone las cosas mal&#8230; El hombre que quise, \u00bfpor qu\u00e9 no era un triste alba\u00f1il? Pues no; hab\u00eda de ser se\u00f1orito rico, para que me enga\u00f1ara y no se pudiera casar conmigo&#8230; Luego, lo natural era que yo le aborreciera&#8230; pues no se\u00f1or, sale siempre la mala, sale que le quiero m\u00e1s&#8230; Luego lo natural era que me dejara en paz, y as\u00ed se me pasar\u00eda esto; pues no se\u00f1or, la mala otra vez; me anda rondando y me tiene armada una trampa&#8230; Tambi\u00e9n era natural que ninguna persona decente se quisiera casar conmigo; pues no se\u00f1or, sale Maxi y&#8230; \u00a1tras!, me pone en el disparadero de casarme, y nada, cuando apenas lo pienso, bendici\u00f3n al canto&#8230; \u00bfPero es verdad que estoy casada yo?&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">vi<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Miraba el hueso del d\u00e1til que se acababa de comer, y como si el hueso le dijera que s\u00ed, hizo ella un signo afirmativo y algo desconsolado&#8230; \u00ab\u00a1Vaya si lo estoy!\u00bb. Quedose tan profundamente ensimismada, que olvid\u00f3 d\u00f3nde estaba. Pero levant\u00e1ndose de repente, ech\u00f3 a andar hacia abajo, como los que llevan en el cerebro ese cascabel que se llama <i>idea fija<\/i>. Hab\u00eda subido la luenga calle con aires de paseante, distra\u00edda, alegre, vago el mirar; baj\u00e1bala como los monomaniacos. Al llegar frente a la iglesia, sacola de este embebecimiento un ruido de pasos que sinti\u00f3 tras s\u00ed. \u00abEstos pasos son los suyos\u2014pens\u00f3\u2014; pues lo que es yo no miro para atr\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 har\u00e9? Aprisita, aprisita\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">La curiosidad pudo m\u00e1s que nada y Fortunata mir\u00f3; no era. M\u00e1s adelante sinti\u00f3 otra vez pasos persistentes y vio una sombra que se extend\u00eda por la calle, paralela a su sombra. Aquel s\u00ed era&#8230; \u00bfMirar\u00eda? No; m\u00e1s val\u00eda no darse por entendida&#8230; Por fin, la p\u00edcara curiosidad&#8230; Mir\u00f3 y tampoco era. Al llegar a su casa estaba m\u00e1s tranquila. Cuando Patria abri\u00f3 la puerta, le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfHa venido alguien? \u00bfEl se\u00f1orito est\u00e1?&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014El se\u00f1orito no viene hasta la noche. Mand\u00f3 un recado para que no le esperase usted.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Y la taimada gata se sonre\u00eda de un modo tan zalamero, que Fortunata no pudo menos de preguntarle: \u00ab\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 ah\u00ed?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Volvi\u00f3 a sonre\u00edr Patricia con infernal malicia, y&#8230; \u00ab\u00bfQu\u00e9&#8230; pero qu\u00e9&#8230;?\u00bb balbuci\u00f3 la se\u00f1ora acerc\u00e1ndose de puntillas a la puerta de la sala. Empujola suavemente hasta abrir un poquito. No ve\u00eda nada. Abri\u00f3 m\u00e1s, m\u00e1s&#8230; Estaba p\u00e1lida como si se hubiera quedado sin sangre&#8230; Abri\u00f3 m\u00e1s&#8230; acab\u00e1ramos. En el sof\u00e1 de la sala, tranquilamente sentado&#8230; \u00a1Dios!, <i>el otro<\/i>. Fortunata estuvo a punto de perder el conocimiento. Le pas\u00f3 un no s\u00e9 qu\u00e9 por delante de los ojos, algo como un velo que baja o un velo que sube. No dijo nada. \u00c9l, p\u00e1lido tambi\u00e9n, se levant\u00f3 y dijo claramente: \u00abAdelante, <i>nena<\/i>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata no daba un paso. De repente (el demonio explicara aquello), sinti\u00f3 una alegr\u00eda insensata, un estallido de infinitas ansias que en su alma estaban contenidas. Y se precipit\u00f3 en los brazos del Delf\u00edn, lanzando este grito salvaje: \u00ab\u00a1Nene!&#8230; \u00a1bendito Dios!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Olvidados de todo, los amantes estuvieron abrazados largo rato. La pr\u00f3jima fue quien primero habl\u00f3, diciendo: \u00abNene, me muero por ti&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abVen ac\u00e1\u00bb dijo Santa Cruz cogi\u00e9ndola por una brazo. Dej\u00e1base llevar ella, como la cosa m\u00e1s natural del mundo. Franquearon la puerta de la casa, que estaba abierta. Y la del cuarto de la izquierda, \u00a1qu\u00e9 casualidad!, abierta tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Luego que pasaron, alguien cerr\u00f3. En aquella morada reinaba una discreci\u00f3n alevosa. Juan la llev\u00f3 a una salita muy bien puesta, junto a la cual hab\u00eda una alcoba perfectamente arreglada. Sent\u00e1ronse en el sof\u00e1 y se volvieron a abrazar. Fortunata estaba como embriagada, con cierto desvar\u00edo en el alma, perdida la memoria de los hechos recientes. Toda idea moral hab\u00eda desaparecido como un sue\u00f1o borrado del cerebro al despertar; su casamiento, su marido, las Micaelas, todo esto se hab\u00eda alejado y pu\u00e9stose a millones de leguas, en punto donde ni aun el pensamiento lo pod\u00eda seguir. Su amante le dijo con simp\u00e1tica voz: \u00ab\u00a1cu\u00e1nto tenemos que hablar!\u00bb y a ella le entr\u00f3 una risa convulsiva, que dif\u00edcilmente pod\u00eda expresarse: \u00abJi ji ji&#8230; \u00a1tres a\u00f1os!&#8230; no, m\u00e1s a\u00f1os, m\u00e1s porque ji ji ji&#8230; \u00bfVes c\u00f3mo tiemblo? No s\u00e9 lo que me pasa&#8230; pues s\u00ed, m\u00e1s tiempo, porque cuando estuve aqu\u00ed con ji ji ji&#8230; <i>Ju\u00e1rez el Negro<\/i>, te vi y no te vi&#8230; y siempre \u00e9l delante, y un d\u00eda que le dije que te quer\u00eda, sac\u00f3 un cuchillo muy grande, ji ji ji&#8230; y me quiso matar&#8230; Yo muri\u00e9ndome por hablarte y \u00e9l que no&#8230; que no&#8230; Nuestro <i>nen\u00edn<\/i> muerto, y yo m\u00e1s muerta, ji ji; y en Barcelona me acordaba de ti y te mandaba besos por el aire, y en Zaragoza&#8230; besos por el aire&#8230; ji ji, y en Madrid lo mismo. Y cuando me metieron en el convento, tambi\u00e9n&#8230; ji ji ji&#8230; besos por el aire&#8230; y t\u00fa sin acordarte de m\u00ed, malo&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00a1Sin acordarme! Desde que volv\u00ed de Valencia te estoy dando caza&#8230; \u00a1Lo que he pasado, hija! Ya te contar\u00e9. Y al fin te he cogido&#8230; \u00a1ah, buena pieza! Ahora me las pagar\u00e1s todas juntas&#8230; \u00a1Cu\u00e1nto me has hecho sufrir!&#8230; \u00a1M\u00e1s maldiciones le he echado a ese dichoso convento&#8230;! Pero qu\u00e9 guapa est\u00e1s, nena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014<i>Chi<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Est\u00e1s hermos\u00edsima.\u2014<i>Chi<\/i>&#8230; para ti.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">El fr\u00edo aquel de fiebre se troc\u00f3 de improviso en calor violent\u00edsimo, y la risa convulsiva en explosi\u00f3n de llanto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abNo es d\u00eda de llorar, sino de estar alegre\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00bfSabes de qu\u00e9 me acuerdo? De mi <i>nen\u00edn<\/i> tan gracioso&#8230; Si hubiera vivido, le habr\u00edas querido t\u00fa, \u00bfverdad? Me parece que le veo, cuando se le llevaron en la cajita azul&#8230; Aquella misma noche fue cuando Ju\u00e1rez el Negro me sac\u00f3 un cuchillote tan grande, y me dijo con aquel vocerr\u00f3n: \u00abBrr&#8230; son las ocho; reza lo que tengas que rezar, porque antes de las nueve te mato\u00bb. Estaba furioso de celos&#8230; \u00a1Ay, qu\u00e9 miedo tan atroz!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00a1Cu\u00e1nto tenemos que contar!&#8230; yo a ti, t\u00fa a m\u00ed. Ya s\u00e9 que te has casado. Has hecho bien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Este <i>has hecho bien<\/i> le cay\u00f3 a la pr\u00f3jima como una gota fr\u00eda en el coraz\u00f3n, tray\u00e9ndola bruscamente a la realidad. Enjugando sus l\u00e1grimas, se acord\u00f3 de Maxi, de su boda; y su casa, que se hab\u00eda alejado cien millas de leguas, se puso all\u00ed, a cuatro pasos, f\u00fanebre y antip\u00e1tica. El rechazo de su alma ante este fen\u00f3meno le sec\u00f3 en un instante todas las l\u00e1grimas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00ab\u00bfY por qu\u00e9 hice bien?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Porque as\u00ed eres m\u00e1s libre y tienes un nombre. Puedes hacer lo que quieras, siempre que lo hagas con discreci\u00f3n. He o\u00eddo que tu marido es un buen chico, que ve visiones&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Al o\u00edr esto, vio Fortunata levantarse en su esp\u00edritu la imagen ideal, o m\u00e1s bien, el espectro de su perversidad. Lo que acababa de hacer era de lo que apenas tiene nombre, por lo muy extraordinario y anormal, en el registro de las maldades humanas. El lugar, la ocasi\u00f3n daban a su acto mayor fealdad, y as\u00ed lo comprendi\u00f3 en un r\u00e1pido examen de conciencia; pero ten\u00eda la antigua y siempre nueva pasi\u00f3n tanto empuje y lozan\u00eda, que el espectro huy\u00f3 sin dejar rastro de s\u00ed. Se consideraba Fortunata en aquel caso como ciego mecanismo que recibe impulso de sobrenatural mano. Lo que hab\u00eda hecho, hac\u00edalo, a juicio suyo, por disposici\u00f3n de las misteriosas energ\u00edas que ordenan las cosas m\u00e1s grandes del universo, la salida del Sol y la ca\u00edda de los cuerpos graves. Y ni pod\u00eda dejar de hacerlo, ni discut\u00eda lo inevitable, ni intentaba atenuar su responsabilidad, porque esta no la ve\u00eda muy clara, y aunque la viese, era persona tan firme en su direcci\u00f3n, que no se deten\u00eda ante ninguna consecuencia, y se <i>conformaba<\/i>, tal era su idea, <i>con ir al infierno<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abEsto de alquilar la casa pr\u00f3xima a la tuya\u2014dijo Santa Cruz\u2014, es una calaverada que no puede disculparse sino por la demencia en que yo estaba, ni\u00f1a m\u00eda, y por mi furor de verte y hablarte. Cuando supe que hab\u00edas venido a Madrid, \u00a1me entr\u00f3 un delirio&#8230;! Yo ten\u00eda contigo una deuda del coraz\u00f3n, y el cari\u00f1o que te deb\u00eda me pesaba en la conciencia. Me volv\u00ed loco, te busqu\u00e9 como se busca lo que m\u00e1s queremos en el mundo. No te encontr\u00e9; a la vuelta de una esquina me acechaba una pulmon\u00eda para darme el estacazo&#8230; ca\u00ed\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00a1Pobrecito m\u00edo!&#8230; Lo supe, s\u00ed. Tambi\u00e9n supe que me buscaste. \u00a1Dios te lo pague! Si lo hubiera sabido antes, me habr\u00edas encontrado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Esparci\u00f3 sus miradas por la sala; pero la relativa elegancia con que estaba puesta no la afect\u00f3. En miserable bodeg\u00f3n, en un s\u00f3tano lleno de telara\u00f1as, en cualquier lugar subterr\u00e1neo y f\u00e9tido habr\u00eda estado contenta con tal de tener al lado a quien entonces ten\u00eda. No se hartaba de mirarle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00ab\u00a1Qu\u00e9 guapo est\u00e1s!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00bfPues y t\u00fa? \u00a1Est\u00e1s precios\u00edsima!&#8230; Est\u00e1s ahora mucho mejor que antes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00a1Ah!, no\u2014repuso ella con cierta coqueter\u00eda\u2014. \u00bfLo dices porque me he civilizado algo? \u00a1Quia!, no lo creas: yo no me civilizo, ni quiero; soy siempre pueblo; quiero ser como antes, como cuando t\u00fa me echaste el lazo y me cogiste.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00a1Pueblo!, eso es\u2014observ\u00f3 Juan con un poquito de pedanter\u00eda\u2014; en otros t\u00e9rminos: lo esencial de la humanidad, la materia prima, porque cuando la civilizaci\u00f3n deja perder los grandes sentimientos, las ideas matrices, hay que ir a buscarlos al bloque, a la cantera del pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata no entend\u00eda bien los conceptos; pero alguna idea vaga ten\u00eda de aquello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abMe parece mentira\u2014dijo \u00e9l\u2014, que te tengo aqu\u00ed, cogida otra vez con lazo, fierecita m\u00eda, y que puedo pedirte perd\u00f3n por todo el mal que te he hecho&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Quita all\u00e1&#8230; \u00a1perd\u00f3n!\u2014exclam\u00f3 la joven aneg\u00e1ndose en su propia generosidad\u2014. Si me quieres, \u00bfqu\u00e9 importa lo pasado?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">En el mismo instante alz\u00f3 la frente, y con sat\u00e1nica convicci\u00f3n, que ten\u00eda cierta hermosura por ser convicci\u00f3n y por ser sat\u00e1nica, se dej\u00f3 decir estas arrogantes palabras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abMi marido eres t\u00fa&#8230; todo lo dem\u00e1s&#8230; \u00a1papas!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">El\u00e1stica era la conciencia de Santa Cruz, mas no tanto que no sintiera cierto terror al o\u00edr expresi\u00f3n tan atrevida. Por corresponder, iba \u00e9l a decir <i>mi mujer eres t\u00fa<\/i>; pero envain\u00f3 su mentira, como el hombre prudente que reserva para los casos graves el uso de las armas.<\/span><\/p>\n<p>REDACCI\u00d3NL<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211;V&#8211; A la ma\u00f1ana siguiente, Maxi estaba mejor, pero rendid\u00edsimo. Daba l\u00e1stima verle. Su palidez era como la de un muerto; ten\u00eda la lengua blanca, mucha debilidad y ning\u00fan apetito. Di\u00e9ronle algo de comer, y Fortunata opin\u00f3 que deb\u00eda quedarse en la cama hasta la tarde. Esto no le disgustaba a Maxi, porque sent\u00eda cierto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":26529,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2338],"tags":[1196],"class_list":{"0":"post-27442","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-fortunata-y-jacinta","8":"tag-benito-perez-galdos"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo VII - partes V y VI | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS . A la ma\u00f1ana siguiente, Maxi estaba mejor, pero rendid\u00edsimo. Daba l\u00e1stima verle. 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