{"id":19069,"date":"2025-04-06T00:00:33","date_gmt":"2025-04-05T23:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=19069"},"modified":"2025-04-06T07:09:50","modified_gmt":"2025-04-06T06:09:50","slug":"don-quijote-de-la-mancha-capitulos-21-y-22","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=19069","title":{"rendered":"Don Quijote de La Mancha &#8211; Cap\u00edtulos 21 y 22"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo XXI. Que trata de la alta aventura y rica ganancia del yelmo de Mambrino, con otras cosas sucedidas a nuestro invencible caballero<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En esto, comenz\u00f3 a llover un poco, y quisiera Sancho que se entraran en el molino de los batanes; mas hab\u00edales cobrado tal aborrecimiento don Quijote, por la pesada burla, que en ninguna manera quiso entrar dentro; y as\u00ed, torciendo el camino a la derecha mano, dieron en otro como el que hab\u00edan llevado el d\u00eda de antes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">De all\u00ed a poco, descubri\u00f3 don Quijote un hombre a caballo, que tra\u00eda en la cabeza una cosa que relumbraba como si fuera de oro, y a\u00fan \u00e9l apenas le hubo visto, cuando se volvi\u00f3 a Sancho y le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Par\u00e9ceme, Sancho, que no hay refr\u00e1n que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas, especialmente aquel que dice: \u00abDonde una puerta se cierra, otra se abre\u00bb. D\u00edgolo porque si anoche nos cerr\u00f3 la ventura la puerta de la que busc\u00e1bamos, enga\u00f1\u00e1ndonos con los batanes, ahora nos abre de par en par otra, para otra mejor y m\u00e1s cierta aventura; que si yo no acertare a entrar por ella, m\u00eda ser\u00e1 la culpa, sin que la pueda dar a la poca noticia de batanes ni a la escuridad de la noche. Digo esto porque, si no me enga\u00f1o, hacia nosotros viene uno que trae en su cabeza puesto el yelmo de Mambrino, sobre que yo hice el juramento que sabes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Mire vuestra merced bien lo que dice, y mejor lo que hace \u2014dijo Sancho\u2014, que no querr\u00eda que fuesen otros batanes que nos acabasen de abatanar y aporrear el sentido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1V\u00e1late el diablo por hombre! \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014. \u00bfQu\u00e9 va de yelmo a batanes?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No s\u00e9 nada \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; mas, a fe que si yo pudiera hablar tanto como sol\u00eda, que quiz\u00e1 diera tales razones que vuestra merced viera que se enga\u00f1aba en lo que dice.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfC\u00f3mo me puedo enga\u00f1ar en lo que digo, traidor escrupuloso? \u2014dijo don Quijote<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Dime, \u00bfno ves aquel caballero que hacia nosotros viene, sobre un caballo rucio rodado, que trae puesto en la cabeza un yelmo de oro? \u2014 Lo que yo veo y columbro \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014 no es sino un hombre sobre un asno pardo, como el m\u00edo, que trae sobre la cabeza una cosa que relumbra. \u2014 Pues \u00e9se es el yelmo de Mambrino \u2014dijo don Quijote\u2014. Ap\u00e1rtate a una parte y d\u00e9jame con \u00e9l a solas: ver\u00e1s cu\u00e1n sin hablar palabra, por ahorrar del tiempo, concluyo esta aventura y queda por m\u00edo el yelmo que tanto he deseado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Yo me tengo en cuidado el apartarme \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014, mas quiera Dios, torno a decir, que or\u00e9gano sea, y no batanes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Ya os he dicho, hermano, que no me ment\u00e9is, ni por pienso, m\u00e1s eso de los batanes \u2014dijo don Quijote\u2014; que voto&#8230;, y no digo m\u00e1s, que os batanee el alma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Call\u00f3 Sancho, con temor que su amo no cumpliese el voto que le hab\u00eda echado, redondo como una bola.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Es, pues, el caso que el yelmo, y el caballo y caballero que don Quijote ve\u00eda, era esto: que en aquel contorno hab\u00eda dos lugares, el uno tan peque\u00f1o que ni ten\u00eda botica ni barbero, y el otro, que estaba junto, s\u00ed; y as\u00ed, el barbero del mayor serv\u00eda al menor, en el cual tuvo necesidad un enfermo de sangrarse y otro de hacerse la barba, para lo cual ven\u00eda el barbero, y tra\u00eda una bac\u00eda de az\u00f3far; y quiso la suerte que, al tiempo que ven\u00eda, comenz\u00f3 a llover, y, porque no se le manchase el sombrero, que deb\u00eda de ser nuevo, se puso la bac\u00eda sobre la cabeza; y, como estaba limpia, desde media legua relumbraba. Ven\u00eda sobre un asno pardo, como Sancho dijo, y \u00e9sta fue la ocasi\u00f3n que a don Quijote le pareci\u00f3 caballo rucio rodado, y caballero, y yelmo de oro; que todas las cosas que ve\u00eda, con mucha facilidad las acomodaba a sus desvariadas caballer\u00edas y malandantes pensamientos. Y cuando \u00e9l vio que el pobre caballero llegaba cerca, sin ponerse con \u00e9l en razones, a todo correr de Rocinante le enristr\u00f3 con el lanz\u00f3n bajo, llevando intenci\u00f3n de pasarle de parte a parte; mas cuando a \u00e9l llegaba, sin detener la furia de su carrera, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Defi\u00e9ndete, cautiva criatura, o entri\u00e9game de tu voluntad lo que con tanta raz\u00f3n se me debe!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El barbero, que, tan sin pensarlo ni temerlo, vio venir aquella fantasma sobre s\u00ed, no tuvo otro remedio, para poder guardarse del golpe de la lanza, si no fue el dejarse caer del asno abajo; y no hubo tocado al suelo, cuando se levant\u00f3 m\u00e1s ligero que un gamo y comenz\u00f3 a correr por aquel llano, que no le alcanzara el viento. Dej\u00f3se la bac\u00eda en el suelo, con la cual se content\u00f3 don Quijote, y dijo que el pagano hab\u00eda andado discreto y que hab\u00eda imitado al castor, el cual, vi\u00e9ndose acosado de los cazadores, se taraza y arpa con los dientes aqu\u00e9llo por lo que \u00e9l, por distinto natural, sabe que es perseguido. Mand\u00f3 a Sancho que alzase el yelmo, el cual, tom\u00e1ndola en las manos, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Por Dios, que la bac\u00eda es buena y que vale un real de a ocho como un maraved\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y, d\u00e1ndosela a su amo, se la puso luego en la cabeza, rode\u00e1ndola a una parte y a otra, busc\u00e1ndole el encaje; y, como no se le hallaba, dijo: \u2014 Sin duda que el pagano, a cuya medida se forj\u00f3 primero esta famosa celada, deb\u00eda de tener grand\u00edsima cabeza, y lo peor dello es que le falta la mitad. Cuando Sancho oy\u00f3 llamar a la bac\u00eda celada, no pudo tener la risa; mas v\u00ednosele a las mientes la c\u00f3lera de su amo, y call\u00f3 en la mitad della. \u2014 \u00bfDe qu\u00e9 te r\u00edes, Sancho? \u2014dijo don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 R\u00edome \u2014respondi\u00f3 \u00e9l\u2014 de considerar la gran cabeza que ten\u00eda el pagano due\u00f1o deste almete, que no semeja sino una bac\u00eda de barbero pintiparada. \u2014 \u00bfSabes qu\u00e9 imagino, Sancho? Que esta famosa pieza deste encantado yelmo, por alg\u00fan estra\u00f1o acidente, debi\u00f3 de venir a manos de quien no supo conocer ni estimar su valor, y, sin saber lo que hac\u00eda, vi\u00e9ndola de oro pur\u00edsimo, debi\u00f3 de fundir la otra mitad para aprovecharse del precio, y de la otra mitad hizo \u00e9sta, que parece bac\u00eda de barbero, como t\u00fa dices. Pero, sea lo que fuere; que para m\u00ed que la conozco no hace al caso su trasmutaci\u00f3n; que yo la aderezar\u00e9 en el primer lugar donde haya herrero, y de suerte que no le haga ventaja, ni aun le llegue, la que hizo y forj\u00f3 el dios de las herrer\u00edas para el dios de las batallas; y, en este entretanto, la traer\u00e9 como pudiere, que m\u00e1s vale algo que no nada; cuanto m\u00e1s, que bien ser\u00e1 bastante para defenderme de alguna pedrada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Eso ser\u00e1 \u2014dijo Sancho\u2014 si no se tira con honda, como se tiraron en la pelea de los dos ej\u00e9rcitos, cuando le santiguaron a vuestra merced las muelas y le rompieron el alcuza donde ven\u00eda aquel bendit\u00edsimo brebaje que me hizo vomitar las asaduras.along<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No me da mucha pena el haberle perdido, que ya sabes t\u00fa, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, que yo tengo la receta en la memoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Tambi\u00e9n la tengo yo \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pero si yo le hiciere ni le probare m\u00e1s en mi vida, aqu\u00ed sea mi hora. Cuanto m\u00e1s, que no pienso ponerme en ocasi\u00f3n de haberle menester, porque pienso guardarme con todos mis cinco sentidos de ser ferido ni de ferir a nadie. De lo del ser otra vez manteado, no digo nada, que semejantes desgracias mal se pueden prevenir, y si vienen, no hay que hacer otra cosa sino encoger los hombros, detener el aliento, cerrar los ojos y dejarse ir por donde la suerte y la manta nos llevare.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Mal cristiano eres, Sancho \u2014dijo, oyendo esto, don Quijote\u2014, porque nunca olvidas la injuria que una vez te han hecho; pues s\u00e1bete que es de pechos nobles y generosos no hacer caso de ni\u00f1er\u00edas. \u00bfQu\u00e9 pie sacaste cojo, qu\u00e9 costilla quebrada, qu\u00e9 cabeza rota, para que no se te olvide aquella burla? Que, bien apurada la cosa, burla fue y pasatiempo; que, a no entenderlo yo ans\u00ed, ya yo hubiera vuelto all\u00e1 y hubiera hecho en tu venganza m\u00e1s da\u00f1o que el que hicieron los griegos por la robada Elena. La cual, si fuera en este tiempo, o mi Dulcinea fuera en aqu\u00e9l, pudiera estar segura que no tuviera tanta fama de hermosa como tiene.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y aqu\u00ed dio un sospiro, y le puso en las nubes. Y dijo Sancho:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Pase por burlas, pues la venganza no puede pasar en veras; pero yo s\u00e9 de qu\u00e9 calidad fueron las veras y las burlas, y s\u00e9 tambi\u00e9n que no se me caer\u00e1n de la memoria, como nunca se quitar\u00e1n de las espaldas. Pero, dejando esto aparte, d\u00edgame vuestra merced qu\u00e9 haremos deste caballo rucio rodado, que parece asno pardo, que dej\u00f3 aqu\u00ed desamparado aquel Martino que vuestra merced derrib\u00f3; que, seg\u00fan \u00e9l puso los pies en polvorosa y cogi\u00f3 las de Villadiego, no lleva pergenio de volver por \u00e9l jam\u00e1s; y \u00a1para mis barbas, si no es bueno el rucio!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Nunca yo acostumbro \u2014dijo don Quijote\u2014 despojar a los que venzo, ni es uso de caballer\u00eda quitarles los caballos y dejarlos a pie, si ya no fuese que el vencedor hubiese perdido en la pendencia el suyo; que, en tal caso, l\u00edcito es tomar el del vencido, como ganado en guerra l\u00edcita. As\u00ed que, Sancho, deja ese caballo, o asno, o lo que t\u00fa quisieres que sea, que, como su due\u00f1o nos vea alongados de aqu\u00ed, volver\u00e1 por \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Dios sabe si quisiera llevarle \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014, o, por lo menos, trocalle con este m\u00edo, que no me parece tan bueno. Verdaderamente que son estrechas las leyes de caballer\u00eda, pues no se estienden a dejar trocar un asno por otro; y querr\u00eda saber si podr\u00eda trocar los aparejos siquiera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 En eso no estoy muy cierto \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014; y, en caso de duda, hasta estar mejor informado, digo que los trueques, si es que tienes dellos necesidad estrema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Tan estrema es \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014 que si fueran para mi misma persona, no los hubiera menester m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y luego, habilitado con aquella licencia, hizo mutatio caparum y puso su jumento a las mil lindezas, dej\u00e1ndole mejorado en tercio y quinto. Hecho esto, almorzaron de las sobras del real que del ac\u00e9mila despojaron, bebieron del agua del arroyo de los batanes, sin volver la cara a mirallos: tal era el aborrecimiento que les ten\u00edan por el miedo en que les hab\u00edan puesto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Cortada, pues, la c\u00f3lera, y aun la malencon\u00eda, subieron a caballo, y, sin tomar determinado camino, por ser muy de caballeros andantes el no tomar ninguno cierto, se pusieron a caminar por donde la voluntad de Rocinante quiso, que se llevaba tras s\u00ed la de su amo, y aun la del asno, que siempre le segu\u00eda por dondequiera que guiaba, en buen amor y compa\u00f1\u00eda. Con todo esto, volvieron al camino real y siguieron por \u00e9l a la ventura, sin otro disignio alguno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Yendo, pues, as\u00ed caminando, dijo Sancho a su amo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or, \u00bfquiere vuestra merced darme licencia que departa un poco con \u00e9l? Que, despu\u00e9s que me puso aquel \u00e1spero mandamiento del silencio, se me han podrido m\u00e1s de cuatro cosas en el est\u00f3mago, y una sola que ahora tengo en el pico de la lengua no querr\u00eda que se mal lograse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Dila \u2014dijo don Quijote\u2014, y s\u00e9 breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Digo, pues, se\u00f1or \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, que, de algunos d\u00edas a esta parte, he considerado cu\u00e1n poco se gana y granjea de andar buscando estas aventuras que vuestra merced busca por estos desiertos y encrucijadas de caminos, donde, ya que se venzan y acaben las m\u00e1s eligrosas, no hay quien las vea ni sepa; y as\u00ed, se han de quedar en perpetuo silencio, y en perjuicio de la intenci\u00f3n de vuestra merced y de lo que ellas merecen. Y as\u00ed, me parece que ser\u00eda mejor, salvo el mejor parecer de vuestra merced, que nos fu\u00e9semos a servir a alg\u00fan emperador, o a otro pr\u00edncipe grande que tenga alguna guerra, en cuyo servicio vuestra merced muestre el valor de su persona, sus grandes fuerzas y mayor entendimiento; que, visto esto del se\u00f1or a quien sirvi\u00e9remos, por fuerza nos ha de remunerar, a cada cual seg\u00fan sus m\u00e9ritos, y all\u00ed no faltar\u00e1 quien ponga en escrito las haza\u00f1as de vuestra merced, para perpetua memoria. De las m\u00edas no digo nada, pues no han de salir de los l\u00edmites escuderiles; aunque s\u00e9 decir que, si se usa en la caballer\u00eda escribir haza\u00f1as de escuderos, que no pienso que se han de quedar las m\u00edas entre renglones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No dices mal, Sancho \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014; mas, antes que se llegue a ese t\u00e9rmino, es menester andar por el mundo, como en aprobaci\u00f3n, buscando las aventuras, para que, acabando algunas, se cobre nombre y fama tal que, cuando se fuere a la corte de alg\u00fan gran monarca, ya sea el caballero conocido por sus obras; y que, apenas le hayan visto entrar los muchachos por la puerta de la ciudad, cuando todos le sigan y rodeen, dando voces, diciendo: \u00bb\u00c9ste es el Caballero del Sol\u00bb, o de la Sierpe, o de otra insignia alguna, debajo de la cual hubiere acabado grandes haza\u00f1as. \u00bb\u00c9ste es \u2014dir\u00e1n\u2014 el que venci\u00f3 en singular batalla al gigantazo Brocabruno de la Gran Fuerza; el que desencant\u00f3 al Gran Mameluco de Persia del largo encantamento en que hab\u00eda estado casi novecientos a\u00f1os\u00bb. As\u00ed que, de mano en mano, ir\u00e1n pregonando tus hechos, y luego, al alboroto de los muchachos y de la dem\u00e1s gente, se parar\u00e1 a las fenestras de su real palacio el rey de aquel reino, y as\u00ed como vea al caballero, conoci\u00e9ndole por las armas o por la empresa del escudo, forzosamente ha de decir: \u00bb\u00a1Ea, sus! \u00a1Salgan mis caballeros, cuantos en mi corte est\u00e1n, a recebir a la flor de la caballer\u00eda, que all\u00ed viene!\u00bb A cuyo mandamiento saldr\u00e1n todos, y \u00e9l llegar\u00e1 hasta la mitad de la escalera, y le abrazar\u00e1 estrech\u00edsimamente, y le dar\u00e1 paz bes\u00e1ndole en el rostro; y luego le llevar\u00e1 por la mano al aposento de la se\u00f1ora reina, adonde el caballero la hallar\u00e1 con la infanta, su hija, que ha de ser una de las m\u00e1s fermosas y acabadas doncellas que, en gran parte de lo descubierto de la tierra, a duras penas se pueda hallar. Suceder\u00e1 tras esto, luego en continente, que ella ponga los ojos en el caballero y \u00e9l en los della, y cada uno parezca a otro cosa m\u00e1s divina que humana; y, sin saber c\u00f3mo ni c\u00f3mo no, han de quedar presos y enlazados en la intricable red amorosa, y con gran cuita en sus corazones por no saber c\u00f3mo se han de fablar para descubrir sus ansias y sentimientos. Desde all\u00ed le llevar\u00e1n, sin duda, a alg\u00fan cuarto del palacio, ricamente aderezado, donde, habi\u00e9ndole quitado las armas, le traer\u00e1n un rico manto de escarlata con que se cubra; y si bien pareci\u00f3 armado, tan bien y mejor ha de parecer en farseto. Venida la noche, cenar\u00e1 con el rey, reina e infanta, donde nunca quitar\u00e1 los ojos della, mir\u00e1ndola a furto de los circustantes, y ella har\u00e1 lo mesmo con la mesma sagacidad, porque, como tengo dicho, es muy discreta doncella. Levantarse han las tablas, y entrar\u00e1 a deshora por la puerta de la sala un feo y peque\u00f1o enano con una fermosa due\u00f1a, que, entre dos gigantes, detr\u00e1s del enano viene, con cierta aventura, hecha por un antiqu\u00edsimo sabio, que el que la acabare ser\u00e1 tenido por el mejor caballero del mundo. Mandar\u00e1 luego el rey que todos los que est\u00e1n presentes la prueben, y ninguno le dar\u00e1 fin y cima sino el caballero hu\u00e9sped, en mucho pro de su fama, de lo cual quedar\u00e1 content\u00edsima la infanta, y se tendr\u00e1 por contenta y pagada adem\u00e1s, por haber puesto y colocado sus pensamientos en tan alta parte. Y lo bueno es que este rey, o pr\u00edncipe, o lo que es, tiene una muy re\u00f1ida guerra con otro tan poderoso como \u00e9l, y el caballero hu\u00e9sped le pide (al cabo de algunos d\u00edas que ha estado en su corte) licencia para ir a servirle en aquella guerra dicha. Dar\u00e1sela el rey de muy buen talante, y el caballero le besar\u00e1 cort\u00e9smente las manos por la merced que le face. Y aquella noche se despedir\u00e1 de su se\u00f1ora la infanta por las rejas de un jard\u00edn, que cae en el aposento donde ella duerme, por las cuales ya otras muchas veces la hab\u00eda fablado, siendo medianera y sabidora de todo una doncella de quien la infanta mucho se fiaba. Sospirar\u00e1 \u00e9l, desmayar\u00e1se ella, traer\u00e1 agua la doncella, acuitar\u00e1se mucho porque viene la ma\u00f1ana, y no querr\u00eda que fuesen descubiertos, por la honra de su se\u00f1ora. Finalmente, la infanta volver\u00e1 en s\u00ed y dar\u00e1 sus blancas manos por la reja al caballero, el cual se las besar\u00e1 mil y mil veces y se las ba\u00f1ar\u00e1 en l\u00e1grimas. Quedar\u00e1 concertado entre los dos del modo que se han de hacer saber sus buenos o malos sucesos, y rogar\u00e1le la princesa que se detenga lo menos que pudiere; promet\u00e9rselo ha \u00e9l con muchos juramentos; t\u00f3rnale a besar las manos, y desp\u00eddese con tanto sentimiento que estar\u00e1 poco por acabar la vida. Vase desde all\u00ed a su aposento, \u00e9chase sobre su lecho, no puede dormir del dolor de la partida, madruga muy de ma\u00f1ana, vase a despedir del rey y de la reina y de la infanta; d\u00edcenle, habi\u00e9ndose despedido de los dos, que la se\u00f1ora infanta est\u00e1 mal dispuesta y que no puede recebir visita; piensa el caballero que es de pena de su partida, trasp\u00e1sasele el coraz\u00f3n, y falta poco de no dar indicio manifiesto de su pena. Est\u00e1 la doncella medianera delante, halo de notar todo, v\u00e1selo a decir a su se\u00f1ora, la cual la recibe con l\u00e1grimas y le dice que una de las mayores penas que tiene es no saber qui\u00e9n sea su caballero, y si es de linaje de reyes o no; aseg\u00farala la doncella que no puede caber tanta cortes\u00eda, gentileza y valent\u00eda como la de su caballero sino en subjeto real y grave; consu\u00e9lase con esto la cuitada; procura consolarse, por no dar mal indicio de s\u00ed a sus padres, y, a cabo de dos d\u00edas, sale en p\u00fablico. Ya se es ido el caballero: pelea en la guerra, vence al enemigo del rey, gana muchas ciudades, triunfa de muchas batallas, vuelve a la corte, ve a su se\u00f1ora por donde suele, conci\u00e9rtase que la pida a su padre por mujer en pago de sus servicios. No se la quiere dar el rey, porque no sabe qui\u00e9n es; pero, con todo esto, o robada o de otra cualquier suerte que sea, la infanta viene a ser su esposa y su padre lo viene a tener a gran ventura, porque se vino a averiguar que el tal caballero es hijo de un valeroso rey de no s\u00e9 qu\u00e9 reino, porque creo que no debe de estar en el mapa. Mu\u00e9rese el padre, hereda la infanta, queda rey el caballero en dos palabras. Aqu\u00ed entra luego el hacer mercedes a su escudero y a todos aquellos que le ayudaron a subir a tan alto estado: casa a su escudero con una doncella de la infanta, que ser\u00e1, sin duda, la que fue tercera en sus amores, que es hija de un duque muy principal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Eso pido, y barras derechas \u2014dijo Sancho\u2014; a eso me atengo, porque todo, al pie de la letra, ha de suceder por vuestra merced, llam\u00e1ndose el Caballero de la Triste Figura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No lo dudes, Sancho \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, porque del mesmo y por los mesmos pasos que esto he contado suben y han subido los caballeros andantes a ser reyes y emperadores. S\u00f3lo falta agora mirar qu\u00e9 rey de los cristianos o de los paganos tenga guerra y tenga hija hermosa; pero tiempo habr\u00e1 para pensar esto, pues, como te tengo dicho, primero se ha de cobrar fama por otras partes que se acuda a la corte. Tambi\u00e9n me falta otra cosa; que, puesto caso que se halle rey con guerra y con hija hermosa, y que yo haya cobrado fama incre\u00edble por todo el universo, no s\u00e9 yo c\u00f3mo se pod\u00eda hallar que yo sea de linaje de reyes, o, por lo menos, primo segundo de emperador; porque no me querr\u00e1 el rey dar a su hija por mujer si no est\u00e1 primero muy enterado en esto, aunque m\u00e1s lo merezcan mis famosos hechos. As\u00ed que, por esta falta, temo perder lo que mi brazo tiene bien merecido. Bien es verdad que yo soy hijodalgo de solar conocido, de posesi\u00f3n y propriedad y de devengar quinientos sueldos; y podr\u00eda ser que el sabio que escribiese mi historia deslindase de tal manera mi parentela y decendencia, que me hallase quinto o sesto nieto de rey. Porque te hago saber, Sancho, que hay dos maneras de linajes en el mundo: unos que traen y derriban su decendencia de pr\u00edncipes y monarcas, a quien poco a poco el tiempo ha deshecho, y han acabado en punta, como pir\u00e1mide puesta al rev\u00e9s; otros tuvieron principio de gente baja, y van subiendo de grado en grado, hasta llegar a ser grandes se\u00f1ores. De manera que est\u00e1 la diferencia en que unos fueron, que ya no son, y otros son, que ya no fueron; y podr\u00eda ser yo d\u00e9stos que, despu\u00e9s de averiguado, hubiese sido mi principio grande y famoso, con lo cual se deb\u00eda de contentar el rey, mi suegro, que hubiere de ser. Y cuando no, la infanta me ha de querer de manera que, a pesar de su padre, aunque claramente sepa que soy hijo de un azac\u00e1n, me ha de admitir por se\u00f1or y por esposo; y si no, aqu\u00ed entra el roballa y llevalla donde m\u00e1s gusto me diere; que el tiempo o la muerte ha de acabar el enojo de sus padres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Ah\u00ed entra bien tambi\u00e9n \u2014dijo Sancho\u2014 lo que algunos desalmados dicen: \u00abNo pidas de grado lo que puedes tomar por fuerza\u00bb; aunque mejor cuadra decir: \u00abM\u00e1s vale salto de mata que ruego de hombres buenos\u00bb. D\u00edgolo porque si el se\u00f1or rey, suegro de vuestra merced, no se quisiere dome\u00f1ar a entregalle a mi se\u00f1ora la infanta, no hay sino, como vuestra merced dice, roballa y trasponella. Pero est\u00e1 el da\u00f1o que, en tanto que se hagan las paces y se goce pac\u00edficamente el reino, el pobre escudero se podr\u00e1 estar a diente en esto de las mercedes. Si ya no es que la doncella tercera, que ha de ser su mujer, se sale con la infanta, y \u00e9l pasa con ella su mala ventura, hasta que el cielo ordene otra cosa; porque bien podr\u00e1, creo yo, desde luego d\u00e1rsela su se\u00f1or por lig\u00edtima esposa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Eso no hay quien la quite \u2014dijo don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Pues, como eso sea \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, no hay sino encomendarnos a Dios, y dejar correr la suerte por donde mejor lo encaminare.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 H\u00e1galo Dios \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 como yo deseo y t\u00fa, Sancho, has menester; y ruin sea quien por ruin se tiene.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Sea par Dios \u2014dijo Sancho\u2014, que yo cristiano viejo soy, y para ser conde esto me basta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Y aun te sobra \u2014dijo don Quijote\u2014; y cuando no lo fueras, no hac\u00eda nada al caso, porque, siendo yo el rey, bien te puedo dar nobleza, sin que la compres ni me sirvas con nada. Porque, en haci\u00e9ndote conde, c\u00e1tate ah\u00ed caballero, y digan lo que dijeren; que a buena fe que te han de llamar se\u00f1or\u00eda, mal que les pese.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Y \u00a1montas que no sabr\u00eda yo autorizar el litado! \u2014dijo Sancho. \u2014 Dictado has de decir, que no litado \u2014dijo su amo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Sea ans\u00ed \u2014respondi\u00f3 Sancho Panza\u2014. Digo que le sabr\u00eda bien acomodar, porque, por vida m\u00eda, que un tiempo fui mu\u00f1idor de una cofrad\u00eda, y que me asentaba tan bien la ropa de mu\u00f1idor, que dec\u00edan todos que ten\u00eda presencia para poder ser prioste de la mesma cofrad\u00eda. Pues, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 cuando me ponga un rop\u00f3n ducal a cuestas, o me vista de oro y de perlas, a uso de conde estranjero? Para m\u00ed tengo que me han de venir a ver de cien leguas. \u2014 Bien parecer\u00e1s \u2014dijo don Quijote\u2014, pero ser\u00e1 menester que te rapes las barbas a menudo; que, seg\u00fan las tienes de espesas, aborrascadas y mal puestas, si no te las rapas a navaja, cada dos d\u00edas por lo menos, a tiro de escopeta se echar\u00e1 de ver lo que eres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s \u2014dijo Sancho\u2014, sino tomar un barbero y tenelle asalariado en casa? Y aun, si fuere menester, le har\u00e9 que ande tras m\u00ed, como caballerizo de grande.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Pues, \u00bfc\u00f3mo sabes t\u00fa \u2014pregunt\u00f3 don Quijote\u2014 que los grandes llevan detr\u00e1s de s\u00ed a sus caballerizos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Yo se lo dir\u00e9 \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014: los a\u00f1os pasados estuve un mes en la corte, y all\u00ed vi que, pase\u00e1ndose un se\u00f1or muy peque\u00f1o, que dec\u00edan que era muy grande, un hombre le segu\u00eda a caballo a todas las vueltas que daba, que no parec\u00eda sino que era su rabo. Pregunt\u00e9 que c\u00f3mo aquel hombre no se juntaba con el otro, sino que siempre andaba tras d\u00e9l. Respondi\u00e9ronme que era su caballerizo y que era uso de los grandes llevar tras s\u00ed a los tales. Desde entonces lo s\u00e9 tan bien que nunca se me ha olvidado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Digo que tienes raz\u00f3n \u2014dijo don Quijote\u2014, y que as\u00ed puedes t\u00fa llevar a tu barbero; que los usos no vinieron todos juntos, ni se inventaron a una, y puedes ser t\u00fa el primero conde que lleve tras s\u00ed su barbero; y aun es de m\u00e1s confianza el hacer la barba que ensillar un caballo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Qu\u00e9dese eso del barbero a mi cargo \u2014dijo Sancho\u2014, y al de vuestra merced se quede el procurar venir a ser rey y el hacerme conde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed ser\u00e1 \u2014respondi\u00f3 don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y, alzando los ojos, vio lo que se dir\u00e1 en el siguiente cap\u00edtulo.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo XXII. De la libertad que dio don Quijote a muchos desdichados que, mal de su grado, los llevaban donde no quisieran ir<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Cuenta Cide Hamete Benengeli, autor ar\u00e1bigo y manchego, en esta grav\u00edsima, altisonante, m\u00ednima, dulce e imaginada historia que, despu\u00e9s que entre el famoso don Quijote de la Mancha y Sancho Panza, su escudero, pasaron aquellas razones que en el fin del cap\u00edtulo veinte y uno quedan referidas, que don Quijote alz\u00f3 los ojos y vio que por el camino que llevaba ven\u00edan hasta doce hombres a pie, ensartados, como cuentas, en una gran cadena de hierro por los cuellos, y todos con esposas a las manos. Ven\u00edan ansimismo con ellos dos hombres de a caballo y dos de a pie; los de a caballo, con escopetas de rueda, y los de a pie, con dardos y espadas; y que as\u00ed como Sancho Panza los vido, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00c9sta es cadena de galeotes, gente forzada del rey, que va a las galeras. \u2014 \u00bfC\u00f3mo gente forzada? \u2014pregunt\u00f3 don Quijote\u2014. \u00bfEs posible que el rey haga fuerza a ninguna gente?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No digo eso \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, sino que es gente que, por sus delitos, va condenada a servir al rey en las galeras de por fuerza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 En resoluci\u00f3n \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, comoquiera que ello sea, esta gente, aunque los llevan, van de por fuerza, y no de su voluntad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es \u2014dijo Sancho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Pues desa manera \u2014dijo su amo\u2014, aqu\u00ed encaja la ejecuci\u00f3n de mi oficio: desfacer fuerzas y socorrer y acudir a los miserables.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Advierta vuestra merced \u2014dijo Sancho\u2014 que la justicia, que es el mesmo rey, no hace fuerza ni agravio a semejante gente, sino que los castiga en pena de sus delitos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Lleg\u00f3, en esto, la cadena de los galeotes, y don Quijote, con muy corteses razones, pidi\u00f3 a los que iban en su guarda fuesen servidos de informalle y decille la causa, o causas, por que llevan aquella gente de aquella manera. Una de las guardas de a caballo respondi\u00f3 que eran galeotes, gente de Su Majestad que iba a galeras, y que no hab\u00eda m\u00e1s que decir, ni \u00e9l ten\u00eda m\u00e1s que saber.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Con todo eso \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, querr\u00eda saber de cada uno dellos en particular la causa de su desgracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">A\u00f1adi\u00f3 a \u00e9stas otras tales y tan comedidas razones, para moverlos a que dijesen lo que deseaba, que la otra guarda de a caballo le dijo: \u2014 Aunque llevamos aqu\u00ed el registro y la fe de las sentencias de cada uno destos malaventurados, no es tiempo \u00e9ste de detenerles a sacarlas ni a leellas; vuestra merced llegue y se lo pregunte a ellos mesmos, que ellos lo dir\u00e1n si quisieren, que s\u00ed querr\u00e1n, porque es gente que recibe gusto de hacer y decir bellaquer\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Con esta licencia, que don Quijote se tomara aunque no se la dieran, se lleg\u00f3 a la cadena, y al primero le pregunt\u00f3 que por qu\u00e9 pecados iba de tan mala guisa. \u00c9l le respondi\u00f3 que por enamorado iba de aquella manera. \u2014 \u00bfPor eso no m\u00e1s? \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014. Pues, si por enamorados echan a galeras, d\u00edas ha que pudiera yo estar bogando en ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No son los amores como los que vuestra merced piensa \u2014dijo el galeote\u2014; que los m\u00edos fueron que quise tanto a una canasta de colar, atestada de ropa blanca, que la abrac\u00e9 conmigo tan fuertemente que, a no quit\u00e1rmela la justicia por fuerza, a\u00fan hasta agora no la hubiera dejado de mi voluntad. Fue en fragante, no hubo lugar de tormento; concluy\u00f3se la causa, acomod\u00e1ronme las espaldas con ciento, y por a\u00f1adidura tres precisos de gurapas, y acab\u00f3se la obra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 son gurapas? \u2014pregunt\u00f3 don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Gurapas son galeras \u2014respondi\u00f3 el galeote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El cual era un mozo de hasta edad de veinte y cuatro a\u00f1os, y dijo que era natural de Piedrah\u00edta. Lo mesmo pregunt\u00f3 don Quijote al segundo, el cual no respondi\u00f3 palabra, seg\u00fan iba de triste y malenc\u00f3nico; mas respondi\u00f3 por \u00e9l el primero, y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00c9ste, se\u00f1or, va por canario; digo, por m\u00fasico y cantor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Pues, \u00bfc\u00f3mo \u2014repiti\u00f3 don Quijote\u2014, por m\u00fasicos y cantores van tambi\u00e9n a galeras?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed, se\u00f1or \u2014respondi\u00f3 el galeote\u2014, que no hay peor cosa que cantar en el ansia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Antes, he yo o\u00eddo decir \u2014dijo don Quijote\u2014 que quien canta sus males espanta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Ac\u00e1 es al rev\u00e9s \u2014dijo el galeote\u2014, que quien canta una vez llora toda la vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 No lo entiendo \u2014dijo don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Mas una de las guardas le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or caballero, cantar en el ansia se dice, entre esta gente non santa, confesar en el tormento. A este pecador le dieron tormento y confes\u00f3 su delito, que era ser cuatrero, que es ser ladr\u00f3n de bestias, y, por haber confesado, le condenaron por seis a\u00f1os a galeras, am\u00e9n de docientos azotes que ya lleva en las espaldas. Y va siempre pensativo y triste, porque los dem\u00e1s ladrones que all\u00e1 quedan y aqu\u00ed van le maltratan y aniquilan, y escarnecen y tienen en poco, porque confes\u00f3 y no tuvo \u00e1nimo de decir nones. Porque dicen ellos que tantas letras tiene un no como un s\u00ed, y que harta ventura tiene un delincuente, que est\u00e1 en su lengua su vida o su muerte, y no en la de los testigos y probanzas; y para m\u00ed tengo que no van muy fuera de camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Y yo lo entiendo as\u00ed \u2014respondi\u00f3 don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El cual, pasando al tercero, pregunt\u00f3 lo que a los otros; el cual, de presto y con mucho desenfado, respondi\u00f3 y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Yo voy por cinco a\u00f1os a las se\u00f1oras gurapas por faltarme diez ducados. \u2014 Yo dar\u00e9 veinte de muy buena gana \u2014dijo don Quijote\u2014 por libraros desa pesadumbre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Eso me parece \u2014respondi\u00f3 el galeote\u2014 como quien tiene dineros en mitad del golfo y se est\u00e1 muriendo de hambre, sin tener adonde comprar lo que ha menester. D\u00edgolo porque si a su tiempo tuviera yo esos veinte ducados que vuestra merced ahora me ofrece, hubiera untado con ellos la p\u00e9ndola del escribano y avivado el ingenio del procurador, de manera que hoy me viera en mitad de la plaza de Zocodover, de Toledo, y no en este camino, atraillado como galgo; pero Dios es grande: paciencia y basta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Pas\u00f3 don Quijote al cuarto, que era un hombre de venerable rostro con una barba blanca que le pasaba del pecho; el cual, oy\u00e9ndose preguntar la causa por que all\u00ed ven\u00eda, comenz\u00f3 a llorar y no respondi\u00f3 palabra; mas el quinto condenado le sirvi\u00f3 de lengua, y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Este hombre honrado va por cuatro a\u00f1os a galeras, habiendo paseado las acostumbradas vestido en pompa y a caballo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Eso es \u2014dijo Sancho Panza\u2014, a lo que a m\u00ed me parece, haber salido a la verg\u00fcenza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es \u2014replic\u00f3 el galeote\u2014; y la culpa por que le dieron esta pena es por haber sido corredor de oreja, y aun de todo el cuerpo. En efecto, quiero decir que este caballero va por alcahuete, y por tener asimesmo sus puntas y collar de hechicero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 A no haberle a\u00f1adido esas puntas y collar \u2014dijo don Quijote\u2014, por solamente el alcahuete limpio, no merec\u00eda \u00e9l ir a bogar en las galeras, sino a mandallas y a ser general dellas; porque no es as\u00ed comoquiera el oficio de alcahuete, que es oficio de discretos y necesar\u00edsimo en la rep\u00fablica bien ordenada, y que no le deb\u00eda ejercer sino gente muy bien nacida; y aun hab\u00eda de haber veedor y examinador de los tales, como le hay de los dem\u00e1s oficios, con n\u00famero deputado y conocido, como corredores de lonja; y desta manera se escusar\u00edan muchos males que se causan por andar este oficio y ejercicio entre gente idiota y de poco entendimiento, como son mujercillas de poco m\u00e1s a menos, pajecillos y truhanes de pocos a\u00f1os y de poca experiencia, que, a la m\u00e1s necesaria ocasi\u00f3n y cuando es menester dar una traza que importe, se les yelan las migas entre la boca y la mano y no saben cu\u00e1l es su mano derecha. Quisiera pasar adelante y dar las razones por que conven\u00eda hacer elecci\u00f3n de los que en la rep\u00fablica hab\u00edan de tener tan necesario oficio, pero no es el lugar acomodado para ello: alg\u00fan d\u00eda lo dir\u00e9 a quien lo pueda proveer y remediar. S\u00f3lo digo ahora que la pena que me ha causado ver estas blancas canas y este rostro venerable en tanta fatiga, por alcahuete, me la ha quitado el adjunto de ser hechicero; aunque bien s\u00e9 que no hay hechizos en el mundo que puedan mover y forzar la voluntad, como algunos simples piensan; que es libre nuestro albedr\u00edo, y no hay yerba ni encanto que le fuerce. Lo que suelen hacer algunas mujercillas simples y algunos embusteros bellacos es algunas misturas y venenos con que vuelven locos a los hombres, dando a entender que tienen fuerza para hacer querer bien, siendo, como digo, cosa imposible forzar la voluntad. \u2014 As\u00ed es \u2014dijo el buen viejo\u2014, y, en verdad, se\u00f1or, que en lo de hechicero que no tuve culpa; en lo de alcahuete, no lo pude negar. Pero nunca pens\u00e9 que hac\u00eda mal en ello: que toda mi intenci\u00f3n era que todo el mundo se holgase y viviese en paz y quietud, sin pendencias ni penas; pero no me aprovech\u00f3 nada este buen deseo para dejar de ir adonde no espero volver, seg\u00fan me cargan los a\u00f1os y un mal de orina que llevo, que no me deja reposar un rato.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y aqu\u00ed torn\u00f3 a su llanto, como de primero; y t\u00favole Sancho tanta compasi\u00f3n, que sac\u00f3 un real de a cuatro del seno y se le dio de limosna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Pas\u00f3 adelante don Quijote, y pregunt\u00f3 a otro su delito, el cual respondi\u00f3 con no menos, sino con mucha m\u00e1s gallard\u00eda que el pasado:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Yo voy aqu\u00ed porque me burl\u00e9 demasiadamente con dos primas hermanas m\u00edas, y con otras dos hermanas que no lo eran m\u00edas; finalmente, tanto me burl\u00e9 con todas, que result\u00f3 de la burla crecer la parentela, tan intricadamente que no hay diablo que la declare. Prob\u00f3seme todo, falt\u00f3 favor, no tuve dineros, v\u00edame a pique de perder los tragaderos, sentenci\u00e1ronme a galeras por seis a\u00f1os, consent\u00ed: castigo es de mi culpa; mozo soy: dure la vida, que con ella todo se alcanza. Si vuestra merced, se\u00f1or caballero, lleva alguna cosa con que socorrer a estos pobretes, Dios se lo pagar\u00e1 en el cielo, y nosotros tendremos en la tierra cuidado de rogar a Dios en nuestras oraciones por la vida y salud de vuestra merced, que sea tan larga y tan buena como su buena presencia merece.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u00c9ste iba en h\u00e1bito de estudiante, y dijo una de las guardas que era muy grande hablador y muy gentil latino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Tras todos \u00e9stos, ven\u00eda un hombre de muy buen parecer, de edad de treinta a\u00f1os, sino que al mirar met\u00eda el un ojo en el otro un poco. Ven\u00eda diferentemente atado que los dem\u00e1s, porque tra\u00eda una cadena al pie, tan grande que se la liaba por todo el cuerpo, y dos argollas a la garganta, la una en la cadena, y la otra de las que llaman guardaamigo o piedeamigo, de la cual decend\u00edan dos hierros que llegaban a la cintura, en los cuales se as\u00edan dos esposas, donde llevaba las manos, cerradas con un grueso candado, de manera que ni con las manos pod\u00eda llegar a la boca, ni pod\u00eda bajar la cabeza a llegar a las manos. Pregunt\u00f3 don Quijote que c\u00f3mo iba aquel hombre con tantas prisiones m\u00e1s que los otros. Respondi\u00f3le la guarda porque ten\u00eda aquel solo m\u00e1s delitos que todos los otros juntos, y que era tan atrevido y tan grande bellaco que, aunque le llevaban de aquella manera, no iban seguros d\u00e9l, sino que tem\u00edan que se les hab\u00eda de huir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 delitos puede tener \u2014dijo don Quijote\u2014, si no han merecido m\u00e1s pena que echalle a las galeras?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Va por diez a\u00f1os \u2014replic\u00f3 la guarda\u2014, que es como muerte cevil. No se quiera saber m\u00e1s, sino que este buen hombre es el famoso Gin\u00e9s de Pasamonte, que por otro nombre llaman Ginesillo de Parapilla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or comisario \u2014dijo entonces el galeote\u2014, v\u00e1yase poco a poco, y no andemos ahora a deslindar nombres y sobrenombres. Gin\u00e9s me llamo y no Ginesillo, y Pasamonte es mi alcurnia, y no Parapilla, como voac\u00e9 dice; y cada uno se d\u00e9 una vuelta a la redonda, y no har\u00e1 poco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Hable con menos tono \u2014replic\u00f3 el comisario\u2014, se\u00f1or ladr\u00f3n de m\u00e1s de la marca, si no quiere que le haga callar, mal que le pese.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Bien parece \u2014respondi\u00f3 el galeote\u2014 que va el hombre como Dios es servido, pero alg\u00fan d\u00eda sabr\u00e1 alguno si me llamo Ginesillo de Parapilla o no. \u2014 Pues, \u00bfno te llaman ans\u00ed, embustero? \u2014dijo la guarda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed llaman \u2014respondi\u00f3 Gin\u00e9s\u2014, mas yo har\u00e9 que no me lo llamen, o me las pelar\u00eda donde yo digo entre mis dientes. Se\u00f1or caballero, si tiene algo que darnos, d\u00e9noslo ya, y vaya con Dios, que ya enfada con tanto querer saber vidas ajenas; y si la m\u00eda quiere saber, sepa que yo soy Gin\u00e9s de Pasamonte, cuya vida est\u00e1 escrita por estos pulgares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Dice verdad \u2014dijo el comisario\u2014: que \u00e9l mesmo ha escrito su historia, que no hay m\u00e1s, y deja empe\u00f1ado el libro en la c\u00e1rcel en docientos reales. \u2014 Y le pienso quitar \u2014dijo Gin\u00e9s\u2014, si quedara en docientos ducados. \u2014 \u00bfTan bueno es? \u2014dijo don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Es tan bueno \u2014respondi\u00f3 Gin\u00e9s\u2014 que mal a\u00f1o para Lazarillo de Tormes y para todos cuantos de aquel g\u00e9nero se han escrito o escribieren. Lo que le s\u00e9 decir a voac\u00e9 es que trata verdades, y que son verdades tan lindas y tan donosas que no pueden haber mentiras que se le igualen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfY c\u00f3mo se intitula el libro? \u2014pregunt\u00f3 don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 La vida de Gin\u00e9s de Pasamonte \u2014respondi\u00f3 el mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfY est\u00e1 acabado? \u2014pregunt\u00f3 don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfC\u00f3mo puede estar acabado \u2014respondi\u00f3 \u00e9l\u2014, si a\u00fan no est\u00e1 acabada mi vida? Lo que est\u00e1 escrito es desde mi nacimiento hasta el punto que esta \u00faltima vez me han echado en galeras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Luego, \u00bfotra vez hab\u00e9is estado en ellas? \u2014dijo don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Para servir a Dios y al rey, otra vez he estado cuatro a\u00f1os, y ya s\u00e9 a qu\u00e9 sabe el bizcocho y el corbacho \u2014respondi\u00f3 Gin\u00e9s\u2014; y no me pesa mucho de ir a ellas, porque all\u00ed tendr\u00e9 lugar de acabar mi libro, que me quedan muchas cosas que decir, y en las galeras de Espa\u00f1a hay mas sosiego de aquel que ser\u00eda menester, aunque no es menester mucho m\u00e1s para lo que yo tengo de escribir, porque me lo s\u00e9 de coro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 H\u00e1bil pareces \u2014dijo don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Y desdichado \u2014respondi\u00f3 Gin\u00e9s\u2014; porque siempre las desdichas persiguen al buen ingenio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Persiguen a los bellacos \u2014dijo el comisario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Ya le he dicho, se\u00f1or comisario \u2014respondi\u00f3 Pasamonte\u2014, que se vaya poco a poco, que aquellos se\u00f1ores no le dieron esa vara para que maltratase a los pobretes que aqu\u00ed vamos, sino para que nos guiase y llevase adonde Su Majestad manda. Si no, \u00a1por vida de&#8230;! \u00a1Basta!, que podr\u00eda ser que saliesen alg\u00fan d\u00eda en la colada las manchas que se hicieron en la venta; y todo el mundo calle, y viva bien, y hable mejor y caminemos, que ya es mucho regodeo \u00e9ste.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Alz\u00f3 la vara en alto el comisario para dar a Pasamonte en respuesta de sus amenazas, mas don Quijote se puso en medio y le rog\u00f3 que no le maltratase, pues no era mucho que quien llevaba tan atadas las manos tuviese alg\u00fan tanto suelta la lengua. Y, volvi\u00e9ndose a todos los de la cadena, dijo: \u2014 De todo cuanto me hab\u00e9is dicho, hermanos car\u00edsimos, he sacado en limpio que, aunque os han castigado por vuestras culpas, las penas que vais a padecer no os dan mucho gusto, y que vais a ellas muy de mala gana y muy contra vuestra voluntad; y que podr\u00eda ser que el poco \u00e1nimo que aqu\u00e9l tuvo en el tormento, la falta de dineros d\u00e9ste, el poco favor del otro y, finalmente, el torcido juicio del juez, hubiese sido causa de vuestra perdici\u00f3n y de no haber salido con la justicia que de vuestra parte ten\u00edades. Todo lo cual se me representa a m\u00ed ahora en la memoria de manera que me est\u00e1 diciendo, persuadiendo y aun forzando que muestre con vosotros el efeto para que el cielo me arroj\u00f3 al mundo, y me hizo profesar en \u00e9l la orden de caballer\u00eda que profeso, y el voto que en ella hice de favorecer a los menesterosos y opresos de los mayores. Pero, porque s\u00e9 que una de las partes de la prudencia es que lo que se puede hacer por bien no se haga por mal, quiero rogar a estos se\u00f1ores guardianes y comisario sean servidos de desataros y dejaros ir en paz, que no faltar\u00e1n otros que sirvan al rey en mejores ocasiones; porque me parece duro caso hacer esclavos a los que Dios y naturaleza hizo libres. Cuanto m\u00e1s, se\u00f1ores guardas \u2014a\u00f1adi\u00f3 don Quijote\u2014, que estos pobres no han cometido nada contra vosotros. All\u00e1 se lo haya cada uno con su pecado; Dios hay en el cielo, que no se descuida de castigar al malo ni de premiar al bueno, y no es bien que los hombres honrados sean verdugos de los otros hombres, no y\u00e9ndoles nada en ello. Pido esto con esta mansedumbre y sosiego, porque tenga, si lo cumpl\u00eds, algo que agradeceros; y, cuando de grado no lo hag\u00e1is, esta lanza y esta espada, con el valor de mi brazo, har\u00e1n que lo hag\u00e1is por fuerza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Donosa majader\u00eda! \u2014respondi\u00f3 el comisario\u2014 \u00a1Bueno est\u00e1 el donaire con que ha salido a cabo de rato! \u00a1Los forzados del rey quiere que le dejemos, como si tuvi\u00e9ramos autoridad para soltarlos o \u00e9l la tuviera para mand\u00e1rnoslo! V\u00e1yase vuestra merced, se\u00f1or, norabuena, su camino adelante, y ender\u00e9cese ese bac\u00edn que trae en la cabeza, y no ande buscando tres pies al gato. \u2014 \u00a1Vos sois el gato, y el rato, y el bellaco! \u2014respondi\u00f3 don Quijote. Y, diciendo y haciendo, arremeti\u00f3 con \u00e9l tan presto que, sin que tuviese lugar de ponerse en defensa, dio con \u00e9l en el suelo, malherido de una lanzada; y av\u00ednole bien, que \u00e9ste era el de la escopeta. Las dem\u00e1s guardas quedaron at\u00f3nitas y suspensas del no esperado acontecimiento; pero, volviendo sobre s\u00ed, pusieron mano a sus espadas los de a caballo, y los de a pie a sus dardos, y arremetieron a don Quijote, que con mucho sosiego los aguardaba; y, sin duda, lo pasara mal si los galeotes, viendo la ocasi\u00f3n que se les ofrec\u00eda de alcanzar libertad, no la procuraran, procurando romper la cadena donde ven\u00edan ensartados. Fue la revuelta de manera que las guardas, ya por acudir a los galeotes, que se desataban, ya por acometer a don Quijote, que los acomet\u00eda, no hicieron cosa que fuese de provecho. Ayud\u00f3 Sancho, por su parte, a la soltura de Gin\u00e9s de Pasamonte, que fue el primero que salt\u00f3 en la campa\u00f1a libre y desembarazado, y, arremetiendo al comisario ca\u00eddo, le quit\u00f3 la espada y la escopeta, con la cual, apuntando al uno y se\u00f1alando al otro, sin disparalla jam\u00e1s, no qued\u00f3 guarda en todo el campo, porque se fueron huyendo, as\u00ed de la escopeta de Pasamonte como de las muchas pedradas que los ya sueltos galeotes les tiraban. Entristeci\u00f3se mucho Sancho deste suceso, porque se le represent\u00f3 que los que iban huyendo hab\u00edan de dar noticia del caso a la Santa Hermandad, la cual, a campana herida, saldr\u00eda a buscar los delincuentes, y as\u00ed se lo dijo a su amo, y le rog\u00f3 que luego de all\u00ed se partiesen y se emboscasen en la sierra, que estaba cerca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Bien est\u00e1 eso \u2014dijo don Quijote\u2014, pero yo s\u00e9 lo que ahora conviene que se haga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y, llamando a todos los galeotes, que andaban alborotados y hab\u00edan despojado al comisario hasta dejarle en cueros, se le pusieron todos a la redonda para ver lo que les mandaba, y as\u00ed les dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 De gente bien nacida es agradecer los beneficios que reciben, y uno de los pecados que m\u00e1s a Dios ofende es la ingratitud. D\u00edgolo porque ya hab\u00e9is visto, se\u00f1ores, con manifiesta experiencia, el que de m\u00ed hab\u00e9is recebido; en pago del cual querr\u00eda, y es mi voluntad, que, cargados de esa cadena que quit\u00e9 de vuestros cuellos, luego os pong\u00e1is en camino y vais a la ciudad del Toboso, y all\u00ed os present\u00e9is ante la se\u00f1ora Dulcinea del Toboso y le dig\u00e1is que su caballero, el de la Triste Figura, se le env\u00eda a encomendar, y le cont\u00e9is, punto por punto, todos los que ha tenido esta famosa aventura hasta poneros en la deseada libertad; y, hecho esto, os podr\u00e9is ir donde quisi\u00e9redes a la buena ventura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Respondi\u00f3 por todos Gin\u00e9s de Pasamonte, y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Lo que vuestra merced nos manda, se\u00f1or y libertador nuestro, es imposible de toda imposibilidad cumplirlo, porque no podemos ir juntos por los caminos, sino solos y divididos, y cada uno por su parte, procurando meterse en las entra\u00f1as de la tierra, por no ser hallado de la Santa Hermandad, que, sin duda alguna, ha de salir en nuestra busca. Lo que vuestra merced puede hacer, y es justo que haga, es mudar ese servicio y montazgo de la se\u00f1ora Dulcinea del Toboso en alguna cantidad de avemar\u00edas y credos, que nosotros diremos por la intenci\u00f3n de vuestra merced; y \u00e9sta es cosa que se podr\u00e1 cumplir de noche y de d\u00eda, huyendo o reposando, en paz o en guerra; pero pensar que hemos de volver ahora a las ollas de Egipto, digo, a tomar nuestra cadena y a ponernos en camino del Toboso, es pensar que es ahora de noche, que a\u00fan no son las diez del d\u00eda, y es pedir a nosotros eso como pedir peras al olmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014 Pues \u00a1voto a tal! \u2014dijo don Quijote, ya puesto en c\u00f3lera\u2014, don hijo de la puta, don Ginesillo de Paropillo, o como os llam\u00e1is, que hab\u00e9is de ir vos solo, rabo entre piernas, con toda la cadena a cuestas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Pasamonte, que no era nada bien sufrido, estando ya enterado que don Quijote no era muy cuerdo, pues tal disparate hab\u00eda cometido como el de querer darles libertad, vi\u00e9ndose tratar de aquella manera, hizo del ojo a los compa\u00f1eros, y, apart\u00e1ndose aparte, comenzaron a llover tantas piedras sobre don Quijote, que no se daba manos a cubrirse con la rodela; y el pobre de Rocinante no hac\u00eda m\u00e1s caso de la espuela que si fuera hecho de bronce. Sancho se puso tras su asno, y con \u00e9l se defend\u00eda de la nube y pedrisco que sobre entrambos llov\u00eda. No se pudo escudar tan bien don Quijote que no le acertasen no s\u00e9 cu\u00e1ntos guijarros en el cuerpo, con tanta fuerza que dieron con \u00e9l en el suelo; y apenas hubo ca\u00eddo, cuando fue sobre \u00e9l el estudiante y le quit\u00f3 la bac\u00eda de la cabeza, y diole con ella tres o cuatro golpes en las espaldas y otros tantos en la tierra, con que la hizo pedazos. Quit\u00e1ronle una ropilla que tra\u00eda sobre las armas, y las medias calzas le quer\u00edan quitar si las grebas no lo estorbaran. A Sancho le quitaron el gab\u00e1n, y, dej\u00e1ndole en pelota, repartiendo entre s\u00ed los dem\u00e1s despojos de la batalla, se fueron cada uno por su parte, con m\u00e1s cuidado de escaparse de la Hermandad, que tem\u00edan, que de cargarse de la cadena e ir a presentarse ante la se\u00f1ora Dulcinea del Toboso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Solos quedaron jumento y Rocinante, Sancho y Don Quijote; el jumento, cabizbajo y pensativo, sacudiendo de cuando en cuando las orejas, pensando que a\u00fan no hab\u00eda cesado la borrasca de las piedras, que le persegu\u00edan los o\u00eddos; Rocinante, tendido junto a su amo, que tambi\u00e9n vino al suelo de otra pedrada; Sancho, en pelota y temeroso de la Santa Hermandad; don Quijote, mohin\u00edsimo de verse tan malparado por los mismos a quien tanto bien hab\u00eda hecho.<\/span><\/p>\n<p><strong>Redacci\u00f3n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XXI. 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