{"id":24865,"date":"2025-11-08T00:00:02","date_gmt":"2025-11-07T22:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=24865"},"modified":"2025-11-08T09:20:42","modified_gmt":"2025-11-08T07:20:42","slug":"fortunata-y-jacinta-segunda-parte-capitulo-iv-partes-i-y-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=24865","title":{"rendered":"Fortunata y Jacinta &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulo IV &#8211; partes I y II"},"content":{"rendered":"<h2>-IV-<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Nicol\u00e1s y Juan Pablo Rub\u00edn.\u2014Prop\u00f3nense nuevas artes y medios de redenci\u00f3n<\/h2>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">&#8211;<span class=\"smcap\">I<\/span>&#8211;<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hall\u00e1base do\u00f1a Lupe, en el fondo de su alma, inclinada a la transacci\u00f3n lenta que impon\u00edan las circunstancias; mas no quiso dar su brazo a torcer ni dejar de mostrar una inflexibilidad prudente, hasta tanto que viniese Juan Pablo y hablaran t\u00eda y sobrino de la inaudita novedad que hab\u00eda en la familia. Una ma\u00f1ana, cuando Maximiliano estaba a\u00fan en la cama no bien dormido ni despierto, sinti\u00f3 ruido en la escalera y en los pasillos. Oy\u00f3 primero patadas y gritos de mozos que sub\u00edan ba\u00fales, despu\u00e9s la voz de su hermano Juan Pablo; y lo mismo fue o\u00edrla, que sentir renovado en su alma aquel p\u00edcaro miedo que parec\u00eda vencido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ten\u00eda malditas ganas de levantarse. Oy\u00f3 a su t\u00eda regateando con los mozos por si eran tres o eran dos y medio. Despu\u00e9s, le pareci\u00f3 que Juan Pablo y su t\u00eda hablaban en el comedor. \u00a1Si le estar\u00eda contando aquello&#8230;! Seguramente, porque su t\u00eda era muy novelera, y no le gustaba de que ciertas cosas se le enranciaran dentro del cuerpo. Oy\u00f3 luego que su hermano se lavaba en el cuarto inmediato, y cuando do\u00f1a Lupe entr\u00f3 para llevarle toallas, cuchichearon largo rato. Maximiliano calcul\u00f3 que probablemente hablar\u00edan de la herencia; pero no las ten\u00eda todas consigo. Trataba de darse \u00e1nimos considerando que su hermano era el m\u00e1s simp\u00e1tico de la familia, el de m\u00e1s talento y el que mejor se hac\u00eda cargo de las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Levantose al fin de mala gana. Ya lavado y vestido, vacilaba en salir, y se estuvo un ratito con la mano en el picaporte. Do\u00f1a Lupe toc\u00f3 a la puerta, y entonces ya no hubo m\u00e1s remedio que salir. Estaba p\u00e1lido y daba l\u00e1stima verle. Abraz\u00f3 a su hermano, y en el mirar de este, en el tono de sus palabras, conoci\u00f3 al punto que sab\u00eda la grande, incre\u00edble historia. No ten\u00eda ganas el joven de explicaciones ni disputas aquella hora, y como era un poco tarde se apresur\u00f3 a irse a la clase. Mas no tuvo sosiego en ella, ni ces\u00f3 de pensar en lo que su hermano dir\u00eda y har\u00eda. Esta perplejidad le arrancaba suspiros. El miedo, el p\u00edcaro miedo era su principal enemigo. Conven\u00edale, pues, quitarse pronto la m\u00e1scara ante su hermano como se la hab\u00eda quitado ante do\u00f1a Lupe, pues hasta que lo hiciera no se reintegrar\u00eda en el uso de su voluntad. Si Juan Pablo sal\u00eda por la tremenda, quiz\u00e1s era mejor, porque as\u00ed no estaba Maximiliano en el caso de guardarle consideraciones; pero si se pon\u00eda en un pie de astucias diplom\u00e1ticas, fingiendo ceder para resistir con la inercia, entonces&#8230; Esto \u00a1ay!, lo tem\u00eda m\u00e1s que nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto hab\u00eda de salir de dudas. Cuando Maximiliano entr\u00f3 a almorzar, ya estaba Juan Pablo sentado a la mesa, y a poco lleg\u00f3 do\u00f1a Lupe con una bandeja de huevos fritos y lonjas de jam\u00f3n. Gozosa estaba aquel d\u00eda la se\u00f1ora, porque Papitos se portaba bien, como siempre que hab\u00eda aumento de trabajo. \u00abEs tan novelera esta mona\u2014dec\u00eda\u2014, que cuando tenemos mucho que hacer parece que se multiplica. Lo que ella quiere es lucirse, y como vea ocasiones de lucimiento, es un oro. Cuando menos hay que hacer es cuando la pega. Me la traje a casa hecha una salvajita, y poco a poco le he ido quitando ma\u00f1as. Era golosa, y siempre que iba a la tienda por algo, lo hab\u00eda de catar. \u00bfCreer\u00e1s que se com\u00eda los fideos crudos?&#8230; La recog\u00ed de un basurero de Cuatro Caminos, hambrienta, cubierta de andrajos. Sal\u00eda a pedir y por eso ten\u00eda todos los malos h\u00e1bitos de la vagancia. Pero con mi sistema la voy enderezando. Porrazo va, porrazo viene, la verdad es que sacar\u00e9 de ella una mujer en toda la extensi\u00f3n de la palabra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Est\u00e1 tan malo el servicio en Madrid\u2014observ\u00f3 Juan Pablo\u2014, que no debe usted mirarle mucho los defectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante todo el almuerzo hablaron del servicio, y a cada cosa que dec\u00edan miraban a Maximiliano como impetrando su asentimiento. El joven observ\u00f3 que su hermano estaba serio con \u00e9l, pero aquella seriedad indicaba que le reconoc\u00eda hombre, pues hasta entonces le trat\u00f3 siempre como a un ni\u00f1o. El estudiante esperaba burlas, que era lo que m\u00e1s tem\u00eda, o una reprimenda paternal. Ni una cosa ni otra se apuntaba en el lenguaje indiferente y fr\u00edo de Juan Pablo. Este, despu\u00e9s de almorzar, sintiose amagado de la jaqueca y se ech\u00f3 de muy mal humor en su cama. Toda la tarde y parte de la noche estuvo entre las garras de aquella desaz\u00f3n m\u00e1s molesta que grave. No eran sus ataques tan penosos como los de Maximiliano, y generalmente le era f\u00e1cil anegar el dolor hemicr\u00e1neo en la onda del sue\u00f1o. Ya sab\u00eda que el cansancio de los viajes consecutivos le produc\u00eda el ataque, y que este se pasaba en la noche mas no por esto lo llevaba con paciencia. Renegando de su suerte estuvo hasta muy tarde, y al fin descans\u00f3 con sosegado sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto, do\u00f1a Lupe hac\u00eda mil consideraciones sobre el ap\u00e1tico desd\u00e9n con que Juan Pablo recibiera la noticia de <i>aquello<\/i>. Hab\u00eda fruncido el ce\u00f1o; despu\u00e9s hab\u00eda opinado que su hermano era loco, y por fin, alzando los hombros, dijo: \u00ab\u00bfYo qu\u00e9 tengo que ver? Es mayor de edad. All\u00e1 se las haya\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo Maximiliano que su t\u00eda hab\u00edan notado que Juan Pablo estaba triste. Primero lo atribuyeron a cansancio; pero notaron luego que despu\u00e9s de las doce horas de sue\u00f1o reparador, estaba m\u00e1s triste a\u00fan. No sosten\u00eda ninguna conversaci\u00f3n. Parec\u00eda que nada le interesaba, ni aun la herencia, de la que hablaba poco, aunque siempre en t\u00e9rminos precisos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfSabes que tu hermano lo ha tomado con calma?\u00bb dijo do\u00f1a Lupe a Maxi una noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9?\u2014El asunto tuyo. Dos veces le he hablado. \u00bfY sabes lo que hace? Alzar los hombros, sacudir la ceniza del cigarro con el dedo me\u00f1ique, y decir que ah\u00ed se las den todas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enamorado o\u00eda con j\u00fabilo estas palabras, que eran para \u00e9l un gran consuelo. Indudablemente Juan Pablo observaba la prudente regla de respetar los sentimientos y prop\u00f3sitos ajenos para que le respetaran los suyos. Hablaba tan poco, que do\u00f1a Lupe ten\u00eda que sacarle las palabras con cuchara. \u00abO est\u00e1 tambi\u00e9n haciendo el trovador\u2014dec\u00eda do\u00f1a Lupe\u2014, o le pasa algo. Estoy yo divertida con mis sobrinos. Todos est\u00e1n con murria. Al menos Maxi es franco y dice lo que quiere\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubiera hurgado do\u00f1a Lupe a su sobrino mayor para que le relevase la causa de su tristeza; pero como presum\u00eda fuese cosa de pol\u00edtica, no quiso tocar este punto delicado por no armar camorra con Juan Pablo, que era o hab\u00eda sido carlista, al paso que do\u00f1a Lupe era liberal, cosa extra\u00f1a, liberal <i>en toda la extensi\u00f3n de la palabra<\/i>. Despu\u00e9s de servir a D. Carlos en una posici\u00f3n militar administrativa, Rub\u00edn hab\u00eda sido expulsado del Cuartel Real. Sus \u00edntimos amigos le oyeron hablar de calumnias y de celadas traidoras; pero nada se sab\u00eda concretamente. Dejaba escapar de su pecho exclamaciones de ira, juramentos de venganza y ap\u00f3strofes de despecho contra s\u00ed mismo. \u00ab\u00a1Bien merecido lo tengo por meterme con esa gente!\u00bb. Cuando lleg\u00f3 a Madrid echado de la corte de D. Carlos, fue a casa de su t\u00eda, seg\u00fan costumbre antigua; pero apenas paraba en la casa. Dorm\u00eda fuera, com\u00eda tambi\u00e9n fuera, casi siempre en los caf\u00e9s o en casa de alguna amiga, y do\u00f1a Lupe se desazonaba juzgando con raz\u00f3n que semejante vida no se ajustaba a las buenas pr\u00e1cticas morales y econ\u00f3micas. De repente, el mis\u00e1ntropo volvi\u00f3 al Norte, diciendo que regresar\u00eda pronto, y mientras estuvo fuera se supo la muerte de Melitona Llorente. La primera noticia que de la herencia tuvo Juan Pablo di\u00f3sela su t\u00eda paterna por una carta que le dirigi\u00f3 a Bayona. Prepar\u00e1base a volver a Espa\u00f1a, y la carta aquella con la noticia que llevaba aceler\u00f3 su vuelta. Entr\u00f3 por Santander, se fue a Zaragoza por Miranda y de all\u00ed a Molina de Arag\u00f3n. Diez d\u00edas estuvo en esta villa, donde ninguna dificultad de importancia le ofreci\u00f3 la toma de posesi\u00f3n del caudal heredado. Este ascend\u00eda a unos treinta mil duros entre inmuebles y dinero dado a r\u00e9dito sobre fincas; y descontadas las mandas y los derechos de traslaci\u00f3n de dominio, quedaban unos veintisiete mil duros. Cada hermano cobrar\u00eda nueve mil. Juan Pablo, al llegar a Madrid, escribi\u00f3 a Nicol\u00e1s para que tambi\u00e9n viniese, con objeto de estar reunidos los tres hermanos y tratar de la partici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He dicho que do\u00f1a Lupe rehu\u00eda el hablar de pol\u00edtica con Juan Pablo. En realidad, ella no entend\u00eda jota de pol\u00edtica, y si era liberal, \u00e9ralo por sentimiento, como tributo a la memoria de su J\u00e1uregui y por respeto al uniforme de miliciano nacional que este tan gallardamente ostentaba en su retrato. Pero si le hubieran dicho que explicara los puntos esenciales del dogma liberal, se habr\u00eda visto muy apurada para responder. No sab\u00eda m\u00e1s sino que aquellos malditos <i>carcas<\/i> eran unos indecentes que nos quer\u00edan traer la Inquisici\u00f3n y las <i>caenas<\/i>. Hab\u00eda respirado aquella se\u00f1ora aires tan progresistas durante su ni\u00f1ez y en los gloriosos veinte a\u00f1os de su uni\u00f3n con J\u00e1uregui, que no quer\u00eda ni o\u00edr hablar de absolutismo. No comprend\u00eda c\u00f3mo su sobrino, un muchacho tan listo, hab\u00eda cometido la borricada de hacerse s\u00fabdito de aquel zagal\u00f3n de D. Carlos, un perdido, un zafiote, un d\u00e9spota <i>en toda la extensi\u00f3n de la palabra<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la cuesti\u00f3n religiosa, las ideas de do\u00f1a Lupe se adaptaban al criterio de su difunto esposo, que era el m\u00e1s juicioso de los hombres y sab\u00eda dar <i>a Dios lo que es de Dios y al C\u00e9sar<\/i>, etc&#8230; Este estribillo lo repet\u00eda muy orgullosamente la viuda siempre que saltaba una oportunidad, a\u00f1adiendo que cre\u00eda cuanto la Santa Madre Iglesia manda creer; pero que mientras menos trato tuviera con curas, mejor. O\u00eda su misa los domingos y confesaba muy de tarde en tarde; mas de este paso regular no la sacaba nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde un d\u00eda en que disputando con su sobrino sobre este tema, se amontonaron los dos y por poco se tiran los trastos a la cabeza, no quiso do\u00f1a Lupe volver a mentar a los <i>carcundas<\/i> delante de Juan Pablo. Y cuando le vio venir del Cuartel Real, corrido y humillado, tuvo la se\u00f1ora una alegr\u00eda tal que con dificultad pod\u00eda disimularla. Se acordaba de su J\u00e1uregui y de las cosas oportunas y sapient\u00edsimas que este dec\u00eda sobre todo desgraciado que se met\u00eda con curas, pues era lo mismo que acostarse con ni\u00f1os. \u00abY no aprender\u00e1\u2014pensaba do\u00f1a Lupe\u2014; todav\u00eda es capaz de volver a las andadas, y de ir all\u00e1 a quitarle motas al z\u00e1ngano de Carlos <i>Siete<\/i>.<\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">&#8211;<span class=\"smcap\">II<\/span>&#8211;<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durmiose Maxi aquella noche arrullado por la esperanza. S\u00edntoma de conciliaci\u00f3n era que su t\u00eda no le hablaba ya con ira, y aun parec\u00eda tenerle en verdadero concepto de hombre o de var\u00f3n. A veces, hasta parec\u00eda que la insigne se\u00f1ora le ten\u00eda cierto respeto. \u00a1Si no hay como mostrarse duro y decidido para que le respeten a uno&#8230;! Por lo dem\u00e1s, do\u00f1a Lupe hab\u00eda vuelto a cuidarle con su acostumbrada solicitud. Le pon\u00eda en la mesa los platos de su gusto, y en su cuarto nada faltaba para su regalo y comodidad. En fin, que el pobre chico estaba satisfecho; sent\u00eda que el terreno se solidificaba bajo sus plantas, y se reconoc\u00eda m\u00e1s \u00e1rbitro de su destino, y casi triunfante en la descomunal batalla que estaba dando a su familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a Juan Pablo, no hab\u00eda nada que temer. Los dos hermanos no ten\u00edan ocasiones de hablar mucho, porque el primog\u00e9nito, despu\u00e9s de almorzar, se marchaba a uno de los caf\u00e9s de la Puerta del Sol y all\u00ed se estaba las horas muertas. Por la noche o ven\u00eda muy tarde o no ven\u00eda. La idea de que su hermano andaba de picos pardos regocijaba a Maxi porque \u00abahora se ver\u00e1\u2014dec\u00eda\u2014, qui\u00e9n es m\u00e1s juicioso, qui\u00e9n cumple mejor las leyes de la moral. Que no nos venga aqu\u00ed ech\u00e1ndosela de plancheta con su <i>ne\u00edsmo<\/i>\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, que mi hombre se ve\u00eda m\u00e1s respetado y considerado desde que se las tuvo tiesas con su t\u00eda la ma\u00f1ana de marras. La \u00fanica persona que no participaba ni poco ni mucho de este respeto era Papitos, que cada d\u00eda le trataba con familiaridad m\u00e1s chocarrera. \u00abFeo, cara de pito, memo en polvo\u2014dec\u00edale sacando un trozo de lengua tal que casi parec\u00eda inveros\u00edmil\u2014. Valiente mico est\u00e1 <i>vust\u00e9<\/i>&#8230; Ver\u00e1 c\u00f3mo no le dejan casar&#8230; S\u00ed, para <i>vust\u00e9<\/i> estaba. Bobo, m\u00e1s que bobo\u00bb. Maximiliano la despreciaba y se lo dec\u00eda: \u00abL\u00e1rgate de aqu\u00ed, sinverg\u00fcenza, o te quito todas las muelas de una bofetada\u00bb. \u00ab<i>\u00bfVust\u00e9, vust\u00e9?<\/i>, ja, ja. Si le cojo, del primer borleo va a parar al tejado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s val\u00eda no hacerle caso. Era una inocente que no sab\u00eda lo que se dec\u00eda. Estaba Papitos arreglando el cuarto de <i>sito<\/i> Maxi, donde se puso la cama para el cura, que deb\u00eda llegar al d\u00eda siguiente por la ma\u00f1ana. No ve\u00eda el estudiante con buenos ojos este arreglo, porque siempre que su hermano Nicol\u00e1s ven\u00eda a Madrid y dorm\u00eda en aquel cuarto le espantaba el sue\u00f1o con sus ronquidos. Eran sus fauces y conducto nasal trompeta de Jeric\u00f3 con diferentes registros a cual peor. Maxi se pon\u00eda tan nervioso, que a veces ten\u00eda que salirse de la cama y del cuarto. Lo que m\u00e1s le incomodaba era que a la ma\u00f1ana siguiente el cura sosten\u00eda que no hab\u00eda dormido nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indic\u00f3 a do\u00f1a Lupe que le librara de este martirio poniendo a Nicol\u00e1s en otra habitaci\u00f3n. \u00bfPero d\u00f3nde, si no hab\u00eda m\u00e1s aposentos en la casa? La se\u00f1ora le prometi\u00f3 ponerle la cama en su propia alcoba si el cura roncaba mucho la primera noche. \u00abPero ahora que me acuerdo, yo tambi\u00e9n ronco&#8230; En fin, ya se arreglar\u00e1. Aunque sea en la sala te podr\u00e1s quedar\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 Nicol\u00e1s Rub\u00edn a la ma\u00f1anita siguiente, y Maxi le vio entrar como un enemigo m\u00e1s con quien tendr\u00eda que batirse. El car\u00e1cter sacerdotal de su hermano le impresionaba, pues por mucho que su t\u00eda y \u00e9l hablaran contra el <i>ne\u00edsmo<\/i>, un cura siempre es una autoridad en cualquier familia. A este hermano le quer\u00eda Maxi menos que a Juan Pablo, sin duda por haber vivido ausente de \u00e9l durante su ni\u00f1ez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos hermanos mayores almorzaron juntos, mas no hablaron ni palotada de pol\u00edtica, por no chocar con do\u00f1a Lupe. Precisamente Nicol\u00e1s fue quien meti\u00f3 a Juan Pablo por el aro carlista, prometi\u00e9ndole villas y castillos. Hab\u00edale dado recomendaciones para elevadas personas del Cuartel Real y para unos cl\u00e9rigos de caballer\u00eda que resid\u00edan en Bayona. Pero nada, como digo, se habl\u00f3 en la mesa. No se les ocultaba que su t\u00eda sab\u00eda hacer guardar los respetos debidos a la entidad de J\u00e1uregui, presente siempre en la casa por ficci\u00f3n mental, de que era s\u00edmbolo el feo retrato que en el gabinete estaba. Hablaban del tiempo, de lo mal que se viv\u00eda en Toledo, de que el viento se hab\u00eda llevado toda la flor del albaricoque, y de otras zarandajas, honrando sin melindres el buen almuerzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De sobremesa, Juan Pablo propuso, puesto que estaban todos reunidos, tratar algunos puntos de la herencia, que deb\u00edan ponerse en claro. \u00c9l no quer\u00eda propiedad r\u00fastica, y si sus hermanos lo aprobaban, recibir\u00eda su parte en met\u00e1lico e hipotecas. Otras hipotecas y las tierras ser\u00edan para Nicol\u00e1s y Maximiliano. Estos se conformaron con lo que su hermano propon\u00eda, y a do\u00f1a Lupe le dieron ganas de tomar cartas en el asunto; pero no se atrevi\u00f3 a intervenir en un negocio que no le incumb\u00eda. No tuvo m\u00e1s remedio que tragar saliva y callarse. Despu\u00e9s le dijo a Maximiliano: \u00abHab\u00e9is sido unos tontos. Tu hermano quiere su parte en met\u00e1lico para gastarla en cuatro d\u00edas. Es una mano rota. \u00bfA m\u00ed qu\u00e9 me va ni me viene? Pues m\u00e1s te habr\u00eda valido recibir lo tuyo en dinero contante, que bien colocado por m\u00ed, te habr\u00eda dado una rentita bien segura. Y si no, lo has de ver. Yo quiero saber c\u00f3mo te las vas t\u00fa a gobernar con tanto olivo, tanto parral y ese pedazo de monte bajo que dicen que te toca. Lo mismo que el majagranzas de Nicol\u00e1s; a todo dec\u00eda que s\u00ed. Por de pronto tendr\u00e9is que tomar un administrador que os robar\u00e1 los ojos, y os dar\u00e1 cada cuenta que Dios tirita. \u00a1Qu\u00e9 par de zopencos sois! Yo te miraba y te quer\u00eda comer con los ojos, d\u00e1ndote a entender que te resistieras; y t\u00fa, hecho un marmolillo&#8230; Y luego quieres ech\u00e1rtela de hombre de car\u00e1cter. Bonito camino, s\u00ed se\u00f1or, bonito camino tomas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra cosa hab\u00eda propuesto tambi\u00e9n el primog\u00e9nito, a la que accedieron gustosos los otros dos hermanos. Cuando muri\u00f3 D. Nicol\u00e1s Rub\u00edn, todos los <i>ingleses<\/i> cobraron con las existencias de la tienda, a excepci\u00f3n de uno, que hab\u00eda sido el mejor y m\u00e1s fiel amigo del difunto en sus d\u00edas buenos y malos. Este acreedor era Samaniego, el boticario de la calle del Ave Mar\u00eda, y su cr\u00e9dito ascend\u00eda, con el inter\u00e9s vencido de seis por ciento, a sesenta y tantos mil reales. Propuso Juan Pablo satisfacerlo como un homenaje a la justicia y a la buena memoria de su querido padre, y se vot\u00f3 afirmativamente por unanimidad. La misma do\u00f1a Lupe aprob\u00f3 este acuerdo, que si recortaba un poco el capital de la herencia, era un acto de lealtad y como una consagraci\u00f3n p\u00f3stuma de la honradez de su infeliz hermano. Samaniego no hab\u00eda reclamado nunca el pago de su deuda, y esta delicadeza pesaba m\u00e1s en el \u00e1nimo de los Rub\u00edn para pagarle. Ambas familias se visitaban a menudo, trat\u00e1ndose con la mayor cordialidad, y aun se lleg\u00f3 a decir que Juan Pablo no miraba con malos ojos a la mayor de las hijas del boticario, llamada Aurora, y de cuyas virtudes, talento y aptitud para el trabajo se hac\u00eda toda lenguas do\u00f1a Lupe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprobadas la partici\u00f3n propuesta por Juan Pablo y la cancelaci\u00f3n del cr\u00e9dito de Samaniego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maximiliano, con estas cosas, se sent\u00eda cada vez m\u00e1s fuerte. Hab\u00eda tomado acuerdos en consejo de familia, luego era hombre. Si ten\u00eda la personalidad legal, \u00bfc\u00f3mo no tener la otra? Figur\u00e1base que algo crec\u00eda y se vigorizaba dentro de \u00e9l, y hasta lleg\u00f3 a imaginar que si le pusieran en una b\u00e1scula hab\u00eda de pesar m\u00e1s que antes de aquellas determinaciones. Sin duda ten\u00eda tambi\u00e9n m\u00e1s robustez f\u00edsica, m\u00e1s dureza de m\u00fasculos, m\u00e1s plenitud de pulmones. No obstante, estaba sobre ascuas hasta que su hermano el cleriguito no se explicase. Podr\u00eda suceder muy bien que cuando todo iba como una seda, saliese con ciertas <i>mistiquer\u00edas<\/i> propias de su oficio, sacando el Cristo de debajo de la sotana y alborotando la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche del mismo d\u00eda en que se trat\u00f3 de la herencia, supo Nicol\u00e1s lo que pasaba, y no lo tom\u00f3 con tanta calma como Juan Pablo. Su primer arranque fue de indignaci\u00f3n. Tom\u00f3 una actitud consternada y meditabunda, haciendo el papel de hombre entero, a quien no asustan las dificultades y que tiene a gala el presentarles la cara. Las relaciones entre Nicol\u00e1s y la viuda, que hab\u00edan sido fr\u00edas hasta un par de meses antes de los sucesos referidos, eran en la fecha de estos muy cordiales, y no porque t\u00eda y sobrino tuviesen conformidad de genio, sino por cierta coincidencia en procederes econ\u00f3micos que atenuaba la gran disparidad entre sus caracteres. Do\u00f1a Lupe no hab\u00eda simpatizado nunca con Nicol\u00e1s; primero, porque las sotanas en general no la hac\u00edan feliz; segundo, porque aquel sobrino suyo no se dejaba querer. No ten\u00eda las seducciones personales de Juan Pablo, ni la humildad del peque\u00f1o. Su fisonom\u00eda no era agradable, distingui\u00e9ndose por lo peluda, como antes se indic\u00f3. Bien dec\u00eda do\u00f1a Lupe que as\u00ed como el primog\u00e9nito se llevara todos los talentos de la familia, Nicol\u00e1s se hab\u00eda adjudicado todos los pelos de ella. Se afeitaba hoy, y ma\u00f1ana ten\u00eda toda la cara negra. Reci\u00e9n afeitado, sus mand\u00edbulas eran de color pizarra. El vello le crec\u00eda en las manos y brazos como la yerba en un f\u00e9rtil campo, y por las orejas y narices le asomaban espesos mechones. Dir\u00edase que eran las ideas, que cansadas de la oscuridad del cerebro se asomaban por los balcones de la nariz y de las orejas a ver lo que pasaba en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carg\u00e1banle a do\u00f1a Lupe sus pretensiones sermonarias y cierta groser\u00eda entremezclada con la soberbia clerical. Las relaciones entre una y otro eran puramente de f\u00f3rmula, hasta que a Nicol\u00e1s, en uno de los viajes que hizo a Madrid, se le ocurri\u00f3 entregar a la t\u00eda sus ahorros para que se los colocara, y v\u00e9ase aqu\u00ed c\u00f3mo se estableci\u00f3 entre estas dos personas una corriente de simpat\u00eda convencional que hab\u00eda de producir la amistad. Era como dos pa\u00edses separados por esenciales diferencias de raza y antagonismos de costumbres, y unidos luego por un tratado de comercio. Lo contrario pas\u00f3 entre Juan Pablo y do\u00f1a Lupe. Esta le tuvo en otro tiempo mucho cari\u00f1o y apreciaba sus grandes atractivos personales; pero ya le iba dando de lado en sus afectos. No le perdonaba sus h\u00e1bitos de despilfarro y el poco aprecio que hac\u00eda del dinero gast\u00e1ndolo tan sin sustancia. Ni una sola vez, ni una, le hab\u00eda dado un pico para que se lo colocase a r\u00e9dito. Siempre estaba a la cuarta pregunta, y como pudiera sacarle a su t\u00eda alguna cantidad por medio de combinaciones dignas del mejor hacendista, no dejaba de hacerlo, y a la viuda se le requemaba la sangre con esto. V\u00e9ase, pues, c\u00f3mo se entend\u00eda mejor con el m\u00e1s antip\u00e1tico de sus sobrinos que con el m\u00e1s simp\u00e1tico.<\/p>\n<p>REDACCI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-IV- Nicol\u00e1s y Juan Pablo Rub\u00edn.\u2014Prop\u00f3nense nuevas artes y medios de redenci\u00f3n &#8211;I&#8211; Hall\u00e1base do\u00f1a Lupe, en el fondo de su alma, inclinada a la transacci\u00f3n lenta que impon\u00edan las circunstancias; mas no quiso dar su brazo a torcer ni dejar de mostrar una inflexibilidad prudente, hasta tanto que viniese Juan Pablo y hablaran t\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":24345,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2338],"tags":[],"class_list":{"0":"post-24865","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-fortunata-y-jacinta"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo IV - partes I y II | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS - Nicol\u00e1s y Juan Pablo Rub\u00edn.\u2014Prop\u00f3nense nuevas artes y medios de redenci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=24865\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Fortunata y Jacinta - Segunda Parte - Cap\u00edtulo IV - partes I y II | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS - Nicol\u00e1s y Juan Pablo Rub\u00edn.\u2014Prop\u00f3nense nuevas artes y medios de redenci\u00f3n\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=24865\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-11-07T22:00:02+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-08T07:20:42+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Fortunata-y-Jacinta_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"17 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=24865#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=24865\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Fortunata y Jacinta &#8211; 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