{"id":17192,"date":"2025-01-25T00:00:27","date_gmt":"2025-01-24T23:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17192"},"modified":"2025-01-29T08:02:48","modified_gmt":"2025-01-29T07:02:48","slug":"la-vida-del-buscon-capitulos-i-y-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17192","title":{"rendered":"La vida del Busc\u00f3n &#8211; Cap\u00edtulos I y II"},"content":{"rendered":"<h3>Libro Primero: Cap\u00edtulo I: En que cuenta qui\u00e9n es el Busc\u00f3n.<\/h3>\n<p id=\"id00004\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Yo, se\u00f1ora, soy de Segovia. Mi padre se llam\u00f3 Clemente Pablo, natural del mismo pueblo; Dios le tenga en el cielo. Fue, tal como todos dicen, de oficio barbero, aunque eran tan altos sus pensamientos que se corr\u00eda de que le llamasen as\u00ed, diciendo que \u00e9l era tundidor de mejillas y sastre de barbas. Dicen que era de muy buena cepa, y seg\u00fan \u00e9l beb\u00eda es cosa para creer. Estuvo casado con Aldonza de San Pedro, hija de Diego de San Juan y nieta de Andr\u00e9s de San Crist\u00f3bal. Sospech\u00e1base en el pueblo que no era cristiana vieja, aun vi\u00e9ndola con canas y rota, aunque ella, por los nombres y sobrenombres de sus pasados, quiso esforzar que era descendiente de la gloria. Tuvo muy buen parecer para letrado; mujer de amigas y cuadrilla, y de pocos enemigos, porque hasta los tres del alma no los tuvo por tales; persona de valor y conocida por quien era. Padeci\u00f3 grandes trabajos reci\u00e9n casada, y aun despu\u00e9s, porque malas lenguas daban en decir que mi padre met\u00eda el dos de bastos para sacar el as de oros. Prob\u00f3sele que a todos los que hac\u00eda la barba a navaja, mientras les daba con el agua levant\u00e1ndoles la cara para el lavatorio, un mi hermanico de siete a\u00f1os les sacaba muy a su salvo los tu\u00e9tanos de las faldriqueras. Muri\u00f3 el angelico de unos azotes que le dieron en la c\u00e1rcel. Sinti\u00f3lo mucho mi madre, por ser tal que robaba a todos las voluntades. Por estas y otras ni\u00f1er\u00edas estuvo preso, y rigores de justicia, de que hombre no se puede defender, le sacaron por las calles. En lo que toca de medio abajo trat\u00e1ronle aquellos se\u00f1ores regaladamente. Iba a la brida en bestia segura y de buen paso, con mesura y buen d\u00eda. Mas de medio arriba, etc\u00e9tera, que no hay m\u00e1s que decir para quien sabe lo que hace un pintor de suela en unas costillas. Di\u00e9ronle doscientos escogidos, que de all\u00ed a seis a\u00f1os se le contaban por encima de la ropilla. M\u00e1s se mov\u00eda el que se los daba que \u00e9l, cosa que pareci\u00f3 muy bien; divirti\u00f3se algo con las alabanzas que iba oyendo de sus buenas carnes, que le estaba de perlas lo colorado.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00005\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Mi madre, pues, \u00a1no tuvo calamidades! Un d\u00eda, alab\u00e1ndomela una vieja que me cri\u00f3, dec\u00eda que era tal su agrado que hechizaba a cuantos la trataban. Y dec\u00eda, no sin sentimiento:<\/span><\/p>\n<p id=\"id00006\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014En su tiempo, hijo, eran los virgos como soles, unos amanecidos y otros puestos, y los m\u00e1s en un d\u00eda mismo amanecidos y puestos.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00007\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Hubo fama que reedificaba doncellas, resuscitaba cabellos encubriendo canas, empre\u00f1aba piernas con pantorrillas postizas. Y con no tratarla nadie que se le cubriese pelo, solas las calvas se la cubr\u00eda, porque hac\u00eda cabelleras; poblaba quijadas con dientes; al fin viv\u00eda de adornar hombres y era remendona de cuerpos. Unos la llamaban zurcidora de gustos, otros, algebrista de voluntades desconcertadas; otros, juntona; cu\u00e1l la llamaba enflautadora de miembros y cu\u00e1l tejedora de carnes y por mal nombre alcahueta. Para unos era tercera, primera para otros y flux para los dineros de todos. Ver, pues, con la cara de risa que ella o\u00eda esto de todos era para dar mil gracias a Dios.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00008\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Hubo grandes diferencias entre mis padres sobre a qui\u00e9n hab\u00eda de imitar en el oficio, mas yo, que siempre tuve pensamientos de caballero desde chiquito, nunca me apliqu\u00e9 a uno ni a otro. Dec\u00edame mi padre:<\/span><\/p>\n<p id=\"id00009\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014Hijo, esto de ser ladr\u00f3n no es arte mec\u00e1nica sino liberal.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00010\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y de all\u00ed a un rato, habiendo suspirado, dec\u00eda de manos:<\/span><\/p>\n<p id=\"id00011\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014Quien no hurta en el mundo, no vive. \u00bfPor qu\u00e9 piensas que los alguaciles y jueces nos aborrecen tanto? Unas veces nos destierran, otras nos azotan y otras nos cuelgan\u2026, no lo puedo decir sin l\u00e1grimas (lloraba como un ni\u00f1o el buen viejo, acord\u00e1ndose de las que le hab\u00edan batanado las costillas). Porque no querr\u00edan que donde est\u00e1n hubiese otros ladrones sino ellos y sus ministros. Mas de todo nos libr\u00f3 la buena astucia. En mi mocedad siempre andaba por las iglesias, y no de puro buen cristiano. Muchas veces me hubieran llorado en el asno si hubiera cantado en el potro. Nunca confes\u00e9 sino cuando lo mandaba la Santa Madre Iglesia. Preso estuve por pedig\u00fce\u00f1o en caminos y a pique de que me esteraran el tragar y de acabar todos mis negocios con diez y seis maraved\u00eds: diez de soga y seis de c\u00e1\u00f1amo. Mas de todo me ha sacado el punto en boca, el chit\u00f3n y los nones. Y con esto y mi oficio, he sustentado a tu madre lo m\u00e1s honradamente que he podido.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00012\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014\u00bfC\u00f3mo a m\u00ed sustentado? -dijo ella con grande c\u00f3lera. Yo os he sustentado a vos, y sac\u00e1doos de las c\u00e1rceles con industria y manten\u00eddoos en ellas con dinero. Si no confes\u00e1bades, \u00bfera por vuestro \u00e1nimo o por las bebidas que yo os daba? \u00a1Gracias a mis botes! Y si no temiera que me hab\u00edan de o\u00edr en la calle, yo dijera lo de cuando entr\u00e9 por la chimenea y os saqu\u00e9 por el tejado.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00013\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Met\u00edlos en paz diciendo que yo quer\u00eda aprender virtud resueltamente y ir con mis buenos pensamientos adelante, y que para esto me pusiesen a la escuela, pues sin leer ni escribir no se pod\u00eda hacer nada. Pareci\u00f3les bien lo que dec\u00eda, aunque lo gru\u00f1eron un rato entre los dos. Mi madre se entr\u00f3 adentro y mi padre fue a rapar a uno (as\u00ed lo dijo \u00e9l) no s\u00e9 si la barba o la bolsa; lo m\u00e1s ordinario era uno y otro. Yo me qued\u00e9 solo, dando gracias a Dios porque me hizo hijo de padres tan celosos de mi bien.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h3>Cap\u00edtulo II: De c\u00f3mo fue a la escuela y lo que en ella le sucedi\u00f3<\/h3>\n<p id=\"id00016\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">A otro d\u00eda ya estaba comprada la cartilla y hablado el maestro. Fui, se\u00f1ora, a la escuela; recibi\u00f3me muy alegre diciendo que ten\u00eda cara de hombre agudo y de buen entendimiento. Yo, con esto, por no desmentirle di muy bien la lici\u00f3n aquella ma\u00f1ana. Sent\u00e1bame el maestro junto a s\u00ed, ganaba la palmatoria los m\u00e1s d\u00edas por venir antes y \u00edbame el postrero por hacer algunos recados a la se\u00f1ora, que as\u00ed llam\u00e1bamos la mujer del maestro. Ten\u00edalos a todos con semejantes caricias obligados; favorec\u00edanme demasiado, y con esto creci\u00f3 la envidia en los dem\u00e1s ni\u00f1os. Lleg\u00e1bame de todos, a los hijos de caballeros y personas principales, y particularmente a un hijo de don Alonso Coronel de Z\u00fa\u00f1iga, con el cual juntaba meriendas. \u00cdbame a su casa a jugar los d\u00edas de fiesta y acompa\u00f1\u00e1bale cada d\u00eda. Los otros, o que porque no les hablaba o que porque les parec\u00eda demasiado punto el m\u00edo, siempre andaban poni\u00e9ndome nombres tocantes al oficio de mi padre. Unos me llamaban don Navaja, otros don Ventosa; cu\u00e1l dec\u00eda, por disculpar la invidia, que me quer\u00eda mal porque mi madre le hab\u00eda chupado dos hermanitas peque\u00f1as de noche; otro dec\u00eda que a mi padre le hab\u00edan llevado a su casa para que la limpiase de ratones (por llamarle gato). Unos me dec\u00edan \u00abzape\u00bb cuando pasaba y otros \u00abmiz\u00bb. Cu\u00e1l dec\u00eda:<\/span><\/p>\n<p id=\"id00017\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014Yo la tir\u00e9 dos berenjenas a su madre cuando fue obispa.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00018\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Al fin, con todo cuanto andaban roy\u00e9ndome los zancajos, nunca me faltaron, gloria a Dios. Y aunque yo me corr\u00eda disimulaba; todo lo sufr\u00eda, hasta que un d\u00eda un muchacho se atrevi\u00f3 a decirme a voces hijo de una puta y hechicera; lo cual, como me lo dijo tan claro (que aun si lo dijera turbio no me diera por entendido) agarr\u00e9 una piedra y descalabr\u00e9le. Fuime a mi madre corriendo que me escondiese; cont\u00e9la el caso; d\u00edjome:<\/span><\/p>\n<p id=\"id00019\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014Muy bien hiciste; bien muestras qui\u00e9n eres; s\u00f3lo anduviste errado en no preguntarle qui\u00e9n se lo dijo.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00020\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Cuando yo o\u00ed esto, como siempre tuve altos pensamientos, volv\u00edme a ella y rogu\u00e9la me declarase si le pod\u00eda desmentir con verdad o que me dijese si me hab\u00eda concebido a escote entre muchos o si era hijo de mi padre. Ri\u00f3se y dijo:<\/span><\/p>\n<p id=\"id00021\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014\u00a1Ah, noramaza! \u00bfEso sabes decir? No ser\u00e1s bobo; gracia tienes. Muy bien hiciste en quebrarle la cabeza, que esas cosas, aunque sean verdad, no se han de decir.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00022\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Yo con esto qued\u00e9 como muerto y dime por novillo de leg\u00edtimo matrimonio, determinado de coger lo que pudiese en breves d\u00edas y salirme de en casa de mi padre: tanto pudo conmigo la verg\u00fcenza. Disimul\u00e9, fue mi padre, cur\u00f3 al muchacho, apacigu\u00f3lo y volvi\u00f3me a la escuela, adonde el maestro me recibi\u00f3 con ira hasta que, oyendo la causa de la ri\u00f1a, se le aplac\u00f3 el enojo considerando la raz\u00f3n que hab\u00eda tenido.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00023\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En todo esto, siempre me visitaba aquel hijo de don Alonso de Z\u00fa\u00f1iga, que se llamaba don Diego, porque me quer\u00eda bien naturalmente, que yo trocaba con \u00e9l los peones si eran mejores los m\u00edos, d\u00e1bale de lo que almorzaba y no le ped\u00eda de lo que \u00e9l com\u00eda, compr\u00e1bale estampas, ense\u00f1\u00e1bale a luchar, jugaba con \u00e9l al toro, y entreten\u00edale siempre. As\u00ed que los m\u00e1s d\u00edas, sus padres del caballerito, viendo cu\u00e1nto le regocijaba mi compa\u00f1\u00eda, rogaban a los m\u00edos que me dejasen con \u00e9l a comer y cenar y aun a dormir los m\u00e1s d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00024\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Sucedi\u00f3, pues, uno de los primeros que hubo escuela por Navidad, que viniendo por la calle un hombre que se llamaba Poncio de Aguirre, el cual ten\u00eda fama de confeso, que el don Dieguito me dijo:<\/span><\/p>\n<p id=\"id00025\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014Hola, ll\u00e1male Poncio Pilato y echa a correr.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00026\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Yo, por darle gusto a mi amigo, llam\u00e9le Poncio Pilato. Corri\u00f3se tanto el hombre que dio a correr tras m\u00ed con un cuchillo desnudo para matarme, de suerte que fue forzoso meterme huyendo en casa de mi maestro dando gritos. Entr\u00f3 el hombre tras m\u00ed y defendi\u00f3me el maestro de que no me matase, asegur\u00e1ndole de castigarme. Y as\u00ed luego (aunque se\u00f1ora le rog\u00f3 por m\u00ed, movida de lo que yo la serv\u00eda, no aprovech\u00f3), mand\u00f3me desatacar y azot\u00e1ndome, dec\u00eda tras cada azote:<\/span><\/p>\n<p id=\"id00027\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014\u00bfDir\u00e9is m\u00e1s Poncio Pilato?<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 16px;\">Yo respond\u00eda:<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 16px;\">\u2014No, se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00030\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y respond\u00edlo veinte veces a otros tantos azotes que me dio. Qued\u00e9 tan escarmentado de decir Poncio Pilato y con tal miedo, que mand\u00e1ndome el d\u00eda siguiente decir, como sol\u00eda, las oraciones a los otros, llegando al Credo (advierta V. Md. la inocente malicia), al tiempo de decir \u00abpadeci\u00f3 so el poder de Poncio Pilato\u00bb, acord\u00e1ndome que no hab\u00eda de decir m\u00e1s Pilatos, dije: \u00abpadeci\u00f3 so el poder de Poncio de Aguirre\u00bb. Di\u00f3le al maestro tanta risa de o\u00edr mi simplicidad y de ver el miedo que le hab\u00eda tenido, que me abraz\u00f3 y dio una firma en que me perdonaba de azotes las dos primeras veces que los mereciese. Con esto fui yo muy contento.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00031\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En estas ni\u00f1eces pas\u00e9 alg\u00fan tiempo aprendiendo a leer y escribir. Lleg\u00f3 (por no enfadar) el de unas Carnestolendas, y trazando el maestro de que se holgasen sus muchachos, orden\u00f3 que hubiese rey de gallos. Echamos suertes entre doce se\u00f1alados por \u00e9l y c\u00fapome a m\u00ed. Avis\u00e9 a mis padres que me buscasen galas.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00032\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Lleg\u00f3 el d\u00eda y sal\u00ed en uno como caballo, mejor dijera en un cofre vivo, que no anduvo en peores pasos Roberto el diablo, seg\u00fan andaba \u00e9l. Era rucio, y rodado el que iba encima por lo que ca\u00eda en todo. La edad no hay que tratar, biznietos ten\u00eda en tahonas. De su raza no s\u00e9 m\u00e1s de que sospecho era de jud\u00edo seg\u00fan era medroso y desdichado. Iban tras m\u00ed los dem\u00e1s ni\u00f1os todos aderezados.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00033\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Pasamos por la plaza (aun de acordarme tengo miedo), y llegando cerca de las mesas de las verduras (Dios nos libre), agarr\u00f3 mi caballo un repollo a una, y ni fue visto ni o\u00eddo cuando lo despach\u00f3 a las tripas, a las cuales, como iba rodando por el gaznate, no lleg\u00f3 en mucho tiempo. La bercera (que siempre son desvergonzadas) empez\u00f3 a dar voces; lleg\u00e1ronse otras y con ellas p\u00edcaros, y alzando zanahorias, garrofales, nabos frisones, tronchos y otras legumbres, empiezan a dar tras el pobre rey. Yo, viendo que era batalla nabal y que no se hab\u00eda de hacer a caballo, comenc\u00e9 a apearme; mas tal golpe me le dieron al caballo en la cara que, yendo a empinarse, cay\u00f3 conmigo en una (hablando con perd\u00f3n) privada. P\u00faseme cual V. Md. puede imaginar. Ya mis muchachos se hab\u00edan armado de piedras y daban tras las revendederas y descalabraron dos.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00034\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Yo, a todo esto, despu\u00e9s que ca\u00ed en la privada, era la persona m\u00e1s necesaria de la ri\u00f1a. Vino la justicia, comenz\u00f3 a hacer informaci\u00f3n, prendi\u00f3 a berceras y muchachos mirando a todos qu\u00e9 armas ten\u00edan y quit\u00e1ndoselas, porque hab\u00edan sacado algunos dagas de las que tra\u00edan por gala y otros espadas peque\u00f1as. Lleg\u00f3 a m\u00ed, y viendo que no ten\u00eda ningunas, porque me las hab\u00edan quitado y met\u00eddolas en una casa a secar con la capa y sombrero, pidi\u00f3me, como digo, las armas, al cual respond\u00ed, todo sucio, que si no eran ofensivas contra las narices, que yo no ten\u00eda otras. Quiero confesar a V. Md. que cuando me empezaron a tirar los tronchos, nabos, etc\u00e9tera, que, como yo llevaba plumas en el sombrero, entendiendo que me hab\u00edan tenido por mi madre y que la tiraban, como hab\u00edan hecho otras veces, como necio y muchacho, empec\u00e9 a decir: \u00abHermanas, aunque llevo plumas, no soy Aldonza de San Pedro, mi madre\u00bb (como si ellas no lo echaran de ver por el talle y rostro). El miedo me disculp\u00f3 la ignorancia, y el sucederme la desgracia tan de repente.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00035\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Pero, volviendo al alguacil, qu\u00edsome llevar a la c\u00e1rcel, y no me llev\u00f3 porque no hallaba por donde asirme (tal me hab\u00eda puesto del lodo). Unos se fueron por una parte y otros por otra, y yo me vine a mi casa desde la plaza martirizando cuantas narices topaba en el camino. Entr\u00e9 en ella, cont\u00e9 a mis padres el suceso, y corri\u00e9ronse tanto de verme de la manera que ven\u00eda que me quisieron maltratar. Yo echaba la culpa a las dos leguas de roc\u00edn exprimido que me dieron. Procuraba satisfacerlos, y, viendo que no bastaba, sal\u00edme de su casa y fuime a ver a mi amigo don Diego, al cual hall\u00e9 en la suya descalabrado, y a sus padres resueltos por ello de no enviarle m\u00e1s a la escuela. All\u00ed tuve nuevas de c\u00f3mo mi roc\u00edn, vi\u00e9ndose en aprieto, se esforz\u00f3 a tirar dos coces, y de puro flaco se le desgajaron las dos piernas y se qued\u00f3 sembrado para otro a\u00f1o en el lodo, bien cerca de expirar.<\/span><\/p>\n<p id=\"id00036\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Vi\u00e9ndome, pues, con una fiesta revuelta, un pueblo escandalizado, los padres corridos, mi amigo descalabrado y el caballo muerto, determin\u00e9me de no volver m\u00e1s a la escuela ni a casa de mis padres, sino de quedarme a servir a don Diego o, por mejor decir, en su compa\u00f1\u00eda, y esto con gran gusto de los suyos, por el que daba mi amistad al ni\u00f1o. Escrib\u00ed a mi casa que yo no hab\u00eda menester m\u00e1s ir a la escuela porque, aunque no sab\u00eda bien escribir, para mi intento de ser caballero lo que se requer\u00eda era escribir mal, y que as\u00ed, desde luego renunciaba la escuela por no darles gasto y su casa para ahorrarlos de pesadumbre. Avis\u00e9 de d\u00f3nde y c\u00f3mo quedaba y que hasta que me diesen licencia no los ver\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: impact, sans-serif;\">Redacci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libro Primero: Cap\u00edtulo I: En que cuenta qui\u00e9n es el Busc\u00f3n. Yo, se\u00f1ora, soy de Segovia. Mi padre se llam\u00f3 Clemente Pablo, natural del mismo pueblo; Dios le tenga en el cielo. Fue, tal como todos dicen, de oficio barbero, aunque eran tan altos sus pensamientos que se corr\u00eda de que le llamasen as\u00ed, diciendo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17193,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2182],"tags":[1220],"class_list":{"0":"post-17192","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-la-vida-del-buscon","8":"tag-francisco-de-quevedo"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La vida del Busc\u00f3n - Cap\u00edtulos I y II | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"TESOROS LITERARIOS: Los dos primeros cap\u00edtulos de la obra de Quevedo.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17192\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La vida del Busc\u00f3n - Cap\u00edtulos I y II | HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"TESOROS LITERARIOS: Los dos primeros cap\u00edtulos de la obra de Quevedo.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/?p=17192\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"HOJAS SUELTAS Peri\u00f3dico Cultural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-01-24T23:00:27+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-01-29T07:02:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hojassueltas.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/EL-BUSCON_H.S.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1050\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"610\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@HOJASSUELTAS22\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"12 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":[\"Article\",\"BlogPosting\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17192#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/?p=17192\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hojassueltas.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f232bbdb834c61c90aff2245daa401c0\"},\"headline\":\"La vida del Busc\u00f3n &#8211; 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