{"id":27299,"date":"2026-02-14T00:00:02","date_gmt":"2026-02-13T22:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299"},"modified":"2026-02-14T17:40:23","modified_gmt":"2026-02-14T15:40:23","slug":"fortunata-y-jacinta-segunda-parte-capitulo-vii-partes-iii-y-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299","title":{"rendered":"Fortunata y Jacinta &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulo VII &#8211; partes III y IV"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">III<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Maximiliano habl\u00f3 a su futura de las invitaciones que hab\u00eda hecho, y ella le o\u00eda como quien oye llover; mas no repar\u00f3 el joven en esta distracci\u00f3n por lo muy exaltado que estaba. Como era tan idealista, quer\u00eda hacer el papel de novio con todas las reglas recomendadas por el uso, y aunque se vio solo en el comedor con su amada, trat\u00e1bala con aquellos miramientos que impone el pudor m\u00e1s exquisito. No se decid\u00eda ni a besarla, gozando con la idea de poder hacerlo a sus anchas despu\u00e9s de recibidas las bendiciones de la Iglesia, y aun de hacerle otras caricias con la falsa ilusi\u00f3n de no hab\u00e9rselas hecho antes. Mientras com\u00edan, Fortunata se sinti\u00f3 anegada en tristeza, que le costaba trabajo disimular. Inspir\u00e1bale el pr\u00f3ximo estado tanto temor y repugnancia, que le pas\u00f3 por el pensamiento la idea de escaparse de la casa, y se dijo: \u00abNo me llevan a la Iglesia ni atada\u00bb. Do\u00f1a Lupe, que gustaba tanto de hacer papeles y de poner en todos los actos la correcci\u00f3n social, no quer\u00eda que los novios se quedasen solos ni un momento. Hab\u00eda que emplear una ficci\u00f3n moral como tributo a la moral misma y en prueba de la importancia que debemos dar a la forma en todas nuestras acciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata estuvo muy desvelada aquella noche. Lloraba a ratos como una Magdalena, y pon\u00edase luego a recordar cuanto le dijo el padre Pintado y el remedio de la devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen. Durmiose al fin rezando, y so\u00f1\u00f3 que la Virgen la casaba, no con Maxi, sino con su verdadero hombre, con el que era suyo a pesar de los pesares. Despert\u00f3 sobresaltada, diciendo: \u00abEsto no es lo convenido\u00bb. En el delirio de su febril insomnio, pens\u00f3 que D. Le\u00f3n la hab\u00eda enga\u00f1ado y que la Virgen se pasaba al enemigo, \u00abPues para esto no se necesitaba tanto Padre Nuestro y tanta Ave Mar\u00eda&#8230;\u00bb. Por la ma\u00f1ana re\u00edase de aquellos disparates, y sus ideas fueron m\u00e1s reposadas. Vio claramente que era locura no seguir el camino por donde la llevaban, que era sin duda el mejor. \u00ab\u00a1Hala!, honrada a todo trance. Ya me defender\u00e9 de cuantas trampas se me quieran armar\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Do\u00f1a Lupe dej\u00f3 las ociosas plumas a las cinco de la ma\u00f1ana cuando a\u00fan no era de d\u00eda, y arranc\u00f3 de la cama a Papitos, tir\u00e1ndole de una oreja, para que encendiera la lumbre. \u00a1Flojita tarea la de aquel d\u00eda; un almuerzo para doce personas! Llam\u00f3 a Fortunata para que se fuera arreglando, y acordaron dejar dormir a Maxi hasta la hora precisa, porque los madrugones le sentaban mal. Dio varias disposiciones a la novia para que trabajara en la cocina, y se fue a la compra con Papitos, llevando el cesto m\u00e1s grande que en la casa hab\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Lo que do\u00f1a Lupe llamaba el <i>menudo<\/i> era excelente: ri\u00f1ones salteados, sesos, merluza o pajeles, si los hab\u00eda, chuletas de ternera, filete a la inglesa&#8230; Esto corr\u00eda de cuenta de la viuda, y Fortunata se comprometi\u00f3 a hacer una paella. A las ocho ya estaba do\u00f1a Lupe de vuelta, y parec\u00eda una p\u00f3lvora; tal era su actividad. Como que a las diez deb\u00edan ir a la Iglesia. \u00abPero no, no ir\u00e9, porque si voy, de fijo me hace Papitos alg\u00fan desaguisado\u00bb. La suerte fue que vino Patricia, y entonces se decidi\u00f3 la se\u00f1ora a asistir a la ceremonia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">P\u00fasose la novia su vestido de seda negro, y do\u00f1a Lupe se empe\u00f1\u00f3 en plantarle un ramo de azahar en el pecho. Hubo disputa sobre esto&#8230; que s\u00ed, que no. Pero la se\u00f1ora de D. Basilio hab\u00eda tra\u00eddo el ramo y no se la pod\u00eda desairar. Como que era el mismo ramo que ella se hab\u00eda puesto el d\u00eda de su boda. Fortunata estaba guap\u00edsima, y Papitos buscaba mil pretextos para ir al gabinete y admirarla aunque s\u00f3lo fuera un instante. \u00abEsta s\u00ed que no tiene algod\u00f3n en la delantera\u00bb pensaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">La de J\u00e1uregui se puso su <i>visita<\/i> adornada con abalorio, y do\u00f1a Silvia se present\u00f3 con pa\u00f1uelo de Manila, lo que no agrad\u00f3 mucho a la viuda, porque parec\u00eda boda de pueblo. Torquemada fue muy majo; llevaba el hongo nuevo, el cuello de la camisa algo sucio, corbata negra deshilachada y en ella un alfiler con magn\u00edfica perla que hab\u00eda sido de la marquesa de Casa-Boj\u00edo. El bast\u00f3n de roten y las enormes rodilleras de los calzones le acababan de caracterizar. Era hombre muy humor\u00edstico y ten\u00eda una baraja de chistes referentes al tiempo. Cuando diluviaba, entraba diciendo: \u00abHace un polvo atroz\u00bb. Aquel d\u00eda hac\u00eda mucho calor y sequedad, motivo sobrado para que mi hombre se luciera: \u00ab\u00a1Vaya una nevada que est\u00e1 cayendo!\u00bb. Estas gracias s\u00f3lo las re\u00edan do\u00f1a Silvia y do\u00f1a Lupe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Maxi llevaba su levita nueva y la chistera que aquel d\u00eda se puso por primera vez. Extra\u00f1aba mucho aquel desusado armatoste, y cuando se lo ve\u00eda en la sombra, parec\u00edale de tres o cuatro palmos de alto. Dentro de casa, cre\u00eda que tocaba con su sombrero al techo. Pero en orden de chisteras, la m\u00e1s notable era la de D. Basilio Andr\u00e9s de la Ca\u00f1a, que lo menos era de catorce modas atrasadas, y databa del tiempo en que Bravo Murillo le hizo ordenador de pagos. Las botas miraban con envidia al sombrero por el lustre que ten\u00eda. Nicol\u00e1s Rub\u00edn presentose menos desaseado que otras veces, sintiendo no haber podido traer a D. Le\u00f3n. <i>Ulmus Sylvestris, Quercus gigantea<\/i>, y <i>Pseudo-Narcissus odoripherus<\/i> present\u00e1ronse muy guapetones, de levit\u00edn, y alguno de ellos con guantes acabados de comprar, y rodearon a la novia, y la felicitaron y aun le dieron bromas, vi\u00e9ndose ella apurad\u00edsima para contestarles. Por fin, do\u00f1a Lupe dio la voz de mando, y a la iglesia todo el mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata ten\u00eda la boca extraordinariamente amarga, cual si estuviera mascando palitos de quina. Al entrar en la parroquia sinti\u00f3 horrible miedo. Figur\u00e1base que su enemigo estaba escondido tras un pilar. Si sent\u00eda pasos, cre\u00eda que eran los de \u00e9l. La ceremonia verificose en la sacrist\u00eda, y dur\u00f3 poco tiempo. Impresionaron mucho a la novia los s\u00edmbolos del Sacramento, y por poco se cae redonda al suelo. Y al propio tiempo sent\u00eda en s\u00ed una luz nueva, algo como un sacudimiento, el choque de la dignidad que entraba. La idea del se\u00f1or\u00edo enderez\u00f3 su esp\u00edritu, que estaba como columna inclinada y pr\u00f3xima a perder el equilibrio. \u00a1Casada!, \u00a1honrada o en disposici\u00f3n de serlo! Se reconoc\u00eda otra. Estas ideas, que quiz\u00e1s proced\u00edan de un fen\u00f3meno espasm\u00f3dico, la confortaron; pero al salir volvi\u00f3 a sentirse acometida del miedo. \u00a1Si por acaso el enemigo se le aparec\u00eda&#8230;! Porque Mauricia le hab\u00eda dicho que rondaba, que rondaba, que rondaba&#8230; \u00a1Aqu\u00ed de la Virgen! Pero \u00a1qu\u00e9 cosas! \u00a1Si Mar\u00eda Sant\u00edsima proteg\u00eda ahora al enemigo! Esta idea extravagante no la pod\u00eda echar de s\u00ed. \u00bfC\u00f3mo era posible que la Virgen defendiera el pecado? \u00a1Tremendo disparate!, pero disparate y todo, no hab\u00eda medio de destruirlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">De regreso a la casa, do\u00f1a Lupe no cab\u00eda en su pellejo; de tal modo se crec\u00eda y se multiplicaba atendiendo a tantas y tan diferentes cosas. Ya recomendaba en voz baja a Fortunata que no estuviese tan displicente con do\u00f1a Silvia; ya corr\u00eda al comedor a disponer la mesa; ya se liaba con Papitos y con Patricia, y parec\u00eda que a la vez estaba en la cocina, en la sala, en la despensa y en los pasillos. Creer\u00edase que hab\u00eda en la casa tres o cuatro viudas de J\u00e1uregui funcionando a un tiempo. Su mente se acaloraba ante la temerosa contingencia de que el almuerzo saliera mal. Pero si sal\u00eda bien, \u00a1qu\u00e9 triunfo! El coraz\u00f3n le lat\u00eda con fuerza, comunicando calor y fiebre a toda su persona, y hasta la pelota de algod\u00f3n parec\u00eda recibir tambi\u00e9n su parte de vida, palpitando y permiti\u00e9ndose doler. Por fin, todo estuvo a punto. Juan Pablo, que no hab\u00eda ido a la iglesia, pero que se hab\u00eda unido a la comitiva al volver de ella, buscaba un pretexto para retirarse. Entr\u00f3 en el comedor cuando sonaba el pataleo de las sillas en que se iban acomodando los comensales, y cont\u00f3&#8230; \u00abMe voy\u2014dijo\u2014, para no hacer trece\u00bb. Algunos protestaron de tal superstici\u00f3n, y otros la aplaudieron. A D. Basilio le parec\u00eda esto incompatible con las luces del siglo, y lo mismo cre\u00eda do\u00f1a Lupe; pero se guard\u00f3 muy bien de detener a su sobrino por la ojeriza que le ten\u00eda, y Juan Pablo se fue, quedando en la mesa los comensales en la tranquilizadora cifra de doce.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Durante el almuerzo, que fue largo y fastidioso, Fortunata sigui\u00f3 muy encogida, sin atreverse a hablar, o haci\u00e9ndolo con mucha torpeza cuando no ten\u00eda m\u00e1s remedio. Tem\u00eda no comer con bastante finura y revelar demasiado su escasa educaci\u00f3n. El temor de parecer ordinaria era causa de que las palabras se detuvieran en sus labios en el momento de ser pronunciadas. Do\u00f1a Lupe, que la ten\u00eda al lado, estaba al quite para auxiliarla si fuera menester, y en los m\u00e1s de los casos respond\u00eda por ella, si algo se le preguntaba, o le soplaba con disimulo lo que deb\u00eda de decir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">A un tiempo notaron Fortunata y do\u00f1a Lupe que Maximiliano no se sent\u00eda bien. El pobrecito quer\u00eda enga\u00f1arse a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose el valiente; mas al fin se entreg\u00f3. \u00abT\u00fa tienes jaqueca\u00bb le dijo su t\u00eda. \u00abS\u00ed que la tengo\u2014replic\u00f3 \u00e9l con desaliento, llev\u00e1ndose la mano a los ojos\u2014; pero quer\u00eda olvidarla a ver si no haci\u00e9ndole caso, se pasaba. Pero es in\u00fatil; no me escapo ya. Parece que se me abre la cabeza. Ya se ve, la agitaci\u00f3n de ayer, la mala noche, porque a las tres de la ma\u00f1ana despert\u00e9 creyendo que era la hora, y no volv\u00ed a dormir\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Hubo en la mesa un coro compasivo. Todos dirig\u00edan al pobre jaquecoso miradas de l\u00e1stima y algunos le propon\u00edan remedios extravagantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abEs mal de familia\u2014observ\u00f3 Nicol\u00e1s\u2014, y con nada se quita. Las m\u00edas han sido tan tremendas, que el d\u00eda que me tocaba, no pod\u00eda menos que compararme a San Pedro M\u00e1rtir, con el hacha clavada en la cabeza. Pero de alg\u00fan tiempo a esta parte se me alivian con jam\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00bfC\u00f3mo es eso?&#8230; \u00bfaplic\u00e1ndose una tajada a la cabeza?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014No, hija&#8230; comi\u00e9ndolo&#8230;\u2014\u00a1Ah!, uso interno&#8230;\u2014Vale m\u00e1s que te retires\u2014dijo Fortunata a su marido, cuyo sufrimiento crec\u00eda por instantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Do\u00f1a Lupe fue de la misma opini\u00f3n, y Maximiliano pidi\u00f3 permiso para retirarse, si\u00e9ndole concedido con otro coro de lamentaciones. El almuerzo tocaba ya a su fin. Fortunata se levant\u00f3 para acompa\u00f1ar a su marido, y no hay que decir que, sintiendo el motivo, se alegraba de abandonar la mesa, por verse libre de la etiqueta y de aquel suplicio de las miradas de tanta gente. Maxi se ech\u00f3 en su cama; su mujer le arrop\u00f3 bien, y cerrando las maderas, fue a la cocina a hacer un t\u00e9. All\u00ed tropez\u00f3 con do\u00f1a Lupe, que le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abPrimero es el caf\u00e9. Ya lo est\u00e1n esperando. Ay\u00fadame, y luego har\u00e1s el t\u00e9 para tu marido. Lo que \u00e9l necesita m\u00e1s es descanso\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">La sobremesa fue larga. Pegaron la hebra D. Basilio y Nicol\u00e1s sobre el carlismo, la guerra y su soluci\u00f3n probable, y se arm\u00f3 una gran tremolina, porque intervinieron los farmac\u00e9uticos, que eran atrozmente liberales, y por poco se tiran los platos a la cabeza. Torquemada procuraba pacificar, y entre unos y otros molestaban mucho al enfermo con la bulla que hac\u00edan. Por fin, a eso de las cuatro fueron desfilando, teniendo la desposada que o\u00edr los pl\u00e1cemes empalagosos que le dirig\u00edan, confundidos con bromas de mal gusto, y contestar a todo como Dios le daba a entender. La tarde pasola Maxi muy mal; le dieron v\u00f3mitos y se vio acometido de aquel hormigueo epil\u00e9ptico que era lo que m\u00e1s le molestaba. Al anochecer se empe\u00f1\u00f3 en que se hab\u00eda de ir a la nueva casa, y su mujer y su t\u00eda no pod\u00edan quit\u00e1rselo de la cabeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abMira que te vas a poner peor. Duerme aqu\u00ed, y ma\u00f1ana&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014No, no quiero. Me siento algo aliviado. El periodo m\u00e1s malo pas\u00f3 ya. Ahora el dolor est\u00e1 como indeciso, y dentro de media hora aparecer\u00e1 en el lado derecho, dej\u00e1ndome libre el izquierdo. Nos vamos a casa, me acuesto entre s\u00e1banas y all\u00ed pasar\u00e9 lo que me resta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata insist\u00eda en que no se moviese, pero \u00e9l se levant\u00f3 y se puso la capa. No hubo m\u00e1s remedio que emprender la marcha para la otra casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abT\u00eda\u2014dijo Maxi\u2014, que no se olvide el frasco de l\u00e1udano. C\u00f3gelo t\u00fa, Fortunata, y ll\u00e9valo. Cuando me meta en la cama, tratar\u00e9 de dormir, y si no lo consigo, echar\u00e1s seis gotas, cuidado&#8230; seis gotas nada m\u00e1s de esta medicina en un vaso de agua, y me las dar\u00e1s a beber\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Muy abrigado y la cabeza bien envuelta para que no le diese fr\u00edo, llev\u00e1ronle a la casa matrimonial, que fue estrenada en condiciones poco lisonjeras. La distancia entre ambos domicilios era muy corta. Al atravesar la calle de Santa Feliciana, Fortunata crey\u00f3 ver&#8230; jurar\u00eda&#8230; Le corri\u00f3 una exhalaci\u00f3n fr\u00eda por todo el cuerpo. Pero no se atrev\u00eda a mirar para atr\u00e1s con objeto de cerciorarse. Probablemente no era m\u00e1s que delirio y azoramiento de su alma, motivados por las mil andr\u00f3minas que le hab\u00eda contado Mauricia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Llegaron, y como todo estaba preparado para pernoctar, nada echaron de menos. S\u00f3lo se hablan olvidado unas buj\u00edas y Patricia baj\u00f3 a traerlas. Acostado Maxi, sucedi\u00f3 lo que se tem\u00eda: que se puso peor, y vuelta a los v\u00f3mitos y a la desaz\u00f3n espasm\u00f3dica. \u00abT\u00fa no quieres hacer caso de m\u00ed&#8230; \u00a1Cu\u00e1nto mejor que hubieras dormido en casa esta noche! Ah\u00ed tienes el resultado de tu terquedad\u00bb. Despu\u00e9s de expresar su opini\u00f3n autoritaria de esta manera, do\u00f1a Lupe, viendo a su sobrino m\u00e1s tranquilo y como vencido del sopor, empez\u00f3 a dar instrucciones a Fortunata sobre el gobierno de la casa. No aconsejaba, sino que dispon\u00eda. Por dar \u00f3rdenes, hasta le dijo lo que hab\u00eda de mandar traer de la plaza al d\u00eda siguiente, y al otro y al otro. \u00abY cuidado con dejar de tomarle la cuenta a la muchacha, al c\u00e9ntimo, pues Torquemada dice que no la abona y no hay que fiar&#8230; Si te falta alg\u00fan cacharro en la cocina, no lo compres; yo te lo comprar\u00e9, porque a ti te clavan&#8230; Nada de comprar petr\u00f3leo en latas&#8230; el fuego me horripila. Desde ma\u00f1ana vendr\u00e1 el petrolero de casa y le tomas lo que se gaste en el d\u00eda&#8230; Patatas y jab\u00f3n, una arroba de cada cosa. Cuidado c\u00f3mo te sales de un diario de diecis\u00e9is reales todo lo m\u00e1s&#8230; El d\u00eda que sea conveniente un extraordinario, me lo avisas&#8230; Yo ir\u00e9 con Papitos a la plaza de San Ildefonso, y te traer\u00e9 lo que me parezca bien&#8230; A Maxi le pones ma\u00f1ana dos huevitos pasados, ya sabes, y un sopicaldo. Los dem\u00e1s d\u00edas su chuletita con patatas fritas. No compres nunca merluza en Chamber\u00ed. Papitos te la traer\u00e1. Mucho ojo con este carnicero, que es m\u00e1s ladr\u00f3n que Judas. Si tienes alguna cuesti\u00f3n con \u00e9l, n\u00f3mbrame a m\u00ed y le ver\u00e1s temblar&#8230;\u00bb. Y por aqu\u00ed sigui\u00f3 amonestando y apercibiendo con \u00ednfulas de verdadera ama y canciller de toda la familia. La suerte que se march\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Ser\u00edan las diez cuando la desposada se qued\u00f3 sola con su marido y con Patricia. Maxi no acababa de tranquilizarse, por lo que fue preciso apelar al remedio heroico. El mismo enfermo lo pidi\u00f3, dejando o\u00edr una voz quejumbrosa que sal\u00eda de entre las s\u00e1banas, y que por su tenuidad no parec\u00eda corresponder a la magnitud del lecho. Fortunata cogi\u00f3 el cuenta gotas y acercando la luz prepar\u00f3 la p\u00f3cima. En vez de siete gotas no puso m\u00e1s que cinco. Le daba miedo aquella medicina. Tomola Maxi y al poco rato se quedaba dormido con la boca abierta, haciendo una mueca que lo mismo pod\u00eda ser de dolor que de iron\u00eda.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">&#8211;<span class=\"smcap\">IV<\/span>&#8211;<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Al ver dormido a su esposo, pareciole a Fortunata que se alejaba; encontrose sola, rodeada de un silencio alevoso y de una quietud traidora. Dio varias vueltas por la casa, sin apartar el pensamiento y las miradas de los tabiques que separaban su cuarto del inmediato, y los tales tabiques se le antojaron transparentes, como delgadas gasas, que permit\u00edan ver todo lo que de la otra parte pasaba. Andando de puntillas por los pasillos y por la sala, percibi\u00f3 rumor de voces. Si aplicara el o\u00eddo a la pared, oir\u00eda quiz\u00e1s claramente; pero no se atrevi\u00f3 a aplicarlo. Por la ventana del comedor que daba a un patio medianero, ve\u00edase otra ventana igual con visillos en los cristales. All\u00ed luc\u00eda una l\u00e1mpara con pantalla verde, y alrededor de ella pasaban bultos, sombras, borrosas im\u00e1genes de personas, cuyas caras no se pod\u00edan distinguir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Despu\u00e9s de hacer estas observaciones, fue a la cocina, donde estaba la criada preparando los trastos para el d\u00eda siguiente. Era tan hacendosa y tan corrida en el oficio, que la misma do\u00f1a Lupe se sorprend\u00eda de verla trabajar, porque despachaba las cosas en un decir Jes\u00fas, sin atropellarse. Pero a Fortunata le era antip\u00e1tica por aquella amabilidad empalagosa tras de la cual vislumbraba la traici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abPatricia\u2014le dijo su ama, afectando una curiosidad indiferente\u2014. \u00bfSabe usted qu\u00e9 gente es esa del cuarto de al lado?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Se\u00f1orita\u2014replic\u00f3 la criada sin dejarla concluir\u2014; como estoy aqu\u00ed desde el d\u00eda antes de salir usted del convento, ya conozco a toda la vecindad&#8230; \u00bfsabe? En ese cuarto vive una se\u00f1ora muy fina que la llaman do\u00f1a Cirila. Su marido es no s\u00e9 qu\u00e9 del tren. Tiene una gorra con galones y letras. Esta noche, cuando baj\u00e9 por las buj\u00edas, me encontr\u00e9 a la vecina en la tienda y me pregunt\u00f3 por el se\u00f1orito. Dijo que cualquier cosa que se ofreciera&#8230; \u00bfsabe? Es muy amable. Ayer entr\u00f3 aqu\u00ed a ver la casa, y yo pas\u00e9 a la suya&#8230; Dice que tiene muchas ganas de hacerle a usted la visita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00a1A m\u00ed!\u2014replic\u00f3 Fortunata sent\u00e1ndose en la silla de la cocina, junto a la mesa de pino blanco\u2014. \u00a1Qu\u00e9 confianzudo est\u00e1 el tiempo! Y usted, \u00bfpara qu\u00e9 se ha metido all\u00e1, sin m\u00e1s ni m\u00e1s?&#8230; \u00bfQu\u00e9 sab\u00eda usted si a m\u00ed me gustaba o no me gustaba entrar en relaciones&#8230;?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Yo&#8230; se\u00f1orita&#8230; calcul\u00e9 que&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Nada, estoy vendida&#8230;\u2014pens\u00f3 Fortunata\u2014, y esta mujer es el mismo demonio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Un rato estuvo meditando, hasta que Patricia, mientras pon\u00eda los garbanzos de remojo, la sac\u00f3 de su abstracci\u00f3n con estas ma\u00f1osas palabras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abD\u00edjome do\u00f1a Cirila que es usted muy linda, \u00bfsabe?&#8230; que esta ma\u00f1ana la vio a usted en la iglesia y que le fue muy simp\u00e1tica. Ver\u00e1 usted, cuando la trate, que tambi\u00e9n ella se deja querer. Dice que se alegrar\u00e1 mucho de que usted pase a su casa cuando guste&#8230; con confianza, y que de noche est\u00e1n jugando a la brisca hasta las doce\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00a1Que pase yo all\u00e1!&#8230; \u00a1yo!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Claro&#8230; y esta noche misma puede pasar, puesto que el se\u00f1orito duerme y no son m\u00e1s que las diez&#8230; Digo, si quiere distraerse un rato.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00ab\u00bfPero qu\u00e9 est\u00e1 usted diciendo? \u00a1Distraerme yo!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata se habr\u00eda dejado llevar del primer impulso de c\u00f3lera, si en su alma no hubiera nacido otro impulso de tolerancia, unido a cierta relajaci\u00f3n de conciencia. Se call\u00f3, y en aquel instante llamaron a la puerta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00ab\u00a1Llaman!&#8230; No abra usted, no abra usted\u00bb dijo con presentimiento de un cercano peligro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9, se\u00f1orita?&#8230; \u00bfA qu\u00e9 esos miedos&#8230;? Mirar\u00e9 por el ventanillo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Y fue hacia el recibimiento. Desde la cocina oy\u00f3 Fortunata cuchicheo en la puerta. Dur\u00f3 poco, y la criada volvi\u00f3 diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abLos de al lado&#8230; la misma se\u00f1orita Cirila fue la que llam\u00f3. Nada; que si ten\u00edamos por casualidad azucarillos&#8230; Le he dicho que no. Me pregunt\u00f3 c\u00f3mo segu\u00eda el se\u00f1orito. Le contest\u00e9 que duerme como un lir\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata sali\u00f3 de la cocina sin decir nada, cejijunta y con los labios temblorosos. Fue a la alcoba y observ\u00f3 a su marido que dorm\u00eda profundamente, pronunciando en su delirio opi\u00e1ceo palabras amorosas entremezcladas con t\u00e9rminos de farmacia: \u00ab\u00cddolo&#8230; De acetato de morfina, un centigramo&#8230; Cielo de mi vida&#8230; Clorhidrato de amoniaco, tres gramos&#8230; disu\u00e9lvase&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Volviendo a la cocina, mand\u00f3 a la criada que se acostase; pero la se\u00f1ora Patria no ten\u00eda sue\u00f1o. \u00abMientras la se\u00f1orita no se acueste, \u00bfpara qu\u00e9 me he de acostar yo? Podr\u00eda ofrecerse algo\u00bb. Y la muy picarona quer\u00eda entablar conversaci\u00f3n con su ama; mas esta no le respond\u00eda a nada. De pronto, el despierto o\u00eddo de Fortunata, cuyo pensamiento estaba reconcentrado en la trampa que a su parecer se le armaba, crey\u00f3 sentir ruido en la puerta. Parec\u00eda como si cautelosamente probaran llaves desde fuera para abrirla. Fue all\u00e1 muerta de miedo, y al acercarse ces\u00f3 el ruido; ella no las ten\u00eda todas consigo, y llam\u00f3 a Patria: \u00abJurar\u00eda que alguien anda en la puerta&#8230; Pero qu\u00e9, \u00bfno ha echado usted el cerrojo?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Observ\u00f3 entonces que el cerrojo no estaba echado, y lo corri\u00f3 con mucho cuidado para no hacer ruido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00ab\u00a1Vaya, que si yo me fiara de usted para guardar la casa!&#8230; A ver, atenci\u00f3n&#8230; \u00bfNo siente usted un ruidito como si alguien estuviera tentando la cerradura?&#8230; \u00bfVe usted?, ahora empujan&#8230; \u00bfqu\u00e9 es esto?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Se\u00f1orita&#8230; \u00bfsabe?, es el viento que rebulle en la escalera. No sea usted tan medrosica&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Lo m\u00e1s particular era que la misma Fortunata, al correr el cerrojo con tanto cuidado, hab\u00eda sentido, all\u00e1 en el m\u00e1s apartado escondrijo de su alma, un travieso anhelo de volverlo a descorrer. Podr\u00eda ser ilusi\u00f3n suya; pero cre\u00eda ver, cual si la puerta fuera de cristal, a la persona que tras esta, a su parecer, estaba&#8230; Le conoc\u00eda, \u00a1cosa m\u00e1s rara!, en la manera de empujar, en la manera de rasgu\u00f1ar la fechadura en la manera de probar una llave que no serv\u00eda. Durante un rato, se\u00f1ora y criada no se miraron. A la primera le temblaban las manos y le andaba por dentro del cr\u00e1neo un barullo tumultuoso. La sirviente clavaba en la se\u00f1ora sus ojos de gato, y su ir\u00f3nica sonrisa podr\u00eda ser lo mismo el \u00fanico aspecto c\u00f3mico de la escena que el m\u00e1s terrible y dram\u00e1tico. Pero de repente, sin saber c\u00f3mo, criada y ama cruzaron sus miradas, y en una mirada pareci\u00f3 que se entendieron. Patria le dec\u00eda con sus ojuelos que ara\u00f1aban: \u00abAbra usted, tonta, y d\u00e9jese de remilgos\u00bb. La se\u00f1ora dec\u00eda: \u00ab\u00bfLe parece a usted bien que abra?&#8230; \u00bfCree usted que&#8230;?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Pero a Fortunata la gan\u00f3 de s\u00fabito el decoro, y tuvo un rechazo de honor y dignidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abSi esto sigue\u2014dijo\u2014, despertar\u00e9 a mi marido. \u00a1Ah!, ya parece que se retira el ladr\u00f3n, pues ladr\u00f3n debe de ser&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Toc\u00f3 el cerrojo para cerciorarse de que estaba corrido, y se fue a la sala. Patricia volvi\u00f3 a la cocina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abEn todo caso, es demasiado pronto\u00bb pens\u00f3 Fortunata sent\u00e1ndose en una silla y poni\u00e9ndose a pensar. Fue como una concesi\u00f3n a las ideas malas que con tanta presteza surg\u00edan de su cerebro, como salen del hormiguero las hormigas, en larga procesi\u00f3n, negras y diligentes. Despu\u00e9s trat\u00f3 de rehacerse de nuevo: \u00abResueltamente, ma\u00f1ana le digo a mi marido que la casa no me gusta y que es preciso que nos mudemos. Y a esta sinverg\u00fcenza la planto en la calle\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00a1Qu\u00e9 cosas pasan! De improviso, obedeciendo a un movimiento irresistible, casi puramente mec\u00e1nico y fatal, Fortunata se levant\u00f3 y saliendo de la sala, se acerc\u00f3 a la puerta. En aquel acto, todo lo que constituye la entidad moral hab\u00eda desaparecido con total eclipse del alma de la infortunada mujer; no hab\u00eda m\u00e1s que el impulso f\u00edsico, y lo poco que de espiritual hab\u00eda en ello, enga\u00f1\u00e1base a s\u00ed mismo crey\u00e9ndose simple curiosidad. Aplic\u00f3 el o\u00eddo a la rejilla&#8230; Pues s\u00ed, la persona, el ladr\u00f3n o lo que fuera, continuaba all\u00ed. Instintivamente, como el suicida pone el dedo en el gatillo, llev\u00f3 la mano al cerrojo; pero as\u00ed como el suicida, instintivamente tambi\u00e9n, se sobrecoge y no tira, apart\u00f3 su mano del cerrojo, el cual ten\u00eda el mango tieso hacia adelante como un dedo que se\u00f1ala.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Entonces, por los huecos de la rejilla, de fuera adentro, penetraron estas palabras adelgazadas por la voz, cual si hubieran de pasar por un tamiz fin\u00edsimo: \u00abNena, nena&#8230; ahora s\u00ed que no te me escapas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Fortunata no hizo movimiento alguno. Se hab\u00eda convertido en estatua. Cre\u00eda estar sola, y vio que Patria se acercaba pasito a pasito, pisando como los gatos. No con el lenguaje, sino con aquella cara gatesca y aquella boca que parec\u00eda que se estaba siempre relamiendo, dec\u00eda: \u00abSe\u00f1orita, abra usted y no haga m\u00e1s papeles. Si al fin ha de abrir ma\u00f1ana, \u00bfpor qu\u00e9 no abre esta noche?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Como si esto hubiera sido expresado con la voz, con la voz respondi\u00f3 la se\u00f1ora: \u00abNo, no abro\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u2014Vaya por Dios&#8230; Largo y temeroso silencio sigui\u00f3 a esto. Despu\u00e9s sintieron que se abr\u00eda y se cerraba la puerta del cuarto vecino. Fortunata respir\u00f3. El <i>otro<\/i>, cansado de esperar, se retiraba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abVaya por Dios\u00bb repiti\u00f3 Patria, como si dijera: \u00abTanto repulgo para caerse luego&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Pasado un cuarto de hora, sintieron que se abr\u00eda otra vez la puerta de la izquierda. Corri\u00f3 Fortunata al ventanillo, mir\u00f3 con cuidado y&#8230; el <i>otro<\/i> sal\u00eda embozado en su capa con vueltas encarnadas. La emoci\u00f3n que sinti\u00f3 al verle fue tan grande, que se qued\u00f3 como yerta, sin saber d\u00f3nde estaba. Hac\u00eda tres a\u00f1os que no le hab\u00eda visto&#8230; Observ\u00f3 un hecho muy desagradable: al salir el tal, no hab\u00eda mirado a la puerta de la derecha, como parec\u00eda natural&#8230; Estaba enojado sin duda&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Y movida del mismo impulso mec\u00e1nico, la se\u00f1ora de Rub\u00edn corri\u00f3 al balc\u00f3n de la sala, y abri\u00f3 quedamente la madera&#8230; En efecto, le vio atravesar la calle y doblar la esquina de la de Don Juan de Austria. Tampoco hab\u00eda mirado para los balcones de la casa, como es natural mire el chasqueado expugnador de una plaza, al retirarse de sus muros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">Patricia se permiti\u00f3 la confianza de poner su mano en el hombro de su ama, dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">\u00abAhora s\u00ed que nos podemos acostar. \u00a1Qu\u00e9 susto hemos pasado!\u00bb. Fortunata le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfSusto yo?&#8230; \u00a1quia!\u00bb. Todo esto se dec\u00eda con un cuchicheo cauteloso, y lo mismo lo habr\u00edan dicho aunque no hubiera all\u00ed un enfermo cuyo sue\u00f1o hab\u00eda que respetar. La criada se desliz\u00f3 blandamente por los oscuros pasillos y el ama entr\u00f3 en la alcoba. Al ver a su marido, sinti\u00f3 como si lo que est\u00e1 a cien mil leguas de nosotros se nos pusiera al lado de repente. Maxi hab\u00eda dado vueltas en el lecho y dorm\u00eda como los p\u00e1jaros, con la cabeza bajo el ala. El mezquino cuerpo se perd\u00eda en la anchura de aquella cama tan grande, y all\u00ed pod\u00eda pasearse en sue\u00f1os el esposo como en los inconmensurables espacios del Limbo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 16px;\">La esposa no se acost\u00f3, y acercando una butaca a la cama, y ech\u00e1ndose en ella, cerr\u00f3 los ojos. Y all\u00e1 de madrugada fue vencida del sue\u00f1o, y se le arm\u00f3 en el cerebro un penoso tumulto de cerrojos que se descorr\u00edan, de puertas que se franqueaban, de tabiques transparentes y de hombres que se colaban en su casa filtr\u00e1ndose por las pare<\/span>des.<\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?cat=2338\"><strong>&gt;&gt; Cap\u00edtulos anteriores<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p>REDACCI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211;III&#8211; Maximiliano habl\u00f3 a su futura de las invitaciones que hab\u00eda hecho, y ella le o\u00eda como quien oye llover; mas no repar\u00f3 el joven en esta distracci\u00f3n por lo muy exaltado que estaba. Como era tan idealista, quer\u00eda hacer el papel de novio con todas las reglas recomendadas por el uso, y aunque se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":26529,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2338],"tags":[1196],"class_list":["post-27299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-fortunata-y-jacinta","tag-benito-perez-galdos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo VII - partes III y IV | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS Maximiliano habl\u00f3 a su futura de las invitaciones que hab\u00eda hecho, y ella le o\u00eda como quien oye llover; mas no repar\u00f3 el joven en esta distracci\u00f3n por lo muy exaltado que estaba\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo VII - partes III y IV | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS Maximiliano habl\u00f3 a su futura de las invitaciones que hab\u00eda hecho, y ella le o\u00eda como quien oye llover; mas no repar\u00f3 el joven en esta distracci\u00f3n por lo muy exaltado que estaba\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-02-13T22:00:02+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-02-14T15:40:23+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1050\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"610\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"21 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Fortunata y Jacinta &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulo VII &#8211; partes III y IV\",\"datePublished\":\"2026-02-13T22:00:02+00:00\",\"dateModified\":\"2026-02-14T15:40:23+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299\"},\"wordCount\":4967,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/01\\\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\",\"keywords\":[\"Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\"],\"articleSection\":[\"Fortunata y Jacinta\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299\",\"name\":\"Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo VII - partes III y IV | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/01\\\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\",\"datePublished\":\"2026-02-13T22:00:02+00:00\",\"dateModified\":\"2026-02-14T15:40:23+00:00\",\"description\":\"TESOROS LITERARIOS Maximiliano habl\u00f3 a su futura de las invitaciones que hab\u00eda hecho, y ella le o\u00eda como quien oye llover; mas no repar\u00f3 el joven en esta distracci\u00f3n por lo muy exaltado que estaba\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/01\\\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/01\\\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\",\"width\":1050,\"height\":610},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=27299#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Fortunata y Jacinta &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulo VII &#8211; partes III y IV\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"name\":\"HojasSueltas.es\",\"description\":\"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"H.S. Periodico Cultural\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\",\"name\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\",\"alternateName\":\"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"width\":500,\"height\":500,\"caption\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/HOJASSUELTAS22\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\",\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"caption\":\"Redacci\u00f3n\"},\"description\":\"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo VII - partes III y IV | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS","description":"TESOROS LITERARIOS Maximiliano habl\u00f3 a su futura de las invitaciones que hab\u00eda hecho, y ella le o\u00eda como quien oye llover; mas no repar\u00f3 el joven en esta distracci\u00f3n por lo muy exaltado que estaba","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo VII - partes III y IV | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS","og_description":"TESOROS LITERARIOS Maximiliano habl\u00f3 a su futura de las invitaciones que hab\u00eda hecho, y ella le o\u00eda como quien oye llover; mas no repar\u00f3 el joven en esta distracci\u00f3n por lo muy exaltado que estaba","og_url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299","og_site_name":"HOJAS SUELTAS","article_published_time":"2026-02-13T22:00:02+00:00","article_modified_time":"2026-02-14T15:40:23+00:00","og_image":[{"width":1050,"height":610,"url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","type":"image\/png"}],"author":"Redacci\u00f3n","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@HOJASSUELTAS22","twitter_site":"@HOJASSUELTAS22","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n","Tiempo de lectura":"21 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":["Article","BlogPosting"],"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0"},"headline":"Fortunata y Jacinta &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulo VII &#8211; partes III y IV","datePublished":"2026-02-13T22:00:02+00:00","dateModified":"2026-02-14T15:40:23+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299"},"wordCount":4967,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","keywords":["Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s"],"articleSection":["Fortunata y Jacinta"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299","name":"Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo VII - partes III y IV | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","datePublished":"2026-02-13T22:00:02+00:00","dateModified":"2026-02-14T15:40:23+00:00","description":"TESOROS LITERARIOS Maximiliano habl\u00f3 a su futura de las invitaciones que hab\u00eda hecho, y ella le o\u00eda como quien oye llover; mas no repar\u00f3 el joven en esta distracci\u00f3n por lo muy exaltado que estaba","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299#primaryimage","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png","width":1050,"height":610},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=27299#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hojassueltas.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Fortunata y Jacinta &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulo VII &#8211; partes III y IV"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","name":"HojasSueltas.es","description":"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural","publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"alternateName":"H.S. Periodico Cultural","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hojassueltas.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization","name":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural","alternateName":"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","width":500,"height":500,"caption":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/x.com\/HOJASSUELTAS22"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0","name":"Redacci\u00f3n","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","caption":"Redacci\u00f3n"},"description":"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?author=1"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27299"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27325,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27299\/revisions\/27325"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}