{"id":25201,"date":"2025-11-23T00:00:51","date_gmt":"2025-11-22T22:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=25201"},"modified":"2025-12-12T16:37:58","modified_gmt":"2025-12-12T14:37:58","slug":"don-quijote-de-la-mancha-segunda-parte-capitulo-xxxii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=25201","title":{"rendered":"Don Quijote de La Mancha &#8211; Segunda parte | Cap\u00edtulo XXXII"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo XXXII. De la respuesta que dio don Quijote a su reprehensor, con otros graves y graciosos sucesos<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Levantado, pues, en pie don Quijote, temblando de los pies a la cabeza como azogado, con presurosa y turbada lengua, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 El lugar donde estoy, y la presencia ante quien me hallo y el respeto que siempre tuve y tengo al estado que vuesa merced profesa tienen y atan las manos de mi justo enojo; y, as\u00ed por lo que he dicho como por saber que saben todos que las armas de los togados son las mesmas que las de la mujer, que son la lengua, entrar\u00e9 con la m\u00eda en igual batalla con vuesa merced, de quien se deb\u00eda esperar antes buenos consejos que infames vituperios. Las reprehensiones santas y bien intencionadas otras circunstancias requieren y otros puntos piden: a lo menos, el haberme reprehendido en p\u00fablico y tan \u00e1speramente ha pasado todos los l\u00edmites de la buena reprehensi\u00f3n, pues las primeras mejor asientan sobre la blandura que sobre la aspereza, y no es bien que, sin tener conocimiento del pecado que se reprehende, llamar al pecador, sin m\u00e1s ni m\u00e1s, mentecato y tonto. Si no, d\u00edgame vuesa merced: \u00bfpor cu\u00e1l de las mentecater\u00edas que en m\u00ed ha visto me condena y vitupera, y me manda que me vaya a mi casa a tener cuenta en el gobierno della y de mi mujer y de mis hijos, sin saber si la tengo o los tengo? \u00bfNo hay m\u00e1s sino a troche moche entrarse por las casas ajenas a gobernar sus due\u00f1os, y, habi\u00e9ndose criado algunos en la estrecheza de alg\u00fan pupilaje, sin haber visto m\u00e1s mundo que el que puede contenerse en veinte o treinta leguas de distrito, meterse de rond\u00f3n a dar leyes a la caballer\u00eda y a juzgar de los caballeros andantes? \u00bfPor ventura es asumpto vano o es tiempo mal gastado el que se gasta en vagar por el mundo, no buscando los regalos d\u00e9l, sino las asperezas por donde los buenos suben al asiento de la inmortalidad? Si me tuvieran por tonto los caballeros, los magn\u00edficos, los generosos, los altamente nacidos, tuvi\u00e9ralo por afrenta inreparable; pero de que me tengan por sandio los estudiantes, que nunca entraron ni pisaron las sendas de la caballer\u00eda, no se me da un ardite: caballero soy y caballero he de morir si place al Alt\u00edsimo. Unos van por el ancho campo de la ambici\u00f3n soberbia; otros, por el de la adulaci\u00f3n servil y baja; otros, por el de la hipocres\u00eda enga\u00f1osa, y algunos, por el de la verdadera religi\u00f3n; pero yo, inclinado de mi estrella, voy por la angosta senda de la caballer\u00eda andante, por cuyo ejercicio desprecio la hacienda, pero no la honra. Yo he satisfecho agravios, enderezado tuertos, castigado insolencias, vencido gigantes y atropellado vestiglos; yo soy enamorado, no m\u00e1s de porque es forzoso que los caballeros andantes lo sean; y, si\u00e9ndolo, no soy de los enamorados viciosos, sino de los plat\u00f3nicos continentes. Mis intenciones siempre las enderezo a buenos fines, que son de hacer bien a todos y mal a ninguno; si el que esto entiende, si el que esto obra, si el que desto trata merece ser llamado bobo, d\u00edganlo vuestras grandezas, duque y duquesa excelentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Bien, por Dios! \u2014dijo Sancho\u2014. No diga m\u00e1s vuestra merced, se\u00f1or y amo m\u00edo, en su abono, porque no hay m\u00e1s que decir, ni m\u00e1s que pensar, ni m\u00e1s que perseverar en el mundo. Y m\u00e1s, que, negando este se\u00f1or, como ha negado, que no ha habido en el mundo, ni los hay, caballeros andantes, \u00bfqu\u00e9 mucho que no sepa ninguna de las cosas que ha dicho?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfPor ventura \u2014dijo el eclesi\u00e1stico\u2014 sois vos, hermano, aquel Sancho Panza que dicen, a quien vuestro amo tiene prometida una \u00ednsula?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed soy \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; y soy quien la merece tan bien como otro cualquiera; soy quien \u00abj\u00fantate a los buenos y ser\u00e1s uno dellos\u00bb, y soy yo de aquellos \u00abno con quien naces, sino con quien paces\u00bb, y de los \u00abquien a buen \u00e1rbol se arrima, buena sombra le cobija\u00bb. Yo me he arrimado a buen se\u00f1or, y ha muchos meses que ando en su compa\u00f1\u00eda, y he de ser otro como \u00e9l, Dios queriendo; y viva \u00e9l y viva yo: que ni a \u00e9l le faltar\u00e1n imperios que mandar ni a m\u00ed \u00ednsulas que gobernar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No, por cierto, Sancho amigo \u2014dijo a esta saz\u00f3n el duque\u2014, que yo, en nombre del se\u00f1or don Quijote, os mando el gobierno de una que tengo de nones, de no peque\u00f1a calidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 H\u00edncate de rodillas, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, y besa los pies a Su Excelencia por la merced que te ha hecho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">H\u00edzolo as\u00ed Sancho; lo cual visto por el eclesi\u00e1stico, se levant\u00f3 de la mesa, moh\u00edno adem\u00e1s, diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Por el h\u00e1bito que tengo, que estoy por decir que es tan sandio Vuestra Excelencia como estos pecadores. \u00a1Mirad si no han de ser ellos locos, pues los cuerdos canonizan sus locuras! Qu\u00e9dese Vuestra Excelencia con ellos; que, en tanto que estuvieren en casa, me estar\u00e9 yo en la m\u00eda, y me escusar\u00e9 de reprehender lo que no puedo remediar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y, sin decir m\u00e1s ni comer m\u00e1s, se fue, sin que fuesen parte a detenerle los ruegos de los duques; aunque el duque no le dijo mucho, impedido de la risa que su impertinente c\u00f3lera le hab\u00eda causado. Acab\u00f3 de re\u00edr y dijo a don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Vuesa merced, se\u00f1or Caballero de los Leones, ha respondido por s\u00ed tan altamente que no le queda cosa por satisfacer deste que, aunque parece agravio, no lo es en ninguna manera; porque, as\u00ed como no agravian las mujeres, no agravian los eclesi\u00e1sticos, como vuesa merced mejor sabe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, y la causa es que el que no puede ser agraviado no puede agraviar a nadie. Las mujeres, los ni\u00f1os y los eclesi\u00e1sticos, como no pueden defenderse, aunque sean ofendidos, no pueden ser afrentados; porque entre el agravio y la afrenta hay esta diferencia, como mejor Vuestra Excelencia sabe: la afrenta viene de parte de quien la puede hacer, y la hace y la sustenta; el agravio puede venir de cualquier parte, sin que afrente. Sea ejemplo: est\u00e1 uno en la calle descuidado, llegan diez con mano armada, y, d\u00e1ndole de palos, pone mano a la espada y hace su deber, pero la muchedumbre de los contrarios se le opone, y no le deja salir con su intenci\u00f3n, que es de vengarse; este tal queda agraviado, pero no afrentado. Y lo mesmo confirmar\u00e1 otro ejemplo: est\u00e1 uno vuelto de espaldas, llega otro y dale de palos, y en d\u00e1ndoselos huye y no espera, y el otro le sigue y no alcanza; este que recibi\u00f3 los palos, recibi\u00f3 agravio, mas no afrenta, porque la afrenta ha de ser sustentada. Si el que le dio los palos, aunque se los dio a hurtacordel, pusiera mano a su espada y se estuviera quedo, haciendo rostro a su enemigo, quedara el apaleado agraviado y afrentado juntamente: agraviado, porque le dieron a traici\u00f3n; afrentado, porque el que le dio sustent\u00f3 lo que hab\u00eda hecho, sin volver las espaldas y a pie quedo. Y as\u00ed, seg\u00fan las leyes del maldito duelo, yo puedo estar agraviado, mas no afrentado; porque los ni\u00f1os no sienten, ni las mujeres, ni pueden huir, ni tienen para qu\u00e9 esperar, y lo mesmo los constituidos en la sacra religi\u00f3n, porque estos tres g\u00e9neros de gente carecen de armas ofensivas y defensivas; y as\u00ed, aunque naturalmente est\u00e9n obligados a defenderse, no lo est\u00e1n para ofender a nadie. Y, aunque poco ha dije que yo pod\u00eda estar agraviado, agora digo que no, en ninguna manera, porque quien no puede recebir afrenta, menos la puede dar; por las cuales razones yo no debo sentir, ni siento, las que aquel buen hombre me ha dicho; s\u00f3lo quisiera que esperara alg\u00fan poco, para darle a entender en el error en que est\u00e1 en pensar y decir que no ha habido, ni los hay, caballeros andantes en el mundo; que si lo tal oyera Amad\u00eds, o uno de los infinitos de su linaje, yo s\u00e9 que no le fuera bien a su merced.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Eso juro yo bien \u2014dijo Sancho\u2014: cuchillada le hubieran dado que le abrieran de arriba abajo como una granada, o como a un mel\u00f3n muy maduro. \u00a1Bonitos eran ellos para sufrir semejantes cosquillas! Para mi santiguada, que tengo por cierto que si Reinaldos de Montalb\u00e1n hubiera o\u00eddo estas razones al hombrecito, tapaboca le hubiera dado que no hablara m\u00e1s en tres a\u00f1os. \u00a1No, sino tom\u00e1rase con ellos y viera c\u00f3mo escapaba de sus manos!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Perec\u00eda de risa la duquesa en oyendo hablar a Sancho, y en su opini\u00f3n le ten\u00eda por m\u00e1s gracioso y por m\u00e1s loco que a su amo; y muchos hubo en aquel tiempo que fueron deste mismo parecer. Finalmente, don Quijote se soseg\u00f3, y la comida se acab\u00f3, y, en levantando los manteles, llegaron cuatro doncellas, la una con una fuente de plata, y la otra con un aguamanil, asimismo de plata, y la otra con dos blanqu\u00edsimas y riqu\u00edsimas toallas al hombro, y la cuarta descubiertos los brazos hasta la mitad, y en sus blancas manos \u2014que sin duda eran blancas\u2014 una redonda pella de jab\u00f3n napolitano. Lleg\u00f3 la de la fuente, y con gentil donaire y desenvoltura encaj\u00f3 la fuente debajo de la barba de don Quijote; el cual, sin hablar palabra, admirado de semejante ceremonia, creyendo que deb\u00eda ser usanza de aquella tierra en lugar de las manos lavar las barbas, y as\u00ed tendi\u00f3 la suya todo cuanto pudo, y al mismo punto comenz\u00f3 a llover el aguamanil, y la doncella del jab\u00f3n le manose\u00f3 las barbas con mucha priesa, levantando copos de nieve, que no eran menos blancas las jabonaduras, no s\u00f3lo por las barbas, mas por todo el rostro y por los ojos del obediente caballero, tanto, que se los hicieron cerrar por fuerza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El duque y la duquesa, que de nada desto eran sabidores, estaban esperando en qu\u00e9 hab\u00eda de parar tan extraordinario lavatorio. La doncella barbera, cuando le tuvo con un palmo de jabonadura, fingi\u00f3 que se le hab\u00eda acabado el agua, y mand\u00f3 a la del aguamanil fuese por ella, que el se\u00f1or don Quijote esperar\u00eda. H\u00edzolo as\u00ed, y qued\u00f3 don Quijote con la m\u00e1s estra\u00f1a figura y m\u00e1s para hacer re\u00edr que se pudiera imaginar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Mir\u00e1banle todos los que presentes estaban, que eran muchos, y como le ve\u00edan con media vara de cuello, m\u00e1s que medianamente moreno, los ojos cerrados y las barbas llenas de jab\u00f3n, fue gran maravilla y mucha discreci\u00f3n poder disimular la risa; las doncellas de la burla ten\u00edan los ojos bajos, sin osar mirar a sus se\u00f1ores; a ellos les retozaba la c\u00f3lera y la risa en el cuerpo, y no sab\u00edan a qu\u00e9 acudir: o a castigar el atrevimiento de las muchachas, o darles premio por el gusto que recib\u00edan de ver a don Quijote de aquella suerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Finalmente, la doncella del aguamanil vino, y acabaron de lavar a don Quijote, y luego la que tra\u00eda las toallas le limpi\u00f3 y le enjug\u00f3 muy reposadamente; y, haci\u00e9ndole todas cuatro a la par una grande y profunda inclinaci\u00f3n y reverencia, se quer\u00edan ir; pero el duque, porque don Quijote no cayese en la burla, llam\u00f3 a la doncella de la fuente, dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Venid y lavadme a m\u00ed, y mirad que no se os acabe el agua.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">La muchacha, aguda y diligente, lleg\u00f3 y puso la fuente al duque como a don Quijote, y, d\u00e1ndose prisa, le lavaron y jabonaron muy bien, y, dej\u00e1ndole enjuto y limpio, haciendo reverencias se fueron. Despu\u00e9s se supo que hab\u00eda jurado el duque que si a \u00e9l no le lavaran como a don Quijote, hab\u00eda de castigar su desenvoltura, lo cual hab\u00edan enmendado discretamente con haberle a \u00e9l jabonado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Estaba atento Sancho a las ceremonias de aquel lavatorio, y dijo entre s\u00ed:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1V\u00e1lame Dios! \u00bfSi ser\u00e1 tambi\u00e9n usanza en esta tierra lavar las barbas a los escuderos como a los caballeros? Porque, en Dios y en mi \u00e1nima que lo he bien menester, y aun que si me las rapasen a navaja, lo tendr\u00eda a m\u00e1s beneficio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 dec\u00eds entre vos, Sancho? \u2014pregunt\u00f3 la duquesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Digo, se\u00f1ora \u2014respondi\u00f3 \u00e9l\u2014, que en las cortes de los otros pr\u00edncipes siempre he o\u00eddo decir que en levantando los manteles dan agua a las manos, pero no lej\u00eda a las barbas; y que por eso es bueno vivir mucho, por ver mucho; aunque tambi\u00e9n dicen que el que larga vida vive mucho mal ha de pasar, puesto que pasar por un lavatorio de \u00e9stos antes es gusto que trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No teng\u00e1is pena, amigo Sancho \u2014dijo la duquesa\u2014, que yo har\u00e9 que mis doncellas os laven, y aun os metan en colada, si fuere menester.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Con las barbas me contento \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, por ahora a lo menos, que andando el tiempo, Dios dijo lo que ser\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Mirad, maestresala \u2014dijo la duquesa\u2014, lo que el buen Sancho pide, y cumplidle su voluntad al pie de la letra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El maestresala respondi\u00f3 que en todo ser\u00eda servido el se\u00f1or Sancho, y con esto se fue a comer, y llev\u00f3 consigo a Sancho, qued\u00e1ndose a la mesa los duques y don Quijote, hablando en muchas y diversas cosas; pero todas tocantes al ejercicio de las armas y de la andante caballer\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">La duquesa rog\u00f3 a don Quijote que le delinease y describiese, pues parec\u00eda tener felice memoria, la hermosura y facciones de la se\u00f1ora Dulcinea del Toboso; que, seg\u00fan lo que la fama pregonaba de su belleza, ten\u00eda por entendido que deb\u00eda de ser la m\u00e1s bella criatura del orbe, y aun de toda la Mancha. Sospir\u00f3 don Quijote, oyendo lo que la duquesa le mandaba, y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Si yo pudiera sacar mi coraz\u00f3n y ponerle ante los ojos de vuestra grandeza, aqu\u00ed, sobre esta mesa y en un plato, quitara el trabajo a mi lengua de decir lo que apenas se puede pensar, porque Vuestra Excelencia la viera en \u00e9l toda retratada; pero, \u00bfpara qu\u00e9 es ponerme yo ahora a delinear y describir punto por punto y parte por parte la hermosura de la sin par Dulcinea, siendo carga digna de otros hombros que de los m\u00edos, empresa en quien se deb\u00edan ocupar los pinceles de Parrasio, de Timantes y de Apeles, y los buriles de Lisipo, para pintarla y grabarla en tablas, en m\u00e1rmoles y en bronces, y la ret\u00f3rica ciceroniana y demostina para alabarla?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 quiere decir demostina, se\u00f1or don Quijote \u2014pregunt\u00f3 la duquesa\u2014, que es vocablo que no le he o\u00eddo en todos los d\u00edas de mi vida?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Ret\u00f3rica demostina \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 es lo mismo que decir ret\u00f3rica de Dem\u00f3stenes, como ciceroniana, de Cicer\u00f3n, que fueron los dos mayores ret\u00f3ricos del mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es \u2014dijo el duque\u2014, y hab\u00e9is andado deslumbrada en la tal pregunta. Pero, con todo eso, nos dar\u00eda gran gusto el se\u00f1or don Quijote si nos la pintase; que a buen seguro que, aunque sea en rasgu\u00f1o y bosquejo, que ella salga tal, que la tengan invidia las m\u00e1s hermosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed hiciera, por cierto \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, si no me la hubiera borrado de la idea la desgracia que poco ha que le sucedi\u00f3, que es tal, que m\u00e1s estoy para llorarla que para describirla; porque habr\u00e1n de saber vuestras grandezas que, yendo los d\u00edas pasados a besarle las manos, y a recebir su bendici\u00f3n, benepl\u00e1cito y licencia para esta tercera salida, hall\u00e9 otra de la que buscaba: hall\u00e9la encantada y convertida de princesa en labradora, de hermosa en fea, de \u00e1ngel en diablo, de olorosa en pest\u00edfera, de bien hablada en r\u00fastica, de reposada en brincadora, de luz en tinieblas, y, finalmente, de Dulcinea del Toboso en una villana de Sayago.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1V\u00e1lame Dios! \u2014dando una gran voz, dijo a este instante el duque\u2014. \u00bfQui\u00e9n ha sido el que tanto mal ha hecho al mundo? \u00bfQui\u00e9n ha quitado d\u00e9l la belleza que le alegraba, el donaire que le entreten\u00eda y la honestidad que le acreditaba?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQui\u00e9n? \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014. \u00bfQui\u00e9n puede ser sino alg\u00fan maligno encantador de los muchos invidiosos que me persiguen? Esta raza maldita, nacida en el mundo para escurecer y aniquilar las haza\u00f1as de los buenos, y para dar luz y levantar los fechos de los malos. Perseguido me han encantadores, encantadores me persiguen y encantadores me persiguir\u00e1n hasta dar conmigo y con mis altas caballer\u00edas en el profundo abismo del olvido; y en aquella parte me da\u00f1an y hieren donde veen que m\u00e1s lo siento, porque quitarle a un caballero andante su dama es quitarle los ojos con que mira, y el sol con que se alumbra, y el sustento con que se mantiene. Otras muchas veces lo he dicho, y ahora lo vuelvo a decir: que el caballero andante sin dama es como el \u00e1rbol sin hojas, el edificio sin cimiento y la sombra sin cuerpo de quien se cause.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No hay m\u00e1s que decir \u2014dijo la duquesa\u2014; pero si, con todo eso, hemos de dar cr\u00e9dito a la historia que del se\u00f1or don Quijote de pocos d\u00edas a esta parte ha salido a la luz del mundo, con general aplauso de las gentes, della se colige, si mal no me acuerdo, que nunca vuesa merced ha visto a la se\u00f1ora Dulcinea, y que esta tal se\u00f1ora no es en el mundo, sino que es dama fant\u00e1stica, que vuesa merced la engendr\u00f3 y pari\u00f3 en su entendimiento, y la pint\u00f3 con todas aquellas gracias y perfeciones que quiso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 En eso hay mucho que decir \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014. Dios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo, o si es fant\u00e1stica o no es fant\u00e1stica; y \u00e9stas no son de las cosas cuya averiguaci\u00f3n se ha de llevar hasta el cabo. Ni yo engendr\u00e9 ni par\u00ed a mi se\u00f1ora, puesto que la contemplo como conviene que sea una dama que contenga en s\u00ed las partes que puedan hacerla famosa en todas las del mundo, como son: hermosa, sin tacha, grave sin soberbia, amorosa con honestidad, agradecida por cort\u00e9s, cort\u00e9s por bien criada, y, finalmente, alta por linaje, a causa que sobre la buena sangre resplandece y campea la hermosura con m\u00e1s grados de perfeci\u00f3n que en las hermosas humildemente nacidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es \u2014dijo el duque\u2014; pero hame de dar licencia el se\u00f1or don Quijote para que diga lo que me fuerza a decir la historia que de sus haza\u00f1as he le\u00eddo, de donde se infiere que, puesto que se conceda que hay Dulcinea, en el Toboso o fuera d\u00e9l, y que sea hermosa en el sumo grado que vuesa merced nos la pinta, en lo de la alteza del linaje no corre parejas con las Orianas, con las Alastrajareas, con las Mad\u00e1simas, ni con otras deste jaez, de quien est\u00e1n llenas las historias que vuesa merced bien sabe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 A eso puedo decir \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 que Dulcinea es hija de sus obras, y que las virtudes adoban la sangre, y que en m\u00e1s se ha de estimar y tener un humilde virtuoso que un vicioso levantado; cuanto m\u00e1s, que Dulcinea tiene un jir\u00f3n que la puede llevar a ser reina de corona y ceptro; que el merecimiento de una mujer hermosa y virtuosa a hacer mayores milagros se estiende, y, aunque no formalmente, virtualmente tiene en s\u00ed encerradas mayores venturas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Digo, se\u00f1or don Quijote \u2014dijo la duquesa\u2014, que en todo cuanto vuestra merced dice va con pie de plomo, y, como suele decirse, con la sonda en la mano; y que yo desde aqu\u00ed adelante creer\u00e9 y har\u00e9 creer a todos los de mi casa, y aun al duque mi se\u00f1or, si fuere menester, que hay Dulcinea en el Toboso, y que vive hoy d\u00eda, y es hermosa, y principalmente nacida y merecedora que un tal caballero como es el se\u00f1or don Quijote la sirva; que es lo m\u00e1s que puedo ni s\u00e9 encarecer. Pero no puedo dejar de formar un escr\u00fapulo, y tener alg\u00fan no s\u00e9 qu\u00e9 de ojeriza contra Sancho Panza: el escr\u00fapulo es que dice la historia referida que el tal Sancho Panza hall\u00f3 a la tal se\u00f1ora Dulcinea, cuando de parte de vuestra merced le llev\u00f3 una ep\u00edstola, ahechando un costal de trigo, y, por m\u00e1s se\u00f1as, dice que era rubi\u00f3n: cosa que me hace dudar en la alteza de su linaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">A lo que respondi\u00f3 don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1ora m\u00eda, sabr\u00e1 la vuestra grandeza que todas o las m\u00e1s cosas que a m\u00ed me suceden van fuera de los t\u00e9rminos ordinarios de las que a los otros caballeros andantes acontecen, o ya sean encaminadas por el querer inescrutable de los hados, o ya vengan encaminadas por la malicia de alg\u00fan encantador invidioso; y, como es cosa ya averiguada que todos o los m\u00e1s caballeros andantes y famosos, uno tenga gracia de no poder ser encantado, otro de ser de tan impenetrables carnes que no pueda ser herido, como lo fue el famoso Rold\u00e1n, uno de los doce Pares de Francia, de quien se cuenta que no pod\u00eda ser ferido sino por la planta del pie izquierdo, y que esto hab\u00eda de ser con la punta de un alfiler gordo, y no con otra suerte de arma alguna; y as\u00ed, cuando Bernardo del Carpio le mat\u00f3 en Roncesvalles, viendo que no le pod\u00eda llagar con fierro, le levant\u00f3 del suelo entre los brazos y le ahog\u00f3, acord\u00e1ndose entonces de la muerte que dio H\u00e9rcules a Ante\u00f3n, aquel feroz gigante que dec\u00edan ser hijo de la Tierra. Quiero inferir de lo dicho, que podr\u00eda ser que yo tuviese alguna gracia d\u00e9stas, no del no poder ser ferido, porque muchas veces la experiencia me ha mostrado que soy de carnes blandas y no nada impenetrables, ni la de no poder ser encantado, que ya me he visto metido en una jaula, donde todo el mundo no fuera poderoso a encerrarme, si no fuera a fuerzas de encantamentos; pero, pues de aqu\u00e9l me libr\u00e9, quiero creer que no ha de haber otro alguno que me empezca; y as\u00ed, viendo estos encantadores que con mi persona no pueden usar de sus malas ma\u00f1as, v\u00e9nganse en las cosas que m\u00e1s quiero, y quieren quitarme la vida maltratando la de Dulcinea, por quien yo vivo; y as\u00ed, creo que, cuando mi escudero le llev\u00f3 mi embajada, se la convirtieron en villana y ocupada en tan bajo ejercicio como es el de ahechar trigo; pero ya tengo yo dicho que aquel trigo ni era rubi\u00f3n ni trigo, sino granos de perlas orientales; y para prueba desta verdad quiero decir a vuestras magnitudes c\u00f3mo, viniendo poco ha por el Toboso, jam\u00e1s pude hallar los palacios de Dulcinea; y que otro d\u00eda, habi\u00e9ndola visto Sancho, mi escudero, en su mesma figura, que es la m\u00e1s bella del orbe, a m\u00ed me pareci\u00f3 una labradora tosca y fea, y no nada bien razonada, siendo la discreci\u00f3n del mundo; y, pues yo no estoy encantado, ni lo puedo estar, seg\u00fan buen discurso, ella es la encantada, la ofendida y la mudada, trocada y trastrocada, y en ella se han vengado de m\u00ed mis enemigos, y por ella vivir\u00e9 yo en perpetuas l\u00e1grimas, hasta verla en su pr\u00edstino estado. Todo esto he dicho para que nadie repare en lo que Sancho dijo del cernido ni del ahecho de Dulcinea; que, pues a m\u00ed me la mudaron, no es maravilla que a \u00e9l se la cambiasen. Dulcinea es principal y bien nacida, y de los hidalgos linajes que hay en el Toboso, que son muchos, antiguos y muy buenos, a buen seguro que no le cabe poca parte a la sin par Dulcinea, por quien su lugar ser\u00e1 famoso y nombrado en los venideros siglos, como lo ha sido Troya por Elena, y Espa\u00f1a por la Cava, aunque con mejor t\u00edtulo y fama. Por otra parte, quiero que entiendan vuestras se\u00f1or\u00edas que Sancho Panza es uno de los m\u00e1s graciosos escuderos que jam\u00e1s sirvi\u00f3 a caballero andante; tiene a veces unas simplicidades tan agudas, que el pensar si es simple o agudo causa no peque\u00f1o contento; tiene malicias que le condenan por bellaco, y descuidos que le confirman por bobo; duda de todo y cr\u00e9elo todo; cuando pienso que se va a despe\u00f1ar de tonto, sale con unas discreciones, que le levantan al cielo. Finalmente, yo no le trocar\u00eda con otro escudero, aunque me diesen de a\u00f1adidura una ciudad; y as\u00ed, estoy en duda si ser\u00e1 bien enviarle al gobierno de quien vuestra grandeza le ha hecho merced; aunque veo en \u00e9l una cierta aptitud para esto de gobernar, que atus\u00e1ndole tantico el entendimiento, se saldr\u00eda con cualquiera gobierno, como el rey con sus alcabalas; y m\u00e1s, que ya por muchas experiencias sabemos que no es menester ni mucha habilidad ni muchas letras para ser uno gobernador, pues hay por ah\u00ed ciento que apenas saber leer, y gobiernan como unos girifaltes; el toque est\u00e1 en que tengan buena intenci\u00f3n y deseen acertar en todo; que nunca les faltar\u00e1 quien les aconseje y encamine en lo que han de hacer, como los gobernadores caballeros y no letrados, que sentencian con asesor. Aconsejar\u00edale yo que ni tome cohecho, ni pierda derecho, y otras cosillas que me quedan en el est\u00f3mago, que saldr\u00e1n a su tiempo, para utilidad de Sancho y provecho de la \u00ednsula que gobernare.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">A este punto llegaban de su coloquio el duque, la duquesa y don Quijote, cuando oyeron muchas voces y gran rumor de gente en el palacio; y a deshora entr\u00f3 Sancho en la sala, todo asustado, con un cernadero por babador, y tras \u00e9l muchos mozos, o, por mejor decir, p\u00edcaros de cocina y otra gente menuda, y uno ven\u00eda con un artesoncillo de agua, que en la color y poca limpieza mostraba ser de fregar; segu\u00edale y persegu\u00edale el de la artesa, y procuraba con toda solicitud pon\u00e9rsela y encaj\u00e1rsela debajo de las barbas, y otro p\u00edcaro mostraba quer\u00e9rselas lavar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 es esto, hermanos? \u2014pregunt\u00f3 la duquesa\u2014. \u00bfQu\u00e9 es esto? \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is a ese buen hombre? \u00bfC\u00f3mo y no consider\u00e1is que est\u00e1 electo gobernador?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">A lo que respondi\u00f3 el p\u00edcaro barbero:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No quiere este se\u00f1or dejarse lavar, como es usanza, y como se la lav\u00f3 el duque mi se\u00f1or y el se\u00f1or su amo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed quiero \u2014respondi\u00f3 Sancho con mucha c\u00f3lera\u2014, pero querr\u00eda que fuese con toallas m\u00e1s limpias, con lej\u00eda mas clara y con manos no tan sucias; que no hay tanta diferencia de m\u00ed a mi amo, que a \u00e9l le laven con agua de \u00e1ngeles y a m\u00ed con lej\u00eda de diablos. Las usanzas de las tierras y de los palacios de los pr\u00edncipes tanto son buenas cuanto no dan pesadumbre, pero la costumbre del lavatorio que aqu\u00ed se usa peor es que de diciplinantes. Yo estoy limpio de barbas y no tengo necesidad de semejantes refrigerios; y el que se llegare a lavarme ni a tocarme a un pelo de la cabeza, digo, de mi barba, hablando con el debido acatamiento, le dar\u00e9 tal pu\u00f1ada que le deje el pu\u00f1o engastado en los cascos; que estas tales ceremonias y jabonaduras m\u00e1s parecen burlas que gasajos de hu\u00e9spedes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Perecida de risa estaba la duquesa, viendo la c\u00f3lera y oyendo las razones de Sancho, pero no dio mucho gusto a don Quijote verle tan mal adeli\u00f1ado con la jaspeada toalla, y tan rodeado de tantos entretenidos de cocina; y as\u00ed, haciendo una profunda reverencia a los duques, como que les ped\u00eda licencia para hablar, con voz reposada dijo a la canalla:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Hola, se\u00f1ores caballeros! Vuesas mercedes dejen al mancebo, y vu\u00e9lvanse por donde vinieron, o por otra parte si se les antojare, que mi escudero es limpio tanto como otro, y esas artesillas son para \u00e9l estrechas y penantes b\u00facaros. Tomen mi consejo y d\u00e9jenle, porque ni \u00e9l ni yo sabemos de achaque de burlas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Cogi\u00f3le la raz\u00f3n de la boca Sancho, y prosigui\u00f3 diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1No, sino ll\u00e9guense a hacer burla del mostrenco, que as\u00ed lo sufrir\u00e9 como ahora es de noche! Traigan aqu\u00ed un peine, o lo que quisieren, y almoh\u00e1cenme estas barbas, y si sacaren dellas cosa que ofenda a la limpieza, que me trasquilen a cruces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">A esta saz\u00f3n, sin dejar la risa, dijo la duquesa:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Sancho Panza tiene raz\u00f3n en todo cuanto ha dicho, y la tendr\u00e1 en todo cuanto dijere: \u00e9l es limpio, y, como \u00e9l dice, no tiene necesidad de lavarse; y si nuestra usanza no le contenta, su alma en su palma, cuanto m\u00e1s, que vosotros, ministros de la limpieza, hab\u00e9is andado demasiadamente de remisos y descuidados, y no s\u00e9 si diga atrevidos, a traer a tal personaje y a tales barbas, en lugar de fuentes y aguamaniles de oro puro y de alemanas toallas, artesillas y dornajos de palo y rodillas de aparadores. Pero, en fin, sois malos y mal nacidos, y no pod\u00e9is dejar, como malandrines que sois, de mostrar la ojeriza que ten\u00e9is con los escuderos de los andantes caballeros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Creyeron los apicarados ministros, y aun el maestresala, que ven\u00eda con ellos, que la duquesa hablaba de veras; y as\u00ed, quitaron el cernadero del pecho de Sancho, y todos confusos y casi corridos se fueron y le dejaron; el cual, vi\u00e9ndose fuera de aquel, a su parecer, sumo peligro, se fue a hincar de rodillas ante la duquesa y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 De grandes se\u00f1oras, grandes mercedes se esperan; esta que la vuestra merced hoy me ha fecho no puede pagarse con menos, si no es con desear verme armado caballero andante, para ocuparme todos los d\u00edas de mi vida en servir a tan alta se\u00f1ora. Labrador soy, Sancho Panza me llamo, casado soy, hijos tengo y de escudero sirvo: si con alguna destas cosas puedo servir a vuestra grandeza, menos tardar\u00e9 yo en obedecer que vuestra se\u00f1or\u00eda en mandar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Bien parece, Sancho \u2014respondi\u00f3 la duquesa\u2014, que hab\u00e9is aprendido a ser cort\u00e9s en la escuela de la misma cortes\u00eda; bien parece, quiero decir, que os hab\u00e9is criado a los pechos del se\u00f1or don Quijote, que debe de ser la nata de los comedimientos y la flor de las ceremonias, o cirimonias, como vos dec\u00eds. Bien haya tal se\u00f1or y tal criado: el uno, por norte de la andante caballer\u00eda; y el otro, por estrella de la escuderil fidelidad. Levantaos, Sancho amigo, que yo satisfar\u00e9 vuestras cortes\u00edas con hacer que el duque mi se\u00f1or, lo m\u00e1s presto que pudiere, os cumpla la merced prometida del gobierno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Con esto ces\u00f3 la pl\u00e1tica, y don Quijote se fue a reposar la siesta, y la duquesa pidi\u00f3 a Sancho que, si no ten\u00eda mucha gana de dormir, viniese a pasar la tarde con ella y con sus doncellas en una muy fresca sala. Sancho respondi\u00f3 que, aunque era verdad que ten\u00eda por costumbre dormir cuatro o cinco horas las siestas del verano, que, por servir a su bondad, \u00e9l procurar\u00eda con todas sus fuerzas no dormir aquel d\u00eda ninguna, y vendr\u00eda obediente a su mandado, y fuese. El duque dio nuevas \u00f3rdenes como se tratase a don Quijote como a caballero andante, sin salir un punto del estilo como cuentan que se trataban los antiguos caballeros.<\/span><\/p>\n<p>REDACCI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XXXII. De la respuesta que dio don Quijote a su reprehensor, con otros graves y graciosos sucesos Levantado, pues, en pie don Quijote, temblando de los pies a la cabeza como azogado, con presurosa y turbada lengua, dijo: \u2014 El lugar donde estoy, y la presencia ante quien me hallo y el respeto que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":24341,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2176],"tags":[445],"class_list":{"0":"post-25201","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-don-quijote-de-la-mancha","8":"tag-miguel-de-cervantes"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Don Quijote de La Mancha - Segunda parte | Cap\u00edtulo XXXII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS = De la respuesta que dio don Quijote a su reprehensor, con otros graves y graciosos sucesos\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=25201\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Don Quijote de La Mancha - Segunda parte | Cap\u00edtulo XXXII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS = De la respuesta que dio don Quijote a su reprehensor, con otros graves y graciosos sucesos\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=25201\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-11-22T22:00:51+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-12-12T14:37:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Don-Quijote-de-la-Manca_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"24 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=25201#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=25201\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Don Quijote de La Mancha &#8211; 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