{"id":20597,"date":"2025-06-07T00:00:39","date_gmt":"2025-06-06T23:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597"},"modified":"2025-06-07T06:50:08","modified_gmt":"2025-06-07T05:50:08","slug":"fortunata-y-jacinta-primera-parte-capitulo-viii-benito-perez-galdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597","title":{"rendered":"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII  (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s)"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Escenas de la vida \u00edntima<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">&#8211;<span class=\"smcap\">I<\/span>&#8211;<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A poco de acostarse not\u00f3 Jacinta que su marido dorm\u00eda profundamente. Observ\u00e1bale desvelada, tendiendo una mirada tenaz de cama a cama. Crey\u00f3 que hablaba en sue\u00f1os&#8230; pero no; era simplemente quejido sin articulaci\u00f3n que acostumbraba a lanzar cuando dorm\u00eda, quiz\u00e1 por causa de una mala postura. Los pensamientos pol\u00edticos nacidos de las conversaciones de aquella noche, huyeron pronto de la mente de Jacinta. \u00bfQu\u00e9 le importaba a ella que hubiese Rep\u00fablica o Monarqu\u00eda, ni que D. Amadeo se fuera o se quedase? M\u00e1s le importaba la conducta de aquel ingrato que a su lado dorm\u00eda tan tranquilo. Porque no ten\u00eda duda de que Juan andaba algo distra\u00eddo, y esto no lo pod\u00edan notar sus padres por la sencilla raz\u00f3n de que no le ve\u00edan nunca tan cerca como su mujer. El p\u00e9rfido guardaba tan bien las apariencias, que nada hac\u00eda ni dec\u00eda <i>en familia<\/i> que no revelara una conducta regular y correct\u00edsima. Trataba a su mujer con un cari\u00f1o tal, que&#8230; vamos, se le tomar\u00eda por enamorado. S\u00f3lo all\u00ed, de aquella puerta para adentro, se descubr\u00edan las trastadas; s\u00f3lo ella, fund\u00e1ndose en datos negativos, pod\u00eda destruir la aureola que el p\u00fablico y la familia pon\u00edan al glorioso Delf\u00edn. Dec\u00eda su mam\u00e1 que era el marido modelo. \u00a1Valiente pillo! Y la esposa no pod\u00eda contestar a su suegra cuando le ven\u00eda con aquellas historias&#8230; Con qu\u00e9 cara le dir\u00eda: \u00abPues no hay tal modelo, no se\u00f1ora, no hay tal modelo, y cuando yo lo digo, bien sabido me lo tendr\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensando en esto, pas\u00f3 Jacinta parte de aquella noche, atando cabos, como ella dec\u00eda, para ver si de los hechos aislados lograba sacar alguna afirmaci\u00f3n. Estos hechos, valga la verdad, no arrojaban mucha luz que digamos sobre lo que se quer\u00eda demostrar. Tal d\u00eda y a tal hora Juan hab\u00eda salido bruscamente, despu\u00e9s de estar un rato muy pensativo, pero muy pensativo. Tal d\u00eda y a tal hora Juan hab\u00eda recibido una carta, que le hab\u00eda puesto de mal humor. Por m\u00e1s que ella hizo, no la hab\u00eda podido encontrar. Tal d\u00eda y a tal hora, yendo ella y Barbarita por la calle de Preciados, se encontraron a Juan que ven\u00eda deprisa y muy abstra\u00eddo. Al verlas, quedose algo cortado; pero sab\u00eda dominarse pronto. Ninguno de estos datos probaba nada; pero no cab\u00eda duda: su marido se la estaba pegando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De vez en cuando estas cavilaciones cesaban, porque Juan sab\u00eda arreglarse de modo que su mujer no llegase a cargarse de raz\u00f3n para estar descontenta. Como la herida a que se pone b\u00e1lsamo fresco, la pena de Jacinta se calmaba. Pero los d\u00edas y las noches, sin saber c\u00f3mo, tra\u00edanla lentamente otra vez a la misma situaci\u00f3n penosa. Y era muy particular; estaba tan tranquila, sin pensar en semejante cosa, y por cualquier incidente, por una palabra sin inter\u00e9s o referencia trivial, le asaltaba la idea como un dardo arrojado de lejos por desconocida mano y que ven\u00eda a clav\u00e1rsele en el cerebro. Era Jacinta observadora, prudente y sagaz. Los m\u00e1s insignificantes gestos de su esposo, las inflexiones de su voz, todo lo observaba con disimulo, sonriendo cuando m\u00e1s atenta estaba, escondiendo con mil zalamer\u00edas su vigilancia, como los naturalistas esconden y disimulan el lente con que examinan el trabajo de las abejas. Sab\u00eda hacer preguntas capciosas, verdaderas trampas cubiertas de follaje. \u00a1Pero bueno era el otro para dejarse coger!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para todo ten\u00eda el ingenioso culpable palabras bonitas: \u00abLa luna de miel perpetua es un contrasentido, es&#8230; hasta rid\u00edcula. El entusiasmo es un estado infantil impropio de personas normales. El marido piensa en sus negocios, la mujer en las cosas de su casa, y uno y otro se tratan m\u00e1s como amigos que como amantes. Hasta las palomas, hija m\u00eda, hasta las palomas cuando pasan de cierta edad, se hacen cari\u00f1os as\u00ed&#8230; de una manera sesuda\u00bb. Jacinta se re\u00eda con esto; pero no admit\u00eda tales componendas. Lo m\u00e1s gracioso era que \u00e9l se las echaba de hombre ocupado. \u00a1Valiente truh\u00e1n! \u00a1Si no ten\u00eda absolutamente nada que hacer m\u00e1s que pasear y divertirse&#8230;! Su padre hab\u00eda trabajado toda la vida como un negro para asegurar la holgazaner\u00eda dichosa del pr\u00edncipe de la casa&#8230; En fin, fuese lo que fuese, Jacinta se propon\u00eda no abandonar jam\u00e1s su actitud de humildad y discreci\u00f3n. Cre\u00eda firmemente que Juan no dar\u00eda nunca esc\u00e1ndalos, y no habiendo esc\u00e1ndalo, las cosas ir\u00edan pasando as\u00ed. No hay existencia sin gusanillo, un par\u00e1sito interior que la roe y a sus expensas vive, y ella ten\u00eda dos: los apartamientos de su marido y el desconsuelo de no ser madre. Llevar\u00eda ambas penas con paciencia, con tal que no saltara algo m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por respeto a s\u00ed misma, nunca hab\u00eda hablado de esto a nadie, ni al mismo Delf\u00edn. Pero una noche estaba este tan comunicativo, tan bromista, tan pill\u00edn, que a Jacinta se le llen\u00f3 la boca de sinceridad, y palabra tras palabra, dio salida a todo lo que pensaba. \u00abT\u00fa me est\u00e1s enga\u00f1ando, y no es de ahora, es de hace tiempo. Si creer\u00e1s que soy tonta&#8230; El tonto eres t\u00fa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera contestaci\u00f3n de Santa Cruz fue romper a re\u00edr. Su mujer le tapaba la boca para que no alborotase. Despu\u00e9s el muy tunante empez\u00f3 a razonar sus explicaciones, revisti\u00e9ndolas de formas seductoras. \u00a1Pero qu\u00e9 huecas le parecieron a Jacinta, que en las dial\u00e9cticas del coraz\u00f3n era m\u00e1s maestra que \u00e9l por saber amar de veras! Y a ella le toc\u00f3 re\u00edr despu\u00e9s y desmenuzar tan livianos argumentos&#8230; El sue\u00f1o, un sue\u00f1o dulce y mutuo les cogi\u00f3, y se durmieron felices&#8230; Y ved lo que son las cosas, Juan se enmend\u00f3, o al menos pareci\u00f3 enmendarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda Santa Cruz en alt\u00edsimo grado las triqui\u00f1uelas del artista de la vida, que sabe disponer las cosas del mejor modo posible para sistematizar y refinar sus dichas. Sacaba partido de todo, distribuyendo los goces y ajust\u00e1ndolos a esas misteriosas mareas del humano apetito que, cuando se acent\u00faan, significan una organizaci\u00f3n viciosa. En el fondo de la naturaleza humana hay tambi\u00e9n, como en la superficie social, una sucesi\u00f3n de modas, periodos en que es de rigor cambiar de apetitos. Juan ten\u00eda temporadas. En \u00e9pocas peri\u00f3dicas y casi fijas se hastiaba de sus correr\u00edas, y entonces su mujer, tan mona y cari\u00f1osa, le ilusionaba como si fuera la mujer de otro. As\u00ed lo muy antiguo y conocido se convierte en nuevo. Un texto desde\u00f1ado de puro sabido vuelve a interesar cuando la memoria principia a perderle y la curiosidad se estimula. Ayudaba a esto el tiern\u00edsimo amor que Jacinta le ten\u00eda, pues all\u00ed s\u00ed que no hab\u00eda farsa, ni vil inter\u00e9s ni estudio. Era, pues, para el Delf\u00edn una dicha verdadera y casi nueva volver a su puerto despu\u00e9s de mil borrascas. Parec\u00eda que se restauraba con un cari\u00f1o tan puro, tan leal y tan suyo, pues nadie en el mundo pod\u00eda disput\u00e1rselo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En honor de la verdad, se ha de decir que Santa Cruz amaba a su mujer. Ni aun en los d\u00edas que m\u00e1s viva estaba la marea de la infidelidad, dej\u00f3 de haber para Jacinta un hueco de preferencia en aquel coraz\u00f3n que ten\u00eda tantos rincones y callejuelas. Ni la variedad de aficiones y caprichos exclu\u00eda un sentimiento inamovible hacia su compa\u00f1era por la ley y la religi\u00f3n. Conociendo perfectamente su valer moral, admiraba en ella las virtudes que \u00e9l no ten\u00eda y que seg\u00fan su criterio, tampoco le hac\u00edan mucha falta. Por esta \u00faltima raz\u00f3n no incurr\u00eda en la humildad de confesarse indigno de tal joya, pues su amor propio iba siempre por delante de todo, y ten\u00edase por merecedor de cuantos bienes disfrutaba o pudiera disfrutar en este bajo mundo. Vicioso y discreto, sibarita y hombre de talento, aspirando a la erudici\u00f3n de todos los goces y con bastante buen gusto para espiritualizar las cosas materiales, no pod\u00eda contentarse con gustar la belleza comprada o conquistada, la gracia, el donaire, la extravagancia; quer\u00eda gustar tambi\u00e9n la virtud, no precisamente vencida, que deja de serlo, sino la pura, que en su pureza misma ten\u00eda para \u00e9l su picante.<\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">&#8211;<span class=\"smcap\">II<\/span>&#8211;<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dicho se habr\u00e1 comprendido que el Delf\u00edn era un hombre enteramente desocupado. Cuando se cas\u00f3, h\u00edzole proposiciones don Baldomero para que tomase algunos miles y negociara con ellos, ya jugando a la Bolsa, ya en otra especulaci\u00f3n cualquiera. Acept\u00f3 el joven, mas no le satisfizo el ensayo, y renunci\u00f3 en absoluto a meterse en negocios que traen muchas incertidumbres y desvelos. D. Baldomero no hab\u00eda podido sustraerse a esa preocupaci\u00f3n tan espa\u00f1ola de que los padres trabajen para que los hijos descansen y gocen. Recre\u00e1base aquel buen se\u00f1or en la ociosidad de su hijo como un artesano se recrea en su obra, y m\u00e1s la admira cuanto m\u00e1s doloridas y fatigadas se le quedan las manos con que la ha hecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviene decir tambi\u00e9n que el joven aquel no era derrochador. Gastaba, s\u00ed, pero con pulso y medida, y sus placeres dejaban de serlo cuando empezaban a exigirle algo de disipaci\u00f3n. En tales casos era cuando la virtud le mostraba su rostro apacible y seductor. Ten\u00eda cierto respeto ing\u00e9nito al bolsillo, y si pod\u00eda comprar una cosa con dos pesetas, no era \u00e9l seguramente quien daba tres. En todas las ocasiones, el desprenderse de una cantidad fuerte le costaba siempre alg\u00fan trabajo, al contrario de los dadivosos que cuando dan parece que se les quita un peso de encima. Y como conoc\u00eda tan bien el valor de la moneda, sab\u00eda emplearla en la adquisici\u00f3n de sus goces de una manera prudente y casi mercantil. Ninguno sab\u00eda como \u00e9l <i>sacar el jugo<\/i> a un billete de cinco duros o de veinte. De la cantidad con que cualquier manirroto se proporciona un placer, Juanito Santa Cruz sacaba siempre dos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fuer de h\u00e1bil financiero, sab\u00eda pasar por generoso cuando el caso lo exig\u00eda. Jam\u00e1s hizo locuras, y si alguna vez sus apetitos le llevaron a ciertas pendientes, supo agarrarse a tiempo para evitar un resbal\u00f3n. Una de las m\u00e1s puras satisfacciones de los se\u00f1ores de Santa Cruz era saber a ciencia cierta que su hijo no ten\u00eda trampas, como la mayor\u00eda de los hijos de familia en estos depravados tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo le habr\u00eda gustado a D. Baldomero que el Delf\u00edn diera a conocer sus eximios talentos en la pol\u00edtica. \u00a1Oh!, si \u00e9l se lanzara, seguramente descollar\u00eda. Pero Barbarita le desanimaba. \u00ab\u00a1La pol\u00edtica, la pol\u00edtica! \u00bfPues no estamos viendo lo que es? Una comedia. Todo se vuelve habladur\u00edas y no hacer nada de provecho&#8230;\u00bb. Lo que hac\u00eda cavilar algo a D. Baldomero II era que su hijo no tuviese la firmeza de ideas que \u00e9l ten\u00eda, pues \u00e9l pensaba el 73 lo mismo que hab\u00eda pensado el 45; es decir, que debe haber mucha libertad y mucho palo, que la libertad hace muy buenas migas con la religi\u00f3n, y que conviene perseguir y escarmentar a todos los que van a la pol\u00edtica a hacer chanchullos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque Juan era la inconsecuencia misma. En los tiempos de Prim, manifestose entusiasta por la candidatura del duque de Montpensier. \u00abEs el hombre que conviene, desenga\u00f1aos, un hombre que lleva al dedillo las cuentas de su casa, un modelo de padre de familia\u00bb. Vino D. Amadeo, y el Delf\u00edn se hizo tan republicano que daba miedo o\u00edrle. \u00abLa Monarqu\u00eda es imposible; hay que convencerse de ello. Dicen que el pa\u00eds no est\u00e1 preparado para la Rep\u00fablica; pues que lo preparen. Es como si se pretendiera que un hombre supiera nadar sin decidirse a entrar en el agua. No hay m\u00e1s remedio que pasar alg\u00fan mal trago&#8230; La desgracia ense\u00f1a&#8230; y si no, vean esa Francia, esa prosperidad, esa inteligencia, ese patriotismo&#8230; esa manera de pagar los cinco mil millones&#8230;\u00bb. Pues se\u00f1or, vino el 11 de Febrero y al principio le pareci\u00f3 a Juan que todo iba a qu\u00e9 quieres boca. \u00abEs admirable. La Europa est\u00e1 at\u00f3nita. Digan lo que quieran, el pueblo espa\u00f1ol tiene un gran sentido\u00bb. Pero a los dos meses, las ideas pesimistas hab\u00edan ganado ya por completo su \u00e1nimo. \u00abEsto es una piller\u00eda, esto es una verg\u00fcenza. Cada pa\u00eds tiene el Gobierno que merece, y aqu\u00ed no puede gobernar m\u00e1s que un hombre que est\u00e9 siempre con una estaca en la mano\u00bb. Por gradaciones lentas, Juanito lleg\u00f3 a defender con calor la idea alfonsina. \u00abPor Dios, hijo\u2014dec\u00eda D. Baldomero con inocencia\u2014, si eso no puede ser\u00bb y sacaba a relucir los <i>jamases<\/i> de Prim. Pon\u00edase Barbarita de parte del desterrado pr\u00edncipe, y como el sentimiento tiene tanta parte en la suerte de los pueblos, todas las mujeres apoyaban al pr\u00edncipe y le defend\u00edan con argumentos sacados del coraz\u00f3n. Jacinta dejaba muy atr\u00e1s a las m\u00e1s entusiastas por D. Alfonso. \u00ab\u00a1Es un ni\u00f1o!\u00bb&#8230; Y no daba m\u00e1s raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00edase a s\u00ed mismo el heredero de Santa Cruz por una gran persona. Estaba satisfecho, cual si se hubiera creado y visto que era bueno. \u00abPorque yo\u2014dec\u00eda esforz\u00e1ndose en aliar la verdad con la modestia\u2014, no soy de lo peorcito de la humanidad. Reconozco que hay seres superiores a m\u00ed, por ejemplo, mi mujer; pero \u00a1cu\u00e1ntos hay inferiores, cu\u00e1ntos!\u00bb. Sus atractivos f\u00edsicos eran realmente grandes, y \u00e9l mismo lo declaraba en sus soliloquios \u00edntimos: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 guapo soy! Bien dice mi mujer que no hay otro m\u00e1s salado. La pobrecilla me quiere con delirio&#8230; y yo a ella lo mismo, como es justo. Tengo la gran figura, visto bien, y en modales y en trato me parece&#8230; que somos algo\u00bb. En la casa no hab\u00eda m\u00e1s opini\u00f3n que la suya; era el or\u00e1culo de la familia y les cautivaba a todos no s\u00f3lo por lo mucho que le quer\u00edan y mimaban, sino por el sortilegio de su imaginaci\u00f3n, por aquella bendita labia suya y su manera de insinuarse. La m\u00e1s subyugada era Jacinta, quien no se hubiera atrevido a sostener delante de la familia que lo blanco es blanco, si su querido esposo sosten\u00eda que es negro. Am\u00e1bale con verdadera pasi\u00f3n, no teniendo poca parte en este sentimiento la buena facha de \u00e9l y sus relumbrones intelectuales. Respecto a las perfecciones morales que toda la familia declaraba en Juan, Jacinta ten\u00eda sus dudas. Vaya si las ten\u00eda. Pero vi\u00e9ndose sola en aquel terreno de la incertidumbre, llen\u00e1base de tristeza y dec\u00eda: \u00ab\u00bfMe estar\u00e9 quejando de vicio? \u00bfSer\u00e9 yo, como aseguran, la m\u00e1s feliz de las mujeres, y no habr\u00e9 ca\u00eddo en ello?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estas consideraciones azotaba y mortificaba su inquietud para aplacarla como los penitentes vapulean la carne para reducirla a la obediencia del esp\u00edritu. Con lo que no se conformaba era con no tener chiquillos, \u00abporque todo se puede ir conllevando \u2014dec\u00eda\u2014, menos eso. Si yo tuviera un ni\u00f1o, me entretendr\u00eda mucho con \u00e9l, y no pensar\u00eda en ciertas cosas\u00bb. De tanto cavilar en esto, su mente padec\u00eda alucinaciones y desvar\u00edos. Algunas noches, en el primer periodo del sue\u00f1o, sent\u00eda sobre su seno un contacto caliente y una boca que la chupaba. Los leng\u00fcetazos la despertaban sobresaltada, y con la trist\u00edsima impresi\u00f3n de que todo aquello era mentira, lanzaba un \u00a1ay!, y su marido le dec\u00eda desde la otra cama: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es eso, nenita?&#8230; \u00bfpesadilla?\u00bb.\u2014\u00abS\u00ed, hijo, un sue\u00f1o muy malo\u00bb. Pero no quer\u00eda decir la verdad por temor de que Juan lo tomara a risa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pasillos de su gran casa le parec\u00edan l\u00fagubres, s\u00f3lo porque no sonaba en ellos el estr\u00e9pito de las pataditas infantiles. Las habitaciones inservibles destinadas a la chiquiller\u00eda, <i>cuando la hubiera<\/i>, infund\u00edanle tal tristeza, que los d\u00edas en que se sent\u00eda muy tocada de la man\u00eda, no pasaba por ellas. Cuando por las noches ve\u00eda entrar de la calle a D. Baldomero, tan bondadoso y jovial, siempre con su cara de Pascua, vestido de fin\u00edsimo pa\u00f1o negro y tan limpio y sonrosado, no pod\u00eda menos de pensar en los nietos que aquel se\u00f1or deb\u00eda tener para que hubiera l\u00f3gica en el mundo, y dec\u00eda para s\u00ed: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 abuelito se est\u00e1n perdiendo!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una noche fue al teatro Real de muy mala gana. Hab\u00eda estado todo el d\u00eda y la noche anterior en casa de Candelaria que ten\u00eda enferma a la ni\u00f1a peque\u00f1a. Mal humorada y so\u00f1olienta, deseaba que la \u00f3pera se acabase pronto; pero desgraciadamente la obra, como de Wagner, era muy larga, m\u00fasica excelente seg\u00fan Juan y todas las personas de gusto, pero que a ella no le hac\u00eda maldita gracia. No lo entend\u00eda, vamos. Para ella no hab\u00eda m\u00e1s m\u00fasica que la italiana, mientras m\u00e1s clarita y m\u00e1s de organillo mejor. Puso su muestrario en primera fila, y se coloc\u00f3 en la \u00faltima silla de atr\u00e1s. Las tres pollas, Barbarita II, Isabel y Andrea, estaban muy gozosas, sinti\u00e9ndose flechadas por mozalbetes del para\u00edso y de palcos por asiento. Tambi\u00e9n de butacas ven\u00eda alg\u00fan anteojazo bueno. Do\u00f1a B\u00e1rbara no estaba. Al llegar al cuarto acto, Jacinta sinti\u00f3 aburrimiento. Miraba mucho al palco de su marido y no le ve\u00eda. \u00bfEn d\u00f3nde estaba? Pensando en esto, hizo una cortes\u00eda de respeto al gran Wagner, inclinando suavemente la graciosa cabeza sobre el pecho. Lo \u00faltimo que oy\u00f3 fue un trozo descriptivo en que la orquesta hac\u00eda un rumor semejante al de las trompetillas con que los mosquitos divierten al hombre en las noches de verano. Al arrullo de esta m\u00fasica, cay\u00f3 la dama en sue\u00f1o profund\u00edsimo, uno de esos sue\u00f1os intensos y breves en que el cerebro finge la realidad como un relieve y un histrionismo admirables. La impresi\u00f3n que estos letargos dejan suele ser m\u00e1s honda que la que nos queda de muchos fen\u00f3menos externos y apreciados por los sentidos. Hall\u00e1base Jacinta en un sitio que era su casa y no era su casa&#8230; Todo estaba forrado de un sat\u00e9n blanco con flores que el d\u00eda anterior hab\u00eda visto ella y Barbarita en casa de Sobrino&#8230; Estaba sentada en un <i>puff<\/i> y por las rodillas se le sub\u00eda un muchacho lind\u00edsimo, que primero le cog\u00eda la cara, despu\u00e9s le met\u00eda la mano en el pecho. \u00abQuita, quita&#8230; eso es caca&#8230; \u00a1qu\u00e9 asco!&#8230; cosa fea, es para el gato&#8230;\u00bb. Pero el muchacho no se daba a partido. No ten\u00eda m\u00e1s que la camisa de fin\u00edsima holanda, y sus carnes finas resbalaban sobre la seda de la bata de su mam\u00e1. Era una bata color <i>azul gendarme<\/i> que semanas antes hab\u00eda regalado a su hermana Candelaria&#8230; \u00abNo, no, eso no&#8230; quita&#8230; caca&#8230;\u00bb. Y \u00e9l insistiendo siempre, pesadito, mon\u00edsimo. Quer\u00eda desabotonar la bata, y meter mano. Despu\u00e9s dio cabezadas contra el seno. Viendo que nada consegu\u00eda, se puso serio, tan extraordinariamente serio que parec\u00eda un hombre. La miraba con sus ojazos vivos y h\u00famedos, expresando en ellos y en la boca todo el desconsuelo que en la humanidad cabe. Ad\u00e1n, echado del para\u00edso, no mirar\u00eda de otro modo el bien que perd\u00eda. Jacinta quer\u00eda re\u00edrse; pero no pod\u00eda porque el peque\u00f1o le clavaba su inflamado mirar en el alma. Pasaba mucho tiempo as\u00ed, el ni\u00f1o-hombre mirando a su madre, y derritiendo lentamente la entereza de ella con el rayo de sus ojos. Jacinta sent\u00eda que se le desgajaba algo en sus entra\u00f1as. Sin saber lo que hac\u00eda solt\u00f3 un bot\u00f3n&#8230; Luego otro. Pero la cara del chico no perd\u00eda su seriedad. La madre se alarmaba y&#8230; fuera el tercer bot\u00f3n&#8230; Nada, la cara y la mirada del nene siempre adustas, con una gravedad hermosa, que iba siendo terrible&#8230; El cuarto bot\u00f3n, el quinto, todos los botones salieron de los ojales haciendo gemir la tela. Perdi\u00f3 la cuenta de los botones que soltaba. Fueron ciento, puede que mil&#8230; Ni por esas&#8230; La cara iba tomando una inmovilidad sospechosa. Jacinta, al fin, meti\u00f3 la mano en su seno, sac\u00f3 lo que el muchacho deseaba, y le mir\u00f3 segura de que se desenojar\u00eda cuando viera una cosa tan rica y tan bonita&#8230; Nada; cogi\u00f3 entonces la cabeza del muchacho, la atrajo a s\u00ed, y que quieras que no le meti\u00f3 en la boca&#8230; Pero la boca era insensible, y los labios no se mov\u00edan. Toda la cara parec\u00eda de una estatua. El contacto que Jacinta sinti\u00f3 en parte tan delicada de su epidermis, era el roce espeluznante del yeso, roce de superficie \u00e1spera y polvorosa. El estremecimiento que aquel contacto le produjo dejola por un rato at\u00f3nita, despu\u00e9s abri\u00f3 los ojos, y se hizo cargo de que estaban all\u00ed sus hermanas; vio los cortinones pintados de la boca del teatro, la apretada concurrencia de los costados del para\u00edso. Tard\u00f3 un rato en darse cuenta de d\u00f3nde estaba y de los disparates que hab\u00eda so\u00f1ado, y se ech\u00f3 mano al pecho con un movimiento de pudor y miedo. Oy\u00f3 la orquesta, que segu\u00eda imitando a los mosquitos, y al mirar al palco de su marido, vio a Federico Ruiz, el gran mel\u00f3mano, con la cabeza echada hacia atr\u00e1s, la boca entreabierta, oyendo y gustando con fruici\u00f3n inmensa la deliciosa m\u00fasica de los violines con sordina. Parec\u00eda que le ca\u00eda dentro de la boca un hilo del clarificado m\u00e1s fino y dulce que se pudiera imaginar. Estaba el hombre en un puro \u00e9xtasis. Otros mel\u00f3manos furiosos vio la dama en el palco; pero ya hab\u00eda concluido el cuarto acto y Juan no parec\u00eda.<\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">&#8211;<span class=\"smcap\">III<\/span>&#8211;<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si todo lo que les pasa a las personas superiores mereciera una efem\u00e9ride, es f\u00e1cil que en una hoja de calendario americano, correspondiente a Diciembre del 73, se encontrara este parrafito: \u00abD\u00eda <i>tantos<\/i>: fuerte catarro de Juanito Santa Cruz. La imposibilidad de salir de casa le pone de un humor de doscientos mil diablos\u00bb. Estaba sentado junto a la chimenea, envuelto de la cintura abajo en una manta que parec\u00eda la piel de un tigre, gorro calado hasta las orejas, en la mano un peri\u00f3dico, en la silla inmediata tres, cuatro, muchos peri\u00f3dicos. Jacinta le daba bromas por su forzada esclavitud, y \u00e9l, hallando distracci\u00f3n en aquellas guasitas, hizo como que le pegaba, la cogi\u00f3 por un brazo, le atenaz\u00f3 la barba con los dedos, le sacudi\u00f3 la cabeza, despu\u00e9s le dio bofetadas, terribles bofetadas, y luego much\u00edsimos porrazos en diferentes partes del cuerpo, y grandes pinchazos o estocadas con el dedo \u00edndice muy tieso. Despu\u00e9s de bien cosida a pu\u00f1aladas, le cort\u00f3 la cabeza seg\u00e1ndole el pescuezo, y como si a\u00fan no fuera bastante sevicia, la acribill\u00f3 con cruel\u00edsimas e inhumanas cosquillas, acompa\u00f1ando sus golpes de estas feroces palabras: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 <i>guasoncita<\/i> se me ha vuelto mi nena!&#8230; Voy yo a ense\u00f1ar a mi payasa a dar bromitas, y le voy a dar una solfa buena para que no le queden ganas de&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta se desbarataba de risa, y el Delf\u00edn hablando con un poco de seriedad, prosigui\u00f3: \u00abBien sabes que no soy callejero&#8230; A fe que te puedes quejar. Maridos conozco que cuando ponen el pie en la calle, del tir\u00f3n se est\u00e1n tres d\u00edas sin parecer por la casa. Estos podr\u00edan tomarme a m\u00ed por modelo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Mariquita date tono\u2014replic\u00f3 Jacinta sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas que la risa y las cosquillas le hab\u00edan hecho derramar\u2014. Ya s\u00e9 que hay otros peores; pero no pongo yo mi mano en el fuego porque seas el n\u00famero uno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan mene\u00f3 la cabeza en se\u00f1al de amenaza. Jacinta se puso lejos de su alcance, por si se repet\u00edan las b\u00e1rbaras cosquillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEs que t\u00fa exiges demasiado\u00bb dijo el marido, deplorando que su mujer no le tuviese por el m\u00e1s perfecto de los seres creados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta hizo un moh\u00edn gracioso con fruncimiento de cejas y labios, el cual quer\u00eda decir: \u00abNo me quiero meter en discusiones contigo, porque saldr\u00eda con las manos en la cabeza\u00bb. Y era verdad, porque el Delf\u00edn hac\u00eda las prestidigitaciones del razonamiento con much\u00edsima habilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abBueno\u2014indic\u00f3 ella\u2014. Dej\u00e9monos de tonter\u00edas. \u00bfQu\u00e9 quieres almorzar?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Eso mismo ven\u00eda yo a saber \u2014dijo do\u00f1a B\u00e1rbara apareciendo en la puerta\u2014. Almorzar\u00e1s lo que quieras; pero pongo en tu conocimiento, para tu gobierno, que he tra\u00eddo unas calandrias riqu\u00edsimas. <i>Divinidades<\/i>, como dice Estupi\u00f1\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Tr\u00e1iganme lo que quieran, que tengo m\u00e1s hambre que un maestro de escuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando salieron las dos damas, Santa Cruz pens\u00f3 un ratito en su mujer, formulando un paneg\u00edrico mental. \u00a1Qu\u00e9 \u00e1ngel! Todav\u00eda no hab\u00eda acabado \u00e9l de cometer una falta, y ya estaba ella perdon\u00e1ndosela. En los d\u00edas precursores del catarro, hall\u00e1base mi hombre en una de aquellas etapas o mareas de su inconstante naturaleza, las cuales, alej\u00e1ndole de las aventuras, le aproximaban a su mujer. Las personas m\u00e1s hechas a la vida ilegal sienten en ocasiones vivo anhelo de ponerse bajo la ley por poco tiempo. La ley las tienta como puede tentar el capricho. Cuando Juan se hallaba en esta situaci\u00f3n, llegaba hasta desear permanecer en ella; a\u00fan m\u00e1s, llegaba a creer que seguir\u00eda. Y la Delfina estaba contenta. \u00abOtra vez ganado\u2014pensaba\u2014. \u00a1Si la buena durara!&#8230; \u00a1si yo pudiera ganarle de una vez para siempre y derrotar en toda la l\u00ednea a las <i>cantonales<\/i>&#8230;!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Baldomero entr\u00f3 a ver a su hijo antes de pasar al comedor. \u00ab\u00bfQu\u00e9 es eso, chico? Lo que yo digo: no te abrigas. \u00a1Qu\u00e9 cosas ten\u00e9is t\u00fa y Villalonga! \u00a1Pararse a hablar a las diez de la noche en la esquina del Ministerio de la Gobernaci\u00f3n, que es otra punta del diamante! Te vi. Ven\u00eda yo con Cantero de la Junta del Banco. Por cierto que estamos desorientados. No se sabe a d\u00f3nde ir\u00e1 a parar esta anarqu\u00eda. \u00a1Las acciones a 138!&#8230; Pase usted, Aparisi&#8230; Es Aparisi que viene a almorzar con nosotros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concejal entr\u00f3 y salud\u00f3 a los dos Santa Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 peri\u00f3dicos has le\u00eddo?\u2014pregunt\u00f3 el pap\u00e1 cal\u00e1ndose los quevedos, que s\u00f3lo usaba para leer\u2014. Toma <i>La \u00c9poca<\/i> y dame <i>El Imparcial<\/i>&#8230; Bueno, bueno va esto. \u00a1Pobre Espa\u00f1a! Las acciones a 138&#8230; el consolidado a 13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 13?&#8230; Eso quisiera usted\u2014observ\u00f3 el eterno concejal\u2014. Anoche lo ofrec\u00edan a 11 en el Bols\u00edn y no lo quer\u00eda nadie. Esto es el diluvio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y acentuando de una manera notabil\u00edsima aquella expresi\u00f3n de oler una cosa muy mala, a\u00f1adi\u00f3 que todo lo que estaba pasando lo hab\u00eda previsto \u00e9l, y que los sucesos no discrepaban ni tanto as\u00ed de lo que <i>d\u00eda por d\u00eda<\/i> hab\u00eda venido \u00e9l profetizando. Sin hacer mucho caso de su amigo, D. Baldomero ley\u00f3 en voz alta la noticia o estribillo de todos los d\u00edas. \u00abLa partida tal entr\u00f3 en tal pueblo, quem\u00f3 el archivo municipal, se racion\u00f3, y volvi\u00f3 a salir&#8230; La columna tal persegu\u00eda activamente al cabecilla cual, y despu\u00e9s de racionarse&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEa\u2014dijo sin acabar de leer\u2014, vamos a racionarnos nosotros. El marqu\u00e9s no viene. Ya no se le espera m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esto entr\u00f3 Blas, el criado de Juan con la mesita, ya puesta, en que hab\u00eda de almorzar el enfermo. Poco despu\u00e9s apareci\u00f3 Jacinta trayendo platos. Despu\u00e9s de saludarla, Aparisi le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abGuillermina me ha dado un recado para usted&#8230; Hoy no hay <i>odisea filantr\u00f3pica<\/i> a la <i>parroquia de la chinche<\/i>, porque anda en busca de ladrillo portero para cimientos. Ya tiene hecho todo el vaciado del edificio&#8230; y por poco dinero. Unos carros trabajando a destajo, otros de limosna, aquel que ayuda medio d\u00eda, el otro que va un par de horas, ello es que no le sale el metro c\u00fabico ni a cinco reales. Y no s\u00e9 qu\u00e9 tiene esa mujer. Cuando va a examinar las obras, parece que hasta las mulas de los carros la conocen y tiran m\u00e1s fuerte para darle gusto&#8230; Francamente, yo que siempre cre\u00ed que el tal edificio no era <i>factible<\/i>, voy viendo&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMilagro, milagro\u00bb apunt\u00f3 D. Baldomero en marcha hacia el comedor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfY t\u00fa?\u2014pregunt\u00f3 Juan a su consorte al quedarse solos\u2014. \u00bfAlmuerzas aqu\u00ed o all\u00e1?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQuieres que aqu\u00ed? Almorzar\u00e9 en las dos partes. Dice tu mam\u00e1 que te estoy mimando mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Toma, golosa\u2014le dijo \u00e9l alarg\u00e1ndole un pedazo de tortilla en el tenedor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de com\u00e9rselo, la Delfina corri\u00f3 al comedor. Al poco rato volvi\u00f3 riendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAqu\u00ed te tengo reservada esta pechuga de calandria. Toma, abre la boquita, nena\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nena cogi\u00f3 el tenedor, y despu\u00e9s de comerse la pechuga, volvi\u00f3 a re\u00edr.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Qu\u00e9 alegre est\u00e1 el tiempo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es que ha llegado el marqu\u00e9s, y desde que se sent\u00f3 en la mesa empezaron Aparisi y \u00e9l a tirotearse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 han dicho? \u2014Aparisi afirm\u00f3 que la Monarqu\u00eda no era <i>factible<\/i>, y despu\u00e9s larg\u00f3 un <i>ipso facto<\/i>, y otras cosas muy finas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan solt\u00f3 la carcajada. \u00abEl marqu\u00e9s estar\u00e1 furioso\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Come en silencio, meditando una venganza. Te contar\u00e9 lo que ocurra. \u00bfQuieres pescadilla?, \u00bfquieres bistec?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Tr\u00e1eme lo que quieras con tal que vengas pronto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no tard\u00f3 en volver, trayendo un plato de pescado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHijo de mi vida, le mat\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQui\u00e9n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014El marqu\u00e9s a Aparisi&#8230; le dej\u00f3 en el sitio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Cuenta, cuenta. \u2014Pues de primera intenci\u00f3n soltole a su enemigo un <i>delirium tremens<\/i> a boca de jarro, y despu\u00e9s, sin darle tiempo de respirar, un <i>mane tegel fare<\/i>. El otro se ha quedado como atontado por el golpe. Veremos con lo que sale.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Qu\u00e9 c\u00e9lebre! Tomaremos caf\u00e9 juntos\u2014dijo Santa Cruz\u2014. Vente pronto para ac\u00e1. \u00a1Qu\u00e9 coloradita est\u00e1s!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es de tanto re\u00edrme. \u2014Cuando digo que me est\u00e1s haciendo til\u00edn&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Al momento vuelvo&#8230; Voy a ver lo que salta por all\u00e1. Aparisi est\u00e1 indignado con Castelar, y dice que lo que le pasa a Salmer\u00f3n es porque no ha seguido sus consejos&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Los consejos de Aparisi! \u2014S\u00ed, y al marqu\u00e9s lo que le tiene con el alma en un hilo es que se levante <i>la masa obrera<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvi\u00f3 Jacinta al comedor, y el \u00faltimo cuento que trajo fue este:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abChico, si est\u00e1s all\u00ed te mueres de risa. \u00a1Pobre Mu\u00f1oz! El otro se ha rehecho y le est\u00e1 soltando unos primores&#8230; Fig\u00farate. Ahora est\u00e1 contando que ha visto un proyectil de los que tiran los carcas, y el fusil Berdan&#8230; No dice agujeros, sino <i>orificios<\/i>. Todo se vuelve <i>orificios<\/i>, y el marqu\u00e9s no sabe lo que le pasa&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pudo seguir, porque entr\u00f3 Mu\u00f1oz, fumando un gran puro, a saludar al enfermo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHola, Juan\u00edn&#8230; \u00bfEstamos <i>exclaustrados<\/i>?&#8230; \u00bfY qu\u00e9 es?&#8230; \u00bfcoriza? Eso es bueno, y cuando la mucosa necesita eliminar, que elimine&#8230; En fin, yo me&#8230;\u00bb. Iba a decir <i>me largo<\/i>; pero al ver entrar a Aparisi (tal creyeron Jacinta y su marido), dijo: \u00abme ausento\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A eso de las tres, marido y mujer estaban solos en el despacho, \u00e9l en el sill\u00f3n leyendo peri\u00f3dicos, ella arreglando la habitaci\u00f3n que estaba algo desordenada. Barbarita hab\u00eda salido a comprar. El criado anunci\u00f3 a un hombre que quer\u00eda hablar con el <i>se\u00f1or joven<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ya sabes que no recibe\u2014dijo la se\u00f1orita, y tomando de manos de Blas una tarjeta que este tra\u00eda ley\u00f3: <i>Jos\u00e9 Ido del Sagrario, corredor de publicaciones nacionales y extranjeras<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Que entre, que entre al instante \u2014orden\u00f3 Santa Cruz, saltando en su asiento\u2014. Es el loco m\u00e1s divertido que puedes imaginar. Ver\u00e1s c\u00f3mo nos re\u00edmos&#8230; Cuando nos cansemos de o\u00edrle, le echamos. \u00a1Tipo m\u00e1s c\u00e9lebre&#8230;! Le vi hace d\u00edas en casa de Pez, y nos hizo morir de risa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al poco rato entr\u00f3 en el despacho un hombre muy flaco, de cara enfermiza y toda llena de l\u00f3bulos y car\u00fanculas, los pelos bermejos y muy tiesos, como crines de escobill\u00f3n, la ropa prehist\u00f3rica y muy ra\u00edda, corbata roja y deshilachada, las botas muertas de risa. En una mano tra\u00eda el sombrero que era un <i>claque<\/i> del a\u00f1o en que esta prenda se invent\u00f3, el primog\u00e9nito de los <i>claques <\/i> sin g\u00e9nero de duda, y en la otra un l\u00edo de carteras-prospectos para hacer suscriciones a libros de lujo, las cuales estaban tan sobadas, que la mugre no permit\u00eda ver los dorados de la pasta. Impresion\u00f3 penosamente a la compasiva Jacinta aquella estampa de miseria en traje de persona decente, y m\u00e1s l\u00e1stima tuvo cuando le vio saludar con urbanidad y sin encogimiento, como hombre muy hecho al trato social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHola, Sr. de Ido&#8230; \u00a1cu\u00e1nto gusto de verle!\u2014le dijo Santa Cruz con fingida seriedad\u2014. Si\u00e9ntese, y d\u00edgame qu\u00e9 le trae por aqu\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Con permiso&#8230; \u00bfQuiere usted <i>Mujeres c\u00e9lebres<\/i>?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta y su marido se miraron. \u2014O <i>Mujeres de la Biblia<\/i>\u2014prosigui\u00f3 Ido, ense\u00f1ando carteras\u2014. Como el Sr. de Santa Cruz me dijo el otro d\u00eda en casa del Sr. de Pez que deseaba conocer las publicaciones de las casas de Barcelona que tengo el honor de representar&#8230; \u00bfO quiere usted <i>Cortesanas c\u00e9lebres, Persecuciones religiosas, Hijos del Trabajo, Grandes inventos, Dioses del Paganismo<\/i>&#8230;?<\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">&#8211;<span class=\"smcap\">IV<\/span>&#8211;<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Basta, basta, no cite usted m\u00e1s obras ni me ense\u00f1e m\u00e1s carteras. Ya le dije que no me gustan libros por suscrici\u00f3n. Se extrav\u00edan las entregas, y es volverse loco&#8230; Prefiero tomar alguna obra completa. Pero no tenga prisa. Estar\u00e1 usted cansado de tanto correr por ah\u00ed. \u00bfQuiere tomar una copita?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Much\u00edsimas gracias. Nunca bebo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfNo?, pues el otro d\u00eda, cuando nos vimos en casa de Joaqu\u00edn, dec\u00eda este que estaba usted algo peneque&#8230; se entiende, un poco alegre&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Perdone usted, Sr. de Santa Cruz \u2014replic\u00f3 Ido avergonzado\u2014. Yo no me embriago; no me he embriagado jam\u00e1s. Algunas veces, sin saber c\u00f3mo ni por qu\u00e9, me entra cierta excitaci\u00f3n, y me pongo as\u00ed, nervioso y como echando chispas&#8230; me pongo el\u00e9ctrico. \u00bfVen ustedes?&#8230; ya lo estoy. F\u00edjese usted, Sr. D. Juan, y observe c\u00f3mo se me mueve el p\u00e1rpado izquierdo y el m\u00fasculo este de la quijada en el mismo lado. \u00bfLo ve usted&#8230;?, ya est\u00e1 la funci\u00f3n armada. Francamente, as\u00ed no se puede vivir. Los m\u00e9dicos me dicen que coma carne. Como carne y me pongo peor. Ea, ya estoy como un muelle de reloj&#8230; Si usted me da su permiso me retiro&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hombre, no, descanse usted. Eso se le pasar\u00e1. \u00bfQuiere usted un vaso de agua?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta sinti\u00f3 que no le dejase marchar, porque la idea de que el hombre aquel iba a caer all\u00ed con una pataleta le inspiraba repugnancia y miedo. Como Juan insistiese en lo del vaso de agua, d\u00edjole a su esposa por lo bajo: \u00abEste infeliz lo que tiene es hambre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014A ver, Sr. de Ido\u2014indic\u00f3 la dama\u2014, \u00bfse comer\u00eda usted una chuletita?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Jos\u00e9 respondi\u00f3 t\u00e1citamente, con la expresi\u00f3n de una incredulidad profunda. Cada vez parec\u00eda m\u00e1s extra\u00f1o su mirar y m\u00e1s acentuado el temblor del p\u00e1rpado y la mejilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Perd\u00f3neme usted, se\u00f1ora&#8230; Como la cabeza se me va, no puedo hacerme cargo de nada. Usted ha dicho que si me comer\u00eda yo una&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Una chuletita. \u2014Mi cabeza no puede apreciar bien&#8230; Padezco de olvidos de nombres y cosas. \u00bfA qu\u00e9 llama usted una chuleta?\u2014a\u00f1adi\u00f3 llev\u00e1ndose la mano a las erizadas crines, por donde se le escapaba la memoria y le entraba la electricidad\u2014. \u00bfPor ventura, lo que usted llama&#8230; no s\u00e9 c\u00f3mo, es un pedazo de carne con un rabito que es de hueso?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Justo. Llamar\u00e9 para que se la traigan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No se moleste, se\u00f1ora. Yo llamar\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Que le traigan dos\u2014dijo el se\u00f1orito gozando con la idea de ver comer a un hambriento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta sali\u00f3, y mientras estuvo fuera Ido hablaba de su mala suerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn este pa\u00eds, Sr. D. Juanito, no se protege a las letras. Yo que he sido profesor de primera ense\u00f1anza, yo que he escrito obras de amena literatura tengo que dedicarme a correr publicaciones para llevar un pedazo de pan a mis hijos&#8230; Todos me lo dicen: si yo hubiera nacido en Francia, ya tendr\u00eda <i>hotel<\/i>&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Eso es indudable. \u00bfNo ve usted que aqu\u00ed no hay quien lea, y los pocos que leen no tienen dinero?&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Naturalmente\u2014dec\u00eda Ido a cada instante, echando ansiosas miradas en redondo por ver si aparec\u00eda la chuleta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta entr\u00f3 con un plato en la mano. Tras ella vino Blas con el mismo velador en que hab\u00eda almorzado el se\u00f1orito, un cubierto, servilleta, panecillo, copa y botella de vino. Mir\u00f3 estas cosas Ido con estupor fam\u00e9lico, no bien disimulado por la cortes\u00eda, y le entr\u00f3 una risa nerviosa, se\u00f1al de hallarse pr\u00f3ximo a la plenitud de aquel estado que llamaba el\u00e9ctrico. La Delfina se volvi\u00f3 a sentar junto a su marido y miraba entre espantada y compasiva al desgraciado D. Jos\u00e9. Este dej\u00f3 en el suelo las carteras y el <i>claque<\/i>, que no se cerraba nunca, y cay\u00f3 sobre las chuletas como un tigre&#8230; Entre los mascullones sal\u00edan de su boca palabras y frases desordenadas: \u00abAgradecid\u00edsimo&#8230; Francamente, habr\u00eda sido falta de educaci\u00f3n desairar&#8230; No es que tenga apetito, naturalmente&#8230; He almorzado fuerte&#8230; \u00bfpero c\u00f3mo desairar? Agradecid\u00edsimo&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Observo una cosa, querido D. Jos\u00e9\u2014dijo Santa Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014Que no masca usted lo que come. \u2014\u00a1Oh!, \u00bfle interesa a usted que masque?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No, a m\u00ed no. \u2014Es que no tengo muelas&#8230; Como como los pavos. Naturalmente&#8230; as\u00ed me sienta mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfY no bebe usted? \u2014Media copita nada m\u00e1s&#8230; El vino no me hace provecho; pero muy agradecido, muy agradecido&#8230;\u2014y a medida que iba comiendo, le bailaban m\u00e1s el p\u00e1rpado y el m\u00fasculo, que parec\u00edan ya completamente declarados en huelga. Not\u00e1base en sus brazos y cuerpo estremecimientos muy bruscos, como si le estuvieran haciendo cosquillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAqu\u00ed donde le ves\u2014dijo Santa Cruz\u2014, se tiene una de las mujeres m\u00e1s guapas de Madrid\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hizo un signo a Jacinta que quer\u00eda decir: \u00abEsp\u00e9rate, que ahora viene lo bueno\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfEs de veras? \u2014S\u00ed. No se la merece. Ya ves que \u00e9l es feo adrede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Mi mujer&#8230; Nicanora&#8230; \u2014murmur\u00f3 Ido sordamente, ya en el \u00faltimo bocado\u2014, la Venus de M\u00e9dicis&#8230; carnes de raso&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Tengo unas ganas de conocer a esa c\u00e9lebre hermosura&#8230;!\u2014afirm\u00f3 Juan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Jos\u00e9 no hab\u00eda dejado nada en el plato m\u00e1s que el hueso. Despu\u00e9s exhal\u00f3 un hond\u00edsimo suspiro, y llev\u00e1ndose la mano al pecho, dej\u00f3 escapar con bronca voz estas palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014La hermosura exterior nada m\u00e1s&#8230; sepulcro blanqueado&#8230; coraz\u00f3n lleno de v\u00edboras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su mirada infundi\u00f3 tanto terror a Jacinta, que dijo por se\u00f1as a su marido que le dejara salir. Pero el otro, queriendo divertirse un rato, hostig\u00f3 la demencia de aquel pobre hombre para que saltara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVenga ac\u00e1, querido D. Jos\u00e9. \u00bfQu\u00e9 tiene usted que decir de su esposa, si es una santa?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Una santa!, \u00a1una santa! \u2014repiti\u00f3 Ido, con la barba pegada al pecho y echando al Delf\u00edn una mirada que en otra cara habr\u00eda sido feroz\u2014. Muy bien, se\u00f1or m\u00edo. \u00bfY usted en qu\u00e9 se funda para asegurarlo sin pruebas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014La voz p\u00fablica lo dice. \u2014Pues la voz p\u00fablica se enga\u00f1a\u2014grit\u00f3 Ido alargando el cuello y accionando con energ\u00eda\u2014. La voz p\u00fablica no sabe lo que se pesca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pero c\u00e1lmese usted, pobre hombre\u2014se atrevi\u00f3 a expresar Jacinta\u2014. A nosotros no nos importa que su mujer de usted sea lo que quiera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Que no les importa!&#8230; \u2014replic\u00f3 Ido con entonaci\u00f3n tr\u00e1gica de actor de la legua\u2014. Ya s\u00e9 que estas cosas a nadie le importan m\u00e1s que a m\u00ed, al esposo ultrajado, al hombre que sabe poner su honor por encima de todas las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es claro que a \u00e9l le importa principalmente\u2014dijo Santa Cruz hostig\u00e1ndole m\u00e1s\u2014. Y que tiene el genio blando este se\u00f1or Ido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Y para que usted, se\u00f1ora \u2014a\u00f1adi\u00f3 el desgraciado mirando a Jacinta de un modo que la hizo estremecer\u2014, pueda apreciar la justa indignaci\u00f3n de un hombre de honor, sepa que mi esposa es&#8230; \u00a1ad\u00fauultera!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dijo esta palabra con un alarido espantoso, levant\u00e1ndose del asiento y extendiendo ambos brazos como suelen hacer los bajos de \u00f3pera cuando echan una maldici\u00f3n. Jacinta se llev\u00f3 las manos a la cabeza. Ya no pod\u00eda resistir m\u00e1s aquel desagradable espect\u00e1culo. Llam\u00f3 al criado para que acompa\u00f1ara al desventurado corredor de obras literarias. Pero Juan, queriendo divertirse m\u00e1s, procuraba calmarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi\u00e9ntese, Sr. D. Jos\u00e9, y no se excite tanto. Hay que llevar estas cosas con paciencia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Con paciencia, con paciencia! \u2014exclam\u00f3 Ido, que en su estado el\u00e9ctrico repet\u00eda siempre la \u00faltima frase que se le dec\u00eda, como si la mascase, a pesar de no tener muelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014S\u00ed, hombre; estos tragos no hay m\u00e1s remedio que irlos pasando. Amargan un poco; pero al fin el hombre, como dijo el otro, se va <i>jaciendo<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Se va <i>jaciendo<\/i>! \u00bfY el honor, se\u00f1or de Santa Cruz?&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y otra vez hincaba la barba en el pecho, mirando con los ojos medio escondidos en el casco, y cerr\u00e1ndolos de s\u00fabito, como los toros que bajan el testuz para acometer. Las car\u00fanculas del cuello se le inyectaban de tal modo, que casi eclipsaban el rojo de la corbata. Parec\u00eda un pavo cuando la excitaci\u00f3n de la pelea con otro pavo le convierte en animal feroz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014El honor\u2014expres\u00f3 Juan\u2014. \u00a1Bah!, el honor es un sentimiento convencional&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ido se acerc\u00f3 paso a paso a Santa Cruz y le toc\u00f3 en el hombro muy suavemente, clav\u00e1ndole sus ojos de pavo espantado. Despu\u00e9s de una larga pausa, durante la cual Jacinta se peg\u00f3 a su marido como para defenderle de una agresi\u00f3n, el infeliz dijo esto, empezando muy bajito como si secreteara, y elevando gradualmente la voz hasta terminar de una manera estent\u00f3rea: \u00abY si usted descubre que su mujer, la Venus de M\u00e9dicis, la de las carnes de raso, la del cuello de cisne, la de los ojos cual estrellas&#8230; si usted descubre que esa divinidad, a quien usted ama con frenes\u00ed, esa dama que fue tan pura; si usted descubre, repito, que falta a sus deberes y acude a misteriosas citas con un duque, con un grande de Espa\u00f1a, s\u00ed se\u00f1or, con el mism\u00edsimo duque de Tal\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hombre, eso es muy grave, pero muy grave\u2014afirm\u00f3 Juan, poni\u00e9ndose m\u00e1s serio que un juez\u2014. \u00bfEst\u00e1 usted seguro de lo que dice?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Que si estoy seguro!&#8230; Lo he visto, lo he visto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronunci\u00f3 esto con oprimido acento, como quien va a romper en llanto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Y usted, Sr. D. Jos\u00e9 de mi alma\u2014dijo Santa Cruz fingi\u00e9ndose, no ya serio sino consternado\u2014, \u00bfqu\u00e9 hace que no pide una satisfacci\u00f3n al duque?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Duelos&#8230; duelitos a m\u00ed!\u2014replic\u00f3 Ido con sarcasmo\u2014. Eso es para los tontos. Esas cosas se arreglan de otro modo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vuelta a empezar bajito, para concluir a gritos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo har\u00e9 justicia, se lo juro a usted&#8230; Espero cogerlos <i>in fraganti<\/i> otra vez, <i>in fraganti<\/i>, Sr. D. Juan. Entonces aparecer\u00e1n los dos cad\u00e1veres atravesados por una sola espada&#8230; Esta es la venganza, esta es la ley&#8230; por una sola espada&#8230; Y me quedar\u00e9 tan fresco, como si tal cosa. Y podr\u00e9 salir por ah\u00ed mostrando mis manos manchadas con la sangre de los ad\u00falteros y decir a gritos: &#8216;Aprended de m\u00ed, maridos, a defender vuestro honor. Ved estas manos justicieras, vedlas y besadlas&#8230;&#8217;. Y vendr\u00e1n todos&#8230; toditos a besarme las manos. Y ser\u00e1 un besamanos, porque hay tantos, tant\u00edsimos&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a este grado de su lastimoso acceso, el infeliz Ido ya no ten\u00eda atadero. Gesticulaba en medio de la habitaci\u00f3n, iba de un lado para otro, par\u00e1base delante de los esposos sin ninguna muestra de respeto, daba r\u00e1pidas vueltas sobre un tac\u00f3n y ten\u00eda todas las trazas de un hombre completamente irresponsable de lo que dice y hace. El criado estaba en la puerta riendo, esperando que sus amos le mandasen poner a aquel adefesio en la calle. Por fin, Juan hizo una se\u00f1a a Blas; y a su mujer le dijo por lo bajo: \u00abdale un par de duros\u00bb. Dejose conducir hasta la puerta el pobre D. Jos\u00e9 sin decir una palabra, ni despedirse. Blas le puso en la cabeza el primog\u00e9nito de todos los <i>claques<\/i>, en una mano las mugrientas carteras, en otra los dos duros que para el caso le dio la se\u00f1orita; la puerta se cerr\u00f3 y oyose el pesado, inseguro paso del hombre el\u00e9ctrico por las escaleras abajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014A m\u00ed no me divierte esto \u2014opin\u00f3 Jacinta\u2014. Me da miedo. \u00a1Pobre hombre! La miseria, el no comer le habr\u00e1n puesto as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es lo m\u00e1s inofensivo que te puedes figurar. Siempre que va a casa de Joaqu\u00edn, le pinchamos para que hable de la ad\u00fauultera. Su demencia es que su mujer se la pega con un grande de Espa\u00f1a. Fuera de eso, es razonable y muy veraz en cuanto habla. \u00bfDe qu\u00e9 provendr\u00e1 esto, Dios m\u00edo? Lo que t\u00fa dices, el no comer. Este hombre ha sido tambi\u00e9n autor de novelas, y de escribir tanto adulterio, no comiendo m\u00e1s que jud\u00edas, se le reblandeci\u00f3 el cerebro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no se habl\u00f3 m\u00e1s del loco. Por la noche fue Guillermina, y Jacinta, que conservaba la mugrienta tarjeta con las se\u00f1as de Ido, se la dio a su amiga para que en sus excursiones le socorriese. En efecto, la familia del corredor de obras (Mira el R\u00edo 12), merec\u00eda que alguien se interesara por ella. Guillermina conoc\u00eda la casa y ten\u00eda en ella muchos parroquianos. Despu\u00e9s de visitarla, hizo a su amiguita una pintura muy pat\u00e9tica de la miseria que en la madriguera de los Idos reinaba. La esposa era una infeliz mujer, m\u00e1rtir del trabajo y de la inanici\u00f3n, humilde, estropead\u00edsima, fea de encargo, mal perge\u00f1ada. \u00c9l ganaba poco, casi nada. Viv\u00eda la familia de lo que ganaban el hijo mayor, cajista, y la hija, polluela de buen ver que aprend\u00eda para peinadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una ma\u00f1ana, dos d\u00edas despu\u00e9s de la visita de Ido, Blas avis\u00f3 que en el recibimiento estaba el hombre aquel de los pelos tiesos. Quer\u00eda hablar con la se\u00f1orita. Ven\u00eda muy pac\u00edfico. Jacinta fue all\u00ed, y antes de llegar ya estaba abriendo su portamonedas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Se\u00f1ora\u2014le dijo Ido al tomar lo que se le daba\u2014, estoy agradecid\u00edsimo a sus bondades; pero \u00a1ay!, la se\u00f1ora no sabe que estoy desnudo&#8230; quiero decir, que esta ropa que llevo se me est\u00e1 deshaciendo sobre las carnes&#8230; Y naturalmente, si la se\u00f1ora tuviera unos pantaloncitos desechados del se\u00f1or D. Juan&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ah! S\u00ed&#8230; buscar\u00e9. Vuelva usted.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Porque la se\u00f1ora do\u00f1a Guillermina, que es tan buena, nos socorri\u00f3 con bonos de carne y pan, y a Nicanora le dio una manta, que nos viene como bendici\u00f3n de Dios, porque en la cama nos abrig\u00e1bamos con toda mi ropa y la suya puesta sobre las s\u00e1banas&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Descuide usted, Sr. del Sagrario; yo le procurar\u00e9 alguna prenda en buen uso. Tiene usted la misma estatura de mi marido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Y a mucha honra&#8230; Agradecid\u00edsimo, se\u00f1ora; pero cr\u00e9ame la se\u00f1ora, se lo digo con la mano puesta en el coraz\u00f3n: m\u00e1s me convendr\u00eda ropa de ni\u00f1os que ropa de hombre, porque no me importa estar desnudo con tal que mis chicos est\u00e9n vestidos. No tengo m\u00e1s que una camisa, que Nicanora, naturalmente, me lava ciertas y determinadas noches mientras duermo, para pon\u00e9rmela por la ma\u00f1ana&#8230; pero no me importa. Anden mis ni\u00f1os abrigados, y a m\u00ed que me parta una pulmon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Yo no tengo ni\u00f1os\u2014dijo la dama con tanta pena como el otro al decir \u00abno tengo camisa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maravill\u00e1base Jacinta de lo muy razonable que estaba el corredor de obras. No advirti\u00f3 en \u00e9l ning\u00fan indicio de las extravagancias de marras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa se\u00f1ora no tiene hijos&#8230; \u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima!\u2014exclam\u00f3 Ido\u2014. Dios no sabe lo que se hace&#8230; Y yo pregunto: si la se\u00f1ora no tiene ni\u00f1os, \u00bfpara qui\u00e9n son los ni\u00f1os? Lo que yo digo&#8230; ese se\u00f1or Dios ser\u00e1 todo lo sabio que quieran; pero yo no le paso ciertas cosas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto le pareci\u00f3 a la Delfina tan discreto, que crey\u00f3 tener delante al primer fil\u00f3sofo del mundo; y le dio m\u00e1s limosna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo no tengo ni\u00f1os \u2014repiti\u00f3\u2014, pero ahora me acuerdo. Mis hermanas los tienen&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Mil y mil cuatrillones de gracias, se\u00f1ora. Algunas prendas de abrigo, como las que reparti\u00f3 el otro d\u00eda do\u00f1a Guillermina a los chicos de mis vecinos, no nos vendr\u00edan mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfDo\u00f1a Guillermina reparti\u00f3 a los vecinos y a usted no?&#8230; \u00a1Ah!, descuide usted; ya le echar\u00e9 yo un buen r\u00e9spice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alentado por esta prueba de benevolencia, Ido empez\u00f3 a tomar confianza. Avanz\u00f3 algunos pasos dentro del recibimiento, y bajando la voz dijo a la se\u00f1orita:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abReparti\u00f3 do\u00f1a Guillermina unos capuchoncitos de lana, medias y otras cosas; pero no nos toc\u00f3 nada. Lo mejor fue para los hijos de la se\u00f1\u00e1 Joaquina y para el <i>Pitus\u00edn<\/i>, el ni\u00f1o ese&#8230; \u00bfno sabe la se\u00f1ora?, ese chiquill\u00edn que tiene consigo mi vecino Pepe Izquierdo&#8230; un hombre de bien, tan desgraciado como yo&#8230; No le quiero quitar al <i>Pitus\u00edn<\/i> la preferencia. Comprendo que lo mejor debe caerle a \u00e9l por ser de la familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 dice usted, hombre? \u00bfDe qui\u00e9n habla usted?\u2014indic\u00f3 Jacinta sospechando que Ido se electrizaba. Y en efecto, crey\u00f3 notar s\u00edntomas de temblor en el p\u00e1rpado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl <i>Pitus\u00edn<\/i>\u2014prosigui\u00f3 Ido tom\u00e1ndose m\u00e1s confianza y bajando m\u00e1s la voz\u2014, es un nene de tres a\u00f1os, muy mono por cierto, hijo de una tal Fortunata, mala mujer, se\u00f1ora, muy mala&#8230; Yo la vi una vez, una vez sola. Guapetona; pero muy loca. Mi vecino me ha enterado de todo&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues como dec\u00eda, el pobre <i>Pitus\u00edn<\/i> es muy salado&#8230; \u00a1m\u00e1s listo que Cachucha y m\u00e1s malo&#8230;! Trae al retortero a toda la vecindad. Yo le quiero como a mis hijos. El se\u00f1or Pepe le recogi\u00f3 no s\u00e9 d\u00f3nde, porque su madre le quer\u00eda tirar&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta estaba aturdid\u00edsima, como si hubiera recibido un fuerte golpe en la cabeza. O\u00eda las palabras de Ido sin acertar a hacerle preguntas terminantes. \u00a1Fortunata, el <i>Pitus\u00edn<\/i>!&#8230; \u00bfNo ser\u00eda esto una nueva extravagancia de aquel cerebro novelador?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero, vamos a ver&#8230;\u2014dijo la se\u00f1orita al fin, comenzando a serenarse\u2014. Todo eso que usted me cuenta, \u00bfes verdad o es locura de usted?&#8230; Porque a m\u00ed me han dicho que usted ha escrito novelas, y que por escribirlas comiendo mal, ha perdido la chaveta\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Yo le juro a la se\u00f1ora que lo que le he dicho es el Sant\u00edsimo Evangelio\u2014replic\u00f3 Ido poni\u00e9ndose la mano sobre el pecho\u2014. Jos\u00e9 Izquierdo es persona formal. No s\u00e9 si la se\u00f1ora lo conocer\u00e1. Tuvo plater\u00eda en la Concepci\u00f3n Jer\u00f3nima, un gran establecimiento&#8230; especialidad en regalos para amas&#8230; No s\u00e9 si fue all\u00ed donde naci\u00f3 el <i>Pitus\u00edn<\/i>; lo que s\u00ed s\u00e9 es que, naturalmente, es hijo de su esposo de usted, el se\u00f1or D. Juanito de Santa Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Usted est\u00e1 loco \u2014exclam\u00f3 la dama con arranque de enojo y despecho\u2014. Usted es un embustero&#8230; M\u00e1rchese usted.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empujole hacia la puerta mirando a todos lados por si hab\u00eda en el recibimiento o en los pasillos alguien que tales desprop\u00f3sitos oyera. No hab\u00eda nadie. D. Jos\u00e9 se deshizo en reverencias; pero no se turb\u00f3 porque le llamaran loco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi la se\u00f1ora no me cree \u2014se limit\u00f3 a decir\u2014, puede enterarse en la vecindad&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta le retuvo entonces. Quer\u00eda que hablase m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDice usted que ese Jos\u00e9 Izquierdo&#8230; Pero no quiero saber nada. V\u00e1yase usted\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ido hab\u00eda traspasado el hueco de la puerta, y Jacinta cerr\u00f3 de golpe, a punto que \u00e9l abr\u00eda la boca para a\u00f1adir quiz\u00e1s alg\u00fan pormenor interesante a sus revelaciones. Tuvo la dama intenciones de llamarle. Figur\u00e1base que al trav\u00e9s de la madera, cual si esta fuera un cristal, ve\u00eda el p\u00e1rpado tembloroso de Ido y su cara de pavo, que ya le era odiosa como la de un animal da\u00f1ino. \u00abNo, no abro&#8230; \u2014pens\u00f3\u2014. Es una serpiente&#8230; \u00a1Qu\u00e9 hombre! Se finge el loco para que le tengan l\u00e1stima y le den dinero\u00bb. Cuando le oy\u00f3 bajar las escaleras volvi\u00f3 a sentir deseos de m\u00e1s explicaciones. En aquel mismo instante sub\u00edan Barbarita y Estupi\u00f1\u00e1 cargados de paquetes de compras. Jacinta les vio por el ventanillo y huy\u00f3 despavorida hacia el interior de la casa, temerosa de que le conocieran en la cara el desquiciamiento que aquel condenado hombre hab\u00eda producido en su alma.<\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">&#8211;<span class=\"smcap\">V<\/span>&#8211;<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1C\u00f3mo estuvo aquel d\u00eda la pobrecita! No se enteraba de lo que le dec\u00edan, no ve\u00eda ni o\u00eda nada. Era como una ceguera y sordera moral, casi f\u00edsica. La culebra que se le hab\u00eda enroscado dentro, desde el pecho al cerebro, le com\u00eda todos los pensamientos y las sensaciones todas, y casi le estorbaba la vida exterior. Quer\u00eda llorar; \u00bfpero qu\u00e9 dir\u00eda la familia al verla hecha un mar de l\u00e1grimas? Habr\u00eda que decir el motivo&#8230; Las reacciones fuertes y pasajeras de toda pena no le faltaban, y cuando aquella marca de consuelo ven\u00eda, sent\u00eda breve alivio. \u00a1Si todo era un embuste, si aquel hombre estaba loco&#8230;! Era autor de novelas de brocha gorda y no pudiendo ya escribirlas para el p\u00fablico, intentaba llevar a la vida real los productos de su imaginaci\u00f3n llena de tuberculosis. S\u00ed, s\u00ed, s\u00ed: no pod\u00eda ser otra cosa: tisis de la fantas\u00eda. S\u00f3lo en las novelas malas se ven esos hijos de sorpresa que salen cuando hace falta para complicar el argumento. Pero si lo revelado pod\u00eda ser una papa, tambi\u00e9n pod\u00eda no serlo, y he aqu\u00ed concluida la reacci\u00f3n de alivio. La culebra entonces, en vez de desenroscarse, apretaba m\u00e1s sus duros anillos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel d\u00eda, el demonio lo hizo, estaba Juan mucho peor de su catarro. Era el enfermo m\u00e1s impertinente y dengoso que se pudiera imaginar. Pretend\u00eda que su mujer no se apartara de \u00e9l, y notando en ella una tristeza que no le era habitual, dec\u00edale con enojo: \u00ab\u00bfPero qu\u00e9 tienes, qu\u00e9 te pasa, hija? Vaya, pues me gusta&#8230; Estoy yo aqu\u00ed hecho una plasta, aburrido y pasando las de Ca\u00edn, y te me vienes t\u00fa ahora con esa cara de juez. R\u00edete, por amor de Dios\u00bb. Y Jacinta era tan buena, que al fin hac\u00eda un esfuerzo para aparecer contenta. El Delf\u00edn no ten\u00eda paciencia para soportar las molestias de un simple catarro, y se desesperaba cuando le ven\u00eda uno de esos rosarios de estornudos que no se acaban nunca. Empe\u00f1\u00e1base en despejar su cabeza de la pesada fluxi\u00f3n son\u00e1ndose con estr\u00e9pito y c\u00f3lera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTen paciencia, hijo\u2014le dec\u00eda su madre\u2014. Si fuera una enfermedad grave, \u00bfqu\u00e9 har\u00edas?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pues pegarme un tiro, mam\u00e1. Yo no puedo aguantar esto. Mientras m\u00e1s me sueno, m\u00e1s abrumada tengo la cabeza. Estoy harto de beber aguas. \u00a1Demonio con las aguas! No quiero m\u00e1s brebajes. Tengo el est\u00f3mago como una charca. \u00a1Y me dicen que tenga paciencia! Cualquier d\u00eda tengo yo paciencia. Ma\u00f1ana me echo a la calle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Falta que te dejemos. \u2014Al menos r\u00edanse, cu\u00e9ntenme algo, distr\u00e1iganme. Jacinta, si\u00e9ntate a mi lado. M\u00edrame.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Si ya te estoy mirando. Est\u00e1s muy guapito con tu pa\u00f1uelo liado en la cabeza, la nariz colorada, los ojos como tomates&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014B\u00farlate; mejor. Eso me gusta&#8230; Ya te dar\u00eda yo mi constipado. No, si no quiero m\u00e1s caramelos. Con tus caramelos me has puesto el cuerpo como una confiter\u00eda. Mam\u00e1&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014\u00bfEstar\u00e9 bueno ma\u00f1ana? Por Dios, tengan compasi\u00f3n de m\u00ed, h\u00e1ganme llevadera esta vida. Estoy en un potro. Me carga el sudar. Si me desabrigo, toso; si me abrigo, echo el quilo&#8230; Mam\u00e1, Jacinta, distraedme; tr\u00e1iganme a Estupi\u00f1\u00e1 para re\u00edrme un rato con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta, al quedarse otra vez sola con su marido, volvi\u00f3 a sus pensamientos. Le mir\u00f3 por detr\u00e1s de la butaca en que sentado estaba. \u00ab\u00a1Ah, c\u00f3mo me has enga\u00f1ado!&#8230;\u00bb. Porque empezaba a creer que el loco, con serlo tan rematado, hab\u00eda dicho verdades. Las inequ\u00edvocas adivinaciones del coraz\u00f3n humano dec\u00edanle que la desagradable historia del <i>Pitus\u00edn<\/i> era cierta. Hay cosas que forzosamente son ciertas, sobre todo siendo cosas malas. \u00a1Entrole de improviso a la pobrecita esposa una rabia&#8230;! Era como la c\u00f3lera de las palomas cuando se ponen a pelear. Viendo muy cerca de s\u00ed la cabeza de su marido, sinti\u00f3 deseos de tirarle del cabello que por entre las vueltas del pa\u00f1uelo de seda sal\u00eda. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 rabia tengo! \u2014pens\u00f3 Jacinta apretando sus bonit\u00edsimos dientes\u2014, por haberme ocultado una cosa tan grave&#8230; \u00a1Tener un hijo y abandonarlo as\u00ed!\u00bb&#8230; Se ceg\u00f3; vio todo negro. Parec\u00eda que le entraban convulsiones. Aquel <i>Pitus\u00edn<\/i> desconocido y misterioso, aquella hechura de su marido, sin que fuese, como deb\u00eda, hechura suya tambi\u00e9n, era la verdadera culebra que se enroscaba en su interior&#8230; \u00ab\u00bfPero qu\u00e9 culpa tiene el pobre ni\u00f1o&#8230;? \u2014pens\u00f3 despu\u00e9s transform\u00e1ndose por la piedad\u2014. \u00a1Este, este tunante&#8230;!\u00bb. Miraba la cabeza, \u00a1y qu\u00e9 ganas ten\u00eda de arrancarle una mecha de pelo, de pegarle un coscorr\u00f3n!&#8230; \u00bfQui\u00e9n dice uno?&#8230; dos, tres, cuatro coscorrones muy fuertes para que aprendiera a no enga\u00f1ar a las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero mujer, \u00bfqu\u00e9 haces ah\u00ed detr\u00e1s de m\u00ed?\u2014murmur\u00f3 \u00e9l sin volver la cabeza\u2014. Lo que digo, hoy parece que est\u00e1s lela. Ven ac\u00e1, hija\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 quieres? \u2014Ni\u00f1a de mi vida, hazme un favorcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con aquellas ternuras se le pas\u00f3 a la Delfina todo su furor de coscorrones. Afloj\u00f3 los dientes y dio la vuelta hasta pon\u00e9rsele delante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHazme el favorcito de ponerme otra manta. Creo que me he enfriado algo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta fue a buscar la manta. Por el camino dec\u00eda: \u00abEn Sevilla me cont\u00f3 que hab\u00eda hecho diligencias por socorrerla. Quiso verla y no pudo. Muri\u00f3 mam\u00e1, pas\u00f3 tiempo; no supo m\u00e1s de ella&#8230; Como Dios es mi padre, yo he de saber lo que hay de verdad en esto, y si&#8230; (se ahogaba al llegar a esta parte de su pensamiento) si es verdad que los hijos que no le nacen en m\u00ed le nacen en otra&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ponerle la manta le dijo: \u00abAbr\u00edgate bien, infame\u00bb; y a Juanito no se le ocult\u00f3 la seriedad con que lo dec\u00eda. Al poco rato volvi\u00f3 a tomar el acento mimoso:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJacintilla, ni\u00f1a de mi coraz\u00f3n, \u00e1ngel de mi vida, ll\u00e9gate ac\u00e1. Ya no haces caso del sinverg\u00fcenza de tu maridillo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Celebro que te conozcas. \u00bfQu\u00e9 quieres?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Que me quieras y me hagas muchos mimos. Yo soy as\u00ed. Reconozco que no se me puede aguantar. Mira, tr\u00e1eme agua azucarada&#8230; templadita, \u00bfsabes? Tengo sed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al darle el agua, Jacinta le toc\u00f3 la frente y las manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfCrees que tengo calentura?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014De pollo asado. No tienes m\u00e1s que impertinencias. Eres peor que los chiquillos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Mira, hijita, cordera; cuando venga <i>La Correspondencia<\/i>, me la leer\u00e1s. Tengo ganas de saber c\u00f3mo se desenvuelve Salmer\u00f3n. Luego me leer\u00e1s <i>La \u00c9poca<\/i>. \u00a1Qu\u00e9 buena eres! Te estoy mirando y me parece mentira que tenga yo por mujer a un seraf\u00edn como t\u00fa. Y que no hay quien me quite esta ganga&#8230; \u00a1Qu\u00e9 ser\u00eda de m\u00ed sin ti&#8230; enfermo, postrado&#8230;!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Vaya una enfermedad! S\u00ed; lo que es por quejarte no quedar\u00e1&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a B\u00e1rbara entr\u00f3 diciendo con autoridad: \u00abA la cama, ni\u00f1o, a la cama. Ya es de noche y te enfriar\u00e1s en ese sill\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Bueno, mam\u00e1; a la cama me voy. Si yo no chisto, si no hago m\u00e1s que obedecer a mis tiranas&#8230; Si soy una malva. Blas, Blas&#8230;, \u00bfpero d\u00f3nde se mete este condenado hombre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Sant\u00edsima, lo que bregaron para acostarle. La suerte de ellas era que lo tomaban a broma. \u00abJacinta, ponme un pa\u00f1uelo de seda en la garganta&#8230; Chica, no aprietes tanto que me ahogas&#8230; Quita, quita, t\u00fa no sabes. Mam\u00e1, ponme t\u00fa el pa\u00f1uelo&#8230; No, quit\u00e1dmelo; ninguna de las dos sabe liar un pa\u00f1uelo. \u00a1Pero qu\u00e9 gente m\u00e1s in\u00fatil!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasa un ratito. \u00abMam\u00e1, \u00bfha venido <i>La Correspondencia<\/i>?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No, hijo. No te desabrigues. Mete estos brazos. Jacinta, c\u00fabrele los brazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Bueno, bueno, ya est\u00e1n metidos los brazos. \u00bfLos meto m\u00e1s? Eso es, se empe\u00f1an en que me ahogue. Me han puesto un ba\u00fal mundo encima. Jacinta, quita <i>jierro<\/i>, que el peso me agobia&#8230; Pero, chica, no tanto; sube m\u00e1s arribita el edred\u00f3n&#8230; tengo el pescuezo helado. Mam\u00e1&#8230; lo que digo, hacen las cosas de mala gana. As\u00ed no me pongo nunca bueno. Y ahora se van a comer. \u00bfY me voy a quedar solo con Blas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No, tonto, Jacinta comer\u00e1 aqu\u00ed contigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras su mujer com\u00eda, ni un momento dej\u00f3 de importunarla: \u00abT\u00fa no comes, t\u00fa est\u00e1s desganada; a ti te pasa algo; t\u00fa disimulas algo&#8230; A m\u00ed no me la das t\u00fa. Francamente, nunca est\u00e1 uno tranquilo&#8230; pensando siempre si te nos pondr\u00e1s mala. Pues es preciso comer; haz un esfuerzo&#8230; \u00bfEs que no comes para hacerme rabiar?&#8230; Ven ac\u00e1, tontuela, echa la cabecita aqu\u00ed. Si no me enfado, si te quiero m\u00e1s que a mi vida, si por verte contenta, firmaba yo ahora un contrato de catarro vitalicio&#8230; Dame un poquito de esa camuesa&#8230; \u00a1Qu\u00e9 buena est\u00e1! D\u00e9jame que te chupe el dedo&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iban llegando los amigos de la casa que sol\u00edan ir algunas noches.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMam\u00e1, por las llagas y por todos los clavos de Cristo, no me traigas ac\u00e1 a Aparisi&#8230; Ahora le da porque todo ha de ser <i>obvio&#8230; obvio<\/i> por arriba, <i>obvio<\/i> por abajo. Si me le traes le echo a cajas destempladas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Vaya, no digas tonter\u00edas. Puede que entre a saludarte; pero saldr\u00e1 en seguida. \u00bfQui\u00e9n ha entrado ahora?&#8230; \u00a1Ah!, me parece que es Guillermina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Tampoco la quiero ver. Me va a aburrir con su edificio. \u00a1Valiente chifladura! Esa mujer est\u00e1 loca. Anoche me dio la gran jaqueca, con que si sac\u00f3 las maderas de <i>seis<\/i> a treinta y ocho reales, y las <i>carreras de pie y cuarto <\/i> a diez y seis reales pie. Me arm\u00f3 un triquitraque de pies que me dej\u00f3 la cabeza pateada. No me la entren aqu\u00ed. No me importa saber a c\u00f3mo valen el ladrillo pint\u00f3n y las alfarg\u00edas&#8230; Mam\u00e1, ponte de centinela y aqu\u00ed no me entra m\u00e1s que Estupi\u00f1\u00e1. Que venga Placidito, para que me cuente sus glorias, cuando iba al portillo de Gilim\u00f3n a meter contrabando, y a la b\u00f3veda de San Gin\u00e9s a abrirse las carnes con el zurriago&#8230; Que venga para decirle: \u00ablorito, daca la pata\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Pero, qu\u00e9 impertinente! Ya sabes que el pobre Pl\u00e1cido se acuesta entre nueve y diez. Tiene que estar en planta a las cinco de la ma\u00f1ana. Como que va a despertar al sacrist\u00e1n de San Gin\u00e9s, que tiene un sue\u00f1o muy pesado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Y porque el sacrist\u00e1n de San Gin\u00e9s sea un dormil\u00f3n, \u00bfme he de fastidiar yo? Que entre Estupi\u00f1\u00e1 y me d\u00e9 tertulia. Es la \u00fanica persona que me divierte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hijo, por amor de Dios, mete esos brazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ea, pues si no viene Rossini, no los meto y saco todo el cuerpo fuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y entraba Pl\u00e1cido y le contaba mil cosas divertidas, que siento no poder reproducir aqu\u00ed. No contento con esto, quer\u00eda divertirse a costa de \u00e9l, y recordando un pasaje de la vida de Estupi\u00f1\u00e1 que le hab\u00edan contado, dec\u00edale:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA ver, Pl\u00e1cido, cu\u00e9ntanos aquel lance tuyo cuando te arrodillaste delante del sereno, creyendo que era el Vi\u00e1tico&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al o\u00edr esto, el bondadoso y parlanch\u00edn anciano se desconcertaba. Respond\u00eda torpemente, balbuciendo negativas y \u00ab\u00bfqui\u00e9n te ha contado esa paparrucha?\u00bb. A lo mejor, saltaba Juan con esto: \u00ab\u00bfPero di, Pl\u00e1cido, t\u00fa no has tenido nunca novia?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Vaya, vaya, este Juanito \u2014dec\u00eda Estupi\u00f1\u00e1 levant\u00e1ndose para marcharse\u2014, tiene hoy ganas de comedia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Barbarita, que tanto apreciaba a su buen amigo, estaba, como suele decirse, al quite de estas bromas que tanto le molestaban. \u00abHijo, no te pongas tan pesado&#8230; deja marchar a Pl\u00e1cido. T\u00fa, como te est\u00e1s durmiendo hasta las once de la ma\u00f1ana, no te acuerdas del que madruga\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta, entre tanto, hab\u00eda salido un rato de la alcoba. En el sal\u00f3n vio a varias personas, Casa-Mu\u00f1oz, Ram\u00f3n Villuendas, D. Valeriano Ruiz-Ochoa y alguien m\u00e1s, hablando de pol\u00edtica con tal expresi\u00f3n de terror, que m\u00e1s bien parec\u00edan conspiradores. En el gabinete de Barbarita y en el rinc\u00f3n de costumbre hall\u00f3 a Guillermina haciendo obra de media con hilo crudo. En el ratito que estuvo sola con ella, la enter\u00f3 del plan que ten\u00eda para la ma\u00f1ana siguiente. Ir\u00edan juntas a la calle de Mira el R\u00edo, porque Jacinta ten\u00eda un inter\u00e9s particular en socorrer a la familia de aquel pasmarote que hace las suscriciones. \u00abYa le contar\u00e9 a usted; tenemos que hablar largo\u00bb. Ambas estuvieron de cuchicheo un buen cuarto de hora, hasta que vieron aparecer a Barbarita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHija, por Dios, ve all\u00e1. Hace un rato que te est\u00e1 llamando. No te separes de \u00e9l. Hay que tratarle como a los chiquillos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero mujer, te marchas y me dejas as\u00ed&#8230; \u00a1qu\u00e9 alma tienes!\u2014grit\u00f3 el Delf\u00edn cuando vio entrar a su esposa\u2014. Vaya una manera de cuidarle a uno. Nada&#8230; Lo mismo que a un perro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hijo de mi alma, si te dej\u00e9 con Pl\u00e1cido y tu mam\u00e1&#8230; Perd\u00f3name, ya estoy aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta parec\u00eda alegre, Dios sabr\u00eda por qu\u00e9&#8230; Inclinose sobre el lecho y empez\u00f3 a hacerle mimos a su marido, como podr\u00eda hac\u00e9rselos a un ni\u00f1o de tres a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ay, qu\u00e9 ma\u00f1osito se me ha vuelto este nene!&#8230; Le voy a dar azotes&#8230; Toma, este por tu mam\u00e1, este por tu pap\u00e1 y este grande&#8230; por tu parienta&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Rica! \u2014Si no me quieres nada. \u2014Anda, zalamera&#8230; quien no me quiere nada eres t\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Nada en gracia de Dios. \u2014\u00bfCu\u00e1nto me quieres?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Tanto as\u00ed. \u2014Es poco. \u2014Pues como de aqu\u00ed a la Cibeles&#8230; no al Cielo&#8230; \u00bfEst\u00e1s satisfecho?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014<i>Ch\u00ed<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinta se puso seria. \u00abArr\u00e9glame esta almohada\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfAs\u00ed? \u2014No, m\u00e1s alta. \u2014\u00bfEst\u00e1s bien? \u2014No, m\u00e1s bajita&#8230; Magn\u00edfico. Ahora, r\u00e1scame aqu\u00ed, en la paletilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfAqu\u00ed? \u2014M\u00e1s abajito&#8230; m\u00e1s arribita&#8230; ah\u00ed&#8230; fuerte&#8230; \u00a1Ay, ni\u00f1a de mi vida, eres la gloria eterna!&#8230; \u00a1Qu\u00e9 dicha la m\u00eda en poseerte!&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando est\u00e1s malo es cuando me dices esas cosas&#8230; Ya me las pagar\u00e1s todas juntas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014S\u00ed, soy un pillo&#8230; P\u00e9game.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Toma, toma. \u2014C\u00f3meme&#8230; \u2014S\u00ed, que te como, y te arranco un bocado&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ay! \u00a1ay!, no tanto, caramba. \u00a1Si alguien nos viera!&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Creer\u00eda que nos hab\u00edamos vuelto tontos rematados\u2014observ\u00f3 Jacinta ri\u00e9ndose con cierta melancol\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Estas simplezas no son para que las vea nadie&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfCierras los ojos? Du\u00e9rmete, a&#8230; rorr\u00f3&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Eso es, quieres que me duerma para echar a correr a darle cuerda a esa mani\u00e1tica de Guillermina. T\u00fa eres responsable de que se chifle por completo, porque le fomentas el tema del edificio&#8230; Ya est\u00e1s deseando que cierre yo los ojos para irte. M\u00e1s que estar conmigo te gusta el palique. \u00bfSabes lo que te digo? Que si me duermo, te tienes que estar aqu\u00ed, de centinela, para cuidar de que no me destape.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Bueno, hombre, bueno; me estar\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quedose aletargado; pero en seguida abri\u00f3 los ojos, y lo primero que vieron fue los de Jacinta, fijos en \u00e9l con atenci\u00f3n amante. Cuando se durmi\u00f3 de veras, la centinela abandon\u00f3 su puesto para correr al lado de Guillermina con quien ten\u00eda pendiente una interesant\u00edsima conferencia.<\/p>\n<p><strong>Redacci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escenas de la vida \u00edntima &#8211;I&#8211; A poco de acostarse not\u00f3 Jacinta que su marido dorm\u00eda profundamente. Observ\u00e1bale desvelada, tendiendo una mirada tenaz de cama a cama. Crey\u00f3 que hablaba en sue\u00f1os&#8230; pero no; era simplemente quejido sin articulaci\u00f3n que acostumbraba a lanzar cuando dorm\u00eda, quiz\u00e1 por causa de una mala postura. Los pensamientos pol\u00edticos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2338],"tags":[1196],"class_list":{"0":"post-20597","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fortunata-y-jacinta","7":"tag-benito-perez-galdos"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s) | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS.- Escenas de la vida \u00edntima. A poco de acostarse not\u00f3 Jacinta que su marido dorm\u00eda profundamente. Observ\u00e1bale desvelada, tendiendo una mirada tenaz de cama a cama. Crey\u00f3 que hablaba en sue\u00f1os... pero no; era simplemente quejido sin articulaci\u00f3n que acostumbraba a lanzar\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s) | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS.- Escenas de la vida \u00edntima. A poco de acostarse not\u00f3 Jacinta que su marido dorm\u00eda profundamente. Observ\u00e1bale desvelada, tendiendo una mirada tenaz de cama a cama. Crey\u00f3 que hablaba en sue\u00f1os... pero no; era simplemente quejido sin articulaci\u00f3n que acostumbraba a lanzar\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-06-06T23:00:39+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-06-07T05:50:08+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Fortunata-y-Jacinta-1a-Cap-8_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1050\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"610\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"51 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s)\",\"datePublished\":\"2025-06-06T23:00:39+00:00\",\"dateModified\":\"2025-06-07T05:50:08+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597\"},\"wordCount\":11909,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\"],\"articleSection\":[\"Fortunata y Jacinta\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597\",\"name\":\"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s) | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2025-06-06T23:00:39+00:00\",\"dateModified\":\"2025-06-07T05:50:08+00:00\",\"description\":\"TESOROS LITERARIOS.- Escenas de la vida \u00edntima. A poco de acostarse not\u00f3 Jacinta que su marido dorm\u00eda profundamente. Observ\u00e1bale desvelada, tendiendo una mirada tenaz de cama a cama. Crey\u00f3 que hablaba en sue\u00f1os... pero no; era simplemente quejido sin articulaci\u00f3n que acostumbraba a lanzar\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=20597#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"name\":\"HojasSueltas.es\",\"description\":\"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"H.S. Periodico Cultural\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\",\"name\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\",\"alternateName\":\"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"width\":500,\"height\":500,\"caption\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/HOJASSUELTAS22\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\",\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"caption\":\"Redacci\u00f3n\"},\"description\":\"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s) | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","description":"TESOROS LITERARIOS.- Escenas de la vida \u00edntima. A poco de acostarse not\u00f3 Jacinta que su marido dorm\u00eda profundamente. Observ\u00e1bale desvelada, tendiendo una mirada tenaz de cama a cama. Crey\u00f3 que hablaba en sue\u00f1os... pero no; era simplemente quejido sin articulaci\u00f3n que acostumbraba a lanzar","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s) | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","og_description":"TESOROS LITERARIOS.- Escenas de la vida \u00edntima. A poco de acostarse not\u00f3 Jacinta que su marido dorm\u00eda profundamente. Observ\u00e1bale desvelada, tendiendo una mirada tenaz de cama a cama. Crey\u00f3 que hablaba en sue\u00f1os... pero no; era simplemente quejido sin articulaci\u00f3n que acostumbraba a lanzar","og_url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597","og_site_name":"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","article_published_time":"2025-06-06T23:00:39+00:00","article_modified_time":"2025-06-07T05:50:08+00:00","og_image":[{"width":1050,"height":610,"url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Fortunata-y-Jacinta-1a-Cap-8_H.S.png","type":"image\/png"}],"author":"Redacci\u00f3n","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@HOJASSUELTAS22","twitter_site":"@HOJASSUELTAS22","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n","Tiempo de lectura":"51 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":["Article","BlogPosting"],"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0"},"headline":"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s)","datePublished":"2025-06-06T23:00:39+00:00","dateModified":"2025-06-07T05:50:08+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597"},"wordCount":11909,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"keywords":["Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s"],"articleSection":["Fortunata y Jacinta"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597","name":"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s) | Fortunata y Jacinta | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website"},"datePublished":"2025-06-06T23:00:39+00:00","dateModified":"2025-06-07T05:50:08+00:00","description":"TESOROS LITERARIOS.- Escenas de la vida \u00edntima. A poco de acostarse not\u00f3 Jacinta que su marido dorm\u00eda profundamente. Observ\u00e1bale desvelada, tendiendo una mirada tenaz de cama a cama. Crey\u00f3 que hablaba en sue\u00f1os... pero no; era simplemente quejido sin articulaci\u00f3n que acostumbraba a lanzar","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=20597#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hojassueltas.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Fortunata y Jacinta- Primera parte Cap\u00edtulo VIII (Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","name":"HojasSueltas.es","description":"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural","publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"alternateName":"H.S. Periodico Cultural","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hojassueltas.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization","name":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural","alternateName":"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","width":500,"height":500,"caption":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/x.com\/HOJASSUELTAS22"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0","name":"Redacci\u00f3n","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","caption":"Redacci\u00f3n"},"description":"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?author=1"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20597"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20597\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20599,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20597\/revisions\/20599"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}