{"id":22489,"date":"2025-08-24T00:00:22","date_gmt":"2025-08-23T23:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=22489"},"modified":"2025-08-24T07:29:30","modified_gmt":"2025-08-24T06:29:30","slug":"don-quijote-de-la-mancha-segunda-parte-capitulos-7-y-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=22489","title":{"rendered":"Don Quijote de La Mancha &#8211; Segunda Parte &#8211; Cap\u00edtulos 7 y 8"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo VII. De lo que pas\u00f3 don Quijote con su escudero, con otros sucesos famos\u00edsimos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas vio el ama que Sancho Panza se encerraba con su se\u00f1or, cuando dio en la cuenta de sus tratos; y, imaginando que de aquella consulta hab\u00eda de salir la resoluci\u00f3n de su tercera salida y tomando su manto, toda llena de congoja y pesadumbre, se fue a buscar al bachiller Sans\u00f3n Carrasco, pareci\u00e9ndole que, por ser bien hablado y amigo fresco de su se\u00f1or, le podr\u00eda persuadir a que dejase tan desvariado prop\u00f3sito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hall\u00f3le pase\u00e1ndose por el patio de su casa, y, vi\u00e9ndole, se dej\u00f3 caer ante sus pies, trasudando y congojosa. Cuando la vio Carrasco con muestras tan doloridas y sobresaltadas, le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 es esto, se\u00f1ora ama? \u00bfQu\u00e9 le ha acontecido, que parece que se le quiere arrancar el alma?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No es nada, se\u00f1or Sans\u00f3n m\u00edo, sino que mi amo se sale; \u00a1s\u00e1lese sin duda!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Y \u00bfpor d\u00f3nde se sale, se\u00f1ora? \u2014pregunt\u00f3 Sans\u00f3n\u2014. \u00bfH\u00e1sele roto alguna parte de su cuerpo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No se sale \u2014respondi\u00f3 ella\u2014, sino por la puerta de su locura. Quiero decir, se\u00f1or bachiller de mi \u00e1nima, que quiere salir otra vez, que con \u00e9sta ser\u00e1 la tercera, a buscar por ese mundo lo que \u00e9l llama venturas, que yo no puedo entender c\u00f3mo les da este nombre. La vez primera nos le volvieron atravesado sobre un jumento, molido a palos. La segunda vino en un carro de bueyes, metido y encerrado en una jaula, adonde \u00e9l se daba a entender que estaba encantado; y ven\u00eda tal el triste, que no le conociera la madre que le pari\u00f3: flaco, amarillo, los ojos hundidos en los \u00faltimos camaranchones del celebro, que, para haberle de volver alg\u00fan tanto en s\u00ed, gast\u00e9 m\u00e1s de seiscientos huevos, como lo sabe Dios y todo el mundo, y mis gallinas, que no me dejaran mentir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Eso creo yo muy bien \u2014respondi\u00f3 el bachiller\u2014; que ellas son tan buenas, tan gordas y tan bien criadas, que no dir\u00e1n una cosa por otra, si reventasen. En efecto, se\u00f1ora ama: \u00bfno hay otra cosa, ni ha sucedido otro desm\u00e1n alguno, sino el que se teme que quiere hacer el se\u00f1or don Quijote?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No, se\u00f1or \u2014respondi\u00f3 ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Pues no tenga pena \u2014respondi\u00f3 el bachiller\u2014, sino v\u00e1yase en hora buena a su casa, y t\u00e9ngame aderezado de almorzar alguna cosa caliente, y, de camino, vaya rezando la oraci\u00f3n de Santa Apolonia si es que la sabe, que yo ir\u00e9 luego all\u00e1, y ver\u00e1 maravillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Cuitada de m\u00ed! \u2014replic\u00f3 el ama\u2014; \u00bfla oraci\u00f3n de Santa Apolonia dice vuestra merced que rece?: eso fuera si mi amo lo hubiera de las muelas, pero no lo ha sino de los cascos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Yo s\u00e9 lo que digo, se\u00f1ora ama: v\u00e1yase y no se ponga a disputar conmigo, pues sabe que soy bachiller por Salamanca, que no hay m\u00e1s que bachillear \u2014 respondi\u00f3 Carrasco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y con esto, se fue el ama, y el bachiller fue luego a buscar al cura, a comunicar con \u00e9l lo que se dir\u00e1 a su tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el que estuvieron encerrados don Quijote y Sancho, pasaron las razones que con mucha puntualidad y verdadera relaci\u00f3n cuenta la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dijo Sancho a su amo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Se\u00f1or, ya yo tengo relucida a mi mujer a que me deje ir con vuestra merced adonde quisiere llevarme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Reducida has de decir, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, que no relucida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Una o dos veces \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, si mal no me acuerdo, he suplicado a vuestra merced que no me emiende los vocablos, si es que entiende lo que quiero decir en ellos, y que, cuando no los entienda, diga: \u00bbSancho, o diablo, no te entiendo\u00bb; y si yo no me declarare, entonces podr\u00e1 emendarme; que yo soy tan f\u00f3cil&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No te entiendo, Sancho \u2014dijo luego don Quijote\u2014, pues no s\u00e9 qu\u00e9 quiere decir soy tan f\u00f3cil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Tan f\u00f3cil quiere decir \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014 soy tan as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Menos te entiendo agora \u2014replic\u00f3 don Quijote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Pues si no me puede entender \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, no s\u00e9 c\u00f3mo lo diga: no s\u00e9 m\u00e1s, y Dios sea conmigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Ya, ya caigo \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 en ello: t\u00fa quieres decir que eres tan d\u00f3cil, blando y ma\u00f1ero que tomar\u00e1s lo que yo te dijere, y pasar\u00e1s por lo que te ense\u00f1are.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Apostar\u00e9 yo \u2014dijo Sancho\u2014 que desde el emprincipio me cal\u00f3 y me entendi\u00f3, sino que quiso turbarme por o\u00edrme decir otras docientas patochadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Podr\u00e1 ser \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014. Y, en efecto, \u00bfqu\u00e9 dice Teresa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Teresa dice \u2014dijo Sancho\u2014 que ate bien mi dedo con vuestra merced, y que hablen cartas y callen barbas, porque quien destaja no baraja, pues m\u00e1s vale un toma que dos te dar\u00e9. Y yo digo que el consejo de la mujer es poco, y el que no le toma es loco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Y yo lo digo tambi\u00e9n \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014. Decid, Sancho amigo; pas\u00e1 adelante, que habl\u00e1is hoy de perlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Es el caso \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014 que, como vuestra merced mejor sabe, todos estamos sujetos a la muerte, y que hoy somos y ma\u00f1ana no, y que tan presto se va el cordero como el carnero, y que nadie puede prometerse en este mundo m\u00e1s horas de vida de las que Dios quisiere darle, porque la muerte es sorda, y, cuando llega a llamar a las puertas de nuestra vida, siempre va depriesa y no la har\u00e1n detener ni ruegos, ni fuerzas, ni ceptros, ni mitras, seg\u00fan es p\u00fablica voz y fama, y seg\u00fan nos lo dicen por esos p\u00falpitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Todo eso es verdad \u2014dijo don Quijote\u2014, pero no s\u00e9 d\u00f3nde vas a parar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Voy a parar \u2014dijo Sancho\u2014 en que vuesa merced me se\u00f1ale salario conocido de lo que me ha de dar cada mes el tiempo que le sirviere, y que el tal salario se me pague de su hacienda; que no quiero estar a mercedes, que llegan tarde, o mal, o nunca; con lo m\u00edo me ayude Dios. En fin, yo quiero saber lo que gano, poco o mucho que sea, que sobre un huevo pone la gallina, y muchos pocos hacen un mucho, y mientras se gana algo no se pierde nada. Verdad sea que si sucediese, lo cual ni lo creo ni lo espero, que vuesa merced me diese la \u00ednsula que me tiene prometida, no soy tan ingrato, ni llevo las cosas tan por los cabos, que no querr\u00e9 que se aprecie lo que montare la renta de la tal \u00ednsula, y se descuente de mi salario gata por cantidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Sancho amigo \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, a las veces, tan buena suele ser una gata como una rata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Ya entiendo \u2014dijo Sancho\u2014: yo apostar\u00e9 que hab\u00eda de decir rata, y no gata; pero no importa nada, pues vuesa merced me ha entendido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Y tan entendido \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 que he penetrado lo \u00faltimo de tus pensamientos, y s\u00e9 al blanco que tiras con las inumerables saetas de tus refranes. Mira, Sancho: yo bien te se\u00f1alar\u00eda salario, si hubiera hallado en alguna de las historias de los caballeros andantes ejemplo que me descubriese y mostrase, por alg\u00fan peque\u00f1o resquicio, qu\u00e9 es lo que sol\u00edan ganar cada mes, o cada a\u00f1o; pero yo he le\u00eddo todas o las m\u00e1s de sus historias, y no me acuerdo haber le\u00eddo que ning\u00fan caballero andante haya se\u00f1alado conocido salario a su escudero. S\u00f3lo s\u00e9 que todos serv\u00edan a merced, y que, cuando menos se lo pensaban, si a sus se\u00f1ores les hab\u00eda corrido bien la suerte, se hallaban premiados con una \u00ednsula, o con otra cosa equivalente, y, por lo menos, quedaban con t\u00edtulo y se\u00f1or\u00eda. Si con estas esperanzas y aditamentos vos, Sancho, gust\u00e1is de volver a servirme, sea en buena hora: que pensar que yo he de sacar de sus t\u00e9rminos y quicios la antigua usanza de la caballer\u00eda andante es pensar en lo escusado. As\u00ed que, Sancho m\u00edo, volveos a vuestra casa, y declarad a vuestra Teresa mi intenci\u00f3n; y si ella gustare y vos gust\u00e1redes de estar a merced conmigo, bene quidem; y si no, tan amigos como de antes; que si al palomar no le falta cebo, no le faltar\u00e1n palomas. Y advertid, hijo, que vale m\u00e1s buena esperanza que ruin posesi\u00f3n, y buena queja que mala paga. Hablo de esta manera, Sancho, por daros a entender que tambi\u00e9n como vos s\u00e9 yo arrojar refranes como llovidos. Y, finalmente, quiero decir, y os digo, que si no quer\u00e9is venir a merced conmigo y correr la suerte que yo corriere, que Dios quede con vos y os haga un santo; que a m\u00ed no me faltar\u00e1n escuderos m\u00e1s obedientes, m\u00e1s sol\u00edcitos, y no tan empachados ni tan habladores como vos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Sancho oy\u00f3 la firme resoluci\u00f3n de su amo se le anubl\u00f3 el cielo y se le cayeron las alas del coraz\u00f3n, porque ten\u00eda cre\u00eddo que su se\u00f1or no se ir\u00eda sin \u00e9l por todos los haberes del mundo; y as\u00ed, estando suspenso y pensativo, entr\u00f3 Sans\u00f3n Carrasco y la sobrina, deseosos de o\u00edr con qu\u00e9 razones persuad\u00eda a su se\u00f1or que no tornarse a buscar las aventuras. Lleg\u00f3 Sans\u00f3n, socarr\u00f3n famoso, y, abraz\u00e1ndole como la vez primera y con voz levantada, le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Oh flor de la andante caballer\u00eda; oh luz resplandeciente de las armas; oh honor y espejo de la naci\u00f3n espa\u00f1ola! Plega a Dios todopoderoso, donde m\u00e1s largamente se contiene, que la persona o personas que pusieren impedimento y estorbaren tu tercera salida, que no la hallen en el laberinto de sus deseos, ni jam\u00e1s se les cumpla lo que mal desearen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, volvi\u00e9ndose al ama, le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Bien puede la se\u00f1ora ama no rezar m\u00e1s la oraci\u00f3n de Santa Apolonia, que yo s\u00e9 que es determinaci\u00f3n precisa de las esferas que el se\u00f1or don Quijote vuelva a ejecutar sus altos y nuevos pensamientos, y yo encargar\u00eda mucho mi conciencia si no intimase y persuadiese a este caballero que no tenga m\u00e1s tiempo encogida y detenida la fuerza de su valeroso brazo y la bondad de su \u00e1nimo valent\u00edsimo, porque defrauda con su tardanza el derecho de los tuertos, el amparo de los hu\u00e9rfanos, la honra de las doncellas, el favor de las viudas y el arrimo de las casadas, y otras cosas deste jaez, que tocan, ata\u00f1en, dependen y son anejas a la orden de la caballer\u00eda andante. \u00a1Ea, se\u00f1or don Quijote m\u00edo, hermoso y bravo, antes hoy que ma\u00f1ana se ponga vuestra merced y su grandeza en camino; y si alguna cosa faltare para ponerle en ejecuci\u00f3n, aqu\u00ed estoy yo para suplirla con mi persona y hacienda; y si fuere necesidad servir a tu magnificencia de escudero, lo tendr\u00e9 a felic\u00edsima ventura!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esta saz\u00f3n, dijo don Quijote, volvi\u00e9ndose a Sancho:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfNo te dije yo, Sancho, que me hab\u00edan de sobrar escuderos? Mira qui\u00e9n se ofrece a serlo, sino el inaudito bachiller Sans\u00f3n Carrasco, perpetuo trastulo y regocijador de los patios de las escuelas salmanticenses, sano de su persona, \u00e1gil de sus miembros, callado, sufridor as\u00ed del calor como del fr\u00edo, as\u00ed de la hambre como de la sed, con todas aquellas partes que se requieren para ser escudero de un caballero andante. Pero no permita el cielo que, por seguir mi gusto, desjarrete y quiebre la coluna de las letras y el vaso de las ciencias, y tronque la palma eminente de las buenas y liberales artes. Qu\u00e9dese el nuevo Sans\u00f3n en su patria, y, honr\u00e1ndola, honre juntamente las canas de sus ancianos padres; que yo con cualquier escudero estar\u00e9 contento, ya que Sancho no se digna de venir conmigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 S\u00ed digno \u2014respondi\u00f3 Sancho, enternecido y llenos de l\u00e1grimas los ojos; y prosigui\u00f3\u2014: No se dir\u00e1 por m\u00ed, se\u00f1or m\u00edo: el pan comido y la compa\u00f1\u00eda deshecha; s\u00ed, que no vengo yo de alguna alcurnia desagradecida, que ya sabe todo el mundo, y especialmente mi pueblo, qui\u00e9n fueron los Panzas, de quien yo deciendo, y m\u00e1s, que tengo conocido y calado por muchas buenas obras, y por m\u00e1s buenas palabras, el deseo que vuestra merced tiene de hacerme merced; y si me he puesto en cuentas de tanto m\u00e1s cuanto acerca de mi salario, ha sido por complacer a mi mujer; la cual, cuando toma la mano a persuadir una cosa, no hay mazo que tanto apriete los aros de una cuba como ella aprieta a que se haga lo que quiere; pero, en efeto, el hombre ha de ser hombre, y la mujer, mujer; y, pues yo soy hombre dondequiera, que no lo puedo negar, tambi\u00e9n lo quiero ser en mi casa, pese a quien pesare; y as\u00ed, no hay m\u00e1s que hacer, sino que vuestra merced ordene su testamento con su codicilo, en modo que no se pueda revolcar, y pong\u00e1monos luego en camino, porque no padezca el alma del se\u00f1or Sans\u00f3n, que dice que su conciencia le lita que persuada a vuestra merced a salir vez tercera por ese mundo; y yo de nuevo me ofrezco a servir a vuestra merced fiel y legalmente, tan bien y mejor que cuantos escuderos han servido a caballeros andantes en los pasados y presentes tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Admirado qued\u00f3 el bachiller de o\u00edr el t\u00e9rmino y modo de hablar de Sancho Panza; que, puesto que hab\u00eda le\u00eddo la primera historia de su se\u00f1or, nunca crey\u00f3 que era tan gracioso como all\u00ed le pintan; pero, oy\u00e9ndole decir ahora testamento y codicilo que no se pueda revolcar, en lugar de testamento y codicilo que no se pueda revocar, crey\u00f3 todo lo que d\u00e9l hab\u00eda le\u00eddo, y confirm\u00f3lo por uno de los m\u00e1s solenes mentecatos de nuestros siglos; y dijo entre s\u00ed que tales dos locos como amo y mozo no se habr\u00edan visto en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, don Quijote y Sancho se abrazaron y quedaron amigos, y con parecer y benepl\u00e1cito del gran Carrasco, que por entonces era su or\u00e1culo, se orden\u00f3 que de all\u00ed a tres d\u00edas fuese su partida; en los cuales habr\u00eda lugar de aderezar lo necesario para el viaje, y de buscar una celada de encaje, que en todas maneras dijo don Quijote que la hab\u00eda de llevar. Ofreci\u00f3sela Sans\u00f3n, porque sab\u00eda no se la negar\u00eda un amigo suyo que la ten\u00eda, puesto que estaba m\u00e1s escura por el or\u00edn y el moho que clara y limpia por el terso acero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las maldiciones que las dos, ama y sobrina, echaron al bachiller no tuvieron cuento: mesaron sus cabellos, ara\u00f1aron sus rostros, y, al modo de las endechaderas que se usaban, lamentaban la partida como si fuera la muerte de su se\u00f1or. El designo que tuvo Sans\u00f3n, para persuadirle a que otra vez saliese, fue hacer lo que adelante cuenta la historia, todo por consejo del cura y del barbero, con quien \u00e9l antes lo hab\u00eda comunicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resoluci\u00f3n, en aquellos tres d\u00edas don Quijote y Sancho se acomodaron de lo que les pareci\u00f3 convenirles; y, habiendo aplacado Sancho a su mujer, y don Quijote a su sobrina y a su ama, al anochecer, sin que nadie lo viese, sino el bachiller, que quiso acompa\u00f1arles media legua del lugar, se pusieron en camino del Toboso: don Quijote sobre su buen Rocinante, y Sancho sobre su antiguo rucio, prove\u00eddas las alforjas de cosas tocantes a la buc\u00f3lica, y la bolsa de dineros que le dio don Quijote para lo que se ofreciese. Abraz\u00f3le Sans\u00f3n, y suplic\u00f3le le avisase de su buena o mala suerte, para alegrarse con \u00e9sta o entristecerse con aqu\u00e9lla, como las leyes de su amistad ped\u00edan. Prometi\u00f3selo don Quijote, dio Sans\u00f3n la vuelta a su lugar, y los dos tomaron la de la gran ciudad del Toboso.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><a id=\"id_2_viii\"><\/a>Cap\u00edtulo VIII. Donde se cuenta lo que le sucedi\u00f3 a don Quijote, yendo a ver su se\u00f1ora Dulcinea del Toboso<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bb\u00a1Bendito sea el poderoso Al\u00e1! \u2014dice Hamete Benengeli al comienzo deste octavo cap\u00edtulo\u2014. \u00a1Bendito sea Al\u00e1!\u00bb, repite tres veces; y dice que da estas bendiciones por ver que tiene ya en campa\u00f1a a don Quijote y a Sancho, y que los letores de su agradable historia pueden hacer cuenta que desde este punto comienzan las haza\u00f1as y donaires de don Quijote y de su escudero; persu\u00e1deles que se les olviden las pasadas caballer\u00edas del ingenioso hidalgo, y pongan los ojos en las que est\u00e1n por venir, que desde agora en el camino del Toboso comienzan, como las otras comenzaron en los campos de Montiel, y no es mucho lo que pide para tanto como \u00e9l promete; y as\u00ed prosigue diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solos quedaron don Quijote y Sancho, y, apenas se hubo apartado Sans\u00f3n, cuando comenz\u00f3 a relinchar Rocinante y a sospirar el rucio, que de entrambos, caballero y escudero, fue tenido a buena se\u00f1al y por felic\u00edsimo ag\u00fcero; aunque, si se ha de contar la verdad, m\u00e1s fueron los sospiros y rebuznos del rucio que los relinchos del roc\u00edn, de donde coligi\u00f3 Sancho que su ventura hab\u00eda de sobrepujar y ponerse encima de la de su se\u00f1or, fund\u00e1ndose no s\u00e9 si en astrolog\u00eda judiciaria que \u00e9l se sab\u00eda, puesto que la historia no lo declara; s\u00f3lo le oyeron decir que, cuando tropezaba o ca\u00eda, se holgara no haber salido de casa, porque del tropezar o caer no se sacaba otra cosa sino el zapato roto o las costillas quebradas; y, aunque tonto, no andaba en esto muy fuera de camino. D\u00edjole don Quijote:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Sancho amigo, la noche se nos va entrando a m\u00e1s andar, y con m\u00e1s escuridad de la que hab\u00edamos menester para alcanzar a ver con el d\u00eda al Toboso, adonde tengo determinado de ir antes que en otra aventura me ponga, y all\u00ed tomar\u00e9 la bendici\u00f3n y buena licencia de la sin par Dulcinea, con la cual licencia pienso y tengo por cierto de acabar y dar felice cima a toda peligrosa aventura, porque ninguna cosa desta vida hace m\u00e1s valientes a los caballeros andantes que verse favorecidos de sus damas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Yo as\u00ed lo creo \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; pero tengo por dificultoso que vuestra merced pueda hablarla ni verse con ella, en parte, a lo menos, que pueda recebir su bendici\u00f3n, si ya no se la echa desde las bardas del corral, por donde yo la vi la vez primera, cuando le llev\u00e9 la carta donde iban las nuevas de las sandeces y locuras que vuestra merced quedaba haciendo en el coraz\u00f3n de Sierra Morena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfBardas de corral se te antojaron aqu\u00e9llas, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, adonde o por donde viste aquella jam\u00e1s bastantemente alabada gentileza y hermosura? No deb\u00edan de ser sino galer\u00edas o corredores, o lonjas, o como las llaman, de ricos y reales palacios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Todo pudo ser \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pero a m\u00ed bardas me parecieron, si no es que soy falto de memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Con todo eso, vamos all\u00e1, Sancho \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, que como yo la vea, eso se me da que sea por bardas que por ventanas, o por resquicios, o verjas de jardines; que cualquier rayo que del sol de su belleza llegue a mis ojos alumbrar\u00e1 mi entendimiento y fortalecer\u00e1 mi coraz\u00f3n, de modo que quede \u00fanico y sin igual en la discreci\u00f3n y en la valent\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Pues en verdad, se\u00f1or \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, que cuando yo vi ese sol de la se\u00f1ora Dulcinea del Toboso, que no estaba tan claro, que pudiese echar de s\u00ed rayos algunos, y debi\u00f3 de ser que, como su merced estaba ahechando aquel trigo que dije, el mucho polvo que sacaba se le puso como nube ante el rostro y se le escureci\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Que todav\u00eda das, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, en decir, en pensar, en creer y en porfiar que mi se\u00f1ora Dulcinea ahechaba trigo, siendo eso un menester y ejercicio que va desviado de todo lo que hacen y deben hacer las personas principales que est\u00e1n constituidas y guardadas para otros ejercicios y entretenimientos, que muestran a tiro de ballesta su principalidad&#8230;! Mal se te acuerdan a ti, \u00a1oh Sancho!, aquellos versos de nuestro poeta donde nos pinta las labores que hac\u00edan all\u00e1 en sus moradas de cristal aquellas cuatro ninfas que del Tajo amado sacaron las cabezas, y se sentaron a labrar en el prado verde aquellas ricas telas que all\u00ed el ingenioso poeta nos describe, que todas eran de oro, sirgo y perlas contestas y tejidas. Y desta manera deb\u00eda de ser el de mi se\u00f1ora cuando t\u00fa la viste; sino que la envidia que alg\u00fan mal encantador debe de tener a mis cosas, todas las que me han de dar gusto trueca y vuelve en diferentes figuras que ellas tienen; y as\u00ed, temo que, en aquella historia que dicen que anda impresa de mis haza\u00f1as, si por ventura ha sido su autor alg\u00fan sabio mi enemigo, habr\u00e1 puesto unas cosas por otras, mezclando con una verdad mil mentiras, diverti\u00e9ndose a contar otras acciones fuera de lo que requiere la continuaci\u00f3n de una verdadera historia. \u00a1Oh envidia, ra\u00edz de infinitos males y carcoma de las virtudes! Todos los vicios, Sancho, traen un no s\u00e9 qu\u00e9 de deleite consigo, pero el de la envidia no trae sino disgustos, rancores y rabias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Eso es lo que yo digo tambi\u00e9n \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, y pienso que en esa leyenda o historia que nos dijo el bachiller Carrasco que de nosotros hab\u00eda visto debe de andar mi honra a coche ac\u00e1, cinchado, y, como dicen, al estricote, aqu\u00ed y all\u00ed, barriendo las calles. Pues, a fe de bueno, que no he dicho yo mal de ning\u00fan encantador, ni tengo tantos bienes que pueda ser envidiado; bien es verdad que soy algo malicioso, y que tengo mis ciertos asomos de bellaco, pero todo lo cubre y tapa la gran capa de la simpleza m\u00eda, siempre natural y nunca artificiosa. Y cuando otra cosa no tuviese sino el creer, como siempre creo, firme y verdaderamente en Dios y en todo aquello que tiene y cree la Santa Iglesia Cat\u00f3lica Romana, y el ser enemigo mortal, como lo soy, de los jud\u00edos, deb\u00edan los historiadores tener misericordia de m\u00ed y tratarme bien en sus escritos. Pero digan lo que quisieren; que desnudo nac\u00ed, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; aunque, por verme puesto en libros y andar por ese mundo de mano en mano, no se me da un higo que digan de m\u00ed todo lo que quisieren.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Eso me parece, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, a lo que sucedi\u00f3 a un famoso poeta destos tiempos, el cual, habiendo hecho una maliciosa s\u00e1tira contra todas las damas cortesanas, no puso ni nombr\u00f3 en ella a una dama que se pod\u00eda dudar si lo era o no; la cual, viendo que no estaba en la lista de las dem\u00e1s, se quej\u00f3 al poeta, dici\u00e9ndole que qu\u00e9 hab\u00eda visto en ella para no ponerla en el n\u00famero de las otras, y que alargase la s\u00e1tira, y la pusiese en el ensanche; si no, que mirase para lo que hab\u00eda nacido. H\u00edzolo as\u00ed el poeta, y p\u00fasola cual no digan due\u00f1as, y ella qued\u00f3 satisfecha, por verse con fama, aunque infame. Tambi\u00e9n viene con esto lo que cuentan de aquel pastor que puso fuego y abras\u00f3 el templo famoso de Diana, contado por una de las siete maravillas del mundo, s\u00f3lo porque quedase vivo su nombre en los siglos venideros; y, aunque se mand\u00f3 que nadie le nombrase, ni hiciese por palabra o por escrito menci\u00f3n de su nombre, porque no consiguiese el fin de su deseo, todav\u00eda se supo que se llamaba Er\u00f3strato. Tambi\u00e9n alude a esto lo que sucedi\u00f3 al grande emperador Carlo Quinto con un caballero en Roma. Quiso ver el emperador aquel famoso templo de la Rotunda, que en la antig\u00fcedad se llam\u00f3 el templo de todos los dioses, y ahora, con mejor vocaci\u00f3n, se llama de todos los santos, y es el edificio que m\u00e1s entero ha quedado de los que alz\u00f3 la gentilidad en Roma, y es el que m\u00e1s conserva la fama de la grandiosidad y magnificencia de sus fundadores: \u00e9l es de hechura de una media naranja, grand\u00edsimo en estremo, y est\u00e1 muy claro, sin entrarle otra luz que la que le concede una ventana, o, por mejor decir, claraboya redonda que est\u00e1 en su cima, desde la cual mirando el emperador el edificio, estaba con \u00e9l y a su lado un caballero romano, declar\u00e1ndole los primores y sutilezas de aquella gran m\u00e1quina y memorable arquitetura; y, habi\u00e9ndose quitado de la claraboya, dijo al emperador: \u00bbMil veces, Sacra Majestad, me vino deseo de abrazarme con vuestra Majestad y arrojarme de aquella claraboya abajo, por dejar de m\u00ed fama eterna en el mundo\u00bb. \u00bbYo os agradezco \u2014respondi\u00f3 el emperador\u2014 el no haber puesto tan mal pensamiento en efeto, y de aqu\u00ed adelante no os pondr\u00e9 yo en ocasi\u00f3n que volv\u00e1is a hacer prueba de vuestra lealtad; y as\u00ed, os mando que jam\u00e1s me habl\u00e9is, ni est\u00e9is donde yo estuviere\u00bb. Y, tras estas palabras, le hizo una gran merced. Quiero decir, Sancho, que el deseo de alcanzar fama es activo en gran manera. \u00bfQui\u00e9n piensas t\u00fa que arroj\u00f3 a Horacio del puente abajo, armado de todas armas, en la profundidad del Tibre? \u00bfQui\u00e9n abras\u00f3 el brazo y la mano a Mucio? \u00bfQui\u00e9n impeli\u00f3 a Curcio a lanzarse en la profunda sima ardiente que apareci\u00f3 en la mitad de Roma? \u00bfQui\u00e9n, contra todos los ag\u00fceros que en contra se le hab\u00edan mostrado, hizo pasar el Rubic\u00f3n a C\u00e9sar? Y, con ejemplos m\u00e1s modernos, \u00bfqui\u00e9n barren\u00f3 los nav\u00edos y dej\u00f3 en seco y aislados los valerosos espa\u00f1oles guiados por el cortes\u00edsimo Cort\u00e9s en el Nuevo Mundo? Todas estas y otras grandes y diferentes haza\u00f1as son, fueron y ser\u00e1n obras de la fama, que los mortales desean como premios y parte de la inmortalidad que sus famosos hechos merecen, puesto que los cristianos, cat\u00f3licos y andantes caballeros m\u00e1s habemos de atender a la gloria de los siglos venideros, que es eterna en las regiones et\u00e9reas y celestes, que a la vanidad de la fama que en este presente y acabable siglo se alcanza; la cual fama, por mucho que dure, en fin se ha de acabar con el mesmo mundo, que tiene su fin se\u00f1alado. As\u00ed, \u00a1oh Sancho!, que nuestras obras no han de salir del l\u00edmite que nos tiene puesto la religi\u00f3n cristiana, que profesamos. Hemos de matar en los gigantes a la soberbia; a la envidia, en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente y quietud del \u00e1nimo; a la gula y al sue\u00f1o, en el poco comer que comemos y en el mucho velar que velamos; a la lujuria y lascivia, en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho se\u00f1oras de nuestros pensamientos; a la pereza, con andar por todas las partes del mundo, buscando las ocasiones que nos puedan hacer y hagan, sobre cristianos, famosos caballeros. Ves aqu\u00ed, Sancho, los medios por donde se alcanzan los estremos de alabanzas que consigo trae la buena fama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Todo lo que vuestra merced hasta aqu\u00ed me ha dicho \u2014dijo Sancho\u2014 lo he entendido muy bien, pero, con todo eso, querr\u00eda que vuestra merced me sorbiese una duda que agora en este punto me ha venido a la memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Asolviese quieres decir, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014. Di en buen hora, que yo responder\u00e9 lo que supiere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 D\u00edgame, se\u00f1or \u2014prosigui\u00f3 Sancho\u2014: esos Julios o Agostos, y todos esos caballeros haza\u00f1osos que ha dicho, que ya son muertos, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n agora?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Los gentiles \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 sin duda est\u00e1n en el infierno; los cristianos, si fueron buenos cristianos, o est\u00e1n en el purgatorio o en el cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Est\u00e1 bien \u2014dijo Sancho\u2014, pero sepamos ahora: esas sepulturas donde est\u00e1n los cuerpos desos se\u00f1orazos, \u00bftienen delante de s\u00ed l\u00e1mparas de plata, o est\u00e1n adornadas las paredes de sus capillas de muletas, de mortajas, de cabelleras, de piernas y de ojos de cera? Y si desto no, \u00bfde qu\u00e9 est\u00e1n adornadas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo que respondi\u00f3 don Quijote:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Los sepulcros de los gentiles fueron por la mayor parte suntuosos templos: las cenizas del cuerpo de Julio C\u00e9sar se pusieron sobre una pir\u00e1mide de piedra de desmesurada grandeza, a quien hoy llaman en Roma La aguja de San Pedro; al emperador Adriano le sirvi\u00f3 de sepultura un castillo tan grande como una buena aldea, a quien llamaron Moles Hadriani, que agora es el castillo de Sant\u00e1ngel en Roma; la reina Artemisa sepult\u00f3 a su marido Mausoleo en un sepulcro que se tuvo por una de las siete maravillas del mundo; pero ninguna destas sepulturas ni otras muchas que tuvieron los gentiles se adornaron con mortajas ni con otras ofrendas y se\u00f1ales que mostrasen ser santos los que en ellas estaban sepultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 A eso voy \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014. Y d\u00edgame agora: \u00bfcu\u00e1l es m\u00e1s: resucitar a un muerto, o matar a un gigante?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 La respuesta est\u00e1 en la mano \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014: m\u00e1s es resucitar a un muerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Cogido le tengo \u2014dijo Sancho\u2014: luego la fama del que resucita muertos, da vista a los ciegos, endereza los cojos y da salud a los enfermos, y delante de sus sepulturas arden l\u00e1mparas, y est\u00e1n llenas sus capillas de gentes devotas que de rodillas adoran sus reliquias, mejor fama ser\u00e1, para este y para el otro siglo, que la que dejaron y dejaren cuantos emperadores gentiles y caballeros andantes ha habido en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Tambi\u00e9n confieso esa verdad \u2014respondi\u00f3 don Quijote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Pues esta fama, estas gracias, estas prerrogativas, como llaman a esto \u2014 respondi\u00f3 Sancho\u2014, tienen los cuerpos y las reliquias de los santos que, con aprobaci\u00f3n y licencia de nuestra santa madre Iglesia, tienen l\u00e1mparas, velas, mortajas, muletas, pinturas, cabelleras, ojos, piernas, con que aumentan la devoci\u00f3n y engrandecen su cristiana fama. Los cuerpos de los santos o sus reliquias llevan los reyes sobre sus hombros, besan los pedazos de sus huesos, adornan y enriquecen con ellos sus oratorios y sus m\u00e1s preciados altares&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 quieres que infiera, Sancho, de todo lo que has dicho? \u2014dijo don Quijote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Quiero decir \u2014dijo Sancho\u2014 que nos demos a ser santos, y alcanzaremos m\u00e1s brevemente la buena fama que pretendemos; y advierta, se\u00f1or, que ayer o antes de ayer, que, seg\u00fan ha poco se puede decir desta manera, canonizaron o beatificaron dos frailecitos descalzos, cuyas cadenas de hierro con que ce\u00f1\u00edan y atormentaban sus cuerpos se tiene ahora a gran ventura el besarlas y tocarlas, y est\u00e1n en m\u00e1s veneraci\u00f3n que est\u00e1, seg\u00fan dije, la espada de Rold\u00e1n en la armer\u00eda del rey, nuestro se\u00f1or, que Dios guarde. As\u00ed que, se\u00f1or m\u00edo, m\u00e1s vale ser humilde frailecito, de cualquier orden que sea, que valiente y andante caballero; mas alcanzan con Dios dos docenas de diciplinas que dos mil lanzadas, ora las den a gigantes, ora a vestiglos o a endrigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Todo eso es as\u00ed \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, pero no todos podemos ser frailes, y muchos son los caminos por donde lleva Dios a los suyos al cielo: religi\u00f3n es la caballer\u00eda; caballeros santos hay en la gloria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 S\u00ed \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pero yo he o\u00eddo decir que hay m\u00e1s frailes en el cielo que caballeros andantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Eso es \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 porque es mayor el n\u00famero de los religiosos que el de los caballeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Muchos son los andantes \u2014dijo Sancho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Muchos \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, pero pocos los que merecen nombre de caballeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas y otras semejantes pl\u00e1ticas se les pas\u00f3 aquella noche y el d\u00eda siguiente, sin acontecerles cosa que de contar fuese, de que no poco le pes\u00f3 a don Quijote. En fin, otro d\u00eda, al anochecer, descubrieron la gran ciudad del Toboso, con cuya vista se le alegraron los esp\u00edritus a don Quijote y se le entristecieron a Sancho, porque no sab\u00eda la casa de Dulcinea, ni en su vida la hab\u00eda visto, como no la hab\u00eda visto su se\u00f1or; de modo que el uno por verla, y el otro por no haberla visto, estaban alborotados, y no imaginaba Sancho qu\u00e9 hab\u00eda de hacer cuando su due\u00f1o le enviase al Toboso. Finalmente, orden\u00f3 don Quijote entrar en la ciudad entrada la noche, y, en tanto que la hora se llegaba, se quedaron entre unas encinas que cerca del Toboso estaban, y, llegado el determinado punto, entraron en la ciudad, donde les sucedi\u00f3 cosas que a cosas llegan.<\/p>\n<p>REDACCI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo VII. De lo que pas\u00f3 don Quijote con su escudero, con otros sucesos famos\u00edsimos Apenas vio el ama que Sancho Panza se encerraba con su se\u00f1or, cuando dio en la cuenta de sus tratos; y, imaginando que de aquella consulta hab\u00eda de salir la resoluci\u00f3n de su tercera salida y tomando su manto, toda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":22490,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2176],"tags":[445],"class_list":{"0":"post-22489","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-don-quijote-de-la-mancha","8":"tag-miguel-de-cervantes"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Don Quijote de La Mancha - Segunda Parte - Cap\u00edtulos 7 y 8 | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS = De lo que pas\u00f3 don Quijote con su escudero, con otros sucesos famos\u00edsimos\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=22489\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Don Quijote de La Mancha - Segunda Parte - Cap\u00edtulos 7 y 8 | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS = De lo que pas\u00f3 don Quijote con su escudero, con otros sucesos famos\u00edsimos\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=22489\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-08-23T23:00:22+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-08-24T06:29:30+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Don-Quijote-de-La-Mancha_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"550\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"750\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"25 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=22489#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=22489\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Don Quijote de La Mancha &#8211; 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