{"id":23837,"date":"2025-10-12T00:00:40","date_gmt":"2025-10-11T22:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837"},"modified":"2025-10-12T07:21:34","modified_gmt":"2025-10-12T05:21:34","slug":"don-quijote-de-la-mancha-segunda-parte-capitulos-xxi-y-xxii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837","title":{"rendered":"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo XXI. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estaban don Quijote y Sancho en las razones referidas en el cap\u00edtulo antecedente, se oyeron grandes voces y gran ruido, y d\u00e1banlas y caus\u00e1banle los de las yeguas, que con larga carrera y grita iban a recebir a los novios, que, rodeados de mil g\u00e9neros de instrumentos y de invenciones, ven\u00edan acompa\u00f1ados del cura, y de la parentela de entrambos, y de toda la gente m\u00e1s lucida de los lugares circunvecinos, todos vestidos de fiesta. Y como Sancho vio a la novia, dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 A buena fe que no viene vestida de labradora, sino de garrida palaciega. \u00a1Pardiez, que seg\u00fan diviso, que las patenas que hab\u00eda de traer son ricos corales, y la palmilla verde de Cuenca es terciopelo de treinta pelos! \u00a1Y montas que la guarnici\u00f3n es de tiras de lienzo, blanca!, \u00a1voto a m\u00ed que es de raso!; pues, \u00a1tomadme las manos, adornadas con sortijas de azabache!: no medre yo si no son anillos de oro, y muy de oro, y empedrados con pelras blancas como una cuajada, que cada una debe de valer un ojo de la cara. \u00a1Oh hideputa, y qu\u00e9 cabellos; que, si no son postizos, no los he visto mas luengos ni m\u00e1s rubios en toda mi vida! \u00a1No, sino ponedla tacha en el br\u00edo y en el talle, y no la compar\u00e9is a una palma que se mueve cargada de racimos de d\u00e1tiles, que lo mesmo parecen los dijes que trae pendientes de los cabellos y de la garganta! Juro en mi \u00e1nima que ella es una chapada moza, y que puede pasar por los bancos de Flandes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ri\u00f3se don Quijote de las r\u00fasticas alabanzas de Sancho Panza; pareci\u00f3le que, fuera de su se\u00f1ora Dulcinea del Toboso, no hab\u00eda visto mujer m\u00e1s hermosa jam\u00e1s. Ven\u00eda la hermosa Quiteria algo descolorida, y deb\u00eda de ser de la mala noche que siempre pasan las novias en componerse para el d\u00eda venidero de sus bodas. \u00cdbanse acercando a un teatro que a un lado del prado estaba, adornado de alfombras y ramos, adonde se hab\u00edan de hacer los desposorios, y de donde hab\u00edan de mirar las danzas y las invenciones; y, a la saz\u00f3n que llegaban al puesto, oyeron a sus espaldas grandes voces, y una que dec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Esperaos un poco, gente tan inconsiderada como presurosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A cuyas voces y palabras todos volvieron la cabeza, y vieron que las daba un hombre vestido, al parecer, de un sayo negro, jironado de carmes\u00ed a llamas. Ven\u00eda coronado \u2014como se vio luego\u2014 con una corona de funesto cipr\u00e9s; en las manos tra\u00eda un bast\u00f3n grande. En llegando m\u00e1s cerca, fue conocido de todos por el gallardo Basilio, y todos estuvieron suspensos, esperando en qu\u00e9 hab\u00edan de parar sus voces y sus palabras, temiendo alg\u00fan mal suceso de su venida en saz\u00f3n semejante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3, en fin, cansado y sin aliento, y, puesto delante de los desposados, hincando el bast\u00f3n en el suelo, que ten\u00eda el cuento de una punta de acero, mudada la color, puestos los ojos en Quiteria, con voz tremente y ronca, estas razones dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Bien sabes, desconocida Quiteria, que conforme a la santa ley que profesamos, que viviendo yo, t\u00fa no puedes tomar esposo; y juntamente no ignoras que, por esperar yo que el tiempo y mi diligencia mejorasen los bienes de mi fortuna, no he querido dejar de guardar el decoro que a tu honra conven\u00eda; pero t\u00fa, echando a las espaldas todas las obligaciones que debes a mi buen deseo, quieres hacer se\u00f1or de lo que es m\u00edo a otro, cuyas riquezas le sirven no s\u00f3lo de buena fortuna, sino de bon\u00edsima ventura. Y para que la tenga colmada, y no como yo pienso que la merece, sino como se la quieren dar los cielos, yo, por mis manos, deshar\u00e9 el imposible o el inconveniente que puede estorb\u00e1rsela, quit\u00e1ndome a m\u00ed de por medio. \u00a1Viva, viva el rico Camacho con la ingrata Quiteria largos y felices siglos, y muera, muera el pobre Basilio, cuya pobreza cort\u00f3 las alas de su dicha y le puso en la sepultura!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, diciendo esto, asi\u00f3 del bast\u00f3n que ten\u00eda hincado en el suelo, y, qued\u00e1ndose la mitad d\u00e9l en la tierra, mostr\u00f3 que serv\u00eda de vaina a un mediano estoque que en \u00e9l se ocultaba; y, puesta la que se pod\u00eda llamar empu\u00f1adura en el suelo, con ligero desenfado y determinado prop\u00f3sito se arroj\u00f3 sobre \u00e9l, y en un punto mostr\u00f3 la punta sangrienta a las espaldas, con la mitad del acerada cuchilla, quedando el triste ba\u00f1ado en su sangre y tendido en el suelo, de sus mismas armas traspasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acudieron luego sus amigos a favorecerle, condolidos de su miseria y lastimosa desgracia; y, dejando don Quijote a Rocinante, acudi\u00f3 a favorecerle y le tom\u00f3 en sus brazos, y hall\u00f3 que a\u00fan no hab\u00eda espirado. Quisi\u00e9ronle sacar el estoque, pero el cura, que estaba presente, fue de parecer que no se le sacasen antes de confesarle, porque el sac\u00e1rsele y el espirar ser\u00eda todo a un tiempo. Pero, volviendo un poco en s\u00ed Basilio, con voz doliente y desmayada dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Si quisieses, cruel Quiteria, darme en este \u00faltimo y forzoso trance la mano de esposa, a\u00fan pensar\u00eda que mi temeridad tendr\u00eda desculpa, pues en ella alcanc\u00e9 el bien de ser tuyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cura, oyendo lo cual, le dijo que atendiese a la salud del alma antes que a los gustos del cuerpo, y que pidiese muy de veras a Dios perd\u00f3n de sus pecados y de su desesperada determinaci\u00f3n. A lo cual replic\u00f3 Basilio que en ninguna manera se confesar\u00eda si primero Quiteria no le daba la mano de ser su esposa: que aquel contento le adobar\u00eda la voluntad y le dar\u00eda aliento para confesarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En oyendo don Quijote la petici\u00f3n del herido, en altas voces dijo que Basilio ped\u00eda una cosa muy justa y puesta en raz\u00f3n, y adem\u00e1s, muy hacedera, y que el se\u00f1or Camacho quedar\u00eda tan honrado recibiendo a la se\u00f1ora Quiteria viuda del valeroso Basilio como si la recibiera del lado de su padre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Aqu\u00ed no ha de haber m\u00e1s de un s\u00ed, que no tenga otro efecto que el pronunciarle, pues el t\u00e1lamo de estas bodas ha de ser la sepultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo o\u00eda Camacho, y todo le ten\u00eda suspenso y confuso, sin saber qu\u00e9 hacer ni qu\u00e9 decir; pero las voces de los amigos de Basilio fueron tantas, pidi\u00e9ndole que consintiese que Quiteria le diese la mano de esposa, porque su alma no se perdiese, partiendo desesperado desta vida, que le movieron, y aun forzaron, a decir que si Quiteria quer\u00eda d\u00e1rsela, que \u00e9l se contentaba, pues todo era dilatar por un momento el cumplimiento de sus deseos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego acudieron todos a Quiteria, y unos con ruegos, y otros con l\u00e1grimas, y otros con eficaces razones, la persuad\u00edan que diese la mano al pobre Basilio; y ella, m\u00e1s dura que un m\u00e1rmol y m\u00e1s sesga que una estatua, mostraba que ni sab\u00eda ni pod\u00eda, ni quer\u00eda responder palabra; ni la respondiera si el cura no la dijera que se determinase presto en lo que hab\u00eda de hacer, porque ten\u00eda Basilio ya el alma en los dientes, y no daba lugar a esperar inresolutas determinaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces la hermosa Quiteria, sin responder palabra alguna, turbada, al parecer triste y pesarosa, lleg\u00f3 donde Basilio estaba, ya los ojos vueltos, el aliento corto y apresurado, murmurando entre los dientes el nombre de Quiteria, dando muestras de morir como gentil, y no como cristiano. Lleg\u00f3, en fin, Quiteria, y, puesta de rodillas, le pidi\u00f3 la mano por se\u00f1as, y no por palabras. Desencaj\u00f3 los ojos Basilio, y, mir\u00e1ndola atentamente, le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Oh Quiteria, que has venido a ser piadosa a tiempo cuando tu piedad ha de servir de cuchillo que me acabe de quitar la vida, pues ya no tengo fuerzas para llevar la gloria que me das en escogerme por tuyo, ni para suspender el dolor que tan apriesa me va cubriendo los ojos con la espantosa sombra de la muerte! Lo que te suplico es, \u00a1oh fatal estrella m\u00eda!, que la mano que me pides y quieres darme no sea por cumplimiento, ni para enga\u00f1arme de nuevo, sino que confieses y digas que, sin hacer fuerza a tu voluntad, me la entregas y me la das como a tu leg\u00edtimo esposo; pues no es raz\u00f3n que en un trance como \u00e9ste me enga\u00f1es, ni uses de fingimientos con quien tantas verdades ha tratado contigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre estas razones, se desmayaba, de modo que todos los presentes pensaban que cada desmayo se hab\u00eda de llevar el alma consigo. Quiteria, toda honesta y toda vergonzosa, asiendo con su derecha mano la de Basilio, le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Ninguna fuerza fuera bastante a torcer mi voluntad; y as\u00ed, con la m\u00e1s libre que tengo te doy la mano de leg\u00edtima esposa, y recibo la tuya, si es que me la das de tu libre albedr\u00edo, sin que la turbe ni contraste la calamidad en que tu discurso acelerado te ha puesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 S\u00ed doy \u2014respondi\u00f3 Basilio\u2014, no turbado ni confuso, sino con el claro entendimiento que el cielo quiso darme; y as\u00ed, me doy y me entrego por tu esposo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Y yo por tu esposa \u2014respondi\u00f3 Quiteria\u2014, ahora vivas largos a\u00f1os, ahora te lleven de mis brazos a la sepultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Para estar tan herido este mancebo \u2014dijo a este punto Sancho Panza\u2014, mucho habla; h\u00e1ganle que se deje de requiebros y que atienda a su alma, que, a mi parecer, m\u00e1s la tiene en la lengua que en los dientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estando, pues, asidos de las manos Basilio y Quiteria, el cura, tierno y lloroso, los ech\u00f3 la bendici\u00f3n y pidi\u00f3 al cielo diese buen poso al alma del nuevo desposado; el cual, as\u00ed como recibi\u00f3 la bendici\u00f3n, con presta ligereza se levant\u00f3 en pie, y con no vista desenvoltura se sac\u00f3 el estoque, a quien serv\u00eda de vaina su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quedaron todos los circunstantes admirados, y algunos dellos, m\u00e1s simples que curiosos, en altas voces, comenzaron a decir:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Milagro, milagro!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Basilio replic\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1No \u00abmilagro, milagro\u00bb, sino industria, industria!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cura, desatentado y at\u00f3nito, acudi\u00f3 con ambas manos a tentar la herida, y hall\u00f3 que la cuchilla hab\u00eda pasado, no por la carne y costillas de Basilio, sino por un ca\u00f1\u00f3n hueco de hierro que, lleno de sangre, en aquel lugar bien acomodado ten\u00eda; preparada la sangre, seg\u00fan despu\u00e9s se supo, de modo que no se helase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el cura y Camacho, con todos los m\u00e1s circunstantes, se tuvieron por burlados y escarnidos. La esposa no dio muestras de pesarle de la burla; antes, oyendo decir que aquel casamiento, por haber sido enga\u00f1oso, no hab\u00eda de ser valedero, dijo que ella le confirmaba de nuevo; de lo cual coligieron todos que de consentimiento y sabidur\u00eda de los dos se hab\u00eda trazado aquel caso, de lo que qued\u00f3 Camacho y sus valedores tan corridos que remitieron su venganza a las manos, y, desenvainando muchas espadas, arremetieron a Basilio, en cuyo favor en un instante se desenvainaron casi otras tantas. Y, tomando la delantera a caballo don Quijote, con la lanza sobre el brazo y bien cubierto de su escudo, se hac\u00eda dar lugar de todos. Sancho, a quien jam\u00e1s pluguieron ni solazaron semejantes fechur\u00edas, se acogi\u00f3 a las tinajas, donde hab\u00eda sacado su agradable espuma, pareci\u00e9ndole aquel lugar como sagrado, que hab\u00eda de ser tenido en respeto. Don Quijote, a grandes voces, dec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Teneos, se\u00f1ores, teneos, que no es raz\u00f3n tom\u00e9is venganza de los agravios que el amor nos hace; y advertid que el amor y la guerra son una misma cosa, y as\u00ed como en la guerra es cosa l\u00edcita y acostumbrada usar de ardides y estratagemas para vencer al enemigo, as\u00ed en las contiendas y competencias amorosas se tienen por buenos los embustes y mara\u00f1as que se hacen para conseguir el fin que se desea, como no sean en menoscabo y deshonra de la cosa amada. Quiteria era de Basilio, y Basilio de Quiteria, por justa y favorable disposici\u00f3n de los cielos. Camacho es rico, y podr\u00e1 comprar su gusto cuando, donde y como quisiere. Basilio no tiene m\u00e1s desta oveja, y no se la ha de quitar alguno, por poderoso que sea; que a los dos que Dios junta no podr\u00e1 separar el hombre; y el que lo intentare, primero ha de pasar por la punta desta lanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, en esto, la blandi\u00f3 tan fuerte y tan diestramente, que puso pavor en todos los que no le conoc\u00edan, y tan intensamente se fij\u00f3 en la imaginaci\u00f3n de Camacho el desd\u00e9n de Quiteria, que se la borr\u00f3 de la memoria en un instante; y as\u00ed, tuvieron lugar con \u00e9l las persuasiones del cura, que era var\u00f3n prudente y bien intencionado, con las cuales qued\u00f3 Camacho y los de su parcialidad pac\u00edficos y sosegados; en se\u00f1al de lo cual volvieron las espadas a sus lugares, culpando m\u00e1s a la facilidad de Quiteria que a la industria de Basilio; haciendo discurso Camacho que si Quiteria quer\u00eda bien a Basilio doncella, tambi\u00e9n le quisiera casada, y que deb\u00eda de dar gracias al cielo, m\u00e1s por hab\u00e9rsela quitado que por hab\u00e9rsela dado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consolado, pues, y pac\u00edfico Camacho y los de su mesnada, todos los de la de Basilio se sosegaron, y el rico Camacho, por mostrar que no sent\u00eda la burla, ni la estimaba en nada, quiso que las fiestas pasasen adelante como si realmente se desposara; pero no quisieron asistir a ellas Basilio ni su esposa ni secuaces; y as\u00ed, se fueron a la aldea de Basilio, que tambi\u00e9n los pobres virtuosos y discretos tienen quien los siga, honre y ampare, como los ricos tienen quien los lisonjee y acompa\u00f1e.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llevar\u00f3nse consigo a don Quijote, estim\u00e1ndole por hombre de valor y de pelo en pecho. A s\u00f3lo Sancho se le escureci\u00f3 el alma, por verse imposibilitado de aguardar la espl\u00e9ndida comida y fiestas de Camacho, que duraron hasta la noche; y as\u00ed, asenderado y triste, sigui\u00f3 a su se\u00f1or, que con la cuadrilla de Basilio iba, y as\u00ed se dej\u00f3 atr\u00e1s las ollas de Egipto, aunque las llevaba en el alma, cuya ya casi consumida y acabada espuma, que en el caldero llevaba, le representaba la gloria y la abundancia del bien que perd\u00eda; y as\u00ed, congojado y pensativo, aunque sin hambre, sin apearse del rucio, sigui\u00f3 las huellas de Rocinante.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><a id=\"id_2_xxii\"><\/a>Cap\u00edtulo XXII. Donde se da cuenta de la grande aventura de la cueva de Montesinos, que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la Mancha, a quien dio felice cima el valeroso don Quijote de la Mancha<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grandes fueron y muchos los regalos que los desposados hicieron a don Quijote, obligados de las muestras que hab\u00eda dado defendiendo su causa, y al par de la valent\u00eda le graduaron la discreci\u00f3n, teni\u00e9ndole por un Cid en las armas y por un Cicer\u00f3n en la elocuencia. El buen Sancho se refocil\u00f3 tres d\u00edas a costa de los novios, de los cuales se supo que no fue traza comunicada con la hermosa Quiteria el herirse fingidamente, sino industria de Basilio, esperando della el mesmo suceso que se hab\u00eda visto; bien es verdad que confes\u00f3 que hab\u00eda dado parte de su pensamiento a algunos de sus amigos, para que al tiempo necesario favoreciesen su intenci\u00f3n y abonasen su enga\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No se pueden ni deben llamar enga\u00f1os \u2014dijo don Quijote\u2014 los que ponen la mira en virtuosos fines.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y que el de casarse los enamorados era el fin de m\u00e1s excelencia, advirtiendo que el mayor contrario que el amor tiene es la hambre y la continua necesidad, porque el amor es todo alegr\u00eda, regocijo y contento, y m\u00e1s cuando el amante est\u00e1 en posesi\u00f3n de la cosa amada, contra quien son enemigos opuestos y declarados la necesidad y la pobreza; y que todo esto dec\u00eda con intenci\u00f3n de que se dejase el se\u00f1or Basilio de ejercitar las habilidades que sabe, que, aunque le daban fama, no le daban dineros, y que atendiese a granjear hacienda por medios l\u00edcitos e industriosos, que nunca faltan a los prudentes y aplicados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 El pobre honrado, si es que puede ser honrado el pobre, tiene prenda en tener mujer hermosa, que, cuando se la quitan, le quitan la honra y se la matan. La mujer hermosa y honrada, cuyo marido es pobre, merece ser coronada con laureles y palmas de vencimiento y triunfo. La hermosura, por s\u00ed sola, atrae las voluntades de cuantos la miran y conocen, y como a se\u00f1uelo gustoso se le abaten las \u00e1guilas reales y los p\u00e1jaros altaneros; pero si a la tal hermosura se le junta la necesidad y la estrecheza, tambi\u00e9n la embisten los cuervos, los milanos y las otras aves de rapi\u00f1a; y la que est\u00e1 a tantos encuentros firme bien merece llamarse corona de su marido. Mirad, discreto Basilio \u2014a\u00f1adi\u00f3 don Quijote\u2014: opini\u00f3n fue de no s\u00e9 qu\u00e9 sabio que no hab\u00eda en todo el mundo sino una sola mujer buena, y daba por consejo que cada uno pensase y creyese que aquella sola buena era la suya, y as\u00ed vivir\u00eda contento. Yo no soy casado, ni hasta agora me ha venido en pensamiento serlo; y, con todo esto, me atrever\u00eda a dar consejo al que me lo pidiese del modo que hab\u00eda de buscar la mujer con quien se quisiese casar. Lo primero, le aconsejar\u00eda que mirase m\u00e1s a la fama que a la hacienda, porque la buena mujer no alcanza la buena fama solamente con ser buena, sino con parecerlo; que mucho m\u00e1s da\u00f1an a las honras de las mujeres las desenvolturas y libertades p\u00fablicas que las maldades secretas. Si traes buena mujer a tu casa, f\u00e1cil cosa ser\u00eda conservarla, y aun mejorarla, en aquella bondad; pero si la traes mala, en trabajo te pondr\u00e1 el enmendarla: que no es muy hacedero pasar de un estremo a otro. Yo no digo que sea imposible, pero t\u00e9ngolo por dificultoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O\u00eda todo esto Sancho, y dijo entre s\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Este mi amo, cuando yo hablo cosas de meollo y de sustancia suele decir que podr\u00eda yo tomar un p\u00falpito en las manos y irme por ese mundo adelante predicando lindezas; y yo digo d\u00e9l que cuando comienza a enhilar sentencias y a dar consejos, no s\u00f3lo puede tomar p\u00falpito en las manos, sino dos en cada dedo, y andarse por esas plazas a \u00bfqu\u00e9 quieres boca? \u00a1V\u00e1late el diablo por caballero andante, que tantas cosas sabes! Yo pensaba en mi \u00e1nima que s\u00f3lo pod\u00eda saber aquello que tocaba a sus caballer\u00edas, pero no hay cosa donde no pique y deje de meter su cucharada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Murmuraba esto algo Sancho, y entreoy\u00f3le su se\u00f1or, y pregunt\u00f3le:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 murmuras, Sancho?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No digo nada, ni murmuro de nada \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; s\u00f3lo estaba diciendo entre m\u00ed que quisiera haber o\u00eddo lo que vuesa merced aqu\u00ed ha dicho antes que me casara, que quiz\u00e1 dijera yo agora: \u00abEl buey suelto bien se lame\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfTan mala es tu Teresa, Sancho? \u2014dijo don Quijote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No es muy mala \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pero no es muy buena; a lo menos, no es tan buena como yo quisiera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Mal haces, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, en decir mal de tu mujer, que, en efecto, es madre de tus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No nos debemos nada \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, que tambi\u00e9n ella dice mal de m\u00ed cuando se le antoja, especialmente cuando est\u00e1 celosa, que entonces s\u00fafrala el mesmo Satan\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, tres d\u00edas estuvieron con los novios, donde fueron regalados y servidos como cuerpos de rey. Pidi\u00f3 don Quijote al diestro licenciado le diese una gu\u00eda que le encaminase a la cueva de Montesinos, porque ten\u00eda gran deseo de entrar en ella y ver a ojos vistas si eran verdaderas las maravillas que de ella se dec\u00edan por todos aquellos contornos. El licenciado le dijo que le dar\u00eda a un primo suyo, famoso estudiante y muy aficionado a leer libros de caballer\u00edas, el cual con mucha voluntad le pondr\u00eda a la boca de la mesma cueva, y le ense\u00f1ar\u00eda las lagunas de Ruidera, famosas ansimismo en toda la Mancha, y aun en toda Espa\u00f1a; y d\u00edjole que llevar\u00eda con \u00e9l gustoso entretenimiento, a causa que era mozo que sab\u00eda hacer libros para imprimir y para dirigirlos a pr\u00edncipes. Finalmente, el primo vino con una pollina pre\u00f1ada, cuya albarda cubr\u00eda un gayado tapete o arpillera. Ensill\u00f3 Sancho a Rocinante y aderez\u00f3 al rucio, provey\u00f3 sus alforjas, a las cuales acompa\u00f1aron las del primo, asimismo bien prove\u00eddas, y, encomend\u00e1ndose a Dios y despedi\u00e9ndose de todos, se pusieron en camino, tomando la derrota de la famosa cueva de Montesinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el camino pregunt\u00f3 don Quijote al primo de qu\u00e9 g\u00e9nero y calidad eran sus ejercicios, su profesi\u00f3n y estudios; a lo que \u00e9l respondi\u00f3 que su profesi\u00f3n era ser humanista; sus ejercicios y estudios, componer libros para dar a la estampa, todos de gran provecho y no menos entretenimiento para la rep\u00fablica; que el uno se intitulaba el de las libreas, donde pinta setecientas y tres libreas, con sus colores, motes y cifras, de donde pod\u00edan sacar y tomar las que quisiesen en tiempo de fiestas y regocijos los caballeros cortesanos, sin andarlas mendigando de nadie, ni lambicando, como dicen, el cerbelo, por sacarlas conformes a sus deseos e intenciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Porque doy al celoso, al desde\u00f1ado, al olvidado y al ausente las que les convienen, que les vendr\u00e1n m\u00e1s justas que pecadoras. Otro libro tengo tambi\u00e9n, a quien he de llamar Metamorf\u00f3seos, o Ovidio espa\u00f1ol, de invenci\u00f3n nueva y rara; porque en \u00e9l, imitando a Ovidio a lo burlesco, pinto qui\u00e9n fue la Giralda de Sevilla y el \u00c1ngel de la Madalena, qui\u00e9n el Ca\u00f1o de Vecinguerra, de C\u00f3rdoba, qui\u00e9nes los Toros de Guisando, la Sierra Morena, las fuentes de Leganitos y Lavapi\u00e9s, en Madrid, no olvid\u00e1ndome de la del Piojo, de la del Ca\u00f1o Dorado y de la Priora; y esto, con sus alegor\u00edas, met\u00e1foras y translaciones, de modo que alegran, suspenden y ense\u00f1an a un mismo punto. Otro libro tengo, que le llamo Suplemento a Virgilio Polidoro, que trata de la invenci\u00f3n de las cosas, que es de grande erudici\u00f3n y estudio, a causa que las cosas que se dej\u00f3 de decir Polidoro de gran sustancia, las averiguo yo, y las declaro por gentil estilo. Olvid\u00f3sele a Virgilio de declararnos qui\u00e9n fue el primero que tuvo catarro en el mundo, y el primero que tom\u00f3 las unciones para curarse del morbo g\u00e1lico, y yo lo declaro al pie de la letra, y lo autorizo con m\u00e1s de veinte y cinco autores: porque vea vuesa merced si he trabajado bien y si ha de ser \u00fatil el tal libro a todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sancho, que hab\u00eda estado muy atento a la narraci\u00f3n del primo, le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 D\u00edgame, se\u00f1or, as\u00ed Dios le d\u00e9 buena manderecha en la impresi\u00f3n de sus libros: \u00bfsabr\u00edame decir, que s\u00ed sabr\u00e1, pues todo lo sabe, qui\u00e9n fue el primero que se rasc\u00f3 en la cabeza, que yo para m\u00ed tengo que debi\u00f3 de ser nuestro padre Ad\u00e1n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 S\u00ed ser\u00eda \u2014respondi\u00f3 el primo\u2014, porque Ad\u00e1n no hay duda sino que tuvo cabeza y cabellos; y, siendo esto as\u00ed, y siendo el primer hombre del mundo, alguna vez se rascar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 As\u00ed lo creo yo \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; pero d\u00edgame ahora: \u00bfqui\u00e9n fue el primer volteador del mundo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 En verdad, hermano \u2014respondi\u00f3 el primo\u2014, que no me sabr\u00e9 determinar por ahora, hasta que lo estudie. Yo lo estudiar\u00e9, en volviendo adonde tengo mis libros, y yo os satisfar\u00e9 cuando otra vez nos veamos, que no ha de ser \u00e9sta la postrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Pues mire, se\u00f1or \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014, no tome trabajo en esto, que ahora he ca\u00eddo en la cuenta de lo que le he preguntado. Sepa que el primer volteador del mundo fue Lucifer, cuando le echaron o arrojaron del cielo, que vino volteando hasta los abismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Tienes raz\u00f3n, amigo \u2014dijo el primo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y dijo don Quijote:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Esa pregunta y respuesta no es tuya, Sancho: a alguno las has o\u00eddo decir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Calle, se\u00f1or \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014, que a buena fe que si me doy a preguntar y a responder, que no acabe de aqu\u00ed a ma\u00f1ana. S\u00ed, que para preguntar necedades y responder disparates no he menester yo andar buscando ayuda de vecinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 M\u00e1s has dicho, Sancho, de lo que sabes \u2014dijo don Quijote\u2014; que hay algunos que se cansan en saber y averiguar cosas que, despu\u00e9s de sabidas y averiguadas, no importan un ardite al entendimiento ni a la memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas y otras gustosas pl\u00e1ticas se les pas\u00f3 aquel d\u00eda, y a la noche se albergaron en una peque\u00f1a aldea, adonde el primo dijo a don Quijote que desde all\u00ed a la cueva de Montesinos no hab\u00eda m\u00e1s de dos leguas, y que si llevaba determinado de entrar en ella, era menester proverse de sogas, para atarse y descolgarse en su profundidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Quijote dijo que, aunque llegase al abismo, hab\u00eda de ver d\u00f3nde paraba; y as\u00ed, compraron casi cien brazas de soga, y otro d\u00eda, a las dos de la tarde, llegaron a la cueva, cuya boca es espaciosa y ancha, pero llena de cambroneras y cabrah\u00edgos, de zarzas y malezas, tan espesas y intricadas, que de todo en todo la ciegan y encubren. En vi\u00e9ndola, se apearon el primo, Sancho y don Quijote, al cual los dos le ataron luego fort\u00edsimamente con las sogas; y, en tanto que le fajaban y ce\u00f1\u00edan, le dijo Sancho:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Mire vuestra merced, se\u00f1or m\u00edo, lo que hace: no se quiera sepultar en vida, ni se ponga adonde parezca frasco que le ponen a enfriar en alg\u00fan pozo. S\u00ed, que a vuestra merced no le toca ni ata\u00f1e ser el escudri\u00f1ador desta que debe de ser peor que mazmorra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Ata y calla \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, que tal empresa como aqu\u00e9sta, Sancho amigo, para m\u00ed estaba guardada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y entonces dijo la gu\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Suplico a vuesa merced, se\u00f1or don Quijote, que mire bien y especule con cien ojos lo que hay all\u00e1 dentro: quiz\u00e1 habr\u00e1 cosas que las ponga yo en el libro de mis Transformaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 En manos est\u00e1 el pandero que le sabr\u00e1 bien ta\u00f1er \u2014respondi\u00f3 Sancho Panza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho esto y acabada la ligadura de don Quijote \u2014que no fue sobre el arn\u00e9s, sino sobre el jub\u00f3n de armar\u2014, dijo don Quijote:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Inadvertidos hemos andado en no habernos prove\u00eddo de alg\u00fan esquil\u00f3n peque\u00f1o, que fuera atado junto a m\u00ed en esta mesma soga, con cuyo sonido se entendiera que todav\u00eda bajaba y estaba vivo; pero, pues ya no es posible, a la mano de Dios, que me gu\u00ede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y luego se hinc\u00f3 de rodillas y hizo una oraci\u00f3n en voz baja al cielo, pidiendo a Dios le ayudase y le diese buen suceso en aquella, al parecer, peligrosa y nueva aventura, y en voz alta dijo luego:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Oh se\u00f1ora de mis acciones y movimientos, clar\u00edsima y sin par Dulcinea del Toboso! Si es posible que lleguen a tus o\u00eddos las plegarias y rogaciones deste tu venturoso amante, por tu inaudita belleza te ruego las escuches, que no son otras que rogarte no me niegues tu favor y amparo, ahora que tanto le he menester. Yo voy a despe\u00f1arme, a empozarme y a hundirme en el abismo que aqu\u00ed se me representa, s\u00f3lo porque conozca el mundo que si t\u00fa me favoreces, no habr\u00e1 imposible a quien yo no acometa y acabe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, en diciendo esto, se acerc\u00f3 a la sima; vio no ser posible descolgarse, ni hacer lugar a la entrada, si no era a fuerza de brazos, o a cuchilladas, y as\u00ed, poniendo mano a la espada, comenz\u00f3 a derribar y a cortar de aquellas malezas que a la boca de la cueva estaban, por cuyo ruido y estruendo salieron por ella una infinidad de grand\u00edsimos cuervos y grajos, tan espesos y con tanta priesa, que dieron con don Quijote en el suelo; y si \u00e9l fuera tan agorero como cat\u00f3lico cristiano, lo tuviera a mala se\u00f1al y escusara de encerrarse en lugar semejante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente se levant\u00f3, y, viendo que no sal\u00edan m\u00e1s cuervos ni otras aves noturnas, como fueron murci\u00e9lagos, que asimismo entre los cuervos salieron, d\u00e1ndole soga el primo y Sancho, se dej\u00f3 calar al fondo de la caverna espantosa; y, al entrar, ech\u00e1ndole Sancho su bendici\u00f3n y haciendo sobre \u00e9l mil cruces, dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Dios te gu\u00ede y la Pe\u00f1a de Francia, junto con la Trinidad de Gaeta, flor, nata y espuma de los caballeros andantes! \u00a1All\u00e1 vas, valent\u00f3n del mundo, coraz\u00f3n de acero, brazos de bronce! \u00a1Dios te gu\u00ede, otra vez, y te vuelva libre, sano y sin cautela a la luz desta vida, que dejas por enterrarte en esta escuridad que buscas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi las mismas plegarias y deprecaciones hizo el primo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iba don Quijote dando voces que le diesen soga y m\u00e1s soga, y ellos se la daban poco a poco; y cuando las voces, que acanaladas por la cueva sal\u00edan, dejaron de o\u00edrse, ya ellos ten\u00edan descolgadas las cien brazas de soga, y fueron de parecer de volver a subir a don Quijote, pues no le pod\u00edan dar m\u00e1s cuerda. Con todo eso, se detuvieron como media hora, al cabo del cual espacio volvieron a recoger la soga con mucha facilidad y sin peso alguno, se\u00f1al que les hizo imaginar que don Quijote se quedaba dentro; y, crey\u00e9ndolo as\u00ed, Sancho lloraba amargamente y tiraba con mucha priesa por desenga\u00f1arse, pero, llegando, a su parecer, a poco m\u00e1s de las ochenta brazas, sintieron peso, de que en estremo se alegraron. Finalmente, a las diez vieron distintamente a don Quijote, a quien dio voces Sancho, dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Sea vuestra merced muy bien vuelto, se\u00f1or m\u00edo, que ya pens\u00e1bamos que se quedaba all\u00e1 para casta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no respond\u00eda palabra don Quijote; y, sac\u00e1ndole del todo, vieron que tra\u00eda cerrados los ojos, con muestras de estar dormido. Tendi\u00e9ronle en el suelo y desli\u00e1ronle, y con todo esto no despertaba; pero tanto le volvieron y revolvieron, sacudieron y menearon, que al cabo de un buen espacio volvi\u00f3 en s\u00ed, desperez\u00e1ndose, bien como si de alg\u00fan grave y profundo sue\u00f1o despertara; y, mirando a una y otra parte, como espantado, dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Dios os lo perdone, amigos; que me hab\u00e9is quitado de la m\u00e1s sabrosa y agradable vida y vista que ning\u00fan humano ha visto ni pasado. En efecto, ahora acabo de conocer que todos los contentos desta vida pasan como sombra y sue\u00f1o, o se marchitan como la flor del campo. \u00a1Oh desdichado Montesinos! \u00a1Oh mal ferido Durandarte! \u00a1Oh sin ventura Belerma! \u00a1Oh lloroso Guadiana, y vosotras sin dicha ijas de Ruidera, que mostr\u00e1is en vuestras aguas las que lloraron vuestros hermosos ojos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escuchaban el primo y Sancho las palabras de don Quijote, que las dec\u00eda como si con dolor inmenso las sacara de las entra\u00f1as. Suplic\u00e1ronle les diese a entender lo que dec\u00eda, y les dijese lo que en aquel infierno hab\u00eda visto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfInfierno le llam\u00e1is? \u2014dijo don Quijote\u2014; pues no le llam\u00e9is ans\u00ed, porque no lo merece, como luego ver\u00e9is.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pidi\u00f3 que le diesen algo de comer, que tra\u00eda grand\u00edsima hambre. Tendieron la arpillera del primo sobre la verde yerba, acudieron a la despensa de sus alforjas, y, sentados todos tres en buen amor y compa\u00f1a, merendaron y cenaron, todo junto. Levantada la arpillera, dijo don Quijote de la Mancha:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No se levante nadie, y estadme, hijos, todos atentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulos anteriores. <a href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?cat=2176\"><strong><span style=\"color: #993300;\">PULSAR AQU\u00cd<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p>REDACCI\u00d3N.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XXI. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos Cuando estaban don Quijote y Sancho en las razones referidas en el cap\u00edtulo antecedente, se oyeron grandes voces y gran ruido, y d\u00e1banlas y caus\u00e1banle los de las yeguas, que con larga carrera y grita iban a recebir a los novios, que, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":22490,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2176],"tags":[445],"class_list":{"0":"post-23837","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-don-quijote-de-la-mancha","8":"tag-miguel-de-cervantes"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-10-11T22:00:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-10-12T05:21:34+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"550\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"750\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"25 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII\",\"datePublished\":\"2025-10-11T22:00:40+00:00\",\"dateModified\":\"2025-10-12T05:21:34+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837\"},\"wordCount\":5585,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png\",\"keywords\":[\"Miguel de Cervantes\"],\"articleSection\":[\"Don Quijote de La Mancha\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837\",\"name\":\"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png\",\"datePublished\":\"2025-10-11T22:00:40+00:00\",\"dateModified\":\"2025-10-12T05:21:34+00:00\",\"description\":\"TESOROS LITERARIOS. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png\",\"width\":550,\"height\":750},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=23837#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"name\":\"HojasSueltas.es\",\"description\":\"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"H.S. Periodico Cultural\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\",\"name\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\",\"alternateName\":\"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"width\":500,\"height\":500,\"caption\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/HOJASSUELTAS22\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\",\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"caption\":\"Redacci\u00f3n\"},\"description\":\"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","description":"TESOROS LITERARIOS. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","og_description":"TESOROS LITERARIOS. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos","og_url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837","og_site_name":"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","article_published_time":"2025-10-11T22:00:40+00:00","article_modified_time":"2025-10-12T05:21:34+00:00","og_image":[{"width":550,"height":750,"url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png","type":"image\/png"}],"author":"Redacci\u00f3n","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@HOJASSUELTAS22","twitter_site":"@HOJASSUELTAS22","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n","Tiempo de lectura":"25 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":["Article","BlogPosting"],"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0"},"headline":"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII","datePublished":"2025-10-11T22:00:40+00:00","dateModified":"2025-10-12T05:21:34+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837"},"wordCount":5585,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png","keywords":["Miguel de Cervantes"],"articleSection":["Don Quijote de La Mancha"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837","name":"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png","datePublished":"2025-10-11T22:00:40+00:00","dateModified":"2025-10-12T05:21:34+00:00","description":"TESOROS LITERARIOS. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837#primaryimage","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png","width":550,"height":750},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=23837#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hojassueltas.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Don Quijote de La Mancha | Segunda parte | Cap\u00edtulos XXI y XXII"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","name":"HojasSueltas.es","description":"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural","publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"alternateName":"H.S. Periodico Cultural","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hojassueltas.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization","name":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural","alternateName":"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","width":500,"height":500,"caption":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/x.com\/HOJASSUELTAS22"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0","name":"Redacci\u00f3n","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","caption":"Redacci\u00f3n"},"description":"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?author=1"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23837"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23837\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23838,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23837\/revisions\/23838"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/22490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}