{"id":17526,"date":"2025-02-01T00:00:43","date_gmt":"2025-01-31T23:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526"},"modified":"2025-02-01T06:48:27","modified_gmt":"2025-02-01T05:48:27","slug":"don-quijote-de-la-mancha-capitulos-iii-y-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526","title":{"rendered":"Don Quijote de La Mancha &#8211; Cap\u00edtulos III y IV"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo III. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y as\u00ed, fatigado deste pensamiento, abrevi\u00f3 su venteril y limitada cena; la cual acabada, llam\u00f3 al ventero, y, encerr\u00e1ndose con \u00e9l en la caballeriza, se hinc\u00f3 de rodillas ante \u00e9l, dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No me levantar\u00e9 jam\u00e1s de donde estoy, valeroso caballero, fasta que la vuestra cortes\u00eda me otorgue un don que pedirle quiero, el cual redundar\u00e1 en alabanza vuestra y en pro del g\u00e9nero humano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">El ventero, que vio a su hu\u00e9sped a sus pies y oy\u00f3 semejantes razones, estaba confuso mir\u00e1ndole, sin saber qu\u00e9 hacerse ni decirle, y porfiaba con \u00e9l que se levantase, y jam\u00e1s quiso, hasta que le hubo de decir que \u00e9l le otorgaba el don que le ped\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No esperaba yo menos de la gran magnificencia vuestra, se\u00f1or m\u00edo \u2014 respondi\u00f3 don Quijote\u2014; y as\u00ed, os digo que el don que os he pedido, y de vuestra liberalidad me ha sido otorgado, es que ma\u00f1ana en aquel d\u00eda me hab\u00e9is de armar caballero, y esta noche en la capilla deste vuestro castillo velar\u00e9 las armas; y ma\u00f1ana, como tengo dicho, se cumplir\u00e1 lo que tanto deseo, para poder, como se debe, ir por todas las cuatro partes del mundo buscando las aventuras, en pro de los menesterosos, como est\u00e1 a cargo de la caballer\u00eda y de los caballeros andantes, como yo soy, cuyo deseo a semejantes faza\u00f1as es inclinado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">El ventero, que, como est\u00e1 dicho, era un poco socarr\u00f3n y ya ten\u00eda algunos barruntos de la falta de juicio de su hu\u00e9sped, acab\u00f3 de creerlo cuando acab\u00f3 de o\u00edrle semejantes razones, y, por tener qu\u00e9 re\u00edr aquella noche, determin\u00f3 de seguirle el humor; y as\u00ed, le dijo que andaba muy acertado en lo que deseaba y ped\u00eda, y que tal prosupuesto era propio y natural de los caballeros tan principales como \u00e9l parec\u00eda y como su gallarda presencia mostraba; y que \u00e9l, ansimesmo, en los a\u00f1os de su mocedad, se hab\u00eda dado a aquel honroso ejercicio, andando por diversas partes del mundo buscando sus aventuras, sin que hubiese dejado los Percheles de M\u00e1laga, Islas de Riar\u00e1n, Comp\u00e1s de Sevilla, Azoguejo de Segovia, la Olivera de Valencia, Rondilla de Granada, Playa de Sanl\u00facar, Potro de C\u00f3rdoba y las Ventillas de Toledo y otras diversas partes, donde hab\u00eda ejercitado la ligereza de sus pies, sutileza de sus manos, haciendo muchos tuertos, recuestando muchas viudas, deshaciendo algunas doncellas y enga\u00f1ando a algunos pupilos, y, finalmente, d\u00e1ndose a conocer por cuantas audiencias y tribunales hay casi en toda Espa\u00f1a; y que, a lo \u00faltimo, se hab\u00eda venido a recoger a aquel su castillo, donde viv\u00eda con su hacienda y con las ajenas, recogiendo en \u00e9l a todos los caballeros andantes, de cualquiera calidad y condici\u00f3n que fuesen, s\u00f3lo por la mucha afici\u00f3n que les ten\u00eda y porque partiesen con \u00e9l de sus haberes, en pago de su buen deseo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">D\u00edjole tambi\u00e9n que en aquel su castillo no hab\u00eda capilla alguna donde poder velar las armas, porque estaba derribada para hacerla de nuevo; pero que, en caso de necesidad, \u00e9l sab\u00eda que se pod\u00edan velar dondequiera, y que aquella noche las podr\u00eda velar en un patio del castillo; que a la ma\u00f1ana, siendo Dios servido, se har\u00edan las debidas ceremonias, de manera que \u00e9l quedase armado caballero, y tan caballero que no pudiese ser m\u00e1s en el mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Pregunt\u00f3le si tra\u00eda dineros; respondi\u00f3 don Quijote que no tra\u00eda blanca, porque \u00e9l nunca hab\u00eda le\u00eddo en las historias de los caballeros andantes que ninguno los hubiese tra\u00eddo. A esto dijo el ventero que se enga\u00f1aba; que, puesto caso que en las historias no se escrib\u00eda, por haberles parecido a los autores dellas que no era menester escrebir una cosa tan clara y tan necesaria de traerse como eran dineros y camisas limpias, no por eso se hab\u00eda de creer que no los trujeron; y as\u00ed, tuviese por cierto y averiguado que todos los caballeros andantes, de que tantos libros est\u00e1n llenos y atestados, llevaban bien herradas las bolsas, por lo que pudiese sucederles; y que asimismo llevaban camisas y una arqueta peque\u00f1a llena de ung\u00fcentos para curar las heridas que receb\u00edan, porque no todas veces en los campos y desiertos donde se combat\u00edan y sal\u00edan heridos hab\u00eda quien los curase, si ya no era que ten\u00edan alg\u00fan sabio encantador por amigo, que luego los socorr\u00eda, trayendo por el aire, en alguna nube, alguna doncella o enano con alguna redoma de agua de tal virtud que, en gustando alguna gota della, luego al punto quedaban sanos de sus llagas y heridas, como si mal alguno hubiesen tenido. Mas que, en tanto que esto no hubiese, tuvieron los pasados caballeros por cosa acertada que sus escuderos fuesen prove\u00eddos de dineros y de otras cosas necesarias, como eran hilas y ung\u00fcentos para curarse; y, cuando suced\u00eda que los tales caballeros no ten\u00edan escuderos, que eran pocas y raras veces, ellos mesmos lo llevaban todo en unas alforjas muy sutiles, que casi no se parec\u00edan, a las ancas del caballo, como que era otra cosa de m\u00e1s importancia; porque, no siendo por ocasi\u00f3n semejante, esto de llevar alforjas no fue muy admitido entre los caballeros andantes; y por esto le daba por consejo, pues a\u00fan se lo pod\u00eda mandar como a su ahijado, que tan presto lo hab\u00eda de ser, que no caminase de all\u00ed adelante sin dineros y sin las prevenciones referidas, y que ver\u00eda cu\u00e1n bien se hallaba con ellas cuando menos se pensase.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Prometi\u00f3le don Quijote de hacer lo que se le aconsejaba con toda puntualidad; y as\u00ed, se dio luego orden como velase las armas en un corral grande que a un lado de la venta estaba; y, recogi\u00e9ndolas don Quijote todas, las puso sobre una pila que junto a un pozo estaba, y, embrazando su adarga, asi\u00f3 de su lanza y con gentil continente se comenz\u00f3 a pasear delante de la pila; y cuando comenz\u00f3 el paseo comenzaba a cerrar la noche.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cont\u00f3 el ventero a todos cuantos estaban en la venta la locura de su hu\u00e9sped, la vela de las armas y la armaz\u00f3n de caballer\u00eda que esperaba. Admir\u00e1ronse de tan estra\u00f1o g\u00e9nero de locura y fu\u00e9ronselo a mirar desde lejos, y vieron que, con sosegado adem\u00e1n, unas veces se paseaba; otras, arrimado a su lanza, pon\u00eda los ojos en las armas, sin quitarlos por un buen espacio dellas. Acab\u00f3 de cerrar la noche, pero con tanta claridad de la luna, que pod\u00eda competir con el que se la prestaba, de manera que cuanto el novel caballero hac\u00eda era bien visto de todos. Antoj\u00f3sele en esto a uno de los arrieros que estaban en la venta ir a dar agua a su recua, y fue menester quitar las armas de don Quijote, que estaban sobre la pila; el cual, vi\u00e9ndole llegar, en voz alta le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Oh t\u00fa, quienquiera que seas, atrevido caballero, que llegas a tocar las armas del m\u00e1s valeroso andante que jam\u00e1s se ci\u00f1\u00f3 espada!, mira lo que haces y no las toques, si no quieres dejar la vida en pago de tu atrevimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">No se cur\u00f3 el arriero destas razones (y fuera mejor que se curara, porque fuera curarse en salud); antes, trabando de las correas, las arroj\u00f3 gran trecho de s\u00ed. Lo cual visto por don Quijote, alz\u00f3 los ojos al cielo, y, puesto el pensamiento \u2014a lo que pareci\u00f3\u2014 en su se\u00f1ora Dulcinea, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Acorredme, se\u00f1ora m\u00eda, en esta primera afrenta que a este vuestro avasallado pecho se le ofrece; no me desfallezca en este primero trance vuestro favor y amparo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, diciendo estas y otras semejantes razones, soltando la adarga, alz\u00f3 la lanza a dos manos y dio con ella tan gran golpe al arriero en la cabeza, que le derrib\u00f3 en el suelo, tan maltrecho que, si segundara con otro, no tuviera necesidad de maestro que le curara. Hecho esto, recogi\u00f3 sus armas y torn\u00f3 a pasearse con el mismo reposo que primero. Desde all\u00ed a poco, sin saberse lo que hab\u00eda pasado (porque a\u00fan estaba aturdido el arriero), lleg\u00f3 otro con la mesma intenci\u00f3n de dar agua a sus mulos; y, llegando a quitar las armas para desembarazar la pila, sin hablar don Quijote palabra y sin pedir favor a nadie, solt\u00f3 otra vez la adarga y alz\u00f3 otra vez la lanza, y, sin hacerla pedazos, hizo m\u00e1s de tres la cabeza del segundo arriero, porque se la abri\u00f3 por cuatro. Al ruido acudi\u00f3 toda la gente de la venta, y entre ellos el ventero. Viendo esto don Quijote, embraz\u00f3 su adarga, y, puesta mano a su espada, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Oh se\u00f1ora de la fermosura, esfuerzo y vigor del debilitado coraz\u00f3n m\u00edo! Ahora es tiempo que vuelvas los ojos de tu grandeza a este tu cautivo caballero, que tama\u00f1a aventura est\u00e1 atendiendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Con esto cobr\u00f3, a su parecer, tanto \u00e1nimo, que si le acometieran todos los arrieros del mundo, no volviera el pie atr\u00e1s. Los compa\u00f1eros de los heridos, que tales los vieron, comenzaron desde lejos a llover piedras sobre don Quijote, el cual, lo mejor que pod\u00eda, se reparaba con su adarga, y no se osaba apartar de la pila por no desamparar las armas. El ventero daba voces que le dejasen, porque ya les hab\u00eda dicho como era loco, y que por loco se librar\u00eda, aunque los matase a todos. Tambi\u00e9n don Quijote las daba, mayores, llam\u00e1ndolos de alevosos y traidores, y que el se\u00f1or del castillo era un foll\u00f3n y mal nacido caballero, pues de tal manera consent\u00eda que se tratasen los andantes caballeros; y que si \u00e9l hubiera recebido la orden de caballer\u00eda, que \u00e9l le diera a entender su alevos\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Pero de vosotros, soez y baja canalla, no hago caso alguno: tirad, llegad, venid y ofendedme en cuanto pudi\u00e9redes, que vosotros ver\u00e9is el pago que llev\u00e1is de vuestra sandez y demas\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Dec\u00eda esto con tanto br\u00edo y denuedo, que infundi\u00f3 un terrible temor en los que le acomet\u00edan; y, as\u00ed por esto como por las persuasiones del ventero, le dejaron de tirar, y \u00e9l dej\u00f3 retirar a los heridos y torn\u00f3 a la vela de sus armas con la misma quietud y sosiego que primero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">No le parecieron bien al ventero las burlas de su hu\u00e9sped, y determin\u00f3 abreviar y darle la negra orden de caballer\u00eda luego, antes que otra desgracia sucediese. Y as\u00ed, lleg\u00e1ndose a \u00e9l, se desculp\u00f3 de la insolencia que aquella gente baja con \u00e9l hab\u00eda usado, sin que \u00e9l supiese cosa alguna; pero que bien castigados quedaban de su atrevimiento. D\u00edjole como ya le hab\u00eda dicho que en aquel castillo no hab\u00eda capilla, y para lo que restaba de hacer tampoco era necesaria; que todo el toque de quedar armado caballero consist\u00eda en la pescozada y en el espaldarazo, seg\u00fan \u00e9l ten\u00eda noticia del ceremonial de la orden, y que aquello en mitad de un campo se pod\u00eda hacer, y que ya hab\u00eda cumplido con lo que tocaba al velar de las armas, que con solas dos horas de vela se cumpl\u00eda, cuanto m\u00e1s, que \u00e9l hab\u00eda estado m\u00e1s de cuatro. Todo se lo crey\u00f3 don Quijote, y dijo que \u00e9l estaba all\u00ed pronto para obedecerle, y que concluyese con la mayor brevedad que pudiese; porque si fuese otra vez acometido y se viese armado caballero, no pensaba dejar persona viva en el castillo, eceto aquellas que \u00e9l le mandase, a quien por su respeto dejar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Advertido y medroso desto el castellano, trujo luego un libro donde asentaba la paja y cebada que daba a los arrieros, y con un cabo de vela que le tra\u00eda un muchacho, y con las dos ya dichas doncellas, se vino adonde don Quijote estaba, al cual mand\u00f3 hincar de rodillas; y, leyendo en su manual, como que dec\u00eda alguna devota oraci\u00f3n, en mitad de la leyenda alz\u00f3 la mano y diole sobre el cuello un buen golpe, y tras \u00e9l, con su mesma espada, un gentil espaldazaro, siempre murmurando entre dientes, como que rezaba. Hecho esto, mand\u00f3 a una de aquellas damas que le ci\u00f1ese la espada, la cual lo hizo con mucha desenvoltura y discreci\u00f3n, porque no fue menester poca para no reventar de risa a cada punto de las ceremonias; pero las proezas que ya hab\u00edan visto del novel caballero les ten\u00eda la risa a raya. Al ce\u00f1irle la espada, dijo la buena se\u00f1ora:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Dios haga a vuestra merced muy venturoso caballero y le d\u00e9 ventura en lides.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Don Quijote le pregunt\u00f3 c\u00f3mo se llamaba, porque \u00e9l supiese de all\u00ed adelante a qui\u00e9n quedaba obligado por la merced recebida; porque pensaba darle alguna parte de la honra que alcanzase por el valor de su brazo. Ella respondi\u00f3 con mucha humildad que se llamaba la Tolosa, y que era hija de un remend\u00f3n natural de Toledo que viv\u00eda a las tendillas de Sancho Bienaya, y que dondequiera que ella estuviese le servir\u00eda y le tendr\u00eda por se\u00f1or. Don Quijote le replic\u00f3 que, por su amor, le hiciese merced que de all\u00ed adelante se pusiese don y se llamase do\u00f1a Tolosa. Ella se lo prometi\u00f3, y la otra le calz\u00f3 la espuela, con la cual le pas\u00f3 casi el mismo coloquio que con la de la espada: pregunt\u00f3le su nombre, y dijo que se llamaba la Molinera, y que era hija de un honrado molinero de Antequera; a la cual tambi\u00e9n rog\u00f3 don Quijote que se pusiese don y se llamase do\u00f1a Molinera, ofreci\u00e9ndole nuevos servicios y mercedes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Hechas, pues, de galope y aprisa las hasta all\u00ed nunca vistas ceremonias, no vio la hora don Quijote de verse a caballo y salir buscando las aventuras; y, ensillando luego a Rocinante, subi\u00f3 en \u00e9l, y, abrazando a su hu\u00e9sped, le dijo cosas tan estra\u00f1as, agradeci\u00e9ndole la merced de haberle armado caballero, que no es posible acertar a referirlas. El ventero, por verle ya fuera de la venta, con no menos ret\u00f3ricas, aunque con m\u00e1s breves palabras, respondi\u00f3 a las suyas, y, sin pedirle la costa de la posada, le dej\u00f3 ir a la buen hora.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cap\u00edtulo IV. De lo que le sucedi\u00f3 a nuestro caballero cuando sali\u00f3 de la venta<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">La del alba ser\u00eda cuando don Quijote sali\u00f3 de la venta, tan contento, tan gallardo, tan alborozado por verse ya armado caballero, que el gozo le reventaba por las cinchas del caballo. Mas, vini\u00e9ndole a la memoria los consejos de su hu\u00e9sped cerca de las prevenciones tan necesarias que hab\u00eda de llevar consigo, especial la de los dineros y camisas, determin\u00f3 volver a su casa y acomodarse de todo, y de un escudero, haciendo cuenta de recebir a un labrador vecino suyo, que era pobre y con hijos, pero muy a prop\u00f3sito para el oficio escuderil de la caballer\u00eda. Con este pensamiento gui\u00f3 a Rocinante hacia su aldea, el cual, casi conociendo la querencia, con tanta gana comenz\u00f3 a caminar, que parec\u00eda que no pon\u00eda los pies en el suelo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">No hab\u00eda andado mucho, cuando le pareci\u00f3 que a su diestra mano, de la espesura de un bosque que all\u00ed estaba, sal\u00edan unas voces delicadas, como de persona que se quejaba; y apenas las hubo o\u00eddo, cuando dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Gracias doy al cielo por la merced que me hace, pues tan presto me pone ocasiones delante donde yo pueda cumplir con lo que debo a mi profesi\u00f3n, y donde pueda coger el fruto de mis buenos deseos. Estas voces, sin duda, son de alg\u00fan menesteroso o menesterosa, que ha menester mi favor y ayuda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, volviendo las riendas, encamin\u00f3 a Rocinante hacia donde le pareci\u00f3 que las voces sal\u00edan. Y, a pocos pasos que entr\u00f3 por el bosque, vio atada una yegua a una encina, y atado en otra a un muchacho, desnudo de medio cuerpo arriba, hasta de edad de quince a\u00f1os, que era el que las voces daba; y no sin causa, porque le estaba dando con una pretina muchos azotes un labrador de buen talle, y cada azote le acompa\u00f1aba con una reprehensi\u00f3n y consejo. Porque dec\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 La lengua queda y los ojos listos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y el muchacho respond\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No lo har\u00e9 otra vez, se\u00f1or m\u00edo; por la pasi\u00f3n de Dios, que no lo har\u00e9 otra vez; y yo prometo de tener de aqu\u00ed adelante m\u00e1s cuidado con el hato.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, viendo don Quijote lo que pasaba, con voz airada dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Descort\u00e9s caballero, mal parece tomaros con quien defender no se puede; subid sobre vuestro caballo y tomad vuestra lanza \u2014que tambi\u00e9n ten\u00eda una lanza arrimada a la encima adonde estaba arrendada la yegua\u2014, que yo os har\u00e9 conocer ser de cobardes lo que est\u00e1is haciendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">El labrador, que vio sobre s\u00ed aquella figura llena de armas blandiendo la lanza sobre su rostro, t\u00favose por muerto, y con buenas palabras respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or caballero, este muchacho que estoy castigando es un mi criado, que me sirve de guardar una manada de ovejas que tengo en estos contornos, el cual es tan descuidado, que cada d\u00eda me falta una; y, porque castigo su descuido, o bellaquer\u00eda, dice que lo hago de miserable, por no pagalle la soldada que le debo, y en Dios y en mi \u00e1nima que miente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bf\u00bbMiente\u00bb, delante de m\u00ed, ruin villano? \u2014dijo don Quijote\u2014. Por el sol que nos alumbra, que estoy por pasaros de parte a parte con esta lanza. Pagadle luego sin m\u00e1s r\u00e9plica; si no, por el Dios que nos rige, que os concluya y aniquile en este punto. Desatadlo luego.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">El labrador baj\u00f3 la cabeza y, sin responder palabra, desat\u00f3 a su criado, al cual pregunt\u00f3 don Quijote que cu\u00e1nto le deb\u00eda su amo. \u00c9l dijo que nueve meses, a siete reales cada mes. Hizo la cuenta don Quijote y hall\u00f3 que montaban setenta y tres reales, y d\u00edjole al labrador que al momento los desembolsase, si no quer\u00eda morir por ello. Respondi\u00f3 el medroso villano que para el paso en que estaba y juramento que hab\u00eda hecho \u2014y a\u00fan no hab\u00eda jurado nada\u2014, que no eran tantos, porque se le hab\u00edan de descontar y recebir en cuenta tres pares de zapatos que le hab\u00eda dado y un real de dos sangr\u00edas que le hab\u00edan hecho estando enfermo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Bien est\u00e1 todo eso \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, pero qu\u00e9dense los zapatos y las sangr\u00edas por los azotes que sin culpa le hab\u00e9is dado; que si \u00e9l rompi\u00f3 el cuero de los zapatos que vos pagastes, vos le hab\u00e9is rompido el de su cuerpo; y si le sac\u00f3 el barbero sangre estando enfermo, vos en sanidad se la hab\u00e9is sacado; ans\u00ed que, por esta parte, no os debe nada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 El da\u00f1o est\u00e1, se\u00f1or caballero, en que no tengo aqu\u00ed dineros: v\u00e9ngase Andr\u00e9s conmigo a mi casa, que yo se los pagar\u00e9 un real sobre otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00bfIrme yo con \u00e9l? \u2014dijo el muchacho\u2014. Mas, \u00a1mal a\u00f1o! No, se\u00f1or, ni por pienso; porque, en vi\u00e9ndose solo, me desuelle como a un San Bartolom\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No har\u00e1 tal \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014: basta que yo se lo mande para que me tenga respeto; y con que \u00e9l me lo jure por la ley de caballer\u00eda que ha recebido, le dejar\u00e9 ir libre y asegurar\u00e9 la paga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Mire vuestra merced, se\u00f1or, lo que dice \u2014dijo el muchacho\u2014, que este mi amo no es caballero ni ha recebido orden de caballer\u00eda alguna; que es Juan Haldudo el rico, el vecino del Quintanar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Importa eso poco \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, que Haldudos puede haber caballeros; cuanto m\u00e1s, que cada uno es hijo de sus obras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 As\u00ed es verdad \u2014dijo Andr\u00e9s\u2014; pero este mi amo, \u00bfde qu\u00e9 obras es hijo, pues me niega mi soldada y mi sudor y trabajo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No niego, hermano Andr\u00e9s \u2014respondi\u00f3 el labrador\u2014; y hacedme placer de veniros conmigo, que yo juro por todas las \u00f3rdenes que de caballer\u00edas hay en el mundo de pagaros, como tengo dicho, un real sobre otro, y aun sahumados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Del sahumerio os hago gracia \u2014dijo don Quijote\u2014; d\u00e1dselos en reales, que con eso me contento; y mirad que lo cumpl\u00e1is como lo hab\u00e9is jurado; si no, por el mismo juramento os juro de volver a buscaros y a castigaros, y que os tengo de hallar, aunque os escond\u00e1is m\u00e1s que una lagartija. Y si quer\u00e9is saber qui\u00e9n os manda esto, para quedar con m\u00e1s veras obligado a cumplirlo, sabed que yo soy el valeroso don Quijote de la Mancha, el desfacedor de agravios y sinrazones; y a Dios quedad, y no se os parta de las mientes lo prometido y jurado, so pena de la pena pronunciada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, en diciendo esto, pic\u00f3 a su Rocinante, y en breve espacio se apart\u00f3 dellos. Sigui\u00f3le el labrador con los ojos, y, cuando vio que hab\u00eda traspuesto del bosque y que ya no parec\u00eda, volvi\u00f3se a su criado Andr\u00e9s y d\u00edjole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Venid ac\u00e1, hijo m\u00edo, que os quiero pagar lo que os debo, como aquel deshacedor de agravios me dej\u00f3 mandado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Eso juro yo \u2014dijo Andr\u00e9s\u2014; y \u00a1c\u00f3mo que andar\u00e1 vuestra merced acertado en cumplir el mandamiento de aquel buen caballero, que mil a\u00f1os viva; que, seg\u00fan es de valeroso y de buen juez, vive Roque, que si no me paga, que vuelva y ejecute lo que dijo!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Tambi\u00e9n lo juro yo \u2014dijo el labrador\u2014; pero, por lo mucho que os quiero, quiero acrecentar la deuda por acrecentar la paga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, asi\u00e9ndole del brazo, le torn\u00f3 a atar a la encina, donde le dio tantos azotes, que le dej\u00f3 por muerto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Llamad, se\u00f1or Andr\u00e9s, ahora \u2014dec\u00eda el labrador\u2014 al desfacedor de agravios, ver\u00e9is c\u00f3mo no desface aqu\u00e9ste; aunque creo que no est\u00e1 acabado de hacer, porque me viene gana de desollaros vivo, como vos tem\u00edades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Pero, al fin, le desat\u00f3 y le dio licencia que fuese a buscar su juez, para que ejecutase la pronunciada sentencia. Andr\u00e9s se parti\u00f3 algo moh\u00edno, jurando de ir a buscar al valeroso don Quijote de la Mancha y contalle punto por punto lo que hab\u00eda pasado, y que se lo hab\u00eda de pagar con las setenas. Pero, con todo esto, \u00e9l se parti\u00f3 llorando y su amo se qued\u00f3 riendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y desta manera deshizo el agravio el valeroso don Quijote; el cual, content\u00edsimo de lo sucedido, pareci\u00e9ndole que hab\u00eda dado felic\u00edsimo y alto principio a sus caballer\u00edas, con gran satisfaci\u00f3n de s\u00ed mismo iba caminando hacia su aldea, diciendo a media voz:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Bien te puedes llamar dichosa sobre cuantas hoy viven en la tierra, \u00a1oh sobre las bellas bella Dulcinea del Toboso!, pues te cupo en suerte tener sujeto y rendido a toda tu voluntad e talante a un tan valiente y tan nombrado caballero como lo es y ser\u00e1 don Quijote de la Mancha, el cual, como todo el mundo sabe, ayer rescibi\u00f3 la orden de caballer\u00eda, y hoy ha desfecho el mayor tuerto y agravio que form\u00f3 la sinraz\u00f3n y cometi\u00f3 la crueldad: hoy quit\u00f3 el l\u00e1tigo de la mano a aquel despiadado enemigo que tan sin ocasi\u00f3n vapulaba a aquel delicado infante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">En esto, lleg\u00f3 a un camino que en cuatro se divid\u00eda, y luego se le vino a la imaginaci\u00f3n las encrucejadas donde los caballeros andantes se pon\u00edan a pensar cu\u00e1l camino de aqu\u00e9llos tomar\u00edan, y, por imitarlos, estuvo un rato quedo; y, al cabo de haberlo muy bien pensado, solt\u00f3 la rienda a Rocinante, dejando a la voluntad del roc\u00edn la suya, el cual sigui\u00f3 su primer intento, que fue el irse camino de su caballeriza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, habiendo andado como dos millas, descubri\u00f3 don Quijote un grande tropel de gente, que, como despu\u00e9s se supo, eran unos mercaderes toledanos que iban a comprar seda a Murcia. Eran seis, y ven\u00edan con sus quitasoles, con otros cuatro criados a caballo y tres mozos de mulas a pie. Apenas los divis\u00f3 don Quijote, cuando se imagin\u00f3 ser cosa de nueva aventura; y, por imitar en todo cuanto a \u00e9l le parec\u00eda posible los pasos que hab\u00eda le\u00eddo en sus libros, le pareci\u00f3 venir all\u00ed de molde uno que pensaba hacer. Y as\u00ed, con gentil continente y denuedo, se afirm\u00f3 bien en los estribos, apret\u00f3 la lanza, lleg\u00f3 la adarga al pecho, y, puesto en la mitad del camino, estuvo esperando que aquellos caballeros andantes llegasen, que ya \u00e9l por tales los ten\u00eda y juzgaba; y, cuando llegaron a trecho que se pudieron ver y o\u00edr, levant\u00f3 don Quijote la voz, y con adem\u00e1n arrogante dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Todo el mundo se tenga, si todo el mundo no confiesa que no hay en el mundo todo doncella m\u00e1s hermosa que la emperatriz de la Mancha, la sin par Dulcinea del Toboso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Par\u00e1ronse los mercaderes al son destas razones, y a ver la estra\u00f1a figura del que las dec\u00eda; y, por la figura y por las razones, luego echaron de ver la locura de su due\u00f1o; mas quisieron ver despacio en qu\u00e9 paraba aquella confesi\u00f3n que se les ped\u00eda, y uno dellos, que era un poco burl\u00f3n y muy mucho discreto, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or caballero, nosotros no conocemos qui\u00e9n sea esa buena se\u00f1ora que dec\u00eds; mostr\u00e1dnosla: que si ella fuere de tanta hermosura como signific\u00e1is, de buena gana y sin apremio alguno confesaremos la verdad que por parte vuestra nos es pedida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Si os la mostrara \u2014replic\u00f3 don Quijote\u2014, \u00bfqu\u00e9 hici\u00e9rades vosotros en confesar una verdad tan notoria? La importancia est\u00e1 en que sin verla lo hab\u00e9is de creer, confesar, afirmar, jurar y defender; donde no, conmigo sois en batalla, gente descomunal y soberbia. Que, ahora veng\u00e1is uno a uno, como pide la orden de caballer\u00eda, ora todos juntos, como es costumbre y mala usanza de los de vuestra ralea, aqu\u00ed os aguardo y espero, confiado en la raz\u00f3n que de mi parte tengo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 Se\u00f1or caballero \u2014replic\u00f3 el mercader\u2014, suplico a vuestra merced, en nombre de todos estos pr\u00edncipes que aqu\u00ed estamos, que, porque no encarguemos nuestras conciencias confesando una cosa por nosotros jam\u00e1s vista ni o\u00edda, y m\u00e1s siendo tan en perjuicio de las emperatrices y reinas del Alcarria y Estremadura, que vuestra merced sea servido de mostrarnos alg\u00fan retrato de esa se\u00f1ora, aunque sea tama\u00f1o como un grano de trigo; que por el hilo se sacar\u00e1 el ovillo, y quedaremos con esto satisfechos y seguros, y vuestra merced quedar\u00e1 contento y pagado; y aun creo que estamos ya tan de su parte que, aunque su retrato nos muestre que es tuerta de un ojo y que del otro le mana bermell\u00f3n y piedra azufre, con todo eso, por complacer a vuestra merced, diremos en su favor todo lo que quisiere.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 No le mana, canalla infame \u2014respondi\u00f3 don Quijote, encendido en c\u00f3lera\u2014; no le mana, digo, eso que dec\u00eds, sino \u00e1mbar y algalia entre algodones; y no es tuerta ni corcovada, sino m\u00e1s derecha que un huso de Guadarrama. Pero vosotros pagar\u00e9is la grande blasfemia que hab\u00e9is dicho contra tama\u00f1a beldad como es la de mi se\u00f1ora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Y, en diciendo esto, arremeti\u00f3 con la lanza baja contra el que lo hab\u00eda dicho, con tanta furia y enojo que, si la buena suerte no hiciera que en la mitad del camino tropezara y cayera Rocinante, lo pasara mal el atrevido mercader. Cay\u00f3 Rocinante, y fue rodando su amo una buena pieza por el campo; y, queri\u00e9ndose levantar, jam\u00e1s pudo: tal embarazo le causaban la lanza, adarga, espuelas y celada, con el peso de las antiguas armas. Y, entretanto que pugnaba por levantarse y no pod\u00eda, estaba diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">\u2014 \u00a1Non fuy\u00e1is, gente cobarde; gente cautiva, atended!; que no por culpa m\u00eda, sino de mi caballo, estoy aqu\u00ed tendido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Un mozo de mulas de los que all\u00ed ven\u00edan, que no deb\u00eda de ser muy bien intencionado, oyendo decir al pobre ca\u00eddo tantas arrogancias, no lo pudo sufrir sin darle la respuesta en las costillas. Y, lleg\u00e1ndose a \u00e9l, tom\u00f3 la lanza, y, despu\u00e9s de haberla hecho pedazos, con uno dellos comenz\u00f3 a dar a nuestro don Quijote tantos palos que, a despecho y pesar de sus armas, le moli\u00f3 como cibera. D\u00e1banle voces sus amos que no le diese tanto y que le dejase, pero estaba ya el mozo picado y no quiso dejar el juego hasta envidar todo el resto de su c\u00f3lera; y, acudiendo por los dem\u00e1s trozos de la lanza, los acab\u00f3 de deshacer sobre el miserable ca\u00eddo, que, con toda aquella tempestad de palos que sobre \u00e9l v\u00eda, no cerraba la boca, amenazando al cielo y a la tierra, y a los malandrines, que tal le parec\u00edan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 16px;\">Cans\u00f3se el mozo, y los mercaderes siguieron su camino, llevando qu\u00e9 contar en todo \u00e9l del pobre apaleado. El cual, despu\u00e9s que se vio solo, torn\u00f3 a probar si pod\u00eda levantarse; pero si no lo pudo hacer cuando sano y bueno, \u00bfc\u00f3mo lo har\u00eda molido y casi deshecho? Y a\u00fan se ten\u00eda por dichoso, pareci\u00e9ndole que aqu\u00e9lla era propia desgracia de caballeros andantes, y toda la atribu\u00eda a la falta de su caballo, y no era posible levantarse, seg\u00fan ten\u00eda brumado todo el cuerpo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: impact, sans-serif; font-size: 16px;\">Redacci\u00f3n<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo III. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero Y as\u00ed, fatigado deste pensamiento, abrevi\u00f3 su venteril y limitada cena; la cual acabada, llam\u00f3 al ventero, y, encerr\u00e1ndose con \u00e9l en la caballeriza, se hinc\u00f3 de rodillas ante \u00e9l, dici\u00e9ndole: \u2014 No me levantar\u00e9 jam\u00e1s de donde estoy, valeroso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2176],"tags":[],"class_list":{"0":"post-17526","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-don-quijote-de-la-mancha"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Don Quijote de La Mancha - Cap\u00edtulos III y IV | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS. Don Quijote de La Mancha. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Don Quijote de La Mancha - Cap\u00edtulos III y IV | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS. Don Quijote de La Mancha. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-01-31T23:00:43+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-02-01T05:48:27+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Don-Quijote-III-y-IV_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1050\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"610\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"23 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"Don Quijote de La Mancha &#8211; Cap\u00edtulos III y IV\",\"datePublished\":\"2025-01-31T23:00:43+00:00\",\"dateModified\":\"2025-02-01T05:48:27+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526\"},\"wordCount\":5155,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Don Quijote de La Mancha\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526\",\"name\":\"Don Quijote de La Mancha - Cap\u00edtulos III y IV | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2025-01-31T23:00:43+00:00\",\"dateModified\":\"2025-02-01T05:48:27+00:00\",\"description\":\"TESOROS LITERARIOS. Don Quijote de La Mancha. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17526#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Don Quijote de La Mancha &#8211; Cap\u00edtulos III y IV\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"name\":\"HojasSueltas.es\",\"description\":\"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"H.S. Periodico Cultural\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#organization\",\"name\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\",\"alternateName\":\"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/Icono-HS_2.png\",\"width\":500,\"height\":500,\"caption\":\"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/HOJASSUELTAS22\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\",\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/02\\\/Redaccion-2-96x96.png\",\"caption\":\"Redacci\u00f3n\"},\"description\":\"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Don Quijote de La Mancha - Cap\u00edtulos III y IV | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","description":"TESOROS LITERARIOS. Don Quijote de La Mancha. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Don Quijote de La Mancha - Cap\u00edtulos III y IV | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","og_description":"TESOROS LITERARIOS. Don Quijote de La Mancha. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero","og_url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526","og_site_name":"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","article_published_time":"2025-01-31T23:00:43+00:00","article_modified_time":"2025-02-01T05:48:27+00:00","og_image":[{"width":1050,"height":610,"url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Don-Quijote-III-y-IV_H.S.png","type":"image\/png"}],"author":"Redacci\u00f3n","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@HOJASSUELTAS22","twitter_site":"@HOJASSUELTAS22","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n","Tiempo de lectura":"23 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":["Article","BlogPosting"],"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0"},"headline":"Don Quijote de La Mancha &#8211; Cap\u00edtulos III y IV","datePublished":"2025-01-31T23:00:43+00:00","dateModified":"2025-02-01T05:48:27+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526"},"wordCount":5155,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"articleSection":["Don Quijote de La Mancha"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526","name":"Don Quijote de La Mancha - Cap\u00edtulos III y IV | Don Quijote de La Mancha | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website"},"datePublished":"2025-01-31T23:00:43+00:00","dateModified":"2025-02-01T05:48:27+00:00","description":"TESOROS LITERARIOS. Don Quijote de La Mancha. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17526#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hojassueltas.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Don Quijote de La Mancha &#8211; Cap\u00edtulos III y IV"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#website","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","name":"HojasSueltas.es","description":"GRANADA - Peri\u00f3dico Cultural","publisher":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization"},"alternateName":"H.S. Periodico Cultural","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hojassueltas.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#organization","name":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural","alternateName":"HS - HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Icono-HS_2.png","width":500,"height":500,"caption":"HOJAS SUELTAS - Peri\u00f3dico Cultural"},"image":{"@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/x.com\/HOJASSUELTAS22"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/#\/schema\/person\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0","name":"Redacci\u00f3n","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","contentUrl":"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Redaccion-2-96x96.png","caption":"Redacci\u00f3n"},"description":"Redacci\u00f3n de HOJAS SUELTAS","url":"https:\/\/hojassueltas.es\/?author=1"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17526"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17526\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17528,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17526\/revisions\/17528"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hojassueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}