{"id":25916,"date":"2026-01-04T00:00:52","date_gmt":"2026-01-03T22:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=25916"},"modified":"2026-01-03T12:04:43","modified_gmt":"2026-01-03T10:04:43","slug":"don-quijote-de-la-mancha-segunda-parte-capitulos-xli-y-xlii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=25916","title":{"rendered":"Don Quijote de La Mancha &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulos XLI y XLII"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo XLI. De la venida de Clavile\u00f1o, con el fin desta dilatada aventura<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Lleg\u00f3 en esto la noche, y con ella el punto determinado en que el famoso caballo Clavile\u00f1o viniese, cuya tardanza fatigaba ya a don Quijote, pareci\u00e9ndole que, pues Malambruno se deten\u00eda en enviarle, o que \u00e9l no era el caballero para quien estaba guardada aquella aventura, o que Malambruno no osaba venir con \u00e9l a singular batalla. Pero veis aqu\u00ed cuando a deshora entraron por el jard\u00edn cuatro salvajes, vestidos todos de verde yedra, que sobre sus hombros tra\u00edan un gran caballo de madera. Pusi\u00e9ronle de pies en el suelo, y uno de los salvajes dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Suba sobre esta m\u00e1quina el que tuviere \u00e1nimo para ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Aqu\u00ed \u2014dijo Sancho\u2014 yo no subo, porque ni tengo \u00e1nimo ni soy caballero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y el salvaje prosigui\u00f3 diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Y ocupe las ancas el escudero, si es que lo tiene, y f\u00edese del valeroso Malambruno, que si no fuere de su espada, de ninguna otra, ni de otra malicia, ser\u00e1 ofendido; y no hay m\u00e1s que torcer esta clavija que sobre el cuello trae puesta, que \u00e9l los llevar\u00e1 por los aires adonde los atiende Malambruno; pero, porque la alteza y sublimidad del camino no les cause v\u00e1guidos, se han de cubrir los ojos hasta que el caballo relinche, que ser\u00e1 se\u00f1al de haber dado fin a su viaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Esto dicho, dejando a Clavile\u00f1o, con gentil continente se volvieron por donde hab\u00edan venido. La Dolorida, as\u00ed como vio al caballo, casi con l\u00e1grimas dijo a don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Valeroso caballero, las promesas de Malambruno han sido ciertas: el caballo est\u00e1 en casa, nuestras barbas crecen, y cada una de nosotras y con cada pelo dellas te suplicamos nos rapes y tundas, pues no est\u00e1 en m\u00e1s sino en que subas en \u00e9l con tu escudero y des felice principio a vuestro nuevo viaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Eso har\u00e9 yo, se\u00f1ora condesa Trifaldi, de muy buen grado y de mejor talante, sin ponerme a tomar coj\u00edn, ni calzarme espuelas, por no detenerme: tanta es la gana que tengo de veros a vos, se\u00f1ora, y a todas estas due\u00f1as rasas y mondas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Eso no har\u00e9 yo \u2014dijo Sancho\u2014, ni de malo ni de buen talante, en ninguna manera; y si es que este rapamiento no se puede hacer sin que yo suba a las ancas, bien puede buscar mi se\u00f1or otro escudero que le acompa\u00f1e, y estas se\u00f1oras otro modo de alisarse los rostros; que yo no soy brujo, para gustar de andar por los aires. Y \u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n mis insulanos cuando sepan que su gobernador se anda paseando por los vientos? Y otra cosa m\u00e1s: que habiendo tres mil y tantas leguas de aqu\u00ed a Candaya, si el caballo se cansa o el gigante se enoja, tardaremos en dar la vuelta media docena de a\u00f1os, y ya ni habr\u00e1 \u00ednsula ni \u00ednsulos en el mundo que me conozan; y, pues se dice com\u00fanmente que en la tardanza va el peligro, y que cuando te dieren la vaquilla acudas con la soguilla, perd\u00f3nenme las barbas destas se\u00f1oras, que bien se est\u00e1 San Pedro en Roma; quiero decir que bien me estoy en esta casa, donde tanta merced se me hace y de cuyo due\u00f1o tan gran bien espero como es verme gobernador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">A lo que el duque dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Sancho amigo, la \u00ednsula que yo os he prometido no es movible ni fugitiva: ra\u00edces tiene tan hondas, echadas en los abismos de la tierra, que no la arrancar\u00e1n ni mudar\u00e1n de donde est\u00e1 a tres tirones; y, pues vos sab\u00e9is que s\u00e9 yo que no hay ninguno g\u00e9nero de oficio destos de mayor cant\u00eda que no se granjee con alguna suerte de cohecho, cu\u00e1l m\u00e1s, cu\u00e1l menos, el que yo quiero llevar por este gobierno es que vais con vuestro se\u00f1or don Quijote a dar cima y cabo a esta memorable aventura; que ahora volv\u00e1is sobre Clavile\u00f1o con la brevedad que su ligereza promete, ora la contraria fortuna os traiga y vuelva a pie, hecho romero, de mes\u00f3n en mes\u00f3n y de venta en venta, siempre que volvi\u00e9redes hallar\u00e9is vuestra \u00ednsula donde la dej\u00e1is, y a vuestros insulanos con el mesmo deseo de recebiros por su gobernador que siempre han tenido, y mi voluntad ser\u00e1 la mesma; y no pong\u00e1is duda en esta verdad, se\u00f1or Sancho, que ser\u00eda hacer notorio agravio al deseo que de serviros tengo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No m\u00e1s, se\u00f1or \u2014dijo Sancho\u2014: yo soy un pobre escudero y no puedo llevar a cuestas tantas cortes\u00edas; suba mi amo, t\u00e1penme estos ojos y encomi\u00e9ndenme a Dios, y av\u00edsenme si cuando vamos por esas altaner\u00edas podr\u00e9 encomendarme a Nuestro Se\u00f1or o invocar los \u00e1ngeles que me favorezcan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">A lo que respondi\u00f3 Trifaldi:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Sancho, bien pod\u00e9is encomendaros a Dios o a quien quisi\u00e9redes, que Malambruno, aunque es encantador, es cristiano, y hace sus encantamentos con mucha sagacidad y con mucho tiento, sin meterse con nadie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Ea, pues \u2014dijo Sancho\u2014, Dios me ayude y la Sant\u00edsima Trinidad de Gaeta!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Desde la memorable aventura de los batanes \u2014dijo don Quijote\u2014, nunca he visto a Sancho con tanto temor como ahora, y si yo fuera tan agorero como otros, su pusilanimidad me hiciera algunas cosquillas en el \u00e1nimo. Pero llegaos aqu\u00ed, Sancho, que con licencia destos se\u00f1ores os quiero hablar aparte dos palabras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, apartando a Sancho entre unos \u00e1rboles del jard\u00edn y asi\u00e9ndole ambas las manos, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Ya vees, Sancho hermano, el largo viaje que nos espera, y que sabe Dios cu\u00e1ndo volveremos d\u00e9l, ni la comodidad y espacio que nos dar\u00e1n los negocios; as\u00ed, querr\u00eda que ahora te retirases en tu aposento, como que vas a buscar alguna cosa necesaria para el camino, y, en un daca las pajas, te dieses, a buena cuenta de los tres mil y trecientos azotes a que est\u00e1s obligado, siquiera quinientos, que dados te los tendr\u00e1s, que el comenzar las cosas es tenerlas medio acabadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Par Dios \u2014dijo Sancho\u2014, que vuestra merced debe de ser menguado! Esto es como aquello que dicen: \u00ab\u00a1en priesa me vees y doncellez me demandas!\u00bb \u00bfAhora que tengo de ir sentado en una tabla rasa, quiere vuestra merced que me lastime las posas? En verdad en verdad que no tiene vuestra merced raz\u00f3n. Vamos ahora a rapar estas due\u00f1as, que a la vuelta yo le prometo a vuestra merced, como quien soy, de darme tanta priesa a salir de mi obligaci\u00f3n, que vuestra merced se contente, y no le digo m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y don Quijote respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues con esa promesa, buen Sancho, voy consolado, y creo que la cumplir\u00e1s, porque, en efecto, aunque tonto, eres hombre ver\u00eddico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No soy verde, sino moreno \u2014dijo Sancho\u2014, pero aunque fuera de mezcla, cumpliera mi palabra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y con esto se volvieron a subir en Clavile\u00f1o, y al subir dijo don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Tapaos, Sancho, y subid, Sancho, que quien de tan lue\u00f1es tierras env\u00eda por nosotros no ser\u00e1 para enga\u00f1arnos, por la poca gloria que le puede redundar de enga\u00f1ar a quien d\u00e9l se f\u00eda; y, puesto que todo sucediese al rev\u00e9s de lo que imagino, la gloria de haber emprendido esta haza\u00f1a no la podr\u00e1 escurecer malicia alguna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Vamos, se\u00f1or \u2014dijo Sancho\u2014, que las barbas y l\u00e1grimas destas se\u00f1oras las tengo clavadas en el coraz\u00f3n, y no comer\u00e9 bocado que bien me sepa hasta verlas en su primera lisura. Suba vuesa merced y t\u00e1pese primero, que si yo tengo de ir a las ancas, claro est\u00e1 que primero sube el de la silla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es la verdad \u2014replic\u00f3 don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, sacando un pa\u00f1uelo de la faldriquera, pidi\u00f3 a la Dolorida que le cubriese muy bien los ojos, y, habi\u00e9ndoselos cubierto, se volvi\u00f3 a descubrir y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Si mal no me acuerdo, yo he le\u00eddo en Virgilio aquello del Paladi\u00f3n de Troya, que fue un caballo de madera que los griegos presentaron a la diosa Palas, el cual iba pre\u00f1ado de caballeros armados, que despu\u00e9s fueron la total ruina de Troya; y as\u00ed, ser\u00e1 bien ver primero lo que Clavile\u00f1o trae en su est\u00f3mago.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No hay para qu\u00e9 \u2014dijo la Dolorida\u2014, que yo le f\u00edo y s\u00e9 que Malambruno no tiene nada de malicioso ni de traidor; vuesa merced, se\u00f1or don Quijote, suba sin pavor alguno, y a mi da\u00f1o si alguno le sucediere.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Pareci\u00f3le a don Quijote que cualquiera cosa que replicase acerca de su seguridad ser\u00eda poner en detrimento su valent\u00eda; y as\u00ed, sin m\u00e1s altercar, subi\u00f3 sobre Clavile\u00f1o y le tent\u00f3 la clavija, que f\u00e1cilmente se rodeaba; y, como no ten\u00eda estribos y le colgaban las piernas, no parec\u00eda sino figura de tapiz flamenco pintada o tejida en alg\u00fan romano triunfo. De mal talante y poco a poco lleg\u00f3 a subir Sancho, y, acomod\u00e1ndose lo mejor que pudo en las ancas, las hall\u00f3 algo duras y no nada blandas, y pidi\u00f3 al duque que, si fuese posible, le acomodasen de alg\u00fan coj\u00edn o de alguna almohada, aunque fuese del estrado de su se\u00f1ora la duquesa, o del lecho de alg\u00fan paje, porque las ancas de aquel caballo m\u00e1s parec\u00edan de m\u00e1rmol que de le\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">A esto dijo la Trifaldi que ning\u00fan jaez ni ning\u00fan g\u00e9nero de adorno sufr\u00eda sobre s\u00ed Clavile\u00f1o; que lo que pod\u00eda hacer era ponerse a mujeriegas, y que as\u00ed no sentir\u00eda tanto la dureza. H\u00edzolo as\u00ed Sancho, y, diciendo \u00bba Dios\u00bb, se dej\u00f3 vendar los ojos, y, ya despu\u00e9s de vendados, se volvi\u00f3 a descubrir, y, mirando a todos los del jard\u00edn tiernamente y con l\u00e1grimas, dijo que le ayudasen en aquel trance con sendos paternostres y sendas avemar\u00edas, porque Dios deparase quien por ellos los dijese cuando en semejantes trances se viesen. A lo que dijo don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Ladr\u00f3n, \u00bfest\u00e1s puesto en la horca por ventura, o en el \u00faltimo t\u00e9rmino de la vida, para usar de semejantes plegarias? \u00bfNo est\u00e1s, desalmada y cobarde criatura, en el mismo lugar que ocup\u00f3 la linda Magalona, del cual decendi\u00f3, no a la sepultura, sino a ser reina de Francia, si no mienten las historias? Y yo, que voy a tu lado, \u00bfno puedo ponerme al del valeroso Pierres, que oprimi\u00f3 este mismo lugar que yo ahora oprimo? C\u00fabrete, c\u00fabrete, animal descorazonado, y no te salga a la boca el temor que tienes, a lo menos en presencia m\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 T\u00e1penme \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; y, pues no quieren que me encomiende a Dios ni que sea encomendado, \u00bfqu\u00e9 mucho que tema no ande por aqu\u00ed alguna regi\u00f3n de diablos que den con nosotros en Peralvillo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cubri\u00e9ronse, y, sintiendo don Quijote que estaba como hab\u00eda de estar, tent\u00f3 la clavija, y, apenas hubo puesto los dedos en ella, cuando todas las due\u00f1as y cuantos estaban presentes levantaron las voces, diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Dios te gu\u00ede, valeroso caballero!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Dios sea contigo, escudero intr\u00e9pido!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Ya, ya vais por esos aires, rompi\u00e9ndolos con m\u00e1s velocidad que una saeta!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Ya comenz\u00e1is a suspender y admirar a cuantos desde la tierra os est\u00e1n mirando!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Tente, valeroso Sancho, que te bamboleas! \u00a1Mira no cayas, que ser\u00e1 peor tu ca\u00edda que la del atrevido mozo que quiso regir el carro del Sol, su padre!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Oy\u00f3 Sancho las voces, y, apret\u00e1ndose con su amo y ci\u00f1i\u00e9ndole con los brazos, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo dicen \u00e9stos que vamos tan altos, si alcanzan ac\u00e1 sus voces, y no parecen sino que est\u00e1n aqu\u00ed hablando junto a nosotros?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No repares en eso, Sancho, que, como estas cosas y estas volater\u00edas van fuera de los cursos ordinarios, de mil leguas ver\u00e1s y oir\u00e1s lo que quisieres. Y no me aprietes tanto, que me derribas; y en verdad que no s\u00e9 de qu\u00e9 te turbas ni te espantas, que osar\u00e9 jurar que en todos los d\u00edas de mi vida he subido en cabalgadura de paso m\u00e1s llano: no parece sino que no nos movemos de un lugar. Destierra, amigo, el miedo, que, en efecto, la cosa va como ha de ir y el viento llevamos en popa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es la verdad \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, que por este lado me da un viento tan recio, que parece que con mil fuelles me est\u00e1n soplando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y as\u00ed era ello, que unos grandes fuelles le estaban haciendo aire: tan bien trazada estaba la tal aventura por el duque y la duquesa y su mayordomo, que no le falt\u00f3 requisito que la dejase de hacer perfecta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Sinti\u00e9ndose, pues, soplar don Quijote, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Sin duda alguna, Sancho, que ya debemos de llegar a la segunda regi\u00f3n del aire, adonde se engendra el granizo, las nieves; los truenos, los rel\u00e1mpagos y los rayos se engendran en la tercera regi\u00f3n, y si es que desta manera vamos subiendo, presto daremos en la regi\u00f3n del fuego, y no s\u00e9 yo c\u00f3mo templar esta clavija para que no subamos donde nos abrasemos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En esto, con unas estopas ligeras de encenderse y apagarse, desde lejos, pendientes de una ca\u00f1a, les calentaban los rostros. Sancho, que sinti\u00f3 el calor, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Que me maten si no estamos ya en el lugar del fuego, o bien cerca, porque una gran parte de mi barba se me ha chamuscado, y estoy, se\u00f1or, por descubrirme y ver en qu\u00e9 parte estamos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No hagas tal \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, y acu\u00e9rdate del verdadero cuento del licenciado Torralba, a quien llevaron los diablos en volandas por el aire, caballero en una ca\u00f1a, cerrados los ojos, y en doce horas lleg\u00f3 a Roma, y se ape\u00f3 en Torre de Nona, que es una calle de la ciudad, y vio todo el fracaso y asalto y muerte de Borb\u00f3n, y por la ma\u00f1ana ya estaba de vuelta en Madrid, donde dio cuenta de todo lo que hab\u00eda visto; el cual asimismo dijo que cuando iba por el aire le mand\u00f3 el diablo que abriese los ojos, y los abri\u00f3, y se vio tan cerca, a su parecer, del cuerpo de la luna, que la pudiera asir con la mano, y que no os\u00f3 mirar a la tierra por no desvanecerse. As\u00ed que, Sancho, no hay para qu\u00e9 descubrirnos; que, el que nos lleva a cargo, \u00e9l dar\u00e1 cuenta de nosotros, y quiz\u00e1 vamos tomando puntas y subiendo en alto para dejarnos caer de una sobre el reino de Candaya, como hace el sacre o nebl\u00ed sobre la garza para cogerla, por m\u00e1s que se remonte; y, aunque nos parece que no ha media hora que nos partimos del jard\u00edn, cre\u00e9me que debemos de haber hecho gran camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No s\u00e9 lo que es \u2014respondi\u00f3 Sancho Panza\u2014, s\u00f3lo s\u00e9 decir que si la se\u00f1ora Magallanes o Magalona se content\u00f3 destas ancas, que no deb\u00eda de ser muy tierna de carnes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Todas estas pl\u00e1ticas de los dos valientes o\u00edan el duque y la duquesa y los del jard\u00edn, de que recib\u00edan estraordinario contento; y, queriendo dar remate a la estra\u00f1a y bien fabricada aventura, por la cola de Clavile\u00f1o le pegaron fuego con unas estopas, y al punto, por estar el caballo lleno de cohetes tronadores, vol\u00f3 por los aires, con estra\u00f1o ruido, y dio con don Quijote y con Sancho Panza en el suelo, medio chamuscados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En este tiempo ya se hab\u00edan desparecido del jard\u00edn todo el barbado escuadr\u00f3n de las due\u00f1as y la Trifaldi y todo, y los del jard\u00edn quedaron como desmayados, tendidos por el suelo. Don Quijote y Sancho se levantaron maltrechos, y, mirando a todas partes, quedaron at\u00f3nitos de verse en el mesmo jard\u00edn de donde hab\u00edan partido y de ver tendido por tierra tanto n\u00famero de gente; y creci\u00f3 m\u00e1s su admiraci\u00f3n cuando a un lado del jard\u00edn vieron hincada una gran lanza en el suelo y pendiente della y de dos cordones de seda verde un pergamino liso y blanco, en el cual, con grandes letras de oro, estaba escrito lo siguiente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">El \u00ednclito caballero don Quijote de la Mancha feneci\u00f3 y acab\u00f3 la aventura de la condesa Trifaldi, por otro nombre llamada la due\u00f1a Dolorida, y compa\u00f1\u00eda, con s\u00f3lo intentarla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Malambruno se da por contento y satisfecho a toda su voluntad, y las barbas de las due\u00f1as ya quedan lisas y mondas, y los reyes don Clavijo y Antonomasia en su pr\u00edstino estado. Y, cuando se cumpliere el escuderil v\u00e1pulo, la blanca paloma se ver\u00e1 libre de los pest\u00edferos girifaltes que la persiguen, y en brazos de su querido arrullador; que as\u00ed est\u00e1 ordenado por el sabio Merl\u00edn, protoencantador de los encantadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Habiendo, pues, don Quijote le\u00eddo las letras del pergamino, claro entendi\u00f3 que del desencanto de Dulcinea hablaban; y, dando muchas gracias al cielo de que con tan poco peligro hubiese acabado tan gran fecho, reduciendo a su pasada tez los rostros de las venerables due\u00f1as, que ya no parec\u00edan, se fue adonde el duque y la duquesa a\u00fan no hab\u00edan vuelto en s\u00ed, y, trabando de la mano al duque, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Ea, buen se\u00f1or, buen \u00e1nimo; buen \u00e1nimo, que todo es nada! La aventura es ya acabada sin da\u00f1o de barras, como lo muestra claro el escrito que en aquel padr\u00f3n est\u00e1 puesto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">El duque, poco a poco, y como quien de un pesado sue\u00f1o recuerda, fue volviendo en s\u00ed, y por el mismo tenor la duquesa y todos los que por el jard\u00edn estaban ca\u00eddos, con tales muestras de maravilla y espanto, que casi se pod\u00edan dar a entender haberles acontecido de veras lo que tan bien sab\u00edan fingir de burlas. Ley\u00f3 el duque el cartel con los ojos medio cerrados, y luego, con los brazos abiertos, fue a abrazar a don Quijote, dici\u00e9ndole ser el m\u00e1s buen caballero que en ning\u00fan siglo se hubiese visto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Sancho andaba mirando por la Dolorida, por ver qu\u00e9 rostro ten\u00eda sin las barbas, y si era tan hermosa sin ellas como su gallarda disposici\u00f3n promet\u00eda, pero dij\u00e9ronle que, as\u00ed como Clavile\u00f1o baj\u00f3 ardiendo por los aires y dio en el suelo, todo el escuadr\u00f3n de las due\u00f1as, con la Trifaldi, hab\u00eda desaparecido, y que ya iban rapadas y sin ca\u00f1ones. Pregunt\u00f3 la duquesa a Sancho que c\u00f3mo le hab\u00eda ido en aquel largo viaje. A lo cual Sancho respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Yo, se\u00f1ora, sent\u00ed que \u00edbamos, seg\u00fan mi se\u00f1or me dijo, volando por la regi\u00f3n del fuego, y quise descubrirme un poco los ojos, pero mi amo, a quien ped\u00ed licencia para descubrirme, no la consinti\u00f3; mas yo, que tengo no s\u00e9 qu\u00e9 briznas de curioso y de desear saber lo que se me estorba y impide, bonitamente y sin que nadie lo viese, por junto a las narices apart\u00e9 tanto cuanto el pa\u00f1izuelo que me tapaba los ojos, y por all\u00ed mir\u00e9 hacia la tierra, y pareci\u00f3me que toda ella no era mayor que un grano de mostaza, y los hombres que andaban sobre ella, poco mayores que avellanas; porque se vea cu\u00e1n altos deb\u00edamos de ir entonces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">A esto dijo la duquesa:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Sancho amigo, mirad lo que dec\u00eds, que, a lo que parece, vos no vistes la tierra, sino los hombres que andaban sobre ella; y est\u00e1 claro que si la tierra os pareci\u00f3 como un grano de mostaza, y cada hombre como una avellana, un hombre solo hab\u00eda de cubrir toda la tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es verdad \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pero, con todo eso, la descubr\u00ed por un ladito, y la vi toda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Mirad, Sancho \u2014dijo la duquesa\u2014, que por un ladito no se vee el todo de lo que se mira.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Yo no s\u00e9 esas miradas \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014: s\u00f3lo s\u00e9 que ser\u00e1 bien que vuestra se\u00f1or\u00eda entienda que, pues vol\u00e1bamos por encantamento, por encantamento pod\u00eda yo ver toda la tierra y todos los hombres por doquiera que los mirara; y si esto no se me cree, tampoco creer\u00e1 vuestra merced c\u00f3mo, descubri\u00e9ndome por junto a las cejas, me vi tan junto al cielo que no hab\u00eda de m\u00ed a \u00e9l palmo y medio, y por lo que puedo jurar, se\u00f1ora m\u00eda, que es muy grande adem\u00e1s. Y sucedi\u00f3 que \u00edbamos por parte donde est\u00e1n las siete cabrillas; y en Dios y en mi \u00e1nima que, como yo en mi ni\u00f1ez fui en mi tierra cabrerizo, que as\u00ed como las vi, \u00a1me dio una gana de entretenerme con ellas un rato&#8230;! Y si no le cumpliera me parece que reventara. Vengo, pues, y tomo, y \u00bfqu\u00e9 hago? Sin decir nada a nadie, ni a mi se\u00f1or tampoco, bonita y pasitamente me ape\u00e9 de Clavile\u00f1o, y me entretuve con las cabrillas, que son como unos alhel\u00edes y como unas flores, casi tres cuartos de hora, y Clavile\u00f1o no se movi\u00f3 de un lugar, ni pas\u00f3 adelante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Y, en tanto que el buen Sancho se entreten\u00eda con las cabras \u2014pregunt\u00f3 el duque\u2014, \u00bfen qu\u00e9 se entreten\u00eda el se\u00f1or don Quijote?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">A lo que don Quijote respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Como todas estas cosas y estos tales sucesos van fuera del orden natural, no es mucho que Sancho diga lo que dice. De m\u00ed s\u00e9 decir que ni me descubr\u00ed por alto ni por bajo, ni vi el cielo ni la tierra, ni la mar ni las arenas. Bien es verdad que sent\u00ed que pasaba por la regi\u00f3n del aire, y aun que tocaba a la del fuego; pero que pas\u00e1semos de all\u00ed no lo puedo creer, pues, estando la regi\u00f3n del fuego entre el cielo de la luna y la \u00faltima regi\u00f3n del aire, no pod\u00edamos llegar al cielo donde est\u00e1n las siete cabrillas que Sancho dice, sin abrasarnos; y, pues no nos asuramos, o Sancho miente o Sancho sue\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Ni miento ni sue\u00f1o \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014: si no, preg\u00fantenme las se\u00f1as de las tales cabras, y por ellas ver\u00e1n si digo verdad o no.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 D\u00edgalas, pues, Sancho \u2014dijo la duquesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Son \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014 las dos verdes, las dos encarnadas, las dos azules, y la una de mezcla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Nueva manera de cabras es \u00e9sa \u2014dijo el duque\u2014, y por esta nuestra regi\u00f3n del suelo no se usan tales colores; digo, cabras de tales colores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Bien claro est\u00e1 eso \u2014dijo Sancho\u2014; s\u00ed, que diferencia ha de haber de las cabras del cielo a las del suelo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Decidme, Sancho \u2014pregunt\u00f3 el duque\u2014: \u00bfvistes all\u00e1 en entre esas cabras alg\u00fan cabr\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No, se\u00f1or \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pero o\u00ed decir que ninguno pasaba de los cuernos de la luna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">No quisieron preguntarle m\u00e1s de su viaje, porque les pareci\u00f3 que llevaba Sancho hilo de pasearse por todos los cielos, y dar nuevas de cuanto all\u00e1 pasaba, sin haberse movido del jard\u00edn.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En resoluci\u00f3n, \u00e9ste fue el fin de la aventura de la due\u00f1a Dolorida, que dio que re\u00edr a los duques, no s\u00f3lo aquel tiempo, sino el de toda su vida, y que contar a Sancho siglos, si los viviera; y, lleg\u00e1ndose don Quijote a Sancho, al o\u00eddo le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Sancho, pues vos quer\u00e9is que se os crea lo que hab\u00e9is visto en el cielo, yo quiero que vos me cre\u00e1is a m\u00ed lo que vi en la cueva de Montesinos; y no os digo m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<h3><a id=\"id_2_xlii\"><\/a>Cap\u00edtulo XLII. De los consejos que dio don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la \u00ednsula, con otras cosas bien consideradas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Con el felice y gracioso suceso de la aventura de la Dolorida, quedaron tan contentos los duques, que determinaron pasar con las burlas adelante, viendo el acomodado sujeto que ten\u00edan para que se tuviesen por veras; y as\u00ed, habiendo dado la traza y \u00f3rdenes que sus criados y sus vasallos hab\u00edan de guardar con Sancho en el gobierno de la \u00ednsula prometida, otro d\u00eda, que fue el que sucedi\u00f3 al vuelo de Clavile\u00f1o, dijo el duque a Sancho que se adeli\u00f1ase y compusiese para ir a ser gobernador, que ya sus insulanos le estaban esperando como el agua de mayo. Sancho se le humill\u00f3 y le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Despu\u00e9s que baj\u00e9 del cielo, y despu\u00e9s que desde su alta cumbre mir\u00e9 la tierra y la vi tan peque\u00f1a, se templ\u00f3 en parte en m\u00ed la gana que ten\u00eda tan grande de ser gobernador; porque, \u00bfqu\u00e9 grandeza es mandar en un grano de mostaza, o qu\u00e9 dignidad o imperio el gobernar a media docena de hombres tama\u00f1os como avellanas, que, a mi parecer, no hab\u00eda m\u00e1s en toda la tierra? Si vuestra se\u00f1or\u00eda fuese servido de darme una tantica parte del cielo, aunque no fuese m\u00e1s de media legua, la tomar\u00eda de mejor gana que la mayor \u00ednsula del mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Mirad, amigo Sancho \u2014respondi\u00f3 el duque\u2014: yo no puedo dar parte del cielo a nadie, aunque no sea mayor que una u\u00f1a, que a solo Dios est\u00e1n reservadas esas mercedes y gracias. Lo que puedo dar os doy, que es una \u00ednsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada, y sobremanera f\u00e9rtil y abundosa, donde si vos os sab\u00e9is dar ma\u00f1a, pod\u00e9is con las riquezas de la tierra granjear las del cielo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Ahora bien \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, venga esa \u00ednsula, que yo pugnar\u00e9 por ser tal gobernador que, a pesar de bellacos, me vaya al cielo; y esto no es por codicia que yo tenga de salir de mis casillas ni de levantarme a mayores, sino por el deseo que tengo de probar a qu\u00e9 sabe el ser gobernador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Si una vez lo prob\u00e1is, Sancho \u2014dijo el duque\u2014, comeros heis las manos tras el gobierno, por ser dulc\u00edsima cosa el mandar y ser obedecido. A buen seguro que cuando vuestro due\u00f1o llegue a ser emperador, que lo ser\u00e1 sin duda, seg\u00fan van encaminadas sus cosas, que no se lo arranquen comoquiera, y que le duela y le pese en la mitad del alma del tiempo que hubiere dejado de serlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014, yo imagino que es bueno mandar, aunque sea a un hato de ganado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Con vos me entierren, Sancho, que sab\u00e9is de todo \u2014respondi\u00f3 el duque\u2014, y yo espero que ser\u00e9is tal gobernador como vuestro juicio promete, y qu\u00e9dese esto aqu\u00ed y advertid que ma\u00f1ana en ese mesmo d\u00eda hab\u00e9is de ir al gobierno de la \u00ednsula, y esta tarde os acomodar\u00e1n del traje conveniente que hab\u00e9is de llevar y de todas las cosas necesarias a vuestra partida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 V\u00edstanme \u2014dijo Sancho\u2014 como quisieren, que de cualquier manera que vaya vestido ser\u00e9 Sancho Panza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es verdad \u2014dijo el duque\u2014, pero los trajes se han de acomodar con el oficio o dignidad que se profesa, que no ser\u00eda bien que un jurisperito se vistiese como soldado, ni un soldado como un sacerdote. Vos, Sancho, ir\u00e9is vestido parte de letrado y parte de capit\u00e1n, porque en la \u00ednsula que os doy tanto son menester las armas como las letras, y las letras como las armas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Letras \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pocas tengo, porque a\u00fan no s\u00e9 el A, B, C; pero b\u00e1stame tener el Christus en la memoria para ser buen gobernador. De las armas manejar\u00e9 las que me dieren, hasta caer, y Dios delante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Con tan buena memoria \u2014dijo el duque\u2014, no podr\u00e1 Sancho errar en nada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En esto lleg\u00f3 don Quijote, y, sabiendo lo que pasaba y la celeridad con que Sancho se hab\u00eda de partir a su gobierno, con licencia del duque le tom\u00f3 por la mano y se fue con \u00e9l a su estancia, con intenci\u00f3n de aconsejarle c\u00f3mo se hab\u00eda de haber en su oficio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Entrados, pues, en su aposento, cerr\u00f3 tras s\u00ed la puerta, y hizo casi por fuerza que Sancho se sentase junto a \u00e9l, y con reposada voz le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Infinitas gracias doy al cielo, Sancho amigo, de que, antes y primero que yo haya encontrado con alguna buena dicha, te haya salido a ti a recebir y a encontrar la buena ventura. Yo, que en mi buena suerte te ten\u00eda librada la paga de tus servicios, me veo en los principios de aventajarme, y t\u00fa, antes de tiempo, contra la ley del razonable discurso, te vees premiado de tus deseos. Otros cohechan, importunan, solicitan, madrugan, ruegan, porf\u00edan, y no alcanzan lo que pretenden; y llega otro, y sin saber c\u00f3mo ni c\u00f3mo no, se halla con el cargo y oficio que otros muchos pretendieron; y aqu\u00ed entra y encaja bien el decir que hay buena y mala fortuna en las pretensiones. T\u00fa, que para m\u00ed, sin duda alguna, eres un porro, sin madrugar ni trasnochar y sin hacer diligencia alguna, con solo el aliento que te ha tocado de la andante caballer\u00eda, sin m\u00e1s ni m\u00e1s te vees gobernador de una \u00ednsula, como quien no dice nada. Todo esto digo, \u00a1oh Sancho!, para que no atribuyas a tus merecimientos la merced recebida, sino que des gracias al cielo, que dispone suavemente las cosas, y despu\u00e9s las dar\u00e1s a la grandeza que en s\u00ed encierra la profesi\u00f3n de la caballer\u00eda andante. Dispuesto, pues, el coraz\u00f3n a creer lo que te he dicho, est\u00e1, \u00a1oh hijo!, atento a este tu Cat\u00f3n, que quiere aconsejarte y ser norte y gu\u00eda que te encamine y saque a seguro puerto deste mar proceloso donde vas a engolfarte; que los oficios y grandes cargos no son otra cosa sino un golfo profundo de confusiones. Primeramente, \u00a1oh hijo!, has de temer a Dios, porque en el temerle est\u00e1 la sabidur\u00eda, y siendo sabio no podr\u00e1s errar en nada. Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el m\u00e1s dif\u00edcil conocimiento que puede imaginarse. Del conocerte saldr\u00e1 el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey, que si esto haces, vendr\u00e1 a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideraci\u00f3n de haber guardado puercos en tu tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es la verdad \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pero fue cuando muchacho; pero despu\u00e9s, algo hombrecillo, gansos fueron los que guard\u00e9, que no puercos; pero esto par\u00e9ceme a m\u00ed que no hace al caso, que no todos los que gobiernan vienen de casta de reyes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es verdad \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, por lo cual los no de principios nobles deben acompa\u00f1ar la gravedad del cargo que ejercitan con una blanda suavidad que, guiada por la prudencia, los libre de la murmuraci\u00f3n maliciosa, de quien no hay estado que se escape. Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores; porque, viendo que no te corres, ninguno se pondr\u00e1 a correrte; y pr\u00e9ciate m\u00e1s de ser humilde virtuoso que pecador soberbio. Inumerables son aquellos que, de baja estirpe nacidos, han subido a la suma dignidad pontificia e imperatoria; y desta verdad te pudiera traer tantos ejemplos, que te cansaran. Mira, Sancho: si tomas por medio a la virtud, y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qu\u00e9 tener envidia a los que los tienen de pr\u00edncipes y se\u00f1ores, porque la sangre se hereda y la virtud se aquista, y la virtud vale por s\u00ed sola lo que la sangre no vale. Siendo esto as\u00ed, como lo es, que si acaso viniere a verte cuando est\u00e9s en tu \u00ednsula alguno de tus parientes, no le deseches ni le afrentes; antes le has de acoger, agasajar y regalar, que con esto satisfar\u00e1s al cielo, que gusta que nadie se desprecie de lo que \u00e9l hizo, y corresponder\u00e1s a lo que debes a la naturaleza bien concertada. Si trujeres a tu mujer contigo (porque no es bien que los que asisten a gobiernos de mucho tiempo est\u00e9n sin las propias), ens\u00e9\u00f1ala, doctr\u00ednala y desb\u00e1stala de su natural rudeza, porque todo lo que suele adquirir un gobernador discreto suele perder y derramar una mujer r\u00fastica y tonta. Si acaso enviudares, cosa que puede suceder, y con el cargo mejorares de consorte, no la tomes tal, que te sirva de anzuelo y de ca\u00f1a de pescar, y del no quiero de tu capilla, porque en verdad te digo que de todo aquello que la mujer del juez recibiere ha de dar cuenta el marido en la residencia universal, donde pagar\u00e1 con el cuatro tanto en la muerte las partidas de que no se hubiere hecho cargo en la vida. Nunca te gu\u00edes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida con los ignorantes que presumen de agudos. Hallen en ti m\u00e1s compasi\u00f3n las l\u00e1grimas del pobre, pero no m\u00e1s justicia, que las informaciones del rico. Procura descubrir la verdad por entre las promesas y d\u00e1divas del rico, como por entre los sollozos e importunidades del pobre. Cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo. Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la d\u00e1diva, sino con el de la misericordia. Cuando te sucediere juzgar alg\u00fan pleito de alg\u00fan tu enemigo, aparta las mientes de tu injuria y ponlas en la verdad del caso. No te ciegue la pasi\u00f3n propia en la causa ajena, que los yerros que en ella hicieres, las m\u00e1s veces, ser\u00e1n sin remedio; y si le tuvieren, ser\u00e1 a costa de tu cr\u00e9dito, y aun de tu hacienda. Si alguna mujer hermosa veniere a pedirte justicia, quita los ojos de sus l\u00e1grimas y tus o\u00eddos de sus gemidos, y considera de espacio la sustancia de lo que pide, si no quieres que se anegue tu raz\u00f3n en su llanto y tu bondad en sus suspiros. Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la a\u00f1adidura de las malas razones. Al culpado que cayere debajo de tu juridici\u00f3n consid\u00e9rale hombre miserable, sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra, y en todo cuanto fuere de tu parte, sin hacer agravio a la contraria, mu\u00e9stratele piadoso y clemente, porque, aunque los atributos de Dios todos son iguales, m\u00e1s resplandece y campea a nuestro ver el de la misericordia que el de la justicia. Si estos preceptos y estas reglas sigues, Sancho, ser\u00e1n luengos tus d\u00edas, tu fama ser\u00e1 eterna, tus premios colmados, tu felicidad indecible, casar\u00e1s tus hijos como quisieres, t\u00edtulos tendr\u00e1n ellos y tus nietos, vivir\u00e1s en paz y benepl\u00e1cito de las gentes, y en los \u00faltimos pasos de la vida te alcanzar\u00e1 el de la muerte, en vejez suave y madura, y cerrar\u00e1n tus ojos las tiernas y delicadas manos de tus terceros netezuelos. Esto que hasta aqu\u00ed te he dicho son documentos que han de adornar tu alma; escucha ahora los que han de servir para adorno del cuerpo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XLI. De la venida de Clavile\u00f1o, con el fin desta dilatada aventura Lleg\u00f3 en esto la noche, y con ella el punto determinado en que el famoso caballo Clavile\u00f1o viniese, cuya tardanza fatigaba ya a don Quijote, pareci\u00e9ndole que, pues Malambruno se deten\u00eda en enviarle, o que \u00e9l no era el caballero para quien [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":24341,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2176],"tags":[],"class_list":["post-25916","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-don-quijote-de-la-mancha"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Don Quijote de La Mancha - Segunda Parte - Cap\u00edtulos XLI y XLII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS: De la venida de Clavile\u00f1o, con el fin desta dilatada aventura\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=25916\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Don Quijote de La Mancha - Segunda Parte - Cap\u00edtulos XLI y XLII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS: De la venida de Clavile\u00f1o, con el fin desta dilatada aventura\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=25916\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-01-03T22:00:52+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Don-Quijote-de-la-Manca_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"27 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=25916#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=25916\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Don Quijote de La Mancha &#8211; 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