{"id":18306,"date":"2025-03-30T00:00:36","date_gmt":"2025-03-29T23:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=18306"},"modified":"2025-03-30T08:32:19","modified_gmt":"2025-03-30T07:32:19","slug":"don-quijote-de-la-mancha-capitulos-19-y-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=18306","title":{"rendered":"Don Quijote de La Mancha &#8211; Cap\u00edtulos 19 y 20"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo XIX. De las discretas razones que Sancho pasaba con su amo, y de la aventura que le sucedi\u00f3 con un cuerpo muerto, con otros acontecimientos famosos<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Par\u00e9ceme, se\u00f1or m\u00edo, que todas estas desventuras que estos d\u00edas nos han sucedido, sin duda alguna han sido pena del pecado cometido por vuestra merced contra la orden de su caballer\u00eda, no habiendo cumplido el juramento que hizo de no comer pan a manteles ni con la reina folgar, con todo aquello que a esto se sigue y vuestra merced jur\u00f3 de cumplir, hasta quitar aquel almete de Malandrino, o como se llama el moro, que no me acuerdo bien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Tienes mucha raz\u00f3n, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014; mas, para decirte verdad, ello se me hab\u00eda pasado de la memoria; y tambi\u00e9n puedes tener por cierto que por la culpa de no hab\u00e9rmelo t\u00fa acordado en tiempo te sucedi\u00f3 aquello de la manta; pero yo har\u00e9 la enmienda, que modos hay de composici\u00f3n en la orden de la caballer\u00eda para todo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues, \u00bfjur\u00e9 yo algo, por dicha? \u2014respondi\u00f3 Sancho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No importa que no hayas jurado \u2014dijo don Quijote\u2014: basta que yo entiendo que de participantes no est\u00e1s muy seguro, y, por s\u00ed o por no, no ser\u00e1 malo proveernos de remedio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues si ello es as\u00ed \u2014dijo Sancho\u2014, mire vuestra merced no se le torne a olvidar esto, como lo del juramento; quiz\u00e1 les volver\u00e1 la gana a las fantasmas de solazarse otra vez conmigo, y aun con vuestra merced si le ven tan pertinaz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En estas y otras pl\u00e1ticas les tom\u00f3 la noche en mitad del camino, sin tener ni descubrir donde aquella noche se recogiesen; y lo que no hab\u00eda de bueno en ello era que perec\u00edan de hambre; que, con la falta de las alforjas, les falt\u00f3 toda la despensa y matalotaje. Y, para acabar de confirmar esta desgracia, les sucedi\u00f3 una aventura que, sin artificio alguno, verdaderamente lo parec\u00eda. Y fue que la noche cerr\u00f3 con alguna escuridad; pero, con todo esto, caminaban, creyendo Sancho que, pues aquel camino era real, a una o dos leguas, de buena raz\u00f3n, hallar\u00eda en \u00e9l alguna venta. Yendo, pues, desta manera, la noche escura, el escudero hambriento y el amo con gana de comer, vieron que por el mesmo camino que iban ven\u00edan hacia ellos gran multitud de lumbres, que no parec\u00edan sino estrellas que se mov\u00edan. Pasm\u00f3se Sancho en vi\u00e9ndolas, y don Quijote no las tuvo todas consigo; tir\u00f3 el uno del cabestro a su asno, y el otro de las riendas a su rocino, y estuvieron quedos, mirando atentamente lo que pod\u00eda ser aquello, y vieron que las lumbres se iban acercando a ellos, y mientras m\u00e1s se llegaban, mayores parec\u00edan; a cuya vista Sancho comenz\u00f3 a temblar como un azogado, y los cabellos de la cabeza se le erizaron a don Quijote; el cual, anim\u00e1ndose un poco, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00c9sta, sin duda, Sancho, debe de ser grand\u00edsima y peligros\u00edsima aventura, donde ser\u00e1 necesario que yo muestre todo mi valor y esfuerzo. \u2014 \u00a1Desdichado de m\u00ed! \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; si acaso esta aventura fuese de fantasmas, como me lo va pareciendo, \u00bfad\u00f3nde habr\u00e1 costillas que la sufran? \u2014 Por m\u00e1s fantasmas que sean \u2014dijo don Quijote\u2014, no consentir\u00e9 yo que te toque en el pelo de la ropa; que si la otra vez se burlaron contigo, fue porque no pude yo saltar las paredes del corral, pero ahora estamos en campo raso, donde podr\u00e9 yo como quisiere esgremir mi espada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Y si le encantan y entomecen, como la otra vez lo hicieron \u2014dijo Sancho\u2014, \u00bfqu\u00e9 aprovechar\u00e1 estar en campo abierto o no?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Con todo eso \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, te ruego, Sancho, que tengas buen \u00e1nimo, que la experiencia te dar\u00e1 a entender el que yo tengo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed tendr\u00e9, si a Dios place \u2014respondi\u00f3 Sancho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, apart\u00e1ndose los dos a un lado del camino, tornaron a mirar atentamente lo que aquello de aquellas lumbres que caminaban pod\u00eda ser; y de all\u00ed a muy poco descubrieron muchos encamisados, cuya temerosa visi\u00f3n de todo punto remat\u00f3 el \u00e1nimo de Sancho Panza, el cual comenz\u00f3 a dar diente con diente, como quien tiene fr\u00edo de cuartana; y creci\u00f3 m\u00e1s el batir y dentellear cuando distintamente vieron lo que era, porque descubrieron hasta veinte encamisados, todos a caballo, con sus hachas encendidas en las manos; detr\u00e1s de los cuales ven\u00eda una litera cubierta de luto, a la cual segu\u00edan otros seis de a caballo, enlutados hasta los pies de las mulas; que bien vieron que no eran caballos en el sosiego con que caminaban. Iban los encamisados murmurando entre s\u00ed, con una voz baja y compasiva. Esta estra\u00f1a visi\u00f3n, a tales horas y en tal despoblado, bien bastaba para poner miedo en el coraz\u00f3n de Sancho, y aun en el de su amo; y as\u00ed fuera en cuanto a don Quijote, que ya Sancho hab\u00eda dado al trav\u00e9s con todo su esfuerzo. Lo contrario le avino a su amo, al cual en aquel punto se le represent\u00f3 en su imaginaci\u00f3n al vivo que aqu\u00e9lla era una de las aventuras de sus libros. Figur\u00f3sele que la litera eran andas donde deb\u00eda de ir alg\u00fan mal ferido o muerto caballero, cuya venganza a \u00e9l solo estaba reservada; y, sin hacer otro discurso, enristr\u00f3 su lanz\u00f3n, p\u00fasose bien en la silla, y con gentil br\u00edo y continente se puso en la mitad del camino por donde los encamisados forzosamente hab\u00edan de pasar, y cuando los vio cerca alz\u00f3 la voz y dijo: \u2014 Deteneos, caballeros, o quienquiera que se\u00e1is, y dadme cuenta de qui\u00e9n sois, de d\u00f3nde ven\u00eds, ad\u00f3nde vais, qu\u00e9 es lo que en aquellas andas llev\u00e1is; que, seg\u00fan las muestras, o vosotros hab\u00e9is fecho, o vos han fecho, alg\u00fan desaguisado, y conviene y es menester que yo lo sepa, o bien para castigaros del mal que fecistes, o bien para vengaros del tuerto que vos ficieron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Vamos de priesa \u2014respondi\u00f3 uno de los encamisados\u2014 y est\u00e1 la venta lejos, y no nos podemos detener a dar tanta cuenta como ped\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, picando la mula, pas\u00f3 adelante. Sinti\u00f3se desta respuesta grandemente don Quijote, y, trabando del freno, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Deteneos y sed m\u00e1s bien criado, y dadme cuenta de lo que os he preguntado; si no, conmigo sois todos en batalla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Era la mula asombradiza, y al tomarla del freno se espant\u00f3 de manera que, alz\u00e1ndose en los pies, dio con su due\u00f1o por las ancas en el suelo. Un mozo que iba a pie, viendo caer al encamisado, comenz\u00f3 a denostar a don Quijote, el cual, ya encolerizado, sin esperar m\u00e1s, enristrando su lanz\u00f3n, arremeti\u00f3 a uno de los enlutados, y, mal ferido, dio con \u00e9l en tierra; y, revolvi\u00e9ndose por los dem\u00e1s, era cosa de ver con la presteza que los acomet\u00eda y desbarataba; que no parec\u00eda sino que en aquel instante le hab\u00edan nacido alas a Rocinante, seg\u00fan andaba de ligero y orgulloso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Todos los encamisados era gente medrosa y sin armas, y as\u00ed, con facilidad, en un momento dejaron la refriega y comenzaron a correr por aquel campo con las hachas encendidas, que no parec\u00edan sino a los de las m\u00e1scaras que en noche de regocijo y fiesta corren. Los enlutados, asimesmo, revueltos y envueltos en sus faldamentos y lobas, no se pod\u00edan mover; as\u00ed que, muy a su salvo, don Quijote los apale\u00f3 a todos y les hizo dejar el sitio mal de su grado, porque todos pensaron que aqu\u00e9l no era hombre, sino diablo del infierno que les sal\u00eda a quitar el cuerpo muerto que en la litera llevaban. Todo lo miraba Sancho, admirado del ardimiento de su se\u00f1or, y dec\u00eda entre s\u00ed:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Sin duda este mi amo es tan valiente y esforzado como \u00e9l dice.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Estaba una hacha ardiendo en el suelo, junto al primero que derrib\u00f3 la mula, a cuya luz le pudo ver don Quijote; y, lleg\u00e1ndose a \u00e9l, le puso la punta del lanz\u00f3n en el rostro, dici\u00e9ndole que se rindiese; si no, que le matar\u00eda. A lo cual respondi\u00f3 el ca\u00eddo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Harto rendido estoy, pues no me puedo mover, que tengo una pierna quebrada; suplico a vuestra merced, si es caballero cristiano, que no me mate; que cometer\u00e1 un gran sacrilegio, que soy licenciado y tengo las primeras \u00f3rdenes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues, \u00bfqui\u00e9n diablos os ha tra\u00eddo aqu\u00ed \u2014dijo don Quijote\u2014, siendo hombre de Iglesia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfQui\u00e9n, se\u00f1or? \u2014replic\u00f3 el ca\u00eddo\u2014: mi desventura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues otra mayor os amenaza \u2014dijo don Quijote\u2014, si no me satisfac\u00e9is a todo cuanto primero os pregunt\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Con facilidad ser\u00e1 vuestra merced satisfecho \u2014respondi\u00f3 el licenciado\u2014; y as\u00ed, sabr\u00e1 vuestra merced que, aunque denantes dije que yo era licenciado, no soy sino bachiller, y ll\u00e1mome Alonso L\u00f3pez; soy natural de Alcobendas; vengo de la ciudad de Baeza con otros once sacerdotes, que son los que huyeron con las hachas; vamos a la ciudad de Segovia acompa\u00f1ando un cuerpo muerto, que va en aquella litera, que es de un caballero que muri\u00f3 en Baeza, donde fue depositado; y ahora, como digo, llev\u00e1bamos sus huesos a su sepultura, que est\u00e1 en Segovia, de donde es natural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfY qui\u00e9n le mat\u00f3? \u2014pregunt\u00f3 don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Dios, por medio de unas calenturas pestilentes que le dieron \u2014respondi\u00f3 el bachiller.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Desa suerte \u2014dijo don Quijote\u2014, quitado me ha Nuestro Se\u00f1or del trabajo que hab\u00eda de tomar en vengar su muerte si otro alguno le hubiera muerto; pero, habi\u00e9ndole muerto quien le mat\u00f3, no hay sino callar y encoger los hombros, porque lo mesmo hiciera si a m\u00ed mismo me matara. Y quiero que sepa vuestra reverencia que yo soy un caballero de la Mancha, llamado don Quijote, y es mi oficio y ejercicio andar por el mundo enderezando tuertos y desfaciendo agravios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No s\u00e9 c\u00f3mo pueda ser eso de enderezar tuertos \u2014dijo el bachiller\u2014, pues a m\u00ed de derecho me hab\u00e9is vuelto tuerto, dej\u00e1ndome una pierna quebrada, la cual no se ver\u00e1 derecha en todos los d\u00edas de su vida; y el agravio que en m\u00ed hab\u00e9is deshecho ha sido dejarme agraviado de manera que me quedar\u00e9 agraviado para siempre; y harta desventura ha sido topar con vos, que vais buscando aventuras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No todas las cosas \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 suceden de un mismo modo. El da\u00f1o estuvo, se\u00f1or bachiller Alonso L\u00f3pez, en venir, como ven\u00edades, de noche, vestidos con aquellas sobrepellices, con las hachas encendidas, rezando, cubiertos de luto, que propiamente semej\u00e1bades cosa mala y del otro mundo; y as\u00ed, yo no pude dejar de cumplir con mi obligaci\u00f3n acometi\u00e9ndoos, y os acometiera aunque verdaderamente supiera que \u00e9rades los memos satanases del infierno, que por tales os juzgu\u00e9 y tuve siempre. \u2014 Ya que as\u00ed lo ha querido mi suerte \u2014dijo el bachiller\u2014, suplico a vuestra merced, se\u00f1or caballero andante (que tan mala andanza me ha dado), me ayude a salir de debajo desta mula, que me tiene tomada una pierna entre el estribo y la silla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Hablara yo para ma\u00f1ana! \u2014dijo don Quijote\u2014. Y \u00bfhasta cu\u00e1ndo aguard\u00e1bades a decirme vuestro af\u00e1n?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Dio luego voces a Sancho Panza que viniese; pero \u00e9l no se cur\u00f3 de venir, porque andaba ocupado desvalijando una ac\u00e9mila de repuesto que tra\u00edan aquellos buenos se\u00f1ores, bien bastecida de cosas de comer. Hizo Sancho costal de su gab\u00e1n, y, recogiendo todo lo que pudo y cupo en el talego, carg\u00f3 su jumento, y luego acudi\u00f3 a las voces de su amo y ayud\u00f3 a sacar al se\u00f1or bachiller de la opresi\u00f3n de la mula; y, poni\u00e9ndole encima della, le dio la hacha, y don Quijote le dijo que siguiese la derrota de sus compa\u00f1eros, a quien de su parte pidiese perd\u00f3n del agravio, que no hab\u00eda sido en su mano dejar de haberle hecho. D\u00edjole tambi\u00e9n Sancho:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Si acaso quisieren saber esos se\u00f1ores qui\u00e9n ha sido el valeroso que tales los puso, dir\u00e1les vuestra merced que es el famoso don Quijote de la Mancha, que por otro nombre se llama el Caballero de la Triste Figura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Con esto, se fue el bachiller; y don Quijote pregunt\u00f3 a Sancho que qu\u00e9 le hab\u00eda movido a llamarle el Caballero de la Triste Figura, m\u00e1s entonces que nunca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Yo se lo dir\u00e9 \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014: porque le he estado mirando un rato a la luz de aquella hacha que lleva aquel malandante, y verdaderamente tiene vuestra merced la m\u00e1s mala figura, de poco ac\u00e1, que jam\u00e1s he visto; y d\u00e9belo de haber causado, o ya el cansancio deste combate, o ya la falta de las muelas y dientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No es eso \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, sino que el sabio, a cuyo cargo debe de estar el escribir la historia de mis haza\u00f1as, le habr\u00e1 parecido que ser\u00e1 bien que yo tome alg\u00fan nombre apelativo, como lo tomaban todos los caballeros pasados: cu\u00e1l se llamaba el de la Ardiente Espada; cu\u00e1l, el del Unicornio; aquel, de las Doncellas; aqu\u00e9ste, el del Ave F\u00e9nix; el otro, el Caballero del Grifo; estotro, el de la Muerte; y por estos nombres e insignias eran conocidos por toda la redondez de la tierra. Y as\u00ed, digo que el sabio ya dicho te habr\u00e1 puesto en la lengua y en el pensamiento ahora que me llamases el Caballero de la Triste Figura, como pienso llamarme desde hoy en adelante; y, para que mejor me cuadre tal nombre, determino de hacer pintar, cuando haya lugar, en mi escudo una muy triste figura. \u2014 No hay para qu\u00e9 gastar tiempo y dineros en hacer esa figura \u2014dijo Sancho\u2014, sino lo que se ha de hacer es que vuestra merced descubra la suya y d\u00e9 rostro a los que le miraren; que, sin m\u00e1s ni m\u00e1s, y sin otra imagen ni escudo, le llamar\u00e1n el de la Triste Figura; y cr\u00e9ame que le digo verdad, porque le prometo a vuestra merced, se\u00f1or, y esto sea dicho en burlas, que le hace tan mala cara la hambre y la falta de las muelas, que, como ya tengo dicho, se podr\u00e1 muy bien escusar la triste pintura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Ri\u00f3se don Quijote del donaire de Sancho, pero, con todo, propuso de llamarse de aquel nombre en pudiendo pintar su escudo, o rodela, como hab\u00eda imaginado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En esto volvi\u00f3 el bachiller y le dijo a don Quijote:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Olvid\u00e1baseme de decir que advierta vuestra merced que queda descomulgado por haber puesto las manos violentamente en cosa sagrada: juxta illud: Si quis suadente diabolo, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No entiendo ese lat\u00edn \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, mas yo s\u00e9 bien que no puse las manos, sino este lanz\u00f3n; cuanto m\u00e1s, que yo no pens\u00e9 que ofend\u00eda a sacerdotes ni a cosas de la Iglesia, a quien respeto y adoro como cat\u00f3lico y fiel cristiano que soy, sino a fantasmas y a vestiglos del otro mundo; y, cuando eso as\u00ed fuese, en la memoria tengo lo que le pas\u00f3 al Cid Ruy D\u00edaz, cuando quebr\u00f3 la silla del embajador de aquel rey delante de Su Santidad del Papa, por lo cual lo descomulg\u00f3, y anduvo aquel d\u00eda el buen Rodrigo de Vivar como muy honrado y valiente caballero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En oyendo esto el bachiller, se fue, como queda dicho, sin replicarle palabra. Quisiera don Quijote mirar si el cuerpo que ven\u00eda en la litera eran huesos o no, pero no lo consinti\u00f3 Sancho, dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or, vuestra merced ha acabado esta peligrosa aventura lo m\u00e1s a su salvo de todas las que yo he visto; esta gente, aunque vencida y desbaratada, podr\u00eda ser que cayese en la cuenta de que los venci\u00f3 sola una persona, y, corridos y avergonzados desto, volviesen a rehacerse y a buscarnos, y nos diesen en qu\u00e9 entender. El jumento est\u00e1 como conviene, la monta\u00f1a cerca, la hambre carga, no hay que hacer sino retirarnos con gentil comp\u00e1s de pies, y, como dicen, v\u00e1yase el muerto a la sepultura y el vivo a la hogaza. Y, antecogiendo su asno, rog\u00f3 a su se\u00f1or que le siguiese; el cual, pareci\u00e9ndole que Sancho ten\u00eda raz\u00f3n, sin volverle a replicar, le sigui\u00f3. Y, a poco trecho que caminaban por entre dos monta\u00f1uelas, se hallaron en un espacioso y escondido valle, donde se apearon; y Sancho alivi\u00f3 el jumento, y, tendidos sobre la verde yerba, con la salsa de su hambre, almorzaron, comieron, merendaron y cenaron a un mesmo punto, satisfaciendo sus est\u00f3magos con m\u00e1s de una fiambrera que los se\u00f1ores cl\u00e9rigos del difunto \u2014 que pocas veces se dejan mal pasar\u2014 en la ac\u00e9mila de su repuesto tra\u00edan. Mas sucedi\u00f3les otra desgracia, que Sancho la tuvo por la peor de todas, y fue que no ten\u00edan vino que beber, ni aun agua que llegar a la boca; y, acosados de la sed, dijo Sancho, viendo que el prado donde estaban estaba colmado de verde y menuda yerba, lo que se dir\u00e1 en el siguiente cap\u00edtulo.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><a id=\"id_1_xx\"><\/a><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo XX. De la jam\u00e1s vista ni o\u00edda aventura que con m\u00e1s poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo, como la que acab\u00f3 el valeroso don Quijote de la Mancha<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No es posible, se\u00f1or m\u00edo, sino que estas yerbas dan testimonio de que por aqu\u00ed cerca debe de estar alguna fuente o arroyo que estas yerbas humedece; y as\u00ed, ser\u00e1 bien que vamos un poco m\u00e1s adelante, que ya toparemos donde podamos mitigar esta terrible sed que nos fatiga, que, sin duda, causa mayor pena que la hambre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Pareci\u00f3le bien el consejo a don Quijote, y, tomando de la rienda a Rocinante, y Sancho del cabestro a su asno, despu\u00e9s de haber puesto sobre \u00e9l los relieves que de la cena quedaron, comenzaron a caminar por el prado arriba a tiento, porque la escuridad de la noche no les dejaba ver cosa alguna; mas, no hubieron andado docientos pasos, cuando lleg\u00f3 a sus o\u00eddos un grande ruido de agua, como que de algunos grandes y levantados riscos se despe\u00f1aba. Alegr\u00f3les el ruido en gran manera, y, par\u00e1ndose a escuchar hacia qu\u00e9 parte sonaba, oyeron a deshora otro estruendo que les agu\u00f3 el contento del agua, especialmente a Sancho, que naturalmente era medroso y de poco \u00e1nimo. Digo que oyeron que daban unos golpes a comp\u00e1s, con un cierto crujir de hierros y cadenas, que, acompa\u00f1ados del furioso estruendo del agua, que pusieran pavor a cualquier otro coraz\u00f3n que no fuera el de don Quijote. Era la noche, como se ha dicho, escura, y ellos acertaron a entrar entre unos \u00e1rboles altos, cuyas hojas, movidas del blando viento, hac\u00edan un temeroso y manso ruido; de manera que la soledad, el sitio, la escuridad, el ruido del agua con el susurro de las hojas, todo causaba horror y espanto, y m\u00e1s cuando vieron que ni los golpes cesaban, ni el viento dorm\u00eda, ni la ma\u00f1ana llegaba; a\u00f1adi\u00e9ndose a todo esto el ignorar el lugar donde se hallaban. Pero don Quijote, acompa\u00f1ado de su intr\u00e9pido coraz\u00f3n, salt\u00f3 sobre Rocinante, y, embrazando su rodela, terci\u00f3 su lanz\u00f3n y dijo: \u2014 Sancho amigo, has de saber que yo nac\u00ed, por querer del cielo, en esta nuestra edad de hierro, para resucitar en ella la de oro, o la dorada, como suele llamarse. Yo soy aqu\u00e9l para quien est\u00e1n guardados los peligros, las grandes haza\u00f1as, los valerosos hechos. Yo soy, digo otra vez, quien ha de resucitar los de la Tabla Redonda, los Doce de Francia y los Nueve de la Fama, y el que ha de poner en olvido los Platires, los Tablantes, Olivantes y Tirantes, los Febos y Belianises, con toda la caterva de los famosos caballeros andantes del pasado tiempo, haciendo en este en que me hallo tales grandezas, estra\u00f1ezas y fechos de armas, que escurezcan las m\u00e1s claras que ellos ficieron. Bien notas, escudero fiel y legal, las tinieblas desta noche, su estra\u00f1o silencio, el sordo y confuso estruendo destos \u00e1rboles, el temeroso ruido de aquella agua en cuya busca venimos, que parece que se despe\u00f1a y derrumba desde los altos montes de la luna, y aquel incesable golpear que nos hiere y lastima los o\u00eddos; las cuales cosas, todas juntas y cada una por s\u00ed, son bastantes a infundir miedo, temor y espanto en el pecho del mesmo Marte, cuanto m\u00e1s en aquel que no est\u00e1 acostumbrado a semejantes acontecimientos y aventuras. Pues todo esto que yo te pinto son incentivos y despertadores de mi \u00e1nimo, que ya hace que el coraz\u00f3n me reviente en el pecho, con el deseo que tiene de acometer esta aventura, por m\u00e1s dificultosa que se muestra. As\u00ed que, aprieta un poco las cinchas a Rocinante y qu\u00e9date a Dios, y esp\u00e9rame aqu\u00ed hasta tres d\u00edas no m\u00e1s, en los cuales, si no volviere, puedes t\u00fa volverte a nuestra aldea, y desde all\u00ed, por hacerme merced y buena obra, ir\u00e1s al Toboso, donde dir\u00e1s a la incomparable se\u00f1ora m\u00eda Dulcinea que su cautivo caballero muri\u00f3 por acometer cosas que le hiciesen digno de poder llamarse suyo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cuando Sancho oy\u00f3 las palabras de su amo, comenz\u00f3 a llorar con la mayor ternura del mundo y a decille:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or, yo no s\u00e9 por qu\u00e9 quiere vuestra merced acometer esta tan temerosa aventura: ahora es de noche, aqu\u00ed no nos vee nadie, bien podemos torcer el camino y desviarnos del peligro, aunque no bebamos en tres d\u00edas; y, pues no hay quien nos vea, menos habr\u00e1 quien nos note de cobardes; cuanto m\u00e1s, que yo he o\u00eddo predicar al cura de nuestro lugar, que vuestra merced bien conoce, que quien busca el peligro perece en \u00e9l; as\u00ed que, no es bien tentar a Dios acometiendo tan desaforado hecho, donde no se puede escapar sino por milagro; y basta los que ha hecho el cielo con vuestra merced en librarle de ser manteado, como yo lo fui, y en sacarle vencedor, libre y salvo de entre tantos enemigos como acompa\u00f1aban al difunto. Y, cuando todo esto no mueva ni ablande ese duro coraz\u00f3n, mu\u00e9vale el pensar y creer que apenas se habr\u00e1 vuestra merced apartado de aqu\u00ed, cuando yo, de miedo, d\u00e9 mi \u00e1nima a quien quisiere llevarla. Yo sal\u00ed de mi tierra y dej\u00e9 hijos y mujer por venir a servir a vuestra merced, creyendo valer m\u00e1s y no menos; pero, como la cudicia rompe el saco, a m\u00ed me ha rasgado mis esperanzas, pues cuando m\u00e1s vivas las ten\u00eda de alcanzar aquella negra y malhadada \u00ednsula que tantas veces vuestra merced me ha prometido, veo que, en pago y trueco della, me quiere ahora dejar en un lugar tan apartado del trato humano. Por un solo Dios, se\u00f1or m\u00edo, que non se me faga tal desaguisado; y ya que del todo no quiera vuestra merced desistir de acometer este fecho, dil\u00e1telo, a lo menos, hasta la ma\u00f1ana; que, a lo que a m\u00ed me muestra la ciencia que aprend\u00ed cuando era pastor, no debe de haber desde aqu\u00ed al alba tres horas, porque la boca de la Bocina est\u00e1 encima de la cabeza, y hace la media noche en la l\u00ednea del brazo izquierdo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfC\u00f3mo puedes t\u00fa, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, ver d\u00f3nde hace esa l\u00ednea, ni d\u00f3nde est\u00e1 esa boca o ese colodrillo que dices, si hace la noche tan escura que no parece en todo el cielo estrella alguna?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es \u2014dijo Sancho\u2014, pero tiene el miedo muchos ojos y vee las cosas debajo de tierra, cuanto m\u00e1s encima en el cielo; puesto que, por buen discurso, bien se puede entender que hay poco de aqu\u00ed al d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Falte lo que faltare \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014; que no se ha de decir por m\u00ed, ahora ni en ning\u00fan tiempo, que l\u00e1grimas y ruegos me apartaron de hacer lo que deb\u00eda a estilo de caballero; y as\u00ed, te ruego, Sancho, que calles; que Dios, que me ha puesto en coraz\u00f3n de acometer ahora esta tan no vista y tan temerosa aventura, tendr\u00e1 cuidado de mirar por mi salud y de consolar tu tristeza. Lo que has de hacer es apretar bien las cinchas a Rocinante y quedarte aqu\u00ed, que yo dar\u00e9 la vuelta presto, o vivo o muerto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Viendo, pues, Sancho la \u00faltima resoluci\u00f3n de su amo y cu\u00e1n poco val\u00edan con \u00e9l sus l\u00e1grimas, consejos y ruegos, determin\u00f3 de aprovecharse de su industria y hacerle esperar hasta el d\u00eda, si pudiese; y as\u00ed, cuando apretaba las cinchas al caballo, bonitamente y sin ser sentido, at\u00f3 con el cabestro de su asno ambos pies a Rocinante, de manera que cuando don Quijote se quiso partir, no pudo, porque el caballo no se pod\u00eda mover sino a saltos. Viendo Sancho Panza el buen suceso de su embuste, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Ea, se\u00f1or, que el cielo, conmovido de mis l\u00e1grimas y plegarias, ha ordenado que no se pueda mover Rocinante; y si vos quer\u00e9is porfiar, y espolear, y dalle, ser\u00e1 enojar a la fortuna y dar coces, como dicen, contra el aguij\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Desesper\u00e1base con esto don Quijote, y, por m\u00e1s que pon\u00eda las piernas al caballo, menos le pod\u00eda mover; y, sin caer en la cuenta de la ligadura, tuvo por bien de sosegarse y esperar, o a que amaneciese, o a que Rocinante se menease, creyendo, sin duda, que aquello ven\u00eda de otra parte que de la industria de Sancho; y as\u00ed, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues as\u00ed es, Sancho, que Rocinante no puede moverse, yo soy contento de esperar a que r\u00eda el alba, aunque yo llore lo que ella tardare en venir. \u2014 No hay que llorar \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, que yo entretendr\u00e9 a vuestra merced contando cuentos desde aqu\u00ed al d\u00eda, si ya no es que se quiere apear y echarse a dormir un poco sobre la verde yerba, a uso de caballeros andantes, para hallarse m\u00e1s descansado cuando llegue el d\u00eda y punto de acometer esta tan desemejable aventura que le espera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfA qu\u00e9 llamas apear o a qu\u00e9 dormir? \u2014dijo don Quijote\u2014. \u00bfSoy yo, por ventura, de aquellos caballeros que toman reposo en los peligros? Duerme t\u00fa, que naciste para dormir, o haz lo que quisieres, que yo har\u00e9 lo que viere que m\u00e1s viene con mi pretensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">No se enoje vuestra merced, se\u00f1or m\u00edo \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, que no lo dije por tanto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, lleg\u00e1ndose a \u00e9l, puso la una mano en el arz\u00f3n delantero y la otra en el otro, de modo que qued\u00f3 abrazado con el muslo izquierdo de su amo, sin osarse apartar d\u00e9l un dedo: tal era el miedo que ten\u00eda a los golpes, que todav\u00eda alternativamente sonaban. D\u00edjole don Quijote que contase alg\u00fan cuento para entretenerle, como se lo hab\u00eda prometido, a lo que Sancho dijo que s\u00ed hiciera si le dejara el temor de lo que o\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pero, con todo eso, yo me esforzar\u00e9 a decir una historia que, si la acierto a contar y no me van a la mano, es la mejor de las historias; y est\u00e9me vuestra merced atento, que ya comienzo. \u00ab\u00c9rase que se era, el bien que viniere para todos sea, y el mal, para quien lo fuere a buscar&#8230;\u00bb Y advierta vuestra merced, se\u00f1or m\u00edo, que el principio que los antiguos dieron a sus consejas no fue as\u00ed comoquiera, que fue una sentencia de Cat\u00f3n Zonzorino, romano, que dice: \u00abY el mal, para quien le fuere a buscar\u00bb, que viene aqu\u00ed como anillo al dedo, para que vuestra merced se est\u00e9 quedo y no vaya a buscar el mal a ninguna parte, sino que nos volvamos por otro camino, pues nadie nos fuerza a que sigamos \u00e9ste, donde tantos miedos nos sobresaltan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Sigue tu cuento, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, y del camino que hemos de seguir d\u00e9jame a m\u00ed el cuidado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00abDigo, pues \u2014prosigui\u00f3 Sancho\u2014, que en un lugar de Estremadura hab\u00eda un pastor cabrerizo (quiero decir que guardaba cabras), el cual pastor o cabrerizo, como digo, de mi cuento, se llamaba Lope Ruiz; y este Lope Ruiz andaba enamorado de una pastora que se llamaba Torralba, la cual pastora llamada Torralba era hija de un ganadero rico, y este ganadero rico&#8230;\u00bb \u2014 Si desa manera cuentas tu cuento, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, repitiendo dos veces lo que vas diciendo, no acabar\u00e1s en dos d\u00edas; dilo seguidamente y cu\u00e9ntalo como hombre de entendimiento, y si no, no digas nada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 De la misma manera que yo lo cuento \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, se cuentan en mi tierra todas las consejas, y yo no s\u00e9 contarlo de otra, ni es bien que vuestra merced me pida que haga usos nuevos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Di como quisieres \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014; que, pues la suerte quiere que no pueda dejar de escucharte, prosigue.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00abAs\u00ed que, se\u00f1or m\u00edo de mi \u00e1nima \u2014prosigui\u00f3 Sancho\u2014, que, como ya tengo dicho, este pastor andaba enamorado de Torralba, la pastora, que era una moza rolliza, zahare\u00f1a y tiraba algo a hombruna, porque ten\u00eda unos pocos de bigotes, que parece que ahora la veo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Luego, \u00bfconoc\u00edstela t\u00fa? \u2014dijo don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No la conoc\u00ed yo \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, pero quien me cont\u00f3 este cuento me dijo que era tan cierto y verdadero que pod\u00eda bien, cuando lo contase a otro, afirmar y jurar que lo hab\u00eda visto todo. \u00abAs\u00ed que, yendo d\u00edas y viniendo d\u00edas, el diablo, que no duerme y que todo lo a\u00f1asca, hizo de manera que el amor que el pastor ten\u00eda a la pastora se volviese en omecillo y mala voluntad; y la causa fue, seg\u00fan malas lenguas, una cierta cantidad de celillos que ella le dio, tales que pasaban de la raya y llegaban a lo vedado; y fue tanto lo que el pastor la aborreci\u00f3 de all\u00ed adelante que, por no verla, se quiso ausentar de aquella tierra e irse donde sus ojos no la viesen jam\u00e1s. La Torralba, que se vio desde\u00f1ada del Lope, luego le quiso bien, mas que nunca le hab\u00eda querido.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00c9sa es natural condici\u00f3n de mujeres \u2014dijo don Quijote\u2014: desde\u00f1ar a quien las quiere y amar a quien las aborrece. Pasa adelante, Sancho. \u2014 \u00abSucedi\u00f3 \u2014dijo Sancho\u2014 que el pastor puso por obra su determinaci\u00f3n, y, antecogiendo sus cabras, se encamin\u00f3 por los campos de Estremadura, para pasarse a los reinos de Portugal. La Torralba, que lo supo, se fue tras \u00e9l, y segu\u00edale a pie y descalza desde lejos, con un bord\u00f3n en la mano y con unas alforjas al cuello, donde llevaba, seg\u00fan es fama, un pedazo de espejo y otro de un peine, y no s\u00e9 qu\u00e9 botecillo de mudas para la cara; mas, llevase lo que llevase, que yo no me quiero meter ahora en averiguallo, s\u00f3lo dir\u00e9 que dicen que el pastor lleg\u00f3 con su ganado a pasar el r\u00edo Guadiana, y en aquella saz\u00f3n iba crecido y casi fuera de madre, y por la parte que lleg\u00f3 no hab\u00eda barca ni barco, ni quien le pasase a \u00e9l ni a su ganado de la otra parte, de lo que se congoj\u00f3 mucho, porque ve\u00eda que la Torralba ven\u00eda ya muy cerca y le hab\u00eda de dar mucha pesadumbre con sus ruegos y l\u00e1grimas; mas, tanto anduvo mirando, que vio un pescador que ten\u00eda junto a s\u00ed un barco, tan peque\u00f1o que solamente pod\u00edan caber en \u00e9l una persona y una cabra; y, con todo esto, le habl\u00f3 y concert\u00f3 con \u00e9l que le pasase a \u00e9l y a trecientas cabras que llevaba. Entr\u00f3 el pescador en el barco, y pas\u00f3 una cabra; volvi\u00f3, y pas\u00f3 otra; torn\u00f3 a volver, y torn\u00f3 a pasar otra.\u00bb Tenga vuestra merced cuenta en las cabras que el pescador va pasando, porque si se pierde una de la memoria, se acabar\u00e1 el cuento y no ser\u00e1 posible contar m\u00e1s palabra d\u00e9l. \u00abSigo, pues, y digo que el desembarcadero de la otra parte estaba lleno de cieno y resbaloso, y tardaba el pescador mucho tiempo en ir y volver. Con todo esto, volvi\u00f3 por otra cabra, y otra, y otra&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Haz cuenta que las pas\u00f3 todas \u2014dijo don Quijote\u2014: no andes yendo y viniendo desa manera, que no acabar\u00e1s de pasarlas en un a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfCu\u00e1ntas han pasado hasta agora? \u2014dijo Sancho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Yo qu\u00e9 diablos s\u00e9! \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 He ah\u00ed lo que yo dije: que tuviese buena cuenta. Pues, por Dios, que se ha acabado el cuento, que no hay pasar adelante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfC\u00f3mo puede ser eso? \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014. \u00bfTan de esencia de la historia es saber las cabras que han pasado, por estenso, que si se yerra una del n\u00famero no puedes seguir adelante con la historia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No se\u00f1or, en ninguna manera \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; porque, as\u00ed como yo pregunt\u00e9 a vuestra merced que me dijese cu\u00e1ntas cabras hab\u00edan pasado y me respondi\u00f3 que no sab\u00eda, en aquel mesmo instante se me fue a m\u00ed de la memoria cuanto me quedaba por decir, y a fe que era de mucha virtud y contento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfDe modo \u2014dijo don Quijote\u2014 que ya la historia es acabada?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Tan acabada es como mi madre \u2014dijo Sancho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 D\u00edgote de verdad \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 que t\u00fa has contado una de las m\u00e1s nuevas consejas, cuento o historia, que nadie pudo pensar en el mundo; y que tal modo de contarla ni dejarla, jam\u00e1s se podr\u00e1 ver ni habr\u00e1 visto en toda la vida, aunque no esperaba yo otra cosa de tu buen discurso; mas no me maravillo, pues quiz\u00e1 estos golpes, que no cesan, te deben de tener turbado el entendimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Todo puede ser \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, mas yo s\u00e9 que en lo de mi cuento no hay m\u00e1s que decir: que all\u00ed se acaba do comienza el yerro de la cuenta del pasaje de las cabras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Acabe norabuena donde quisiere \u2014dijo don Quijote\u2014, y veamos si se puede mover Rocinante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Torn\u00f3le a poner las piernas, y \u00e9l torn\u00f3 a dar saltos y a estarse quedo: tanto estaba de bien atado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En esto, parece ser, o que el fr\u00edo de la ma\u00f1ana, que ya ven\u00eda, o que Sancho hubiese cenado algunas cosas lenitivas, o que fuese cosa natural \u2014que es lo que m\u00e1s se debe creer\u2014, a \u00e9l le vino en voluntad y deseo de hacer lo que otro no pudiera hacer por \u00e9l; mas era tanto el miedo que hab\u00eda entrado en su coraz\u00f3n, que no osaba apartarse un negro de u\u00f1a de su amo. Pues pensar de no hacer lo que ten\u00eda gana, tampoco era posible; y as\u00ed, lo que hizo, por bien de paz, fue soltar la mano derecha, que ten\u00eda asida al arz\u00f3n trasero, con la cual, bonitamente y sin rumor alguno, se solt\u00f3 la lazada corrediza con que los calzones se sosten\u00edan, sin ayuda de otra alguna, y, en quit\u00e1ndosela, dieron luego abajo y se le quedaron como grillos. Tras esto, alz\u00f3 la camisa lo mejor que pudo y ech\u00f3 al aire entrambas posaderas, que no eran muy peque\u00f1as. Hecho esto \u2014que \u00e9l pens\u00f3 que era lo m\u00e1s que ten\u00eda que hacer para salir de aquel terrible aprieto y angustia\u2014, le sobrevino otra mayor, que fue que le pareci\u00f3 que no pod\u00eda mudarse sin hacer estr\u00e9pito y ruido, y comenz\u00f3 a apretar los dientes y a encoger los hombros, recogiendo en s\u00ed el aliento todo cuanto pod\u00eda; pero, con todas estas diligencias, fue tan desdichado que, al cabo al cabo, vino a hacer un poco de ruido, bien diferente de aquel que a \u00e9l le pon\u00eda tanto miedo. Oy\u00f3lo don Quijote y dijo: \u2014 \u00bfQu\u00e9 rumor es \u00e9se, Sancho?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No s\u00e9, se\u00f1or \u2014respondi\u00f3 \u00e9l\u2014. Alguna cosa nueva debe de ser, que las aventuras y desventuras nunca comienzan por poco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Torn\u00f3 otra vez a probar ventura, y sucedi\u00f3le tan bien que, sin m\u00e1s ruido ni alboroto que el pasado, se hall\u00f3 libre de la carga que tanta pesadumbre le hab\u00eda dado. Mas, como don Quijote ten\u00eda el sentido del olfato tan vivo como el de los o\u00eddos, y Sancho estaba tan junto y cosido con \u00e9l que casi por l\u00ednea recta sub\u00edan los vapores hacia arriba, no se pudo escusar de que algunos no llegasen a sus narices; y, apenas hubieron llegado, cuando \u00e9l fue al socorro, apret\u00e1ndolas entre los dos dedos; y, con tono algo gangoso, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Par\u00e9ceme, Sancho, que tienes mucho miedo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 S\u00ed tengo \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014; mas, \u00bfen qu\u00e9 lo echa de ver vuestra merced ahora m\u00e1s que nunca?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 En que ahora m\u00e1s que nunca hueles, y no a \u00e1mbar \u2014respondi\u00f3 don Quijote. \u2014 Bien podr\u00e1 ser \u2014dijo Sancho\u2014, mas yo no tengo la culpa, sino vuestra merced, que me trae a deshoras y por estos no acostumbrados pasos. \u2014 Ret\u00edrate tres o cuatro all\u00e1, amigo \u2014dijo don Quijote (todo esto sin quitarse los dedos de las narices)\u2014, y desde aqu\u00ed adelante ten m\u00e1s cuenta con tu persona y con lo que debes a la m\u00eda; que la mucha conversaci\u00f3n que tengo contigo ha engendrado este menosprecio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Apostar\u00e9 \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014 que piensa vuestra merced que yo he hecho de mi persona alguna cosa que no deba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Peor es meneallo, amigo Sancho \u2014respondi\u00f3 don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En estos coloquios y otros semejantes pasaron la noche amo y mozo. Mas, viendo Sancho que a m\u00e1s andar se ven\u00eda la ma\u00f1ana, con mucho tiento deslig\u00f3 a Rocinante y se at\u00f3 los calzones. Como Rocinante se vio libre, aunque \u00e9l de suyo no era nada brioso, parece que se resinti\u00f3, y comenz\u00f3 a dar manotadas; porque corvetas \u2014con perd\u00f3n suyo\u2014 no las sab\u00eda hacer. Viendo, pues, don Quijote que ya Rocinante se mov\u00eda, lo tuvo a buena se\u00f1al, y crey\u00f3 que lo era de que acometiese aquella temerosa aventura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Acab\u00f3 en esto de descubrirse el alba y de parecer distintamente las cosas, y vio don Quijote que estaba entre unos \u00e1rboles altos, que ellos eran casta\u00f1os, que hacen la sombra muy escura. Sinti\u00f3 tambi\u00e9n que el golpear no cesaba, pero no vio qui\u00e9n lo pod\u00eda causar; y as\u00ed, sin m\u00e1s detenerse, hizo sentir las espuelas a Rocinante, y, tornando a despedirse de Sancho, le mand\u00f3 que all\u00ed le aguardase tres d\u00edas, a lo m\u00e1s largo, como ya otra vez se lo hab\u00eda dicho; y que, si al cabo dellos no hubiese vuelto, tuviese por cierto que Dios hab\u00eda sido servido de que en aquella peligrosa aventura se le acabasen sus d\u00edas. Torn\u00f3le a referir el recado y embajada que hab\u00eda de llevar de su parte a su se\u00f1ora Dulcinea, y que, en lo que tocaba a la paga de sus servicios, no tuviese pena, porque \u00e9l hab\u00eda dejado hecho su testamento antes que saliera de su lugar, donde se hallar\u00eda gratificado de todo lo tocante a su salario, rata por cantidad, del tiempo que hubiese servido; pero que si Dios le sacaba de aquel peligro sano y salvo y sin cautela, se pod\u00eda tener por muy m\u00e1s que cierta la prometida \u00ednsula.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">De nuevo torn\u00f3 a llorar Sancho, oyendo de nuevo las lastimeras razones de su buen se\u00f1or, y determin\u00f3 de no dejarle hasta el \u00faltimo tr\u00e1nsito y fin de aquel negocio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Destas l\u00e1grimas y determinaci\u00f3n tan honrada de Sancho Panza saca el autor desta historia que deb\u00eda de ser bien nacido, y, por lo menos, cristiano viejo. Cuyo sentimiento enterneci\u00f3 algo a su amo, pero no tanto que mostrase flaqueza alguna; antes, disimulando lo mejor que pudo, comenz\u00f3 a caminar hacia la parte por donde le pareci\u00f3 que el ruido del agua y del golpear ven\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Segu\u00edale Sancho a pie, llevando, como ten\u00eda de costumbre, del cabestro a su jumento, perpetuo compa\u00f1ero de sus pr\u00f3speras y adversas fortunas; y, habiendo andado una buena pieza por entre aquellos casta\u00f1os y \u00e1rboles sombr\u00edos, dieron en un pradecillo que al pie de unas altas pe\u00f1as se hac\u00eda, de las cuales se precipitaba un grand\u00edsimo golpe de agua. Al pie de las pe\u00f1as, estaban unas casas mal hechas, que m\u00e1s parec\u00edan ruinas de edificios que casas, de entre las cuales advirtieron que sal\u00eda el ruido y estruendo de aquel golpear, que a\u00fan no cesaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Alborot\u00f3se Rocinante con el estruendo del agua y de los golpes, y, soseg\u00e1ndole don Quijote, se fue llegando poco a poco a las casas, encomend\u00e1ndose de todo coraz\u00f3n a su se\u00f1ora, suplic\u00e1ndole que en aquella temerosa jornada y empresa le favoreciese, y de camino se encomendaba tambi\u00e9n a Dios, que no le olvidase. No se le quitaba Sancho del lado, el cual alargaba cuanto pod\u00eda el cuello y la vista por entre las piernas de Rocinante, por ver si ver\u00eda ya lo que tan suspenso y medroso le ten\u00eda. Otros cien pasos ser\u00edan los que anduvieron, cuando, al doblar de una punta, pareci\u00f3 descubierta y patente la misma causa, sin que pudiese ser otra, de aquel horr\u00edsono y para ellos espantable ruido, que tan suspensos y medrosos toda la noche los hab\u00eda tenido. Y eran \u2014si no lo has, \u00a1oh lector!, por pesadumbre y enojo\u2014 seis mazos de bat\u00e1n, que con sus alternativos golpes aquel estruendo formaban.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cuando don Quijote vio lo que era, enmudeci\u00f3 y pasm\u00f3se de arriba abajo. Mir\u00f3le Sancho, y vio que ten\u00eda la cabeza inclinada sobre el pecho, con muestras de estar corrido. Mir\u00f3 tambi\u00e9n don Quijote a Sancho, y viole que ten\u00eda los carrillos hinchados y la boca llena de risa, con evidentes se\u00f1ales de querer reventar con ella, y no pudo su melancon\u00eda tanto con \u00e9l que, a la vista de Sancho, pudiese dejar de re\u00edrse; y, como vio Sancho que su amo hab\u00eda comenzado, solt\u00f3 la presa de manera que tuvo necesidad de apretarse las ijadas con los pu\u00f1os, por no reventar riendo. Cuatro veces soseg\u00f3, y otras tantas volvi\u00f3 a su risa con el mismo \u00edmpetu que primero; de lo cual ya se daba al diablo don Quijote, y m\u00e1s cuando le oy\u00f3 decir, como por modo de fisga:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00abHas de saber, \u00a1oh Sancho amigo!, que yo nac\u00ed, por querer del cielo, en esta nuestra edad de hierro, para resucitar en ella la dorada, o de oro. Yo soy aqu\u00e9l para quien est\u00e1n guardados los peligros, las haza\u00f1as grandes, los valerosos fechos&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y por aqu\u00ed fue repitiendo todas o las m\u00e1s razones que don Quijote dijo la vez primera que oyeron los temerosos golpes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Viendo, pues, don Quijote que Sancho hac\u00eda burla d\u00e9l, se corri\u00f3 y enoj\u00f3 en tanta manera, que alz\u00f3 el lanz\u00f3n y le asent\u00f3 dos palos, tales que, si, como los recibi\u00f3 en las espaldas, los recibiera en la cabeza, quedara libre de pagarle el salario, si no fuera a sus herederos. Viendo Sancho que sacaba tan malas veras de sus burlas, con temor de que su amo no pasase adelante en ellas, con mucha humildad le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Sosi\u00e9guese vuestra merced; que, por Dios, que me burlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pues, porque os burl\u00e1is, no me burlo yo \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014. Venid ac\u00e1, se\u00f1or alegre: \u00bfpar\u00e9ceos a vos que, si como \u00e9stos fueron mazos de bat\u00e1n, fueran otra peligrosa aventura, no hab\u00eda yo mostrado el \u00e1nimo que conven\u00eda para emprendella y acaballa? \u00bfEstoy yo obligado, a dicha, siendo, como soy, caballero, a conocer y destinguir los sones y saber cu\u00e1les son de bat\u00e1n o no? Y m\u00e1s, que podr\u00eda ser, como es verdad, que no los he visto en mi vida, como vos los habr\u00e9is visto, como villano ruin que sois, criado y nacido entre ellos. Si no, haced vos que estos seis mazos se vuelvan en seis jayanes, y ech\u00e1dmelos a las barbas uno a uno, o todos juntos, y, cuando yo no diere con todos patas arriba, haced de m\u00ed la burla que quisi\u00e9redes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No haya m\u00e1s, se\u00f1or m\u00edo \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014, que yo confieso que he andado algo risue\u00f1o en demas\u00eda. Pero d\u00edgame vuestra merced, ahora que estamos en paz (as\u00ed Dios le saque de todas las aventuras que le sucedieren tan sano y salvo como le ha sacado d\u00e9sta), \u00bfno ha sido cosa de re\u00edr, y lo es de contar, el gran miedo que hemos tenido? A lo menos, el que yo tuve; que de vuestra merced ya yo s\u00e9 que no le conoce, ni sabe qu\u00e9 es temor ni espanto. \u2014 No niego yo \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 que lo que nos ha sucedido no sea cosa digna de risa, pero no es digna de contarse; que no son todas las personas tan discretas que sepan poner en su punto las cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 A lo menos \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, supo vuestra merced poner en su punto el lanz\u00f3n, apunt\u00e1ndome a la cabeza, y d\u00e1ndome en las espaldas, gracias a Dios y a la diligencia que puse en ladearme. Pero vaya, que todo saldr\u00e1 en la colada; que yo he o\u00eddo decir: \u00ab\u00c9se te quiere bien, que te hace llorar\u00bb; y m\u00e1s, que suelen los principales se\u00f1ores, tras una mala palabra que dicen a un criado, darle luego unas calzas; aunque no s\u00e9 lo que le suelen dar tras haberle dado de palos, si ya no es que los caballeros andantes dan tras palos \u00ednsulas o reinos en tierra firme.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Tal podr\u00eda correr el dado \u2014dijo don Quijote\u2014 que todo lo que dices viniese a ser verdad; y perdona lo pasado, pues eres discreto y sabes que los primeros movimientos no son en mano del hombre, y est\u00e1 advertido de aqu\u00ed adelante en una cosa, para que te abstengas y reportes en el hablar demasiado conmigo; que en cuantos libros de caballer\u00edas he le\u00eddo, que son infinitos, jam\u00e1s he hallado que ning\u00fan escudero hablase tanto con su se\u00f1or como t\u00fa con el tuyo. Y en verdad que lo tengo a gran falta, tuya y m\u00eda: tuya, en que me estimas en poco; m\u00eda, en que no me dejo estimar en m\u00e1s. S\u00ed, que Gandal\u00edn, escudero de Amad\u00eds de Gaula, conde fue de la \u00ednsula Firme; y se lee d\u00e9l que siempre hablaba a su se\u00f1or con la gorra en la mano, inclinada la cabeza y doblado el cuerpo more turquesco. Pues, \u00bfqu\u00e9 diremos de Gasabal, escudero de don Galaor, que fue tan callado que, para declararnos la excelencia de su maravilloso silencio, sola una vez se nombra su nombre en toda aquella tan grande como verdadera historia? De todo lo que he dicho has de inferir, Sancho, que es menester hacer diferencia de amo a mozo, de se\u00f1or a criado y de caballero a escudero. As\u00ed que, desde hoy en adelante, nos hemos de tratar con m\u00e1s respeto, sin darnos cordelejo, porque, de cualquiera manera que yo me enoje con vos, ha de ser mal para el c\u00e1ntaro. Las mercedes y beneficios que yo os he prometido llegar\u00e1n a su tiempo; y si no llegaren, el salario, a lo menos, no se ha de perder, como ya os he dicho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Est\u00e1 bien cuanto vuestra merced dice \u2014dijo Sancho\u2014, pero querr\u00eda yo saber, por si acaso no llegase el tiempo de las mercedes y fuese necesario acudir al de los salarios, cu\u00e1nto ganaba un escudero de un caballero andante en aquellos tiempos, y si se concertaban por meses, o por d\u00edas, como peones de alba\u00f1ir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No creo yo \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014 que jam\u00e1s los tales escuderos estuvieron a salario, sino a merced. Y si yo ahora te le he se\u00f1alado a ti en el testamento cerrado que dej\u00e9 en mi casa, fue por lo que pod\u00eda suceder; que a\u00fan no s\u00e9 c\u00f3mo prueba en estos tan calamitosos tiempos nuestros la caballer\u00eda, y no querr\u00eda que por pocas cosas penase mi \u00e1nima en el otro mundo. Porque quiero que sepas, Sancho, que en \u00e9l no hay estado m\u00e1s peligroso que el de los aventureros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es verdad \u2014dijo Sancho\u2014, pues s\u00f3lo el ruido de los mazos de un bat\u00e1n pudo alborotar y desasosegar el coraz\u00f3n de un tan valeroso andante aventurero como es vuestra merced. Mas, bien puede estar seguro que, de aqu\u00ed adelante, no despliegue mis labios para hacer donaire de las cosas de vuestra merced, si no fuere para honrarle, como a mi amo y se\u00f1or natural. \u2014 Desa manera \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, vivir\u00e1s sobre la haz de la tierra; porque, despu\u00e9s de a los padres, a los amos se ha de respetar como si lo<\/span> fuesen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XIX. De las discretas razones que Sancho pasaba con su amo, y de la aventura que le sucedi\u00f3 con un cuerpo muerto, con otros acontecimientos famosos \u2014 Par\u00e9ceme, se\u00f1or m\u00edo, que todas estas desventuras que estos d\u00edas nos han sucedido, sin duda alguna han sido pena del pecado cometido por vuestra merced contra la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2176],"tags":[],"class_list":["post-18306","post","type-post","status-publish","format-standard","category-don-quijote-de-la-mancha"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Don Quijote de La Mancha - Cap\u00edtulos 19 y 20 | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS - De las discretas razones que Sancho pasaba con su amo, y de la aventura que le sucedi\u00f3 con un cuerpo muerto, con otros acontecimientos famosos\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=18306\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Don Quijote de La Mancha - Cap\u00edtulos 19 y 20 | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS - De las discretas razones que Sancho pasaba con su amo, y de la aventura que le sucedi\u00f3 con un cuerpo muerto, con otros acontecimientos famosos\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=18306\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-03-29T23:00:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-03-30T07:32:19+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Don-Quijote-19-y-20_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1050\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"610\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"37 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=18306#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=18306\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Don Quijote de La Mancha &#8211; 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